🦶 AVISTAMIENTO · EXP. Nº6501 ACTIVO

Ropen

Ropen es un críptido —una criatura cuya existencia no está confirmada por la ciencia— del que se han reportado avistamientos cerca de Papúa Nueva Guinea, PG. Este expediente reúne los relatos y el folclore que lo rodean.

¿Dónde y cuándo se ha avistado a Ropen?

Ubicación
Papúa Nueva Guinea, PG
Fecha del avistamiento
Desconocido
Coordenadas
-5.5, 148.0
Testimonios
0
Última actualización
UBICACIÓN

¿Qué es Ropen?

El ropen es una criatura voladora que se dice habita la isla de Umboi, en el estrecho de Vitiaz (Papúa Nueva Guinea), y que emite un breve resplandor nocturno. Casi todo lo publicado sobre él procede de un único grupo de creacionistas de la Tierra joven que salieron a buscar un pterosaurio superviviente para discutir la edad de la Tierra, y que lo dejaron por escrito: el Creation Evidence Museum de Glen Rose (Texas) fechó sus expediciones de 1994 y 1996 con el libro de Isaías. Su mejor testigo en Umboi, Gideon Koro, describió un avistamiento en el lago de cráter de Pung en 1994; su relato creció entre la entrevista de aquel año y la filmada diez años después. No hay nada más: ni un hueso, ni una membrana, ni una fotografía, ni una grabación de un animal. Lo que sí hay en esas islas es Pteropus neohibernicus, el zorro volador de Bismarck, cuya envergadura los propios creyentes sitúan por debajo de dos metros, y bosques que brillan: se conocen 132 especies de hongos bioluminiscentes, once de ellas en Australasia y Nueva Guinea. Ya en 1908 se documentaban, y se explicaban, lechuzas cubiertas de hongo luminoso.

¿Cuál es la historia de Ropen?

El expediente del ropen no va, en realidad, de un animal. Va de una búsqueda: quién la pagó, qué buscaba y por qué. Y eso sí está documentado, fechado y firmado, cosa que no puede decirse de la criatura. El museo que envió la primera expedición dijo en voz alta lo que quería encontrar. El Creation Evidence Museum de Glen Rose (Texas), dirigido por Carl E. Baugh, publicó una página de preguntas frecuentes titulada «Pterodactyls Living Today?», firmada por su redactor David V. Bassett, M.S. Allí se afirma que «se sabe que los reptiles voladores fueron contemporáneos de los humanos antes y después del Diluvio del Génesis (hace unos 4.300-4.400 años)», y a continuación: «El Creation Evidence Museum ha patrocinado expediciones a Papúa Nueva Guinea que han dado como resultado avistamientos nocturnos de pterosaurios bioluminiscentes por parte de testigos presenciales (véanse Is. 14:29 y 30:6), los más recientes en agosto de 1994 y en 1996». Las dos referencias del paréntesis no son zoológicas: son la serpiente ardiente y la serpiente voladora ardiente del libro de Isaías. La página añade que «los nativos (y los misioneros) hablan de reptiles voladores con envergaduras de hasta 25 pies y de la macabra costumbre de hurgar en las tumbas en busca de comida», y no da el nombre de ningún testigo. Ese es el documento fundacional del ropen moderno. Todo lo que viene después —las expediciones, las entrevistas, los dibujos compuestos, los equipos de televisión— desciende de un museo cuyo propósito declarado era datar la Tierra en miles de años. Quién fue de verdad, y cuándo. En la partida de Baugh de 1994 iba Paul Nation, de Granbury (Texas); en aquel viaje, según el relato de David Woetzel, el misionero Jim Blume observó algo con un visor nocturno monocular y fotografió a la mañana siguiente una huella en la arena, y esto ocurrió en Manus, no en Umboi. Ni la web de Baugh ni la de Woetzel han publicado nunca esa fotografía. Blume, misionero en Papúa Nueva Guinea durante unos treinta años, es el recolector que reunió casi todo el testimonio local; concedió una entrevista telefónica al bombero californiano Garth Guessman en el año 2000. Nation volvió por su cuenta en 2002 y en 2006, y se trajo un vídeo de dos luces fijas filmadas tierra adentro, cerca de la aldea de Tawa, donde la palabra local no es ropen sino indava; en 2007 Clifford Paiva y Harold Slusher, ambos creacionistas de la Tierra joven, informaron de que las luces medían alrededor de un metro y no eran meteoros, hogueras, linternas ni aviones. Umboi entra en la historia en 1994 y pertenece a un solo testigo. Un joven llamado Gideon Koro contó que él y varios chicos más habían visto una enorme criatura voladora en el lago Pung, un lago de cráter en lo alto del volcán, y Blume lo entrevistó pocos meses después. En aquella primera entrevista el relato hablaba de diez a veinte criaturas con envergaduras de diez a veinte pies. Diez años más tarde, ante la cámara, Gideon le dijo a Jonathan Whitcomb que había sido una sola criatura, con una envergadura que él situó en siete metros; Whitcomb decidió después que Gideon probablemente quería decir que un ala medía siete metros, lo que daría un animal mayor que cualquier pterosaurio del registro fósil. 2004 es el año de las dos expediciones. Whitcomb, antiguo videógrafo forense californiano, fue el primero. En octubre, Guessman y Woetzel —empresario de New Hampshire que dirige el sitio creacionista Genesis Park— acamparon en Umboi con el pastor Jacob Kepas de intérprete. El propio relato de Genesis Park explica que «la credibilidad de los testigos se puso a prueba cuidadosamente mediante perfiles en blanco y negro», e informa del único avistamiento de la expedición, el miércoles 27 de octubre de 2004: «un gran resplandor amarillento de aproximadamente el 20-25 % del tamaño de la luna llena, que se observó volar por detrás de uno de los picos volcánicos. La luz no dejó estela y titilaba por los bordes. Todo el avistamiento duró apenas unos segundos». Ninguna forma, ningún contorno, ningún animal. Y después llegaron las cámaras. Destination Truth rodó en la costa a principios de 2007, otra vez con Kepas de contacto; MonsterQuest trató el asunto en Nueva Bretaña en junio de 2009, con un paleontólogo profesional que cifró en una entre cien millones la probabilidad de un pterosaurio superviviente. El 24 de agosto de 2014, la Wikipedia en inglés borró directamente su artículo «Ropen». Treinta años, cinco expediciones o más, tres libros, dos programas de televisión: ni un hueso, ni una pluma, ni una membrana, ni una fotografía, ni una grabación sonora de un animal.

Cronología: los hechos documentados de Ropen

  1. 1876 Wilhelm Peters describe Pteropus neohibernicus, el zorro volador de Bismarck; el epíteto significa «de Nueva Irlanda». El mayor murciélago de Melanesia —el animal que toda discusión posterior sobre el ropen tiene que sortear— lleva nombre científico 118 años antes de que salga la primera expedición.
  2. 1908 Los editores de British Birds publican una nota sobre «lechuzas luminosas», tras las historias de una pareja de lechuzas que emitían una luz «lo bastante brillante como para confundirse con la de un faro de bicicleta». La atribuyen a bacterias fosforescentes de madera podrida impregnadas en las plumas dentro de un árbol hueco, o a «una especie de hongo de las plumas nueva para la ciencia». Al año siguiente la revista recoge que la evidencia de luminosidad ocasional en lechuzas «es incontrovertible».
  3. agosto de 1944 Duane Hodgkinson, militar estadounidense destinado cerca de Finschhafen, en la Nueva Guinea continental, ve alzarse de un claro una gran criatura voladora hacia el mediodía. Garth Guessman lo entrevista en vídeo en 2005, sesenta y un años después, y él muestra un tebeo de Alley Oop para explicar a qué le recordaba. Su compañero de armas, al que el propio Whitcomb llama biólogo, negó que hubieran visto un pterosaurio.
  4. agosto de 1994 El Creation Evidence Museum de Glen Rose (Texas) patrocina una expedición a Papúa Nueva Guinea. En la partida de Carl Baugh va Paul Nation, de Granbury (Texas); en ese viaje, según David Woetzel, el misionero Jim Blume observó algo con un visor nocturno y fotografió una huella en la arena, y fue en Manus, no en Umboi. La fotografía no se ha publicado nunca.
  5. 1994 Gideon Koro, de la isla de Umboi, cuenta que él y varios chicos más vieron una criatura voladora gigante en el lago Pung, un lago de cráter a 1.096 m en el complejo del Talo. Jim Blume lo entrevista pocos meses después; el relato, en ese momento, habla de diez a veinte criaturas con envergaduras de diez a veinte pies.
  6. 1996 El Creation Evidence Museum patrocina su segunda expedición a Papúa Nueva Guinea. Su propia página de preguntas frecuentes resume después ambos viajes diciendo que «dieron como resultado avistamientos nocturnos de pterosaurios bioluminiscentes por parte de testigos presenciales (véanse Is. 14:29 y 30:6)», citando la serpiente voladora ardiente de Isaías como aval de la búsqueda.
  7. 2000 Jim Blume, para entonces con unos treinta años de misión en Papúa Nueva Guinea, concede una entrevista telefónica a Garth Guessman, bombero del sur de California. Es aquí, y no en 1994, donde Guessman entra en la historia.
  8. 2003 Karl Shuker, que escribe en defensa de los murciélagos gigantes por descubrir, fija él mismo el techo: el mayor murciélago que la ciencia reconoce formalmente es el zorro volador de Bismarck, Pteropus neohibernicus, con «una envergadura total de entre cinco pies y medio y seis pies». CreationWiki da la misma cifra. Los dos bandos de la discusión coinciden en el tamaño del animal que sí está allí.
  9. 27 de octubre de 2004 En Umboi, David Woetzel y Garth Guessman registran el único avistamiento de sus tres semanas de expedición: «un gran resplandor amarillento de aproximadamente el 20-25 % del tamaño de la luna llena, que se observó volar por detrás de uno de los picos volcánicos. La luz no dejó estela y titilaba por los bordes. Todo el avistamiento duró apenas unos segundos». No se vio forma ni cuerpo alguno. Semanas antes, Jonathan Whitcomb había entrevistado a Gideon Koro en la misma isla, dibujándole dos cabezas en la arena con un machete para que eligiera.
  10. 2006 Paul Nation vuelve de la Nueva Guinea continental con un vídeo de dos luces fijas filmadas tierra adentro, cerca de la aldea de Tawa, donde la palabra local es indava y no ropen. En 2007, Clifford Paiva y Harold Slusher informan de que las luces miden alrededor de un metro y no son meteoros, hogueras, linternas ni aviones: una lista de lo que no son.
  11. 24 de agosto de 2014 La Wikipedia en inglés borra su artículo «Ropen». La propuesta del 17 de agosto lo calificaba de «basura marginal y pseudocientífica sostenida por fuentes marginales y pseudocientíficas»; los editores observaron que las citas eran las páginas personales de un autor autopublicado, y uno describió el asunto como «la teoría personal de un tipo con un montón de títeres».
  12. finales de 2018 Jonathan Whitcomb reconoce que la fotografía «Ptp» —una supuesta imagen de la Guerra de Secesión con un pterosaurio abatido, promovida por él y por Clifford Paiva durante años como prueba de pterosaurios modernos— es una falsificación moderna. Era la única fotografía que la tesis del pterosaurio vivo llegó a tener.
  13. 2024 Perry, Desjardin y Stevani publican una revisión global de los hongos bioluminiscentes: 132 especies conocidas en cinco linajes de los Agaricales, que brillan a 520-530 nm veinticuatro horas al día con ritmo circadiano, sobre madera y hojarasca de bosque de dosel cerrado, con once especies registradas en Australasia, Papúa Nueva Guinea y Nueva Caledonia. El bosque sobre el que se dice que vuela el ropen brilla por sí solo.

¿Hay una explicación racional para Ropen?

Empecemos por el motivo, porque los propios implicados lo han publicado. El Creation Evidence Museum justificó sus expediciones con dos versículos de Isaías. El libro principal de Whitcomb se titula Searching for Ropens and Finding God («Buscando ropens y encontrando a Dios»), y en una de sus páginas él mismo avisa al lector: «Tenga en cuenta: este es un libro tanto espiritual como criptozoológico, con buena parte del apéndice dedicada a rebatir la Teoría General de la Evolución». También concede, por escrito: «¿Quién tiene mayor potencial, al menos en teoría, de dejarse arrastrar por el sesgo que yo?». No es una acusación: es una cita. Glen Kuban, cuya crítica de unas 41.000 palabras es la única revisión sostenida de todo el corpus, concluye que «los pocos investigadores que sostienen lo contrario parecen movidos en gran medida por posiciones antievolucionistas». Kuban señala además el autogol lógico: un pterosaurio superviviente sería un descubrimiento magnífico y no refutaría absolutamente nada sobre la edad de la Tierra, igual que el celacanto de 1938 no refutó nada. La palabra no se puede fijar, así que esta ficha se queda sin etimología. Circulan tres glosas incompatibles. Genesis Park escribe el ropen «(“volador demoníaco”)». La propia web de Whitcomb solo dice que «su nombre procede de la lengua kovai de esa isla tropical». Y CreationWiki —fuente creacionista, que defiende el mismo bando— concede lo contrario: «Por ejemplo, “ropen”, cerca de Wau (P.N.G. continental), significa “pájaro”. La misma palabra (ropen), en otra zona del continente, se refiere al gran murciélago frugívoro que en inglés llaman Flying Fox». Jacob Kepas, el intérprete de la propia expedición, se sorprendió de que los estadounidenses dijeran ropen: en su lengua la criatura es seklo-bali, que Whitcomb traduce como «el que carga con su propia cama». El control léxico es escaso pero real: la única lista de palabras kovai en la base TransNewGuinea.org de Simon Greenhill, tomada del estudio comparativo de McElhanon y Voorhoeve de 1970, tiene cuarenta entradas; «pájaro» es naŋ y «ala» es bala, no hay entrada para murciélago ni ninguna parecida a ropen. Una palabra con tres significados, ninguno de ellos atestiguado en un diccionario, no es una etimología. La afirmación de que el relato «precede con mucho al interés occidental» se ha retirado de esta ficha. Estaba en nuestro texto anterior y no puedo sostenerla con nada que haya podido leer. Umboi no es una isla sin estudiar —Voyagers of the Vitiaz Strait, de Thomas Harding (1967), es una etnografía completa del sistema comercial siassi—, pero no he podido consultarla (el escaneado está restringido) y no he encontrado ninguna fuente etnográfica o folclórica, de ninguna fecha, que describa a la criatura. La aparición más antigua de la palabra que he podido fechar está en la literatura misionera y creacionista de los años noventa. Esto es una afirmación sobre el registro documental, no sobre la gente de Umboi, y así debe leerse mientras un etnógrafo no aporte el texto anterior. El resplandor tiene una explicación documentada y aburrida, y es 86 años anterior a la primera expedición. En 1908, los editores de British Birds dedicaron una nota a lo que llamaron «lechuzas luminosas»: «En el último mes nos hemos topado a cada paso con historias asombrosas sobre una pareja de lechuzas luminosas que, al parecer, poseen la facultad de emitir una luz lo bastante brillante como para confundirse con la de un faro de bicicleta». Dieron la explicación en el mismo párrafo: «En primer lugar, y muy probablemente, esta luminosidad puede deberse a bacterias fosforescentes procedentes de madera en descomposición. Esas bacterias podrían impregnar fácilmente las plumas al rozar las paredes de algún árbol hueco donde las aves hayan estado posándose». Su segundo candidato era «una especie de hongo de las plumas nueva para la ciencia». Y su conclusión: «el fenómeno es anormal, y la luz se debe casi con seguridad a materia extraña». Al año siguiente la misma revista resumía las observaciones de J. H. Gurney en Norfolk: «la evidencia de que las lechuzas comunes exhiben ocasionalmente luminosidad es incontrovertible, y la “luz” emitida es mucho más intensa de lo que uno imaginaría posible». Un ave nocturna que brilla no es una hipótesis: es una nota ornitológica con número de página. Whitcomb conoce esta literatura: su propia web cita los trabajos de F. F. Silcock sobre lechuzas luminosas y las luces australianas Min Min. Los hongos también están ahí, y se comportan como describen los relatos. La revisión de Perry, Desjardin y Stevani de 2024 cuenta 132 especies de hongos bioluminiscentes conocidas, en cinco linajes de los Agaricales, que emiten a 520-530 nm —verdoso— veinticuatro horas al día con ritmo circadiano, sobre madera y hojarasca de bosque de dosel cerrado, con once especies conocidas en Australasia, Papúa Nueva Guinea y Nueva Caledonia. El desajuste es instructivo: la luz fúngica es continua, pero la del ropen se describe como un destello de cinco o seis segundos. Algo permanentemente luminoso que cruza un claro del dosel durante cinco segundos encaja con los dos hechos a la vez. Un animal grande que enciende y apaga una lámpara, no. Y el murciélago existe, es enorme y tiene nombre. Pteropus neohibernicus Peters, 1876, el zorro volador de Bismarck, se considera el mayor murciélago de Melanesia. Karl Shuker, que escribe como creyente en la existencia de murciélagos gigantes desconocidos, fijó él mismo el techo: «La mayor especie viva de murciélago cuya existencia reconoce formalmente la ciencia es el zorro volador de Bismarck, Pteropus neohibernicus, un murciélago frugívoro propio de Nueva Guinea y el archipiélago Bismarck; tiene una envergadura total de entre cinco pies y medio y seis pies». CreationWiki da la misma cifra —«no mucho más de seis pies de envergadura»—, de modo que los dos bandos de esta discusión coinciden en el tamaño del animal que sí está allí. La ficha de la especie da a los machos un antebrazo de 190-207 mm y un peso máximo de 1,6 kg. GBIF conserva 447 registros papúes de la especie, en Nueva Bretaña, Nueva Irlanda, Manus, Morobe y Madang: todo alrededor de Umboi. En la propia Umboi no ha mirado nadie. Consultado el 11 de agosto de 2026, GBIF guarda 2.822 registros de presencia de cualquier grupo dentro de un rectángulo que cubre la isla; 229 son aves, y cuatro son murciélagos. Los cuatro son ejemplares de 1982 del Real Instituto Belga de Ciencias Naturales, identificados solo hasta el orden Chiroptera. No hay ningún registro de Pteropus neohibernicus en Umboi, y ese cero no significa absolutamente nada: los controles del mismo rectángulo muestran que la fauna de murciélagos de la isla no se ha muestreado prácticamente nunca. Esto va en contra de los escépticos tanto como de los creyentes, y es el estado honesto de las pruebas. Dos problemas de método que los propios investigadores contaron. Whitcomb, incapaz de que Gideon Koro le describiera una cabeza, dibujó dos cabezas en la arena con un machete y le pidió que eligiera; después ha escrito que el boceto resultante «no es visualmente exacto», y admite que no debió entrevistar juntos a Gideon, a Mesa Agustin y a Wesley Koro, porque podían influirse. Y el segundo: el avistamiento de Duane Hodgkinson en Finschhafen en 1944, filmado por Guessman en 2005 y el caso más citado de toda la literatura, tuvo un segundo testigo —el compañero de armas de Hodgkinson, al que el propio Whitcomb describe como biólogo— que negó que hubieran visto un pterosaurio. Esa negativa aparece en uno de los libros de Whitcomb y en ninguna de las páginas web ni en el vídeo. Es el mismo método del libro ilustrado que produjo el kongamato en Rodesia del Norte en 1923, repetido ochenta y un años después con un machete. Negaciones fechadas, a agosto de 2026. No se conoce ningún ejemplar, hueso, membrana, fotografía, película ni grabación sonora atribuible a un ropen. La única fotografía ofrecida alguna vez como prueba —la llamada imagen «Ptp», un pterosaurio abatido junto a soldados de la Guerra de Secesión, promovida durante años por Whitcomb y Paiva— fue reconocida por el propio Whitcomb a finales de 2018 como una falsificación moderna. El 24 de agosto de 2014 la Wikipedia en inglés borró el artículo; la propuesta del día 17 lo calificaba de «basura marginal y pseudocientífica sostenida por fuentes marginales y pseudocientíficas», y un editor describió el asunto como «la teoría personal de un tipo con un montón de títeres». Nada de esto prueba que en Umboi no haya nada: describe con exactitud el papeleo.

¿Se puede visitar Ropen?

No hay ningún ropen que visitar, ni museo, ni fiesta, ni sendero. Lo que hay es Umboi, una isla volcánica grande, remota y casi sin turismo. La isla. Umboi —llamada también Rooke, Ruk o isla Siassi— está en el estrecho de Vitiaz, entre la Nueva Guinea continental y Nueva Bretaña, en el distrito de Tawae-Siassi, provincia de Morobe. El Global Volcanism Program del Smithsonian la cataloga como volcán 251060, a 5,592° S y 147,892° E, con 1.335 m de altitud, y la describe como la mayor de las islas volcánicas frente a la costa norte de Nueva Guinea, de unos 50 km en su dimensión más larga: varios estratovolcanes fundidos, cortados por una caldera de 13 por 17 km cuyas paredes se alzan hasta un kilómetro sobre el fondo y que está abierta al mar por el nordeste. Dentro de la caldera se levantan tres conos posteriores jóvenes con lagos en el cráter —Talo, Soal y Barik—, y entre los cráteres catalogados están Apalong, Bono y Pung, a 1.096 m, 5°35'36" S y 147°51'33" E. El lago Pung, donde se sitúa el relato de Gideon Koro, es un lago de cráter real en el hombro de un complejo volcánico activo, a unos ocho kilómetros tierra adentro y mil metros por encima de la aldea costera de Gomlongon. Nunca se ha registrado una erupción, pero la montaña no está callada. El GVP no recoge ninguna erupción holocena, aunque se cree que los conos posteriores a la caldera estuvieron activos hasta hace unos pocos siglos. En agosto de 1985, unos terremotos dañinos alarmaron a los isleños; R. W. Johnson, del Bureau of Mineral Resources, visitó la isla el 5 de septiembre y no halló señales de erupción inminente, pero la inspección del área térmica del flanco occidental del Talo, el 12 de septiembre, mostró un hundimiento local del terreno, y entre el 11 y el 14 de septiembre se registraron nueve terremotos locales. Hay áreas térmicas en el Talo. Trátalas como cualquier solfatara: el gas se acumula en las hondonadas. Llegar es el verdadero obstáculo. El GVP cuenta 249 personas en un radio de 5 km del volcán y 1.127 en 10 km; las aldeas de la isla son costeras y el interior se recorre a pie, no en coche. No hay servicio aéreo regular ni un horario de ferry que yo haya podido verificar en ninguna fuente publicada; se accede en embarcación pequeña cruzando el estrecho de Vitiaz desde Lae, Finschhafen o el lado de Nueva Bretaña, con buen tiempo y previo acuerdo. No hay hotel, ni centro de visitantes, ni ruta señalizada hasta el lago Pung; llegar allí supone una subida guiada desde la costa. Nada de esta ficha debe leerse como un itinerario. Una cortesía que no es opcional. Las historias que las expediciones recogieron en Umboi son, en parte, historias sobre tumbas abiertas y cadáveres llevados. Presentarse allí y preguntar por eso no es lo mismo que preguntar por un lago. Si vas, ve por la isla.

Fuentes consultadas

  1. Glen J. Kuban, «Living pterosaurs ("pterodactyls")? — the only sustained critical review of the whole living-pterosaur corpus. Sections on the Baugh/Nation expeditions, the Whitcomb expedition, the Guessman-Woetzel expedition, the Gideon Koro interviews of 1994 and 2004, the Duane Hodgkinson case and his companion's denial, the Marfa/indava lights, and the CreationWiki admission that "ropen" means bird or flying fox in parts of PNG» — paleo.cc (Kuban's web sites), revised 5 December 2020, 2020 web
  2. David V. Bassett, M.S., CEM staff writer (Creation Evidence Museum, Carl E. Baugh), «Pterodactyls Living Today? — the Creation Evidence Museum's own FAQ page. Source for the Genesis Flood dated "~4,300-4,400 years ago", the sponsorship of PNG expeditions "the most recent being in August 1994 and 1996", the citation of Isaiah 14:29 and 30:6 as authority, the 25-foot wingspans and the grave-scavenging claim (archived capture of 12 August 2007; the page has returned 404 since 2008)» — creationevidence.org, via the Internet Archive Wayback Machine, 2007 archivo
  3. David Woetzel, «The Ropen of PNG — Genesis Park's own account of the October 2004 Umboi expedition: the gloss "demon flyer", witness credibility "carefully tested by the use of black and white profiles", Woetzel's sighting of Wednesday 27 October 2004 ("a large, yellowish glow approximately 20-25% the size of the full moon"), Baugh's Manus expedition with Jim Blume, and the composite drawing» — Genesis Park, 2004 web
  4. Jonathan David Whitcomb, «Ropens — Whitcomb's own site. Source for "its name comes from the Kovai language of that tropical island", the 5-6-second bioluminescent glow, "over 90% of ropen sightings on Umboi Island are of a brief distance light at night", the seklo-bali gloss "he who carries his own bed" and Jacob Kepas, the grave-robbery interviews at Gomlongon and Opai, Jim Blume's thirty years in PNG and his 2000 telephone interview with Garth Guessman, and the citation of F. F. Silcock on luminous barn owls and the Min Min lights» — ropens.com, 2019 web
  5. CreationWiki contributors, «Ropen — the young-earth wiki's own article, which concedes the point: "For example, 'ropen,' near Wau (mainland P.N.G.) means 'bird.' The same word (ropen), in another area of the mainland, refers to the giant fruit bat that English speakers call the Flying Fox", gives "byung" as the Kovai word for the fruit bat, and accepts that the largest flying foxes of the southwest Pacific grow "not much bigger than six feet in wingspan" (archived capture, 2015)» — creationwiki.org, via the Internet Archive Wayback Machine, 2015 archivo
  6. The Editors (the note is unsigned, closing '—Eds.'), «"Luminous Owls", Notes, volume 1, page 289 (1908), and the summary of J. H. Gurney's Norfolk observations, volume 2, page 35 (1908). The editors attribute the glow to "phosphorescent bacteria derived from decaying wood" rubbed into the feathers in a hollow roost tree, or to "a species of feather-fungus new to science", and conclude that "the light is almost certainly due to extraneous matter"; the following year they record that the evidence for occasional luminosity in Barn-owls "is incontrovertible"» — British Birds: An Illustrated Magazine Devoted to the Birds on the British List, Witherby & Co., London, 1908 académico
  7. Brian A. Perry, Dennis E. Desjardin and Cassius V. Stevani, «Diversity, Distribution, and Evolution of Bioluminescent Fungi — 132 known bioluminescent species in five lineages of the Agaricales, emitting at 520-530 nm twenty-four hours a day on a circadian rhythm, on woody and leafy substrates in closed-canopy forest; 11 species known from Australasia, Papua New Guinea and New Caledonia» — Journal of Fungi 11(1): 19 (PMC11766655), 2024 académico
  8. Karl P. N. Shuker, «The Beasts That Hide From Man: Seeking the World's Last Undiscovered Animals — page 47, the ceiling on bat size set by a believer: "The largest living species of bat whose existence is formally recognized by science is the Bismark flying fox Pteropus neohibernicus, a fruit bat native to New Guinea and the Bismark Archipelago; it has a total wingspan of five and a half feet to six feet." Same page: Sanderson "remained adamant" that his own giant was a bat» — Paraview Press, New York, 2003 libro
  9. Global Volcanism Program (Venzke, E., ed.), «Umboi — volcano profile 251060 and Bulletin report SEAN 10:09 (September 1985). Coordinates 5.592°S 147.892°E, elevation 1,335 m, a caldera 13 x 17 km breached to the north-east, the post-caldera cones Talo, Soal and Barik with summit crater lakes, the craters Apalong, Bono and Pung (1,096 m, 5°35'36"S 147°51'33"E), population within 5 and 10 km, and the August-September 1985 earthquakes and subsidence in the thermal area on the west flank of Talo» — Smithsonian Institution, National Museum of Natural History, 1985 informe
  10. Global Biodiversity Information Facility, «GBIF occurrence searches, run 11 August 2026. Pteropus neohibernicus: 447 records for Papua New Guinea, georeferenced in New Ireland, Manus, East and West New Britain, Morobe and Madang. Inside a box covering Umboi Island (147.6-148.35°E, 5.3-5.9°S): 2,822 occurrence records of all taxa, 229 of them birds, and 4 bats — all four 1982 specimens at the Royal Belgian Institute of Natural Sciences identified only to the order Chiroptera, and none of them Pteropus. Also the Papua New Guinean counts for luminous fungi and fireflies (Mycena chlorophos 1, Panellus stipticus 5, Armillaria 9, Lampyridae 20)» — GBIF Secretariat, Copenhagen (occurrence search API), 2026 archivo
  11. Simon J. Greenhill (database); Kenneth A. McElhanon and Clemens L. Voorhoeve (source wordlist, 1970), «Kovai (kqb, glottocode kova1243), Nuclear Trans New Guinea > Finisterre-Huon > Huon > Eastern Huon > Trans Vitiaz. The only Kovai wordlist in the database has 40 items and comes from McElhanon and Voorhoeve's comparative survey of 1970: 'bird' is naŋ and 'wing' is bala. There is no entry for bat and none resembling ropen» — TransNewGuinea.org, 1970 académico
  12. English Wikipedia contributors, «Articles for deletion/Ropen — nominated 17 August 2014 by Ad Orientem as "fringe and pseudoscientific rubbish backed by fringe and pseudoscientific sources"; editors note that the sources are the personal websites of a self-published author and describe the subject as "the personal theory of one guy with a bunch of sock puppets"; closed as delete by Tone on 24 August 2014» — Wikipedia, 2014 web
  13. Wikipedia contributors (after Bonaccorso, Bats of Papua New Guinea, and Flannery, Mammals of New Guinea), «Great flying fox (Pteropus neohibernicus Peters, 1876) — species account: head-body 266-330 mm and forearm 190-207 mm in males, maximum weight 1.6 kg, lowland New Guinea and the Bismarck Archipelago from sea level to 1,400 m, colonies of several thousand, IUCN least concern; described as the largest bat in Melanesia» — Wikipedia, 2026 web

Ficha revisada por V. Serrano el 11/08/2026 · Cómo verificamos el contenido

📎 Fuente: Enigma Atlas (folclore)

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