👻 LUGAR EMBRUJADO · EXP. Nº0482 ACTIVO

Sanatorio Durán

Sanatorio Durán es un lugar reputado como embrujado en Cartago, CR. Su fama procede de apariciones, fenómenos inexplicables y testimonios recogidos a lo largo del tiempo.

¿Dónde está Sanatorio Durán?

Ubicación
Cartago, CR
Tipo
Hospital / manicomio
Coordenadas
9.932, -83.882
Testimonios
0
Última actualización
UBICACIÓN

¿Por qué se dice que Sanatorio Durán está embrujado?

El Sanatorio Durán se levanta a poco más de 2.335 metros en la falda del volcán Irazú, en Potrero Cerrado de Oreamuno, siete kilómetros al norte de Cartago. Lo creó por ley el Congreso Constitucional de Costa Rica el 16 de agosto de 1915, a moción del cirujano y expresidente interino Carlos Durán Cartín, que había llevado a su hija tuberculosa a un sanatorio de Nueva York y volvió decidido a levantar uno aquí. Abrió el 1 de noviembre de 1918 con otro nombre, Sanatorio Carit, y sesenta camas; llegó a 270, recibió a siete Hermanas de la Caridad en 1935, quedó sepultado en ceniza por las erupciones de 1963, cerró en 1973 y después albergó un centro de adaptación juvenil hasta 1989. Hoy es una ruina de pago administrada por una unión de agricultores y uno de los lugares embrujados más explotados comercialmente de Centroamérica. Lo que vende esa industria se puede fechar: un equipo de Syfy grabó aquí en 2009, una película de terror se rodó dentro en 2010, y la monja fantasma que todos repiten es una leyenda que el país cuenta de otro hospital.

¿Cuál es la historia de Sanatorio Durán?

El Sanatorio Durán no nació ruina, y desde luego no nació embrujado. Nació como el proyecto de salud pública más ambicioso que Costa Rica había intentado. Carlos Eugenio Durán Cartín (San José, 12 de noviembre de 1852 – 23 de noviembre de 1924) fue cirujano antes que político. Enviado a París a los dieciséis años y desplazado a Londres por la guerra franco-prusiana, se formó en el Guy's Hospital y en 1874, con veintidós años, entró como miembro en el Real Colegio de Cirujanos de Inglaterra. De vuelta en Costa Rica dirigió la cirugía del Hospital San Juan de Dios ad honórem hasta el día de su muerte, impuso un expediente clínico escrito para cada enfermo, separó los salones por sexo y por contagio y fundó el primer asilo psiquiátrico del país, el Asilo Chapuí. Ocupó además, brevemente y por designación y no por elección, la Presidencia interina de la República entre 1889 y 1890. La tuberculosis le llegó de puertas adentro: la contrajo su hija Elena. En 1903 la llevó al sanatorio Loomis de Liberty, en los montes Catskill de Nueva York, una institución levantada como memorial del médico Alfred Lebbeus Loomis —muerto en 1895— y abierta en 1896. (La prensa costarricense, y el artículo de Wikipedia en español que la copia, se lo atribuyen a un «doctor Charles Loomis» vivo y en ejercicio; ese director no existió.) Durán volvió en 1912 decidido a reproducirlo aquí y en 1914, siendo diputado, consiguió el dinero para comprar los terrenos. La ley de creación la aprobó el Congreso Constitucional el 16 de agosto de 1915, y el centro abrió con otro nombre: Sanatorio Carit. El Gobierno compró una finca en Potrero Cerrado de Oreamuno, en la falda del volcán Irazú, elegida por la altitud, los vientos dominantes, la humedad del aire, la temperatura, las horas de sol y la disponibilidad de agua potable: la lista entera de la cura al aire libre. El modelo arquitectónico fue el Eudowood Sanatorium de Towson, Maryland; el ingeniero Lucas Fernández vigiló de cerca la obra, levantada sobre pilotes y con maderas del país resistentes a la humedad —roble negro, cedro, pochote— y paneles de bahareque con caña de Castilla. Abrió sus puertas el 1 de noviembre de 1918 con cuatro secciones —hombres, mujeres, niños y pensionados de pago— y sesenta camas. Al principio solo pagaban los pensionados; después se estableció una tarifa diferenciada. La lejanía lo obligó a bastarse solo: huertas, lechería, carnicería y pulpería. Los enfermos trabajaban la tierra como terapia y como ingreso, bajo lo que se llamó la «cura de trabajo», y el Estado mandó perforar las monedas que circulaban dentro del sanatorio —la misma medida que en el asilo de leprosos Las Mercedes— para controlarlas. Creció deprisa. En 1931 duplicó su capacidad a 120 camas y pasó a llamarse Sanatorio Durán en reconocimiento a su fundador, siete años después de su muerte. En 1936 tenía 270 camas, un pabellón de aislamiento, una escuela, cocina y comedor, lavandería, y más tarde sala de rayos X, laboratorio, sala de dentistería y laringología, biblioteca científica y quirófano. Una junta de tres médicos, un abogado y un ingeniero nombraba al superintendente; un informe de 1924 del superintendente, el doctor Jorge Sáenz, describe anotaciones semanales por escrito del peso de cada enfermo y del estado de los pulmones, la laringe y los demás órganos afectados. Las monjas que hoy todo el mundo llama fantasmas llegaron un día concreto. A petición del doctor Antonio Peña Chavarría, apoyado por el presbítero Rosendo de Jesús Valenciano, siete Hermanas de la Caridad de Santa Ana enviadas desde Maracaibo por la madre Tomasa Izco desembarcaron en Puerto Limón el 21 de febrero de 1935 y llegaron al sanatorio el día 23, el último tramo en carreta desde la cuesta de la Chinchilla. Las recibió el director, el doctor Raúl Blanco Cervantes, cuyo nombre lleva hoy el hospital geriátrico nacional de San José. La estreptomicina y los fármacos que vinieron detrás acabaron con la razón de ser del lugar. Las erupciones del Irazú de 1963-1965 sepultaron en ceniza los techos y el sistema de agua. El sanatorio cerró en 1973 y entre 1974 y 1989 los edificios albergaron un centro de adaptación juvenil. Desde 1990 la finca pertenece a Upanacional, la unión nacional de pequeños y medianos productores agropecuarios, que cultiva la tierra de atrás y cobra la entrada a la ruina de delante.

Cronología: los hechos documentados de Sanatorio Durán

  1. 1903 Carlos Durán Cartín lleva a su hija Elena, enferma de tuberculosis, al sanatorio Loomis de Liberty, Nueva York, y estudia allí de primera mano la cura al aire libre. Vuelve a Costa Rica en 1912 decidido a levantar su equivalente.
  2. 16 de agosto de 1915 El Congreso Constitucional aprueba la ley que crea la institución, con el nombre de Sanatorio Carit, por moción de Durán, entonces diputado. El Estado compra una finca en Potrero Cerrado de Oreamuno elegida por su altitud, vientos, humedad, horas de sol y agua.
  3. 1 de noviembre de 1918 El sanatorio abre con sesenta camas en cuatro secciones —hombres, mujeres, niños y pensionados de pago—, levantado sobre pilotes con maderas del país y bahareque, siguiendo el modelo del Eudowood Sanatorium de Maryland.
  4. 1931 La capacidad se dobla a 120 camas y la institución pasa a llamarse Sanatorio Durán en reconocimiento a su fundador, muerto en 1924. En 1936 llega a 270 camas, un pabellón de aislamiento y una escuela. La cifra de 300 camas que circula en la literatura turística no está documentada en el estudio arqueológico.
  5. 23 de febrero de 1935 Siete Hermanas de la Caridad de Santa Ana, enviadas desde Maracaibo a petición del doctor Antonio Peña Chavarría, llegan al sanatorio dos días después de desembarcar en Puerto Limón. Las recibe el director, el doctor Raúl Blanco Cervantes. Son las monjas de las que hablarán después las historias de fantasmas.
  6. 1963-1965 Las erupciones del Irazú sepultan en ceniza los techos y el sistema de agua. Los ingresos ya venían cayendo porque los antibióticos habían acabado con los internamientos largos; la prensa local sitúa hacia 1963 el declive efectivo del sanatorio.
  7. 1973 El sanatorio cierra definitivamente tras cincuenta y cinco años. Entre 1974 y 1989 los edificios albergan un centro de adaptación juvenil; solo después quedan abandonados. El lugar no se dejó pudrir sin más al cerrar.
  8. 4 de octubre de 2008 Diario Extra publica el relato de fantasmas del sanatorio más antiguo que se puede fechar en letra impresa, citando por su nombre al cuidador Santiago Leitón y a su hija Wendoley. La entrada cuesta entonces 500 colones. La historia de la monja del vaso de agua es la leyenda nacional de la Monja del Vaso, que se cuenta de otro hospital.
  9. 17 de febrero y octubre de 2010 Syfy emite el capítulo de Ghost Hunters International grabado en el sanatorio en septiembre de 2009; ocho meses después llega a los cines el falso documental El Sanatorio, de Miguel Gómez, rodado dentro del edificio. Una investigación periodística y el párroco de la Basílica de los Ángeles rechazan públicamente el encuadre resultante.
  10. 13 de diciembre de 2012 Un solo editor de Wikipedia etiqueta el sanatorio como casa embrujada, enlaza su monja fantasma con la Monja del Vaso y, ese mismo día, crea el artículo sobre esa leyenda con el párrafo que la traslada aquí. Seis semanas después fotografía él mismo la ruina e ilustra el artículo con sus propias imágenes.
  11. 19 de noviembre de 2014 El Decreto Ejecutivo 38657-C, publicado en La Gaceta n.º 223, declara el conjunto patrimonio histórico-arquitectónico de Costa Rica tras los estudios de la historiadora Sonia Gómez y la arquitecta Ileana Vives. La propietaria, Upanacional, asume la obligación de conservarlo y de admitir inspecciones de Patrimonio.
  12. 21 de julio de 2024 Una IP anónima reescribe la primera línea del artículo de Wikipedia en español para llamar al sanatorio parque de diversiones y «hotel de fantasmas», alegando únicamente «un sondeo de opinión publica». Un editor posterior corrige la primera mitad y deja la segunda, y desde ahí el apodo se extiende por la web.

¿Hay una explicación racional para Sanatorio Durán?

Empecemos por los dos documentos sobre los que se levantó el relato de fantasmas, porque no lo contienen. El artículo de Wikipedia en español que sembró esta ficha se creó el 3 de enero de 2010 y citaba exactamente dos fuentes: una entrada del blog de arquitectura de Rosa Elena Malavassi Aguilar del 30 de marzo de 2008 y la página «Sitios Históricos» de Cartago Virtual. Las dos hablan de maderas, bahareque, pisos y etapas constructivas. Buscadas las palabras fantasma, espíritu, aparición, embrujado o paranormal, las dos dan cero, mientras devuelven sin problema todo el vocabulario histórico del sitio. La sección paranormal de aquella primera versión no tenía fuente ninguna, y nunca llegó a tenerla. La maquinaria comercial, en cambio, se fecha al mes. Un equipo de Ghost Hunters International, del canal Syfy, grabó en el sanatorio en septiembre de 2009 y el capítulo se emitió el 17 de febrero de 2010. Ese mismo mes el director costarricense Miguel Gómez rodaba dentro del edificio el falso documental El Sanatorio —unos 30 millones de colones de presupuesto— y le contaba al periódico Al Día que había que parar la grabación una y otra vez por unos susurros. Llegó a los cines costarricenses a finales de octubre de 2010 y ganó la Calavera Dorada del festival Mórbido de México. La entrada que se cobra en la puerta sigue la misma curva: 500 colones en 2008, 800 hacia 2010, 1.500 en 2018 y 2.000 en 2023. El periódico que tituló «Confirman fenómenos paranormales» (Al Día, 25 de febrero de 2010) imprimió justo debajo la frase que lo desmonta: «Al Día visitó el viejo hospital y no pudo comprobar fenómenos sobrenaturales». Tres días después el mismo redactor contaba que su equipo fue al sanatorio y a San Lucas «con la esperanza de escuchar algún grito, un susurro, ver una sombra, percibir algún ente, fotografiar un fantasma… Y nada de nada». En ese mismo reportaje, el párroco de la Basílica de los Ángeles, Jorge Eddy Bermúdez, rechazaba el encuadre entero: ese tinte de terror y miedo, dijo, «no es válido para la Iglesia», y la televisión lo usa para ganar audiencia. El testimonio más sensato es el de quien vive allí. Wendoley Leitón, hija del cuidador Santiago Leitón, se mudó a la finca con doce años y creció en una de las casas construidas para los médicos. Su veredicto, dado a Diario Extra en 2008: «La gente ve lo que quiere ver y oye lo que quiere oír; la verdad es que es más peligrosa alguna gente que llega a meterse al lugar, porque hacen daños». Los arqueólogos están de acuerdo con ella. El equipo de la Universidad de Costa Rica que excavó el sitio y publicó en la Revista del Archivo Nacional en 2012 escribió que «la ignorancia y la irresponsabilidad de algunos han creado para otros fantasmas, apariciones, fuerzas sobrenaturales, que lo único que han logrado es desmantelar y desgarrar el contexto físico», y cerró prometiendo seguir peleando contra «charlatanes inescrupulosos que convierten estos lugares en fuente para lograr beneficios económicos». También dejaron constancia de lo que hacen de verdad los visitantes con el edificio: grafitis, expolio y partidas de paintball dentro de los pabellones. Hay dos afirmaciones concretas que conviene desarmar. La primera es el apodo. La expresión «hotel de fantasmas» suena a folclore y no lo es: la insertó una dirección IP anónima en la primera línea del artículo de Wikipedia en español el 21 de julio de 2024, con el resumen de edición «Cambio en descripción del lugar de acuerdo a un sondeo de opinión publica» y sin fuente alguna. Esa misma edición llamaba al sanatorio «parque de diversiones»; un editor posterior corrigió esa mitad y dejó la otra. De ahí se ha extendido por media web, y esta misma ficha la repitió hasta agosto de 2026. La segunda es la monja. La versión que imprimió Diario Extra el 4 de octubre de 2008 es precisa: una monja que en vida negó el agua a un moribundo y que ahora recorre de noche los pasillos con el vaso en la mano. Eso no es una historia de Cartago. Es la leyenda costarricense de la Monja del Vaso, que la tradición sitúa en el Hospital San Juan de Dios de San José, el hospital más antiguo del país, atendido por las Hijas de la Caridad desde 1865. Las dos quedaron unidas formalmente en Wikipedia el 13 de diciembre de 2012 por un solo editor que ese mismo día etiquetó el sanatorio como casa embrujada y escribió el artículo sobre la leyenda que la traslada aquí; seis semanas después fotografió él mismo la ruina e ilustró el artículo con sus imágenes. Nada de esto vuelve imaginarias a las religiosas. Siete llegaron el 23 de febrero de 1935 y cuidaron enfermos de tuberculosis en esa montaña durante décadas. El relato impreso más antiguo de sus fantasmas que he podido fechar es del 4 de octubre de 2008: sesenta y nueve años después de su llegada y treinta y cinco después del cierre. Las antologías de folclore en papel no han podido comprobarse —el ejemplar digitalizado de la recopilación costarricense de referencia no tiene OCR público y la búsqueda de texto completo en libros devolvía errores de cuota el día de esta revisión—, así que esa vía queda abierta, no cerrada.

¿Se puede visitar Sanatorio Durán?

El Sanatorio Durán está abierto, está señalizado y es una visita de pago gestionada por agricultores, no por una empresa de rutas de fantasmas. La finca está en Potrero Cerrado, cantón de Oreamuno, provincia de Cartago, a poco más de 2.335 metros de altitud: unos 7 km al norte de la ciudad de Cartago y unos 18 km al sureste del cráter del Irazú, sobre la ruta 219 camino de Prusia. La administra su propietaria, Upanacional —la Unión Nacional de Pequeños y Medianos Productores Agropecuarios Costarricenses—, que tiene el inmueble desde 1990. Según La Nación (mayo de 2023) y la ficha del Sistema de Información Cultural de Costa Rica, abre todos los días de la semana de 8:00 a 16:00. La entrada cuesta 2.000 colones para adultos y es gratuita para los niños. El teléfono que consta es el 2215-2629. Hay parqueo, áreas de picnic y ranchos detrás del edificio principal, se admiten mascotas, y la antigua cocina-comedor del hospital —restaurada a partir de 2017— funciona hoy como cafetería, aunque se puede llevar comida propia. Los precios y los horarios cambian; conviene llamar antes de subir. Dos avisos prácticos que los artículos de fantasmas nunca dan. El primero: la puerta cierra a las cuatro de la tarde. No hay visita nocturna oficial, y cualquier experiencia «de noche» que se lea por ahí no formaba parte de la entrada ordinaria. El segundo: esto es una ruina estabilizada y protegida por ley —declarada patrimonio histórico-arquitectónico de Costa Rica por el Decreto Ejecutivo 38657-C, publicado en La Gaceta del 19 de noviembre de 2014—, con pisos irregulares, tablas que faltan y huecos de escalera abiertos. El informe arqueológico de 2012 y la prensa local documentan grafitis, expolio y partidas de paintball dentro de los pabellones; la declaratoria obliga a la propiedad a conservar el conjunto y a admitir inspecciones de Patrimonio. Hay que ir abrigado. A 2.335 metros y en la falda de un volcán el sitio es frío, ventoso y con frecuencia está metido en la nube incluso a mediodía, que es buena parte de la razón de que salga en las fotos como sale. La reserva forestal de Prusia y el Parque Nacional Volcán Irazú quedan en la misma carretera, así que el sanatorio es una parada cómoda de camino arriba más que un destino en sí mismo.

Fuentes consultadas

  1. Ana Cecilia Arias Quirós, Floria Arrea Siermann, Pablo Barquero Morice, Faridy Mena Bustamante y Monserrat Rojas Madrigal, «Lo cotidiano desde un centro de excelencia en salud: el caso del sanatorio «Carlos Durán Cartín», Cartago, Costa Rica. Una aproximación desde la arqueología histórica» — Revista del Archivo Nacional (Costa Rica), vol. 76, pp. 43-58, 2012 académico
  2. Andrea Solano B., «Sanatorio Durán tuvo calidad de un hospital del primer mundo» — La Nación (Costa Rica), 2008 hemeroteca
  3. Rafael Pacheco G., «Primero hospital, luego prisión y ahora colegio» — Periódico Al Día (Costa Rica), 5 de octubre, 2008 hemeroteca
  4. Betania Artavia, «Espíritus de monjas, tuberculosos y doctores rondan Sanatorio Durán» — Diario Extra (Costa Rica), 4 de octubre, 2008 hemeroteca
  5. Franklin Arroyo González, «Confirman fenómenos paranormales» — Periódico Al Día (Costa Rica), 25 de febrero, 2010 hemeroteca
  6. Franklin Arroyo González, «¿Misterios en San Lucas y el sanatorio?» — Periódico Al Día (Costa Rica), 28 de febrero, 2010 hemeroteca
  7. Carlos Alberto Oreamuno Toledo, comunicador de la Diócesis de Cartago, «75 años de la llegada a Costa Rica de las Hermanas de la Caridad de Santa Ana. Su primera misión en el Sanatorio Durán» — Mi Cartago, 4 de febrero, 2010 hemeroteca
  8. Redacción de La Nación, con Andrea Solano, «El antiguo Sanatorio Durán ya es patrimonio histórico arquitectónico de Costa Rica (Decreto Ejecutivo 38657-C, La Gaceta n.º 223)» — La Nación (Costa Rica), 19 de noviembre, 2014 hemeroteca
  9. Silvia Artavia, «Sanatorio Durán: de refugio de fantasmas a paradero turístico» — La Nación (Costa Rica), 5 de abril, 2018 hemeroteca
  10. Yurguin Zúñiga Pineda, «Sanatorio Durán: horarios, servicios y 8 datos que lo cautivarán a visitar este destino histórico» — La Nación (Costa Rica), 25 de mayo, 2023 hemeroteca
  11. Sistema de Información Cultural de Costa Rica, Ministerio de Cultura y Juventud, «Antiguo Sanatorio Durán, Cartago (ficha del inmueble declarado patrimonio)» — si.cultura.cr, 2026 informe
  12. Wikipedia en español, «Historial completo de ediciones del artículo «Sanatorio Durán» (224 revisiones, 2010-2026) y del artículo «Monja del vaso»» — Registro público de revisiones, 2026 archivo
  13. Rosa Elena Malavassi Aguilar, «El Sanatorio Durán» — Arquitectura y algo más (blog), 30 de marzo, 2008 web
  14. Cartago Virtual, «Sitios Históricos: Sanatorio Dr. Carlos Durán» — cartagovirtual.com, 2010 web
  15. Todd Brown, «Costa Rica Mixes Comedy With Its First-Person Horror In Miguel Gomez' El Sanatorio» — ScreenAnarchy, 31 de octubre, 2010 web

Ficha revisada por V. Serrano el 21/08/2026 · Cómo verificamos el contenido

📎 Fuente: Wikipedia (CC BY-SA)

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