🦶 AVISTAMIENTO · EXP. Nº8141 ACTIVO

Yeti (Abominable Hombre de las Nieves)

El Yeti, popularmente conocido como el Abominable Hombre de las Nieves, es una criatura bípeda de aspecto simiesco que supuestamente recorre las altas nieves y los valles boscosos del Himalaya, descrita en el folclore sherpa y tibetano como un ser peludo y poderoso que evita el contacto humano y deja huellas enormes en la nieve.

¿Dónde y cuándo se ha avistado a Yeti (Abominable Hombre de las Nieves)?

Ubicación
Himalayas, Nepal
Fecha del avistamiento
08/11/1951
Coordenadas
27.988, 86.925
Última actualización
UBICACIÓN

¿Qué es Yeti (Abominable Hombre de las Nieves)?

Los sherpas lo llaman meh-teh, "hombre-oso", término en la raíz de la mala traducción de 1921 que dio el nombre inglés "Abominable Snowman". La creencia está arraigada en las tradiciones religiosas de la región, donde a veces se le trata como espíritu guardián de las montañas y no como un simple animal desconocido. El interés occidental estalló cuando el montañero Eric Shipton fotografió en 1951 unas huellas grandes y misteriosas cerca del Everest, imágenes que dieron la vuelta al mundo e impulsaron décadas de expediciones dedicadas a buscarla. Las supuestas reliquias, muestras de pelo y excrementos recogidos han coincidido, al analizarse, con animales conocidos como el oso pardo del Himalaya y el oso azul tibetano, o en algunos casos perros, sin prueba genética que apunte a un primate sin clasificar. El Yeti sigue siendo un símbolo poderoso del Himalaya, que mezcla folclore regional genuino con el romanticismo de la exploración en alta montaña.
Yeti (Abominable Hombre de las Nieves) — ilustración
Imagen: Ipipipourax · CC BY-SA 3.0

¿Cuál es la historia de Yeti (Abominable Hombre de las Nieves)?

La fotografía que hizo famoso al yeti en Occidente se tomó en 1951. En 1951 Eric Shipton había llevado la expedición de reconocimiento del Everest hasta lo alto de la cascada de hielo del Khumbu. En lugar de volver directamente, escribe Peter Gillman, desvió al grupo hacia la región de Menlung, unas 30 millas (unos 48 kilómetros) al oeste del Everest en la frontera entre Nepal y el Tíbet. La tarde del 9 de noviembre, Shipton, Michael Ward y Sen Tenzing cruzaron el collado de Menlung a 19.960 pies y bajaban por el glaciar de Menlung cuando, media hora después, dieron con unas huellas en la nieve. Ward situó el lugar a unos 15.000 o 16.000 pies (entre 4.600 y 4.900 metros, aproximadamente); W. H. Murray, a 18.000. Shipton hizo cuatro fotografías, recordaba Ward en el Alpine Journal en 1999: dos de las huellas borrosas con Ward al lado como referencia y dos de una huella nítida, una con el piolet de Ward y otra con su pie calzado como escala. Ward describió esa huella como de la longitud de su bota, una talla continental 42 (unas 12 o 13 pulgadas, de 30 a 33 centímetros), y «nearly twice as broad as my boot», casi el doble de ancha que su bota. Tenía bordes claros y la impresión definida de un dedo gordo más ancho y más marcado que los otros, poco nítidos. El propio relato de Shipton para The Times, publicado el 6 de diciembre, decía que las huellas estaban en su mayoría deformadas por el deshielo en impresiones ovaladas; aquí y allá, sin embargo, donde la capa de nieve sobre el hielo era fina, encontraron una impresión bien conservada del pie de la criatura. Al día siguiente The Times publicó tres de las fotografías con el titular «FOOTPRINTS OF THE 'ABOMINABLE SNOWMAN'». La imagen pesaba lo que pesaba su autor: en 1951, señala Gillman, Shipton era el más reverenciado de los alpinistas británicos en activo y había estado en las cuatro expediciones británicas al Everest de los años treinta. Dos años después, John Hunt lo sustituyó como jefe de la expedición de 1953 al Everest.

Cronología: los hechos documentados de Yeti (Abominable Hombre de las Nieves)

  1. 8 de noviembre de 1951 Eric Shipton y Michael Ward, en la expedición de reconocimiento del Everest, encuentran una hilera de huellas en la cuenca de Menlung a unos 4.600-4.900 m. Shipton fotografía una con un piolet como escala.
  2. 1953 Dos años después de la fotografía, la misma línea de reconocimiento lleva a la primera ascensión del Everest. La credibilidad de los testigos es parte esencial del peso que adquiere la imagen.
  3. 1999 Michael Ward publica en el Alpine Journal un análisis de las huellas, «The Yeti Footprints: Myth and Reality», medio siglo después de haber estado allí.
  4. 2014 Bryan Sykes (Oxford) analiza pelos atribuidos al yeti. La mayoría resultan ser de animales conocidos; dos muestras dan ADN de oso que coincide con un fósil de oso polar del Pleistoceno de más de 40.000 años.
  5. 2015 Edwards y Barnett replican a Sykes: son muestras antiguas que pueden haber sufrido degradación del ADN. Proponen en su lugar el oso pardo del Himalaya.

¿Hay una explicación racional para Yeti (Abominable Hombre de las Nieves)?

Dos de las personas más cercanas a la fotografía de 1951 han propuesto explicaciones que no necesitan ningún animal desconocido. Michael Ward, el médico que estaba junto a la huella, sugirió en el Alpine Journal en 1999 que las huellas de Menlung podían ser de «a local Tibetan with abnormally-shaped feet», un tibetano de la zona con los pies deformes, e ilustró el pie de un montañés nepalí con los dos dedos gordos torcidos. Enumeró además los animales vistos en campos de nieve hasta al menos 21.000 pies (yak, cabra montés, leopardo de las nieves, zorro y lobo) y consideró posibles un oso o un langur, aunque no se vieron marcas de cola. El Museo de Historia Natural, según Gillman, concluyó entonces que las huellas podía haberlas hecho un langur. Peter Gillman sostuvo en el Alpine Journal de 2001 que la huella decisiva era un fraude. Habría sido cosa de un momento, escribió, retocar a mano una de las huellas ovaladas por el deshielo añadiéndole los dedos, y las marcas nítidas del borde interior podían haberse hecho con el piolet de Shipton. Edmund Hillary, escéptico desde el principio, se había fijado en que la huella aislada parecía nueva y fresca frente a las de las fotografías de conjunto, y le dijo a Gillman que podía imaginarse a Shipton «tidying up», arreglando la huella. Gillman recordaba también que Shipton en The Times, y Murray y Bourdillon en sus diarios, describieron una sola hilera de huellas. Ward rechazó la teoría del fraude: señaló que su descripción de las huellas se escribió al menos un año antes de que Shipton perdiera la jefatura de la expedición de 1953. Los animales que hay detrás de la leyenda en general los ha ido señalando la genética. En 2014 Bryan Sykes y sus colegas secuenciaron 30 muestras de pelo atribuidas a primates anómalos; dos del Himalaya, una de Ladakh y otra de Bután, coincidían con un fósil de oso polar del Pleistoceno de más de 40.000 años, y plantearon una especie de oso no reconocida, variantes de color del oso polar o híbridos de oso pardo y polar. Ceiridwen Edwards y Ross Barnett replicaron en 2015 que las dos secuencias eran idénticas a la de un oso polar actual y diferían en una base de la del fósil del Pleistoceno, que la única base que las separaba de los osos pardos estaba justo donde la degradación del ADN produce ese tipo de errores en pelo antiguo, y propusieron en su lugar el oso pardo del Himalaya, Ursus arctos isabellinus, una subespecie escasa de la alta montaña asociada desde hace tiempo al mito del yeti. En 2017 Lan y sus colegas analizaron muestras atribuidas al yeti, nueve de ellas cedidas por el Museo Reinhold Messner y la productora Icon Film: un diente de un ejemplar disecado resultó ser de perro, todas las demás eran de oso, y los autores concluyeron que sus resultados respaldan con fuerza que la base biológica de la leyenda son osos locales actuales. Para las huellas en sí, las explicaciones siguen siendo varias. Daniel Taylor, que buscó al yeti durante sesenta años, dijo a National Geographic en 2017 que cree que las hizo un oso negro asiático. Ward y Gillman rechazaron cada uno en el Alpine Journal la explicación del otro sobre la huella de 1951.

¿Se puede visitar Yeti (Abominable Hombre de las Nieves)?

La chincheta de esta ficha está en la cumbre del Everest, en 27.9881, 86.925, y representa al Himalaya en su conjunto. Las huellas de Shipton aparecieron a unos 48 km al oeste, en la cuenca de Menlung, bajo el pico que la expedición de 1951 bautizó Menlung Tse. Michael Ward, que estaba allí, cuenta que cruzaron el collado de Menlung La y bajaron por las pendientes suaves del glaciar que desemboca en el Menlung Chu hasta una zona casi llana, «at about 15-16,000ft» —entre 4.570 y 4.880 metros—, donde estaban las huellas. El Menlung Chu desagua en el valle de Rongshar, en el Tíbet; a la salida, unos guardias tibetanos retuvieron al grupo y lo soltaron por unas cinco rupias. Hoy la cuenca pertenece a la Región Autónoma del Tíbet, en China. La zona a la que llega un senderista es el Khumbu, la región sherpa al suroeste de la cumbre, dentro del Parque Nacional de Sagarmatha. La página del parque de la Junta de Turismo de Nepal, consultada el 23 de septiembre de 2026, fija la entrada en 3.000 rupias nepalíes por persona y entrada para extranjeros y 1.500 para ciudadanos de la SAARC. Señala como temporadas octubre-noviembre y marzo-mayo, sitúa la sede del parque en Mendalphu, en Namche Bazar, y describe el acceso como un vuelo de media hora de Katmandú a Lukla o un autobús hasta Jiri seguido de la caminata. Las agencias de trekking añaden un segundo permiso de entrada, que expide el municipio rural de Khumbu Pasang Lhamu. Dos paradas de la ruta del campo base tienen que ver con el yeti. El monasterio de Tengboche, a 3.867 metros y a unos 23 km al suroeste de la cumbre, es el mayor gompa del Khumbu. En Khumjung, a 3.790 metros y unos 27 km al suroeste, el monasterio guarda la pieza conocida como cuero cabelludo del yeti. Edmund Hillary se la llevó prestada en la expedición Silver Hut de 1960-1961 y viajó con ella a Londres junto al jefe del pueblo, Khumjo Chumbi. Marca Burns analizó una muestra del borde y concluyó que probablemente estaba hecha con la piel de un animal muy parecido al serau que usó de comparación, aunque «definitely not identical with it». La fotografía se puede estudiar sin moverse de casa. El artículo de Ward «The Yeti Footprints: Myth and Reality» (Alpine Journal, 1999) describe las cuatro fotos que tomó Shipton: dos de las huellas borrosas y dos de la más nítida, una con el piolet y otra con una bota como escala. La réplica de Peter Gillman en el Alpine Journal de 2001 sostiene que Shipton fabricó esa huella del primer plano. Los dos textos se descargan gratis en PDF desde la web de la revista.

Fuentes consultadas

  1. Michael Ward, «The Yeti Footprints: Myth and Reality» — Alpine Journal, 1999 académico
  2. Peter Gillman, «The Yeti Footprints — análisis de la fotografía de Shipton» — Alpine Journal, 2001 académico
  3. Bryan Sykes et al., «Genetic analysis of hair samples attributed to yeti, bigfoot and other anomalous primates» — Proceedings of the Royal Society B, 2014 académico
  4. Ceiridwen J. Edwards y Ross Barnett, «Himalayan 'yeti' DNA: polar bear or DNA degradation? A comment on Sykes et al. (2014)» — Proceedings of the Royal Society B, 2015 académico
  5. Simon Worrall, «This man searched for the yeti for 60 years — and found it (el oso negro asiático)» — National Geographic, 2017 hemeroteca
  6. T. Lan, S. Gill, E. Bellemain, R. Bischof, M. A. Nawaz y C. Lindqvist, «Evolutionary history of enigmatic bears in the Tibetan Plateau–Himalaya region and the identity of the yeti — análisis genético de muestras atribuidas al yeti (osos locales y un perro)» — Proceedings of the Royal Society B, 284 (1868): 20171804, 2017 académico

Ficha revisada por V. Serrano el 28/07/2026 · Cómo verificamos el contenido

📎 Fuente: Enigma Atlas

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