🦶 AVISTAMIENTO · EXP. Nº6501 ACTIVO

Ahool

Ahool es un críptido —una criatura cuya existencia no está confirmada por la ciencia— del que se han reportado avistamientos cerca de Java, ID. Este expediente reúne los relatos y el folclore que lo rodean.

¿Dónde y cuándo se ha avistado a Ahool?

Ubicación
Java, ID
Fecha del avistamiento
Desconocido
Coordenadas
-6.7, 106.7
Testimonios
0
Última actualización
UBICACIÓN

¿Qué es Ahool?

El ahool es un murciélago gigante del que se habla en los bosques de montaña del oeste de Java, sobre todo en las laderas del monte Salak, y la versión que circula está equivocada justo en su dato central. No llegó a Occidente en 1925 de la mano del naturalista Ivan T. Sanderson: ese año él tenía catorce, y su propio encuentro con un murciélago negro enorme ocurrió en 1932 en los montes Assumbo de Camerún, al otro lado del mundo, donde los cazadores lo llamaron olitiau. El material javanés es de Ernst Bartels, naturalista neerlandés nacido y criado en la isla, hijo del ornitólogo M. E. G. Bartels, cuyo apellido lleva todavía el águila azor de Java. Bartels oyó en 1927 un grito que no supo identificar, recopiló los avistamientos de cazadores sundaneses y los publicó en 1962 y 1966; Sanderson fue el divulgador, no el testigo. Y el nombre es más antiguo que los dos: un diccionario sundanés-neerlandés de 1913 ya recoge aoel, animal fabuloso del bosque bautizado por su grito chillón, con forma humana, que anda a cuatro patas y no tiene alas.

¿Cuál es la historia de Ahool?

El expediente del ahool, bien mirado, no va de un murciélago. Va de una familia, de una palabra y de una cadena de publicaciones, y las tres están mucho mejor documentadas que el animal. Los Bartels de Java. Max Eduard Gottlieb Bartels fue un administrador de plantación germano-neerlandés en el oeste de Java que acabó siendo uno de los ornitólogos de campo más productivos que han trabajado en la isla. Ivan T. Sanderson, que no tenía motivo para adularlo, lo describió como «un ornitólogo muy destacado, muy conocido y posteriormente honrado», responsable «del descubrimiento de varias especies de aves enteramente nuevas en Java» y, sobre todo, el primero en publicar registros detallados de sus costumbres. El apellido sigue estando en la montaña: el águila azor de Java, descrita por Erwin Stresemann en 1924 como Spizaetus bartelsi y hoy situada en el género Nisaetus, es endémica de Java, y un censo de 2011 contó trece ejemplares en el propio Gunung Salak, entre los 797 y los 1.383 metros. Su hijo Ernst —Sanderson escribe siempre «Ernest»— nació y se crió en el oeste de Java y, según el propio Sanderson, «se educó de forma trilingüe»: neerlandés como lengua materna y sundanés como segunda. Desde los cinco años lo llevaban a diario al bosque acompañado por los cazadores y preparadores de su padre. Terminados sus estudios en Europa, entró a trabajar en otra finca, esta vez en las laderas del macizo del Salak, y emprendió un estudio sistemático de la fauna local con una pregunta muy concreta: si el vencejo gigante y el vencejo de cola espinosa anidaban de verdad detrás de las cascadas. Para localizar cascadas buscó a los cortadores de ratán, porque esa palma trepadora prefiere los farallones que las flanquean. Así fue como una investigación ornitológica se convirtió en una investigación de monstruos. Lo que dijeron realmente los informantes. El episodio más citado es una conversación, no un avistamiento. En un salto de agua llamado la Cascada del Gong, un anciano cortador de ratán llamado PaHaltam le tendió a Bartels una taza de café y le preguntó, con toda naturalidad, si había oído al ahool; Bartels escribe que «casi se me cae la taza». Sando, el ayudante de su padre, confirmó que había llamado tres veces mientras remontaba el río. PaHaltam imitó el grito —«Ah-OOOooo»— y describió después al animal que decía haber observado junto a su hoguera: del tamaño de un niño de un año, «tenía el pelo gris, la cabeza le parecía la de un mono», con garras en las alas y los pies malik katukang, vueltos del revés. Insistió acaloradamente en que la historia de que todos los ahool son hembras era una tontería. Preguntado por su alimento, respondió «peces grandes» y nombró el soro, un ciprínido fluvial javanés real, Tor soro (Valenciennes, 1842), que arrancaría de debajo de las piedras del lecho con unos antebrazos planos rematados en garras. Dormiría, dijo, en cuevas detrás de las cascadas. Otros dos relatos llegaron por el círculo de Bartels, no por él. Pakih, preparador jefe de su padre desde hacía más de diez años, contó el avistamiento de un primo cazador en el río Cilétuh (Tjilétuh) tras una tormenta violenta, en el año que Bartels fecha en 1925: un animal se posó en el camino delante del poni prestado, se quedó erguido con las alas plegadas, lo miró fijamente, retrocedió a saltitos, desplegó las alas y se marchó gritando. Y un cazador de Ceuri (Tjeuri) describió haberse topado con uno sobre el tronco caído de una higuera que su cuadrilla usaba para cruzar un barranco crecido. Al preguntarle cómo volaba, respondió «Tjara kalong»: como un zorro volador. Bartels, zoólogo, consideró que ese era el dato más significativo de todo el relato. La cadena de publicaciones, que es justo lo que todo el mundo cuenta mal. Nada de esto llegó a la imprenta hasta una generación después. Bartels publicó sobre el ahool en Tong-Tong, la revista de los neerlandeses repatriados de las Indias (La Haya), el 15 de noviembre de 1962; la carta de un lector, el señor G. J. van Maarsseven, aportó un detalle más: un sundanés herido en ambos brazos cuyos acompañantes dijeron «Dikadek aul», «tajado por un ahool», con un verbo que significa cortar con algo plano. En julio de 1966 Bartels y Sanderson firmaron juntos «The One True Batman» en la revista Fate. Bernard Heuvelmans, que había conocido a Bartels, remitió su manuscrito a Sanderson pidiéndole ayuda para publicarlo; el mecanoscrito acabó en los archivos de la Society for the Investigation of the Unexplained. Sanderson imprimió por fin extractos largos en Investigating the Unexplained (1972), y de ese capítulo desciende casi todo lo que se ha escrito después. El interés de Sanderson era personal. En 1932, en los montes Assumbo de los Camerones, él y su compañero Russell —«George Russell» en su libro de 1937, «Gerald Russell» en el de 1972— cazaban murciélagos en un río al anochecer cuando algo muy grande se le vino a la cara. Los cazadores locales lo llamaron olitiau. Nunca estuvo en Java; en 1925 era un colegial que cumplía catorce años.

Cronología: los hechos documentados de Ahool

  1. 1862 Se publica en Batavia A Dictionary of the Sunda Language of Java, de Jonathan Rigg. No contiene entrada alguna para aul ni para ahool. El control en el mismo volumen es la voz «Kalong, a flying fox; a large animal of the bat kind. Pteropus Javanicus», de modo que los nombres sundaneses de animales sí están recogidos.
  2. 1913 El Soendaneesch-Hollandsch Woordenboek de Sierk Coolsma trae la voz AOEL: «cierto animal fabuloso» que habita los bosques, se parece a un hombre con las piernas encogidas, camina sobre manos y pies, escupe sin cesar y lanza una y otra vez un grito chillón, «¡oel! ¡oel!»; Coolsma aventura que quizá sea el orangután. Doce años antes del relato de ahool más antiguo, el nombre y su etimología ya están registrados, y van pegados a un ser del bosque con forma humana y sin alas.
  3. 1924 Erwin Stresemann describe el águila azor de Java como Spizaetus bartelsi, rapaz endémica cuyo epíteto lleva el apellido del ornitólogo Bartels, el de Java. El ave se sitúa hoy en el género Nisaetus, está protegida y catalogada como en peligro, y vive en las mismas montañas del oeste de Java de las que salen los relatos del ahool; un censo de 2011 en el Gunung Salak contó 13 ejemplares entre los 797 y los 1.383 metros.
  4. 1925 El avistamiento del ahool fechado más antiguo del manuscrito de Bartels, y no es suyo. Pakih, preparador jefe de su padre, transmite el relato de un primo cazador que, cabalgando después de una tormenta en la cuenca del río Cilétuh, en la costa sur de Java, se topó con un animal que se posó en el camino unos quince metros por delante, se quedó erguido con las alas plegadas, retrocedió cuando el jinete echó mano de la escopeta y se marchó volando y gritando. Bartels fecha el año en 1925.
  5. 1927 El encuentro propio de Ernst Bartels, y es acústico. Hacia las 11:30 de la noche está acostado en su casa de techo de paja junto al río Tjidjenkol, en el oeste de Java, cuando un grito potente y nítido pasa por encima —«¡A-hool!»— y se repite dos veces más mientras se aleja río abajo. Sale con una linterna y no encuentra nada. Lo contó en la revista Fate en julio de 1966. Shuker lo llama «testigo de oído» de primera mano; ninguna de las fuentes consultadas le atribuye haber visto al animal.
  6. 1932 El encuentro de Ivan T. Sanderson con un murciélago gigante ocurre a 11.000 km de Java: en los montes Assumbo de los Camerones, vadeando un río al anochecer con su compañero Russell y dos ayudantes africanos, cazando murciélagos. Los cazadores locales llaman al animal olitiau. El propio Sanderson lo fecha: «allá por 1932, cuando ocurrió». Tenía veintiún años. El registro de autoridades de la Biblioteca del Congreso lo consigna como Ivan Terence Sanderson, 1911-1973: en 1925 cumplió catorce.
  7. 1937 Sanderson publica Animal Treasure (Macmillan, Londres). El animal de Camerún aparece en la página 301 como «una cosa negra del tamaño de un águila». El libro no da envergadura, ni río medido, ni fecha; las palabras wingspan y twelve-foot no aparecen en ninguna de sus páginas. También deja constancia de cómo obtuvo el nombre: preguntando a los cazadores qué clase de murciélago «tiene alas así (abriendo los brazos) y es todo negro», a lo que alguien «casi gritó» la respuesta.
  8. 15 de noviembre de 1962 Bartels publica sobre el ahool en Tong-Tong, la revista de los repatriados de las Indias Neerlandesas editada en La Haya. Es la publicación más antigua que el propio Sanderson enumera en sus referencias, treinta y cinco años después de la noche de 1927. Un lector, G. J. van Maarsseven, responde con el episodio de Cisondari: un sundanés malherido en ambos brazos cuyos acompañantes dijeron «Dikadek aul», tajado por un ahool.
  9. julio de 1966 Aparece en la revista Fate «The One True Batman», de Ernst Bartels con Ivan T. Sanderson. Es el primer relato en inglés y, como señalaría el debate de borrado de Wikipedia en 2018, en la práctica el único informe original detrás de todo lo publicado después.
  10. 1972 Sanderson dedica el capítulo 3 de Investigating the Unexplained a «El olitiau y el ahool» y reproduce por extenso el manuscrito de Bartels con su permiso. Dice sin rodeos que el material javanés «llegó a mi conocimiento hace solo unos pocos años», cuando Heuvelmans le remitió el mecanoscrito. En ese mismo capítulo su encuentro de 1932 ha adquirido un río medido en doce metros y la frase «nuestros diarios dicen: al menos doce pies de envergadura», cifra ausente de su libro de 1937.
  11. 2003 The Beasts That Hide From Man, de Karl Shuker, ofrece la versión moderna más completa, con la envergadura en 11 o 12 pies y un detalle útil: que el propio Bartels había llegado a plantear a sus informantes que el animal fuese un ave, «posiblemente un búho muy grande», propuesta que ellos rechazaron con indignación.
  12. 7 de julio de 2007 Mueren en el monte Salak seis adolescentes de entre 14 y 16 años por presunta intoxicación con gas sulfuroso procedente de un cráter humeante; varios más son hospitalizados. Formaban parte de un grupo de medio centenar de estudiantes que acampaba el fin de semana en el volcán. El Bulletin of the Global Volcanism Network del Smithsonian lo registra en BGVN 32:09.
  13. 9 de mayo de 2012 Un Sukhoi RRJ-95B en vuelo de demostración desde Halim (Yakarta) choca contra una arista del monte Salak en 06°42'45" S, 106°44'05" E, a unos 6.000 pies. Mueren las 45 personas a bordo. El informe final del Comité Nacional de Seguridad en el Transporte de Indonesia constata que la alarma de proximidad al terreno sonó 38 segundos antes del impacto y que el comandante la inhibió al suponer un fallo de la base de datos.
  14. 14 de junio de 2018 La Wikipedia en inglés borra su artículo sobre el ahool tras un debate cerrado por consenso abrumador. Los editores dijeron no encontrar ninguna fuente independiente de la criptozoología; el cierre habló de «un consenso abrumador de que la fuente aportada no es fiable ni independiente del tema». Una recreación fue borrada ese mismo día. El artículo en español, traducción de 2015 del texto inglés anterior al borrado, sigue en pie, y es el origen de casi todo el material en español sobre el ahool, incluida la afirmación de que Sanderson vio uno en 1925.

¿Hay una explicación racional para Ahool?

Empecemos por quién no estuvo allí. La frase más repetida sobre el ahool —que llegó al conocimiento occidental en 1925, cuando el naturalista Ivan Sanderson observó uno de cerca en el monte Salak— es falsa en la persona, en el lugar y en la fecha. El registro de autoridades de la Biblioteca del Congreso consigna a Sanderson como nacido en 1911: en 1925 cumplió catorce años. Su único encuentro declarado con un murciélago gigante fue en Camerún en 1932, y lo dice él mismo. En 1972 escribió que el material javanés «llegó a mi conocimiento hace solo unos pocos años», por vía de Heuvelmans. El testigo de Java es Ernst Bartels, y los dos animales —el ahool de Java y el olitiau de los montes Assumbo— son dos relatos distintos que buena parte de la literatura secundaria ha soldado en uno sin decirlo. Todo lo que arranque de un Sanderson en Java procede de un error. El problema es el tamaño, y se puede medir. El murciélago de mayor envergadura documentada en Java es el zorro volador grande, Pteropus vampyrus, con unos 1,5 metros. Karl Shuker, que escribe como creyente, sitúa el techo mundial en el zorro volador de Bismarck, Pteropus neohibernicus, entre cinco pies y medio y seis. Los 11 o 12 pies atribuidos al ahool —los 3 o 4 metros que circulan en español— serían aproximadamente el doble del mayor murciélago conocido por la ciencia, en una isla tan colectada como Java, sin un solo ejemplar, sin un hueso y sin una fotografía. Y la cifra creció sobre el papel, cosa que sí se puede comprobar. El animal de Camerún de Sanderson es la vara de medir que todo el mundo aplica al ahool, y sus dos relatos publicados no coinciden. En Animal Treasure (1937), escrito cuatro o cinco años después del suceso, es «una cosa negra del tamaño de un águila», y nada más: las palabras wingspan (envergadura) y twelve-foot (doce pies) no aparecen en ningún punto del libro. En Investigating the Unexplained (1972) esa misma tarde ha adquirido un río medido de doce metros de ancho, una criatura que abarca al menos un tercio de esa anchura y la frase «Nuestros diarios dicen: al menos doce pies de envergadura». Control de la búsqueda: en ese mismo texto digitalizado de Animal Treasure, feet devuelve 122 apariciones, Assumbo 24 y olitiau una, precisamente en la página del episodio. El corpus es buscable; la medición no está en él. El nombre lo puso el propio Sanderson. Según su versión de 1937, llegó al campamento y preguntó a los cazadores qué clase de murciélago «tiene alas así (abriendo los brazos) y es todo negro»; alguien, escribe él, «casi gritó» la respuesta: «¡Olitiau!». Shuker recoge que Heuvelmans dudó después de que la palabra designara a ningún animal concreto y sugirió que cubre a diablos y demonios en general. Las identificaciones más plausibles están registradas, y una es del propio Bartels. Minutos antes del encuentro camerunés, Sanderson había abatido un murciélago martillo, Hypsignathus monstrosus: un frugívoro grotesco de ribera, con casi un metro de envergadura, cuyos machos se alinean al anochecer en los árboles de la orilla para bramar a coro. Shuker lo señala como la explicación convencional habitual del olitiau y argumenta en contra. Para Java, el candidato que el propio Bartels planteó a sus informantes —y que ellos rechazaron con indignación— era un búho grande. El oeste de Java tiene uno evidente: el búho pescador malayo, Ketupa ketupu (Horsfield, 1821), nocturno, cazador de peces en ríos y lagos hasta los 1.600 metros, que se lanza sobre el agua desde la orilla y que también captura murciélagos frugívoros. Un ave nocturna piscívora sobre los ríos javaneses no es una hipótesis: es una especie con nombre. Lo único que Sanderson razonó bien no le sirve. Dedujo que un murciélago pescador que se yergue con los pies vueltos hacia atrás tiene que ser un microquiróptero gigante. Los microquirópteros que rastrean el agua sí pescan de verdad: Aizpurua y sus colegas hallaron otolitos en 3.000 bolos fecales del murciélago patudo Myotis capaccinii a lo largo de todo el año, y Java tiene su propio rastreador, Myotis hasseltii (Temminck, 1840). La ecología es perfectamente corriente. Lo imposible es solo la escala. La palabra es más antigua que el murciélago. El Soendaneesch-Hollandsch Woordenboek de Sierk Coolsma (1913) —doce años anterior a la fecha más temprana del ahool, y obra de un lexicógrafo misionero sin ningún interés por los monstruos— trae la entrada aoel: «cierto animal fabuloso. (Se dice de él que se queda en los bosques y se parece a un hombre, pero con las piernas encogidas hacia arriba; que camina sobre manos y pies, escupiendo continuamente a su alrededor, mientras lanza sin parar un grito chillón: ¡oel! ¡oel!; quizá el orangután.)» La etimología a partir del grito es, por tanto, auténtica y está atestiguada de forma independiente, pero la criatura que nombra en 1913 es un ser del bosque con forma humana y sin alas, no un murciélago. Las piernas «del revés» también están ya en el diccionario. El anterior A Dictionary of the Sunda Language of Java de Jonathan Rigg (1862) no tiene entrada alguna para aul ni ahool; el control en ese mismo volumen es «Kalong, a flying fox; a large animal of the bat kind. Pteropus Javanicus», de modo que los nombres sundaneses de animales sí están indexados. Leído en ese orden, el murciélago parece la lectura de un zoólogo europeo sobre una figura folclórica preexistente, más que la figura misma. Nadie ha logrado pasar de la fuente única. En junio de 2018 la Wikipedia en inglés borró su artículo sobre el ahool. La propuesta señalaba que «se citan varias fuentes pseudocientíficas» pero ninguna independiente; un editor observó que «el único informe parece ser “The One True Batman”, de Ivan T. Sanderson y Ernst Bartels, en el número de julio de 1966 de Fate, repetido unas cuantas veces en fuentes marginales»; y el cierre habló de «un consenso abrumador de que la fuente aportada no es fiable ni independiente del tema». Eso no demuestra que el ahool no exista. Es una descripción exacta de las pruebas: las notas de un naturalista, impresas treinta y cinco años después de los hechos que describen, y copiadas desde entonces.

¿Se puede visitar Ahool?

No hay nada del ahool que visitar: ni museo, ni festival, ni ruta señalizada. Lo que hay es el monte Salak, y es una montaña seria que mata gente con cierta regularidad. El volcán. El Gunung Salak se alza en 6,716° S, 106,733° E, unos 60 km al sursuroeste de Yakarta, en Java Occidental. El Global Volcanism Program del Smithsonian le asigna 2.218 m (las fuentes indonesias suelen redondear a 2.211 m) y lo describe como un estratovolcán boscoso con dos grandes cráteres cimeros abiertos. Sus erupciones registradas —1780, 1902-03, 1919, 1935 y 1938— fueron todas explosiones freáticas pequeñas, de vapor, en los cráteres Kawah Ratu y Kawah Cikaluwung Putri. La última fue en enero de 1938 y el volcán lleva en reposo desde entonces. En el flanco occidental, hacia los 1.400 m, hay un campo solfatárico activo, y la literatura del parque señala al Salak como la parte que tiene ecosistemas alpino y de cráter. El peligro real es el gas, no la erupción. El 7 de julio de 2007 murieron en el Salak seis adolescentes de entre 14 y 16 años por presunta intoxicación con gas sulfuroso procedente de un cráter humeante; varios más acabaron hospitalizados. Formaban parte de un grupo de medio centenar de estudiantes que acampaba el fin de semana en la montaña. Lo registra el Bulletin of the Global Volcanism Network del Smithsonian. El Kawah Ratu, uno de los dos cráteres que figuran en el historial eruptivo, es exactamente el tipo de sitio donde eso ocurre: una hondonada sin viento donde se acumula un gas más pesado que el aire. No bajar a las depresiones, no acampar cerca de las fumarolas y dar media vuelta ante el primer olor a azufre o el primer dolor de cabeza. El segundo peligro es la meteorología. El macizo tiene un historial aeronáutico sombrío. El 9 de mayo de 2012, un Sukhoi RRJ-95B en vuelo de demostración desde Halim (Yakarta) chocó contra una arista en 06°42'45" S, 106°44'05" E, a unos 6.000 pies; murieron las 45 personas a bordo. El Comité Nacional de Seguridad en el Transporte de Indonesia concluyó que «la tripulación no era consciente de la zona montañosa que rodeaba la trayectoria de vuelo», que la alarma de proximidad al terreno había sonado 38 segundos antes del impacto y que el comandante la inhibió al suponer un fallo de la base de datos, y que el radar de Yakarta no tenía operativo el aviso de altitud mínima de seguridad para esa zona. Aquí la nube se cierra deprisa y sin avisar, y el terreno es lo bastante escarpado como para que el avión no se localizara hasta el día siguiente, y solo desde un helicóptero de salvamento. Acceso. Todo el macizo está dentro del Taman Nasional Gunung Halimun Salak, la mayor superficie de selva tropical que le queda a Java: 87.699 ha, cifra fijada por el decreto ministerial 327/Menlhk/Setjen/PLA.2/4/2016 sobre el cambio de función de parte de la masa forestal del parque. Se entra por el parque y sus puestos de resort —en esta vertiente, el Resort Gunung Salak I—, así que hay que contar con registrarse y pagar. Conviene confirmar el estado antes de viajar: hay zonas de la montaña que se cierran tras los episodios de gas. Un aviso sobre enlaces, comprobado el 11 de agosto de 2026. Dos direcciones web muy citadas para este parque no deben usarse. halimunsalak.org, la antigua web que siguen enlazando guías y blogs, caducó y hoy sirve una página de casino en línea. tnhalimunsalak.org, que se presenta como «Portal TNGHS» y reproduce texto ministerial auténtico, resulta ser al examinarla la demostración de una herramienta comercial de copiado de webs que sirve un archivo raspado, no un sitio oficial: sus páginas interiores devuelven un anuncio de venta. Ninguna de las dos es una fuente y a ninguna de las dos hay que seguir. Si lo que se busca es el animal, el destino honesto es una biblioteca, no una montaña. Investigating the Unexplained (1972), de Sanderson, se lee gratis en Internet Archive y reproduce por extenso el manuscrito de Bartels; su Animal Treasure (1937) y el diccionario sundanés de Coolsma de 1913 también están ahí, y comprobar cualquiera de los dos cuesta un minuto. Y si lo que se busca es un ave javanesa que justifique la subida, el águila azor de Java está en esa montaña: un censo de 2011 encontró trece ejemplares en el Gunung Salak, entre los 797 y los 1.383 metros, a razón de aproximadamente un ave por cada seis kilómetros cuadrados.

Fuentes consultadas

  1. Ivan T. Sanderson, «Investigating the Unexplained: Disquieting Mysteries of the Natural World — chapter 3, "The Olitiau and the Ahool" (pp. 39-54). The primary account: long extracts from Ernst Bartels's unpublished manuscript with his permission (PaHaltam at the Waterfall of the Gong, Pakih's cousin on the Cilétuh in 1925, the hunter of Ceuri, van Maarsseven's "dikadek aul"), Sanderson's own 1932 Cameroon encounter with the twelve-foot wingspan, and his chapter references naming Tong-Tong 15 Nov 1962 and Fate July 1966» — Prentice-Hall, Englewood Cliffs, New Jersey, 1972 libro
  2. Ivan T. Sanderson, «Animal Treasure — pp. 300-302, the original published account of the Cameroon "olitiau": "a black thing the size of an eagle", the hammer-headed bat shot minutes earlier, and the leading question that produced the name. Contains no wingspan figure and no date» — Macmillan, London (scan of the Central Archaeological Library copy), 1937 libro
  3. Karl P. N. Shuker, «The Beasts That Hide From Man: Seeking the World's Last Undiscovered Animals — chapter "The Ahool and the Olitiau, or, How Big Is a Bat?" (pp. 45-50): the 1927 date and the Tjidjenkol river, the 11-12 ft wingspan, Bartels as "earwitness", his own large-owl suggestion, Hypsignathus monstrosus as the conventional candidate, and Heuvelmans's doubt that olitiau names any particular animal» — Paraview Press, New York, 2003 libro
  4. Sierk Coolsma, «Soendaneesch-Hollandsch Woordenboek — headword AOEL, between AOEDOE BILLAHI MINHA and AOENG: a fabulous forest animal, man-like with its legs drawn up, walking on hands and feet, spitting, and crying "oel! oel!"; Coolsma adds "misschien de orang oetan". Also the control entries KALONG (the largest bat on Java) and LALAJ (the common bat)» — A. W. Sijthoff, Leiden, 1913 libro
  5. Jonathan Rigg, «A Dictionary of the Sunda Language of Java — no entry for aul or ahool; control entry "Kalong, a flying fox; a large animal of the bat kind. Pteropus Javanicus"» — Lange & Co., Batavia (Bataviaasch Genootschap van Kunsten en Wetenschappen), 1862 libro
  6. Global Volcanism Program (Venzke, E., ed.), «Salak — volcano profile and Bulletin of the Global Volcanism Network report BGVN 32:09, "Six gas-related fatalities during July 2007": elevation 2,218 m, coordinates 6.716°S 106.733°E, eruptions of 1780, 1902-03, 1919, 1935 and 1938 (all phreatic, Kawah Ratu and Kawah Cikaluwung Putri), solfataric field at 1,400 m on the western flank, and the six student deaths of 7 July 2007» — Smithsonian Institution, National Museum of Natural History, 2007 informe
  7. National Transportation Safety Committee (KNKT), Ministry of Transportation, Republic of Indonesia, «Aircraft Accident Investigation Report KNKT.12.05.09.04 — Sukhoi Civil Aircraft Company, Sukhoi RRJ-95B 97004, Mount Salak, West Java, 9 May 2012. Impact coordinates, the 38-second TAWS warning inhibited by the captain, the absence of area charts and of a functioning MSAW at Jakarta radar, and the three contributing factors» — KNKT, Jakarta (archived copy), 2012 informe
  8. English Wikipedia contributors, «Articles for deletion/Ahool — the deletion debate of 11-14 June 2018 and the deletion log of the article. Editors state they can find no source independent of cryptozoology and identify "The One True Batman" (Fate, July 1966) as the only original report; closed as delete» — Wikipedia, 2018 web
  9. Ostaizka Aizpurua, Inazio Garin, Antton Alberdi, Egoitz Salsamendi, Hans Baagøe and Joxerra Aihartza, «Fishing long-fingered bats (Myotis capaccinii) prey regularly upon exotic fish — otoliths in 3,000 faecal pellets collected over three years show fish consumption spread evenly through the year, establishing that trawling microbats really do fish» — PLoS ONE 8(11): e80163, 2013 académico
  10. Dharmawan Pandu Pribadi, «Studi Populasi Elang Jawa (Spizaetus bartelsi Stresemann, 1924) di Gunung Salak — a February-March 2011 field survey of the Javan hawk-eagle on Mount Salak inside Gunung Halimun Salak National Park: 13 individuals, a density of 0.183 birds/km² (one per 6 km²), and habitat between 797 and 1,383 m. Source for the original combination Spizaetus bartelsi Stresemann, 1924» — BIOMA 10(1), Biologi UNJ Press, Universitas Negeri Jakarta, 2014 académico
  11. Iwan Hilwan, Prijanto Pamoengkas and colleagues, «Studi Populasi dan Distribusi Palahlar (Dipterocarpus hasseltii Blume) di Resort Gunung Salak I, Taman Nasional Gunung Halimun Salak — introduction gives the park's legal extent: 87,699 ha under Ministerial Decree 327/Menlhk/Setjen/PLA.2/4/2016, the largest tropical rainforest area on Java, and notes that Mount Salak alone holds alpine and crater ecosystems» — Journal of Tropical Silviculture 14(3): 229-235, IPB University, Bogor, 2023 académico
  12. Library of Congress, «Sanderson, Ivan Terence, 1911-1973 — Library of Congress Name Authority File record n50016612, the authority for his birth and death years (variant headings include Terence Roberts, 1911-1973)» — LC Name Authority File (LCNAF), id.loc.gov, 2024 archivo

Ficha revisada por V. Serrano el 11/08/2026 · Cómo verificamos el contenido

📎 Fuente: Enigma Atlas (folclore)

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