🦶 AVISTAMIENTO · EXP. Nº6501
ACTIVO
Lindworm
Lindworm es un críptido —una criatura cuya existencia no está confirmada por la ciencia— del que se han reportado avistamientos cerca de Escandinavia, SE. Este expediente reúne los relatos y el folclore que lo rodean.
¿Dónde y cuándo se ha avistado a Lindworm?
- Ubicación
- Escandinavia, SE
- Fecha del avistamiento
- Desconocido
- Coordenadas
- 60.0, 15.0
- Testimonios
- 0
- Última actualización
UBICACIÓN
¿Qué es Lindworm?
El lindworm es la serpiente-dragón de la tradición del norte de Europa: sin alas, o con un solo par de patas delanteras con garras, enroscada sobre un tesoro y conocida en Suecia como lindorm o drake. Nunca ha sido un candidato a especie. En las baladas y los cuentos maravillosos suele ser un príncipe encantado y benévolo; en la creencia popular de Värend, que puso por escrito Gunnar Olof Hyltén-Cavallius entre 1863 y 1868, es un muerto: un hombre que enterró un tesoro en secreto y se convirtió en serpiente al morir, mientras que la mujer que hizo lo mismo se convertía en una gallina grande y negra. Y es una imagen: el lazo de dragón de las piedras rúnicas, del que la talla de Ramsund, del siglo XI, cerca de Eskilstuna, es el ejemplo más conocido. Hubo un hombre que intentó pasarlo a la zoología, y dejó los papeles. En una memoria a la Real Academia Sueca de Ciencias firmada el 29 de octubre de 1883 e impresa a su costa en 1884, ese mismo Hyltén-Cavallius pidió que el lindorm volviera a la fauna sueca y ofreció de cien hasta mil coronas por un ejemplar muerto entregado en su finca. Nadie fue a cobrarlas.
¿Cuál es la historia de Lindworm?
Un lindworm no es un animal que alguien dijera haber descubierto. Es una figura de la tradición del norte de Europa con tres vidas distintas —un cuento, una creencia y un mueble heráldico—, y las tres se pueden leer en fuentes impresas con autor y fecha.
La primera vida es el cuento. La enciclopedia sueca Nordisk familjebok (Uggleupplagan, tomo 16, 1912, cols. 645-646) abre su entrada Lindorm con la criatura de la poesía heroica medieval, las baladas y los libros de caballerías, y añade un detalle que los libros de monstruos posteriores suprimen: «Den skildras oftast som ett godt, mot menniskan välsinnadt väsen», es decir, se la describe casi siempre como un ser bueno y bien dispuesto hacia las personas. Esos lindormar suelen ser príncipes encantados que recuperan su forma humana por amor, como en la balada Lindormen que imprimieron Geijer y Afzelius, o en el cuento maravilloso Kong Lindorm que estudió Axel Olrik en Danske Studier en 1904. La misma entrada liquida la etimología popular más repetida del nombre: la idea de que los lindormar viven bajo los tilos (en sueco lind) nació de una lectura falsa de la palabra, cuyo primer elemento es el término antiguo para serpiente (alto alemán antiguo lint, nórdico antiguo linnr).
La segunda vida es la creencia, y la puso por escrito el mismo hombre que años después intentaría convertirla en zoología. En Wärend och Wirdarne (Estocolmo, 1863-1868), Gunnar Olof Hyltén-Cavallius colocó al drake —el nombre del lindorm en Värend— no entre los animales, sino en su capítulo sobre la religión pagana, bajo el epígrafe de qué le pasa al ser humano después de morir. Su § 114, en la página 461 del primer tomo, no admite dudas: «Var skattgömmaren en man, så förvandlade han sig efter döden till en stor Orm eller Drake»; si quien enterró un tesoro en secreto era un hombre, al morir se transformaba en una gran serpiente o dragón y quedaba echado sobre su dinero en un viejo túmulo. De día es una serpiente gruesa como el muslo de un hombre, con la cola hendida y una crin que le corre por el lomo como la de un caballo; en las noches tranquilas de otoño vuela entre los túmulos como una enorme escoba de fuego, a la altura de las copas de los árboles, soltando chispas. Y el § 115 completa el sistema: si quien había enterrado el tesoro era una mujer, tomaba después de muerta la forma de una gallina grande y negra. El dragón y la gallina negra son la misma creencia, contada sobre los mismos muertos, en párrafos consecutivos del mismo libro.
La tercera vida es la imagen, y es lo más antiguo de todo. El propio Hyltén-Cavallius la enumeró en 1884: el dragón del norte pervive «afbildad i vikingens drak-skepp och i runstenarnes drak-slingor», tallado en los barcos vikingos y en los lazos de dragón de las piedras rúnicas. El más conocido de esos lazos en Suecia es la talla de Ramsund, Sö 101, grabada en una roca de Ramsundsberget junto a Sundbyholm, en la parroquia de Jäder, a unos diez kilómetros al noreste del centro de Eskilstuna. El corpus rúnico la data por estilo de talla (Pr1) hacia 1010-1040 y lee su campo figurado como episodios del relato de Sigurd Fafnesbane: Sigurd, desde abajo, clava la espada en la bestia cuyo cuerpo enroscado hace de banda que sostiene la inscripción, y la inscripción habla de un puente que mandó hacer una mujer llamada Sigrid, hija de Orm y madre de Alrik, por el alma de Holmger. Conviene ser exacto: el animal de la roca es Fáfnir, así llamado en los textos nórdicos, y ningún tallista lo rotuló como lindorm. Lo que documenta Sö 101 es la serpiente-dragón como convención visual de la Suecia del siglo XI, que es justo lo que la palabra designa.
La rama centroeuropea de la misma figura, el Lindwurm, tiene su propio monumento y su propio fósil. Klagenfurt, en Carintia, usó un dragón sobre una torre como sello de la ciudad desde 1287, y unos versos bajo el escudo en el Schützenbuch municipal de 1608 dicen sin rodeos de dónde se creía que venía el nombre de la ciudad: «Ein Lindwurm gantz ungeheuer … Im Zollfelt sollicher da lag … Davon sie iren namen hatt». Entre 1590 y 1593 un escultor talló un dragón de siete metros y medio en un solo bloque de esquisto clorítico de la cantera del Kreuzberg, y trescientos muchachos lo arrastraron sobre rodillos hasta la plaza nueva; el Hércules que lo amenaza con la maza no se añadió hasta 1636. Y en el ayuntamiento colgó de una cadena, durante siglos, un cráneo colosal que se tenía por el del propio dragón.
Cronología: los hechos documentados de Lindworm
- c. 1010-1040 Se graba la talla de Ramsund (Sö 101) en una roca de Ramsundsberget, junto a Sundbyholm, parroquia de Jäder, cerca de Eskilstuna. Datada por estilo de talla (Pr1) en la primera mitad del siglo XI, muestra a Sigurd matando al dragón Fáfnir, cuyo cuerpo enroscado forma la banda que sostiene una inscripción sobre un puente que mandó hacer una mujer llamada Sigrid, hija de Orm y madre de Alrik, por el alma de Holmger.
- 1287 Aparece en documentos la forma más antigua conocida del sello de la ciudad de Klagenfurt, con un dragón sobre una torre. Puschnig lo trata como prueba documental de que la leyenda del Lindwurm existía en Carintia en el siglo XIII, mucho antes de cualquier hallazgo fósil registrado.
- 24 de septiembre de 1414 Un documento registra que Margareth die Verberin, abadesa del convento de Santa Clara de St. Veit, permuta un campo «bei der Lindgrube am Zollfelde». El topónimo de la gravera que después se llamó Lindwurmgrube está, pues, documentado antes que cualquier relato fechado del cráneo.
- 1590-1593 Según un manuscrito antiguo del que da noticia Heinrich Hermann en 1824, la talla del Lindwurm de Klagenfurt empieza en la cantera del Kreuzberg en 1590 y el dragón de siete metros y medio se termina tres años después y entra en la Neuer Platz sobre rodillos, arrastrado por trescientos muchachos. El Hércules no se coloca hasta 1636, y su escultor, Michael Hönel, está documentado por una cuenta de 1633.
- 1608 El Schützenbuch de Klagenfurt lleva, bajo el escudo de la ciudad, los versos «Ein Lindwurm gantz ungeheuer … Im Zollfelt sollicher da lag … Davon sie iren namen hatt». Puschnig lo identifica como el testimonio escrito más antiguo entonces conocido de la leyenda del Lindwurm de Klagenfurt.
- 1840 A Franz Unger le enseñan el cráneo colosal que cuelga de una cadena en el archivo del ayuntamiento de Klagenfurt; lo identifica como Rhinoceros tichorhinus Cuvier y publica su nota en la Steiermärkische Zeitschrift. Añade que el fósil estuvo evidentemente delante del autor del monumento y se pregunta si la hondonada del Zollfeld que allí llaman Drachengrube será el lugar donde se desenterró.
- 8 de febrero de 1849 El ayuntamiento de Klagenfurt acuerda entregar el «Lindwurmkopf» al recién fundado Naturhistorisches Landesmuseum con la condición de que permanezca siempre en Carintia. El traspaso se completa ese mismo año; el cráneo está hoy en el kärnten.museum.
- 1863-1868 Gunnar Olof Hyltén-Cavallius publica Wärend och Wirdarne. En el § 114, dentro de su capítulo sobre la religión pagana y el destino del ser humano tras la muerte, el drake o lindorm es un hombre que enterró un tesoro en secreto y se convirtió en serpiente al morir; en el § 115, una mujer que hizo lo mismo se convierte en una gallina grande y negra.
- 29 de octubre de 1883 En Sunnanvik, Hyltén-Cavallius firma su memoria a la Real Academia Sueca de Ciencias. Como no es zoólogo, se abstiene de juzgar los relatos, pide que un zoólogo vuelva a interrogar a los testigos y propone una recompensa por la entrega de un ejemplar, para que «el reptil más temido y más famoso del mundo antiguo nórdico» vuelva a la fauna sueca.
- 5 de mayo de 1884 En Jäthsberg, M. Bergström jura ante los testigos A. W. Rappe y Arthur Hofstedt que mató a golpes de remo una serpiente de un negro reluciente, de unos diez pies, gruesa como el muslo de un hombre y con crin en el cuello; arrastró el cadáver hediondo hasta la orilla y no volvió a encontrarlo. Su declaración es uno de los testimonios impresos en la memoria.
- 20 de mayo de 1884 El anuncio de la recompensa se fecha en Torne, Sunnanvik, y se imprime en la última hoja del folleto: de cien hasta mil coronas por un ejemplar muerto entregado en la finca de Sunnanvik, según su tamaño y su estado, recién matado o en un tonel bien cerrado y lleno de alcohol. Nunca se cobró.
- 1885 Sale una segunda edición ampliada de la memoria con cuarenta y ocho declaraciones juradas. Nunca se produce ningún ejemplar, y la zoología sueca no se pronuncia más allá del silencio.
- 1912 La entrada Lindorm de la Uggleupplagan de la Nordisk familjebok registra la memoria, concede que sus descripciones detalladas tienen cierto interés y llama a su objeto «detta fantasidjur», este animal de fantasía. La misma entrada separa el lindorm de la balada y el cuento maravilloso, casi siempre un príncipe encantado y benévolo, de la figura heráldica.
- 5 de noviembre de 1935 Con permiso de la oficina municipal de obras, Roman Puschnig mide de madrugada la cabeza de piedra del monumento, tras haber medido ya el fósil en el museo. Su estudio confirma que el cráneo sirvió de modelo, pero deja constancia de que la fecha y el lugar del hallazgo están sin probar, de que la atribución a Ulrich Vogelsang es una conjetura que él mismo puso en circulación en 1917 y de que Othenio Abel, tras las comunicaciones de Puschnig de 1924, había retirado su suposición de que el fósil hubiera originado la leyenda.
¿Hay una explicación racional para Lindworm?
Hubo un intento, uno solo, de convertir el lindorm en una especie. Y como se hizo por escrito, en papel, con nombre y fecha al pie, se puede leer en vez de suponerlo.
El 29 de octubre de 1883, desde su finca de Sunnanvik, Gunnar Olof Hyltén-Cavallius firmó una memoria dirigida a la Real Academia Sueca de Ciencias. La imprimió a su costa al año siguiente en Växjö, en el taller del periódico local Smålandsposten: Om draken eller lindormen. Mémoire till Kongl. Vetenskaps-Akademien (Wexiö, 1884). El método está en la página 5 y está enunciado como método: se separan de todo ese complejo de ideas los componentes míticos o foráneos, y lo que queda como núcleo de las leyendas es «folkets hågkomst af en stor forntida djur-art, tillhörande reptiliernas klass», el recuerdo popular de una gran especie animal antigua perteneciente a la clase de los reptiles. Acto seguido formula él mismo la objeción, entre comillas: «Hvar existerar då detta blott af arkeologerna kända forntida djur? Är det en längesedan utdöd och försvunnen djur-art? — Den svenska zoologien vet ingenting derom och den moderna vetenskapen erkänner inga lösa hypotheser, utan kräfver bevisade fakta. Gif oss dessa fakta!». ¿Dónde existe entonces ese animal antiguo que solo conocen los arqueólogos? La zoología sueca no sabe nada de él, y la ciencia moderna no admite hipótesis sueltas: exige hechos probados. Dadnos esos hechos.
Su respuesta a esa exigencia cierra el folleto en la página 8: como no era zoólogo, no se consideraba autorizado a juzgar la validez objetiva de los relatos de los campesinos, pero tuvo por deber ponerlos ante la máxima autoridad científica del país; propuso que un zoólogo volviera a interrogar a los testigos y pidió que se ofreciera una recompensa adecuada por matar y entregar «frågans corpus delicti». Si de ese modo se devolviera a la fauna sueca, escribe, el reptil más temido y más famoso del mundo antiguo nórdico, sería una ganancia a la vez para la historia natural y para la historia cultural. La recompensa aparece en la última hoja, fechada en Torne, Sunnanvik, el 20 de mayo de 1884: quien entregase un ejemplar muerto en la finca de Sunnanvik recibiría de cien hasta mil coronas, según el tamaño y el estado de la pieza, siempre que llegase recién matada o dentro de un tonel bien cerrado y rellenado con alcohol o aguardiente. En 1885 salió una segunda edición ampliada con cuarenta y ocho declaraciones juradas. El ejemplar no llegó nunca y la recompensa no se cobró.
Los testimonios no son vagos. El 5 de mayo de 1884, en Jäthsberg, un hombre que firma M. Bergström juró ante dos testigos, A. W. Rappe y Arthur Hofstedt, que había matado a golpes de remo una serpiente tras más de cien golpes; que era de un negro reluciente, de unos diez pies medidos abriendo los brazos, gruesa como el muslo de un hombre, con una crin de escamas del largo de un dedo en el cuello que remataba como crin de caballo, colmillos blancos del tamaño de un meñique y el vientre más claro; que el cadáver despedía un hedor insoportable y que lo arrastró hasta unas rocas a la orilla del agua, donde luego lo buscó en vano. Una posdata añade que el susto lo tuvo tres semanas en cama hasta que se le abrieron tres agujeros en el tobillo derecho. Eso es un documento real sobre un susto real. No es un ejemplar.
La literatura de referencia sueca zanjó el asunto sin ceremonia una generación después. La Nordisk familjebok de 1912 registra la memoria, reconoce el interés de las descripciones detalladas que contiene y llama a su objeto «detta fantasidjur», este animal de fantasía. Y el argumento más fuerte contra la lectura zoológica es la obra anterior del propio recopilador: entre 1863 y 1868 ese mismo autor había archivado a la misma criatura en la transmigración de las almas, emparejada con la gallina negra en que se convertía una mujer muerta. A nadie se le ha ocurrido nunca proponer la gallina negra como especie por describir.
El fósil pertenece a otra historia y merece su propia precisión, porque se cuenta mal con regularidad. El cráneo colosal que colgaba de una cadena en el ayuntamiento de Klagenfurt es de rinoceronte lanudo, Coelodonta antiquitatis, identificado como Rhinoceros tichorhinus Cuvier por el naturalista de Graz Franz Unger, que lo vio hacia 1840 y publicó su nota ese mismo año en la Steiermärkische Zeitschrift (nueva serie, tomo 6, cuaderno 1, pp. 75-81), reimpresa sin cambios en Carinthia en 1841. Unger lanzó además la idea de que el escultor del monumento había trabajado a partir de él: las proporciones y hasta el tamaño, escribe, coinciden de forma llamativa con el cráneo de piedra, «y se reconoce claramente que este cráneo fósil estuvo delante del autor del monumento». Roman Puschnig sometió esa afirmación a prueba en el estudio más completo que se ha hecho de la pieza (Carinthia II, 125./45. Jg., 1935, pp. 65-85). Midió el fósil, consiguió permiso para medir la cabeza de piedra la mañana del 5 de noviembre de 1935, comparó ambas con las imágenes de dragón disponibles para un tallista del siglo XVI —Gessner, Münster, Kircher, los sellos de la ciudad—, comprobó que la cabeza de piedra no se parece a ninguna de ellas y sí al rinoceronte en el contorno superior y en la línea de la mandíbula, y concluyó que Unger y Othenio Abel tenían razón.
Lo que Puschnig hizo además fue corregir la dirección del relato. Abel había supuesto que el hallazgo de un supuesto cráneo de dragón dio origen a la leyenda; tras las comunicaciones de Puschnig en 1924 se retractó, porque el dragón del sello de la ciudad de 1287 documenta la leyenda mucho antes que cualquier cráneo registrado. Del mismo estudio salen tres avisos más, y cada uno contradice algo que hoy circula sin freno. La fecha del hallazgo no está documentada: la cartela del museo en 1935 dice que el cráneo apareció «probablemente hacia 1335 en la Goritschitzen»; la lista de yacimientos carintios de rinoceronte de Fritz Pichler (1886) da «Goritschitzen um 1353»; una nota del propio Puschnig escribe 1334; y él afirma que la tradición de la Goritschitzen y la alternativa —la gravera del Zollfeld conocida como Lindwurmgrube, topónimo ya presente en un documento del 24 de septiembre de 1414— son «más o menos igual de creíbles y las dos más o menos igual de indemostradas». La identificación del escultor con Ulrich Vogelsang tampoco está probada, y Puschnig dice que él mismo tiene parte de culpa: se le ocurrió en 1917 porque Vogelsang era entonces el escultor de los Estados provinciales, se lo comentó a los historiadores locales y en conferencias del museo, y lo vio impreso por Paul Grueber en 1921. Solo el Hércules tiene un documento detrás: Michael Hönel, por una cuenta de 1633.
Una última nota sobre la ilustración de esta ficha. Es una lámina de dominio público de John Bauer, publicada en 1911 en el anuario infantil sueco Guldslottet, Barnens julbok n.º 13 para un relato de Harald Östenson, y muestra a un joven con una espada peleando con una serpiente. Su clasificación como «lindworm» es una categoría que le puso quien la subió a Wikimedia Commons en junio de 2022, no un título de Bauer.
¿Se puede visitar Lindworm?
No hay hábitat de lindorm que visitar, pero sí tres lugares donde los documentos de esta ficha están físicamente, y los tres son destinos reales.
Ramsundsberget (Sö 101), Södermanland, Suecia. La talla de Sigurd está grabada en una roca baja junto al canal de Ramsund, cerca de Sundbyholm, parroquia de Jäder, municipio de Eskilstuna, hacia 59°26'29"N 16°38'04"E: a unos diez kilómetros al noreste del centro de Eskilstuna y a un paseo corto del castillo de Sundbyholm y su puerto deportivo, que es donde aparca casi todo el mundo. Está al aire libre, es gratuita y se puede ver a cualquier hora; también es un monumento antiguo protegido, así que la talla no se toca, ni se tiza, ni se calca. La roca es irregular y resbala con la lluvia, y el sitio no tiene servicios propios.
Klagenfurt am Wörthersee, Carintia, Austria. La fuente del Lindwurm está al aire libre en la Neuer Platz, en el centro de la ciudad: sin entrada y sin horario, y el dragón queda lo bastante cerca como para examinar el dibujo de las escamas y la lengua de cobre por la que sale el agua. El cráneo que examinó Unger está a unos minutos a pie, en el kärnten.museum, Museumgasse 2, donde forma parte de la exposición permanente; el museo cierra los lunes y, según la información difundida por la oficina de turismo de Carintia en agosto de 2026, abre de martes a domingo de 10.00 a 17.00, con nocturna los jueves, por unos 12 € la entrada general y gratis para los menores de 18 años. Los horarios y las tarifas cambian: conviene confirmarlos en la web del propio museo antes de ir.
Sunnanvik, Småland. La finca desde la que se firmó el anuncio de la recompensa en 1884 es propiedad privada y no hay nada que ver; no merece la pena buscarla. Lo que sí merece la pena es el documento. La Biblioteca Nacional de Suecia ha digitalizado entera la primera edición de 1884 de Om draken eller lindormen, que está en dominio público, de modo que la portada, el razonamiento de la página 5, la petición de la página 8, las declaraciones juradas y el anuncio de la recompensa de la última hoja se pueden leer en línea gratis. Del texto ampliado de 1885 existe una edición crítica moderna en sueco, anotada por Thomas Malm, publicada en 2017-2018 con el título Drakormens gåta.
Fuentes consultadas
- Gunnar Olof Hyltén-Cavallius, «Wärend och Wirdarne: ett försök i svensk ethnologi, första delen — § 114 «Draken» y § 115, pp. 461-463: el enterrador de tesoros que al morir se vuelve serpiente, y la mujer que se vuelve gallina negra» — P. A. Norstedt & Söner, Estocolmo (digitalización de Google Books en Projekt Runeberg), 1863 libro
- Roman Puschnig, «Der „Lindwurmschädel" von Klagenfurt — Carinthia II, 125./45. Jahrgang, pp. 65-85: descripción y medidas del fósil, medición de la cabeza de piedra el 5-XI-1935, las dos tradiciones sobre el hallazgo (Goritschitzen 1335 / Lindwurmgrube), el documento de 1414, la atribución a Vogelsang y la rectificación de Abel» — Naturwissenschaftlicher Verein für Kärnten, Klagenfurt (digitalizado en zobodat.at), 1935 académico
- Gunnar Olof Hyltén-Cavallius, «Om draken eller lindormen. Mémoire till Kongl. Vetenskaps-Akademien — primera edición: el método en p. 5, la petición firmada en Sunnanvik el 29-X-1883 en p. 8, el testimonio jurado de M. Bergström (Jäthsberg, 5-V-1884) en p. 42 y el anuncio de recompensa de 100 a 1.000 coronas fechado el 20-V-1884 en la última hoja» — Smålandspostens Boktryckeri, Wexiö (ejemplar digitalizado por la Kungliga biblioteket, dominio público), 1884 libro
- N. E. H. (firmante de la entrada), ««Lindorm», en Nordisk familjebok, Uggleupplagan, tomo 16, cols. 645-646 — el lindorm benévolo de la balada y el cuento, la falsa etimología del tilo, la serpiente-rueda, la figura heráldica y el veredicto sobre la memoria de 1884» — Nordisk familjeboks förlag, Estocolmo (Projekt Runeberg), 1912 libro
- Samnordisk runtextdatabas / Sveriges runinskrifter, «Sö 101 (Sigurdsristningen / Ramsundsristningen), Ramsundsberget, Jäders socken — datación por estilo Pr1 (c. 1010-1040), coordenadas, soporte y lectura del campo figurado como episodios de Sigurd Fafnesbane» — runinskrifter.net, 2024 informe
- Thomas Malm, «A Footnote to Scandinavian Herpetology: Gunnar Olof Hyltén-Cavallius and his Quest for the Dragon or Lindworm — Bibliotheca Herpetologica 14(1)» — International Society for the History and Bibliography of Herpetology (registro en Lund University Publications), 2020 académico
- Wikipedia en alemán, «Lindwurmbrunnen (Klagenfurt) — encargo de 1583, chloritschiefer del Kreuzbergl, atribución dudosa a Ulrich y Andreas Vogelsang, adición del Hércules de Michael Hönel en 1636, estudio de Unger de 1840 y traslado del cráneo al museo en 1849, con la bibliografía de Unger y Puschnig» — de.wikipedia.org, 2026 web
- Institutet för språk och folkminnen (Isof), «Drake — ficha del galería de seres de la creencia popular sueca: el dragón como serpiente gigante sin alas que incuba tesoros, su consideración antigua como animal real a partir de huesos de animales extintos, y la recompensa que ofreció Hyltén-Cavallius por un ejemplar entregado en su finca» — isof.se, 2024 informe
- Sagobygden (Sagomuseet, Ljungby), «Om draken eller lindormen — Drakens gåta: la memoria enviada a la Academia en 1883 e impresa a costa del autor en 1884, la segunda edición ampliada de 1885 con 48 memorat, la recompensa de hasta mil coronas y el debate que provocó en la prensa y entre los investigadores» — sagobygden.blog, 2018 web
- Wikimedia Commons (subida por el usuario Blockhaj), «File:John Bauer, 1911 (cropped, no signature).jpg — metadatos de la ilustración usada en esta ficha: joven con espada peleando con una serpiente, publicada en «Guldslottet, Barnens julbok» n.º 13 (1911) para un relato de Harald Östenson, subida el 19 de junio de 2022 y categorizada entonces como «Lindworms»» — commons.wikimedia.org, 2022 web
Ficha revisada por V. Serrano el 14/08/2026 · Cómo verificamos el contenido
📎 Fuente: Enigma Atlas
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