🦶 AVISTAMIENTO · EXP. Nº0555 ACTIVO

Storsjöodjuret

Storsjöodjuret es un críptido —una criatura cuya existencia no está confirmada por la ciencia— del que se han reportado avistamientos cerca de Östersund, Jämtland, SE. Este expediente reúne los relatos y el folclore que lo rodean.

¿Dónde y cuándo se ha avistado a Storsjöodjuret?

Ubicación
Östersund, Jämtland, SE
Fecha del avistamiento
Desconocido
Coordenadas
63.179, 14.619
Testimonios
0
Última actualización
UBICACIÓN

¿Qué es Storsjöodjuret?

El Storsjöodjuret, el monstruo del gran lago, vive según se cuenta en el Storsjön, el lago que comparten Östersund y la isla de Frösön, en el centro de Suecia. Su episodio mejor documentado no es un avistamiento, sino un expediente administrativo. El 22 de enero de 1986, a instancia de la oficina de turismo de Östersund, la junta provincial de Jämtland prohibió matar, dañar o capturar a la criatura y retirar o dañar sus huevos, sus huevas y su nido. La norma se mantuvo casi veinte años, hasta que un particular pidió permiso para recoger los huevos e incubarlos; los tribunales concluyeron que no había especie verificada que proteger y, en noviembre de 2005, el defensor del pueblo parlamentario ordenó a la junta revocar su propia disposición. Antes de los juristas llegaron los cazadores: cadenas de hierro cebadas y forradas de tela roja en el invierno de 1893 y, en 1894, una sociedad de captura encabezada por la hostelera Maria Helin, con una balsa iluminada con lámparas eléctricas, un arponero traído de Noruega y una trampa de acero cebada que el museo Jamtli sigue exponiendo. Dos naturalistas intentaron ponerle nombre al animal. Peter Olsson concluyó en 1899 que era una foca; el anticuario Carl Wibling propuso en 1900 una familia de castores, un animal que Suecia había exterminado en 1871.
Storsjöodjuret — ilustración
No es la criatura del lago, sino una escultura moderna: una silueta de acero recortado sobre un pedestal de piedra a la orilla, con Östersund y un barco de pasajeros al otro lado del Storsjön. La forma desciende del emblema que Einar Hagnestad diseñó en 1982 para la oficina de turismo de la ciudad, la misma que en 1985 pidió que se protegiera legalmente al animal. Imagen: Zoef de Haas at Dutch Wikipedia · CC BY-SA 3.0

¿Cuál es la historia de Storsjöodjuret?

El Storsjön es un lago grande, frío y sembrado de islas en el centro de Suecia. Östersund, la ciudad de su orilla oriental, mira a la isla de Frösön al otro lado de un estrecho, y en Frösön está la piedra rúnica más septentrional de Suecia. Casi todo lo que se ha escrito sobre el monstruo del gran lago empieza ahí: en una piedra que no dice nada de él. La inscripción, levantada en el siglo XI, es breve y puramente administrativa: Östman, hijo de Gudfast, hizo alzar esta piedra y construir este puente, y cristianizó Jämtland; Åsbjörn hizo el puente; Tryn y Sten grabaron estas runas. No hay criatura alguna. Lo que sí hay es un rundjur, la bestia ornamental cuyo cuerpo forma el lazo por el que corren las runas; y el propio Riksantikvarieämbetet (la Dirección Nacional del Patrimonio) escribe en su ficha de la piedra que a ella se le atribuyen varias leyendas populares, entre ellas que ese animal grabado se ha interpretado como una representación del Storsjöodjuret. Interpretado: la leyenda es una lectura del ornamento, no una traducción del texto. La piedra ya fue dibujada en 1643 en un libro sobre runas publicado en Copenhague, figura en un mapa catastral de 1646 en la punta oriental de Frösön junto al paso de la barca, y desde 1987 se alza ante la sede del consejo provincial. Y ahora la fecha que todo el mundo repite. Cada versión de esta leyenda afirma que el rastro escrito más antiguo es un manuscrito de 1635 de un clérigo llamado Mogens (o Morten) Pedersen «en Herdal», y a continuación se parte en dos sobre lo que ese manuscrito dice. Una línea —la que sigue la literatura académica, a través del estudio que Arvid Enqvist publicó en 1938 en la revista Rig sobre la difusión de la leyenda de Kettil Runske— sostiene que describe una serpiente de lago atada por magia al fondo del Storsjön por un maestro de runas que grabó el conjuro en la piedra de Frösön. La otra, que es la que cuentan las fuentes divulgativas suecas y los folletos de museo, sostiene que recoge el relato de dos trols, Jata y Kata, cociendo a la orilla hasta que del caldero saltó una criatura de cuerpo de serpiente negra y cabeza de gato. No son dos variantes de un mismo relato: son dos relatos, y solo uno puede ser el texto de 1635. No he podido leer el manuscrito y no he logrado establecer, con una fuente leída de verdad, cuál de los dos contiene. Lo que sí puede afirmarse es más pequeño y más firme: «Herdal» es la forma antigua de Härjedalen, la provincia al sur de Jämtland —hay documentos eclesiásticos del siglo XVII de esa comarca firmados in Herdalia—, de modo que el hombre a quien se atribuye el registro más antiguo no escribía desde la orilla del Storsjön. La descripción más antigua de la creencia que sí puede comprobarse es posterior y de origen administrativo. En 1666 se ordenó a todas las parroquias suecas inventariar sus antigüedades, y la orden se repitió en 1669; en los informes resultantes, las rannsakningar efter antikviteter, es donde la piedra de Frösön queda situada y descrita con detalle, y la runóloga Marit Åhlén señala que a mediados de ese siglo la leyenda de la serpiente ya estaba prendida a la piedra. El pasaje que suele citarse, atribuido a Anders Plantin y fechado en 1685, coloca la cabeza de la serpiente bajo la piedra, su cuerpo cruzando el lago y su cola enterrada en la aldea de Knytta, y añade la parte práctica de la creencia: mientras la piedra estuvo caída y partida, en el agua ocurrían cosas extrañas y nadie podía cruzar el lago en paz. En el siglo XIX el sjörå, el espíritu que gobernaba el agua, fue sustituido sin ruido por una especie. La etnóloga Sanna Händén-Svensson, que trabajó los archivos de la administración provincial y la prensa sueca digitalizada para un estudio de 2025 sobre las capturas, describe el giro: lo que antes explicaba los vientos duros del lago pasó, bajo una visión científica del mundo, a ser una oportunidad de carrera para zoólogos. Los partes se acumularon. En la prensa diaria se registraron 217 observaciones en 1898, 219 en 1899 y 224 en 1900: una historia nacional, no local. Las cacerías empezaron antes del pico de partes. En el invierno de 1893 se fijaron cadenas de hierro cebadas y provistas de rezones en dos puntos del lago, forradas de tela roja para que se vieran. En 1894 se formó en Östersund una sociedad de captura, y conviene decir quiénes la componían, porque el resumen habitual —«unos notables de la ciudad»— tapa al miembro más interesante. La encabezaba la señorita Maria Helin (1854-1906), empresaria que regentaba una cervecería en el centro y tenía licencia para vender café, junto al capitán de vapor Anders Dedering, Vilhelm Sköld (1861-95) y el comerciante O. Dahlin. Fondearon una balsa sobre pilotes y la iluminaron con lámparas eléctricas sumergibles para atraer al animal; encargaron un arpón, al llegar lo consideraron pequeño y forjaron otro mayor allí mismo; y contrataron a un arponero noruego y lo apostaron junto al lago. A ellos se atribuye también la trampa de acero cebada que Jamtli sigue exponiendo. A Helin le tocó una copla: una canción de la época bromea con que la idea se le subió a la cabeza y con que se había enamorado del monstruo. El suyo es el único nombre de mujer en todo un siglo de cacerías. Llegaron dos naturalistas. Aftonbladet envió a Einar Lönnberg desde Uppsala en diciembre de 1898; aquel septiembre el Jämtlandsposten ya había pedido por escrito testimonios, «a ser posible con firmas atestiguadas». Peter Olsson (1838-1923), zoólogo formado en Lund y profesor en Östersund, publicó al año siguiente su propio folleto de 47 páginas. Y en 1900 el anticuario Carl Wibling (1859-1920) imprimió una explicación rival, y el rey de Suecia pagó 300 coronas para enviar al norte a un teniente a comprobarla. Para entonces la colocación de trampas se había vuelto un estorbo público: en octubre de 1900 el vapor Carl XV se enredó en uno de aquellos artefactos y quedó con las ruedas de paletas destrozadas.

Cronología: los hechos documentados de Storsjöodjuret

  1. Siglo XI Se alza la piedra rúnica de Frösön junto al paso de la barca. Su texto registra que Östman, hijo de Gudfast, hizo levantar la piedra y construir un puente y cristianizó Jämtland. No nombra criatura alguna: la bestia que señala la leyenda es el lazo ornamental por el que corren las runas.
  2. 1635 (atribuido) Todas las versiones fechan el rastro escrito más antiguo en un manuscrito del clérigo Mogens Pedersen «en Herdal», nombre antiguo de Härjedalen, la provincia al sur del lago. Las fuentes discrepan de forma irreconciliable sobre su contenido: una serpiente atada al fondo del lago por magia rúnica, o el relato de los trols Jata y Kata cociendo a la criatura. El manuscrito no ha podido consultarse para esta ficha.
  3. 1643-1646 La piedra de Frösön se dibuja en un libro sobre runas publicado en Copenhague, la imagen más antigua que se conserva de ella, y tres años después figura en un mapa catastral, en la punta más oriental de la isla.
  4. 1666-1685 Suecia ordena a cada parroquia inventariar sus antigüedades y repite la orden en 1669. En esos informes la piedra de Frösön se describe con detalle y la leyenda de la serpiente ya está prendida a ella: la cabeza bajo la piedra, el cuerpo cruzando el lago, la cola enterrada en Knytta. El pasaje que suele citarse se atribuye a Anders Plantin y se fecha en 1685.
  5. Década de 1860 El diputado Jöns Bromée y la gente de su granja, de vuelta de la siega, ven algo chapotear en el lago, cargan las escopetas y lo persiguen en barca hasta que desaparece. Su relato escrito es uno de los que reunió después Peter Olsson; los papeles de aquella recogida están hoy en la colección Zetterström de la biblioteca municipal de Östersund.
  6. Invierno de 1893 El primer intento de captura documentado: se fijan en dos puntos del lago cadenas de hierro cebadas y provistas de rezones, forradas de tela roja para que se vean. Lo publica el Jämtlandsposten el 29 de diciembre de 1893.
  7. 1894 Se forma en Östersund una sociedad de captura encabezada por Maria Helin (1854-1906), hostelera, con el capitán de vapor Anders Dedering, Vilhelm Sköld y el comerciante O. Dahlin. Fondean una balsa sobre pilotes iluminada con lámparas eléctricas sumergibles, forjan un arpón mayor cuando el encargado resulta pequeño, contratan a un arponero noruego y colocan la trampa de acero cebada que hoy expone Jamtli. Una copla de la época se burla de Helin por haberse enamorado del monstruo.
  8. 12 de septiembre de 1898 El Jämtlandsposten pide por escrito que quien pueda dar información sobre la criatura la remita, «a ser posible con firmas atestiguadas». Aquel diciembre el Aftonbladet envía al zoólogo Einar Lönnberg desde Uppsala a investigar; sus conclusiones se publican en el diario entre diciembre y enero.
  9. 1899 Peter Olsson publica en Östersund un folleto de 47 páginas en la imprenta del Jämtlandsposten. En la página 42 concluye que el animal «pertenece con toda probabilidad a las focas (Pinnipedia)».
  10. 1900 El anticuario Carl Wibling publica un folleto rival titulado, en la práctica, «¿una familia de castores?», pese a que el último castor sueco conocido había sido abatido en Jämtland en 1871. El rey aporta 300 coronas para enviar al norte al teniente Otto von Mentzer a comprobarlo; no encuentra ni castores ni monstruo. La prensa diaria registra ese año 224 observaciones, tras 217 en 1898 y 219 en 1899.
  11. 1984 Se instala en el Badhusparken de Östersund la escultura de madera de tres metros de Einar Hagnestad, pensada para trepar. Nace del diseño que ganó en 1982 el concurso de la oficina de turismo para dotarse de un símbolo.
  12. 22 de enero de 1986 A instancia de una solicitud presentada por la oficina de turismo de Östersund en 1985, la junta provincial de Jämtland aplica el §14 de la ley de protección de la naturaleza para prohibir matar, dañar o capturar ejemplares vivos de la especie Storsjöodjuret dentro del Storsjön, y retirar o dañar sus huevos, sus huevas o su nido. Se publica como 23 FS 1986:3, expediente 11.122-142-85.
  13. 11 de noviembre de 2002 Un particular residente en Sollentuna pide a la junta provincial una dispensa de la prohibición para recoger huevos del nido, incubarlos y criar a las crías en un cercado de fauna abierto a escolares e investigadores. La junta deniega la solicitud el 2 de junio de 2003.
  14. 11 de julio de 2003 El tribunal de medio ambiente del juzgado de Östersund inadmite el recurso en el asunto M 3033-03: la norma se refiere a una especie no verificada científicamente, de modo que el solicitante carece de interés jurídicamente protegido, y el tribunal deja de aplicarla por vulnerar la exigencia constitucional de objetividad.
  15. 9 de noviembre de 2005 El defensor del pueblo parlamentario Nils-Olof Berggren dicta la resolución 1636-2004: coincide en que la norma de 1986 carece de efecto jurídico y pide a la junta que resuelva. La junta revoca su propio acuerdo días después, por «aplicación manifiestamente incorrecta del derecho». En su informe, el museo provincial había sostenido que la criatura existe mientras haya gente que diga que existe.
  16. 2008-2009 En agosto de 2008 unas cámaras submarinas emiten en directo por internet y un portavoz del proyecto interpreta en televisión sus imágenes infrarrojas como prueba de calor y de células; al año siguiente unas embarcaciones peinan el fondo del lago durante dos días con sónar y un robot con cámara. Ninguna de las dos búsquedas obtiene nada.
  17. 2022-2023 El Storsjöodjurscenter de Svenstavik, abierto en 2012, cierra después de que la asociación de comerciantes local renuncie a sostenerlo: los ingresos por visitas nunca cubrieron los gastos. Parte del contenido pasa a la nueva biblioteca de Svenstavik, inaugurada en otoño de 2023.

¿Hay una explicación racional para Storsjöodjuret?

Dos explicaciones rivales se publicaron con un año de diferencia, y hoy pueden leerse las dos porque la Biblioteca Nacional de Suecia las ha digitalizado. Peter Olsson reunió en Storsjöodjuret. Framställning af fakta och utredning (Östersund, 1899) los testimonios que le llegaron —campesinos y algún diputado— y terminó, en la página 42, con una frase que conviene tener literal: del material disponible «nos parece desprenderse que este animal pertenece con toda probabilidad a las focas (Pinnipedia)». Ni un reptil ni un superviviente del pasado remoto: una foca en un lago. En su última página aparece la palabra rötmånadsskämt, la broma de la canícula, el equivalente sueco de la serpiente de verano, lo cual ya dice algo: en 1899 la hipótesis del bulo estaba sobre la mesa y había que rebatirla. Al año siguiente el anticuario Carl Wibling publicó Bidrag till kännedomen om det s.k. storsjöodjuret. En bäfverfamilj? —«¿una familia de castores?»— y propuso que lo que la gente veía desde la orilla era más probablemente una familia de castores superviviente en la cuenca del Storsjön que ninguna serpiente desconocida. Es la teoría que mejor se derrota sola de todo el expediente, porque en Suecia no quedaban castores. El último castor sueco conocido había sido abatido en Sjoutnäset, en Frostviken, dentro de la propia Jämtland, en 1871; la protección de 1873 llegó tarde, y los castores no volvieron hasta 1922, con la suelta de dos ejemplares traídos de Noruega. El rey de Suecia pagó 300 coronas para enviar al norte en 1900 al teniente Otto von Mentzer a buscarlos. No encontró ni castores ni monstruo: un animal ausente ofrecido para explicar a otro. Einar Lönnberg, enviado por Aftonbladet en diciembre de 1898, puso el dedo en el mecanismo de verdad. Recogió el caso de un hombre que, a principios de siglo, vio algo bajo el hielo grueso del lago, tomó bien las referencias en tierra y volvió poco después a pescar allí: no había nada. Entonces, escribió Lönnberg, se consideró que había sido alguna burla del näck o del espíritu del lago; «la generación hoy viva», añadió, cree que fue el lomo del Storsjöodjuret entrevisto bajo el hielo. El avistamiento no había cambiado. Había cambiado la explicación disponible. Las cifras piden el mismo cuidado. Jamtli, el museo provincial, escribe en la página de su propia exposición que hay «algo más de 260 observaciones a lo largo de los años» y que nunca se ha demostrado que la criatura exista. Son observaciones catalogadas, guardadas en la base de datos del museo. No son lo mismo que los 217, 219 y 224 partes de prensa contabilizados en 1898, 1899 y 1900: una noticia de alcance nacional podía generar muchos partes a partir de un solo suceso. Una versión anterior de esta ficha decía que la prensa local registró «más de doscientos al año»; la cifra solo se sostiene para esos tres años concretos, solo para la prensa y solo con un nombre detrás. Pero el escepticismo más citable está en un expediente jurídico, y no lo firma un escéptico. Preguntado por la administración provincial en 2005 sobre si debía mantenerse la protección de 1986, el museo provincial respondió que el Storsjöodjuret existe mientras haya —y haya habido— personas que digan que existe, pueda o no probarse su existencia física en sentido científico, y defendió que los fenómenos que se presentan como mágicos e inexplicables merecen conservarse como tales. La propia junta provincial concluyó que la criatura «existe en el sentido de que existe en el mundo mental de las personas». La objeción del defensor del pueblo parlamentario nunca fue zoológica: fue que una administración no puede usar su potestad normativa sobre una especie no verificada, y la sopesó frente a la función, reconocida, de fomentar el turismo comarcal. La junta acabó revocando su propia norma por «aplicación manifiestamente incorrecta del derecho, al no existir base legal para proteger una especie animal no verificada». A agosto de 2026 no se ha presentado ningún ejemplar, cadáver ni hueso. Las dos búsquedas técnicamente más ambiciosas llegaron tarde y no encontraron nada: unas cámaras submarinas que emitieron en directo por internet en agosto de 2008, cuyas imágenes infrarrojas un portavoz del proyecto leyó en televisión como prueba de calor y de células, y un barrido de dos días del fondo del lago con sónar y robot con cámara en 2009.

¿Se puede visitar Storsjöodjuret?

En el lago no hay nada que ver, y la versión honesta de esta visita es un circuito corto de tres puntos en tierra firme, dos de ellos gratuitos. La piedra rúnica de Frösön está en la isla de Frösön, delante de la sede del consejo provincial, donde se volvió a alzar en 1987. La Dirección Nacional del Patrimonio indica que es accesible en silla de ruedas, aunque el último tramo puede ser de camino de grava o de césped llano. Vale la pena ir a leer el ornamento: la bestia enroscada que la leyenda llama monstruo está ahí, en la cara de la piedra, y la inscripción que corre por ella habla de un puente y de una cristianización. Jamtli, el museo provincial, está en Museiplan 2, 831 52 Östersund (tel. 063-15 01 00), a unos veinte minutos a pie al norte del centro. Su exposición permanente sobre el Storsjöodjuret es donde se expone la trampa de acero de la sociedad de 1894; el propio texto del museo dice que se cebó con un cerdo entero, que el intento fracasó y que la teoría dominante es que el animal se alimenta de peces. Y plantea el conjunto como una pregunta —Finns det?, ¿existe?— y no como una respuesta. Horarios y precios comprobados el 14 de agosto de 2026: desde el 1 de septiembre las exposiciones abren los miércoles de 11.00 a 20.30 y de jueves a domingo de 11.00 a 17.00, con lunes y martes cerrado; 160 SEK adultos, 130 SEK estudiantes y jubilados, 80 SEK jóvenes de 13 a 18 años sin acompañante, gratis los menores de 18 acompañados de un adulto, y la entrada cubre los tres museos del recinto. En temporada de Historieland (22 de junio a 16 de agosto) la entrada de adulto sube a 325 SEK, y entre el 17 y el 31 de agosto es de 190 SEK. El museo al aire libre es gratuito fuera de los grandes eventos, pero sus edificios históricos solo están abiertos y atendidos durante las ocho semanas de Historieland. En el Badhusparken, en el paseo marítimo de Östersund, hay una escultura de madera de tres metros del monstruo, obra de Einar Hagnestad e instalada en 1984, pensada además para que los niños trepen por ella. Procede del diseño que ganó en 1982 el concurso de la oficina de turismo para dotarse de un símbolo, y conviene saber que fue esa misma oficina la que en 1985 solicitó que la criatura quedara legalmente protegida. Desde entonces el símbolo se ha reproducido en muchos materiales y tamaños alrededor del lago, así que la escultura que uno fotografía puede no ser esta. Un aviso que ahorra un viaje en coche. El Storsjöodjurscenter de Svenstavik, en el extremo sur del lago, abrió en 2012 y cerró después de que la asociación de comerciantes local renunciara a sostenerlo en 2022: los ingresos por visitas nunca cubrieron los gastos. Parte del contenido pasó a la nueva biblioteca de Svenstavik, inaugurada en otoño de 2023. No se vaya hasta allí esperando un museo del monstruo. Y si lo que se busca es un avistamiento: la base de datos de observaciones que mantiene Jamtli muestra que los partes se concentran en las orillas este y sur del lago, y sobre todo en verano.

Fuentes consultadas

  1. Peter Olsson, «Storsjöodjuret. Framställning af fakta och utredning» — Jämtlandspostens boktryckeri, Östersund (digitised by the National Library of Sweden), 1899 libro
  2. Carl Wibling, «Bidrag till kännedomen om det s.k. storsjöodjuret. En bäfverfamilj?» — Digitised by the National Library of Sweden, 1900 libro
  3. Nils-Olof Berggren, Justitieombudsmannen, «Länsstyrelsen i Jämtlands län har i en föreskrift beslutat om fridlysning av Storsjöodjuret. Fråga om föreskriftens rättsliga verkan (dnr 1636-2004, JO 2006/07 s. 362)» — Riksdagens ombudsmän (JO), 2005 informe
  4. Sanna Händén-Svensson, «Att fånga det som kanske inte finns? Natursyner och vetenskapssyner i fångstförsök och fridlysning av Storsjöodjuret» — Budkavlen. Tidskrift för etnologi och folkloristik 104, pp. 27–49, 2025 académico
  5. Riksantikvarieämbetet, «Frösön (Runstenar i Sverige): inscription, dating and the folk legends attached to the stone» — Swedish National Heritage Board, 2013 informe
  6. Marit Åhlén, «Storsjöodjuret sitter fast i sten» — Språktidningen, 2007 web
  7. Jamtli, Jämtlands läns museum, «Utställning – Storsjöodjuret (the museum's own text on the trap, the 1894 company and the number of observations)» — jamtli.com, 2026 web
  8. Jamtli, «Öppettider och biljettpriser» — jamtli.com (checked 14 August 2026), 2026 web
  9. Konstwebben, Östersunds kommun, «Storsjöodjuret (Einar Hagnestad, 1984): public art record» — Östersund municipality, 2026 web
  10. Jens Stenman, «Storsjöodjurscenter i Svenstavik stänger – men konceptet flyttas» — Länstidningen Östersund, 2022 hemeroteca
  11. «Hernösands stifts historia och herdaminne (17th-century clergy of Härjedalen signing in Herdalia)» — Digitised full text, Internet Archive, 1923 libro

Ficha revisada por V. Serrano el 14/08/2026 · Cómo verificamos el contenido

📎 Fuente: Enigma Atlas

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