👻 LUGAR EMBRUJADO · EXP. Nº0482
ACTIVO
Valle de Hessdalen (luces de Hessdalen)
Valle de Hessdalen (luces de Hessdalen) es un lugar reputado como embrujado en Trøndelag, NO. Su fama procede de apariciones, fenómenos inexplicables y testimonios recogidos a lo largo del tiempo.
¿Dónde está Valle de Hessdalen (luces de Hessdalen)?
- Ubicación
- Trøndelag, NO
- Tipo
- Otro
- Coordenadas
- 62.806, 11.182
- Testimonios
- 0
- Última actualización
UBICACIÓN
¿Por qué se dice que Valle de Hessdalen (luces de Hessdalen) está embrujado?
Hessdalen es un valle de unos 12 km en el municipio de Holtålen, condado de Trøndelag, en el centro de Noruega, donde en diciembre de 1981 empezaron a reportarse luces sin explicación. Lo que distingue al caso no son las luces, sino la respuesta: en junio de 1983 un grupo de particulares fundó Project Hessdalen y, durante cinco semanas de principios de 1984, vigiló el valle con radar, sismógrafo, magnetómetro, analizador de espectro, contadores Geiger y cámaras con redes de difracción. De los 188 avisos registrados, los propios investigadores clasificaron 135 como luces corrientes, la mayoría aviones, y dejaron 53 sin explicar. Desde 1998, una estación automática conocida como la Blue Box, gestionada desde el Østfold University College, vigila el valle sin interrupción, y entre 2000 y 2002 se sumaron radioastrónomos italianos. Los avisos han caído mucho desde los primeros ochenta. Compiten varias hipótesis —combustión de polvo, plasma ionizado, una batería natural de origen geológico— y los propios investigadores han discrepado en público sobre si algunas de las luces fotografiadas eran faros de automóvil. La postura del proyecto es que aún no existe una teoría definitiva y coherente que explique todo lo observado.
¿Cuál es la historia de Valle de Hessdalen (luces de Hessdalen)?
Hessdalen no es famoso porque allí se vieran luces raras. Luces raras se ven en todas partes. Hessdalen es famoso porque en enero de 1984 un grupo de personas subió a un valle noruego helado con un radar, un sismógrafo, un magnetómetro y un láser, y dejó escrito en un informe técnico numerado exactamente qué registraron los aparatos y qué no.
El valle en sí no tiene nada de particular. El informe de Erling Strand empieza por la geografía: «Hessdalen es un valle de la parte central de Noruega, al sureste de Trondheim, a unos 30 km al noroeste de la localidad de Røros. El valle tiene unos 12 km de largo y viven en él unas 150 personas». Está en el municipio de Holtålen, tierra minera: en la región se extrae cobre, cinc y hierro desde 1644, y la última mina, Killingdal, cerró en 1986.
Según Strand, las luces empezaron en diciembre de 1981. Casi todos los relatos posteriores parafrasean su descripción: las luces «podían quedarse quietas más de una hora, podían moverse despacio y a veces se detenían», y en una ocasión «se siguió por radar una velocidad de unos 8.500 m/s». Adoptaban formas —«forma de bala, con la punta hacia abajo», «redonda como un balón», «como un 'árbol de Navidad' del revés»— y eran sobre todo blancas o blanco-amarillentas. Se veían mucho más en invierno; en verano, anota Strand, «apenas se veían luces», y da la razón evidente: «en verano en Hessdalen hay luz de día casi toda la noche».
Las estimaciones de frecuencia cambian según la fuente. Caron y Faridi, en Frontiers in Earth Science (2016), hablan de «15 a 20 veces por semana entre 1981 y 1984, y 10 a 20 veces al año en la actualidad». El sitio que mantiene el propio municipio de Holtålen habla de «20-30 observasjoner i uka» en el pico de 1982-83. Lo que sí puede comprobarse directamente es el registro público de avisos del propio Project Hessdalen: contiene 78 entradas para 1982, 54 para 1983 y 49 para 1984, y después 15 en 1985, 11 en 1986, 9 en 1987, 3 en 1988 y 1 en 1989. Los años recientes se quedan en cifras de un dígito: 2 en 2020, 2 en 2021, 6 en 2022 y 4 en 2023. El proyecto advierte sobre su propio registro: «Estos son solo los que registramos. Probablemente hay muchas más observaciones de las que no tuvimos noticia». La forma de la curva ya la vieron los propios investigadores: Strand escribió en 1984 que «de pronto, en la primavera de 1983, las luces parecieron hacerse mucho más raras».
Ningún organismo oficial quiso el problema. «Como ningún instituto oficial con apoyo del Estado parecía interesarse por estas luces desconocidas, cinco personas montaron su propio proyecto», escribió Strand. El proyecto nació el 3 de junio de 1983; el comité de trabajo lo formaban Leif Havik, Odd-Gunnar Røed, Håken Ekstrand, Jan Fjellander y el propio Strand. Se presentó en un congreso ufológico en Inglaterra aquel agosto y ante los vecinos del valle el 19 de noviembre; en enero de 1984 se repartieron un boletín y un formulario sencillo de aviso a 3.300 hogares de la comarca. En el comité asesor figuraban el astrónomo estadounidense J. Allen Hynek y el divulgador británico de las «earth lights» Paul Devereux, pero la ayuda práctica vino de otro sitio: el Establecimiento Noruego de Investigación para la Defensa (NDRE) y las universidades de Oslo y Bergen.
El trabajo de campo fue del 21 de enero al 26 de febrero de 1984, con una caravana por cuartel general en Aspåskjølen y puestos en Hersjøen y Litlfjellet. La lista de instrumentos es el sentido entero de la operación: cámaras con redes de difracción para obtener espectros; un sismógrafo portátil MEQ-800, instalado el octubre anterior, para poner a prueba la hipótesis de la tensión tectónica de Devereux; un radar Atlas 2000 de 3 cm; un analizador de espectro Hewlett-Packard que barría de 150 kHz a 1250 MHz; un magnetómetro Fluxgate FM100; tres contadores Geiger; dos visores de infrarrojo; y un láser de helio-neón de 0,4-0,76 mW.
El resultado bruto fueron 188 avisos, puntuados dos veces cada uno: por la calidad de la documentación y por lo difícil que resultaba explicarlos. 135 de los 188 se archivaron como «una luz conocida», 86 de ellos aviones. Solo 53 se trataron como candidatos al fenómeno de Hessdalen, y apenas cuatro alcanzaron la puntuación máxima de rareza. El radar dio 36 registros, de los que solo tres se vieron también a simple vista. El sismógrafo no registró actividad local alguna. Los contadores Geiger y los visores de infrarrojo no registraron nada.
El episodio que más se repite de aquel invierno es la prueba del láser del domingo 12 de febrero. Strand describe él mismo el protocolo: Kurt Persson observaba con prismáticos una luz de destello regular y cantaba en voz alta lo que veía, sin poder ver hacia dónde apuntaba el láser; Strand levantaba el haz; el relato de Persson pasaba de destellos sueltos a destellos pareados, y volvía atrás cuando el haz bajaba. Se repitió nueve veces en dos avistamientos, con reacción en ocho. El comentario del propio Strand es el honrado: «yo personalmente creía que esa prueba sería solo una casualidad. Pero también obtuvimos resultado, 8 de 9 veces».
Su conclusión, firmada el 5 de enero de 1985, es la frase sobre la que descansa todo el expediente: «No hemos averiguado qué es este fenómeno. Tampoco cabía esperarlo. Pero sabemos que el fenómeno, sea lo que sea, se puede medir».
Lo que vino después fueron cuatro décadas intentando exactamente eso. Un taller internacional en 1994 reunió a investigadores de ocho países. En agosto de 1998 dos profesores del Østfold University College —Strand y el ingeniero electrónico Bjørn Gitle Hauge— instalaron en el valle una estación automática de medición permanente, un contenedor azul que todo el mundo llama la Blue Box, con cámaras, magnetómetro y más adelante radar y detector de aeronaves, funcionando sin interrupción desde entonces y emitiendo en directo. Entre 2000 y 2002, tres expediciones conjuntas italo-noruegas con el nombre en clave EMBLA llevaron allí a radioastrónomos e ingenieros del Instituto de Radioastronomía del CNR en Medicina: Stelio Montebugnoli, Jader Monari, Marco Poloni y el astrofísico Massimo Teodorani. Después se añadió una estación base en la cima de Skarven, y en 2024 un equipo de la Universidad Aristóteles de Salónica, el CNRS francés y Østfold publicó en el Journal of Applied Geophysics la primera prospección geofísica extensa del valle.
Cuarenta años de instrumentos. Y sigue sin haber respuesta acordada.
Cronología: los hechos documentados de Valle de Hessdalen (luces de Hessdalen)
- 1811 La prospección geofísica de 2024 afirma, citando a Hauge (2010), que los fenómenos luminosos del valle de Hessdalen se reportaron por primera vez en 1811. El estudio da como fuente de la fecha el artículo de Hauge de 2010 en Acta Astronautica.
- Octubre de 1967 El registro del proyecto conserva un puñado de avisos retrospectivos anteriores a la oleada de 1981. Martin Bull, de Ålen, describió una luz inexplicable «como un foco de unos 100 kilovatios» que se quedó completamente quieta, y un segundo avistamiento de dos luces en noviembre de 1969.
- Diciembre de 1981 Empiezan a reportarse luces desconocidas en el valle. El informe de Strand las describe quietas más de una hora, moviéndose despacio y, en una ocasión, seguidas por radar a unos 8.500 m/s.
- 3 de junio de 1983 Cinco particulares fundan Project Hessdalen —Leif Havik, Odd-Gunnar Røed, Håken Ekstrand, Jan Fjellander y Erling Strand— porque, en palabras de Strand, «ningún instituto oficial con apoyo del Estado parecía interesarse por estas luces desconocidas».
- 21 de enero – 26 de febrero de 1984 Se desarrolla la campaña de campo con radar, sismógrafo, magnetómetro, analizador de espectro, contadores Geiger, visores de infrarrojo y cámaras con redes de difracción. Se registran 188 avisos; los investigadores clasifican 135 como luces conocidas (86 de ellas aviones) y 53 como candidatos al fenómeno de Hessdalen.
- 12 de febrero de 1984 — la prueba del láser Strand informa de que al apuntar un láser de helio-neón a una luz de destello regular esta pasaba a destellos pareados, y volvía atrás al bajar el haz: nueve intentos en dos avistamientos, con reacción en ocho. El observador de los prismáticos no podía ver adónde apuntaba el haz.
- 5 de enero de 1985 Strand firma el informe técnico final: «No hemos averiguado qué es este fenómeno. Tampoco cabía esperarlo. Pero sabemos que el fenómeno, sea lo que sea, se puede medir».
- 1986 — se apaga la oleada El registro público del proyecto recoge 11 avisos en 1986, frente a los 78 de 1982. Baja a 9 en 1987, 3 en 1988 y 1 en 1989, y desde entonces se ha mantenido casi siempre en cifras de un dígito.
- 1994 El primer taller internacional sobre el fenómeno de Hessdalen reúne a investigadores de ocho países, entre ellos el físico ruso Boris Smirnov, y marca el momento en que los físicos aceptan el fenómeno como objeto legítimo de estudio.
- Agosto de 1998 Erling Strand y Bjørn Gitle Hauge, del Østfold University College, instalan la estación automática de medición permanente —la Blue Box— para vigilar automáticamente el flanco oeste del valle. Funciona sin interrupción desde entonces.
- Agosto de 2000 La primera misión EMBLA lleva al valle instrumentos de radio diseñados en el Instituto de Radioastronomía del CNR en Medicina (Italia). De los cuatro sistemas desplegados, tres no dan ningún resultado.
- 5-18 de agosto de 2002 El informe EMBLA 2002 de Teodorani y Nobili afirma que el fenómeno luminoso puede producir «una potencia luminosa de hasta 100 kW» y anota que su espectro de tres picos «podría atribuirse tanto a algún tipo de sistema de iluminación artificial» como a líneas mezcladas de varios elementos.
- 2003 Matteo Leone, asesor científico del comité italiano que financiaba las misiones, publica una refutación: observó la «luz intermitente» con un telescopio e identificó un par de faros de coche en una carretera a 2,2 km, y halla la potencia y el espectro compatibles con faros halógenos. El mismo trabajo defiende aun así, por los testimonios que recogió en el valle, que se apoyen estudios específicos de los fenómenos aéreos anómalos.
- 2004 Teodorani publica una revisión extensa en el Journal of Scientific Exploration. La potencia radiada máxima pasa a ser de 18,8 ± 5 kW, no de 100 kW, y una nota al pie sostiene que los faros de coche fotografiados como control en la misma película se comportan «de forma totalmente distinta».
- Otoño de 2019 Entra en servicio una segunda estación de investigación de unos 35 m², a unos 1.000 m de altitud en la cima de Skarven.
- 2024 Un equipo de Salónica, el CNRS francés y Østfold publica 100 km de prospecciones VLF en el Journal of Applied Geophysics, cartografiando cuerpos conductores de sulfuros en anillo alrededor de una intrusión de gabro, y llama «hipótesis provisional» a su explicación de cómo podrían generar luces.
¿Hay una explicación racional para Valle de Hessdalen (luces de Hessdalen)?
Lo habitual con las luces misteriosas es señalar que nadie las midió nunca. Aquí ese argumento no vale, y eso es justo lo que hace interesante a Hessdalen. Los instrumentos entraron, los datos existen y el caso sigue abierto: en parte porque las mediciones fueron flojas, y en parte porque quienes las hicieron llevan décadas discutiendo qué significan.
Empecemos por la aritmética del propio proyecto. De los 188 avisos registrados en la campaña de 1984, 135 los clasificaron los propios investigadores como luces corrientes, y 86 de ellos eran aviones. Strand fue más lejos en su discusión: con una línea directa a la estación de radar que cubre la comarca, escribió, «quizá habríamos podido separar los aviones fácilmente», habría habido «pocos avisos con puntuación entre F2 y F8» y «entonces habríamos obtenido una imagen más correcta de la luz desconocida». Es decir, esperaba que la franja intermedia de su propia escala encogiera. El residuo de casos realmente desconcertantes fueron 53 avisos, de los que cuatro alcanzaron la nota máxima de rareza. Ese es el denominador que da el propio proyecto.
Varios instrumentos sencillamente no encontraron nada. El sismógrafo, instalado para poner a prueba la hipótesis de las «earth lights» de Paul Devereux, no registró actividad sísmica local alguna durante la campaña; Strand anotó que en los seis años anteriores solo se habían detectado cuatro seísmos pequeños en un radio de 70 km. La prospección geofísica de 2024 llega al mismo veredicto sobre los modelos de tensión tectónica, y en términos más secos: la sismicidad de Hessdalen «es tan débil que esta hipótesis no puede sostenerse. Por ejemplo, no se ha producido ningún terremoto de magnitud superior a 2,5 desde 2000». Los contadores Geiger no registraron nada; los visores de infrarrojo, usados dos veces, tampoco.
Los espectros de 1984 son mucho más débiles que su fama. De siete películas expuestas a través de redes de difracción, solo cuatro fotogramas mostraron algo parecido a un espectro. Los dos fuertes correspondían a una luz que uno de los tres observadores creyó que era el foco de una motonieve, y que en la escala del propio proyecto se quedó en F5. Strand lo dice sin rodeos: esas fotos «no pueden usarse como prueba de que el fenómeno de Hessdalen tenga un espectro continuo». El mejor espectro débil se analizó en la Universidad de Oslo y se juzgó «demasiado débil para decir de qué tipo de espectro se trata».
Y luego llegó la pelea por EMBLA 2002. Teodorani y Gloria Nobili informaron de que la luz fotografiada aquel agosto producía «una potencia luminosa de hasta 100 kW» y flotaba sobre las lomas. Matteo Leone, asesor científico del comité italiano que financiaba las misiones, fue a Hessdalen, miró la «luz intermitente» con un refractor portátil y comunicó que «resultó deberse a un par de faros de automóvil». Su refutación de 2003 reconstruye la geometría: una carretera secundaria en Vårhuskjølen con el acimut y la elevación adecuados, a unos 2,2 km del punto de observación; una emisión luminosa compatible con el tope que la normativa europea fija para los faros de un coche; un espectro compatible con el de un faro halógeno fotografiado en la misma película. Su conclusión no admite matices: «toda la evidencia presentada por Teodorani y Nobili (2002) es compatible con la explicación de los faros de automóvil», y añade que la hipótesis «es fácilmente verificable (o falsable) mediante un experimento controlado con un par de faros». Leone volvió sobre el caso dos veces, en noviembre de 2003 y en septiembre de 2004, y las dos razonó a partir de las fotografías existentes, la topografía y la normativa europea de faros; ninguno de los dos trabajos da cuenta del experimento controlado. El primero, además, cede terreno en la geometría: tras una crítica topográfica de Nicolosi y Ricchetti, Leone escribe que los faros «probablemente estaban más lejos de lo supuesto» y que la carretera de Vårhuskjølen «ya no es una candidata sostenible», sin abandonar por ello la explicación de los faros.
Teodorani respondió, y sus cifras se movieron. En su revisión de 2004 en el Journal of Scientific Exploration la potencia radiada máxima baja de 100 kW a 18,8 ± 5 kW, y una nota al pie responde a Leone directamente: las fuentes de espectro continuo «como los faros de coche», fotografiadas como control en la misma película Kodak Ektachrome, «muestran un comportamiento totalmente distinto». El tercer trabajo de Leone, de septiembre de 2004, contesta punto por punto a esa revisión. Dos personas con oficio, las mismas fotografías, lecturas opuestas. Ese es el estado real de la evidencia espectroscópica de Hessdalen, y es bastante más enredado que «los físicos han estudiado las luces».
Dónde se publicó la ciencia también cuenta. La revisión de Teodorani de 2004 apareció en el Journal of Scientific Exploration, la revista con revisión por pares de la Society for Scientific Exploration, una sociedad fundada para examinar afirmaciones que las revistas convencionales rechazan; su filtro no equivale, por tanto, al de una revista general de física. Caron y Faridi, defendiendo en 2016 que hacía falta más financiación, describen la escasez sin adornos: «solo un puñado de investigadores ha conseguido los recursos necesarios para estudiar la 'anomalía' atmosférica y comunicar sus hallazgos en revistas académicas», y su lista se queda en siete trabajos.
Las explicaciones en liza son hipótesis, y no concuerdan entre sí. La historia del escandio, la más difundida —polvo del fondo del valle con escandio ardiendo en contacto con el aire—, la atribuyen Caron y Faridi a Hauge (2007, 2010). La prospección geofísica de 2024, que el propio Hauge firma y que cita su artículo de 2010 en Acta Astronautica, no contiene la palabra escandio. Gerson Paiva y Carlton Taft propusieron en cambio un plasma polvoriento, en sendos artículos titulados «Un mecanismo hipotético de plasma polvoriento para las luces de Hessdalen» (2010) y «Formación de agregados en las luces de Hessdalen» (2012), ambos en el Journal of Atmospheric and Solar-Terrestrial Physics; la prospección de 2024 clasifica esa línea de trabajo bajo «campos piezoeléctricos y electromagnéticos asociados» como mecanismos impulsores y añade que «el origen del fenómeno sigue sin estar claro». Monari y sus colegas propusieron que el valle funciona como una «batería natural», con las minas de hierro y cinc oxidándose en el flanco occidental y las de cobre reduciéndose en el oriental, en un informe del comité italiano de 2013. Teodorani, al refutarlo en agosto de 2026, anota que la propuesta nunca ha «aparecido en una revista con revisión por pares» y calcula que una geobatería así se queda «aproximadamente seis órdenes de magnitud» por debajo del potencial necesario para ionizar el aire. Teodorani se apoyó en el modelo electroquímico del rayo globular de Turner. La prospección de 2024 cartografía cuerpos conductores de sulfuros reales, que dibujan un anillo alrededor de una intrusión de gabro, y a continuación llama a su propia explicación de cómo podrían generar luces una «hipótesis provisional» que «debería dar pie a estudios multidisciplinares mucho más detallados». La página de teorías del propio Project Hessdalen dice lo mismo sin adornos: «todavía no se dispone de una teoría definitiva, autoconsistente y cuantitativa que dé cuenta de todos los aspectos observados».
Hay un resultado negativo que sale de las cámaras. Según la prospección de 2024, el Østfold University College tomó unas 600.000 fotografías en el valle durante las campañas de los diez años anteriores, y de esas fotografías sale la descripción de las luces como sobre todo blancas. Casi 90.000 se hicieron hacia el cielo con objetivos de ojo de pez, y esa serie no capturó el fenómeno ni una vez. Los autores leen el resultado del ojo de pez como indicio de que las luces aparecen relativamente cerca del suelo.
Y el fenómeno se ha apagado. Lo que produjo la oleada de 1982 ha cesado en gran medida: el registro del propio proyecto cae de 78 entradas en 1982 a cifras de un dígito en menos de una década, y ahí sigue tras cuarenta años de instrumentación cada vez mejor. Un escéptico dirá que una oleada de identificaciones erróneas terminó cuando terminaron la novedad y los titulares. Un investigador dirá que cambiaron las condiciones geofísicas. Ninguno tiene pruebas para cerrar la discusión, y el resumen más justo sigue siendo el de Strand, intacto desde 1985: se puede medir y no se ha explicado.
¿Se puede visitar Valle de Hessdalen (luces de Hessdalen)?
Hessdalen es un valle público con carretera pública y sin verja, y sin museo. El valle está en Holtålen, un municipio de 1.970 habitantes del condado de Trøndelag; Sør-Trøndelag se fusionó en Trøndelag el 1 de enero de 2018, de modo que la señalización y los textos antiguos usan un nombre de condado que ya no existe. La página de Project Hessdalen sobre la comarca sitúa el valle «approximately 10 km from the municipality's centre», que es Ålen, y anota el cierre de la última mina local, Killingdal, en 1986.
La página de viaje del proyecto describe la ruta así: E6 hacia el sur de Trondheim a Støren, 51 km; carretera 30 en dirección a Røros, con Haltdalen 55 km más allá; y 12 km después, un desvío señalizado que sube a Hessdalen, con un total de 118 km desde Trondheim. Del desvío son 4,5 km hasta el extremo norte del valle y 2 km más hasta la estación de medición. Desde Røros la misma página cuenta 30,4 km hasta la carretera del hotel de montaña de Bjørgåsen, luego 4,5 km hasta la entrada de la cabaña de la Cruz Roja y 1,9 km más hasta la estación. El aeropuerto más próximo es el de Røros, cuyo teléfono da esa página: +47 72413900. La línea Rørosbanen desde Trondheim u Oslo para en Ålen y también en Reitan y Haltdalen, aunque no todos los servicios se detienen en Ålen. El autobús local entre Ålen y Hessdalen lo opera Gauldal Billag AS, y el horario que publica el proyecto lleva fecha de 21 de agosto de 2000.
La Blue Box, la estación automática de medición del fondo del valle, es una instalación de investigación en uso, con una antena de radar «mounted on top of the 9 meter high tower». Sus tres cámaras CCD «transmit live TV all the time (24/7)» a un servidor de emisión del Østfold University College, que es la vía por la que la mayoría de la gente llega a ver el valle. La segunda estación, de unos 35 m² a casi 1.000 m en la cima de Skarven, entró en servicio en el otoño de 2019. Ninguna de las dos es una exposición, y en el valle falta un centro de interpretación.
Statskog anunció la UFO-hytta de Slætthælet el 8 de octubre de 2020: unos 100 m² de madera, siete plazas en cuatro dormitorios, electricidad, estufa de leña, retrete exterior y toma de agua fuera, con ventanales panorámicos hacia el macizo de Skarvan y el lago Øyungen. Se alquila por inatur.no, y un comunicado de Statskog del 17 de febrero de 2022 contabilizó 244 noches alquiladas en 2021, la cifra más alta de todas las cabañas de la empresa; su coordinadora, Eva Kristin Grøndal, declaró: «Pågangen på UFO-hytta har overgått det vi turte håpe på. 244 utleiedøgn er veldig inspirerende». Visit Hessdalen anuncia un UFO-camp de lavvos de madera, una caminata guiada de tres horas de Hessdalskjølen a Rogne, un safari de montaña de dos días, un recorrido del valle en microbús, safaris en motonieve, rutas a caballo islandés y un pub en el valle.
Project Hessdalen organiza cada año una salida de campo y un congreso abiertos a gente de fuera. La edición de 2026 fue del 28 de agosto al 6 de septiembre, con base en Trondheim y Hessdalen y una jornada en Røros: un día de congreso, una salida al valle, un día turístico y seis días de trabajo de campo. El precio anunciado era de 395 € el paquete completo y 165 € solo el congreso, sin billetes de tren ni entradas a atracciones ni comidas más allá del almuerzo del congreso; el transporte en autobús desde Ålen iba incluido, y el organizador es Fred Pallesen. Hessdalen sigue siendo una comarca rural y de montaña en activo. Sus casas y sus tierras son privadas, y su registro público de avisos, año por año de 1967 a 2023, es la parte abierta a cualquiera.
Fuentes consultadas
- Erling Strand, «Project Hessdalen 1984 — Final Technical Report (instrument list, the 188 scored reports, the laser test, the seismograph and spectral results, and the conclusion of 5 January 1985)» — Project Hessdalen, Norway, 1985 informe
- Project Hessdalen, «Observations done in the Hessdalen area — the project's public register of reports, year by year from 1967 to 2023» — old.hessdalen.org, 2025 archivo
- Massimo Teodorani, «A Long-Term Scientific Survey of the Hessdalen Phenomenon, Journal of Scientific Exploration, vol. 18, no. 2, pp. 217-251» — Journal of Scientific Exploration (Society for Scientific Exploration), 2004 académico
- Massimo Teodorani and Gloria Nobili, «EMBLA 2002 — An Optical and Ground Survey in Hessdalen (the 100 kW claim and the three-peaked spectrum)» — CNR — Istituto di Radioastronomia, Medicina (Bologna), 2002 informe
- Matteo Leone, «A rebuttal of the EMBLA 2002 report on the optical survey in Hessdalen (the car-headlamp analysis; also the history of the 1984 project and the founding of the Automatic Measurement Station in August 1998)» — Italian Committee for Project Hessdalen (CIPH); Internet Archive copy, 2003 informe
- G. N. Vargemezis, J. Zlotnicki, B. G. Hauge, A.-L. Kjøniksen and E. P. Strand, «Contribution of VLF electromagnetic survey to the investigation of Hessdalen lights (Norway), Journal of Applied Geophysics 226, 105398 (DOI 10.1016/j.jappgeo.2024.105398)» — Elsevier, 2024 académico
- Etienne Caron and Pouya Faridi, «To Investigate or Not to Investigate? Researchers' Views on Unexplored Atmospheric Light Phenomena, Frontiers in Earth Science 4:17 (the sighting rates, the scandium hypothesis attributed to Hauge, and the count of academic papers on Hessdalen)» — Frontiers in Earth Science, 2016 académico
- Bjørn Gitle Hauge, «10 Years of Scientific Research of the Hessdalen Phenomena — paper given at the meeting 'La Ricerca Italiana nella Valle di Hessdalen', Cecina (Livorno), March 2004» — Østfold University College / Italian Committee for Project Hessdalen; Internet Archive copy, 2005 informe
- Bjørn Gitle Hauge and Anna-Lena Kjøniksen, «Low level observations of the atmospheric light phenomena in Hessdalen, Norway — EGU General Assembly 2022, abstract EGU22-8579» — European Geosciences Union, Vienna, 2022 académico
- Project Hessdalen, «Automatic Measurement Station (AMS) / Blue Box — technical description of the cameras, radar, weather stations and flight detector» — old.hessdalen.org, 2024 web
- Project Hessdalen, «Travel to Hessdalen — road distances from Trondheim, Oslo and Røros, Røros airport, the Rørosbanen railway and local transport» — old.hessdalen.org, 2019 web
- Holtålen kommune, «Forskning — the municipality's own account of the research history: the 1982-83 rate of 20-30 sightings a week, the 1994 workshop, the 1998 Blue Box and the Skarven station» — hessdalsfenomenet.no, 2026 web
- Holtålen kommune, «Fasiliteter — the Skarven base station (about 35 m² at roughly 1,000 m, in use since autumn 2019), the radar tower, the flight detector and the weather stations» — hessdalsfenomenet.no, 2026 web
- Statskog SF, «Utenomjordisk hytteopplevelse i Trøndelag — the UFO-hytta at Slætthælet: about 100 m², seven beds in four bedrooms, electricity, wood stove and outdoor privy, booked through inatur.no» — statskog.no, 2020 web
- Statskog SF, «UFO-hytte til himmels og økt pågang i hele landet — Statskog's press release recording 244 let nights for the UFO-hytta in 2021, the most of any of its cabins» — NTB Kommunikasjon, 2022 web
- Visit Hessdalen, «Opplevelser i Hessdalen — the guided three-hour UFO-safari from Hessdalskjølen to Rogne, the UFO-camp lavvos, minibus tours, snowmobile safaris and riding» — visithessdalen.no, 2026 web
- Project Hessdalen, «Field Trip & Conference 2026 — dates (28 August to 6 September 2026), programme, price and contact» — sites.google.com/hessdalen.org, 2026 web
- Project Hessdalen, «Theories — the project's own statement that "a definitive, self-consistent, quantitative theory that accounts for all observed aspects is not yet available"» — hessdalen.org, 2025 web
- Store norske leksikon, «Trøndelag — the merger of Sør-Trøndelag and Nord-Trøndelag into a single county on 1 January 2018» — snl.no, 2026 web
- Project Hessdalen, «Holtålen municipality — the district's mining history and the closure of the Killingdal mine in 1986, plus local accommodation and access» — old.hessdalen.org, 2024 web
- Matteo Leone, «A rebuttal of EMBLA 2002 report on the optical survey in Hessdalen: further comments (concedes that the headlamps were likely farther away and that the Vårhuskjølen road is no longer a tenable candidate)» — Italian Committee for Project Hessdalen (CIPH); Internet Archive copy, 2003 informe
- Matteo Leone, «A rebuttal of the EMBLA 2002 report on the optical survey in Hessdalen: Part Three (reply to Teodorani's 2004 survey and its 18.8 kW figure)» — Italian Committee for Project Hessdalen (CIPH); Internet Archive copy, 2004 informe
- Massimo Teodorani, «On the “Natural Battery” Hypothesis for the Hessdalen Lights: A Quantitative Reassessment (Monari et al. 2013 never peer-reviewed; the geobattery falls roughly six orders of magnitude short)» — Project Hessdalen, old.hessdalen.org, 2026 informe
Ficha revisada por V. Serrano el 01/08/2026 · Cómo verificamos el contenido
📎 Fuente: Wikipedia (CC BY-SA)
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