Unas 300 hectáreas de bosque periurbano en explotación al oeste de Cluj-Napoca, Hoia-Baciu tiene dentro un museo etnográfico al aire libre, una base deportiva al lado y una línea de autobús urbano que para en su linde.
¿Dónde está Bosque de Hoia Baciu?
Ubicación
Cluj, Rumanía
Tipo
Bosque / naturaleza
Coordenadas
46.762, 23.49
Última actualización
UBICACIÓN
¿Por qué se dice que Bosque de Hoia Baciu está embrujado?
La etiqueta con la que viaja en inglés —el bosque más embrujado del mundo— es más joven que casi todos los que la repiten, y los rumanos que estudiaron el lugar escribieron sobre luces y objetos no identificados. El pastor que supuestamente entró con doscientas ovejas y no salió pertenece a la leyenda, y como leyenda lo contó Monitorul de Cluj en 2021; la etimología del nombre es incierta y baci es sencillamente «mayoral» en rumano. Lo documentado empieza en julio de 1953, cuando Alexandru Sift, entonces estudiante y después biólogo, dijo haber visto en el borde del bosque un objeto gris con forma de V tumbada, y le dedicó el resto de su vida. Hasta los árboles retorcidos tienen respuesta académica con nombre: Tibor Hartel, de la Universidad Babeş-Bolyai, explicó a Monitorul de Cluj en 2021 que el carpe, el tilo y el arce cortados repetidamente durante generaciones rebrotan justo así.
Hoia-Baciu es un bosque periurbano en explotación de unas 300 hectáreas, en el borde occidental de Cluj-Napoca, sobre la ladera del Dealul Hoia. Tiene dentro un museo etnográfico al aire libre, una base deportiva al lado y una línea de autobús urbano que para junto a la linde. La etiqueta que se le ha pegado en inglés —«el bosque más embrujado del mundo»— es más joven que casi todos los que la repiten; los rumanos que estudiaron el lugar escribieron sobre luces y objetos no identificados.
La explicación folclórica del nombre es la que cuenta cualquier guía: un pastor llamado Hoia habría entrado con doscientas ovejas y no habría vuelto a salir, y el bosque pasó a ser «el bosque donde se perdió Hoia el pastor». Monitorul de Cluj lo contó en 2021 bajo las palabras «Legenda spune», dice la leyenda. La etimología es incierta; Baciu es además el nombre del municipio vecino, y baci es la palabra rumana para el mayoral de un rebaño.
La historia documentada empieza en julio de 1953. Alexandru Sift (1936-1993), entonces todavía estudiante y después biólogo, estaba en la linde del bosque cuando dijo haber visto un objeto gris con forma de V tumbada. Aquella observación se le convirtió en obsesión vitalicia. Según Vasile Surcel, en Jurnalul Naţional (2004), Sift recorrió la zona a lo largo y a lo ancho durante unas tres décadas y llegó a hacer más de 60.000 fotografías, convencido de estar registrando estructuras invisibles al ojo humano. El marco de Sift era la ufología y los fenómenos físicos anómalos, y así se mantuvo.
Llegó entonces el 18 de agosto de 1968. Emil Barnea, técnico militar de 45 años, pasaba el fin de semana en el bosque con Zamfira Matea y dos amigos que conservaron el anonimato. Hacia la una de la tarde, en el claro conocido como Poiana Rotundă, fotografió un objeto que se movía bajo y en silencio sobre los árboles. Lo sólidamente documentado es lo que vino después: el 18 de septiembre de 1968 AGERPRES, la agencia estatal rumana de noticias, anunció la observación y fotografía de un ovni en el bosque de Baciu ocurrida aproximadamente un mes antes. Las imágenes las interpretó el ingeniero Florin Gheorghiţă y, según Descoperă.ro, se presentaron en el congreso internacional de ufología celebrado en Acapulco en 1977. Se las ha llamado las fotografías de ovni más nítidas tomadas jamás en Rumanía, un superlativo que la prensa rumana repite desde hace medio siglo.
Desde mediados de los setenta el testigo pasó a Adrian Pătruţ, catedrático de química de la Universidad Babeş-Bolyai de Cluj y presidente de la Sociedad Rumana de Parapsicología. Su equipo sumó unas 15.000 fotografías propias y en 1995 publicó la monografía Fenomenele de la Pădurea Hoia-Baciu en la editorial Dacia, reproduciendo lo poco que quedaba del archivo de Sift, desaparecido en su mayor parte tras la muerte de este en 1993. Pătruţ describía estructuras «plasmáticas» de duración brevísima, de forma cambiante y movimiento casi browniano, y construyó una teoría unificadora que llamó fenómeno polimorfo global. Su propia conclusión, tal como la cita la ficha documental que la biblioteca provincial de Cluj dedica al libro, era que resulta extremadamente difícil formular una, y que «la única certeza es que ESTOS FENÓMENOS EXISTEN».
Así que toda la tradición rumana —de 1953 a 1995, dos investigadores, 75.000 fotografías, una monografía— habla de luces, plasmas y objetos no identificados. Los fantasmas llegan en inglés. Destination Truth, de Syfy, rodó allí un episodio emitido el 9 de septiembre de 2009; Ghost Adventures, de Travel Channel, montó en 2013 un especial de Transilvania alrededor del bosque, con el propio Pătruţ ante la cámara en el claro; las visitas nocturnas se volvieron rutina, con el guía Marius Lazin sacando grupos tres noches por semana durante más de una década; y en octubre de 2025 un reportaje de viajes de The Guardian firmado por Daniel Stables lo llevó al titular: «el bosque más embrujado del mundo». La fama es real, y su forma en inglés data de esos dos episodios de televisión de 2009 y 2013.
Cronología: los hechos documentados de Bosque de Hoia Baciu
Julio de 1953Alexandru Sift, entonces estudiante, dice haber visto en la linde del bosque un objeto gris con forma de V tumbada. En las tres décadas siguientes hace más de 60.000 fotografías de la zona, planteando el caso como ufología y no como casa embrujada.
18 de agosto de 1968Emil Barnea, técnico militar de 45 años, fotografía un objeto sobre la Poiana Rotundă hacia la una de la tarde. Le acompañan Zamfira Matea y dos amigos que mantienen el anonimato.
18 de septiembre de 1968AGERPRES, la agencia estatal rumana de noticias, anuncia la observación y fotografía de un ovni en el bosque de Baciu ocurrida aproximadamente un mes antes. Las imágenes las interpretará después el ingeniero Florin Gheorghiţă.
1977Las fotografías de Barnea se presentan en el congreso internacional de ufología de Acapulco, el momento en que el caso sale de Rumanía.
1993Muere Alexandru Sift. La mayor parte del archivo fotográfico reunido durante unos treinta años desaparece; la prensa rumana cuenta que se lo llevaron y acabó en la trituradora de papel, dejando al caso rumano sin su base probatoria.
1995Adrian Pătruţ, catedrático de química de la Universidad Babeş-Bolyai, publica la monografía Fenomenele de la Pădurea Hoia-Baciu (Dacia), reproduciendo lo que sobrevivió del archivo de Sift y concluyendo que es extremadamente difícil formular una conclusión.
9 de septiembre de 2009Syfy emite «Haunted Forest / Alux», el estreno de la tercera temporada de Destination Truth, rodado en el bosque. Es el momento en que el público anglosajón de la televisión paranormal descubre Hoia-Baciu.
2013Ghost Adventures, de Travel Channel, dedica al bosque un especial de Transilvania, con el propio Adrian Pătruţ filmado en el claro diciéndoles al equipo que tiene por lo menos doscientos años y que no le ha encontrado explicación.
Febrero de 2019Business Magazin informa de que las talas han abierto un nuevo camino forestal y dañado la vegetación en torno a la Poiana Rotundă; el guía Alex Surducan afirma que parte del muro de vegetación del claro ya está destruido.
30 de octubre de 2025The Guardian publica el reportaje de viajes de Daniel Stables titulado «El bosque más embrujado del mundo», construido en torno a una caminata nocturna con el guía local Marius Lazin, que lleva más de doce años haciéndolas tres noches por semana.
¿Hay una explicación racional para Bosque de Hoia Baciu?
Las pruebas físicas son tres, y cada una tiene respuesta mundana o se ha quedado sin base probatoria.
Los árboles retorcidos. Es la imagen que vende el bosque y tiene una explicación académica con nombre y apellidos. Tibor Hartel, profesor de la Universidad Babeş-Bolyai, explicó a Monitorul de Cluj en febrero de 2021 que la respuesta es silvícola: las especies implicadas —carpe, tilo, arce— se cortaron una y otra vez durante generaciones, a ras de suelo y a distintas alturas, y rebrotan generando muchísimas formas, espirales incluidas. A la corta Hartel suma las condiciones del sitio: la pendiente, el viento, la presencia de otros árboles. En su explicación, los troncos contorsionados son producto de esa corta tradicional. Su propia postura: él conservaría el bosque tanto por sus leyendas como por su naturaleza, porque la dimensión mítica le da valor al lugar.
El claro. La Poiana Rotundă tiene, es cierto, un aspecto raro: una abertura casi circular donde la hierba se mantiene baja y los árboles no prenden. El dato más revelador viene del lado creyente. Cuando Adrian Pătruţ llevó allí al equipo de Ghost Adventures en 2013, lo que les dijo fue que el círculo tiene por lo menos doscientos años y que nunca le había encontrado explicación.
Las fotografías. Sift hizo más de 60.000 imágenes y el grupo de Pătruţ unas 15.000. La mayoría de las de Sift las robaron unos desconocidos pocos días después de su muerte, en 1993, y acabaron como papel para reciclar, según Transilvania Reporter en 2017; las pocas que quedaron se publicaron en el libro de Pătruţ de 1995. El propio Pătruţ, según la ficha que la biblioteca provincial de Cluj dedica a su trabajo, sostenía que como mucho el 5 % de los casos comunicados merece investigarse y que el resto son ilusiones ópticas de quienes «quieren ver algo». Al repasar el expediente completo en enero de 2026, Tom Hale y Holly Large escribían en IFLScience que no habían encontrado «ninguna evidencia revisada por pares que respalde ninguna de estas afirmaciones», añadiendo que hasta los reportajes fiables eran difíciles de localizar y que las imágenes de Barnea «no resultan demasiado convincentes para el observador moderno».
Y la etiqueta. «El más embrujado del mundo» es un superlativo de periodismo de viajes sin ninguna medición detrás. Descansa sobre una economía de visitas nocturnas: el 6 de octubre de 2026 un operador anunciaba una visita privada de tres horas desde Cluj, con una caminata de unos cuatro kilómetros, linternas y ponchos para la lluvia incluidos, a 96 euros por cabeza yendo dos. Monitorul de Cluj lo dejó dicho sin rodeos en 2021: no existe prueba alguna de que ninguno de los mitos que circulan sobre el bosque tenga base real.
¿Se puede visitar Bosque de Hoia Baciu?
Hoia-Baciu es un bosque de unas 300 hectáreas en el borde occidental de Cluj-Napoca, según VisitCluj, la web de turismo de la ciudad, que da el acceso por gratuito. Su lugar más conocido, el claro de Poiana Rotundă, lo sitúa OpenStreetMap en 46,7687 23,5076, a unos 6,3 km al oeste de la plaza Unirii, en el centro. El pin de esta ficha, 46,7617 23,49, queda a 1,5 km al suroeste de ese claro, ya en el término de Florești.
En una carta abierta de la que informó Monitorul de Cluj el 9 de marzo de 2026, un grupo de activistas pedía al ayuntamiento que sometiera a debate público el estudio de biodiversidad que había encargado sobre el paraje de Hoia-Cheile Baciului y que declarase el bosque espacio natural protegido, una figura que entonces no tenía.
El Parcul Etnografic Naţional «Romulus Vuia», la sección al aire libre del Museo Etnográfico de Transilvania, está junto al bosque, en la calle Tăietura Turcului, a unos 2,8 km al oeste-noroeste de la plaza Unirii y a 3,8 km al este-noreste del claro. El 23 de septiembre de 2026 la web del museo daba como horario de miércoles a domingo de 10:00 a 18:00, con último acceso a las 17:00, y una entrada de adulto de 10 lei.
Las salidas nocturnas al claro las venden guías locales. La ficha de Romanian Friend para la visita de Alex Surducan, consultada el 23 de septiembre de 2026, ofrece una salida privada desde Cluj-Napoca que empieza entre las 18:00 y las 22:00 según la temporada, dura tres horas y recorre unos 4 km a pie; cuesta 96 euros por persona yendo dos e incluye el transporte desde la ciudad, ponchos para la lluvia y linternas. La ficha presenta el paseo como una investigación en la que se usan «aparatos electrónicos especiales para hacer mediciones científicas en este bosque denso, como auténticos investigadores de lo paranormal». VisitCluj, por su parte, cuenta entre los fenómenos atribuidos al bosque las descargas rápidas de baterías y los fallos de localización de los aparatos.
Las talas han llegado al claro. Business Magazin informó el 17 de febrero de 2019 de que se habían cortado árboles, abierto un camino forestal nuevo y dañado con la maquinaria la vegetación en torno a la Poiana Rotundă, y recogía las palabras de Surducan: parte del muro de vegetación estaba destruido y, cuando lo vio con un turista, «parecía después de una guerra».
💬 Testimonios de campo (0)
Aún no hay testimonios. Añade el primero.
Añade tu testimonio
🔒 Entra para dejar un testimonio