📜 LEYENDA · EXP. Nº3657 ACTIVO

Boca do Inferno

La Boca do Inferno es una cueva marina hundida en los acantilados atlánticos, dos kilómetros al oeste de Cascais, cerca de Lisboa: una sima de unos treinta metros por cuya entrada estrecha se cuela el oleaje y revienta contra la roca.

¿De dónde viene la leyenda de Boca do Inferno?

Ubicación
Cascais, Lisboa, Portugal
Tipo de leyenda
Leyenda urbana
Coordenadas
38.691, -9.431
Última actualización
UBICACIÓN

¿Cuál es la leyenda de Boca do Inferno?

El nombre es descriptivo, y su historia documentada resulta más extraña que el folclore que suele colgársele. En 1896 fue la primera cueva filmada de la historia, por Henry Short para el pionero británico R. W. Paul. El 4 de enero de 1929 se arrojó a ella el poeta Guilherme de Faria, de veintiún años. Y en septiembre de 1930 el ocultista Aleister Crowley fingió aquí su propia muerte con la ayuda de Fernando Pessoa, dejando una nota que el periodista Augusto Ferreira Gomes, amigo de Pessoa, encontró y contó puntualmente. El diario de Crowley, dado por perdido hasta 2012, lo muestra redactando la nota dos días antes de su fecha declarada, tomando el Sud-Express y llegando a Berlín al día siguiente del hallazgo, donde se reencontró con la mujer sin la que, según la carta, no podía vivir.
Boca do Inferno, Cascais, Lisboa, Portugal
La Boca do Inferno de Cascais. La nota de despedida de Crowley se dejó en la grieta contigua, la Mata-Cães, no en esta sima. Fotografía de Jorge Franganillo, 19 de junio de 2024. Imagen: Jorge Franganillo · CC BY 2.0

¿Cuál es la historia de Boca do Inferno?

La Boca do Inferno es una cueva marina hundida abierta en los acantilados atlánticos, unos dos kilómetros al oeste de Cascais, dentro del Parque Natural Sintra-Cascais. El agua de lluvia disolvió primero las fisuras de las margas y calizas dolomíticas del Cretácico inferior; después el océano descalzó la base hasta que se desplomó el techo de la cueva y quedó una sima de unos treinta metros de anchura y paredes de unos veinte de altura, con un arco de roca superviviente y una entrada estrecha por la que el oleaje se cuela y revienta. Las descripciones más antiguas explican el nombre por el mar. El Archivo Pittoresco de 1862 la llama un antro temible por donde entra el mar «com estrondoso fragor, rugindo e refervendo lá dentro como se fôra na fabulada caldeira de Pero Botelho», la caldera del infierno del dicho portugués. El Almanach das Artes e Letras para 1875 cuenta que en las noches de temporal las rocas se envuelven en «longos uivos de agonia» y en el brillo de la espuma, y que por eso «o povo deu-lhe o nome expressivo que o distingue». Su primera gran fama le vino de un casi ahogamiento. En octubre de 1873 la reina Maria Pia, que veraneaba en Cascais, llevó a sus hijos Carlos y Afonso, de diez y ocho años, por las rocas a ver la cueva una tarde de viento, después de un temporal. Una ola arrastró a los dos niños a una grieta; la reina se lanzó tras ellos y los sostuvo hasta que António Silva, torrero del faro de la Guia, los sacó a los tres. The Illustrated London News contó la historia el 25 de octubre de 1873 junto a un dibujo de Bordalo Pinheiro, e informó de que el rey había condecorado a Silva con la orden de la Torre y Espada. El almanaque de 1875 dice que el episodio hizo el lugar «duplamente celebre». En 1896 el pionero británico R. W. Paul envió a su colaborador Henry Short a la península ibérica con una cámara ligera recién construida. Entre las películas que Short trajo hay una rodada en Cascais, catalogada por el BFI National Archive como «Sea Cave Near Lisbon», en la que se ve romper el oleaje en la boca de la Boca do Inferno. Dura segundos, se conserva y puede verse gratis en el BFI Player. Se la suele describir como la primera cueva filmada de la historia. Su relación con la muerte también está documentada, y es anterior al relato que hoy se le cuelga. El 4 de enero de 1929 el poeta Guilherme de Faria —nacido en Guimarães el 6 de octubre de 1907 y autor de siete libros breves antes de cumplir veintidós años— se arrojó aquí al mar. Tenía veintiún años. Para entonces la muerte ya iba unida al nombre desde hacía años: el 11 de junio de 1923 se estrenó en el Salão Foz y en el Chiado Terrasse de Lisboa un largometraje portugués de ocho actos dirigido por Ernesto de Albuquerque, O Suicida da Boca do Inferno. Cuando el narrador detectivesco de Fernando Pessoa escribe, año y medio después de la muerte de Faria, que «allí se han producido, por supuesto, muchos suicidios» y que el paraje «es una región suicida reconocida», describe una fama que ya existía. Lo que ocurrió en septiembre de 1930 fue un montaje, escenificado por dos hombres con nombre y apellidos, y casi cada paso está sobre papel. Aleister Crowley desembarcó en Lisboa del transatlántico Alcantara el 2 de septiembre de 1930 con su amante Hanni Larissa Jaeger, una alemana de pasaporte también estadounidense que cumplió veinte años dos días después. Pessoa los recibió en el muelle. El diario de Crowley de ese día dice: «Atracamos en Lisboa a las 3.45. Pessoa nos recibió: un hombre muy agradable. Hotel de l'Europe». El diario de ese mes se dio por perdido durante décadas; apareció una copia mecanografiada que Marco Pasi publicó en 2012 en la revista Pessoa Plural, y permite seguir el viaje casi día a día. El 12 de septiembre Crowley se acercó andando al lugar y no le impresionó: «Fui andando a Cascaes y a la Boca do Infierno. Ojalá pudiera verlo la costa oeste de Escocia: hace mucho que no se ríe a gusto». La relación con Jaeger se venía abajo. Ella desapareció el 17 de septiembre, volvió el 19 y el sábado 20 se embarcó rumbo a Bremen. La anotación de Crowley es un programa de trabajo en una línea: «Se fue en el Lloyd de Bremen. Y yo me pongo con el Asunto». El domingo 21 de septiembre, desde Sintra, escribió en el diario: «Desarrollado el plan para aprovechar el paisaje local — véase 12 de septiembre». Justo debajo copió el texto de la nota que acababa de escribir, en inglés: «No puedo vivir sin ti. La otra "Boca do Infierno" me atrapará: no estará tan caliente como la tuya». Va firmada con el nombre de Tu Li Yu, un sabio chino que Crowley decía haber sido en una vida anterior. La nota no llevaba fecha de calendario, sino telémica y astrológica —Anno XIV, Sol en Libra—, lo que la sitúa después de las 18.36 del 23 de septiembre. El 23 de septiembre Crowley tomó el Sud-Express de las 11.30 en Lisboa: «¿Me arriesgo con el Sud-Express?... Creo que debo hacerlo. (Lo hice)». El 24 estaba en Hendaya y esa noche cenaba en Lapérouse, en París; el 25 a las siete de la mañana estaba en Aquisgrán, con 700 francos y, en sus propias palabras, el «problema: llegar a Berlín a las 6.10 de esta noche». Esa misma tarde —el 25 de septiembre, ya caída— Augusto Ferreira Gomes, periodista y redactor jefe adjunto del semanario ilustrado O Notícias Ilustrado y amigo íntimo de Pessoa, «encontró» la nota. Estaba en un sobre sin engomar dirigido a Miss Hanni L. Jaeger y con la indicación «Please forward», sujeto por una pitillera vacía con figuras egipcias, en el borde no de la Boca do Inferno propiamente dicha, sino de la grieta contigua, una fisura más estrecha y mucho más letal llamada Mata-Cães —«mata-perros»—, que, a diferencia de la sima principal, jamás devuelve los cuerpos. El sobre y el papel llevaban el membrete del Hotel de l'Europe de Lisboa. Gomes llevó el hallazgo al Diário de Notícias. La censura de prensa retuvo la noticia, que no salió hasta el 27 de septiembre. Esa tarde Gomes entregó los objetos a la Policía de Investigación Criminal, ante su director interino, el doctor Alexandrino de Albuquerque. Pessoa se presentó poco después e identificó la pitillera como una que había visto en manos de Crowley, y la letra como inconfundiblemente suya. Después argumentó ante la policía que la fecha astrológica de la carta era de fiar porque, dijo, ningún astrólogo se equivoca al fechar una carta con símbolos estelares: un razonamiento que se conserva en su propio manuscrito y que el diario de su amigo desmiente en voz baja, puesto que el texto se había redactado el día 21. Mientras Lisboa discutía si el mago inglés se había ahogado por amor, Crowley estaba en Berlín. El 26 de septiembre pasó por la oficina de American Express, dejó una nota y se reencontró ese mismo día con Hanni Jaeger: «Vino al piso a las dos». La mujer sin la que no podía vivir llevaba menos de veinticuatro horas de nuevo con él desde que apareció la nota. Gomes contó luego la historia él mismo, con fotografías, en O Notícias Ilustrado del domingo 5 de octubre de 1930; el semanario parisino Détective la recogió el 30 de octubre. Pessoa, entretanto, empezó a redactar una novela policiaca sobre la investigación que él mismo había hecho necesaria: cientos de páginas mecanografiadas en inglés, narradas por un detective privado británico imaginario, con un prefacio fechado en «Barcelona, diciembre de 1930». No la terminó. Quedó en su archivo y la publicó Tinta-da-China en 2019, con edición de Steffen Dix, junto con la correspondencia con Crowley, bajo el título que el caso había ganado en los periódicos: O Mistério da Boca do Inferno.

Cronología: los hechos documentados de Boca do Inferno

  1. Octubre de 1873 La reina Maria Pia lleva a sus hijos Carlos y Afonso, de diez y ocho años, por las rocas a ver la Boca do Inferno después de un temporal. Una ola arrastra a los dos niños a una grieta; la reina se lanza tras ellos y António Silva, torrero del faro de la Guia, saca a los tres. El rey condecora a Silva con la orden de la Torre y Espada.
  2. 1896 Henry Short, enviado a la península ibérica por el pionero británico R. W. Paul con una cámara ligera recién construida, filma el oleaje rompiendo en la boca de la Boca do Inferno. El resultado, catalogado por el BFI National Archive como «Sea Cave Near Lisbon», se conserva y suele describirse como la primera cueva registrada en imágenes en movimiento.
  3. 11 de junio de 1923 Se estrena en el Salão Foz y en el Chiado Terrasse de Lisboa O Suicida da Boca do Inferno, largometraje portugués de ocho actos dirigido por Ernesto de Albuquerque.
  4. 4 de enero de 1929 El poeta Guilherme de Faria, nacido en Guimarães el 6 de octubre de 1907 y autor de siete libros publicados entre 1922 y 1927, se arroja al mar en la Boca do Inferno. Tenía veintiún años. Su muerte precede en veinte meses a la fingida por Crowley.
  5. 2 de septiembre de 1930 Aleister Crowley y Hanni Larissa Jaeger atracan en Lisboa a bordo del transatlántico Alcantara. Fernando Pessoa los recibe en el muelle. Diario de Crowley: «Atracamos en Lisboa a las 3.45. Pessoa nos recibió: un hombre muy agradable. Hotel de l'Europe».
  6. 12 de septiembre de 1930 Crowley se acerca andando al lugar por primera vez y anota su veredicto en el diario: «Fui andando a Cascaes y a la Boca do Infierno. Ojalá pudiera verlo la costa oeste de Escocia: hace mucho que no se ríe a gusto». Nueve días después remite a esta anotación al cerrar el plan.
  7. 20 de septiembre de 1930 Hanni Jaeger zarpa de Lisboa rumbo a Bremen, cinco días antes de que aparezca la nota dirigida a ella. La anotación de Crowley dice: «Se fue en el Lloyd de Bremen. Y yo me pongo con el Asunto». El manuscrito de Pessoa añade que la Policía de Puertos registró su salida en el S.S. Werra con pasaporte estadounidense, tras obtener ayuda económica del consulado de Estados Unidos.
  8. 21 de septiembre de 1930 En Sintra, Crowley escribe en el diario: «Desarrollado el plan para aprovechar el paisaje local — véase 12 de septiembre», y copia la nota que acaba de redactar, en inglés: «No puedo vivir sin ti. La otra "Boca do Infierno" me atrapará: no estará tan caliente como la tuya». Va firmada Tu Li Yu. La carta lleva fecha astrológica, Sol en Libra, que corresponde a dos días después.
  9. 23-25 de septiembre de 1930 Crowley sale de Lisboa en el Sud-Express de las 11.30 («¿Me arriesgo con el Sud-Express?... Creo que debo hacerlo. (Lo hice)»), el 24 está en Hendaya y luego en París, y el 25 a las siete de la mañana en Aquisgrán, con el problema declarado de llegar a Berlín a las 18.10. El Sol entra en Libra a las 18.36 del día 23, la fecha astrológica de la carta.
  10. 25 de septiembre de 1930 A última hora de la tarde, Augusto Ferreira Gomes, redactor jefe adjunto del semanario ilustrado O Notícias Ilustrado y amigo íntimo de Pessoa, encuentra un sobre sin engomar dirigido a Miss Hanni L. Jaeger, con la indicación «Please forward» y sujeto por una pitillera vacía con figuras egipcias. No está en la Boca do Inferno propiamente dicha, sino al borde de la grieta contigua, Mata-Cães, que nunca devuelve un cuerpo.
  11. 26 de septiembre de 1930 Al día siguiente de aparecer la nota, Crowley está en Berlín. Pasa por la oficina de American Express, deja un recado para Jaeger y se reencuentra con ella esa tarde: «Vino al piso a las dos». La mujer sin la que, según la carta, no podía vivir, estaba de nuevo con él a menos de un día del hallazgo.
  12. 27 de septiembre de 1930 El Diário de Notícias publica la noticia, retenida hasta esa mañana por la censura de prensa. Esa tarde Gomes entrega la carta y la pitillera a la Policía de Investigación Criminal ante su director interino, el doctor Alexandrino de Albuquerque. Pessoa identifica la letra y la pitillera como de Crowley, y sostiene que la fecha astrológica de la carta es de fiar porque ningún astrólogo se equivoca al fechar con símbolos estelares.
  13. 5 de octubre de 1930 Augusto Ferreira Gomes publica su propio relato ilustrado del hallazgo, «O Mistério da Boca do Inferno», en O Notícias Ilustrado (n.º 121, segunda serie), el semanario ilustrado del Diário de Notícias. El semanario parisino Détective recoge el caso el 30 de octubre.
  14. Diciembre de 1930 Pessoa redacta en inglés una novela policiaca sobre la investigación, narrada por un detective privado británico imaginario y con prefacio fechado en «Barcelona, diciembre de 1930». La deja inacabada. Permanece en su archivo hasta que Tinta-da-China la publica en 2019, con edición de Steffen Dix, como O Mistério da Boca do Inferno.
  15. 2012 Marco Pasi publica en la revista Pessoa Plural la parte perdida del diario de Crowley de 1930, dada por desaparecida durante décadas, a partir de una transcripción mecanografiada. Al cotejarla con la biografía de John Symonds comprueba que la célebre cita de Symonds para el 21 de septiembre —«Decido montar un falso suicidio para fastidiar a Hanni. Arreglo los detalles con Pessoa»— no está en el diario.

¿Hay una explicación racional para Boca do Inferno?

Aquí no hay nada que desmontar, y ese es justamente el interés: es uno de los poquísimos casos de este catálogo en que los documentos van por delante de la leyenda, y encima están escritos de puño y letra por quienes montaron el engaño. La desaparición de 1930 fue diseñada, ejecutada y confesada. El diario de Crowley registra el plan («Desarrollado el plan para aprovechar el paisaje local»), la redacción de la nota dos días antes de su fecha aparente, la salida en el Sud-Express y su llegada a Berlín y su reencuentro con Hanni Jaeger el 26 de septiembre, el día siguiente a la aparición de la nota. Pessoa autentificó la letra ante la policía y a la vez empezó a escribir una novela sobre la investigación. Augusto Ferreira Gomes encontró la nota y firmó el reportaje ilustrado sobre su hallazgo. Dos afirmaciones muy repetidas no aguantan la comprobación. La primera es el móvil: casi todos los relatos atribuyen el montaje a la marcha de Jaeger, apoyándose en una cita del diario que John Symonds fecha el 21 de septiembre de 1930: «Decido montar un falso suicidio para fastidiar a Hanni. Arreglo los detalles con Pessoa». Marco Pasi, al editar el diario recuperado en 2012, afirma sin rodeos que esa cita no está en la entrada de ese día. Pasi señala además que Crowley había propuesto un falso suicidio al menos dos veces antes —en Túnez en agosto de 1923 y al periodista Francis Dickie en marzo de 1929—, lo que hace que el episodio de Lisboa parezca menos un desengaño amoroso que un plan a la espera de un decorado. Como Symonds fue durante décadas el único biógrafo con acceso a ese diario, los posteriores lo siguieron y la frase se propagó. La segunda es la propia nota, que se cita habitualmente en portugués, y la placa fijada en la roca del lugar lleva un texto portugués. Crowley la escribió en inglés —su diario conserva su propia copia— y el narrador de Pessoa apunta que quien la encontró desconocía el inglés y por eso no pudo entenderla. El portugués que todo el mundo cita es una traducción. Cualquier versión inglesa tomada de esa traducción es, por tanto, una retraducción, y se desvía: la nota no dice que la otra Boca do Inferno fuera a ser misericordiosa. Dice que «no estará tan caliente como la tuya»: un chiste grueso dirigido a una mujer viva. La fama sobrenatural antigua que suele atribuirse al lugar —cuevas que dan a un pasaje donde nacen las tormentas, marineros ahogados aullando en la roca— falta en tres descripciones del siglo XIX. El Archivo Pittoresco de 1862 compara el ruido del mar dentro de la cueva con la caldera de Pero Botelho, el infierno del dicho portugués; The Illustrated London News del 25 de octubre de 1873 habla del rugido de las olas y de «many a tall ship» destrozado contra las rocas; el Almanach das Artes e Letras para 1875 explica el nombre por los «longos uivos de agonia» de las rocas en las noches de temporal. En los tres textos el que aúlla es el mar. El cuento del hechicero que encerró a una muchacha en una torre y abrió la sima bajo ella y su salvador aparece en textos de viajes recientes, como la web francesa Lieux Insolites, sin fuente; el blog de historia local Baluarte de Cascais recoge una versión en la que el gigante es el propio Crowley. El registro fechado de la muerte en el lugar es el título de una película en 1923, el suicidio de un poeta en 1929 y uno fingido en 1930. Una aparición sí pertenece al expediente, y fue fabricada. Pessoa declaró a la policía que había visto a Crowley dos veces en Lisboa el 24 de septiembre, cuando la Policía Internacional ya había registrado el paso de su pasaporte por la frontera española en Vilar Formoso la tarde del 23. Su propia novela convierte después el registro fronterizo en una elaborada suplantación a cargo de un viajero internacional llamado Howard Cole. El diario de Crowley demuestra que cruzó en el Sud-Express del 23, exactamente como decía el registro policial. El doble es ficción, y la escribió Pessoa.

¿Se puede visitar Boca do Inferno?

Consultado en agosto de 2026. La Boca do Inferno es un mirador al aire libre, gratuito y sin cerrar, en la carretera de la costa al oeste de Cascais —Avenida Rei Humberto II de Itália, 2750-642 Cascais—, dentro del Parque Natural Sintra-Cascais, clasificado desde 1994. No hay verja, ni taquilla, ni horario: el sitio está ahí, de día y de noche. Hay barandillas y pasarelas escalonadas por el borde de tierra, y una terraza inferior más cerca del arco. Llegar es fácil y lo mejor es ir andando. Cascais es final de la línea de cercanías desde el Cais do Sodré de Lisboa —la misma que describe el narrador de Pessoa en 1930, cuando cifraba la distancia en dieciocho millas— y la sima queda a unos dos kilómetros al oeste del centro del pueblo: media hora larga de paseo por el malecón y el camino costero, o un rato corto en bicicleta. Hay aparcamiento gratuito cerca, y quioscos y puestos de artesanía en la entrada. El mirador en sí es llano y accesible en silla de ruedas; las rocas de abajo, no. La placa blanca pequeña fijada en la roca, con una versión portuguesa de la nota de Crowley, es la única interpretación que hay sobre el terreno; nada menciona allí a Guilherme de Faria, y nada señala Mata-Cães, la grieta más estrecha contigua a la sima donde de verdad se dejó la carta. Tómese en serio el peligro. No es un riesgo decorativo. La roca al otro lado de las barandillas está fracturada, mojada y descalzada por debajo, y el Atlántico produce aquí golpes de mar repentinos que suben muy por encima de la línea de agua aparente; por eso la Autoridade Marítima Nacional y el ayuntamiento colocan señales bilingües de aviso y de prohibición de paso, y a quien salta las barreras y hay que rescatar se le puede multar con hasta dos mil euros. Las muertes y los heridos graves se repiten: el 16 de abril de 2022 murió un joven y otro quedó en estado grave tras una caída aquí, y los rescates de visitantes que se despeñaron al asomarse o al retroceder —en un caso de 2019, un turista que reculaba para encuadrar una foto— aparecen con regularidad en la prensa portuguesa. Las reglas prácticas son las obvias y bastan: quedarse detrás de las barandillas, no bajar a las rocas, no dar nunca la espalda al mar para posar en una foto y mantenerse del todo apartado con mar gruesa o temporal, que es justo cuando el lugar resulta más espectacular y más letal.

Fuentes consultadas

  1. Marco Pasi, «September 1930, Lisbon: Aleister Crowley's lost diary of his Portuguese trip» — Pessoa Plural: A Journal of Fernando Pessoa Studies, no. 1, 2012 académico
  2. Fernando Pessoa, «A Boca do Inferno: Novela Policiaria - Fernando Pessoa's Detective Novel, Based on the Investigation Conducted into Aleister Crowley's Disappearance in Portugal in 1930» — Manuscript drafts, December 1930; transcription published by 100th Monkey Press, 1930 libro
  3. Henry Short (dir.), R. W. Paul (prod.), «Sea Cave Near Lisbon (1896)» — BFI National Archive / BFI Player, 1896 archivo
  4. Estudos Portugueses, «Guilherme de Faria (1907-1929)» — estudosportugueses.com, 2020 web
  5. Publico, «Jovem morre e outro fica em estado grave apos queda na Boca do Inferno em Cascais» — Publico, 2022 hemeroteca
  6. Showcaves.com, «Boca do Inferno, Cascais: geology, access and coordinates» — Showcaves of the World, 2024 web
  7. Baluarte de Cascais, «Estranhos Casos 'Literarios' na Boca do Inferno» — baluartecascais.wordpress.com, 2018 web
  8. Lieux Insolites, «Le Boca do Inferno a Cascais» — lieux-insolites.fr, 2020 web
  9. Archivo Pittoresco (redacción), «A Boca do Inferno em Cascaes — descripción con grabado: «um antro medonho por onde entra o mar com estrondoso fragor»» — Archivo Pittoresco, tomo V, n.º 17, p. 134, Lisboa, 1862 hemeroteca
  10. Almanach das Artes e Letras (redacción), «A Bôca do Inferno, em Cascaes — el origen del nombre y el accidente de la reina en octubre de 1873» — Almanach das Artes e Letras para 1875, 2.º anno, Lisboa, 1875 libro
  11. The Illustrated London News, «A Royal Seaside Adventure — la reina Maria Pia y los príncipes Carlos y Afonso, rescatados junto a la Boca do Inferno» — The Illustrated London News, vol. 63, n.º 1782, 1873 hemeroteca
  12. Diário de Lisboa, «O Suicida da Boca do Inferno — reseña del estreno del filme de Ernesto de Albuquerque» — Diário de Lisboa, año 3, n.º 669, 12 de junio de 1923, 1923 hemeroteca

Ficha revisada por V. Serrano el 16/08/2026 · Cómo verificamos el contenido

📎 Fuente: Enigma Atlas

Tu veredicto, agente: Yo también lo vi 0 Creíble 0 Dudoso 0

💬 Testimonios de campo (0)

Aún no hay testimonios. Añade el primero.

Añade tu testimonio

🔒 Entra para dejar un testimonio