📜 LEYENDA · EXP. Nº3657 ACTIVO

Pan Twardowski, el Fausto polaco

Pan Twardowski, el Fausto polaco es una leyenda de Skałki Twardowskiego (Rocas de Twardowski), Dębniki, Kraków, PL —un relato popular transmitido de generación en generación—. Este expediente reúne su origen, su significado y cómo se ha contado.

¿De dónde viene la leyenda de Pan Twardowski, el Fausto polaco?

Ubicación
Skałki Twardowskiego (Rocas de Twardowski), Dębniki, Kraków, PL
Tipo de leyenda
Cuento popular
Coordenadas
50.04, 19.907
Testimonios
0
Última actualización
UBICACIÓN

¿Cuál es la leyenda de Pan Twardowski, el Fausto polaco?

Pan Twardowski es el Fausto polaco: un mago de Cracovia que firmó un pacto con el diablo y le coló una cláusula — el diablo solo podría llevárselo en Roma. Los demonios lo acorralaron en una posada llamada Rzym, que es «Roma» en polaco, y, mientras se lo llevaban por el aire, él arrancó a cantar un himno a la Virgen que había compuesto de joven, cuando aún era inocente. El vuelo se paró en seco. Lo que casi todas las versiones cuentan mal es de dónde sale cada pieza. El papel más antiguo que se invoca sobre él, una queja que oyeron los concejales de Wyszogród en 1495, escribe el nombre Fwardosky, lo sitúa en Varsovia y no en Cracovia, y solo lo menciona como maestro de otra persona. Su primera aparición impresa, en el Dworzanin polski de Łukasz Górnicki de 1566, es una burla a su costa: un estafador se hace pasar por «discípulo de Twardowski», amaña un milagro y el rey lo deja en evidencia. La famosa balada de Mickiewicz de 1822 no tiene luna, ni araña, ni gallo. El gallo es auténtico, pero en la versión impresa más antigua lo monta para los viajes largos, y corre más que un caballo.
Pan Twardowski, el Fausto polaco, Skałki Twardowskiego (Rocas de Twardowski), Dębniki, Kraków, Polonia
Ni la Luna ni la posada: Michał Elwiro Andriolli (1836-1893) dibujó al alquimista ante su horno, con gorro de piel y żupan ceñido, de espaldas al diablo —orejudo y con garras— que despliega detrás de él el cyrograf, una carta de la que cuelgan sellos de cera. Andriolli ilustró también la edición de 1876 de las Klechdy de Wójcicki, la recopilación que fijó la leyenda en prosa. Wikimedia Commons fecha la lámina en 1895, lo cual es imposible: el dibujante murió en 1893, y la firma del papel dice Andriolli con un año de la década de 1890. Imagen: Michał Elwiro Andriolli · Public domain

¿Cuál es la historia de Pan Twardowski, el Fausto polaco?

El expediente de Pan Twardowski es mucho más flaco que su fama, y la manera honrada de contarlo es por el orden en que aparecen los papeles. 1495, Wyszogród. El documento más antiguo que se invoca no habla de él. Los concejales de Wyszogród, a orillas del Vístula en Mazovia, oyeron una queja contra el maestro de su escuela: se había metido en magia en casa de Twardowski, en Varsovia, y era además apóstata y husita. Bronisława Nowicka imprimió el pasaje en su historia de la villa en 1971. Roman Bugaj volvió al registro y advirtió que el nombre escrito allí no es Twardowski sino Fwardosky, y rechazó la identificación. Zbigniew Kuchowicz y Jacek A. Ojrzyński le contestaron en Przegląd Historyczny en 1978 que ese racimo de consonantes es impronunciable en polaco, que la ortografía de los escribanos de la época baila sin ningún criterio y que, con la lectura más probable, «este es el único documento que atestigua de verdad la historicidad de Twardowski». Las dos partes coinciden en dos cosas que conviene retener: el papel sitúa al mago en Varsovia, no en Cracovia, y lo nombra solo como maestro de otro. 1565-1566, Tykocin y Cracovia. La primera aparición impresa de Twardowski en polaco es un chiste. En el libro segundo de Dworzanin polski de Łukasz Górnicki —adaptación polaca del Cortesano de Castiglione, con la dedicatoria fechada en Tykocin el 18 de julio de 1565 y el volumen impreso en Cracovia por Maciej Wirzbięta en 1566— dos cortesanos se ponen a hablar de nigromancia junto a una ventana de palacio. Uno lamenta haber nacido tarde, cuando la magia «se enseñaba abiertamente en las escuelas de Cracovia», y ofrece cien escudos y más por que alguien se la enseñe. El otro le hace jurar silencio y le suelta: «pues yo, dice, soy discípulo de Twardowski». Acto seguido gana una apuesta de treinta ducados haciendo que una vieja que vende pucheros en la plaza los rompa ella misma a palos. La gracia del cuento es que todo estaba amañado, y Górnicki dedicó el libro al propio Segismundo Augusto: el mismo rey en cuya corte instalaría después la leyenda a su mago. 1551 o 1569, el fantasma de la reina. La reina Bárbara Radziwiłł murió el 8 de mayo de 1551. La célebre sesión en la que Twardowski habría mostrado su sombra al viudo solo se conserva en relatos posteriores, y no concuerdan. Joachim Possel, médico de cámara de Segismundo III, la fechó en 1551 en el manuscrito Historia Poloniae. Compendium historiae Posselianae, redactado hacia 1624 y guardado en la Biblioteca de los Czartoryski (ms. 1322). Un relato atribuido al cortesano Jan Gizy, en el que se apoyó Bugaj, la lleva a la noche del 7 al 8 de enero de 1569: dieciocho años más tarde. El jesuita Stanisław Bielicki añadió una tercera versión en sus Niedziele kaznodziejskie (Częstochowa, 1712), y es Bielicki quien da la dirección que la leyenda usa desde entonces: Twardowski, escribe, «ya había fundado una academia impía antes de Rękawka», el túmulo del monte Lasota, entre las calizas de Krzemionki de Podgórze, en la orilla derecha del Vístula. De 1706 a 1871, el único objeto que queda. En la sacristía de la iglesia parroquial de Węgrów, en la Podlaquia occidental, cuelga un espejo de metal enmarcado con un dístico latino grabado probablemente hacia 1706 por encargo de los reformados del lugar: Luserat hoc speculo magicas Twardovius artes, lusus at iste Dei versus in obsequium est, «con este espejo hizo Twardowski sus artes mágicas, pero ese juego se ha vuelto servicio de Dios». Teodor Narbutt dio la primera noticia erudita en 1828, ya con la lámina rota, y repitió que los estudiantes le tiraban cosas pesadas porque en él se les aparecían caras haciendo muecas espantosas. En 1871, Marcin Olszyński, director artístico del semanario varsoviano Kłosy, lo limpió y lo fotografió, y dictaminó que la aleación era sobre todo bismuto y antimonio con algo de cobre, que la imagen tiraba a rojiza y que a ocho o diez codos ya se volvía borrosa. Zygmunt Gloger reprodujo esa fotografía en su Encyklopedia staropolska en 1903, dando 22 por 19 pulgadas; Tadeusz Przypkowski lo midió en 1958: 560 × 465 mm, unos 8 mm de grosor y 17,80 kg de peso total. De 1818 a 1840, se lo llevan los escritores. Tomasz Zan leyó una balada titulada Twardowski en la fiesta onomástica de Adam Mickiewicz el 31 de diciembre de 1818. Mickiewicz escribió Pani Twardowska en la primera mitad de 1820 y la imprimió en Vilna en 1822. Jan Nepomucen Kamiński estrenó Twardowski na Krzemionkach en Leópolis en 1825; Kazimierz Władysław Wójcicki publicó la versión en prosa en sus Klechdy en 1837; la novela Mistrz Twardowski de Józef Ignacy Kraszewski llegó en 1840 e hizo por el personaje más que ninguna otra cosa. Ninguno de ellos lo manda a vivir a la Luna. 1986, el alemán. Roman Bugaj propuso que detrás de la leyenda estaba Lorenz Dhur, nacido en Núremberg hacia 1515, médico formado en Wittenberg, al servicio del duque Alberto en Königsberg y documentado en Polonia entre 1565 y 1573 como astrólogo de Segismundo Augusto; sabedor de que el «fantasma» de Bárbara había sido la amante del rey, Barbara Giżanka, disfrazada, habría sido asesinado por los hombres de los Mniszech en la posada Rzym de la aldea de Mystki-Rzym, en Podlaquia. Es una historia magnífica y la literatura especializada no la acepta: Kuchowicz y Ojrzyński ya habían objetado en 1978, y Ojrzyński volvió sobre ella en Przegląd Historyczny en 1987 con el título Maestro Twardowski. Historia y mistificación.

Cronología: los hechos documentados de Pan Twardowski, el Fausto polaco

  1. 1495 Los concejales de Wyszogród oyen una queja contra su maestro de escuela por practicar magia «en casa de Twardowski, en Varsovia». Es el documento más antiguo que se ha invocado nunca sobre su existencia, y el nombre está escrito Fwardosky.
  2. 8 de mayo de 1551 Muere la reina Bárbara Radziwiłł. El manuscrito de Possel fechará en este mismo año la sesión en que Twardowski muestra su fantasma; el relato atribuido a Jan Gizy la llevará a 1569.
  3. 18 de julio de 1565 Łukasz Górnicki fecha en Tykocin la dedicatoria de Dworzanin polski, dirigida al rey Segismundo Augusto. Impreso en Cracovia en 1566, el libro trae la primera aparición del nombre de Twardowski en la literatura polaca: como el maestro que invoca un estafador.
  4. hacia 1624 Joachim Possel, médico de cámara de Segismundo III, escribe las dos historias de Twardowski de su Compendium historiae Posselianae, setenta y tres años después de la muerte de Bárbara. Aleksander Brückner las despacharía luego como «un par de los cuentos más vulgares».
  5. hacia 1706 Los reformados de Węgrów mandan enmarcar el espejo de su iglesia con el dístico latino Luserat hoc speculo magicas Twardovius artes: la inscripción fechada más antigua que lo nombra.
  6. 1712 El jesuita Stanisław Bielicki, en su colección de sermones Niedziele kaznodziejskie, escribe que Twardowski «ya había fundado una academia impía antes de Rękawka»: el primer texto impreso que amarra la leyenda a las colinas de Krzemionki, en el Podgórze de Cracovia.
  7. 31 de diciembre de 1818 Tomasz Zan lee su balada Twardowski en la fiesta onomástica de Adam Mickiewicz en Vilna. Es el primer tratamiento romántico; no se imprime hasta 1824.
  8. 1822 Mickiewicz publica Pani Twardowska en Vilna. En sus 577 palabras no hay luna, ni araña, ni gallo: al diablo lo vence la amenaza de pasar un año con la mujer de Twardowski y se escapa por el ojo de la cerradura.
  9. 1828 Teodor Narbutt publica la primera descripción erudita del espejo de Węgrów, ya roto, y recoge la historia de que los estudiantes le tiraban objetos pesados porque en el metal se aparecían caras haciendo muecas.
  10. 1837 Kazimierz Władysław Wójcicki imprime el Twardowski en prosa de sus Klechdy. El mago viaja a lomos de un gallo, ve Cracovia desde el aire «como dos arañas juntas», canta un himno a la Virgen y queda colgado en mitad del aire hasta el día del Juicio; no en la Luna.
  11. 1871 Marcin Olszyński limpia y fotografía el espejo de Węgrów para el semanario Kłosy, y da la aleación como bismuto y antimonio sobre todo, con algo de cobre, con imagen rojiza y borrosa más allá de ocho o diez codos.
  12. 1978 Zbigniew Kuchowicz y Jacek A. Ojrzyński desmontan en Przegląd Historyczny el expediente de un Twardowski histórico: el relato de Gizy tiene trazas de falsificación y la fecha de enero de 1569 para la sesión es imposible, porque el rey no estaba en Varsovia.
  13. 1986 Roman Bugaj publica Nauki tajemne w dawnej Polsce – Mistrz Twardowski, identificando al mago con Lorenz Dhur, de Núremberg. Es la versión que siguen repitiendo los artículos de divulgación y la que rechaza la literatura especializada.
  14. 2 de junio de 2006 Se inaugura la figura móvil de Twardowski, de Jerzy Kędziora, en una ventana del último piso de la plaza del Mercado Viejo de Bydgoszcz; aparece a diario a las 13:13 y a las 21:13.

¿Hay una explicación racional para Pan Twardowski, el Fausto polaco?

El desmentido más antiguo de Twardowski es más viejo que casi toda la leyenda, y está impreso dentro del primer libro que lo nombra. En el Dworzanin polski de Górnicki, el autoproclamado «discípulo de Twardowski» gana la apuesta dando unas vueltas sobre sí mismo, mascullando conjuros de mentira y agitando un pergamino pintarrajeado con letras monstruosas; y luego deja caer disimuladamente un pañuelo desde la ventana, que era la señal que la vendedora de pucheros tenía pagado esperar. El incauto le cuenta el prodigio al rey. El rey manda llamar al taumaturgo, le señala a la misma mujer con la mercancía repuesta y le pide una repetición. La respuesta es todo el escepticismo en una línea: «Clementísimo rey, tendría que ponerme otra vez de acuerdo con ella». Górnicki cierra anotando que el timado dejó la nigromancia aquel mismo día, «temiendo que le viniera algo peor». Los historiadores no han sido más benévolos con el papeleo. El veredicto de Aleksander Brückner sobre el manuscrito de Possel de 1624 —la fuente que más se blande como prueba— fue que «Possel anotó un par de los cuentos más vulgares», y Brückner leía a Twardowski como un nombre colectivo, una percha de la que se colgaron relatos sin parentesco. El relato rival, atribuido a Jan Gizy, está peor: el manuscrito no se conserva, solo se conoce por un folleto del siglo XX de Tadeusz Kutz que nunca cita más de unas palabras seguidas, y Kuchowicz y Ojrzyński dictaminaron que tiene trazas de falsificación. Su fecha falla además una prueba mucho más simple: la noche del 7 al 8 de enero de 1569 el rey no podía estar en Varsovia, ocupado como estaba en los preparativos que desembocaron en la Unión de Lublin, firmada aquel 1 de julio. El espejo de Węgrów es un objeto real con una física real. Un espejo pulido de bismuto y antimonio, con grabados finos y rayaduras, enseña formas cambiantes al empañarse o iluminado en el ángulo adecuado, que es exactamente lo que llevan describiendo los visitantes desde hace dos siglos; Olszyński midió en 1871 que la imagen se deshace más allá de ocho o diez codos. En 1956, Pantalejmon Juriew propuso que podía proyectar dos figuras grabadas en su superficie, una femenina y otra diabólica. A la altura de 2008 no se había publicado ningún análisis químico de la pieza. Y la afirmación más repetida sobre él —que Twardowski invocó en ese cristal el fantasma de la reina Bárbara— no es antigua en absoluto: el museo del Palacio de Wilanów la llama «una versión puramente literaria, surgida solo en el siglo XIX». Y por último, la Luna. Wójcicki, en 1837, no lo pone en ella. Su mago se queda parado en el aire, una voz que truena en una nube azulada le anuncia que quedará colgado así hasta el día del Juicio, y el relato termina con unos viejos que señalaban, cuando brillaba la luna llena, una manchita negra que decían que era su cuerpo. El índice del relato popular polaco de Julian Krzyżanowski recoge la misma ambivalencia dentro de la propia trama: el diablo lo suelta «ante la puerta del infierno o lo sienta en la Luna». Un hombre cumpliendo condena en la Luna es un motivo migratorio con entrada propia en ese índice (T 1150*, El hombre en la Luna), adjudicado en otros sitios a Caín, al rey David y a Vladislao de Varna. Twardowski no inventó la dirección: se mudó a ella.

¿Se puede visitar Pan Twardowski, el Fausto polaco?

Cracovia: Skałki Twardowskiego y el parque Zakrzówek. Las rocas que llevan el nombre de Twardowski son peñascos calizos sobre la cantera inundada de Zakrzówek, en el distrito de Dębniki, a unos 3 km al suroeste del Casco Antiguo; son gratuitas y están abiertas a cualquier hora. Desde que el lago de la cantera se convirtió en parque municipal, el recinto lo gestiona el Zarząd Infrastruktury Sportowej de Cracovia: en 2026 la zona de baño abre del 1 de junio al 30 de septiembre, los lunes de 14:00 a 19:00 y de martes a domingo de 8:00 a 19:00, con entrada gratuita, aforo de 300 personas simultáneas en las plataformas flotantes y aparcamiento libre en la calle Norymberska. Ojo: la propia página turística municipal de Zakrzówek sigue diciendo que el baño está prohibido y que el parque está en obras; no la han actualizado. Fuera de las piscinas balizadas el agua ronda los 20 m de profundidad y se nada bajo responsabilidad propia. Los peñascos son además una escuela de escalada equipada, y por ellos pasa un sendero azul de unos 2,7 km. Un aviso sobre la chincheta. No hay que leer el topónimo como prueba. La tradición que recogen de verdad las fuentes sitúa el taller de Twardowski —la «escuela» o «cátedra de Twardowski»— en las Krzemionki de Podgórze, en la otra orilla del Vístula: ahí coloca el sermón de Bielicki de 1712 su «academia impía antes de Rękawka», ahí levanta su choza «en las Krzemionki, pasado Cracovia» el relato beskídico que recogió Władysław Kosiński en 1881, y hacia ahí sale de la ciudad el mago de Wójcicki para llamar al diablo. El monte Lasota, el del túmulo de Rękawka, queda unos 3,6 km al este de las Skałki. Stanisław Gonet todavía escribía en 1897, en la revista Lud, sobre «las rocas de Twardowski en Podgórze». El nombre del mapa de hoy es una etiqueta moderna, y la chincheta va detrás de la etiqueta. La cueva de Twardowski, en esos mismos peñascos, es un sistema kárstico real de más de 500 m de galerías, pero no es una cueva turística: las bocas están enrejadas y aseguradas y es terreno de espeleólogos con permiso. La vecina Jaskinia Jasna fue cerrada por el servicio municipal de zonas verdes en abril de 2021, tras desprenderse parte del techo; los carteles que prohíben entrar están puestos por algo. Węgrów, Podlaquia. El único objeto de la leyenda que se puede ver de verdad cuelga en la sacristía de la basílica parroquial de la Asunción, a unos 90 km al este de Varsovia. El templo suele estar abierto y se visita por libre o con guía, pero la sacristía no es una sala de museo: hay que pedirlo, y conviene ir fuera de las horas de misa. Bydgoszcz. Una figura móvil de Twardowski, obra de Jerzy Kędziora, vestido a la sármata con pluma de garza en el gorro, la karabela al costado y el contrato en la mano, se inauguró el 2 de junio de 2006 en la ventana del último piso del número 15 del Stary Rynek y aparece a las 13:13 y a las 21:13 con un número de luz y sonido de dos minutos. Conviene comprobarlo antes de hacer el viaje: el mecanismo se averió en 2015 y la figura no volvió hasta marzo de 2016, y ha vuelto a retirarse durante las obras del tejado y la ventana del edificio. La posada. No hay un único Rzym. Józef Kuchta enumeró los candidatos en Lud en 1930 —Łazany, cerca de Cracovia; los alrededores de Sandomierz; Wenecja y la comarca de Wągrowiec en la Gran Polonia; Mazovia, junto al Narew— y las atribuciones modernas añaden la histórica Karczma «Rzym» de Sucha Beskidzka, a unos 50 km al sur de Cracovia, y la aldea de Mystki-Rzym en Podlaquia, a 3 km de Wysokie Mazowieckie, donde Stanisław Dworakowski recogió la versión local en 1933.

Fuentes consultadas

  1. Łukasz Górnicki, «Dworzanin polski, Księga wtóra (dedication dated Tykocin, 18 July 1565; printed Kraków, 1566)» — Maciej Wirzbięta, Kraków, 1566 libro
  2. Kazimierz Władysław Wójcicki, «Twardowski, in Klechdy, starożytne podania i powieści ludowe (3rd enlarged edition; first published Warsaw, 1837)» — S. Lewental, Warszawa, 1876 libro
  3. Adam Mickiewicz, «Pani Twardowska. Ballada, in Poezye Adama Mickiewicza, vol. 1, pp. 65-71» — Drukiem Józefa Zawadzkiego, Wilno, 1822 libro
  4. Piotr Grochowski, «Pan Twardowski, in Słownik polskiej bajki ludowej (ed. Violetta Wróblewska), ISBN 978-83-231-4473-1» — Uniwersytet Mikołaja Kopernika, Toruń, 2018 académico
  5. Marcin Rozmysł, «Mistrz Twardowski w romantyzmie. Próba mitobiografii» — Pracownia Badań nad Folklorem, Uniwersytet Mikołaja Kopernika, Toruń, 2017 académico
  6. Zbigniew Kuchowicz, Jacek A. Ojrzyński, Roman Bugaj, «Czy Twardowski był Niemcem?, Przegląd Historyczny 69 (2), pp. 309-315» — Przegląd Historyczny, 1978 académico
  7. Hanna Widacka, «Zwierciadło Twardowskiego w Węgrowie (Silva Rerum)» — Muzeum Pałacu Króla Jana III w Wilanowie, 2008 informe
  8. Hanna Widacka, «Legendy i fakty o Mistrzu Twardowskim (Silva Rerum)» — Muzeum Pałacu Króla Jana III w Wilanowie, 2008 informe
  9. Zygmunt Gloger, «Zwierciadło czarnoks. Twardowskiego, in Encyklopedia staropolska ilustrowana, vol. IV» — Warszawa, 1903 libro
  10. Jerzy Derenda, Bydgoszcz w blasku symboli, vol. II, «Rzeźba Pana Twardowskiego w Bydgoszczy (unveiled 2 June 2006; appears at 13:13 and 21:13)» — Towarzystwo Miłośników Miasta Bydgoszczy, 2008 libro
  11. Zarząd Infrastruktury Sportowej w Krakowie, «Kąpielisko Zakrzówek — season, hours and rules for 2026» — zakrzowek.krakow.pl, 2026 web

Ficha revisada por V. Serrano el 16/08/2026 · Cómo verificamos el contenido

📎 Fuente: Enigma Atlas

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