📜 LEYENDA · EXP. Nº3657 ACTIVO

Shahmaran, la reina de las serpientes

Shahmaran, la reina de las serpientes es una leyenda de Tarsus, Mersin, TR —un relato popular transmitido de generación en generación—. Este expediente reúne su origen, su significado y cómo se ha contado.

¿De dónde viene la leyenda de Shahmaran, la reina de las serpientes?

Ubicación
Tarsus, Mersin, TR
Tipo de leyenda
Leyenda de criatura
Coordenadas
36.917, 34.894
Testimonios
0
Última actualización
UBICACIÓN

¿Cuál es la leyenda de Shahmaran, la reina de las serpientes?

Shahmaran, la reina mitad mujer mitad serpiente de un reino subterráneo de serpientes, es una de las imágenes más reproducidas del sur de Turquía y una de las peor documentadas. Su historia se puede seguir libro a libro. La versión más antigua que se deja fechar es otomana: el Câmasbnâme que Mûsâ Abdi terminó en 833 de la hégira (1429-30) para el sultán Murad II, 5.122 pareados cuya copia conservada más antigua está en la Biblioteca Vaticana. Su héroe es Câmasb, hijo del profeta Daniel, abandonado en un pozo de miel por sus compañeros leñadores. La versión árabe impresa como «la reina de las serpientes» en Las mil y una noches lo llama Hasib Karim al-Din y añade al visir intrigante; Edward Lane suprimió sus cincuenta y tres noches enteras de su edición inglesa por disparatadas. Tarso pone el lugar: un baño otomano donde se dice que la mataron, a cincuenta metros de una tumba venerada como la del profeta Daniel. El nombre significa «sah de las serpientes», título masculino, y la escultura que la ciudad le puso en 1986 es un varón.
Shahmaran, la reina de las serpientes, Tarsus, Mersin, Turquía
La imagen popular anatolia canónica: cabeza de mujer con corona y cuernos, cuerpo que acaba en una segunda cabeza de serpiente coronada y patas formadas por cabecitas de serpiente. Procede de un anuario kurdo de 2004; no consta el pintor, y el crédito nombra a quienes la subieron a Wikimedia, no al artista. Imagen: Pintor anónimo; subida a Wikimedia por MikaelF y Gomada · CC BY-SA 2.0

¿Cuál es la historia de Shahmaran, la reina de las serpientes?

Todas las versiones de esta historia nos llegaron dentro de un libro con nombre, y los libros no dicen lo mismo. Ponerlos en fila —obra, pasaje, fecha y qué añade cada uno— es la única manera de ver de dónde sale Shahmaran de verdad, y lo que aparece es una cadena mucho más interesante que la antigüedad difusa que se le suele atribuir. El nombre es un título masculino. El persa shāh-i mārān significa «sah de las serpientes». Es palabra de rey, no de reina, y la figura que nombra no siempre es femenina. En el trabajo de campo que Nilgün Çıblak recogió en Tarso, unas variantes describen la mitad superior como un hombre y otras como una mujer; el estudio de Neşe Yıldıran sobre el simbolismo serpentino en Oriente Próximo, que Çıblak sigue, registra que fuera de Anatolia la figura es masculina, y lee la feminización anatolia como el tirón de la imaginería de la diosa madre. El Shahmaran que preside una plaza de Tarso desde 1986, obra de Emine Berika İpekbayrak, es un varón: sin corona, con el pelo ondulado y doce serpientes enroscadas alrededor. El primer eslabón es un nombre, no un relato. El héroe se llama Câmasb en turco otomano, Djamasp en la primera edición francesa y Jamasp en las notas de Burton: es Yāmāsp, el sabio y ministro del rey kayánida Vištāspa, y el libro zoroástrico que se le atribuye es el Yāmāsp-nāma. Jivanji Jamshedji Modi imprimió juntos los textos pahlaví, pāzand y persa en Bombay en 1903, de modo que el libro se puede leer en vez de invocarlo. Es un apocalipsis en forma de preguntas y respuestas: Vištāspa interroga a Yāmāsp sobre la creación y sobre el fin del mundo, y los últimos capítulos tratan del salvador venidero. No hay en él ninguna reina serpiente ni ninguna Shahmaran. Una búsqueda por palabras en la edición de Modi devuelve 290 apariciones de «Jamasp», 47 de Vishtāsp/Gushtāsp y 57 de Zoroastro/Zaratustra —los controles— frente a cero de «queen» y cero de cualquier grafía de Shahmaran. Las tres apariciones de «serpiente» son una mención de paso al Mār-nāmeh, un opúsculo persa distinto para sacar augurios de las serpientes; Gōčihr, el dragón astronómico que el metal fundido quema al final de los tiempos; y las dos serpientes de los hombros de Zahhāk. Es decir: la capa zoroástrica existe y es un callejón sin salida. Los poetas otomanos tomaron prestado el título de un libro de sabiduría célebre y el nombre de su sabio, no su contenido. La versión fechable más antigua es otomana y está datada al año. Mûsâ Abdi, poeta de la corte de Murad II, escribió su Câmasbnâme en Aydıncık, cerca de Bandırma, en el plazo de un año, y lo terminó en 833 de la hégira (1429-30) por encargo del sultán. Son 5.122 pareados en el metro fâilâtün fâilâtün fâilün, con catorce gacelas, un tevhid, un na't, panegíricos para Murad II y para el gran visir Hoca Mehmed Paşa, y una elegía. Se conservan copias en Estambul, Ankara, Erzurum y Konya, y fuera de Turquía en París (BnF 1363), Londres (British Museum, Add. 24962), Oxford (Bodleian 2086), Leiden (1558) y el Vaticano, donde el Barberini Orientale 103, copiado por Mevlânâ Mahmud, es el manuscrito más antiguo que se conoce del poema. Abdi solo dice que puso en verso «un libro del mismo nombre» y nunca menciona en qué lengua estaba; En el resumen que hace Mustafa Erkan de la bibliografía, E. J. W. Gibb lo tuvo por una traducción en verso del cuento de las mil y una noches y Mélikoff lo hizo venir de Ṭabarī. El argumento de Abdi es el conocido, con dos ausencias que hoy repite todo el mundo. El profeta Daniel muere y deja su libro de sabiduría para el hijo que su mujer espera; el niño, Câmasb, no aprende nada en la escuela ni oficio alguno, y acaba cortando leña; al refugiarse de la lluvia en una cueva, él y sus compañeros encuentran un pozo lleno de miel, lo descuelgan dentro, se llevan la miel y lo abandonan; él ensancha un agujero y sale al reino de las serpientes, donde Shahmaran lo trata como huésped y le cuenta la historia de Bulkıya. Shahmaran lo deja marchar bajo juramento de silencio. El soberano, aquí Keyhusrev, enferma, se entera de que solo la carne de Shahmaran lo curará, y Câmasb —por miedo a que lo maten— revela el secreto. Shahmaran es capturada con un talismán, muere, y el rey sana con la medicina hecha de su carne. En esta versión no hay visir intrigante, ni anciana, ni baño, ni veneno. La versión árabe trae otro nombre de héroe y otro villano. En la traducción de Richard Burton de 1885, el cuento de «la reina de las serpientes» ocupa las noches 482 a 536 del volumen quinto. El héroe es Hasib Karim al-Din, hijo del sabio griego Daniel; a la reina no se la llama nunca Shahmaran, sino «reina de las serpientes y sultana de ellas»; el enfermo es el rey Karazdan, de Persia y los Siete Países, y su mal es la lepra. El villano es el gran visir Shamhur, «astuto mago y adivino», que deduce de un libro que quien haya pasado dos años con la reina saldrá de un baño con el vientre negro, y aposta tres mamelucos a la puerta de cada baño de la ciudad hasta que meten a Hasib a rastras en uno. Y el veneno no es una parte del cuerpo: Shamhur cuece la carne de la reina en un caldero de bronce, y es la primera espuma del caldo la que lo mata y la segunda la que llena de sabiduría el corazón de Hasib, exactamente como la reina le había advertido en voz baja por el camino. El cuento se imprimió en Europa antes que Burton, y después lo borraron. En 1828 G.-S. Trébutien publicó en París los Contes inédits des Mille et une Nuits a partir del manuscrito de Joseph von Hammer-Purgstall; el primer volumen lleva la «Histoire de Djamasp et de la Reine des Serpens», noches 479 a 536. El propio prólogo de Von Hammer la llama «una de las historias persas más antiguas» y, en la misma frase, avisa al lector de que dentro se anuncia la misión del Profeta y de que los traductores y compiladores modernos se habían permitido anacronismos mucho mayores. Esa frase, fechada y firmada, es la afirmación de antigüedad más antigua de esta historia que se puede citar de verdad, y su autor ya la matizó él mismo. Su versión difiere de la de Burton en detalles que conviene conservar: el rey se llama Gouserdan, el visir prueba su acusación con una carta y no con un libro, y el remedio recetado no es la carne de la reina sino su leche. Once años después, Edward Lane dejó la historia entera fuera de su celebrada edición inglesa de Las mil y una noches. Sabemos por qué porque Burton lo anotó al pie: Lane la suprimió «porque "es un compuesto de los disparates más extravagantes". Debería haber permitido a sus lectores formarse su propio juicio». Cincuenta y tres noches de narración desaparecieron de la versión de las mil y una noches que leyó el mundo anglosajón durante dos generaciones, y ahí está buena parte de la explicación de que Shahmaran sea una imagen doméstica en Anatolia y casi desconocida fuera. Tarso entra la última, y por un motivo que está en el plano. Nada de lo que cuentan Abdi, Trébutien o Burton ocurre en Tarso. Lo que Tarso tiene es un edificio y una tumba. El Şahmeran Hamamı está en la calle Şahmeran, en el barrio de Kızılmurat, cincuenta metros al norte de la mezquita Makam-ı Şerif, que guarda el sepulcro venerado como del profeta Daniel, el padre del héroe en todas las versiones literarias del cuento. Se cree que el baño lo levantaron los Ramazanoğulları en el siglo XV sobre cimientos romanos; en 1651 quedó adscrito a la fundación pía de Softa Mahmut Paşa, y se reparó en 1873. La tradición local sostiene que Shahmaran murió dentro y que el tono rojizo de la piedra central y de los muros interiores es su sangre. Las versiones de Tarso que Çıblak recogió en 2007 de cuatro informantes con nombre y apellido aportan todo lo que le falta al poema otomano: el visir que se mete en brujerías, la espalda escamosa, la orden de que se lave el pueblo entero, las tres cocciones —la primera agua para el visir, que muere; la segunda para el sultán, que sana; la tercera para Câmasb, que llega a gran visir— y una variante en la que el héroe no es Câmasb sino Lokman Hekim, el patrón de los médicos, que aprende medicina junto a Shahmaran. Merece la pena citar una creencia por su forma: las serpientes todavía no saben que su reina ha muerto. Ella les dijo que iba al baño y luego a una boda, y ellas confunden el son de los tambores con la boda que sigue. El día que paren los tambores, bajarán a Tarso.

Cronología: los hechos documentados de Shahmaran, la reina de las serpientes

  1. 833 h. / 1429-30 Mûsâ Abdi termina el Câmasbnâme en Aydıncık, cerca de Bandırma, escrito en un año por encargo del sultán Murad II: 5.122 pareados, la versión fechable más antigua de la historia de Shahmaran. En ella el soberano enfermo es Keyhusrev; no hay visir, ni anciana, ni baño, ni veneno.
  2. 1651 El baño de Tarso que después se conocerá como Şahmeran Hamamı queda adscrito como fundación pía al vakıf de Softa Mahmut Paşa. Se cree levantado por los Ramazanoğulları en el siglo XV sobre cimientos romanos.
  3. 1159 h. / 1746 Fecha del Câmasbnâme en prosa copiado como TY 9542 de la Biblioteca de la Universidad de Estambul: prueba de que en el siglo XVIII el romance en verso circulaba ya en versiones en prosa tomadas en parte de Abdi.
  4. 1828 G.-S. Trébutien imprime el cuento en Europa por primera vez, a partir del manuscrito de Von Hammer-Purgstall: «Histoire de Djamasp et de la Reine des Serpens», noches 479 a 536. El prólogo de Von Hammer la llama «una de las historias persas más antiguas» y acto seguido advierte de que en ella se anuncia la misión del Profeta y de que los compiladores se permitían anacronismos mucho mayores. En esta versión el remedio es la leche de la reina, no su carne.
  5. 1839-1841 Edward Lane deja el cuento entero fuera de su edición inglesa de Las mil y una noches. Burton recogerá después el motivo de la propia nota de Lane (ii, 643): «es un compuesto de los disparates más extravagantes». Cincuenta y tres noches desaparecen de la versión de las noches que leyó el mundo anglosajón.
  6. 1873 Se repara el Şahmeran Hamamı de Tarso; una inscripción junto a la entrada registra la obra (1290 h.).
  7. 1885 Richard Burton publica el cuento completo como «The Queen of the Serpents» en el volumen quinto, noches 482 a 536. Su nota 508 registra que Trébutien y otros, trabajando sobre Von Hammer, llamaban Jamasp al héroe, que es el hilo que une el texto árabe con el poema otomano.
  8. 1903 Jivanji Jamshedji Modi publica juntos en Bombay los textos pahlaví, pāzand y persa del Yāmāspi. El libro que dio nombre al héroe resulta ser un apocalipsis sin ninguna reina serpiente dentro: cero apariciones de «queen» o Shahmaran frente a 290 de Jamasp.
  9. 1911 Un poeta popular llamado Ahmed compila Müntâzetü'l-emâsîl / Şahmaran Hikâyesi, un compendio del poema de Abdi. Después vendrán los cuadernillos populares impresos en Estambul, entre ellos el de S. Abdullah Himmetzâde de 1333 h. (1915).
  10. 1972 Rahmi Kafadar dirige la primera película turca sobre Shahmaran. Zülfü Livaneli hará la suya en 1993 y Yavuz Figenli en 2004.
  11. 1986 Se instala en una plaza de Tarso la escultura de Shahmaran de Emine Berika İpekbayrak. Frente a la imagen habitual, este Shahmaran es varón, no lleva corona, tiene el pelo ondulado y lo rodean doce serpientes.
  12. 2007 Nilgün Çıblak publica el trabajo de campo de Tarso: tres leyendas y un conjunto de creencias sobre el baño recogidas de cuatro informantes con nombre, Şehriban Çelik (1919), Ramazan Öztürk (1948), Ömer Özcan (1960) y Rüksan Özsezeroğlu (1965). Ahí es donde está documentada de verdad la versión que hoy cuenta casi todo el mundo: visir, espalda escamosa y tres cocciones.
  13. 1 de noviembre de 2011 La imagen que ilustra la mayoría de las páginas sobre Shahmaran, esta ficha incluida, se sube a Wikimedia Commons por el usuario Gomada como derivada de un escaneo publicado en la Wikipedia kurda en 2008 con el nombre «Salname 2004». Ninguno de los dos registros nombra al pintor; el crédito «MikaelF / Gomada» nombra a quienes la subieron, no al artista.
  14. 2016 Las excavaciones de Ani (Kars) sacan a la luz un relieve en piedra con una figura de Shahmaran, hoy expuesto en el Museo de Kars. La publicación fecha la excavación, no la piedra.
  15. noviembre de 2023 El segundo Festival Internacional de Tarso, organizado por el Ayuntamiento Metropolitano de Mersin, toma a Shahmaran como tema y se abre con un espectáculo titulado Şahmeran Tarsus'ta. La primera edición, en 2022, se había dedicado a Cleopatra; la cuarta se celebró del 7 al 9 de noviembre de 2025. No existe un festival anual de Shahmaran aparte.

¿Hay una explicación racional para Shahmaran, la reina de las serpientes?

El resumen honesto es este: la historia de Shahmaran se puede seguir, libro a libro, hasta 1429, y de ahí para atrás no llega nada de lo que esta ficha ha podido leer. Sobre las «capas zoroástricas más antiguas». La afirmación no es absurda: el nombre del héroe es de verdad el de un sabio zoroástrico, y el romance otomano se titula de verdad como un libro zoroástrico. Pero ese libro no contiene la historia. La edición que Modi publicó en 1903 del Yāmāspi, que imprime juntos los textos pahlaví, pāzand y persa, no tiene ninguna reina serpiente: cero apariciones de «queen», cero de Shahmaran en cualquier grafía, frente a 290 de Jamasp y 57 de Zoroastro en el mismo fichero. Eso no es una búsqueda fallida: es una búsqueda con sus propios controles al lado. Lo que sobrevive de la conexión es onomástico —un nombre prestado y un título prestado—, y decirlo así sirve más que «los folcloristas rastrean capas anteriores», que no se puede comprobar y por eso nunca se comprueba. Sobre la antigüedad en general. La persona más antigua a la que se puede citar diciendo que esto es un cuento persa antiguo es Joseph von Hammer-Purgstall en 1828, y él mismo le puso una advertencia en la frase siguiente. Nilgün Çıblak, siguiendo el İçel Tarihi (2003) de Mustafa Necati Çıplak, informa de que en monedas de Tarso de hace dos mil años aparecen las serpientes atacando la ciudad para vengar a Shahmaran. Ninguna de las dos obras da tipo de moneda, ceca, colección ni número de catálogo, y esta ficha no ha podido verificarlo por su cuenta: queda anotado como afirmación con autor, no adoptado como hecho. Los historiadores del arte Sultan Sökmen y Zeynep Balkanal plantean el lado visual sin rodeos: las representaciones conocidas de Shahmaran no alcanzan las épocas tempranas del símbolo, y la iconografía que ha llegado hasta hoy se formó con la figura que le dio el romance en verso. En las excavaciones de Ani de 2016 apareció un relieve en piedra con una figura de Shahmaran, que se expone en el Museo de Kars, pero su artículo fecha la excavación, no la piedra, así que no sirve para empujar la iconografía hacia atrás. Sobre el argumento tal como se cuenta. El visir que conspira, la anciana que delata, el baño y el veneno no están en la versión más antigua. El poema de Abdi de 1429 tiene un rey enfermo, Keyhusrev, y ningún villano. La versión árabe de Burton sí tiene un visir malvado, Shamhur, pero no tiene anciana: quien delata es un libro de cálculos y una cuadrilla de mamelucos apostados en las puertas de los baños, y el veneno es la primera espuma del caldo, no una parte del cuerpo. La división en tres —cabeza, cuerpo y cola, una para cada hombre— pertenece a las versiones orales anatolias, y es ahí, en el material que Çıblak recogió en Tarso de Şehriban Çelik, Ramazan Öztürk, Ömer Özcan y Rüksan Özsezeroğlu, donde está documentada la forma que hoy conoce casi todo el mundo. El nombre del héroe en las fuentes leídas aquí es Câmasb, Camsab, Djamasp, Jamasp o Hasib Karim al-Din; la forma «Cemşit» —es decir, Yamshid, un rey iranio completamente distinto— no aparece en ninguna. Sobre el baño. Las manchas rojizas en la caliza y el mármol son óxido de hierro, y son corrientes en la fábrica de baños romanos y otomanos que llevan siglos húmedos; la creencia de que son la sangre de Shahmaran se recoge aquí como creencia, con nombre y apellido de quienes la sostienen. Igual que las prácticas registradas a su alrededor: frotarse tres veces contra la piedra central para curarse, y leer el sudor anual de los muros como prueba de que ella cambia de piel y nunca ha muerto del todo. No se afirma que nada de eso funcione. Y una figura que no pinta nada aquí. Zahhāk, el tirano iranio al que le crecen serpientes en los hombros, tiene su propia línea de textos, del Avesta a Ferdusí, y es la única serpiente que asoma en todo el libro de Yāmāsp. Nada de lo leído para esta ficha lo conecta con Shahmaran, y el parecido —una serpiente y un trono— no es una prueba.

¿Se puede visitar Shahmaran, la reina de las serpientes?

Tarso (provincia de Mersin, Turquía). El edificio en el que se apoya la tradición local es el Şahmeran Hamamı, en la calle Şahmeran, barrio de Kızılmurat, en el casco antiguo, unos cincuenta metros al norte de la mezquita Makam-ı Şerif y su tumba del profeta Daniel. Las obras viarias de décadas dejaron el baño por debajo del nivel de la calle: hoy se entra bajando siete u ocho escalones, que es además la mejor manera de reconocerlo desde fuera. Nilgün Çıblak lo registró en 2007 como baño en funcionamiento, con el vestuario levantado en dos plantas y una piscina octogonal añadida. Ya no es así: los relatos de viajeros y visitantes hasta 2025 lo describen cerrado, a la espera de restauración y visible solo desde la calle. Confírmalo sobre el terreno antes de ir: es justo el dato que cambia sin avisar, y el baño es patrimonio de escala municipal, no un monumento con taquilla. A pocos minutos a pie, una escultura de Shahmaran de Emine Berika İpekbayrak preside una de las plazas de la ciudad desde 1986. Merece la pena verla precisamente porque contradice la imagen de postal: este Shahmaran es varón y no lleva corona. Tarso conserva además el pozo de San Pablo y el santuario rupestre de Eshâb-ı Kehf, al norte de la ciudad. El festival. No existe ningún «festival anual de Shahmaran». Lo que hay es el Uluslararası Tarsus Festivali, organizado por el Ayuntamiento Metropolitano de Mersin, a comienzos de noviembre: primera edición en 2022 (dedicada a Cleopatra), segunda en noviembre de 2023 (dedicada a Shahmaran, con un espectáculo inaugural titulado Şahmeran Tarsus'ta), tercera en 2024 y cuarta del 7 al 9 de noviembre de 2025. Shahmaran fue el tema de una edición, no el nombre del acontecimiento. Cómo llegar. Tarso está a unos 25 km al este de Mersin y a 40 km al oeste de Adana, sobre el eje de carretera y ferrocarril Mersin-Adana; el aeropuerto más próximo es el de Adana Şakirpaşa. El casco antiguo se recorre a pie y los lugares citados están a pocos centenares de metros unos de otros. Mardín, a unos 600 km al este, es el otro lugar que reclama la tradición, y allí se siguen pintando y vendiendo en los talleres del bazar las Shahmaran bajo cristal, que se compraban tradicionalmente como pieza de ajuar y regalo de boda. Sökmen y Balkanal advierten de que la propia técnica del cam altı casi ha desaparecido en Turquía, así que lo que se vende en una y otra ciudad está en su mayor parte impreso o pintado sobre otros soportes.

Fuentes consultadas

  1. Jivanji Jamshedji Modi (ed.), «Jâmâspi: Pahlavi, Pâzend and Persian Texts, with English translation and notes» — Bombay, 1903 libro
  2. Mustafa Erkan, «CÂMASBNÂME» — TDV İslâm Ansiklopedisi, vol. 7, pp. 43-45, 1993 académico
  3. Joseph von Hammer-Purgstall, trans. G.-S. Trébutien, «Contes inédits des Mille et une Nuits, vol. I: Histoire de Djamasp et de la Reine des Serpens (nights 479-536)» — Paris, Dondey-Dupré, 1828 libro
  4. Richard F. Burton, «The Book of the Thousand Nights and a Night, vol. V: The Queen of the Serpents (Nights 482-536), with footnotes 507-508» — The Kamashastra Society, Benares, 1885 libro
  5. Nilgün Çıblak, «Tarsus Kültürünün Tanıtımında Şahmeran Efsanelerinin Önemi» — Çukurova Üniversitesi Sosyal Bilimler Enstitüsü Dergisi 16(1), pp. 185-196, 2007 académico
  6. Sultan Sökmen and Zeynep Balkanal, «Anadolu Sanatında Şahmeran Figürlü Örnekler» — Uluslararası İnsan ve Sanat Araştırmaları Dergisi 6(3), pp. 417-447, 2021 académico
  7. Cumhuriyet, «Tarsus'ta Şahmeran yılı (report on the 2nd International Tarsus Festival)» — Cumhuriyet, 20 November 2023, 2023 hemeroteca
  8. Wikimedia Commons, «File:Şahmaran.jpg — upload record, licence and source chain» — Wikimedia Commons, 2011 web

Ficha revisada por V. Serrano el 16/08/2026 · Cómo verificamos el contenido

📎 Fuente: Enigma Atlas

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