📜 LEYENDA · EXP. Nº3657 ACTIVO

El barco fantasma en llamas del estrecho de Northumberland

El barco fantasma en llamas del estrecho de Northumberland es una leyenda de Nova Scotia / Prince Edward Island / New Brunswick, CA —un relato popular transmitido de generación en generación—. Este expediente reúne su origen, su significado y cómo se ha contado.

¿De dónde viene la leyenda de El barco fantasma en llamas del estrecho de Northumberland?

Ubicación
Nova Scotia / Prince Edward Island / New Brunswick, CA
Tipo de leyenda
Historia de fantasmas
Coordenadas
45.9, -63.0
Testimonios
0
Última actualización
UBICACIÓN

¿Cuál es la leyenda de El barco fantasma en llamas del estrecho de Northumberland?

Pescadores y vecinos de las dos orillas del estrecho de Northumberland, el canal que separa la isla del Príncipe Eduardo del continente de Nueva Escocia y Nuevo Brunswick, cuentan que se ve un velero ardiendo sobre el agua: unas veces con la silueta nítida de tres palos y figuras trepando por la jarcia, otras solo una media luna de luz rojo oscuro en el horizonte. El folclore dice que precede al viento del nordeste, y los avistamientos recogidos se concentran en septiembre, octubre y noviembre, aunque también se ve en invierno sobre el hielo. Han salido barcas a socorrerlo y siempre ha desaparecido antes de que llegaran. La explicación que todo el mundo cita la escribió en 1906 el naturalista William Francis Ganong, que concluyó que allí se ve una luz eléctrica real, probablemente fuego de San Telmo, pero su trabajo de campo lo hizo al otro lado de Nuevo Brunswick, en la bahía de Chaleur. Y el famoso primer avistamiento de 1786 en el faro de Seacow Head no pudo ocurrir: el faro se construyó en 1863. Lo que sí ha ardido en el estrecho, y lo que los buzos encontraron en el puerto de Pictou en 2015, resulta ser mejor historia.

¿Cuál es la historia de El barco fantasma en llamas del estrecho de Northumberland?

El estrecho de Northumberland es un canal poco profundo de algo más de 200 kilómetros que separa la isla del Príncipe Eduardo del continente de Nueva Escocia y Nuevo Brunswick. En las dos orillas se lleva mucho tiempo contando que aparece un velero ardiendo sobre el agua, y lo llamativo de ese relato es lo tarde que llega a la imprenta. La mención impresa más antigua que hemos podido leer es una sola frase del libro de viajes de Jessie I. Lawson This is New Brunswick (Ryerson Press, 1953): «En Richibucto también hablan del Barco Fantasma del estrecho de Northumberland». La bibliografía de Michael Goss en Lost at Sea registra una anterior que no hemos conseguido: un artículo de L. M. Rich en la revista estadounidense Fate de noviembre de 1949, páginas 28 a 31. El primero que fue a preguntar de forma sistemática fue el folclorista Edward D. Ives. En la apertura de su artículo de 1958 para Midwest Folklore explica que estaba en la isla del Príncipe Eduardo en el verano de 1957 recogiendo material sobre otro asunto cuando le hablaron una y otra vez de «el barco ardiendo», sobre todo en la costa del Lote Siete: Cape Wolfe, Glengarry, Burton y Campbellton. De vuelta en Maine escribió a los principales periódicos de la isla pidiendo testimonios y le contestaron unas quince personas, casi todas afirmando haberlo visto. Sterling Ramsay recopiló las versiones isleñas en Folklore, Prince Edward Island (Square Deal Publications, 1970), y ahí queda por escrito el episodio más conocido: unos hombres que salen a remo del puerto de Charlottetown para socorrer a un velero de tres palos envuelto en llamas de proa a popa, y que se desvanece en la bruma antes de que lleguen; el rastreo posterior, con buzos incluidos, no encontró nada. El nombre con el que se conoce hoy viene de un escritor de Pictou. The Phantom Ship of Northumberland Strait and Other Mysteries of the Sea, de Roland H. Sherwood (Lancelot Press, Windsor, Nueva Escocia, 1975), tiene solo 47 páginas, y en él Sherwood escribe: «Yo también he visto el Barco Fantasma. No una vez, sino dos». Su primer avistamiento, cuenta, fue desde la orilla de Caribou, estando solo. El artículo que fijó el relato canónico es el de William B. Hamilton, «The Phantom Ship: Ghostly Encounters of the Northumberland Kind», en The Island Magazine n.º 4, primavera-verano de 1978, páginas 33 a 35. Hamilton cartografió los avistamientos: en la isla, el oeste del condado de Prince, Canoe Cove, Charlottetown y el tramo de Wood Islands a Murray Harbour; en el continente, la isla de Pictou, Cape John, Brule Point, Malagash y Gulf Shore en Nueva Escocia, y la zona de Bouctouche y Richibucto en Nuevo Brunswick. Anotó también que la gran mayoría de los casos caen en septiembre, octubre y noviembre, antes de un viento del nordeste, y que se ve igualmente en invierno sobre el hielo. Hamilton es además la fuente de los barcos que se le atribuyen. En el lado de Nuevo Brunswick encontró gente que lo llamaba «la luz del John Craig», por un navío perdido frente a los bajíos de Shippagan. Otros lo identifican con una barca que su transcripción escribe «Colbum», perdida en un temporal de octubre de 1838, o con el Isabella, que zarpó con madera hacia Sudamérica en diciembre de 1868 y al que vio por última vez el farero de la isla de Amet. Un informante de Wood Islands propuso el vapor Fairy Queen; el propio Hamilton objetó que el Fairy Queen no ardió, sino que se fue a pique, y su fecha, 1 de octubre de 1853, está seis días desviada: se hundió el 7 de octubre de 1853, como documenta Olive Gaudet en Whitecaps and Watery Graves a partir de la prensa de Charlottetown de aquella semana. Una lectura muy distinta la popularizó una canción. «Tales of the Phantom Ship», de Lennie Gallant, en su disco Breakwater de 1988, repasa a los candidatos —un barco de emigrantes escoceses desposeídos, un corsario estadounidense— y reserva la última estrofa a un viejo que dice que el navío lleva a seiscientos acadianos deportados de «la isla de San Juan» y ahogados en el mar. Eso apunta a una catástrofe real: los transportes Duke William y Violet, que llevaban acadianos deportados de la isla de San Juan, se hundieron los dos en el Atlántico en diciembre de 1758. Dos veces ha dado el estrecho un barco ardiendo de verdad. El 25 de septiembre de 1925 el vapor de casco de madera Dieuze, construido en Montreal en 1919 para el Gobierno francés, ardió fondeado en el puerto de Pictou; el Pictou Advocate lo describió como uno de los incendios más espectaculares vistos nunca en el condado y contó que el barco «ardió con fuerza durante horas, iluminando el cielo en muchos kilómetros a la redonda». Noventa años después, en julio de 2015, un equipo del Servicio Hidrográfico de Canadá que levantaba la carta del puerto lo encontró: un pecio íntegro de 60 metros a seis metros de la superficie, que los buzos midieron en 59,7 metros, con doble hélice y daños de fuego evidentes. En junio de 2014 Correos de Canadá puso al fantasma en un sello, en la primera serie Haunted Canada, emitida un viernes 13. El sello llevaba las abreviaturas de Nueva Escocia y de la isla del Príncipe Eduardo y se dejó fuera Nuevo Brunswick; ese mismo día una portavoz de la empresa, Anick Losier, dijo a la CBC que había sido un descuido y pidió disculpas. Sí se creó un matasellos especial para el correo depositado en Bouctouche, que llama al pueblo «hogar de los barcos fantasma».

Cronología: los hechos documentados de El barco fantasma en llamas del estrecho de Northumberland

  1. Diciembre de 1758 Los transportes Duke William y Violet, que llevaban acadianos deportados de la isla de San Juan (hoy isla del Príncipe Eduardo), se pierden los dos en el Atlántico. Es el hecho histórico que hay detrás de la última estrofa de la canción de Lennie Gallant de 1988, que atribuye el fantasma a seiscientos acadianos ahogados; ninguna fuente anterior de este expediente relaciona las dos cosas.
  2. 7 de octubre de 1853 Se pierde el vapor Fairy Queen en el estrecho de Northumberland, un suceso documentado en la prensa de Charlottetown de aquella semana. Uno de los informantes de Hamilton lo propuso como el fantasma; Hamilton objetó que el Fairy Queen no ardió, sino que se fue a pique, y su propia fecha para el naufragio, el 1 de octubre, está seis días desviada.
  3. 1863 Se construye el faro de Seacow Head en Fernwood, isla del Príncipe Eduardo, el tercero de los cinco faros isleños anteriores a la Confederación. La fecha importa porque la versión popular de la leyenda pone allí a un farero mirando el fantasma en 1786.
  4. Diciembre de 1868 El Isabella zarpa con un cargamento de madera hacia Sudamérica y lo ve por última vez el farero de la isla de Amet; no se encuentra rastro del barco ni de la tripulación. Hamilton cuenta que los vecinos de la costa de Nueva Escocia identifican el fantasma con él.
  5. 1906 (leido el 4 de abril de 1905) William Francis Ganong publica «La base real del barco de fuego (o fantasma) de la bahía de Chaleur» tras dos viajes y decenas de entrevistas. Concluye que la luz es real y probablemente fuego de San Telmo. El trabajo va de la bahía de Chaleur; el estrecho de Northumberland aparece en él una sola vez, en una noticia de segunda mano del doctor J. Orne Green, de Boston.
  6. 25 de septiembre de 1925 El vapor de casco de madera Dieuze arde fondeado en el puerto de Pictou. El Pictou Advocate lo llama uno de los incendios más espectaculares vistos en el condado y cuenta que ardió durante horas, iluminando el cielo a kilómetros. La cobertura local no tiene ni rastro de marco legendario.
  7. Noviembre de 1949 L. M. Rich publica un artículo sobre el barco fantasma del estrecho de Northumberland en la revista estadounidense Fate, páginas 28 a 31. Es el tratamiento más antiguo que hemos podido documentar, a través de la bibliografía de Michael Goss; no hemos podido leerlo.
  8. 1953 El libro This is New Brunswick, de Jessie I. Lawson, imprime la que, hasta donde alcanza este expediente, es la mención legible más antigua: «En Richibucto también hablan del Barco Fantasma del estrecho de Northumberland».
  9. 1958 (trabajo de campo en el verano de 1957) Edward D. Ives publica el primer estudio de un folclorista, en Midwest Folklore. Había oído hablar de «el barco ardiendo» en la costa del Lote Siete en 1957, escribió desde Maine a los principales periódicos de la isla y recibió respuesta de unas quince personas, casi todas afirmando haberlo visto.
  10. 1970 Folklore, Prince Edward Island, de Sterling Ramsay, recoge el intento de rescate en el puerto de Charlottetown y el nombre que le dan en Nuevo Brunswick, «la luz del John Craig». Ramsay solo fecha el episodio del bote como «una tarde, ya anocheciendo»; el año 1900 que se le colgó después no es suyo.
  11. 1972 Una antología infantil estadounidense, Spooky Tales About Witches, Ghosts, Goblins, Demons, and Such, compilada por Mildred Corell Luckhardt, imprime la frase de que el barco «apareció en 1786 cerca del faro de Sea Cow Head». Una búsqueda de texto completo en el corpus de libros digitalizados encuentra esa formulación en este libro y en ningún otro.
  12. 1975 Roland H. Sherwood le da a la leyenda su nombre habitual con un libro de 47 páginas publicado por Lancelot Press, en el que escribe: «Yo también he visto el Barco Fantasma. No una vez, sino dos». Al buscar dentro del libro, el año 1786 no aparece, aunque sí aparecen expresiones de control del mismo libro.
  13. Primavera-verano de 1978 William B. Hamilton publica en The Island Magazine el artículo que fija el relato canónico: el mapa de zonas de avistamiento, los barcos candidatos, la temporada de septiembre a noviembre y el traslado a este estrecho de la explicación que Ganong dio para la bahía de Chaleur. Su fórmula «desde hace al menos doscientos años» se sigue citando hoy sin tocarla.
  14. 1988 Lennie Gallant publica «Tales of the Phantom Ship» en el disco Breakwater, la canción que saca la leyenda de las Provincias Marítimas; ese mismo año, Ghost Stories and Legends of Prince Edward Island, de Julie V. Watson, imprime la fórmula «ya desde 1786».
  15. 23 de febrero de 2008 El Truro Daily News publica el avistamiento de Mathieu Giguère, un voluntario quebequés de diecisiete años que vio un buque iluminado sobre la bahía de Tatamagouche helada a mediados de enero y lo describió como «una goleta de tres palos, como el Bluenose». Melvin Langille, vecino de Tatamagouche Mountain, había visto una bola de fuego sobre el agua el octubre anterior.
  16. 19 de octubre de 2012 Se crea el artículo de la Wikipedia en inglés, que afirma que el primer avistamiento «se remonta a 1786, si bien no se conoce ningún registro escrito de cuándo se vio el barco por primera vez», con el año atribuido en nota a Sherwood 1975. De ahí sale la fecha de 1786 en toda la red derivada.
  17. 13 de junio de 2014 Correos de Canadá emite el sello del barco fantasma en su primera serie Haunted Canada, un viernes 13. El sello lleva las abreviaturas de Nueva Escocia y de la isla del Príncipe Eduardo, pero no la de Nuevo Brunswick; la portavoz Anick Losier dice a la CBC que la omisión fue un descuido y pide disculpas. Se crea un matasellos especial para Bouctouche como «hogar de los barcos fantasma».
  18. 22 y 27 de julio de 2015 Un levantamiento del Servicio Hidrográfico de Canadá en el puerto de Pictou encuentra un pecio íntegro de 60 metros a seis metros de la superficie; el hidrógrafo responsable, Jon Griffin, dice que en veinticinco años nunca había encontrado un pecio sin detectar como ese. Cinco días después los buzos lo miden en 59,7 metros, con doble hélice y daños de fuego, lo que encaja con el vapor de madera Dieuze, quemado allí en 1925.
  19. 23 de septiembre de 2018 Un editor de Wikipedia retira 3.449 bytes del artículo por cuestiones de tono y con ellos se lleva la fecha de 1786. Las webs que ya la habían copiado la conservan, y por eso el año sigue estando en todas partes menos en la página de la que salió.

¿Hay una explicación racional para El barco fantasma en llamas del estrecho de Northumberland?

La explicación que todo el mundo cita no es de este estrecho. En abril de 1905 el naturalista de Nuevo Brunswick William Francis Ganong leyó una comunicación ante la Natural History Society of New Brunswick; la reescribió en enero de 1906 y se imprimió ese mismo año en el boletín n.º XXIV, páginas 419 a 423. Se titula «La base real del barco de fuego (o fantasma) de la bahía de Chaleur», y la bahía de Chaleur está al otro lado de Nuevo Brunswick. Ganong viajó dos veces a la zona de Caraquet y Miscou y fue interrogando a los vecinos uno a uno; había tenido el barco de fuego por «pura ficción» y cambió de opinión, concluyendo que allí se ve de verdad una luz física. Sus cinco conclusiones fueron que la luz es frecuente, que aparece en invierno sobre el hielo igual que en verano, que suele preceder a una tormenta, que su forma habitual es más o menos semiesférica con el lado plano sobre el agua pero que a veces «se alza en columnas delgadas y móviles, dando lugar a una apariencia interpretable como el aparejo en llamas de un barco», y que «su origen es probablemente eléctrico, y muy verosímilmente se trata de una variante del fenómeno que los marinos conocen como fuego de San Telmo». El estrecho de Northumberland aparece en ese trabajo exactamente una vez, y de segunda mano: Ganong recoge que el doctor J. Orne Green, de Boston, profesor de la Facultad de Medicina de Harvard que veraneaba en Miscou, «comprobó que se informaba de ello no solo en la bahía de Chaleur, sino también en el golfo de San Lorenzo hasta tan al sur como el estrecho de Northumberland». Todo lo demás de la sección son testimonios de Chaleur. Hamilton, en 1978, citó a Ganong como explicación del barco de Northumberland sin decir dónde se había hecho el trabajo de campo, y cortó la cita con puntos suspensivos justo en «su origen es probablemente eléctrico». Lo que se lleva por delante esa elipsis es la frase del fuego de San Telmo, y la oración siguiente de Hamilton empieza «Otros han sugerido que puede ser una manifestación del fuego de San Telmo», entregando a unos «otros» sin nombre la idea que Ganong acababa de firmar. Wikipedia, desde 2012, volvió a soldar las dos mitades y fechó el trabajo en 1905. Si se quiere la opinión de Ganong, es que existe una luz eléctrica real y que el barco es lo que la gente hace con ella. Las demás explicaciones disponibles son locales y concretas. Un pescador de Canoe Cove le dijo a Hamilton que lo tenía por un espejismo del tipo Fata Morgana, un efecto bien conocido en el estrecho: hay días en que la costa de Nueva Escocia parece tan cercana que se distinguen los edificios, y una casita lejana puede quedar mitad en el aire y mitad en el mar. Hamilton menciona además la niebla reflejando la luna, gases de vetas de carbón submarinas y una teoría sobre los calamares que no aguanta la lectura. El gas de marisma está en otra parte de su artículo: es su diagnóstico para la bola de fuego de las marismas de Tantramar, no para el barco, y en mitad de un estrecho de agua salada no hay marismas. Dos de los detalles habituales se caen por sí solos. El «primer avistamiento en 1786», repetido por toda la red, se sitúa casi siempre en el faro de Seacow Head. El Registro Canadiense de Lugares Históricos fecha ese faro en 1863, y la asociación que lo gestiona hoy dice 1864; en cualquiera de los dos casos, en 1786 no había allí ningún farero, y faltaban unos ochenta años para que lo hubiera. La impresión más antigua de esa pareja de datos que hemos localizado no es una fuente folclórica, sino una antología infantil estadounidense: Spooky Tales About Witches, Ghosts, Goblins, Demons, and Such, compilada por Mildred Corell Luckhardt (Abingdon Press, 1972), donde se lee que el barco «apareció en 1786 cerca del faro de Sea Cow Head». Una búsqueda de texto completo en el corpus de libros digitalizados devuelve esa frase en ese libro y en ningún otro. Cuando el artículo de Wikipedia se creó, el 19 de octubre de 2012, atribuyó el 1786 al libro de Sherwood de 1975; al buscar «1786» dentro de ese libro junto a expresiones que sí están en él —«John Craig Light», «Pictou Island», «Caribou»—, Sherwood aparece con los controles y no aparece nunca con el año. La fecha se retiró de Wikipedia el 23 de septiembre de 2018, en una edición que quitó 3.449 bytes por cuestiones de tono; las webs derivadas que la habían copiado antes siguen llevándola. Lo de que la leyenda tiene dos siglos también es más blando de lo que parece. Hamilton escribió «desde hace al menos doscientos años, quizá más» en 1978 y no aportó ningún documento; la frase se ha reimprimido sin tocarla desde entonces, de modo que una cuenta hecha en 1978 se sigue usando en 2026. El rastro impreso que se puede seguir de verdad empieza a finales de los años cuarenta. Y conviene decir lo delgado que es ese rastro. La colección Chronicling America de la Biblioteca del Congreso, que cubre la prensa estadounidense hasta 1963, devuelve 482 páginas con «Northumberland Strait» y 4.359 con «phantom ship». Páginas con las dos cosas: cero, en dos consultas distintas. La misma búsqueda con «phantom ship» y «Chaleur» devuelve 17, y las que hemos abierto son auténticas: un despacho fechado en Bangor el 24 de agosto de 1901 y sindicado hasta Wichita, y un reportaje del New York Herald del 10 de octubre de 1920. El barco de fuego de Chaleur fue material de prensa en todo un continente; su primo de Northumberland, no. Nada de esto significa que no se vea nada. El propio material de Ganong contiene la mejor prueba del expediente: James Harper, de Miscou, le contó que había estado mirando la luz un buen rato y que le habían asegurado que precedía a una tormenta, así que «estuvo atento y no vino ninguna tormenta». Y el avistamiento reciente mejor documentado enseña cómo funciona la plantilla cultural. Mathieu Giguère, voluntario de Katimavik de diecisiete años, natural de Sorel-Tracy (Quebec), salió de un gimnasio de la calle principal de Tatamagouche hacia las diez de la noche, a mediados de enero de 2008, y vio un buque iluminado sobre una bahía completamente helada. Se lo describió al Truro Daily News así: «Era blanco y dorado brillante y parecía una goleta de tres palos, como el Bluenose»; es decir, leyó la luz a través de la goleta más famosa de Nueva Escocia. No conocía la leyenda: el historiador local que lo alojaba, Dale Swan, contó que evitó a propósito mencionar el número de palos antes de que lo dijera él. Por último, el estrecho ha quemado barcos de verdad, y cuando lo hizo nadie echó mano del fantasma. La crónica del Pictou Advocate sobre el Dieuze, en septiembre de 1925, da al capitán Gray, de Granton, oliendo humo junto a la cocina del barco, un fuego cuyo origen nadie supo explicar, horas de llamas iluminando el cielo a kilómetros y un incendio que solo se apagó cuando el barco se hundió. Es exactamente el espectáculo que describe la leyenda, publicado en el periódico local del sitio donde ocurrió, y sin ningún fantasma dentro.

¿Se puede visitar El barco fantasma en llamas del estrecho de Northumberland?

No hay un sitio que visitar: el fenómeno se avista en mar abierto, y la manera de buscarlo es plantarse en la orilla adecuada en la época adecuada. La estación importa. El repaso de Hamilton encontró avistamientos durante todo el año, pero concentrados en septiembre, octubre y noviembre, antes de un viento del nordeste; varios casos, entre ellos los testigos de Ganong en Chaleur y el de Tatamagouche de 2008, son avistamientos de invierno sobre el hielo. Nadie en todo el expediente lo ha visto cuando ha querido, y no existe ninguna excursión organizada del barco fantasma por el estrecho. En el lado de Nueva Escocia, los lugares que nombra el folclore son la isla de Pictou, Cape John, Brule Point, Malagash y Gulf Shore, todos accesibles desde la carretera 6 entre Pictou y Wallace. En la isla del Príncipe Eduardo, los tramos citados son el oeste del condado de Prince, Canoe Cove, la costa de Charlottetown y el arco de Wood Islands a Murray Harbour. El parque provincial de Argyle Shore, en la carretera 19 entre el puente de la Confederación y Charlottetown, es una playa sin vigilancia con una vista amplia hacia el sur y uno de los puntos que William B. Hamilton enumera en Place Names of Atlantic Canada como zona principal de avistamientos. En Nuevo Brunswick la comarca es la de Bouctouche y Richibucto; cuando Correos de Canadá emitió el sello de 2014 creó un matasellos especial para el correo depositado en Bouctouche que decía «hogar de los barcos fantasma». El faro de Seacow Head, en el 198 de Lighthouse Road, en Fernwood, cerca de Bedeque (isla del Príncipe Eduardo), es el lugar al que se prende el famoso «primer avistamiento de 1786», y merece la visita por lo que es y no por eso. Es una torre octogonal de madera de 1863, uno de los cinco faros anteriores a la Confederación que quedan en la isla, automatizado en 1959 y retranqueado tierra adentro en 1979 por la erosión del acantilado. La asociación Friends of Seacow Head Lighthouse Inc. lo gestiona desde septiembre de 2022 y lo abre a diario en verano, aproximadamente de mediados de junio a finales de agosto, de 10 a 18 horas; no se permite acampar en la finca. Conviene saber que los voluntarios que lo llevan no publicitan el barco fantasma por ninguna parte. La forma más barata de salir al agua es el transbordador de Wood Islands a Caribou, de Northumberland Ferries, que cruza en unos 75 minutos con el MV Confederation y el MV Northumberland. Funciona por temporada, aproximadamente de mayo a diciembre, y es la ruta en la que Hamilton registra que un transbordador de coches se desvió una vez para socorrer a un barco en llamas que desapareció al acercarse. El billete se cobra en un solo sentido; conviene mirar ferries.ca antes de viajar, porque fuera del verano hay menos salidas y en el pasado se han suspendido por averías. Lo único físico ligado al relato es el pecio del Dieuze, en el puerto de Pictou, y hay que tratarlo con cuidado. Está adrizado a unos seis metros de la superficie, en un puerto en activo, entre el muelle y la fábrica, tan cerca que puede ser un peligro en bajamar: así lo dijeron los hidrógrafos que lo encontraron. No es una atracción señalizada, y quien piense bucearlo debería ir con un centro local. Tatamagouche, donde ocurrió el avistamiento de 2008, está en la carretera 6 y tiene un centro patrimonial en Creamery Square. La pintora Barb Gregory retrató al fantasma en 1991 y abrió por esas fechas una Phantom Ship Art Gallery en Bay Head; no hemos podido confirmar si sigue abierta, así que no conviene planear el viaje en torno a ella.

Fuentes consultadas

  1. William Francis Ganong, «The Fact Basis of the Fire (or Phantom) Ship of Bay Chaleur, section 92 of Notes on the Natural History and Physiography of New Brunswick» — Bulletin of the Natural History Society of New Brunswick, no. XXIV (vol. V, part IV), pp. 419-423, 1906 académico
  2. William B. Hamilton, «The Phantom Ship: Ghostly Encounters of the Northumberland Kind» — The Island Magazine, no. 4, Spring/Summer 1978, pp. 33-35 (read in the transcription published by Library and Archives Canada), 1978 académico
  3. Edward D. Ives, «The Burning Ship of Northumberland Strait: Some Notes on That Apparition» — Midwest Folklore (Indiana University), pp. 199-203; opening paragraph read in the University of Maine catalogue record, full text not obtained, 1958 académico
  4. Roland H. Sherwood, «The Phantom Ship of Northumberland Strait and Other Mysteries of the Sea» — Lancelot Press, Windsor, Nova Scotia, 47 pp.; consulted through full-text search of the scanned copy, 1975 libro
  5. Sterling Ramsay, «Folklore, Prince Edward Island» — Square Deal Publications, Charlottetown, 124 pp.; consulted through full-text search of the scanned copy, 1970 libro
  6. Mildred Corell Luckhardt (compiler), «Spooky Tales About Witches, Ghosts, Goblins, Demons, and Such» — Abingdon Press, Nashville, 223 pp.; consulted through full-text search of the scanned copy, 1972 libro
  7. Jessie I. Lawson, «This is New Brunswick» — Ryerson Press, Toronto, 202 pp.; consulted through full-text search of the scanned copy, 1953 libro
  8. Julie V. Watson and John C. Watson, «Ghost Stories and Legends of Prince Edward Island» — Hounslow Press, Willowdale, Ontario; consulted through full-text search of the scanned copy, 1988 libro
  9. Michael Goss, «Lost at Sea: Ghost Ships and Other Mysteries» — Galahad Books, Edison, New Jersey; chapter on flaming wrecks and its bibliography, which cites L. M. Rich in Fate, November 1949, pp. 28-31, 2005 libro
  10. Bill Jessome, «Maritime Mysteries and the Ghosts Who Surround Us» — Nimbus Publishing, Halifax, 139 pp.; named witnesses Ernie Rankin of Pictou Island and Margaret McMaster of Caribou, and a Prohibition rum-runner story, 1999 libro
  11. Sherry Martell, «Phantom Ship Spotted by Visitor» — Truro Daily News, 23 February 2008 (read via the Internet Archive), 2008 hemeroteca
  12. Carolyn Ray, «Pictou Harbour shipwreck accidentally discovered by surveyors» — CBC News, 22 July 2015, 2015 hemeroteca
  13. David Pate, «Pictou Harbour mystery wreck may be identified» — CBC News, 27 July 2015; quotes the Pictou Advocate and the Eastern Chronicle of September 1925 and the Maritime Museum of the Atlantic's Marine Heritage Database, 2015 hemeroteca
  14. CBC News, «New Brunswick left off stamp for Northumberland ghost ship» — CBC News New Brunswick, 13 June 2014, 2014 hemeroteca
  15. Province of Prince Edward Island, «Seacow Head Lighthouse, Canadian Register of Historic Places, entry 19528» — Canadian Register of Historic Places; formally recognised 3 October 2012, listed 6 November 2013, 2013 informe
  16. English Wikipedia, «Revision history of the article Ghost Ship of Northumberland Strait» — Article created 19 October 2012; the 1786 claim removed 23 September 2018 in an edit of -3,449 bytes, 2026 archivo
  17. Lennie Gallant, «Tales of the Phantom Ship, on the album Breakwater» — Revenant Records; lyrics read in the version reproduced in the first revision of the Wikipedia article, 19 October 2012, 1988 archivo
  18. Olive Gaudet, «Whitecaps and Watery Graves: Shipwrecks, Sea Stories and Songs of Atlantic Canada» — Consulted through full-text search; cites the Islander of 14 October 1853 and the Royal Gazette of 10 October 1853 on the loss of the Fairy Queen, 2008 libro
  19. Library of Congress, «Chronicling America full-text search of the American press, 1789-1963» — 482 pages containing "Northumberland Strait", 4,359 containing "phantom ship", zero containing both (two separate runs); 17 containing "phantom ship" and "Chaleur", 2026 archivo
  20. William B. Hamilton, «Place Names of Atlantic Canada» — University of Toronto Press, 502 pp.; consulted through full-text search of the scanned copy, 1996 libro

Ficha revisada por V. Serrano el 16/08/2026 · Cómo verificamos el contenido

📎 Fuente: Enigma Atlas

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