🦶 AVISTAMIENTO · EXP. Nº9045 ACTIVO

Yowie

El Yowie es el hombre-bestia peludo de los bosques y sierras del este de Australia, descrito siempre como más alto y corpulento que una persona, maloliente y dado a un aullido penetrante.

¿Dónde y cuándo se ha avistado a Yowie?

Ubicación
Kilcoy, Queensland, Australia
Fecha del avistamiento
01/01/1970
Coordenadas
-26.944, 152.56
Última actualización
UBICACIÓN

¿Qué es Yowie?

Su rastro documental, sin embargo, es más raro y está mejor fechado que la criatura. Uno de los testimonios impresos más antiguos y desarrollados, un artículo sin firma de febrero de 1842, lo llama Yahoo —nombre que Jonathan Swift inventó en 1726 para Los viajes de Gulliver— y no describe un simio, sino una figura delgada con el pelo blanco sobre la cara, grandes garras y los pies vueltos del revés. La aparición impresa más antigua de la palabra yowie está en el estudio lingüístico del reverendo William Ridley de 1875, donde pertenece a los wailwun del Barwon y el Narran y significa un espíritu que ronda la tierra de noche, sin mención alguna de pelo, estatura ni simio. El hombre-mono que hoy llamamos Yowie es una criatura de mediados de los setenta, popularizada por Rex Gilroy y convertida en palabra doméstica por una chocolatina de Cadbury. Las tradiciones aborígenes sobre seres peludos del monte son antiguas y están bien registradas con sus propios nombres y en sus propias lenguas, como el dulagal de los yuin de la costa sur de Nueva Gales del Sur.
Yowie — ilustración
El yowie de Kilcoy, fotografiado en 2005. Es la talla original, sacada de un solo tronco a raíz del encuentro de diciembre de 1979 — y ya no está: en 2019 la madera se había podrido, la estatua se retiró aquel enero y en junio se levantó una réplica de fibra de vidrio. La foto retrata, pues, un objeto que ha dejado de existir, en el municipio de Somerset (Queensland), unos 160 km al norte de las coordenadas que traía esta ficha. Imagen: Seo75 · CC BY 2.5

¿Cuál es la historia de Yowie?

El hombre peludo del monte australiano lleva impreso tanto tiempo como revistas ha tenido la colonia. Lo que ha ido cambiando, una y otra vez, es su nombre; y los nombres no vienen de donde dicen los relatos populares. 1842: el Yahoo, y qué aspecto tenía en realidad. Uno de los testimonios impresos más antiguos y desarrollados es un artículo titulado «Superstitions of the Australian Aborigines: The Yahoo», publicado en el Australian and New Zealand Monthly Magazine (vol. 1, n.º 2, febrero de 1842, p. 92), que se cita aquí por la transcripción publicada por el archivo Australian Yowie Research. El catálogo de casos australianos de The Yowie (2006), de Tony Healy y Paul Cropper, empieza antes, con un relato de 1789 que, según lo resume Joe Nickell, se reconoce como «obviamente un engaño». El ser que describe el texto de 1842 alcanza casi la estatura de un hombre, pero es «más delgado, con el pelo largo, blanco y lacio cayéndole de la cabeza sobre las facciones hasta ocultarlas casi por completo; los brazos extraordinariamente largos, rematados en grandes garras, y los pies vueltos del revés». Pelo blanco, garras y pies invertidos son las señas de un tipo de espíritu que se repite en el folclore de medio mundo, y nada en la descripción recuerda a un simio. El nombre ya era literatura. «Yahoo» vino de Inglaterra. Lo inventó Jonathan Swift en 1726 para los brutos humanos degradados de Los viajes de Gulliver, y el Oxford English Dictionary le atribuye el término, como recuerda Nickell. Es decir: al principio mismo de la cadena, la palabra con la que los colonos archivaron aquello que no sabían nombrar era una pieza de sátira inglesa con un siglo de antigüedad. Graham Joyner, en un estudio para el Canberra Historical Journal que cita Nickell, concluyó que los aborígenes «probablemente adoptaron el término Yahoo de los colonos, y no al revés». Quien rastrea al hombre peludo australiano por la prensa colonial está rastreando una etiqueta literaria tanto como un animal. 1875: el primer «yowie» impreso, y qué significaba. El registro publicado más antiguo de algo parecido a la palabra moderna está en Kámilarói, and other Australian languages, del reverendo William Ridley (Sídney, Thomas Richards, impresor del Gobierno, 1875). En la página 138, en el capítulo de tradiciones, Ridley escribe: «Entre las tribus wailwun, los "Kinirkinir" son los espíritus de los difuntos, que vagan por la faz de la tierra. "Yō-wī" es un espíritu que ronda la tierra de noche». El pueblo es el wailwun (wayilwan), del país del Barwon y el Narran, en el interior norte de Nueva Gales del Sur, a entre 500 y 600 km de Sídney en línea recta hacia el noroeste. La glosa es «un espíritu que ronda la tierra de noche». Y la compañía en que aparece es reveladora: Ridley lo enumera junto a Wawi, «una serpiente o un monstruo, tan grande como un eucalipto (de 30 a 40 pies de alto)», y Murriula, «un monstruo con forma de perro». La entrada no dice nada de pelo, estatura ni forma. Las tradiciones wailwun que arrancan en la página anterior se dan «según el señor Thomas Honery, del Alto Hunter, que se crio en el Barwan y conocía familiarmente a la tribu». 1889: a la prensa colonial ya le hacía gracia. Un reportaje turístico a doble página del Illustrated Sydney News del 3 de octubre de 1889 dedicó una sección a «La leyenda de Lindon», donde la mujer del guarda de la finca de sir Henry Parkes en Falconbridge se topó con «una Cosa de unos siete pies de alto» con el pelo arrastrando por el suelo y los ojos orlados de amarillo. El periódico se lo tomó a broma y dejó constancia de que un tal señor Cummins, del Royal Hotel de Springwood, ofrecía cincuenta libras por la criatura para exhibirla o vendérsela a una marca de crecepelo. El turismo de misterio en las Montañas Azules es más antiguo que la palabra yowie. Años setenta: llega el yowie. El historiador canberrano Graham Joyner dedicó la década a reunir los documentos decimonónicos y los publicó por su cuenta como The Hairy Man of South Eastern Australia en 1977 (ISBN 0-908127-00-6). Su libro posterior, Monster, Myth or Lost Marsupial? (2009), sostiene, según lo resume la Wikipedia en inglés, que el yowie moderno pudo nacer de una confusión con los relatos anteriores del yahoo y que era poco conocido antes de mediados de los setenta. El detonante que señala es la repercusión del libro de John Napier Bigfoot: The Yeti and Sasquatch in Myth and Reality (1972), tras el cual el autodenominado criptozoólogo Rex Gilroy empezó a promocionar un equivalente australiano, presentado al público hacia 1975. Y después, el comercio. En diciembre de 1979, según ABC News, dos estudiantes de Brisbane que acampaban en el monte cerca de Kilcoy (Queensland) contaron que se habían topado con una «criatura de pelo castaño de dos a tres metros»; el pueblo levantó una estatua en 1980 en lo que pasó a llamarse Yowie Park, y su equipo de rugby juega como los Yowies. En 1994 el novelista Bryce Courtenay y Geoff Pike presentaron a Cadbury unos personajes llamados Yowies; el chocolate que salió de ahí llegó a vender más de un millón de unidades semanales y, en su primer año, el equivalente a 2,5 Yowies por cada hombre, mujer y niño de Australia. La producción se detuvo en 2005 tras una disputa entre Cadbury y los creadores.

Cronología: los hechos documentados de Yowie

  1. 1726 Jonathan Swift inventa la palabra «Yahoo» para los brutos humanos degradados de Los viajes de Gulliver. Es el nombre al que echarán mano los colonos australianos al escribir sobre un hombre peludo del monte, cosa que Joe Nickell señala sin rodeos en Skeptical Inquirer.
  2. Febrero de 1842 Un artículo sin firma, «Superstitions of the Australian Aborigines: The Yahoo», aparece en el Australian and New Zealand Monthly Magazine (vol. 1, n.º 2, p. 92). No describe un simio, sino una figura delgada con el pelo blanco y largo sobre la cara, grandes garras y los pies vueltos del revés.
  3. 1875 El reverendo William Ridley publica Kámilarói, and other Australian languages. En la página 138 recoge, entre los wailwun del Barwon y el Narran, que «Yo-wi es un espíritu que ronda la tierra de noche»: la aparición impresa más antigua de la palabra, sin mención alguna de pelo, estatura ni simio.
  4. 3 de octubre de 1889 El Illustrated Sydney News publica «La leyenda de Lindon» dentro de un reportaje veraniego sobre las Montañas Azules: una figura peluda de más de dos metros en la finca Falconbridge de sir Henry Parkes y una recompensa de cincuenta libras ofrecida por un hotelero de Springwood que quería exhibirla. La prensa lo trata a la vez como chiste y como reclamo.
  5. 1972 John Napier publica Bigfoot: The Yeti and Sasquatch in Myth and Reality. Graham Joyner señala la repercusión australiana de este libro como el detonante del yowie moderno, promocionado desde hacia 1975 por el autodenominado criptozoólogo Rex Gilroy.
  6. 1977 Graham Joyner autoedita The Hairy Man of South Eastern Australia, donde, según la Wikipedia en inglés, reunió los relatos decimonónicos del «yahoo» u hombre peludo. En Monster, Myth or Lost Marsupial? (2009) sostiene que el yowie era poco conocido antes de mediados de los setenta y que pudo nacer de una confusión con aquellos relatos del yahoo.
  7. Diciembre de 1979 Dos estudiantes de Brisbane que acampaban en el monte cerca de Kilcoy (Queensland) cuentan que se toparon con una «criatura de pelo castaño de dos a tres metros». El pueblo coloca una estatua del yowie en 1980 y adopta a la criatura como emblema.
  8. 1994 La yuin Eileen Morgan publica The Calling of the Spirits y deja por escrito la tradición de la costa sur sobre el dulagal o doolagarl. Lo relaciona con el yowie, pero anota que yowie no era un término que usaran los yuin: la formulación más clara que existe de que la tradición es una cosa y el nombre moderno otra.
  9. 1994 Geoff Pike y el novelista Bryce Courtenay presentan a Cadbury los personajes Yowie. La línea de chocolatinas que sale de ahí llega a superar el millón de unidades semanales y vende, el primer año, el equivalente a 2,5 Yowies por habitante de Australia. La producción termina en 2005 tras una disputa entre Cadbury y los creadores.
  10. 2014 Bryan Sykes y sus colegas publican en Proceedings of the Royal Society B el primer barrido genético sistemático de pelo atribuido a primates anómalos: 57 muestras recibidas tras una convocatoria mundial del 14 de mayo de 2012, 30 secuenciadas. Las procedencias son India, Bután, Nepal, Rusia, Sumatra y Estados Unidos. Ninguna australiana.
  11. Enero-abril de 2018 La estatua de madera, ya desgastada, se retira del Yowie Park en enero, entre protestas del pueblo, y sirve para sacar el molde de una versión más duradera en fibra de vidrio, obra de NatureWorks, de Brisbane. La nueva estatua se instala en abril de 2018.

¿Hay una explicación racional para Yowie?

No es una palabra de la lengua de Sídney. The Sydney Language, de Jakelin Troy (Canberra, 1993), es el repertorio léxico publicado más completo de la lengua dharug o de Sídney, reunido a partir de Dawes, Collins, los vocabularios anónimos y el resto del registro temprano. Sus listas no contienen yowie, ni yowi, ni yahoo. Las palabras que da para un fantasma o el espíritu de un difunto son mani y man, y entre las que sí recoge en y- están yanada (luna), yura (gente), yuruga (sol) y yuwin (sí). Lo que sí ha ocurrido es un cambio de lengua y un cambio de significado. Wiktionary deriva la palabra del gamilaraay yuwi, «espíritu del sueño». Todo remite a Ridley 1875, cuya entrada nombra a los wailwun y glosa la palabra como «un espíritu que ronda la tierra de noche»; ni el gamilaraay ni el «espíritu del sueño» aparecen en ella. Su libro se titula Kámilarói, and other Australian languages, y lo que se perdió por el camino fue precisamente el «and other». En algún punto entre la página 138 y nosotros, un espíritu nocturno wailwun se convirtió en un espíritu onírico gamilaraay. Sobre las pruebas físicas. El único estudio genético sistemático de pelos atribuidos a primates anómalos partió de una convocatoria abierta: las muestras se pidieron a museos y coleccionistas «en una nota de prensa conjunta emitida el 14 de mayo de 2012 por el Museo de Zoología de Lausana y la Universidad de Oxford». Llegaron 57. El cribado descartó una de material vegetal y otra de fibra de vidrio, se eligieron 37 para el análisis «por su procedencia o su interés histórico» y 30 dieron ADN, que Bryan Sykes y sus colegas publicaron en Proceedings of the Royal Society B en 2014. Esas 30 procedían de India, Bután, Nepal, Rusia, Sumatra y Estados Unidos; ninguna es australiana, y el artículo no detalla de dónde venían las que quedaron fuera. Una búsqueda de «yowie» en Europe PMC, el índice de literatura de ciencias de la vida, hecha el 10 de octubre de 2026, devolvió siete registros, ninguno de ellos un análisis de pelo, hueso o tejido; el mismo índice, consultado por «yeti AND hair», devuelve el artículo de Sykes y los comentarios publicados sobre él. Los escépticos, con nombre. Joe Nickell, del Committee for Skeptical Inquiry, escribió en 2016 que ante «Yahoo» hay que recordar de inmediato que es una palabra «usada —de hecho, inventada— por el satírico inglés Jonathan Swift», y que «el Yowie/Yahoo es igualmente derivado» del hombre salvaje europeo, como lo fue Bigfoot. El paleontólogo Darren Naish, al reseñar en febrero de 2025 en su blog Tetrapod Zoology las 714 páginas de Fatfoot: Encounters With A Dooligahl (2023), de Neil Frost, escribió que los datos reunidos por Frost son «anecdóticos y sugerentes, pero nunca convincentes». Graham Joyner, desde el archivo, sostiene que la criatura moderna puede venir de una confusión con los relatos decimonónicos del yahoo. Y el candidato ordinario. Nickell lo nombra: «El canguro y sus primos el ualabí y el ualarú son también buenos sospechosos». Cuando en 1954 tres muchachos de Queensland describieron una criatura peluda de seis pies, con una cola larga y una especie de «delantal» colgándole de la cintura, ese último detalle era, escribe, «una pista evidente que apunta a una bolsa marsupial», y alguien sugirió entonces que los había asustado «un viejo ualarú malhumorado». El Australian Museum atribuye al canguro rojo macho una longitud corporal de hasta 1,4 m, una cola de hasta 1 m y un peso de hasta 92 kg. La hipótesis más reciente sobre el yowie apunta en la misma dirección: en el libro que reseñó Naish, Frost propone que los yowies son macrópodos gigantes que caminan y corren sobre dos patas. Nada de esto afecta a las tradiciones aborígenes. Los seres peludos del monte están documentados en muchas naciones aborígenes con sus propios nombres: dulagal o doolagarl entre los yuin de la costa sur de Nueva Gales del Sur, descrito por el anciano yuin Guboo Ted Thomas como de ojos rojos, sin cuello y de frente larga, capaz de imitar a los pájaros y de dormir a la gente. La yuin Eileen Morgan lo dejó por escrito en The Calling of the Spirits (Aboriginal Studies Press, 1994, pp. 111-113), donde relaciona el dulagal con el yowie y anota que yowie no era una palabra que usaran los yuin. Nickell cita al anciano Percy Mumbulla sobre el Dulagarl: «Solo se aparece a los aborígenes». La tradición es antigua y atribuible; la etiqueta que le hemos puesto encima es tardía y prestada.

¿Se puede visitar Yowie?

El Yowie Park está en Kilcoy (Queensland 4515), a unos 74 km en línea recta al noroeste del centro de Brisbane, y da a Hope Street, el tramo de la D'Aguilar Highway que atraviesa el pueblo. El Somerset Regional Council lo mantiene como parque público gratuito con zona de juegos y barbacoas; no hay verja ni entrada que pagar. La estatua se levanta junto a la carretera; la Kilcoy and District Historical Society tiene su Hall of History en el mismo parque. La ficha turística oficial de Queensland sobre el Yowie Park señala la estatua como el motivo para pararse. La primera estatua se colocó en 1980, después de que dos estudiantes de Brisbane contaran haber visto una criatura cerca del pueblo en diciembre de 1979; ABC News describió la figura presentada en 2018 como la tercera versión de aquella original. The Canberra Times contó que la estatua de madera, ya desgastada, se retiró en enero de 2018 entre protestas del pueblo, y que el taller NatureWorks de Brisbane la usó para sacar el molde de una versión más duradera en fibra de vidrio, instalada en abril de 2018. El alcalde, Graeme Lehmann, declaró entonces a la prensa que «la gente viene de muy lejos para enterarse de lo del yowie».

Fuentes consultadas

  1. William Ridley, «Kámilarói, and other Australian languages» — Thomas Richards, Government Printer, Sydney, 1875 libro
  2. Unsigned, «Superstitions of the Australian Aborigines: The Yahoo» — Australian and New Zealand Monthly Magazine, vol. 1, no. 2, p. 92 (read in the transcription published by Australian Yowie Research), 1842 hemeroteca
  3. Jakelin Troy, «The Sydney Language» — Canberra (PDF hosted by The Notebooks of William Dawes project), 1993 libro
  4. Bryan C. Sykes, Rhettman A. Mullis, Christophe Hänni and Terry Melton, «Genetic analysis of hair samples attributed to yeti, bigfoot and other anomalous primates» — Proceedings of the Royal Society B, 281(1789): 20140161, 2014 académico
  5. Graham Charles Joyner, «The Hairy Man of South Eastern Australia» — Self-published, Canberra (ISBN 0-908127-00-6), 1977 libro
  6. Joe Nickell, «Searching for the Yowie, the Down Under Bigfoot» — Skeptical Inquirer, 2016 web
  7. Wikipedia contributors, «Yowie (chocolate)» — Wikipedia, 2026 web
  8. Eileen Morgan, «The Calling of the Spirits» — Aboriginal Studies Press, Canberra (ISBN 0-85575-255-6); passage on dulagal (pp. 111–113) read in secondary citation, in the English Wikipedia article «Yuin», 1994 libro
  9. Toby Crockford, «Giant yowie returns to Queensland after three-month disappearance» — The Canberra Times, 2018 hemeroteca
  10. Darren Naish, «Yowies and the Marsupial Hominoid Hypothesis: Neil Frost's Fatfoot» — Tetrapod Zoology, 2025 web
  11. Unsigned, «Our Holiday Resorts: An Artist's Wanderings in the Blue Mountains — The Legend of Lindon» — Illustrated Sydney News, 3 October 1889, pp. 16-17 (read in the transcription published by the Yowieocalypse archive project), 1889 hemeroteca
  12. Nathan Morris, «Yowie country: Queensland town revamps tourism brand as a prime spot for mythological creature» — ABC News (ABC Southern Queensland), 2018 hemeroteca
  13. Australian Museum, «Red Kangaroo — body length, tail and weight of males and females» — australian.museum, 2026 web
  14. Wiktionary contributors, «yowie — etymology: borrowed from Gamilaraay yuwi, «dream spirit»» — Wiktionary, 2026 web
  15. Europe PMC, «Search for «yowie» in the Europe PMC literature index (7 records, none an analysis of a sample; consulted 10 October 2026)» — EMBL-EBI, 2026 web
  16. Wikipedia contributors, «Yowie — section «Graham Joyner's perspective», citing Joyner, Monster, Myth or Lost Marsupial? (Canberra: Hayes UK & Thomas, 2009)» — Wikipedia, 2026 web

Ficha revisada por V. Serrano el 14/08/2026 · Cómo verificamos el contenido

📎 Fuente: Enigma Atlas

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