El castillo de Edimburgo se alza sobre Castle Rock, en lo alto de la Royal Mile, y sus historias de fantasmas se concentran en las bóvedas bajo el Gran Salón, unos sótanos abovedados de piedra a los que se baja desde Crown Square por un pasadizo empinado y acodado, el Codo del Diablo.
¿Dónde está Castillo de Edimburgo?
Ubicación
Edinburgh, Reino Unido
Tipo
Castillo
Coordenadas
55.949, -3.2
Última actualización
UBICACIÓN
¿Por qué se dice que Castillo de Edimburgo está embrujado?
Durante cincuenta y siete años, de 1757 a 1814, esas bóvedas encerraron a prisioneros de guerra. Los primeros de los que hay noticia fueron los 78 tripulantes de un corsario francés de Dunkerque, que subieron escoltados desde Leith en abril de 1757; el peor hacinamiento llegó con la Guerra de Independencia estadounidense, cuando, según la cuenta del historiador Chris Tabraham, casi mil hombres se apiñaban en las bóvedas en julio de 1781. Eran sobre todo marineros, muchos de ellos estadounidenses, y dejaron grafitis: una puerta de la bóveda 5 lleva una horca fechada en 1781 y una de las representaciones más antiguas que se conocen de la bandera de las barras y estrellas, y Tabraham cotejó los nombres grabados en ella con las listas de tripulaciones que guardan los Archivos Nacionales de Francia. El experimento controlado sobre apariciones que suele atribuirse al castillo, el de Richard Wiseman en abril de 2001 con 218 participantes, se hizo en las South Bridge Vaults, a unos 800 metros al este, y para las bóvedas del propio castillo no se ha publicado ningún estudio con ese diseño.
Las historias de fantasmas del castillo de Edimburgo se concentran en las bóvedas bajo el Gran Salón, un conjunto de sótanos abovedados de piedra al que se baja desde Crown Square por un pasadizo empinado y acodado. El desnivel desde la plaza supera los cuatro metros, y Chris Tabraham, en su estudio de las prisiones para el Book of the Old Edinburgh Club (2008), apunta que de ahí puede venir el nombre del pasadizo, el Codo del Diablo.
Durante cincuenta y siete años, de 1757 a 1814, las bóvedas encerraron a prisioneros de guerra. El 28 de abril de 1757 el Edinburgh Evening Courant informó de que la tripulación de 78 hombres de un corsario francés, el Chevalier Barte de Dunkerque, había desembarcado en Leith y había subido escoltada al castillo; la página de Historic Environment Scotland fecha en 1758 a los primeros corsarios franceses. El peor hacinamiento llegó con la Guerra de Independencia estadounidense: si el reformador de prisiones John Howard, que contó 64 hombres en julio de 1779, hubiera ido en julio de 1781, escribe Tabraham, «habría encontrado no 64, sino casi 1000 hombres apiñados en las bóvedas». En julio de 1799 había unos 750, cuando el máximo aconsejable se había fijado en 450. Una fuga masiva de 49 hombres en abril de 1811 acabó con el papel principal del castillo como prisión de guerra, y los últimos presos bajaron a Leith en la primavera de 1814.
Tabraham enumera a los presos como estadounidenses, daneses, holandeses, franceses, alemanes, irlandeses, italianos, polacos y españoles; HES dice que la mayoría eran marineros, «muchos de ellos estadounidenses que combatían en la Guerra de Independencia». La puerta de la bóveda 5 lleva una horca fechada en 1781 con las palabras LORD NORD, y una bandera de las barras y estrellas ondeando en la popa de un bergantín, que Tabraham tiene por «una de las más antiguas que se conocen».
Esto es lo que hace insólitas a estas bóvedas como lugar «embrujado»: algunos de los presos tienen nombre. Tabraham cotejó los nombres grabados en esa puerta con las listas de tripulaciones de los registros de prisiones que guardan los Archivos Nacionales de Francia, y otro grabador, ABRAHAM, dejó su nombre tres veces en la piedra, quizá el Abraham Le Duc que llegó de la fragata holandesa Zephyr en 1796.
Cronología: los hechos documentados de Castillo de Edimburgo
1757Llegan los primeros prisioneros: los 78 tripulantes del corsario francés Chevalier Barte de Dunkerque, desembarcados en Leith y subidos al castillo, según el Edinburgh Evening Courant del 28 de abril. Empiezan cincuenta y siete años de uso como prisión de guerra.
Años setenta y ochenta del XVIIILlegan prisioneros de la Guerra de Independencia estadounidense. Uno de ellos raya en una puerta una representación temprana de la bandera de las barras y estrellas, que se conserva.
Julio de 1781El peor hacinamiento: casi 1.000 hombres en las bóvedas durante la Guerra de Independencia estadounidense, frente a los 64 que contó John Howard en julio de 1779.
1814Termina el uso de las bóvedas como prisión de guerra, tras haber pasado por ellas bastante más de mil hombres en cincuenta y siete años.
2001El experimento de Richard Wiseman en el Festival de Ciencia sobre bóvedas con y sin fama de embrujadas se hace en abril en las South Bridge Vaults, a unos 800 m al este del castillo, y no en el castillo como dirá después la prensa: 218 participantes, 95 de los cuales (43,58 %) dicen haber tenido al menos una experiencia inusual, más en las bóvedas con fama.
¿Hay una explicación racional para Castillo de Edimburgo?
El experimento controlado que suele atribuirse al castillo de Edimburgo se hizo en otro sitio.
Un artículo del Edinburgh Evening News, publicado antes por su diario hermano, el i, cuenta que en 2001, dentro del Festival Internacional de Ciencia de Edimburgo, el psicólogo Richard Wiseman trabajó diez días con 240 voluntarios elegidos por no tener «ningún conocimiento previo de las supuestas apariciones del castillo de Edimburgo», y que los llevó «por las bóvedas, sótanos y calabozos del castillo». El propio relato de Wiseman y el artículo que publicó con Caroline Watt, Paul Stevens, Emma Greening y Ciarán O'Keeffe en el British Journal of Psychology (vol. 94, 2003, pp. 195-211) sitúan ese experimento de Edimburgo en las South Bridge Vaults, las cámaras abiertas en los arcos de un puente de finales del siglo XVIII, a unos 800 metros al este del castillo.
Los resultados publicados son concretos. El experimento se hizo en abril de 2001, en 24 sesiones repartidas en cuatro días, con 218 participantes apuntados desde el programa del festival. 95 de ellos (el 43,58 %) dijeron haber tenido al menos una experiencia inusual. El número de experiencias en cada una de las diez bóvedas seguía la fama de embrujada de cada una (rho = 0,76), y la seguía más de cerca al excluir a los 31 participantes que dijeron que quizá conocían esa fama (rho = 0,87). Las bóvedas de más fama eran también las que tenían más luz en la entrada, más superficie y techos más altos. El resumen de Wiseman es que el número de experiencias dependía de factores del entorno «como las corrientes de aire y el tamaño de la bóveda».
No se ha publicado ningún estudio con ese diseño para las bóvedas del propio castillo. Lo que el castillo tiene es el registro documental de los hombres que estuvieron allí: casi mil a la vez en el verano de 1781, según la cuenta de Chris Tabraham.
¿Se puede visitar Castillo de Edimburgo?
El castillo de Edimburgo corona Castle Rock, en lo alto de la Royal Mile, y lo gestiona Historic Environment Scotland (HES). La Association of Leading Visitor Attractions le contó 2.044.963 visitas en 2025, un 3 % más que el año anterior, con lo que siguió siendo la atracción de pago más visitada de Escocia.
La página de horarios de HES, consultada el 23 de septiembre de 2026, da de 9:30 a 18:00 del 1 de abril al 30 de septiembre, con último acceso a las 17:00, y de 9:30 a 17:00 a partir del 1 de octubre, con último acceso a las 16:00. El 24 de diciembre cierra a las 16:00, el 25 y el 26 no abre y el día de Año Nuevo abre de 11:00 a 17:00. Según la página de entradas, consultada el mismo día, la de adulto (16-64 años) cuesta 23,50 £ por internet y 26 £ en taquilla; la infantil (7-15 años), 14 £ y 15,50 £; la reducida (65 años o más, o desempleados), 19 £ y 21 £. Esa misma página advierte de que las entradas «a menudo se agotan con mucha antelación, sobre todo en los meses de verano», y de que, una vez agotadas en la web, el castillo ya no vende más. HES calcula «al menos 2 horas» para lo principal.
Las Prisons of War son las bóvedas que hay bajo Crown Square. HES las presenta como «una recreación de las bóvedas tal como habrían sido hacia 1800» y señala que en una puerta está rayada «una representación temprana de la bandera de las barras y estrellas». El estudio de 2008 sobre estas prisiones publicado en el Book of the Old Edinburgh Club recoge que se conservan tres puertas de madera cubiertas de grafitis, «aunque ya no están en su sitio». En la de la bóveda 5 describe un patíbulo con un ahorcado, la fecha 1781 y las palabras LORD NORD; la bandera, ondeando en la popa de un bergantín; y los nombres de tres marineros de la fragata francesa Rohan Soubise, apresada en abril de 1781: Peter Garrick, Pierre Jean Lefèvre y Jean Jacques Ducatez, que figuran también en las listas de tripulación del barco de mayo de ese año.
La guía de accesibilidad de HES mide la subida por la explanada en 110 m con una pendiente de 5 grados, y dice que a las bóvedas se baja por «numerosos tramos cortos de escalones, con pasamanos a ambos lados». Un vehículo de cortesía sube hasta Crown Square a los visitantes con movilidad reducida, salvo entre las 12:15 y las 13:15, por el cañón de la una, que según la página de horarios se dispara «todos los días a la 1 de la tarde, excepto los domingos, el Viernes Santo y el día de Navidad».
Una pieza ya no está allí. La Piedra del Destino, expuesta durante años en el castillo, se exhibe en el Perth Museum desde que este abrió, en marzo de 2024.
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