👻 LUGAR EMBRUJADO · EXP. Nº9475 ACTIVO

Hospital Kingseat (Nueva Zelanda)

Hospital Kingseat (Nueva Zelanda) es un lugar reputado como embrujado en Auckland, NZ. Su fama procede de apariciones, fenómenos inexplicables y testimonios recogidos a lo largo del tiempo.

¿Dónde está Hospital Kingseat (Nueva Zelanda)?

Ubicación
Auckland, NZ
Tipo
Hospital / manicomio
Coordenadas
-37.13, 174.798
Testimonios
0
Última actualización
UBICACIÓN

¿Por qué se dice que Hospital Kingseat (Nueva Zelanda) está embrujado?

Kingseat abrió en Karaka, al sur de Auckland, en 1932, y sus jardines los habían desbrozado cinco años antes pacientes psiquiátricos traídos del Hospital de Oakley, a los que los registros patrimoniales del Ayuntamiento de Auckland siguen llamando los «Pacientes Pioneros». Se construyó como villas dentro de un parque, y no como un bloque único, bajo la idea de que el espacio abierto daría a los internos una sensación de libertad que las instituciones anteriores les negaban. Cerró el 28 de julio de 1999, tras sesenta y siete años. Lo que ocurrió dentro está documentado, no rumoreado: la Comisión Real de Investigación sobre los Abusos en Instituciones de Acogida citó Kingseat en su informe final de 2024, con la memoria anual del propio hospital de 1962 sobre las prácticas de aversión aplicadas a hombres homosexuales y el testimonio de supervivientes ingresados siendo niños. Desde 2005, la antigua residencia de enfermeras alberga Spookers, una atracción comercial de terror cuyos fundadores eligieron ese edificio precisamente por no ser un pabellón de ingresados y que nunca ha vendido los fantasmas del hospital. La fama de edificio más embrujado de Nueva Zelanda es más joven que la atracción y se rastrea hasta una única línea de periódico sin fuente publicada en 2011.
Hospital Kingseat (Nueva Zelanda), Auckland, Nueva Zelanda
Imagen: Haunt of the fatherbird · CC0

¿Cuál es la historia de Hospital Kingseat (Nueva Zelanda)?

Kingseat se desbrozó y se plantó antes de construirse, y no lo hizo una constructora. La evaluación patrimonial que contiene el propio plan urbanístico del Ayuntamiento de Auckland registra que los jardines se trazaron en 1927 y 1928 «con la ayuda de pacientes del Hospital de Oakley conocidos como los ‘Pacientes Pioneros’»: enfermos psiquiátricos traídos del otro extremo de Auckland para preparar el terreno de la institución que albergaría a sus sucesores. Son las primeras personas a las que cualquier relato de este lugar les debe una mención. El trazado fue deliberado. En lugar de un bloque único, Kingseat se levantó como una serie de villas separadas dentro de un parque, y la evaluación municipal explica por qué: los terrenos se «diseñaron para dar a los pacientes una sensación de libertad ausente en las instituciones anteriores», algo que califica de «concepto nuevo para los entornos hospitalarios psiquiátricos de la Nueva Zelanda de entonces». Las obras arrancaron en 1929 y el hospital abrió en 1932 en Karaka, al sur de Auckland. El edificio de Administración —tres plantas, revocado, con detalles art déco y modernos— se inauguró en 1938 y ganó un piso más en 1957. Kingseat fue uno de los dos únicos hospitales psiquiátricos que servían a Auckland, junto con Oakley (después Carrington), y el único al sur de la ciudad. Tomó el nombre del Kingseat Mental Hospital de Newmachar, en Aberdeenshire. La versión habitual —que lo eligió Theodore Gray, entonces responsable de la División de Hospitales Psiquiátricos, porque había trabajado en el manicomio escocés— procede del libro del cincuentenario del hospital, de 1982, que esta ficha no ha podido consultar. Lo que ocurrió dentro no es materia de rumor. La Comisión Real de Investigación sobre los Abusos en Instituciones de Acogida de Nueva Zelanda citó Kingseat varias veces en su informe final de 2024, Whanaketia. Un apéndice de la memoria anual del propio hospital de 1962 describe una unidad montada allí para «terapia de conducta» en la que se trató a tres hombres homosexuales: una habitación «pintada de negro y con todas las fuentes de luz tapadas», una cinta que «denigraba las actividades por las que buscaban tratamiento», vigilia prolongada inducida con metedrina y apomorfina cada cuatro horas y, en un caso, críticas del personal mientras el paciente estaba bajo los efectos del LSD. La Comisión escuchó también a Alison Pascoe, ingresada a los ocho años en los cincuenta, que relató un aislamiento a los nueve como castigo por intentar escapar, huesos rotos sin atender, inyecciones de Largactil que ella llamaba «terapia de camisa de fuerza química» y una agresión sexual sufrida a los doce años a manos de otro paciente que nunca se denunció a la policía: «Deberían haber llamado a la policía. No sé por qué no lo hicieron. Los pacientes no teníamos derechos». Una superviviente identificada como Ms ON describió la terapia de grupo en Claybury House, en 1990, como «una cámara de tortura psiquiátrica». Un superviviente maorí nacido en 1978 declaró que ingresó en 1996 creyendo que estaría unas semanas y se quedó cuatro años. También hubo muertes y desapariciones. El Morning Report de Radio New Zealand cubrió el inicio, en 1994, de la investigación sobre Matthew Innes, un paciente psiquiátrico que murió tras ser inmovilizado en un coche de policía camino de Kingseat. En junio de 2004, el One News de TVNZ informó de que la policía había reabierto el caso de Clement Matthews, un niño de once años muerto en Kingseat cuya causa de fallecimiento registrada fue una neumonía. South Auckland Health vendió el hospital en 1996 al amparo de la política estatal de desinstitucionalización. Cerró el 28 de julio de 1999, cuando los últimos pacientes fueron trasladados a Tāmaki Oranga, una unidad de seguridad nueva en Bairds Road, en Ōtara, un traslado que los vecinos habían combatido en las audiencias municipales y en el Tribunal de Medio Ambiente. Aquel día terminaron sesenta y siete años de funcionamiento.

Cronología: los hechos documentados de Hospital Kingseat (Nueva Zelanda)

  1. 1927-1928 Se trazan los jardines con la ayuda de pacientes traídos del Hospital de Oakley, a los que la evaluación patrimonial del Ayuntamiento de Auckland llama los «Pacientes Pioneros». El parque se diseña para dar a los internos una sensación de libertad ausente en las instituciones neozelandesas anteriores.
  2. 1932 El Hospital Kingseat abre en Karaka tras tres años de obras, construido como villas separadas dentro de un parque en lugar de un único bloque institucional.
  3. 1938 Se inaugura el edificio de Administración, de tres plantas y con detalles art déco y modernos, en el eje de la avenida principal. En 1957 se le añade un piso al cuerpo central.
  4. 1950 Alison Pascoe ingresa con ocho años. Años después contará a la Comisión Real un aislamiento a los nueve, huesos rotos sin atender y una agresión sexual a los doce que el personal nunca denunció a la policía.
  5. 1962 Un apéndice de la memoria anual del propio hospital describe una unidad de terapia conductual en la que se trató a tres hombres homosexuales con una habitación a oscuras, mensajes grabados, vigilia inducida con fármacos y, en un caso, críticas administradas bajo los efectos del LSD.
  6. 1968 Clement Matthews, de once años, muere en Kingseat; la causa registrada es una neumonía. (La ficha de catálogo de Ngā Taonga sobre la noticia posterior sitúa la muerte en 1967.)
  7. 1990 Una superviviente a la que la Comisión Real identifica como Ms ON describe la terapia de grupo en Claybury House, en Kingseat, como «una cámara de tortura psiquiátrica».
  8. 18 de julio de 1994 El Morning Report de Radio New Zealand cubre la apertura de la investigación sobre la muerte del paciente Matthew Innes, fallecido tras ser inmovilizado en un coche de policía camino de Kingseat.
  9. 28 de julio de 1999 Los últimos pacientes salen hacia Tāmaki Oranga, en Ōtara, y el hospital cierra tras 67 años, tres después de que South Auckland Health lo vendiera al amparo de la política de desinstitucionalización.
  10. 12 de junio de 2004 El One News de TVNZ informa de que la policía ha reabierto la investigación sobre la muerte de Clement Matthews. La pieza se conserva en Ngā Taonga Sound & Vision con la referencia TZP289836.
  11. 22 de octubre de 2005 Spookers abre en la antigua residencia de enfermeras. La gerente Julia Watson declara al New Zealand Herald: «Por eso lo hemos puesto en la residencia de enfermeras y no en el hospital propiamente dicho. Y no vamos a hacer absolutamente nada relacionado con un manicomio».
  12. 6 de noviembre de 2011 Un recuadro del Herald on Sunday publica, sin fuente, que en Kingseat «se han reportado más de 100 apariciones». Es el origen rastreable más antiguo de una cifra repetida desde entonces, incluida la versión anterior de esta ficha.
  13. 5 de octubre de 2017 Stuff publica las críticas de antiguos pacientes. Debra Lampshire, dieciocho años en Kingseat desde los diecisiete, afirma que para los antiguos internos «es un memorial que están profanando».
  14. Julio de 2024 La Comisión Real de Investigación sobre los Abusos en Instituciones de Acogida de Nueva Zelanda publica su informe final, Whanaketia, que cita Kingseat al documentar prácticas de aversión, contención química, aislamiento y agresiones no denunciadas.

¿Hay una explicación racional para Hospital Kingseat (Nueva Zelanda)?

La fama fantasmal de Kingseat se puede fechar, y es más joven que la atracción que comparte el recinto. Empecemos por las palabras de quien lo explota. Cuando el New Zealand Herald informó, el 22 de octubre de 2005, de la apertura de Spookers en la antigua residencia de enfermeras, señaló que la empresa era consciente de que podían acusarla de mal gusto. La gerente Julia Watson respondió: «Por eso lo hemos puesto en la residencia de enfermeras y no en el hospital propiamente dicho. Y no vamos a hacer absolutamente nada relacionado con un manicomio». Eso no es un negocio afirmando que su edificio está embrujado: es un negocio prometiendo lo contrario. Las versiones archivadas de su web lo confirman. La primera portada capturada, del 4 de diciembre de 2005, cuenta una historia de ciencia ficción sobre un laboratorio secreto del Gobierno llamado Compound K, un escape de gas y zombis mutados. En las portadas archivadas de 2005, 2006, 2008 y 2010 no aparecen las palabras fantasma, espíritu, paciente, psiquiátrico ni manicomioaparición solo una vez, en 2008—, mientras que el reclamo comercial haunted («embrujado») sale entre dos y ocho veces en cada una: ese es el control que demuestra que las páginas se descargaron y se leyeron bien. La web viva de 2026 no menciona el hospital en ningún sitio. ¿De dónde sale entonces la cifra? Nuestra propia versión anterior de esta ficha afirmaba que el personal y los antiguos internos se habían transmitido «más de cien» avistamientos antes del cierre. El dato procede de una única línea sin fuente, en un recuadro de lugares siniestros publicado por el Herald on Sunday el 6 de noviembre de 2011: «Se registraron muchas muertes en el hospital y allí se han reportado más de 100 apariciones». Ni fuente, ni periodo, ni recuento. En el propio artículo, quien describe Kingseat como «posiblemente el más embrujado de Nueva Zelanda» es Andrew Farrell, fundador de un grupo aficionado, Ghosts of Auckland, que él mismo había creado tres meses antes. La misma pieza recoge la réplica: Vicki Hyde, de los Escépticos de Nueva Zelanda, dijo de las fotografías que el grupo había tomado en otra casa de Auckland que eran «más probablemente reflejos del flash de su cámara sobre las maderas, o una telaraña», y que «la existencia del más allá es una cuestión demasiado importante para dejarla en manos de imágenes borrosas y atribuciones equivocadas». La objeción más fuerte no es probatoria, sino ética, y está documentada. En 2017 el diario Stuff le hizo la pregunta a quienes habían vivido en esos edificios. Debra Lampshire, que pasó dieciocho años en Kingseat desde los diecisiete y hoy trabaja defendiendo a personas con enfermedad mental, dijo que «sabiendo la angustia y el sufrimiento que hubo allí, verlo convertido en una forma de entretenimiento me resulta un poco difícil de llevar», y que para los antiguos pacientes «es un memorial que están profanando». Alison Pascoe lo llamó «degradante». Beth Watson, cofundadora de Spookers, contó a la misma periodista que no supo la historia del sitio hasta que preguntó por el alquiler, que la familia eligió a propósito la residencia de enfermeras y no un pabellón de ingresados, y que de las 80.000 a 90.000 personas que pasan cada año muy pocas saben qué fue ese edificio. Aquí no se ha localizado ningún relato fechado de una aparición en Kingseat anterior a la conversión del recinto en atracción de pago. Los primeros tratamientos impresos que se pueden fechar son de 2005 en adelante —Ghost Hunt: True New Zealand Ghost Stories, de Julie Miller y Grant Osborn (Reed, 2005), y un episodio de televisión del mismo año—, y ninguno de los dos se ha leído para esta ficha, así que no se afirma nada sobre su contenido.

¿Se puede visitar Hospital Kingseat (Nueva Zelanda)?

Aquí no hay ningún manicomio abandonado que explorar. El antiguo hospital es propiedad privada dentro de un barrio en obras, y la única parte abierta al público es una atracción comercial de terror. Spookers está en el 833 de Kingseat Road, Karaka, al sur de Auckland, en la antigua residencia de enfermeras. En agosto de 2026 abre viernes y sábado desde las 20:00, con última entrada a las 21:00; las entradas arrancan en 55-59 dólares neozelandeses e incluyen la Haunted House, Disturbia y el bosque exterior The Woods, con CornEvil de enero a abril y The Woods de abril a diciembre. Las Scream Nights principales son estrictamente para mayores de 13 años y piden documento con foto en la puerta; hay noches R18 algunos domingos y versiones familiares diurnas (Taste of Terror, Creepers) a partir de los 8. Hay que llevar linterna —no se admiten las del móvil— o comprarla allí por 12 dólares. La empresa avisa de que usa luces estroboscópicas, un riesgo para personas con epilepsia; de los sustos por sorpresa para quienes tengan asma, problemas de corazón o estén embarazadas; y de que los caminos resbalan. Partes de la casa del terror están repartidas en dos niveles y son incómodas de recorrer: el personal ayuda si se le pide. Hay cafetería con licencia de alcohol y sala para eventos. Todo lo que queda fuera de la atracción está cerrado al visitante. Un campo de paintball, Asylum Paintball, comparte dirección y teléfono con Spookers y publica desde el recinto desde diciembre de 2013, pero su web no se actualiza desde 2018: conviene confirmar antes de ir. El resto del recinto está dentro del Kingseat Precinct del Plan Unitario de Auckland: unas 298 hectáreas calificadas para un pueblo de unos 5.000 habitantes, con los edificios hospitalarios supervivientes catalogados para su protección y reutilización: el edificio de Administración, las villas 11, 12 y 13, la antigua residencia de enfermeras y dos edificios auxiliares, entre ellos la lavandería, además de varios grupos de palmeras Phoenix maduras alineadas en el antiguo eje de entrada. Estar catalogado no significa ser visitable: son edificios en suelo privado y entrar es allanamiento. Una cosa que esta ficha no ha encontrado es un memorial. En Kingseat no hay museo, ni panel interpretativo, ni placa alguna dedicada a las personas que vivieron y murieron allí. Quien quiera entender el lugar sacará mucho más del informe final de la Comisión Real, que se descarga gratis, que de una entrada nocturna.

Fuentes consultadas

  1. Royal Commission of Inquiry into Abuse in Care, «Whanaketia – Through pain and trauma, from darkness to light: final report» — Royal Commission of Inquiry into Abuse in Care, Aotearoa New Zealand, 2024 informe
  2. Auckland Council, «I418 Kingseat Precinct — Auckland Unitary Plan (Operative in Part)» — Auckland Unitary Plan, 2026 informe
  3. Jeremy Olds, «From hospital to haunted house: Former patients criticise Spookers» — Stuff, 2017 hemeroteca
  4. Martin Johnston, «House of horrors at former hospital» — The New Zealand Herald, 2005 hemeroteca
  5. Herald on Sunday, «Ghost hunters in for the chill» — The New Zealand Herald, 2011 hemeroteca
  6. Selwyn Manning, «Last Patients Moved from Kingseat Today» — Scoop, 1999 hemeroteca
  7. TVNZ; reporter Torben Akel, «ONE NEWS – Kingseat (reference TZP289836, broadcast 12 June 2004)» — Ngā Taonga Sound & Vision, 2004 archivo
  8. Todd Niall, Radio New Zealand, «Morning Report, 18 July 1994 — Police: Matthew Innes inquiry (reference 17017)» — Ngā Taonga Sound & Vision, 1994 archivo
  9. Spookers Limited, «Spookers website, homepage captured 4 December 2005» — Internet Archive Wayback Machine, 2005 archivo
  10. Spookers, «Spookers Haunted Attraction Scream Park — official site (attractions, FAQ, contact)» — spookers.co.nz, 2026 web
  11. Jim Mitchell, «Inside the haunted history of Spookers' Kingseat Hospital» — SBS, 2018 web

Ficha revisada por V. Serrano el 12/08/2026 · Cómo verificamos el contenido

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