👻 LUGAR EMBRUJADO · EXP. Nº9046 ACTIVO

Castillo de Larnach

Castillo de Larnach es un lugar reputado como embrujado en Dunedin, NZ. Su fama procede de apariciones, fenómenos inexplicables y testimonios recogidos a lo largo del tiempo.

¿Dónde está Castillo de Larnach?

Ubicación
Dunedin, NZ
Tipo
Castillo
Coordenadas
-45.862, 170.627
Testimonios
0
Última actualización
UBICACIÓN

¿Por qué se dice que Castillo de Larnach está embrujado?

La casa victoriana más imponente de Nueva Zelanda se alza en una loma sobre el puerto de Otago, y casi todo lo que cuentan de ella los relatos de fantasmas se equivoca por varios cientos de kilómetros. William Larnach, banquero que llegó a Tesorero Colonial, empezó en 1871 la casa que su familia llamó The Camp, con mármol de Italia, pizarra de Gales y vidrio de Venecia. Su fama la hicieron cuatro muertes: la de su primera esposa, Eliza, en 1880, a los 38 años; la de la segunda, Mary, que era hermanastra de Eliza, en 1887 y a la misma edad; la de su hija mayor, Kate, de fiebre tifoidea, en 1891; y la del propio Larnach, que se disparó en octubre de 1898 en una sala de comisiones cerrada con llave del Parlamento, en Wellington. Kate también murió en Wellington, en una casa de Mulgrave Street, no en el castillo. Tras vender la familia, el Gobierno compró la finca en 1906 para un hospital psiquiátrico, y una petición popular tumbó en 1907 el plan de convertirla en manicomio para dementes criminales. La familia Barker compró la ruina en 1967 y hoy la explota como castillo, jardín y hotel: visitas guiadas de día y, una vez cada invierno, una velada de cuentos de fantasmas a la luz de las velas que su propio narrador promete sin efectos especiales.
Castillo de Larnach, Dunedin, Nueva Zelanda
Imagen: Pseudopanax at English Wikipedia · Public domain

¿Cuál es la historia de Castillo de Larnach?

William James Mudie Larnach llegó a Dunedin en septiembre de 1867 para dirigir el Bank of Otago y se quedó hasta convertirse en uno de los hombres más ricos y más expuestos públicamente de la colonia. Cuando el banco fue absorbido por el National Bank of New Zealand en 1873, montó un negocio de comercio en sociedad con Walter Guthrie. Para entonces ya estaba levantando en la península de Otago la casa que su familia llamó siempre The Camp, «el campamento». Después llegó la política. Se presentó por el distrito de Peninsula en 1875 y perdió frente a Robert Stout por once votos; ganó el escaño de Dunedin en 1876 y en 1877 presentó la moción de censura que tumbó al ministerio Whitaker-Atkinson, lo que le valió las carteras de Tesorero Colonial y ministro de Obras Públicas con sir George Grey. Fue nombrado C.M.G. en 1879, fue ministro de Minas desde octubre de 1887, perdió el escaño en 1891 y volvió por Tuapeka en 1896 por veintiún votos. Esa es la carrera que resumieron sus obituarios la mañana siguiente a su disparo. La casa se empezó en 1871. Según la propia historia que publican los dueños, unos doscientos hombres tardaron tres años en levantar la estructura y los artesanos europeos emplearon doce años más en el interior: mármol de Italia, pizarra de Gales, baldosas de Inglaterra, vidrio de Venecia y de Francia, techos de kauri y suelos de rimu. En 1885 se añadió un salón de baile de unos 280 metros cuadrados. La historia familiar es donde se tuercen casi todos los relatos, y la versión documentada es más extraña que la que circula. Larnach se casó tres veces. Su primera esposa, Eliza Jane Guise, tuvo seis hijos —Donald, Douglas, Kate, Colleen, Alice y Gladys— y murió de forma repentina el 8 de noviembre de 1880 en su residencia de Dunedin, a los 38 años. La segunda fue Mary Cockburn Alleyne, que era hermanastra de Eliza; murió en Dunedin el 11 de enero de 1887, también a los 38. La tercera, con la que se casó en enero de 1891 en St Paul's de Wellington, fue Constance de Bathe Brandon, hija mayor del difunto A. de Bathe Brandon, miembro del Consejo Legislativo, y mucho más joven que su marido. Cuando el Press de Christchurch publicó su obituario en octubre de 1898 escribió que se había casado dos veces. Hasta los periódicos habían perdido la cuenta. Kate Emily Larnach, su hija mayor y, según todas las versiones, su favorita, no murió en el castillo. Murió la noche del viernes 24 de julio de 1891 de fiebre tifoidea en Mulgrave Street, en Wellington, cuando corría su vigesimoquinto año, tras un mes de enfermedad atendida por el doctor Cahill. Siete años después, el miércoles 12 de octubre de 1898, Larnach presidió por la mañana el Comité de Cuentas Públicas y a sus colegas les pareció abatido. Se le vio con vida por última vez hacia las cuatro de la tarde, entrando en la sala de comisiones «J» de la planta alta del Parlamento, en Wellington. Cuando no volvió a casa a la hora del té, su mujer dio la voz de alarma; el whip del Gobierno, O. H. Mills, diputado, recorrió el edificio, encontró la sala cerrada con llave y mandó forzar la puerta. El cuerpo apareció hacia las nueve de la noche, sentado, con una herida de bala en mitad de la frente y un revólver al lado, comprado al armero Tisdale el 23 de septiembre. En la investigación judicial del día siguiente el jurado dictaminó, sin retirarse a deliberar, que se había quitado la vida en un estado de enajenación transitoria. La prensa atribuyó el acto a graves dificultades económicas y, en concreto, a las fuertes pérdidas en acciones del Colonial Bank. La familia vendió. Hacia 1900 la casa era lugar de retiro veraniego para religiosas; en 1906 la compró el Gobierno, y ese mismo enero una fotografía del New Zealand Mail la presentaba como recién adquirida por el Gobierno para hospital psiquiátrico. Una propuesta de 1907 para convertirla en manicomio para dementes criminales provocó en Dunedin una petición de protesta muy firmada. Después alojó a soldados con neurosis de guerra, estuvo vacía entre 1918 y 1927 mientras la desvalijaban y la vandalizaban, fue restaurada por Jackson Purdie, se subastó en 1940 por 1.250 libras y acogió a más de ochenta soldados estadounidenses durante la Segunda Guerra Mundial. En 1967, cuando Barry y Margaret Barker la compraron como casa familiar, tenía agujeros en el tejado, paredes con humedades y pintadas, y un salón de baile que se había usado como redil de ovejas.

Cronología: los hechos documentados de Castillo de Larnach

  1. Septiembre de 1867 William James Mudie Larnach llega a Nueva Zelanda para dirigir el Bank of Otago, al frente del cual sigue hasta que en 1873 lo absorbe el National Bank of New Zealand.
  2. 1871 Comienzan las obras de la casa que la familia llamó The Camp. La historia que publican los dueños habla de unos doscientos hombres durante tres años para la estructura y doce años más de artesanos europeos en el interior.
  3. 8 de noviembre de 1880 Eliza Jane Guise, primera esposa de Larnach y madre de sus seis hijos, muere de forma repentina en su residencia de Dunedin a los 38 años, según registran las esquelas del Otago Daily Times.
  4. 1885 Se añade a la casa un salón de baile de unos 280 metros cuadrados. Guías posteriores lo vinculan al vigesimoprimer cumpleaños de una hija; Kate tenía por entonces unos dieciocho años.
  5. 11 de enero de 1887 Mary Cockburn Alleyne, segunda esposa de Larnach y hermanastra de la primera, muere en Dunedin a los 38 años, la misma edad a la que había muerto Eliza siete años antes.
  6. Enero de 1891 Larnach se casa en terceras nupcias con Constance de Bathe Brandon, hija mayor del difunto A. de Bathe Brandon, miembro del Consejo Legislativo, en St Paul's de Wellington. Ella es mucho más joven que él.
  7. 24 de julio de 1891 Kate Emily Larnach, la hija mayor, muere de fiebre tifoidea en Mulgrave Street, en Wellington, en su vigesimoquinto año, tras un mes de enfermedad atendida por el doctor Cahill. No muere en el castillo.
  8. 12 de octubre de 1898 A Larnach se le ve por última vez hacia las cuatro de la tarde entrando en la sala de comisiones «J» del Parlamento, en Wellington. Al faltar a la hora del té, el whip del Gobierno O. H. Mills manda forzar la puerta cerrada; el cuerpo aparece hacia las nueve de la noche.
  9. 13 de octubre de 1898 En la investigación judicial, los doctores Cahill y James declaran sobre una dolencia cardiaca, jaquecas y depresión. El jurado dictamina sin retirarse a deliberar que se quitó la vida en enajenación transitoria; la prensa culpa a las pérdidas en acciones del Colonial Bank.
  10. Enero de 1906 El New Zealand Mail publica una fotografía de la casa con el pie de que acaba de comprarla el Gobierno para un hospital psiquiátrico, lo que confirma la adquisición estatal.
  11. 2 de agosto de 1907 En Dunedin se firma masivamente una petición contra el plan del Gobierno de convertir el castillo en manicomio para dementes criminales; el argumento principal es la falta de protección si alguno se fugara.
  12. 1967 Barry y Margaret Barker compran el castillo casi en ruinas como casa familiar. El tejado tiene agujeros, las paredes están dañadas por el agua y llenas de pintadas, y el salón de baile se ha usado como redil de ovejas.
  13. 21 de junio de 2017 Unas setenta personas asisten a una velada de cuentos de fantasmas victorianos a la luz de las velas, con las entradas agotadas. El narrador Brian McNeill declara al Otago Daily Times: «No habrá efectos especiales; al menos, ninguno que hayamos preparado nosotros».

¿Hay una explicación racional para Castillo de Larnach?

El castillo de Larnach es un negocio privado, así que se aplica la prueba de siempre: ¿qué afirma realmente el propietario? Aquí la respuesta es llamativamente prudente. El producto diario es una visita guiada de sesenta minutos sobre Larnach, la arquitectura y la restauración. No hay visita de fantasmas en la carta ni acceso nocturno ordinario. Lo que sí organiza el castillo, de forma ocasional, es una velada de cuentos en pleno invierno austral. Al cubrir una de ellas en junio de 2017, el Otago Daily Times citaba al narrador Brian McNeill: «No habrá efectos especiales; al menos, ninguno que hayamos preparado nosotros». Lo que leyó aquella noche era ficción de autores con nombre y apellido —Saki, Dostoyevski, Lewis Carroll, Algernon Blackwood— y solo después contó las «cosas raras» que el personal dice haber vivido a lo largo de los años. Eso es una noche de cuentos de fantasmas, honestamente etiquetada, no una afirmación de que la casa esté embrujada. El gancho más repetido de la literatura popular no sobrevive a sus propias fechas. Guías de viaje y recopilaciones de casas encantadas sostienen que el salón de baile se construyó para el vigesimoprimer cumpleaños de Kate y que ella murió poco después; en Haunted Castles of the World, de Charles A. Coulombe, se lee que aquella hija «para la que construyó el salón de baile, murió poco después de cumplir veintiún años». El salón de baile es de 1885. Kate Emily Larnach murió el 24 de julio de 1891, en su vigesimoquinto año. Entre una cosa y otra hay unos cinco años y medio, y la causa que registran los periódicos de Wellington es fiebre tifoidea, no la pena. La geografía también está del revés. De las cuatro muertes familiares que los relatos amontonan dentro de la casa, dos ocurrieron en Wellington, a varios cientos de kilómetros: la de Kate, en Mulgrave Street, y la del propio Larnach, en una sala de comisiones cerrada con llave del Parlamento. Las esquelas de Eliza y de Mary dicen solo «en su residencia, Dunedin» y «en Dunedin»; ninguna nombra la casa. Lo del romance —Constance con su hijastro Douglas, presentado como el móvil del suicidio— viaja por guías y antologías de fantasmas y se dramatizó en la novela de Owen Marshall The Larnachs (2011), que es ficción. Nada parecido aparece en la investigación judicial de 1898, en la que se declaró sobre una dolencia cardiaca, jaquecas, depresión y deterioro mental en las semanas previas, ni en la prensa de la época, que señaló las acciones del Colonial Bank. Repetirlo como un hecho es preferir una novela al jurado de un forense. Por último, lo de «el único castillo de Nueva Zelanda» es marketing, no arquitectura. El edificio es una mansión victoriana de estilo baronial sin función defensiva alguna, y en la propia Dunedin había otra casa que llevaba ese nombre en vida de Larnach: el castillo de Cargill, en St Clair, aparece así en los periódicos de Otago desde la década de 1880. Conviene señalar que las páginas de los propios dueños lo llaman «el castillo de Nueva Zelanda» y no afirman que sea el único. El sitio resulta genuinamente inquietante por razones ordinarias: es una casa enorme, fría y alta, en una loma expuesta sobre el puerto, y cuando el Otago Daily Times lo describe como «un lugar bastante siniestro, sobre todo si fuera hace frío y llueve» está hablando del tiempo, no de espectros.

¿Se puede visitar Castillo de Larnach?

El castillo y los jardines de Larnach están en 145 Camp Road, península de Otago, Dunedin, a unos 20 o 25 minutos en coche desde el Octagon, el centro de la ciudad. No hay transporte público hasta la puerta: los dueños lo dicen sin rodeos, al castillo se llega en coche o en autocar turístico. Suben dos carreteras: Portobello Road, junto al puerto, girando a la derecha por Castlewood Road a la altura de Company Bay, o Highcliff Road desde Anderson's Bay. Ambas son sinuosas y estrechas en algunos tramos, con apartaderos para detenerse. Varios operadores de Dunedin ofrecen excursiones en autocar y combinados de crucero y autocar; los horarios de temporada están en la oficina de turismo de la ciudad. El castillo y los jardines abren los 365 días del año. En verano austral, de 8:30 a 17:00 (última entrada); en invierno, de 9:00 a 16:00. El cambio se hace el primer lunes después del cambio horario: la temporada de invierno de 2026 va del 6 de abril al 27 de septiembre de 2026. La cafetería del salón de baile abre a diario de 9:30 a 16:30 y solo cierra el día de Navidad. Precios vigentes del 1 de octubre de 2025 al 30 de septiembre de 2026: castillo y jardines por libre, 48 dólares neozelandeses por adulto (a partir de 15 años), 16,50 para niños de 5 a 14 años, gratis para menores de 5, y 112,50 el pase familiar de hasta dos adultos y cuatro niños. Solo jardines y terrenos: 24, 9,50, gratis y 57,50 respectivamente. La visita guiada diaria de sesenta minutos, a las 9:30 y a las 11:30, cuesta 73 dólares por adulto y 41,50 por niño e incluye la entrada. Quien repite, o vive en Dunedin, puede convertir su entrada en un pase anual «Loyal Local». La accesibilidad la limita el propio edificio. Hay una silla de ruedas de préstamo gratuito, aparcamiento accesible en el aparcamiento principal justo enfrente del castillo, un aseo unisex accesible con cambiador en el pasadizo del salón de baile y un itinerario accesible por el jardín. Pero a la primera planta y superiores solo se llega por escalera, y hay varias; a la torreta se sube desde la planta de las habitaciones infantiles por peldaños de hormigón estrechos y empinados con un solo pasamanos. Los jardines ocupan unas 14 hectáreas y el New Zealand Gardens Trust los considera «jardín de importancia internacional». En la finca hay alojamiento: Larnach Lodge, Stable Stay y Camp Estate. No hay visita de fantasmas: las veladas de cuentos son actos puntuales con entrada, que se anuncian aparte.

Fuentes consultadas

  1. Press Association, «The career of the deceased» — The Press (Christchurch), 1898 hemeroteca
  2. Otago Daily Times, «Deaths (Eliza Jane Guise Larnach)» — Otago Daily Times, 1880 hemeroteca
  3. Otago Daily Times, «Death (Mary Cockburn Alleyne)» — Otago Daily Times, 1887 hemeroteca
  4. Thames Star, «Marriage of the Hon. W. J. M. Larnach» — Thames Star, 1891 hemeroteca
  5. New Zealand Times, «Death (Kate Emily Larnach)» — New Zealand Times, 1891 hemeroteca
  6. Feilding Star, «Suicide of the Hon. Mr Larnach» — Feilding Star, 1898 hemeroteca
  7. Ohinemuri Gazette, «Suicide of Mr Larnach» — Ohinemuri Gazette, 1898 hemeroteca
  8. Thames Star, «The inquest» — Thames Star, 1898 hemeroteca
  9. New Zealand Mail, «Larnach's Castle, recently purchased by the Government for a mental hospital» — New Zealand Mail, 1906 hemeroteca
  10. Larnach Castle & Gardens, «Early history» — larnachcastle.co.nz, 2026 web
  11. Press Association, «Larnach's Castle (protest petition against a criminal lunatic asylum)» — New Zealand Herald, 1907 hemeroteca
  12. Larnach Castle & Gardens, «The intervening years and modern history» — larnachcastle.co.nz, 2026 web
  13. Otago Daily Times, «Ready for a long, spooky night» — Otago Daily Times (reproduced by Larnach Castle & Gardens), 2017 hemeroteca
  14. Charles A. Coulombe, «Haunted castles of the world» — The Lyons Press, 2005 libro
  15. Larnach Castle & Gardens, «Prices and concessions / Opening times / Getting here / Accessibility» — larnachcastle.co.nz, 2026 web

Ficha revisada por V. Serrano el 11/08/2026 · Cómo verificamos el contenido

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