👻 LUGAR EMBRUJADO · EXP. Nº9476 ACTIVO

Castillo Borthwick

Castillo Borthwick es un lugar reputado como embrujado en Midlothian, Scotland, GB. Su fama procede de apariciones, fenómenos inexplicables y testimonios recogidos a lo largo del tiempo.

¿Dónde está Castillo Borthwick?

Ubicación
Midlothian, Scotland, GB
Tipo
Castillo
Coordenadas
55.827, -3.007
Testimonios
0
Última actualización
UBICACIÓN

¿Por qué se dice que Castillo Borthwick está embrujado?

El castillo de Borthwick, una torre doble levantada al amparo de una licencia real del 2 de junio de 1430, es donde María, reina de Escocia, pasó la última noche libre de su reinado. El 10 de junio de 1567 los lores confederados vinieron a por su marido Bothwell; él se escabulló hacia Dunbar, el bloqueo se levantó al instante y la noche siguiente María salió tras él a caballo: no disfrazada de paje, como repiten las guías, sino «con ropa de hombre, con botas y espuelas», según la carta que el arzobispo James Beaton escribió seis días después. El paje lo puso Walter Scott en 1826, en el mismo libro donde transcribía bien esa carta. El boquete que se enseña al visitante tampoco es de 1567: es de Cromwell, abierto a cañonazos en el muro este en noviembre de 1650, justo donde una chimenea adelgazaba la fábrica, y nunca se logró repararlo. Los fantasmas llegaron los últimos: el párroco que escribió 18.673 palabras sobre la parroquia en 1839 no anotó aquí ningún embrujo, y el más antiguo que puede fecharse es un reportaje de revista de 1997.
Castillo Borthwick, Midlothian, Scotland, Reino Unido
El frente oeste con sus torres gemelas. El destrozo de artillería que cuenta este expediente está en el muro opuesto, y lo hicieron los cañones de Cromwell en 1650, no los lores de 1567. Foto: Kim Traynor, 29 de noviembre de 2011. Imagen: Kim Traynor · CC BY-SA 3.0

¿Cuál es la historia de Castillo Borthwick?

El castillo empieza en un papel. En Edimburgo, el 2 de junio de 1430, Jacobo I concedió a Sir William de Borthwick una «licentia specialis» para levantar un castillo en el lugar «vulgarmente llamado le Mote de Lochorwart», en el sheriffazgo de Edimburgo: podía rodearlo de muros y fosos, ponerle puertas de bronce o de hierro, coronarlo con «ornamentos defensivos» y mantener dentro un condestable, un portero y cuantos guardas le pareciera. La concesión está asentada en el Registro del Gran Sello (libro 3, n.º 86) y Walter Scott la imprimió entera en 1826. Licencias así eran raras en Escocia, donde cada barón fortificaba a su gusto; esta pertenece al empeño de Jacobo I por hacer necesario el permiso de la corona. Lo que Sir William construyó con ella es una torre doble: veintidós metros de largo por veinte de ancho y veintisiete de alto hasta las almenas, con muros de cuatro metros de espesor en la base que se estrechan hasta menos de dos en la coronación, sobre un altozano en un meandro del Gore Water, dentro de un patio amurallado y con acceso por una rampa de piedra y un puente levadizo. La escena mejor documentada de su primer siglo no tiene nada que ver con asedios. En 1547, en un pleito entre el maestre George Hay de Minzeane y lord Borthwick, se dictaron letras de excomunión contra el señor, y William Langlands, ujier de la sede de San Andrés, las llevó a la iglesia parroquial para que se leyeran en la misa mayor. La casa del castillo estaba en ese momento representando al Abad del Desatino, la versión escocesa del señor del desgobierno. El abad de burlas y su séquito entraron en la iglesia, agarraron al ujier, lo arrastraron hasta la presa del molino, al sur del castillo, y lo zambulleron dos veces: la segunda tumbado de espaldas, porque la primera se juzgó que no había quedado ni bastante mojado ni bastante hondo. Lo devolvieron después a la iglesia, rompieron las letras, empaparon los pedazos en un cuenco de vino y le hicieron tragarse las dos cosas, advirtiéndole de que cualquier otra carta «iría por el mismo camino». La declaración del propio Langlands se conserva en el Registro Consistorial de San Andrés. Los Borthwick eran leales a la reina y María usó su castillo más de una vez. Walter Scott, y tras él el párroco del lugar, dan por anfitrión a John, quinto lord Borthwick; el registro nobiliario no les da la razón, porque John murió y su hijo William le sucedió como sexto lord en 1566, de modo que quien la acogió fue William, sexto lord Borthwick. El diario que suele llamarse de Cecil anota que el 7 de octubre de 1566, cuando Bothwell fue herido en Liddesdale, «la reina cabalgó a Borthwick». Volvió el 7 de junio de 1567, tres semanas después de casarse con él. El día 10 llegaron el conde de Morton y Alexander, lord Home, a lo que el Diurnal of Occurrents llama «the palice of Borthuick», con quinientos o seiscientos hombres, con intención de prender a Bothwell; Bothwell «se marchó de allí calladamente aquella misma noche y cabalgó a Dunbar». Los lores se retiraron por Dalkeith y el día 11 estaban dentro de Edimburgo. Esa jornada María mandó pregonar que todo hombre útil entre los dieciséis y los sesenta años acudiera a Borthwick a socorrerla a ella y a su esposo, so pena de muerte; cuando a las once de la noche iba a leerse un segundo pregón, los lores detuvieron a los heraldos. James Beaton, arzobispo de Glasgow, le llevó él mismo la noticia y se lo contó por carta a su hermano Andrew seis días después. La encontró en Borthwick «tan sola que no había con ella más de seis o siete personas», y escribió: «Su majestad, con ropa de hombre, con botas y espuelas, salió aquella misma noche de Borthwick hacia Dunbar; y nadie lo supo salvo mi señor duque y algunos de sus criados, que se encontraron con su majestad a una milla de Borthwick y la condujeron a Dunbar». Cuatro días más tarde se entregó en Carberry Hill y no volvió a ver a Bothwell. Los desperfectos que se enseñan al visitante son un siglo más jóvenes. El 18 de noviembre de 1650, desde Edimburgo, Oliver Cromwell mandó un trompeta «al gobernador del castillo de Borthwick» con sus condiciones: que se fuera con su compañía y se llevara armas y bienes, o «si me obligáis a asestaros mi cañón, esperad lo que dudo que os agrade». La guarnición aguantó hasta que abrió la artillería y entonces capituló con honores. El reverendo Thomas Wright, párroco del lugar, escribiendo en octubre de 1839, situó la batería en la loma que hay detrás de la casa que ocupaba entonces el propietario de Currie, y observó que Cromwell —«ya fuera por buena suerte o por aviso de dentro»— había apuntado justo al único tramo de muro adelgazado por un cañón de chimenea. La brecha está en el muro este y sigue abierta: se intentó repararla más de una vez y no hubo manera, porque la fábrica antigua y la moderna no acababan de trabar. En 1813 un árbol creció por la chimenea del gran salón y hubo que sacarlo de la sillería; la carpintería del salón se renovó en 1903 y el edificio se restauró en 1913. La electricidad, la calefacción central y los baños excavados en muros de cuatro metros llegaron a principios de los años setenta, cuando el castillo abrió como centro de congresos y casa de huéspedes. Helen Bailey, que lo tenía arrendado a la familia Borthwick, lo restauró antes de que pasara a manos posteriores; desde 2013 se acometió una reforma completa, el mismo año en que Borthwick Castle Management Company Limited quedó registrada en la propia dirección del castillo.

Cronología: los hechos documentados de Castillo Borthwick

  1. 2 de junio de 1430 Jacobo I concede a Sir William de Borthwick una licencia especial, asentada en el Registro del Gran Sello, para construir un castillo en el Mote de Locherwart, cercarlo de muros y fosos y mantener en él un condestable y un portero.
  2. 1547 La casa del castillo, representando al Abad del Desatino, zambulle en la presa del molino a un ujier de San Andrés y le hace comerse, empapadas en vino, las letras de excomunión que traía contra lord Borthwick. Su declaración se conserva en el Registro Consistorial de San Andrés.
  3. 7 de octubre de 1566 Diario de Cecil: «Mi señor Bothwell fue herido en Liddesdale, y la reina cabalgó a Borthwick». Es la primera visita de María al castillo que consta por escrito.
  4. 1566 William Borthwick sucede a su padre John como sexto lord Borthwick. Es él, y no el quinto lord que nombran Scott y el New Statistical Account, quien acoge a María y a Bothwell en junio del año siguiente.
  5. 10 de junio de 1567 Morton y lord Home llegan a «the palice of Borthuick» con quinientos o seiscientos hombres para prender a Bothwell; él se marcha calladamente esa misma noche y cabalga a Dunbar.
  6. 11 de junio de 1567 Los lores entran en Edimburgo. María manda pregonar que todo hombre entre dieciséis y sesenta años acuda a Borthwick a socorrerla; los lores detienen a los heraldos que llevan un segundo pregón. Esa noche, «con ropa de hombre, con botas y espuelas», sale hacia Dunbar y a una milla la esperan los criados de Bothwell.
  7. 18 de noviembre de 1650 Cromwell envía desde Edimburgo su intimación al gobernador del castillo de Borthwick. La guarnición aguanta hasta que la artillería abre fuego sobre el muro este y entonces capitula con honores; la brecha no llega a repararse nunca.
  8. 1826 Walter Scott imprime en sus Provincial Antiquities la licencia de 1430 y la carta de Beaton, y en la prosa descriptiva del mismo libro escribe por primera vez que María escapó «disfrazada de paje».
  9. Octubre de 1839 El reverendo Thomas Wright termina su memoria de la parroquia para el New Statistical Account: 18.673 palabras. Describe el castillo con detalle, imprime tradiciones locales y no registra ningún embrujo: «Apenas hay recuerdo... que ronde al visitante de este castillo que no sea de los gratos».
  10. 1880 J. Douglas Borthwick publica en Montreal Borthwick Castle; or, Sketches of Scottish History: 71.246 palabras, el castillo nombrado 248 veces y ni un solo fantasma atribuido a él.
  11. 22 de enero de 1971 El castillo de Borthwick, con sus muros exteriores y su casa-puerta, queda catalogado en categoría A (LB805). El expediente atribuye el daño que perdura a Cromwell hacia 1650 y del disfraz de María solo dice «vestida de hombre».
  12. 1997 Betsa Marsh publica en British Heritage el relato fechable más antiguo de los fantasmas del castillo: una criada y un canciller de la casa en las escaleras de caracol, y presencias en el gran salón. El castillo la citará después en su propia web.
  13. 14 de mayo de 2013 Se constituye Borthwick Castle Management Company Limited (SC449952), domiciliada en el castillo; sigue una restauración completa y el edificio reabre como sede de uso exclusivo, no como hotel.

¿Hay una explicación racional para Castillo Borthwick?

Casi todos los relatos de la fuga, el nuestro incluido, vestían a María de paje. Los documentos de la época no lo hacen. La carta de Beaton del 17 de junio de 1567 dice «con ropa de hombre, con botas y espuelas»: la ropa de quien va a cabalgar más de treinta kilómetros de noche. El Diurnal of Occurrents, escrito en escocés en aquellos años, dice que iba «cled in menis clething», vestida de hombre. El paje aparece en el siglo XIX y se le puede ver entrar dentro de un solo libro. En The Provincial Antiquities and Picturesque Scenery of Scotland (1826), Walter Scott imprime la carta de Beaton con exactitud en su parte anticuaria, «con ropa de hombre, con botas y espuelas»; y en la prosa descriptiva sobre el gran salón, en el mismo volumen, escribe que María se vio «finalmente obligada a escapar disfrazada de paje». En otro capítulo de la misma obra la hace huir «estrechamente perseguida por lord Home», cosa que no sostiene ningún documento. Cuando el New Statistical Account llegó a la parroquia en 1839, su nota a pie fundió las dos voces en algo que parece una cita: la reina escapó «butit and spurred, and in the guize of a page». Detrás de esa frase no hay nada. Es el documento de Beaton más la imaginación de Scott, entre comillas. Todo lo que viene después hereda el paje: un reportaje de revista de 1997, la web del propio castillo, la literatura de viajes y, hasta ahora, esta ficha. Lo segundo que teníamos mal es el asedio. En 1567 no hubo asalto a Borthwick y, cuando María se marchó, ya no había de qué escapar. Scott, leyendo su propio documento, lo dijo sin rodeos: al saberse la fuga de Bothwell, «el bloqueo de Borthwick se levantó al instante, aunque el lugar no tenía ni guarnición ni medios de defensa». Los lores llegaron el día 10 y el 11 estaban en Edimburgo; María salió esa noche. Las dos fuentes contemporáneas ni siquiera coinciden en cuántos hombres vinieron —quinientos o seiscientos en el Diurnal, «novecientos o mil de a caballo» en Beaton—, que es una buena medida de lo delgado que es el expediente bajo una historia que todo el mundo cuenta con aplomo. Lo tercero es el boquete. Esta ficha lo atribuía al asedio de 1567 y lo situaba en la torre sureste; las dos mitades están mal y ninguna fuente dice lo contrario. Los lores de 1567 trajeron jinetes, no cañones, y estuvieron un día. El daño lo hizo la batería de Cromwell hacia el 18 de noviembre de 1650; está en el muro este, en el punto adelgazado por una chimenea; y la atribución es idéntica en la memoria del párroco de 1839, en la ficha de protección LB805 —«hacia 1650 el décimo lord Borthwick se negó a abandonar el castillo cuando se lo pidió Oliver Cromwell, y el daño que aún permanece es el resultado»— y hoy en la web del propio castillo. El fantasma se puede fechar, y no es antiguo. El reverendo Thomas Wright escribió 18.673 palabras sobre la parroquia de Borthwick en octubre de 1839. Nombra el castillo sesenta y nueve veces, a María diez, a Bothwell diez y a Cromwell cinco. No le hace ascos al folclore: usa la palabra «tradición» siete veces e imprime una tradición trágica del vecino Catcune, otra sobre la construcción del molino y una historia tradicional sobre el origen highlander de los Whyte. No escribe ni una sola vez fantasma, espectro, aparición, superstición o leyenda, y la única vez que aparece el verbo «haunt» en toda su memoria es para negarlo: «Es grato recordar que el castillo cuyos ocupantes venimos historiando no ha quedado manchado ni se ha vuelto en modo alguno horrible a la imaginación por la perpetración de ninguno de esos crímenes más oscuros y atroces... Apenas hay recuerdo, por tanto, que ronde al visitante de este castillo que no sea de los gratos y agradables de consentirse». El libro de J. Douglas Borthwick, Borthwick Castle; or, Sketches of Scottish History (Montreal, 1880), tiene 71.246 palabras y nombra el castillo 248 veces; sus dos apariciones de «ghost», tres de «haunt» y una de «phantom» son todas citas de Shakespeare, una balada de Scott y una metáfora sobre Darnley. El embrujo más viejo que hemos podido leer es el reportaje de Betsa Marsh en British Heritage, de 1997 —el texto que el castillo citó después en su propia web—, y sus fantasmas no son María. Son una criada sin nombre de la que se dice que tuvo un hijo de un Borthwick y que fue pasada a cuchillo con él en la Habitación Roja, y un canciller de la casa al que, según se cuenta, quemaron vivo por desfalco. Recorren «las pétreas escaleras de caracol», y los visitantes refieren «presencias invisibles en el gran salón». En ninguna fuente que hayamos localizado hay una reina en la escalera ni una alcoba fría: ese detalle, que esta ficha arrastraba, pertenece al vocabulario de serie de la literatura de castillos embrujados y no a Borthwick. Entre la noche del 11 de junio de 1567 y el embrujo más antiguo que aquí puede fecharse hay cuatrocientos treinta años. Una última corrección va contra nuestras propias fuentes y no a su favor. Scott en 1826, y el New Statistical Account copiándolo en 1845, hacen anfitrión de María a «John, quinto lord Borthwick». John ya había muerto: su hijo William le había sucedido como sexto lord en 1566, y es William quien la acogió. El reportaje de revista de 1997, que se equivoca con el paje, acierta con el lord. Conviene decirlo con todas las letras, porque con una fuente tan buena como Scott la tentación es dejar de comprobar en cuanto ha sacado el documento.

¿Se puede visitar Castillo Borthwick?

El castillo de Borthwick está en North Middleton, Gorebridge, Midlothian EH23 4QY, a unos 19 km al sureste de Edimburgo y a un desvío corto de la carretera A7. Es privado y no es un hotel en el sentido corriente: la empresa que lo explota advierte de que no puede alquilar habitaciones sueltas y de que se contrata en exclusiva —el castillo entero y sus terrenos a la vez, doce alcobas— para bodas, estancias privadas y eventos. Las consultas van por la oficina de la finca, en el +44 (0)1875 820 514; las tarifas se dan por presupuesto y no se publican. Borthwick Castle Management Company Limited (SC449952), domiciliada en el propio castillo, se constituyó el 14 de mayo de 2013 y sigue activa, con cuentas presentadas hasta el 31 de mayo de 2025: es un negocio en marcha y no un sitio cerrado, pero no se presente esperando una habitación para una noche ni una visita guiada. No hay acceso público con entrada al interior ni centro de visitantes. El exterior es otra cosa y no cuesta nada. Las dos torres se ven desde la carretera pública que pasa junto a la aldea de Borthwick, y el ferrocarril de los Borders, entre Edinburgh Waverley y Tweedbank, ofrece una larga vista panorámica del castillo desde el tren. El edificio, con sus muros exteriores y su casa-puerta, es bien catalogado de categoría A desde el 22 de enero de 1971 (expediente LB805). Y si quiere ver el destrozo de la artillería, mire al muro este, no a las torres que le dan la cara cuando llega desde la puerta.

Fuentes consultadas

  1. Walter Scott, «Borthwick Castle, in The Provincial Antiquities and Picturesque Scenery of Scotland» — London: John and Arthur Arch, 1826 libro
  2. ed. Thomas Thomson, «A Diurnal of Remarkable Occurrents that have passed within the Country of Scotland since the death of King James the Fourth till the year MDLXXV» — Edinburgh: Bannatyne Club, 1833 libro
  3. Rev. Thomas Wright, «Parish of Borthwick, in The New Statistical Account of Scotland, vol. I: Edinburghshire» — Edinburgh: William Blackwood and Sons, 1845 libro
  4. Historic Environment Scotland, «Borthwick Castle, including outer walls and gatehouse (LB805), Category A listed building» — Statutory list of buildings of special architectural or historic interest, 1971 informe
  5. Betsa Marsh, «The Ins and Outs of Borthwick Castle» — British Heritage, 1997 hemeroteca
  6. J. Douglas Borthwick, «Borthwick Castle; or, Sketches of Scottish History» — Montreal: J. M. O'Loughlin, 1880 libro
  7. Companies House, «Borthwick Castle Management Company Limited, company SC449952» — UK register of companies, 2026 informe
  8. Register of the Privy Council of Scotland, vols. 1 and 3, «William Borthwick, 6th Lord Borthwick (succession 1566-1582)» — Edinburgh: H.M. General Register House, 1880 archivo
  9. Borthwick Castle, «Borthwick Castle: history and accommodation» — Official website of the venue, 2026 web

Ficha revisada por V. Serrano el 17/08/2026 · Cómo verificamos el contenido

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