Castillo de Craignethan es un lugar reputado como embrujado en South Lanarkshire, Scotland, GB. Su fama procede de apariciones, fenómenos inexplicables y testimonios recogidos a lo largo del tiempo.
¿Dónde está Castillo de Craignethan?
Ubicación
South Lanarkshire, Scotland, GB
Tipo
Ruina / sitio antiguo
Coordenadas
55.697, -3.885
Testimonios
0
Última actualización
UBICACIÓN
¿Por qué se dice que Castillo de Craignethan está embrujado?
El castillo de Craignethan, sobre el río Nethan, en South Lanarkshire, lo levantó hacia 1530 sir James Hamilton de Finnart, maestro mayor de obras de Jacobo V, y es célebre entre quienes estudian fortificación por su caponera: una galería de tiro de piedra, cubierta, en el fondo del foso, tenida por la primera de Gran Bretaña, sepultada al desmantelarse el castillo en 1580 y redescubierta en la excavación de 1962. María Estuardo estuvo aquí de verdad: dos despachos de la inteligencia inglesa, del 6 y del 12 de mayo de 1568, la sitúan en Draffen, que era entonces el nombre del sitio, y el segundo añade que fue allí «con poco contento suyo», después de que sus anfitriones Hamilton le negaran ir a Dumbarton. La célebre víspera de la batalla de Langside, en cambio, la mejor reconstrucción de su itinerario la coloca en Hamilton y no aquí. El fantasma sin cabeza del castillo, que suele darse por la reina, solo se identifica por conjetura: todas las fuentes que lo recogen lo matizan, y ni el relato de referencia de 1830 ni el de 1887 mencionan fantasma alguno. Historic Environment Scotland mantiene el recinto cerrado por obras de conservación desde 2020.
Craignethan no se llamaba Craignethan cuando de verdad importó. En todos los documentos del siglo XVI el sitio es Draffane —o Draffen, o Nauthane—, y ese solo dato explica por qué buena parte de su historia se le escapa a quien la busca por el nombre moderno.
La baronía perteneció a los Douglas Negros hasta su confiscación en 1455, y pasó entonces a los Hamilton. Una confirmación bajo el Gran Sello de enero de 1538/39 recoge una carta anterior, de 15 de mayo de 1532, por la que la abadía de Kelso concedía a sir James Hamilton de Finnart «el castillo y fortaleza de Nauthane»; la carta dice que el castillo lo había construido sir James, de modo que las obras ya estaban en marcha antes de mayo de 1532. Historic Environment Scotland sitúa el arranque hacia 1530.
Finnart es la razón de que el lugar sea célebre entre quienes estudian fortificación. Hijo mayor e ilegítimo del primer conde de Arran, quedó como cabeza efectiva de la segunda casa de Escocia al morir su padre en 1529, había vivido en el extranjero y en 1539/40 fue nombrado maestro mayor de obras de Jacobo V, al frente de toda la construcción real, entonces sobre todo el palacio nuevo del castillo de Stirling. Ya había trabajado en Linlithgow y en Blackness. En Draffane construyó para sí mismo, y construyó de una manera rara.
La torre, baja y ancha, se levanta dentro de un patio amurallado cuyo muro oeste —el lado que domina el terreno más alto— llegaba a cinco metros de grosor y estaba pensado para llevar artillería encima. Más allá excavó un foso, y en el fondo del foso puso una caponera: una galería de piedra cubierta y con troneras, desde la que los defensores podían barrer el foso a lo largo. Se considera la caponera más antigua de Escocia y probablemente la primera de Gran Bretaña. Nadie la vio durante casi cuatro siglos: el foso se cegó al desmantelar el castillo en 1579 y la caponera solo apareció en la excavación de 1962, dirigida por Iain MacIvor, inspector de monumentos antiguos, y ejecutada en buena parte con mano de obra local bajo un plan estatal de empleo de invierno.
El escaparate tenía un defecto, y un militar profesional lo resumió en una frase. Al informar a Londres en mayo de 1570, sir William Drury, gobernador de Berwick, lo describió como «Draffin, casa fuerte del duque, pero situada en un hoyo, de modo que está dominada por todas partes, y no tiene artillería». El propio informe técnico de Historic Environment Scotland le da la razón y añade otra pega más seca todavía: la caponera se habría llenado de humo de pólvora si alguna vez se hubiera usado en serio.
Finnart no llegó a comprobarlo. Cayó en desgracia, fue juzgado por conspirar contra Jacobo V y ejecutado en 1540, y Craignethan pasó a ser castillo real, con un capitán, tres artilleros, dos cañones pesados y cinco piezas menores. El rey sí lo visitó, aunque no —según la mejor evidencia— con motivo de la célebre boda de Agnes, hija de Finnart, con el heredero de lord Somerville: HES rastrea esa historia hasta una historia familiar de los Somerville muy posterior y dice expresamente que no la tiene por fiable. La visita documentada es más gris y más firme: los Exchequer Rolls anotan dieciocho gallinas entregadas para los gastos del rey en el castillo de Craignethan, y las cuadras reparadas o construidas de nuevo para los caballos reales, en algún momento entre el 1 de septiembre de 1540 y julio de 1542.
Los Hamilton recuperaron el castillo en 1542, cuando el hermanastro de Finnart, Jacobo, segundo conde de Arran, se convirtió en regente de la niña María. Arran añadió el gran patio exterior por el oeste y lo visitó lo bastante como para que los libros de su casa registren las fechas y la comida.
Y entonces llegó mayo de 1568, la quincena que metió a Craignethan en los libros de fantasmas. María se fugó de Lochleven la tarde del día 2, cruzó el Forth y llegó a Hamilton antes del amanecer del 3. Lo que pasó en los diez días siguientes está de verdad discutido, y la discusión es mejor que la leyenda. Su propio secretario, Claude Nau, escribiendo unos diez años después, afirma sin matices que estuvo en Hamilton del 3 al 13. Pero sir William Drury, que enviaba a Londres la inteligencia inglesa desde Berwick, la sitúa dos veces en Draffane. El 6 de mayo escribe a Cecil que «la reina seguía todavía en Draffen entre los Hamilton y todos sus allegados. Llegó allí acompañada de sesenta caballos, o algunos más, y ahora aumenta». Y el 12 de mayo —la víspera de la batalla— añade un pasaje que no cita nadie y que le cambia el tono al episodio entero: «La reina de buena gana habría ido, para mayor seguridad suya, al castillo de Dumbarton; pero los Hamilton no consienten en ello… y ahora ha ido a Draffen, con poco contento suyo». Con poco contento suyo: no quería estar allí.
La reconstrucción académica moderna, el itinerario escocés de María que Edward Furgol publicó en 1988 en las actas de la Sociedad de Anticuarios de Escocia, resuelve la contradicción colocándola en Craignethan el 4 de mayo y otra vez los días 10 y 11, y de vuelta en Hamilton desde el 12 hasta la mañana del 13. Con esa lectura María durmió dos veces en Craignethan, y ninguna de ellas fue la noche anterior a Langside.
La batalla del 13 de mayo acabó con su causa en Escocia. Cabalgó sin parar hasta Sanquhar, llegó a Terregles, pasó el día 15 en la abadía de Dundrennan y cruzó el Solway el 16. Craignethan y Cadzow se entregaron al nuevo regente, el conde de Moray, que mandó retirar toda la artillería; en las dos casas aparecieron muebles que habían sido de Jacobo V.
El final llegó once años después. En mayo de 1579 el regente Morton fue a por las plazas fuertes de los Hamilton; el tren de sitio era pequeño —dos piezas gruesas de batir, una bastarda y un moyen— y no tuvo que disparar. La guarnición de Craignethan huyó de noche antes de que los cañones se presentaran. El Consejo Privado ordenó después a James Hamilton de Libberton «demoler y echar por tierra el barmkin interior de dicha casa, y la torre del ángulo sur, y asimismo la torre del ángulo norte en la entrada, y cegar el foso». En junio de 1580 aún no se había hecho, pero se hizo: la gran muralla oeste acabó dentro de su propio foso, y la torre de Finnart —que la orden dejaba en pie— lleva desde entonces mirando el hueco.
Después el sitio se volvió doméstico y luego literario. La duquesa Anne lo vendió en 1659 a Andrew Hay, terrateniente covenanter, que levantó una casa de dos plantas en el ángulo suroeste del patio exterior; lleva grabada la fecha de 1665. Archibald Douglas compró la ruina hacia 1730. Walter Scott llegó en 1799, le ofrecieron la casa de Hay como residencia de verano y la rechazó; los lectores de Old Mortality (1816) decidieron de todos modos que Craignethan era su Tillietudlem, por mucho que Scott lo negara, y en 1876 la compañía ferroviaria bautizó una estación con el nombre del castillo inventado. El duodécimo conde de Home reparó la fábrica hacia 1900 y el decimocuarto entregó el conjunto al Estado en 1949.
Cronología: los hechos documentados de Castillo de Craignethan
1455La baronía de Draffane, confiscada a los Douglas Negros, pasa a la familia Hamilton. Draffane, y no Craignethan, es el nombre que usan los documentos del siglo XVI sobre el lugar.
15 de mayo de 1532Una carta de la abadía de Kelso, confirmada después bajo el Gran Sello, concede a sir James Hamilton de Finnart «el castillo y fortaleza de Nauthane» y afirma que el castillo lo había construido sir James: prueba de que las obras ya estaban en marcha antes de esa fecha.
1540Finnart es juzgado por conspirar contra Jacobo V y ejecutado. Craignethan pasa a ser castillo real, con guarnición de un capitán, tres artilleros, dos cañones pesados y cinco piezas menores.
1 de septiembre de 1540 – julio de 1542Las cuentas de los Exchequer Rolls anotan dieciocho gallinas entregadas para los gastos del rey en el castillo de Craignethan y las cuadras reparadas o construidas de nuevo para los caballos reales. Esta, y no la repetidísima boda de la hija de Finnart, es la visita real documentada; HES rastrea la historia de la boda hasta una historia familiar de los Somerville muy posterior y no la tiene por fiable.
6 de mayo de 1568Sir William Drury, gobernador de Berwick, escribe a sir William Cecil que «la reina seguía todavía en Draffen entre los Hamilton y todos sus allegados. Llegó allí acompañada de sesenta caballos, o algunos más, y ahora aumenta». Es el documento contemporáneo más antiguo que sitúa a María en Craignethan.
12 de mayo de 1568Drury vuelve a informar: María «de buena gana habría ido, para mayor seguridad suya, al castillo de Dumbarton; pero los Hamilton no consienten en ello… y ahora ha ido a Draffen, con poco contento suyo». El despacho describe a una reina retenida donde no quería estar, no a una invitada de honor.
13 de mayo de 1568El ejército de María es derrotado en Langside. Su secretario Claude Nau, que escribe unos diez años después, dice que estuvo en Hamilton del 3 al 13 de mayo; el itinerario reconstruido por Edward Furgol la sitúa en Craignethan el 4 de mayo y los días 10 y 11, y en Hamilton desde el 12 hasta la mañana de la batalla. Con esa lectura, nunca durmió en Craignethan la víspera de Langside.
Mayo de 1579El regente Morton actúa contra las plazas fuertes de los Hamilton. La guarnición de Craignethan abandona el castillo de noche antes incluso de que se presente el tren de sitio real —dos piezas de batir, una bastarda y un moyen—. Sus célebres defensas no llegan a probarse nunca.
Después del 3 de julio de 1580Sir James Hamilton de Libberton ejecuta la orden del Consejo Privado de «echar por tierra el barmkin interior» y sus torres de esquina y de cegar el foso. La gran muralla oeste acaba dentro de su propio foso y sepulta la caponera; la torre de Finnart se deja en pie a propósito.
1665Andrew Hay, el terrateniente covenanter que compró el castillo a la duquesa Anne en 1659, termina una casa de dos plantas en el ángulo suroeste del patio exterior; la fecha está grabada sobre la puerta de su torreón de escalera. En ese edificio, y no en el castillo medieval, se sitúan los relatos del poltergeist.
1830La descripción de John M. Leighton para las Select Views on the River Clyde de Joseph Swan recoge la estancia de María y anota que los guardeses del castillo señalaban «con toda seriedad» la ventana de Old Mortality, de la que Leighton dice que no guarda «el más remoto parecido» con la del libro. En todo el texto no aparece ningún fantasma.
1887MacGibbon y Ross estudian Craignethan a lo largo de unas 2.800 palabras en el volumen I de The Castellated and Domestic Architecture of Scotland y sostienen que la torre es anterior a Finnart. Su relato no menciona ni a María, ni Langside, ni ningún fantasma, y advierte de que, sin atención, «todo el castillo se convertirá pronto en una ruina informe».
1962La excavación del gran foso, dirigida por Iain MacIvor y ejecutada en buena parte con mano de obra local bajo un plan estatal de empleo de invierno, saca a la luz la caponera, enterrada desde 1580 y tenida por la más antigua de Escocia y probablemente de Gran Bretaña.
1988La Sociedad de Anticuarios de Escocia publica el itinerario día a día de María Estuardo, de Edward Furgol. Es la reconstrucción que la sitúa dos veces en Craignethan en mayo de 1568, y en Hamilton la noche que la leyenda reclama para Craignethan.
25 de mayo de 2003La Paranormal Database abre su ficha de Craignethan (n.º 4227), el registro impreso más antiguo del embrujamiento que se ha podido fechar aquí. Habla de una mujer sin cabeza en los terrenos que «podría ser María, reina de Escocia, aunque su relación con el edificio parece mínima», y de un visitante que en los años noventa oyó cantar en la caponera mientras otro que estaba cerca no oyó nada.
2020El informe técnico de Historic Environment Scotland dedica una frase de sus 13.359 palabras a los «supuestos avistamientos de la aparición sin cabeza de María, reina de Escocia, y un poltergeist molesto presuntamente residente en la casa de Andrew Hay», bajo el epígrafe de valores intangibles. El mismo documento registra 5.300 visitantes en 2018. El castillo cierra ese año y, a agosto de 2026, no ha vuelto a abrir.
¿Hay una explicación racional para Castillo de Craignethan?
Conviene empezar por lo que dicen las fuentes, porque el fantasma de Craignethan es una cosa mucho más pequeña y mucho más matizada de lo que sugiere internet.
La ficha del sitio en la Paranormal Database, dada de alta el 25 de mayo de 2003 y revisada por última vez en febrero de 2023, dice: «La mujer sin cabeza de la que se informa en los terrenos del castillo podría ser María, reina de Escocia, aunque su relación con el edificio parece mínima». Los repertorios de castillos de Martin Coventry hablan de «un fantasma sin cabeza, quizá el espíritu de María, reina de Escocia». El informe técnico (Statement of Significance) de Historic Environment Scotland, de 2020, menciona «supuestos avistamientos de la aparición sin cabeza de María, reina de Escocia, y un poltergeist molesto presuntamente residente en la casa de Andrew Hay». Podría. Quizá. Supuestos. Presuntamente. Ninguna de estas fuentes identifica a la figura: todas registran que otro lo ha conjeturado.
Y eso importa, porque las dos mitades del relato habitual pertenecen a historias distintas. La mujer sin cabeza se sitúa en los terrenos; el poltergeist, en la casa de Andrew Hay, de 1665, un edificio levantado noventa y siete años después de que María estuviera allí. Fundirlos en un único fantasma real que recorre a la vez el patio y la casa es una decisión de redacción, no un testimonio.
Uno de los episodios que se cuentan trae su propio control, cosa poco frecuente y que merece respeto. Según la Paranormal Database, en los años noventa un visitante que estaba solo en la caponera oyó cantar a una mujer, y otro visitante que estaba a poca distancia no oyó absolutamente nada. Esa es exactamente la forma de un suceso acústico o interno, y no de uno externo; y la caponera es buena candidata para lo primero: una galería de piedra estrecha y cubierta en el fondo de un foso, a la que se baja por una escalera de caracol de solo 70 cm de anchura.
La decapitación tiene además un problema de calendario. A María la decapitaron en Fotheringhay, en Northamptonshire, el 8 de febrero de 1587: diecinueve años después de su quincena en Clydesdale y a unos 500 km de allí. La reina sin cabeza es un motivo portátil que se ha enganchado a varios lugares escoceses; no es una observación propia de este.
El argumento comercial que encaja en casi todos los castillos embrujados aquí no encaja, y vale más decirlo así que recitarlo. Craignethan es propiedad pública, lo gestiona Historic Environment Scotland y HES no vende el fantasma. En las páginas públicas del sitio —presentación, planifica tu visita, historia— las palabras ghost, haunted, spirit, apparition y Halloween aparecen cero veces, frente a treinta y cuatro apariciones de «castle» en ese mismo texto. El único reconocimiento es una frase entre las 13.359 palabras del informe de 2020, archivada bajo «valores intangibles» y matizada dos veces dentro de su propia oración. Ninguna empresa de rutas de fantasmas vende Craignethan, y el castillo está cerrado al público desde 2020. Cuando abría, recibió algo más de 5.300 visitantes en 2018, con temporada de abril a septiembre y una tienda pequeña. Aquí no hay dinero en el fantasma, y por eso el fantasma es flojo.
Donde HES sí resbala es en la historia, no en los fantasmas, y el caso es instructivo. Su página pública afirma que «en 1536, cuando su castillo estaba casi terminado, Finnart agasajó al rey y a su corte en la boda de su hija en Craignethan». Su propio informe técnico fecha esa historia en 1540, la rastrea hasta una historia familiar de los Somerville muy posterior y dice que «no se considera una fuente fiable». La página que ve el visitante es más rotunda que el documento técnico que tiene detrás.
Y la costumbre viene de lejos. En 1830, la descripción del castillo que escribió John M. Leighton para las Select Views on the River Clyde de Joseph Swan deja constancia de que «las personas que tienen a su cargo el castillo» acariciaban la idea de que aquello era el Tillietudlem de Scott, y de que señalaban «con toda seriedad» la ventana por la que Cuddie Headrigg intentó su escalada, una escena de novela. Leighton, que había leído la novela, anota que esa ventana «no guarda el más remoto parecido» con la descrita. Craignethan lleva enseñando a los visitantes cosas que no están ahí desde 1830 por lo menos.
Quedan los silencios, con sus controles. El texto de Leighton de 1830 ronda las 2.500 palabras, menciona expresamente la estancia de María y no trae ningún fantasma. MacGibbon y Ross dedican unas 2.800 palabras a Craignethan en el volumen I de The Castellated and Domestic Architecture of Scotland (1887); en esa sección las palabras ghost, haunted y spirit aparecen cero veces, y también María y Langside, mientras que Hay, Finnart y Tillietudlem sí están. El registro impreso más antiguo del embrujamiento que se ha podido fechar para esta ficha es la entrada de la base de datos de 2003, junto con los repertorios de Goblinshead de esos mismos años. Eso no demuestra que la historia sea reciente: demuestra que los dos relatos decimonónicos de referencia sobre este castillo, que tenían todos los motivos para mencionar un fantasma real, no lo mencionaron.
¿Se puede visitar Castillo de Craignethan?
Lo más importante antes de planear el viaje: el castillo de Craignethan está cerrado, y lo lleva estando años.
A fecha de agosto de 2026, la página de Historic Environment Scotland del sitio lleva el aviso «This site is currently closed while we carry out vital conservation work» («este sitio está cerrado mientras realizamos trabajos de conservación imprescindibles»), y la página de planificación de la visita no da ni horarios ni precios. El cierre no es reciente. Las versiones archivadas de esa misma página muestran el castillo cerrado desde la temporada de pandemia de 2020 («cerrado hasta la primavera de 2021»), y desde mayo de 2022 por lo menos el texto pasa a ser un escueto «cerrado actualmente por obras de conservación». No ha vuelto a abrir, y HES no ha publicado fecha de reapertura. El castillo figura además como «Currently closed» en la propia ruta de María Estuardo de HES, que lo sigue incluyendo entre los lugares por los que pasó en mayo de 1568.
Esto importa porque los listados de terceros no se han actualizado. Repertorios de castillos y webs de viajes siguen publicando «abierto de abril a septiembre, todos los días de 9.30 a 17.30, última entrada 30 minutos antes del cierre», que era el régimen anterior a 2020. No conviene coger el coche hacia Clydesdale fiándose de eso.
Para que conste, los datos prácticos que HES sigue publicando: la dirección es Blackwood, Lesmahagow, Lanarkshire ML11 9PL; la referencia del National Grid es NS 815 463; el teléfono del sitio es el 01555 860 364. HES advierte de que, aunque el código postal es correcto, el navegador no lleva hasta el castillo, y recomienda salir de la M74 por las salidas 8 o 9, seguir hacia Blackwood y luego las señales turísticas marrones. Aconsejan calzado resistente.
Cuando abría, era una operación modesta: de abril a septiembre, algo más de 5.300 visitantes en 2018 y una tienda pequeña con la guía del sitio. Desde el aparcamiento asfaltado y llano hay unos 85 m por un camino de asfalto en pendiente pronunciada y otros 25 m de grava compactada hasta la puerta; no hay plazas accesibles señalizadas, pero se podía dejar a las personas con dificultades de movilidad en la misma puerta avisando antes por teléfono. Los patios exterior e interior son llanos, de hierba corta y pavimento. A la caponera se baja por una escalera de caracol de 31 peldaños y solo 70 cm de anchura, con el suelo inclinado e irregular; a los sótanos y a los pisos altos de la torre se llega por escaleras rectas y de caracol de hasta 38 peldaños. En invierno la luz interior es muy escasa. No hay aseo adaptado en el recinto: el más cercano está a unos 4 km.
Mientras no reabra, queda el entorno: el castillo se alza en un promontorio sobre el desfiladero del Nethan, rodeado de bosque antiguo declarado Sitio de Especial Interés Científico por sus plantas e insectos raros, con ratoneros, gavilanes y cernícalos sobrevolándolo. Las propiedades de Historic Environment Scotland abiertas más próximas son el castillo de Bothwell, a unos 19 km, y la catedral de Glasgow, a unos 29 km; la iglesia de St Bride en Douglas, a 16 km y con el mausoleo de los Douglas Negros, solo abre con visita guiada. Antes de ir a cualquiera de ellas conviene mirar su página en HES ese mismo día: el mismo programa de conservación que cerró Craignethan ha restringido el acceso en otras propiedades.
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