Eltham Palace es un lugar reputado como embrujado en London, GB. Su fama procede de apariciones, fenómenos inexplicables y testimonios recogidos a lo largo del tiempo.
¿Dónde está Eltham Palace?
Ubicación
London, GB
Tipo
Casa / mansión
Coordenadas
51.447, 0.048
Testimonios
0
Última actualización
UBICACIÓN
¿Por qué se dice que Eltham Palace está embrujado?
Eltham Palace son dos edificios que comparten pared: el gran salón que Eduardo IV levantó en la década de 1470, donde Erasmo conoció al niño que sería Enrique VIII, y la casa art déco que Stephen y Virginia Courtauld construyeron a su alrededor en los años treinta, con aposentos calefactados incluidos para su lémur. Entre esas dos vidas, el palacio fue granero de granja y después pista de tenis cubierta. Su historia de fantasmas es mucho más pequeña que su fama. El primer inventario de sucesos inexplicados que English Heritage hizo en todos sus recintos, publicado por el Daily Telegraph en junio de 2009, le dedicó a Eltham dos frases: se decía que un antiguo empleado, muerto una semana después de jubilarse, había enseñado la casa a unos visitantes con el recinto vacío. Sin nombre, sin fecha, sin testigo. El material Tudor que circula por internet —risas de niños en el salón vacío, pasos en la galería de los músicos— no hemos podido atribuirlo a ninguna fuente, y esa galería la construyeron Seely & Paget en los años treinta. Lo que Eltham ofrece de verdad es un choque documentado de siglos y una anécdota muy insistente.
Eltham son dos edificios que fingen ser uno, y toda la historia está en la costura que los une.
El señorío aparece en el Domesday de 1086 en manos de Odón, obispo de Bayeux y hermanastro de Guillermo el Conquistador. Se convirtió en palacio en 1295, cuando Anthony Bek, obispo de Durham, adquirió la finca, reconstruyó la casa solariega y levantó un muro perimetral de piedra y ladrillo por dentro de la línea del foso. Bek cedió el señorío al futuro Eduardo II en 1305 y, sencillamente, se quedó a vivir allí hasta su muerte en Eltham en 1311.
Durante los tres siglos siguientes fue una de las residencias reales más grandes y más frecuentadas de Inglaterra: lo bastante cerca de Westminster para resultar útil, lo bastante lejos para parecer campo abierto. El segundo hijo de Eduardo II nació aquí en 1316 y se le conoció desde entonces como Juan de Eltham. Eduardo III recibió en el palacio a Juan II de Francia en 1364, entre lo que English Heritage describe como «grandes bailes y villancicos»; en la comitiva iba Jean Froissart, que dejó escrito en sus Crónicas que Eltham era un señorío magnífico. Ricardo II mandó hacer un jardín amurallado al otro lado del foso para que el rey y la reina pudieran comer al aire libre en verano. Enrique IV pasó en Eltham diez de sus trece navidades como rey y agasajó allí al emperador bizantino en la Navidad de 1400.
El gran salón por el que hoy entra el visitante se levantó para Eduardo IV en la década de 1470; la ficha de protección de Historic England data la fábrica conservada hacia 1480. Son seis tramos de sillería y piedra caliza bajo una techumbre de vigas de martillo, y English Heritage lo describe como uno de los grandes salones medievales más grandes y mejor conservados de Inglaterra. En la Navidad de 1482 acogió un banquete para unas 2.000 personas: la última visita de Eduardo antes de morir en abril del año siguiente.
Eltham era además guardería real, y por eso un erudito holandés entró allí una tarde de verano de 1499 y dejó la mejor descripción que se conserva del niño que sería Enrique VIII. Enrique pasó buena parte de su infancia aquí y fue el último monarca que gastó dinero o tiempo de verdad en el sitio: un campo de justas trazado en julio de 1517, nuevos aposentos y una capilla de ladrillo en la década de 1520, el juramento del cardenal Wolsey como lord canciller prestado aquí la Nochebuena de 1515 y sus Ordenanzas de Eltham redactadas en 1525. Después la corte se desplazó al oeste, a Hampton Court y Greenwich, y Eltham quedó atrás.
Lo que vino luego fue una humillación lenta. Jacobo I encontró el palacio «muy deteriorado». El Parlamento lo vendió en 1651 al coronel Nathaniel Rich, que derribó edificios y arrancó el plomo del tejado del gran salón; el diarista John Evelyn, que lo visitó en 1656, se lamentó de que «tanto el palacio como la capilla están en ruinas lamentables, el noble bosque y el parque destruidos por Rich el Rebelde». Durante dos siglos el recinto fue una granja y el salón un granero, apuntalado tras las reparaciones de 1828 con unos puntales que siguieron ahí hasta 1903. Cuando en 1859 se construyó al lado una casa señorial llamada Eltham Court, sus inquilinos usaron el salón de Eduardo IV como pista de tenis cubierta.
En 1933 los millonarios Stephen y Virginia Courtauld tomaron un arrendamiento de la Corona por 99 años y encargaron a los entonces desconocidos arquitectos Seely & Paget una casa moderna en el solar de los edificios victorianos, envuelta alrededor del salón medieval. El proyecto fue polémico por su impacto sobre los restos del palacio y solo salió adelante con sir Charles Peers —antiguo inspector jefe de monumentos antiguos— como consultor de las obras del salón. El resultado es un exterior «wrenaissance» que guiña a Hampton Court sobre interiores de Peter Malacrida, Rolf Engströmer, Carlton Attwood y Gilbert Ledward: calefacción por suelo radiante y por techo, relojes sincronizados con la red eléctrica, un sistema de altavoces que repartía discos por toda la planta baja, una centralita telefónica interna de Siemens, una aspiradora centralizada en el sótano y unos aposentos con calefacción en la primera planta para Mah-Jongg, el lémur de cola anillada de Virginia Courtauld. La reina María visitó la casa dos veces; también pasaron por allí Stravinski, Gracie Fields y Malcolm Sargent.
Cuatro bombas incendiarias dañaron gravemente el extremo este del tejado del gran salón en septiembre de 1940. Los Courtauld pasaron casi toda la guerra en un sótano acondicionado como refugio cómodo, se mudaron en mayo de 1944 —según se cuenta, hartos de los bombardeos— y traspasaron el resto del arrendamiento al Cuerpo de Educación del Ejército. El Royal Army Educational Corps dirigió desde Eltham sus escuelas en el extranjero, sus exámenes y su formación en idiomas hasta 1992, cuando arrió la bandera del cuerpo en una ceremonia el 5 de abril. English Heritage se había hecho cargo del gran salón en 1984 y asumió la gestión de todo el recinto en 1995.
Cronología: los hechos documentados de Eltham Palace
1086El Domesday registra el señorío de Eltham en manos de Odón, obispo de Bayeux y hermanastro de Guillermo el Conquistador. No se sabe nada de ningún asentamiento anterior en el lugar.
1295-1311Anthony Bek, obispo de Durham, adquiere la finca, reconstruye la casa solariega y levanta un muro perimetral de piedra y ladrillo por dentro del foso. Cede el señorío al futuro Eduardo II en 1305, pero sigue viviendo allí hasta su muerte en Eltham en 1311.
1364Eduardo III recibe en Eltham a Juan II de Francia, que regresaba a su cautiverio voluntario en Inglaterra, entre lo que English Heritage describe como «grandes bailes y villancicos». Jean Froissart, presente en la comitiva, deja constancia de la visita en sus Crónicas y llama a Eltham un señorío magnífico.
Navidad de 1400Enrique IV agasaja al emperador bizantino en Eltham. Pasa allí diez de sus trece navidades como rey; para entonces el palacio es una de las residencias reales más grandes y frecuentadas del país.
Década de 1470 (fábrica datada hacia 1480)Se construye el gran salón para Eduardo IV: seis tramos de sillería y piedra caliza bajo una techumbre de vigas de martillo. Allí se celebra un banquete para unas 2.000 personas en la Navidad de 1482, en la última visita de Eduardo antes de morir en abril del año siguiente.
Verano de 1499Erasmo, alojado en la casa de campo de lord Mountjoy, es llevado a pie hasta Eltham por Tomás Moro. Veinticuatro años después lo recordaba así: «Cuando entramos en el salón, estaban reunidos los sirvientes no solo del palacio, sino también de la casa de Mountjoy. En el centro estaba el príncipe Enrique, que tenía entonces nueve años y ya mostraba algo de realeza en su porte, en el que había cierta dignidad unida a una cortesía singular». El niño le mandó una nota durante la cena reclamándole algo de su pluma; Erasmo volvió a casa y terminó el poema en tres días.
1656Cinco años después de que el Parlamento vendiera el palacio al coronel Nathaniel Rich, que derribó edificios y arrancó el plomo del tejado del gran salón, el diarista John Evelyn lo visita y encuentra que «tanto el palacio como la capilla están en ruinas lamentables, el noble bosque y el parque destruidos por Rich el Rebelde».
1859Se construye junto al gran salón una casa señorial llamada Eltham Court. Sus inquilinos usan el salón de Eduardo IV como pista de tenis cubierta y como sala ocasional de fiestas; antes había servido dos siglos como granero de la granja.
1933-1935Stephen y Virginia Courtauld toman un arrendamiento de la Corona por 99 años y encargan a Seely & Paget una casa moderna alrededor del salón medieval. El proyecto es polémico por su impacto sobre los restos del palacio y sale adelante con sir Charles Peers como consultor. La obra de los años treinta incluye la balaustrada de la galería sobre el paso de las mamparas y la mampara oeste de madera, fechada en 1935.
Septiembre de 1940Cuatro bombas incendiarias dañan gravemente el extremo este del tejado del gran salón y otras bombas destrozan los invernaderos. Los Courtauld se refugian en un sótano acondicionado, se mudan en mayo de 1944 y traspasan el arrendamiento al Cuerpo de Educación del Ejército.
27 de junio de 2009El Daily Telegraph publica el primer «inventario espectral» de English Heritage, con los incidentes registrados por personal y visitantes. La entrada completa de Eltham dice: «Se dice que Eltham Palace, en Greenwich, al sureste de Londres, está encantado por un antiguo empleado que murió una semana después de jubilarse. Se dice que un hombre que respondía a su descripción y tenía su mismo acento guio a unos visitantes cuando el recinto estaba por lo demás vacío». No se da nombre, ni fecha, ni testigo.
Octubre de 2017El 17 de octubre English Heritage publica un top diez de sus recintos más siniestros votado por su personal —Eltham no está en él— y ese mismo año edita Eight Ghosts, una antología de relatos de fantasmas por encargo en la que «Mrs Charbury at Eltham», de Max Porter, transcurre en el palacio, mitad en el presente y mitad en 1937.
¿Hay una explicación racional para Eltham Palace?
En Eltham hay exactamente un relato fantasmal que puede rastrearse hasta una fuente, y es más flaco de lo que hace creer internet.
El 27 de junio de 2009 el Daily Telegraph publicó el reportaje de Jasper Copping sobre lo que llamó el «inventario espectral» de English Heritage, presentado como la primera vez que se pedía al personal de todos sus recintos que registrara los incidentes comunicados por trabajadores y visitantes. Casi todo el artículo lo ocupan Dover, Bolsover, Battle Abbey y Portchester. A Eltham le tocan dos frases: «Se dice que Eltham Palace, en Greenwich, al sureste de Londres, está encantado por un antiguo empleado que murió una semana después de jubilarse. Se dice que un hombre que respondía a su descripción y tenía su mismo acento guio a unos visitantes cuando el recinto estaba por lo demás vacío».
Conviene fijarse en lo que falta. No hay nombre del empleado fallecido, ni fecha de la visita, ni testigo identificado, ni año. Todo el peso lo sostiene ese «se dice», y el relato es un tópico moderno del mundo de los monumentos abiertos al público: el guía fantasma que enseña el edificio cuando ya está cerrado. Incluso la redacción se desplaza: un artículo británico de viajes patrimoniales de julio de 2009 que resume la misma encuesta cuenta que el guía había muerto una semana antes de la visita, no una semana después de jubilarse. Cuando English Heritage volvió a encuestar a su personal y publicó, el 17 de octubre de 2017, un top diez de sus recintos más siniestros, Eltham no aparecía.
El material Tudor que se le ha pegado a Eltham por internet —risas de niños en el salón vacío, pasos cruzando la galería de los músicos, un niño con ropas Tudor junto al estrado— no hemos podido atribuirlo a ninguna fuente. Además encaja mal con el edificio real. El salón es mucho menos medieval de lo que parece: el tejado se desmontó, se rearmó con refuerzos de acero y se retejó entre 1911 y 1914 bajo la dirección de la Office of Works; Historic England hace constar que la balaustrada de la galería sobre el paso de las mamparas es del siglo XX y que la mampara oeste de madera está fechada en 1935; el suelo de losas es de los años cincuenta. Unos pasos en la «galería de los músicos» de Eltham serían pasos sobre una balaustrada de Seely & Paget.
El resto es ambiente y acústica —una sala de piedra alta, de seis tramos, con techumbre de madera y acceso por un paso bajo de mamparas hace cosas curiosas con el sonido— y el incentivo no está escondido. English Heritage vende esa atmósfera de forma directa: visitas de fantasmas por la casa a 14 libras por persona, con tres pases por noche en octubre de 2022, un programa de Halloween cada año y, en 2017, una antología encargada de relatos de fantasmas inéditos, Eight Ghosts, para la que Max Porter escribió «Mrs Charbury at Eltham», un cuento ambientado mitad en el presente y mitad en 1937. La literatura fantasmal de Eltham es, sobre todo, moderna y de autor.
¿Se puede visitar Eltham Palace?
Eltham Palace and Gardens es un recinto visitable de English Heritage, abierto todo el año, y no hace falta ninguna visita de fantasmas para entrar en el salón de Eduardo IV. No se venden al público accesos nocturnos ni investigaciones paranormales.
La dirección es Court Yard, Eltham, Greenwich, Londres SE9 5NP. En temporada alta abre todos los días de 10:00 a 17:00, con última entrada a las 16:30; el calendario publicado por English Heritage para 2025/26 marca apertura diaria de 10:00 a 17:00 desde finales de marzo hasta finales de octubre, diaria de 10:00 a 16:00 durante la semana de Halloween y días reducidos en invierno, casi solo fines de semana de principios de noviembre a mediados de febrero y luego de miércoles a domingo hasta finales de marzo. Cierra el 24, el 25 y el 26 de diciembre.
Las tarifas de English Heritage para 2025/26 van por tramos según la fecha. En los días Super Saver la entrada cuesta 15,00 £ para adultos, 13,10 £ reducida y 9,00 £ infantil; en los días Saver, 16,80 £, 15,00 £ y 10,40 £; en los días Standard, 18,60 £, 16,80 £ y 11,80 £. Los socios entran gratis y comprar por internet con antelación sale más barato que pagar en taquilla.
Llegar sin coche es cómodo: la estación de tren de Mottingham queda a unos 15 minutos a pie, por la zona pasan las líneas de autobús 124, 126, 160 y 161 de TfL, y hay aparcabicis dentro. El acuerdo de English Heritage con Good Journey descuenta un 20 % de la entrada si enseñas el billete de transporte al llegar.
Un aviso importante de accesibilidad: a fecha de agosto de 2026 el ascensor de Eltham Palace está averiado, así que a las plantas altas de la casa Courtauld —los dormitorios y la célebre habitación circular de Virginia Courtauld— solo se sube por escalera. El personal ofrece una alternativa, incluida una visita virtual, a quien no pueda subir; conviene preguntar al entrar. Los jardines ocupan unas 19 acres en terreno en pendiente y alrededor del foso, de modo que hay tramos de camino irregulares.
Si lo que se busca es concretamente el material fantasmal, es estacional y está tirado por la ficción: English Heritage monta un programa de Halloween a finales de octubre (del 24 de octubre al 1 de noviembre en 2026, de 10:00 a 16:00) y en años anteriores ha vendido visitas nocturnas de fantasmas solo para adultos en la última semana de octubre, a 14 libras por persona en 2022 y con linterna recomendada. Se pagan aparte de la entrada normal.
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