👻 LUGAR EMBRUJADO · EXP. Nº9477 ACTIVO

Castillo de Goodrich

Castillo de Goodrich es un lugar reputado como embrujado en England, GB. Su fama procede de apariciones, fenómenos inexplicables y testimonios recogidos a lo largo del tiempo.

¿Dónde está Castillo de Goodrich?

Ubicación
England, GB
Tipo
Castillo
Coordenadas
51.876, -2.613
Testimonios
0
Última actualización
UBICACIÓN

¿Por qué se dice que Castillo de Goodrich está embrujado?

El castillo de Goodrich se alza en arenisca roja sobre un meandro del río Wye, en Herefordshire, y su ruina es obra de un asedio que puede seguirse casi semana a semana. En 1646, el coronel parlamentario John Birch mandó fundir allí mismo un mortero —el que hoy se conoce como Roaring Meg— y machacó a la guarnición realista de sir Henry Lingen hasta forzar su rendición el 31 de julio. La historia de fantasmas asociada al lugar es una historia de amor: Alice Birch, presentada como sobrina del coronel, y Charles Clifford, oficial realista, habrían salido a caballo del castillo condenado y se habrían ahogado en el Wye crecido, y volverían a meterse en él cada vez que baja una tormenta por el valle. La versión impresa más antigua que hemos podido fechar de ese relato no es folclore, sino ficción: un cuento titulado «Goodrich Castle», escrito por el poeta Henry Neele y publicado en su Romance of History: England. Los papeles del asedio, reimpresos para turistas dos años antes, enumeran con nombre y apellido a todos los oficiales que se rindieron, y entre ellos no hay ningún Clifford. Esta ficha cuenta las dos cosas: el asedio que ocurrió y el cuento que se escribió.
Castillo de Goodrich, England, Reino Unido
Imagen: Scribwik · CC BY-SA 4.0

¿Cuál es la historia de Castillo de Goodrich?

El castillo de Goodrich debe su nombre a Godric Mappestone, el inglés que tenía el señorío cuando se compiló el Domesday. Lo más antiguo que sigue en pie es la torre del homenaje normanda, cuadrada, en mitad del patio y construida en piedra gris; todo lo que la rodea es la arenisca roja de la zona, sacada de la propia roca sobre la que se asienta el castillo, y por eso los muros y el foso seco que corre bajo ellos tienen el mismo color. Juan sin Tierra concedió Goodrich a Guillermo el Mariscal, conde de Pembroke, en 1203, y este rodeó la vieja torre con una muralla con torreones. Pero el castillo que hoy se recorre es sobre todo obra de Guillermo de Valence, hermanastro de Enrique III, que a partir de la década de 1280 derribó lo del Mariscal y levantó un castillo concéntrico del tipo que Eduardo I construía en el norte de Gales, algo poco frecuente en la propia Inglaterra. Su hijo Aymer añadió la barbacana exterior antes de morir en 1324. Goodrich pasó después a los Talbot, condes de Shrewsbury, y en 1616 a los Grey, condes de Kent, que nunca lo habitaron y lo arrendaron. El último arrendatario, un abogado local llamado Richard Tyler, todavía andaba reformándolo en la década de 1630. Llegó entonces la guerra civil, y Goodrich es uno de los pocos asedios ingleses que puede seguirse casi semana a semana, porque los semanarios de Londres imprimían las cartas según llegaban. El conde de Stamford tuvo el castillo por el Parlamento hasta diciembre de 1643; tras su retirada quedó guarnecido por el rey a las órdenes de sir Henry Lingen, con unos 200 hombres y 90 caballos, y desde allí Lingen hostigaba a las fuerzas parlamentarias de todo el condado. La mañana del 10 de marzo de 1645/6, el coronel John Birch, que venía de Hereford, y el coronel Robert Kyrle, que venía de Monmouth, cayeron sobre las caballerizas: se llevaron sesenta y cuatro caballos con el heno y las provisiones, quemaron los establos y capturaron a la mayoría de los hombres en la casa del paso. El Perfect Diurnall de la semana del 16 al 22 de marzo dio la noticia. Birch volvió en serio a primeros de junio. Ya había avisado al comité de que sin artillería de batir «podría sentarme delante mucho tiempo; siendo Lingen persona exceptuada y alguien a quien no puedo conceder condiciones honrosas». El 1 de junio sus zapadores empezaron las aproximaciones hasta un tiro de pistola de los terraplenes; una intimación enviada el 13 de junio fue rechazada de plano. Uno de los realistas gritó desde la muralla a los minadores que les daba igual volar por los aires: desde el cielo podrían reírse de las bravatas de los Cabezas Redondas. Los sitiados hicieron una salida, sorprendieron la guardia principal, mataron a ocho hombres y llegaron a tener en su poder los dos morteros de Birch; intentaron romperlos, no pudieron, y se retiraron llevándose una granada encendida. Fue en ese asedio cuando se fabricó Roaring Meg. Birch escribió al presidente de los Comunes desde Goodrich el 18 de junio de 1646 que apretaba con «mis baterías, los morteros y la mina, que son las tres vías que ahora ponemos en ejecución, habiendo fundido aquí un mortero que dispara una bomba de 200 libras de peso», y pedía ochenta barriles de pólvora. Una carta del 4 de julio añade el calibre: «Nuestro mortero tiene 15 pulgadas de diámetro». Birch lo volvió contra la torre noroeste mientras minaba por debajo; la contramina de Lingen quedó sepultada al desplomarse la torre. La capitulación se firmó en cuatro artículos, y el último exigía que se cumpliera «personalmente ese mismo día, a saber, el 31 de julio de 1646»: un viernes. Los semanarios publicaron el inventario: sir Henry Lingen, una larga lista de oficiales y caballeros con nombre y apellido, sesenta soldados rasos, 120 armas, cuatro barriles de pólvora y treinta de cerveza. Al año siguiente el Parlamento mandó desmantelar el castillo, y la condesa de Kent aceptó 1.000 libras de indemnización en lugar de reconstruirlo. La ruina se convirtió después en destino turístico. William Gilpin incluyó Goodrich en sus Observations on the River Wye (1782) como ejemplo de paisaje «correctamente pintoresco»; Wordsworth lo visitó en 1793 y de una conversación con una niña entre las ruinas salió We Are Seven. En la década de 1820 ya se vendía una guía en la entrada y los turistas victorianos pagaban seis peniques por pasear dentro. De ese negocio salió el libro que aquí más importa: The Wye Tour, or Gilpin on the Wye, de Thomas Dudley Fosbroke, que reimprimía íntegros los papeles del asedio de 1646 para los veraneantes. Dos años después de su edición de 1826, el poeta Henry Neele publicó un relato titulado simplemente «Goodrich Castle» en su Romance of History: England. Es ese relato, y no los semanarios, el que nos da a Alice y a Clifford.

Cronología: los hechos documentados de Castillo de Goodrich

  1. 1203 Juan sin Tierra concede Goodrich a Guillermo el Mariscal, conde de Pembroke, que rodea la torre normanda con una muralla con torreones.
  2. Desde la década de 1280 Guillermo de Valence derriba lo del Mariscal y levanta el castillo concéntrico que se conserva; su hijo Aymer añade la barbacana exterior antes de morir en 1324.
  3. Diciembre de 1643 El conde de Stamford se retira a Gloucester y sir Henry Lingen guarnece el castillo por el rey con unos 200 hombres y 90 caballos.
  4. 10 de marzo de 1645/6 Los coroneles Birch y Kyrle queman las caballerizas en un ataque al alba y se llevan sesenta y cuatro caballos. Lo cuenta el Perfect Diurnall del 16 al 22 de marzo; la propia fecha del semanario, martes 17 de marzo, cae efectivamente en martes.
  5. 18 de junio de 1646 Birch escribe al presidente de los Comunes desde Goodrich que trabaja con baterías, morteros y mina, «habiendo fundido aquí un mortero que dispara una bomba de 200 libras de peso», y pide ochenta barriles de pólvora. Es la partida de nacimiento de Roaring Meg.
  6. 4 de julio de 1646 Una carta desde el campamento da el calibre —«Nuestro mortero tiene 15 pulgadas de diámetro»— y describe una salida realista que llegó a tomar los dos morteros sin conseguir romperlos.
  7. 31 de julio de 1646 Goodrich capitula en cuatro artículos; el último exige el cumplimiento «personalmente ese mismo día». La lista impresa de apresados nombra a Lingen, a sus oficiales y a una treintena de caballeros, más sesenta soldados, cuatro barriles de pólvora y treinta de cerveza. No figura ningún Clifford. La fecha cae en viernes, y el «sábado 1 de agosto» del propio semanario concuerda.
  8. 1647 El Parlamento manda desmantelar el castillo; la condesa de Kent acepta 1.000 libras de indemnización en lugar de reconstruirlo y Goodrich queda en ruinas.
  9. 1782 William Gilpin publica Observations on the River Wye y convierte Goodrich en parada del célebre Wye Tour; Wordsworth va en 1793 y escribe We Are Seven en 1798.
  10. 1826 El Wye Tour de Fosbroke reimprime para turistas los papeles del asedio: cartas, artículos y lista de rendidos. En todo el libro no hay ninguna Alice ni ningún Clifford relacionados con Goodrich.
  11. 1827 (leído en la edición de 1829) Henry Neele publica el cuento «Goodrich Castle» en The Romance of History: England. Es la aparición impresa fechable más antigua de Alice Birch y Charles Clifford, y termina afirmando que los fantasmas ya son tradición local. Neele murió el febrero siguiente.
  12. 2004 Roaring Meg, custodiado por el Ayuntamiento del condado de Herefordshire, vuelve al castillo de Goodrich, donde English Heritage lo expone en el patio como el único mortero conservado de la Guerra Civil inglesa.

¿Hay una explicación racional para Castillo de Goodrich?

Antes de pesar el relato hay que fecharlo. La versión impresa más antigua que he podido fijar es el cuento «Goodrich Castle» de Henry Neele, en The Romance of History: England, publicado por primera vez en 1827 (he leído la tercera edición, Londres, Edward Bull, 1829, vol. III, pp. 279-302). Neele, poeta y conferenciante nacido en Leicester, se degolló en Marylebone en febrero de 1828; el libro le sobrevivió en varias ediciones. Su trama es la historia tal como se sigue contando, con los papeles al revés de como los contaba nuestra versión anterior de esta ficha: Alice Birch es la pupila y sobrina del coronel parlamentario Birch, y Charles Clifford es el sobrino realista de sir Henry Lingen. Lingen se niega a entregarla —«mientras el castillo de Goodrich esté a mi mando, Alice Birch puede contar con hallar protección dentro de sus muros»—, la pareja huye por un pasadizo secreto, Clifford mata en la orilla al hijo del coronel Birch y, al llegar al vado, no encuentran barca. La frase de Alice es: «Hallaremos paz, ya que no seguridad, Clifford, en el lecho de ese Wye». Desmontan, se abrazan y entran en el agua. Neele cierra así: «Se dice que hasta el día de hoy el espíritu de Alice y de Clifford ronda las torres arruinadas de Goodrich, y se les oye en cada tormenta, gritando sobre las aguas crecidas del Wye». Conviene fijarse en lo que han cambiado las versiones modernas: en Neele los amantes se ahogan a propósito. La riada repentina y el caballo que resbala llegaron después. El control importa más que el hallazgo. The Wye Tour de Fosbroke, el manual local de referencia, dedicaba nueve páginas al asedio en su edición de 1826 y reimprimía los partes de los semanarios, las cartas del propio Birch, los cuatro artículos de capitulación y la lista completa de los apresados en el castillo el 31 de julio de 1646: Lingen, su teniente coronel, cinco mayores y capitanes con nombre y apellido, tenientes, cornetas, una treintena de caballeros y un supuesto sacerdote. Contado sobre ese texto, «Birch» aparece veintidós veces y «Lingen» diez; «Alice» aparece dos veces, siempre referida a otras personas de otras parroquias, y el único Clifford de todo el libro es el castillo de Clifford, sesenta kilómetros río arriba, donde nació la bella Rosamunda. En la lista de rendición no hay ningún Clifford. Neele trabajó claramente sobre este material —su oficial realista «el gallardo Vaughan» es el capitán John Vaughan de la lista real, y su «solo se hallaron cuatro barriles de pólvora» es el inventario del semanario palabra por palabra—, y por eso el cuento suena tan documental. La aritmética remata la cuestión. El coronel John Birch nació el 7 de septiembre de 1615 en Ardwick, cerca de Mánchester, primogénito superviviente de Samuel Birch; tenía treinta años durante el asedio, y sus hermanos documentados, Samuel y Thomas, nacieron en 1621 y 1633, es decir, tenían veinticinco y trece años en 1646. Neele le pone diecinueve años a Alice, de modo que su padre tendría que haber sido un hermano mayor de Birch que la engendrase hacia 1627. No consta ninguno. El hijo que se bate con Clifford es todavía peor: un capitán que dirige un parlamento en 1646 tendría que haber sido engendrado por Birch a los diez años. La única Alice que el registro sí vincula al coronel es su mujer, Alice Deane, hija de un comerciante de Bristol, que sobrevivió al asedio veinticinco años y murió en 1671. Dos cosas más. Nuestro texto anterior mandaba al lector a una roca «conocida después como la Cueva de Alice», donde la pareja se habría refugiado. Buscando en el índice de texto completo de Open Library, «Alice's Cave» y «cave of Alice» dan cero resultados en todo el corpus, mientras que «Alice Birch» junto con «Goodrich» da cuarenta y ocho; la cueva era nuestra, y ha desaparecido. Y English Heritage, que gestiona el castillo, no cuenta esta historia en absoluto: sus cinco páginas de historia sobre Goodrich tratan la historia del castillo, el asedio, la vida durante el asedio, la casa señorial medieval y una visita virtual, y ninguna menciona a Alice, a Clifford ni a ningún fantasma. El relato circula por las guías de fantasmas y por el blog Heritage Calling, de Historic England, que en 2016 incluyó «Los amantes ahogados del castillo de Goodrich» y lo formuló con cuidado: «Se dice que cada vez que estalla una tormenta fuerte, los gritos de los jóvenes amantes ahogados resuenan por el castillo». Se dice, no consta.

¿Se puede visitar Castillo de Goodrich?

El castillo de Goodrich está en Castle Lane, Goodrich, Ross-on-Wye, Herefordshire HR9 6HY, señalizado desde la A40 entre Ross-on-Wye y Monmouth. Es edificio catalogado de Grado I y monumento programado (Scheduled Monument), y lo gestiona English Heritage; el teléfono del recinto es el 01600 890538. Según se anunciaba el 12 de agosto de 2026, abre todos los días de 10:00 a 17:00, con última entrada a las 16:30, pero la temporada se acorta en invierno y English Heritage la cambia de un año a otro: conviene comprobarlo antes de viajar. La entrada es gratuita para los socios; para el resto, el precio depende de la fecha elegida y se vende en tres modalidades (Standard, Saver y Super Saver), con descuento por comprar por internet con antelación. Hay centro de visitantes con salón de té, tienda y aseos, y el foso seco se usa para comer al aire libre. Roaring Meg está aquí, y merece el viaje por sí sola: el mortero que Birch mandó fundir durante el asedio es el único mortero conservado de la Guerra Civil inglesa, lo custodia el Ayuntamiento del condado de Herefordshire, volvió al castillo en 2004 y English Heritage lo expone en el patio junto a balas de cañón desenterradas en el recinto en la década de 1920. La accesibilidad está muy limitada y English Heritage lo dice sin rodeos: «El castillo no es accesible para sillas de ruedas». El salón de té y la tienda sí lo son. Hay aparcamiento para personas con discapacidad al nivel del centro de visitantes y dos plazas más cerca, y con tarjeta azul se puede circular por el camino señalizado hasta unos 150 metros de la entrada, aunque ese último tramo es pista de tierra. Los senderos del recinto son de grava compactada, con algunas cuestas cortas pero pronunciadas. Dentro, «el acceso a la torre del homenaje se hace por una escalera de caracol empinada, estrecha y oscura», hay escalones muy pendientes en la planta baja, en la primera y al bajar al foso seco, resbalan cuando llueve, la protección en el borde superior de la torre es escasa y la torre, el cuerpo de guardia y la mazmorra están poco iluminados; los niños necesitan vigilancia constante. Hay aseos adaptados y se admiten perros de asistencia, con bebederos en el centro de visitantes. Un aviso para quien venga por el fantasma: no hay nada que ver. Ni punto señalizado, ni cueva, ni placa. El paso de barca del cuento de Neele ya no existe, el lugar del ahogamiento nunca se fijó en un punto concreto de la orilla y la interpretación de English Heritage ni siquiera menciona a los amantes. El río bajo el castillo crece rápido y con fuerza en invierno y las orillas resbalan; el Wye no es sitio para ir a buscar nada en plena tormenta.

Fuentes consultadas

  1. Henry Neele, «The Romance of History: England, vol. III — el relato "Goodrich Castle", pp. 279-302» — Londres: Edward Bull (3.ª ed.), 1829 libro
  2. Thomas Dudley Fosbroke (sobre William Gilpin), «The Wye Tour, or Gilpin on the Wye — el asedio de Goodrich, pp. 125-133» — Ross: W. Farror (3.ª ed.), 1826 libro
  3. Semanarios londinenses de 1646, reimpresos por Fosbroke, «Partes del asedio de Goodrich: Perfect Diurnall (16-22 marzo 1645/6), Perfect Occurrences (junio-agosto 1646) y carta del coronel John Birch al presidente de los Comunes, 18 de junio de 1646, con los artículos de capitulación y la lista de rendidos del 31 de julio de 1646» — The Wye Tour, pp. 126-133, 1646 hemeroteca
  4. English Heritage, «The Siege of Goodrich Castle» — english-heritage.org.uk, 2026 web
  5. English Heritage, «Goodrich Castle: plan your visit and access guide» — english-heritage.org.uk (consultado 12-08-2026), 2026 web
  6. Wikipedia (con History of Parliament y ODNB como fuentes), «John Birch (1615-1691): nacimiento, familia, hermanos, matrimonio con Alice Deane y descendencia» — Wikipedia, 2026 web
  7. Historic England, «7 Spooky Tales from England's Haunted Castles — "The Drowned Lovers of Goodrich Castle"» — Heritage Calling, 2016 web

Ficha revisada por V. Serrano el 12/08/2026 · Cómo verificamos el contenido

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