La cárcel de Kilmainham, en Dublín, abrió en 1796 y tuvo presos políticos desde el principio: tras el levantamiento de Robert Emmet de 1803 encerraron y torturaron allí a la criada Anne Devlin, y en 1923 su recinto «A», pensado para un centenar, llegó a tener entre 185 y cerca de 300 mujeres.
¿Dónde está Kilmainham Gaol?
Ubicación
Dublin, Irlanda
Tipo
Prisión
Coordenadas
53.342, -6.309
Última actualización
UBICACIÓN
¿Por qué se dice que Kilmainham Gaol está embrujado?
Entre el 3 y el 12 de mayo de 1916 fusilaron en su Stonebreakers' Yard a catorce dirigentes del Alzamiento de Pascua, entre ellos Patrick Pearse y James Connolly, y Joseph Plunkett se casó con Grace Gifford en la capilla horas antes de morir. La cárcel cerró en 1924 y quedó abandonada hasta que unos voluntarios empezaron a restaurarla, sin cobrar, en 1960; el museo abrió en abril de 1966 y pasó a la Office of Public Works en 1986. Sus historias de fantasmas, como la de las luces de la capilla que se habrían vuelto a encender solas durante la restauración, están impresas en libros de fantasmas como Haunted Britain and Ireland, de Richard Jones (2001). El único testimonio de primera mano de algo inexplicable es el de la propia Grace Plunkett, y ella lo llamó telepatía.
Kilmainham se construyó para encerrar a los enemigos del Estado. Catorce días de mayo de 1916 la convirtieron en la razón por la que ese Estado perdió Irlanda.
El Gran Jurado del condado de Dublín decidió en 1786 sustituir la vieja cárcel de Mount Brown, y el arquitecto John Trail (h. 1725-1801) levantó el edificio nuevo en Gallows Hill, la colina de la horca, elegida por su drenaje y su ventilación. Costó 22.000 libras y abrió en 1796 con el nombre de New Gaol. En 1857 John McCurdy ganó el concurso para rehacer el ala este, que se inauguró en 1861 como un panóptico de piedra y hierro: noventa y seis celdas visibles desde una única plataforma central, y esa nave abovedada es la fotografía que todo el mundo reconoce. Hubo presos políticos desde el principio: tras el levantamiento de Robert Emmet en 1803 encerraron allí a Anne Devlin, criada de la casa, y la torturaron para sacarle una información que nunca dio; el Compendium of Irish Biography de Alfred Webb (1878) dice que «sufrió más de dos años de prisión». Pero lo que fija el significado del edificio es 1916.
Tras la rendición del Alzamiento de Pascua, los presos fueron juzgados por consejos de guerra sumarísimos en el cuartel de Richmond, a puerta cerrada y sin abogado defensor, y trasladados a Kilmainham para ser fusilados. Entre el 3 y el 12 de mayo de 1916, catorce hombres murieron ante el pelotón en el Stonebreakers' Yard, el patio que debe su nombre al trabajo forzado de picar piedra. El 3 de mayo: Patrick Pearse, Thomas Clarke y Thomas MacDonagh. El 4: Joseph Plunkett, Edward Daly, Michael O'Hanrahan y Willie Pearse. El 5: John MacBride. El 8: Éamonn Ceannt, Michael Mallin, Con Colbert y Seán Heuston. El 12: Seán Mac Diarmada y James Connolly. Siete de ellos habían firmado la Proclamación de la República.
El sargento mayor Samuel Henry Lomas mandó uno de los pelotones del 3 de mayo y llevó un diario, publicado un siglo después por Mick O'Farrell. MacDonagh, escribió, «entró marchando con los ojos vendados... La muerte fue instantánea»; Pearse «venía silbando al salir de la celda»; Clarke, «un hombre mayor, no tuvo tanta suerte: hizo falta un tiro del oficial para rematar el espantoso asunto».
La noche del 3 de mayo, en la capilla de la prisión, Joseph Plunkett se casó con Grace Gifford horas antes de ser fusilado. El relato que ella entregó al Bureau of Military History en 1949 carece del romanticismo que se le colgó después. Compró el anillo a un tal Stoker que vivía enfrente del teatro Gaiety. «Me hicieron pasar y me pusieron delante del altar; a él lo bajaron por la escalera; le quitaron las esposas y el capellán siguió con la ceremonia; luego volvieron a ponérselas.» No la dejaron a solas con él «ni un minuto. No tuve ninguna conversación privada con él». Cuando volvió esa noche a despedirse, «había allí un hombre de pie, con el reloj en la mano, que dijo: “Diez minutos”».
James Connolly tenía el tobillo destrozado por un disparo en la Oficina Central de Correos y estaba retenido en el Castillo de Dublín. El 12 de mayo lo llevaron a Kilmainham en ambulancia y lo entraron al patio en camilla porque no podía tenerse en pie. El asunto llegó a Westminster: el 30 de mayo de 1916 el diputado Laurence Ginnell preguntó en los Comunes si a Connolly lo habían llevado en camilla, sentado a la fuerza en una silla y ejecutado en ese estado, y qué precedente había de fusilar a un moribundo. Harold Tennant, subsecretario de Guerra, se negó a entrar: los médicos lo habían certificado «en condiciones de ser juzgado», la herida era «justo por encima del empeine» y no había «ninguna razón por la que, en interés de la humanidad, hubiera debido retrasarse la ejecución».
Para entonces el daño político ya estaba hecho. El 11 de mayo, con Connolly y Mac Diarmada todavía vivos, John Dillon dijo en los Comunes: «Están ustedes soltando un río de sangre, y no se equivoquen, entre dos pueblos que, después de trescientos años de odio y de lucha, casi habíamos conseguido acercar». Los fusilamientos se detuvieron al día siguiente.
Siete años después la cárcel volvió a llenarse, y sobre todo de mujeres. El vaciado de registros penitenciarios y cuadernos de firmas que hizo Sinéad McCoole documenta 554 presas en 1923. El recinto «A» de Kilmainham estaba pensado para un centenar; los registros oficiales anotan 185 el 8 de marzo de 1923, mientras que Annie MacSwiney contó cerca de 300 en febrero, con edades de catorce a casi setenta años. Entre ellas estaba Grace Gifford Plunkett, la novia de 1916. A finales de abril de 1923 unas 270 mujeres se resistieron al traslado a la North Dublin Union enlazándose los brazos en filas de cuatro.
Las últimas presas republicanas salieron en 1924 y el edificio sencillamente se paró. El estudio de Rory O'Dwyer sobre los «años del desierto» documenta que no se le hizo mantenimiento alguno, que a principios de los cincuenta se le consideraba peligroso y que corrió el rumor de que el Board of Works sacaba a concurso su demolición. Un ingeniero dublinés, Lorcan Leonard, reunió un comité; el Gobierno aprobó su plan el 26 de febrero de 1960 y le entregó las llaves en lugar de un presupuesto. Hasta 200 obreros trabajaron gratis por las tardes y los fines de semana, financiados con los donativos de los visitantes que hacían cola bajo la lluvia, arrancando de los patios árboles de seis y nueve metros. El museo abrió en el ala este en abril de 1966, inaugurado por el presidente Éamon de Valera, que en ese mismo edificio había estado condenado a muerte en 1916 y fue de los últimos presos en salir de él. La sociedad entregó la cárcel a la Office of Public Works en 1986.
Cronología: los hechos documentados de Kilmainham Gaol
1796Abre la New Gaol en Gallows Hill tras una década de obras, diseñada por John Trail para el Gran Jurado del condado de Dublín con un coste de 22.000 libras.
1803Anne Devlin es encarcelada tras el levantamiento de Robert Emmet y torturada para arrancarle una información que se niega a dar. El Compendium de Alfred Webb (1878) recoge que «sufrió más de dos años de prisión».
1861Se inaugura el ala este reconstruida según el proyecto ganador de John McCurdy: noventa y seis celdas visibles desde una única plataforma central, la nave panóptica que se convirtió en el emblema del edificio.
3 de mayo de 1916Primeros tres fusilamientos en el Stonebreakers' Yard: Patrick Pearse, Thomas Clarke y Thomas MacDonagh. El sargento mayor Samuel Lomas, al mando de un pelotón, anotó en su diario que Pearse «venía silbando al salir de la celda».
Noche del 3 al 4 de mayo de 1916Joseph Plunkett se casa con Grace Gifford en la capilla de la prisión horas antes de ser fusilado. En su declaración de 1949 ella recordaba que le quitaron las esposas para la ceremonia y se las volvieron a poner justo después, y que no la dejaron a solas con él «ni un minuto».
11 de mayo de 1916John Dillon dice en la Cámara de los Comunes: «Están ustedes soltando un río de sangre... entre dos pueblos que, después de trescientos años de odio y de lucha, casi habíamos conseguido acercar». Los fusilamientos se detuvieron al día siguiente.
12 de mayo de 1916Seán Mac Diarmada y James Connolly son los últimos fusilados. A Connolly, herido en el tobillo, lo traen del Castillo de Dublín en ambulancia y lo entran al patio en camilla. El 30 de mayo los Comunes preguntaron si lo habían sentado a la fuerza en una silla y fusilado en ese estado; el subsecretario de Guerra se limitó a responder que los médicos lo habían declarado apto para ser juzgado.
8 de marzo de 1923Durante la Guerra Civil, los registros oficiales anotan 185 mujeres en el recinto «A» de Kilmainham, pensado para un centenar; Annie MacSwiney había contado cerca de 300 en febrero, de catorce a casi setenta años. Entre ellas estaba Grace Gifford Plunkett, la novia de 1916.
1924Salen las últimas presas republicanas y la cárcel deja de funcionar. Éamon de Valera, condenado a muerte en ese mismo edificio en 1916, es de los últimos en salir. Después no se hace mantenimiento alguno: a principios de los cincuenta se la considera peligrosa.
26 de febrero de 1960Con la demolición sonando como rumor, el Gobierno aprueba el plan del comité reunido por el ingeniero dublinés Lorcan Leonard y le entrega las llaves en lugar de un presupuesto. Hasta 200 obreros trabajan gratis por las tardes y los fines de semana.
Abril de 1966El museo abre en el ala este restaurada, cincuenta años después del Alzamiento, inaugurado por el presidente Éamon de Valera. La sociedad de voluntarios entregó la cárcel a la Office of Public Works en 1986.
¿Hay una explicación racional para Kilmainham Gaol?
La Office of Public Works gestiona Kilmainham como museo. Su página de visita, consultada el 4 de octubre de 2026, dice que «Access is by guided tour only» («solo se entra en visita guiada»), vende visitas públicas diurnas y no anuncia ninguna actividad nocturna ni paranormal. Los voluntarios que restauraron la cárcel sí usaron la palabra: la bibliografía de la biografía de Constance Markievicz que publicó Jacqueline Van Voris en 1967 recoge un folleto titulado Ghosts of Kilmainham, editado por la Kilmainham Jail Restoration Society en 1963.
El único testimonio de primera mano de algo inexplicable ligado al edificio está en una fuente primaria, y su autora le puso nombre. En su declaración de 1949 ante el Bureau of Military History, Grace Plunkett describió «una facultad peculiar» que le hacía notar cuándo alguien pensaba en ella: «Es una especie de telepatía». La mañana siguiente a que los periódicos dieran las primeras ejecuciones se despertó «como si me estuviera sacando de la cama una fuerza invisible», fue a ver al sacerdote y le dijo que iban a fusilar a Joe. Describía su propio presentimiento treinta y tres años después, y lo llamó telepatía.
Los relatos que circulan son de otra naturaleza. En uno, un vigilante de la restauración de los años sesenta, al que versiones posteriores llaman Dan McGill, vuelve a la capilla y encuentra encendidas las luces que acababa de apagar; está impreso en Haunted Britain and Ireland, de Richard Jones (2001), unos cuarenta años después de empezar la restauración. En el otro, un voluntario que pintaba a solas en el antiguo calabozo sale despedido por la sala y unas manos invisibles lo retienen en la escalera.
El propio edificio aporta sus efectos. El ala este de McCurdy son noventa y seis celdas de piedra desnuda y hierro bajo una cubierta de vidrio, una única nave abierta por la que corren los pasos y las voces. La página de visita del museo advierte de que «durante los meses de invierno el edificio de la cárcel está muy frío», y pide abrigarse. En el Stonebreakers' Yard dos cruces señalan el lugar de los fusilamientos: según el National Inventory of Architectural Heritage, una donde estuvieron trece de los dirigentes y otra donde fusilaron a James Connolly.
El dato más conocido de ese patio existe en dos versiones. La descripción del monumento en el National Inventory dice que a Connolly, «llevado al patio en camilla, lo ataron a una silla y lo ejecutaron», y el 30 de mayo de 1916 Laurence Ginnell preguntó en los Comunes si lo habían «sentado en una silla y fusilado en ese estado». Hubert «Ned» O'Keeffe, sacristán de la parroquia de St James, puso por escrito lo que le contó el capellán de la prisión, el padre Eugene McCarthy: Connolly «quiso quedarse de pie como los demás, pero no pudo. Entonces lo ataron a una silla, pero se desplomaba tanto que perdía el equilibrio. Al final lo sujetaron a una camilla y lo colocaron reclinado contra el muro». La muerte con más testigos de la historia del edificio quedó escrita de dos maneras, una de ellas por boca del sacerdote que ungió el cuerpo.
¿Se puede visitar Kilmainham Gaol?
El Kilmainham Gaol Museum está en Inchicore Road, Kilmainham, Dublín 8, y lo gestiona la Office of Public Works. El recinto queda a 3,4 km al oeste de la Oficina Central de Correos de O'Connell Street medidos en línea recta. Se entra únicamente en visita guiada, y el museo exige que la entrada se reserve por internet con antelación.
Las entradas se liberan con 28 días de antelación, a medianoche en hora irlandesa. Las cancelaciones y las plazas sueltas que queden aparecen en la web a partir de las 09:15 de la mañana del propio día de la visita. Las entradas no son transferibles ni reembolsables, aunque una reserva hecha para un día o una hora equivocados sí se devuelve si se avisa al museo por correo dentro de la hora siguiente a haberla comprado. Los grupos de diez personas o más tienen que reservar por adelantado a través de [email protected].
Precios leídos en la página de visitantes del propio museo el 22 de septiembre de 2026: adulto 8 €, persona mayor 6 €, estudiante 4 € y familiar 20 € para dos adultos con dos o tres menores de 18 años. Los menores de 12 años entran gratis y necesitan entrada igualmente.
El centro de visitantes del Courthouse abre de 09:30 a 17:15 y el museo de 10:30 a 17:15; el 23 de diciembre cierran a las 16:15 y a las 16:45, y el recinto entero permanece cerrado del 24 al 27 de diciembre, ambos incluidos. La visita guiada del edificio dura una hora, y el museo pide que se reserven unos 90 minutos para el conjunto. Las visitas se hacen en inglés y en irlandés, y hay folletos informativos en español, italiano, alemán y francés.
La línea 60 de Dublin Bus llega desde Wellington Quay y desde la estación de Heuston, y las líneas G1 y G2 desde Spencer Dock y Wellington Quay. La parada de Luas más cercana es Suir Road, en la línea roja. La cárcel no tiene aparcamiento propio; el del Irish Museum of Modern Art queda a cinco minutos a pie, y en Inchicore Road hay plazas limitadas para autocares. Los carritos de bebé, las maletas con ruedas y el equipaje voluminoso no se admiten en el recorrido, y el museo desaconseja la visita a los menores de seis años.
El recorrido termina en el Stonebreakers' Yard, el patio donde fueron fusilados catorce de los dirigentes del Alzamiento de 1916 entre el 3 y el 12 de mayo de aquel año, Patrick Pearse el primero y James Connolly el último. La capilla de la prisión, que está en el mismo itinerario, es donde Joseph Plunkett se casó con Grace Gifford la noche del 3 de mayo de 1916, horas antes de que lo ejecutaran; el relato que ella dejó de esa noche es la declaración número 257 del Bureau of Military History y puede leerse entera en internet.
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