Castillo de Newark, Selkirkshire es un lugar reputado como embrujado en Scottish Borders, Scotland, GB. Su fama procede de apariciones, fenómenos inexplicables y testimonios recogidos a lo largo del tiempo.
¿Dónde está Castillo de Newark, Selkirkshire?
Ubicación
Scottish Borders, Scotland, GB
Tipo
Castillo
Coordenadas
55.555, -2.919
Testimonios
0
Última actualización
UBICACIÓN
¿Por qué se dice que Castillo de Newark, Selkirkshire está embrujado?
La torre de Newark, casa torre del siglo XV sin tejado, se alza en la finca de Bowhill sobre el río Yarrow y se recuerda por lo que ocurrió tras la batalla de Philiphaugh, el 13 de septiembre de 1645, cuando los covenanters de David Leslie incumplieron una promesa de cuartel y mataron a los supervivientes de la infantería irlandesa de Montrose junto con las mujeres y los niños de su tren de bagajes. Otra cosa es que algo de eso sucediera dentro de Newark. El relato más completo y más cercano en el tiempo, el del realista Patrick Gordon of Ruthven, no nombra la torre; el ministro de Selkirk situó en 1833 las muertes en el campo de al lado, todavía llamado Slain Man's Lea, donde se desenterraban huesos; y la fuente fechable más antigua que las lleva al patio es Walter Scott, en 1803, que solo escribió que «se dice» que fue allí. El fantasma llegó aún más tarde, y de la imprenta, no de ningún testigo: los gritos anuales del 13 de septiembre que repite media web salen de una entrada de blog de 2014. Esta es la historia de una atrocidad real y de cómo se metió dentro del castillo.
La torre de Newark desde el nordeste, sin tejado desde mediados del siglo XVIII; el muro del barmkin conserva unos tres metros en su esquina sudeste. Fotografiada en 2009.
Imagen:
Walter Baxter · CC BY-SA 2.0
¿Cuál es la historia de Castillo de Newark, Selkirkshire?
Newark no es un castillo de muralla y patio: es una casa torre. Un bloque rectangular de cinco pisos más buhardilla, de 19,7 por 12,2 metros, levantado dentro de un recinto amurallado —el barmkin— de unos 50 por 61 metros, sobre un cerro que domina el río Yarrow. La Real Comisión de Monumentos Antiguos e Históricos de Escocia lo inspeccionó en 1946 y midió el muro del recinto: metro y medio de espesor, algo más de tres metros de altura en su esquina mejor conservada, la del sudeste, y con troneras del siglo XVI.
A Newark se la llama «new werke» en una carta de 1423 a Archibald, conde de Douglas, y la ficha Canmore explica el nombre: se la llamó así para distinguirla de un castillo anterior que hay cerca, del que solo sobrevive el topónimo Auld Wark y que nunca se ha localizado. Era una residencia real de caza, y el escudo real está tallado en una piedra en lo alto del muro oeste. El bosque de Ettrick se lo había recuperado a los ingleses sir James Douglas, y Robert Bruce lo erigió en regalía libre; con la proscripción de los Douglas en 1455 las tierras volvieron a la Corona y una parte fue a parar al sir Walter Scott que fue antepasado de los Buccleuch. Se siguió construyendo: la Real Comisión atribuye a obras de 1473 de John de Moravia el cuerpo grande y alto que hubo adosado al hastial este de la torre. En 1503 Jacobo IV dotó a su reina, Margarita, con el bosque de Ettrick y la torre de Newark, que antes había sido dote de María de Güeldres. En 1547-48 una fuerza inglesa al mando de lord Grey de Wilton entró en el «barbacanne» y quemó las cuadras, pero informó de que la casa no era «pregnable» sin artillería; la quemaron igualmente al año siguiente. En 1650, después de Dunbar, la guarnecieron durante un tiempo los hombres de Cromwell.
Lo que hizo célebre a Newark ocurrió el 13 de septiembre de 1645 y en los días siguientes. David Leslie, de vuelta de la campaña inglesa, sorprendió al marqués de Montrose en Philiphaugh, a una milla al norte de Selkirk, y le deshizo el ejército en una hora. Lo que vino después es lo que atañe a esta torre, y las fuentes no coinciden en dónde pasó. El relato más detallado y más cercano en el tiempo, escrito pocos años después por el realista Patrick Gordon of Ruthven, cuenta que los vencedores cayeron sobre unos trescientos infantes irlandeses, mataron a doscientos cincuenta, aceptaron la rendición del resto «upon promise of sawe quarters; but it was not keept», enviaron a sus jefes O'Cahan y MacLachlan a la horca en Edimburgo y asesinaron a los cincuenta supervivientes «by the way at Lithgoe», es decir, en Linlithgow. Gordon describe después cómo despedazaron el tren de bagajes —«boyes, cookes, and a rable of rascalles, and woemen with there childrin in there armes»—, y entre ellos «three hundreth woeman», irlandesas casadas con los soldados. Gordon no nombra Newark ni una sola vez.
La torre se quedó sin tejado hacia mediados del siglo XVIII y le arrancaron el paramento accesible. A principios del XIX, el administrador del duque de Buccleuch derribó más muro y el cercado para construir con esa piedra una granja en el campo de delante: el campo llamado Slain Man's Lea. James Russell, ministro de Yarrow, dejó escrito que al quinto duque le repugnó tanto aquello que, al heredar, hizo desaparecer la casa moderna y devolvió las piedras a su sitio. Newark también tuvo una vida amable: Anne, duquesa de Buccleuch y Monmouth, se retiró aquí con sus hijos tras la ejecución de su marido en 1685, y es a ella a quien el Último Juglar de Walter Scott recita su Lay en el poema de 1805. Y fue en una excursión a Newark, en el otoño de 1831, cuando Wordsworth concibió «Yarrow Revisited»: lo contó él mismo, años después, a James Russell.
Cronología: los hechos documentados de Castillo de Newark, Selkirkshire
1423A Newark se la llama «new werke» en una carta a Archibald, conde de Douglas. La ficha Canmore explica el nombre: distinguía la torre de un castillo anterior que solo sobrevive en el topónimo Auld Wark y que nunca se ha localizado.
1455Los Douglas son proscritos y el bosque de Ettrick, con Newark, revierte a la Corona; parte de las tierras van a parar al sir Walter Scott que fue antepasado de los Buccleuch, la familia que hoy posee la torre.
1503Jacobo IV dota a su reina, Margarita, con el bosque de Ettrick y la torre de Newark, que antes había sido dote de María de Güeldres. Treinta años antes, en 1473, John de Moravia había levantado el gran cuerpo adosado al hastial este de la torre.
1547-48Una fuerza inglesa al mando de lord Grey de Wilton entra en el «barbacanne» y quema las cuadras, pero informa de que la casa no es «pregnable» sin artillería. Newark arde igualmente al año siguiente.
13 de septiembre de 1645David Leslie destroza el ejército de Montrose en Philiphaugh, a una milla al norte de Selkirk. Patrick Gordon of Ruthven, que escribe pocos años después, registra que atacaron a unos 300 infantes irlandeses, mataron a 250, el resto se rindió con una promesa de cuartel que «no se cumplió», sus jefes fueron ahorcados en Edimburgo y los 50 supervivientes asesinados en Linlithgow, y el tren de bagajes —con unas 300 mujeres irlandesas— fue despedazado. No nombra Newark en ningún momento.
1650Tras la batalla de Dunbar, los hombres de Cromwell guarnecen Newark durante un tiempo: el último uso militar de la torre, y uno del que ninguna historia de fantasmas se ha ocupado nunca.
Después de 1685Anne, duquesa de Buccleuch y Monmouth, se retira a Newark con sus hijos tras la ejecución de su marido, y la torre se reforma para ella. Es a ella a quien el Último Juglar recita su Lay en el poema de Walter Scott de 1805.
Hacia mediados del siglo XVIIILa torre se queda sin tejado y le arrancan buena parte del paramento accesible, según la inspección de la Real Comisión; los pisos altos se hunden. La mayor parte del destrozo se repara a la brava en el siglo siguiente.
1803Walter Scott publica «The Battle of Philiphaugh» en la Minstrelsy of the Scottish Border, con la afirmación fechable más antigua de que «se dice que el patio del castillo de Newark fue el lugar donde los fusilaron». La pieza no está en la primera edición en dos volúmenes de 1802, y la nota de Scott lleva fecha de 1803.
1810Se registran restos humanos en Slain Men's Lea durante la construcción de una escuela, según la ficha de campo de batalla de Historic Environment Scotland; el New Statistical Account confirma una escuela en Newark financiada por el duque de Buccleuch desde ese año. Por esas fechas, el administrador del duque saca piedra de la torre para levantar una granja en ese mismo campo.
Otoño de 1831Wordsworth llega a Abbotsford con su hija para despedirse de Scott antes de su viaje al continente. «La excursión del primer día fue a Melrose; la del siguiente, a Newark. Fue entonces y allí cuando se me ocurrió la idea de Yarrow Revisited». Se lo contó a James Russell en Rydal Mount en septiembre de 1842, y Russell lo puso por escrito.
Septiembre de 1833El reverendo John Campbell, ministro de Selkirk, firma la descripción parroquial para el New Statistical Account: el lugar de la matanza es «un campo llamado Slain Man's Lee» junto a Newark, donde dieron muerte a los prisioneros «uno o dos días después», y «todavía se desentierran huesos de vez en cuando en ese sitio». Lo sitúa al lado de la torre, no dentro.
1894James Russell, ministro de Yarrow, publica sus Reminiscences: a los prisioneros los «despedazaron en un terreno cercano al castillo de Newark, todavía conocido como Slain Man's Lea», y de los predicadores covenanters se cuenta «(calumniosamente, sin duda)» que dijeron «Eh, but the wark gaes bonnily on!». También deja constancia del expolio de piedra y de la restauración de la torre por el quinto duque.
27 de septiembre de 2014Una entrada de blog sostiene que los gritos de los muertos se oyen en Newark cada 13 de septiembre. Es la única cita que se aporta para la frase sobre la aparición en el artículo de la Wikipedia inglesa, y desde ahí el detalle se ha extendido por toda la web de turismo fantasmal.
¿Hay una explicación racional para Castillo de Newark, Selkirkshire?
Hay que fechar el relato, no solo el hecho. Las matanzas posteriores a Philiphaugh están tan documentadas como cualquier otra cosa de las guerras civiles escocesas; lo que no está documentado es Newark. Gordon of Ruthven, que escribe pocos años después y no le ahorra nada al lector, no menciona la torre ni una vez (control sobre el mismo fichero: «Montrose» aparece en 212 líneas, «Philiphaugh» en seis, «Newark» en ninguna). La fuente impresa más antigua que he podido fechar que sitúa los fusilamientos dentro de Newark es la Minstrelsy of the Scottish Border de Walter Scott, y Scott lo escribió con reservas: «se dice que el patio del castillo de Newark fue el lugar donde los fusilaron por orden suya». Esa frase pertenece a «The Battle of Philiphaugh», que no está en la primera edición en dos volúmenes de 1802 y aparece con la de 1803; la propia nota de Scott al pie lleva fecha de 1803. Los autores locales que conocían el terreno no colocan la matanza en la torre, sino en el campo de al lado: el reverendo John Campbell, en su descripción de la parroquia de Selkirk fechada en septiembre de 1833, escribió que «junto a Newark, sobre el Yarrow, hay un campo llamado Slain Man's Lee, donde se dice que los covenanters, uno o dos días después, dieron muerte a muchos de sus prisioneros. Todavía se desentierran huesos de vez en cuando en ese sitio». La ficha de campo de batalla de Historic Environment Scotland sigue esa misma lectura: llama a Slain Men's Lea el lugar tradicional de la matanza y registra restos humanos hallados allí en 1810 durante la construcción de una escuela; el New Statistical Account confirma que el duque de Buccleuch financiaba una escuela en Newark desde ese mismo año.
La balada no es el testigo que la gente cree. Scott dijo que estaba «conservada por la tradición en Selkirkshire» y que «coincide con exactitud con los hechos históricos»; su editor de 1902, T. F. Henderson, le contestó entre corchetes: «la balada es claramente moderna». En la forma en que Scott la imprimió no puede ser anterior a 1650, porque el anciano informante dice «Again I was at curst Dunbar, / And was a prisoner ta'en», una batalla librada cinco años después de Philiphaugh: el anacronismo lo señaló el propio Scott. Y la balada no nombra Newark en ningún momento. Conviene añadir que Scott era capaz de resistirse a una tradición sobre Newark cuando la veía: en la Minstrelsy de 1802 publicó «The Sang of the Outlaw Murray», anotó que «la escena la sitúa el pueblo llano en el castillo de Newark, sobre el Yarrow» y respondió sin rodeos que «eso es muy improbable, porque Newark fue siempre una fortaleza real».
La cita famosa hay que cogerla con pinzas. «This wark gaes bonnilie on», puesta en boca de un ministro covenanter durante las ejecuciones, la tomó Scott de las memorias de Wishart, capellán del propio Montrose, es decir, un testigo hostil. Russell, ministro de Yarrow, reprodujo las mismas palabras y añadió «(calumniosamente, sin duda)». El relato de Wishart incluye además prisioneros arrojados desde un puente alto sobre el Tweed; Malcolm Laing hizo notar que entre Peebles y Berwick no había ningún puente sobre el Tweed, y Scott aceptó la corrección.
El registro patrimonial no dice nada sobrenatural. La ficha Canmore de Newark (sitio 54273) dedica cerca de mil palabras a la torre, al barmkin y al asedio de 1547-48, a partir de inspecciones de 1946, 1966 y 1979, y no menciona ni la matanza ni un fantasma; el expediente de monumento protegido SM1729 y el antiguo expediente de edificio catalogado LB15197 callan lo mismo. La aparición, de hecho, es un artefacto editorial moderno. La afirmación impresa más clara es la de la guía de fantasmas de Martin Coventry, que solo dice que se cuenta que los fantasmas de los ejecutados «rondan el patio del castillo de Newark»; el detalle repetidísimo de que los gritos se oyen cada 13 de septiembre se apoya, en el artículo de Wikipedia que lo difundió, en una única entrada de blog del 27 de septiembre de 2014. No hay ningún testigo con nombre ni ningún avistamiento fechado. La versión que esta ficha mantuvo hasta agosto de 2026 iba todavía más lejos —disparos de mosquete en las noches en calma y una tierra que nunca daba cosecha— y ninguna de las dos cosas se puede rastrear hasta fuente alguna; el campo, de hecho, se labraba, que es precisamente por lo que iban apareciendo los huesos.
¿Se puede visitar Castillo de Newark, Selkirkshire?
La torre de Newark está en la finca de Bowhill, del duque de Buccleuch, en Bowhill House, Selkirk, Scottish Borders TD7 5ET (teléfono 01750 22204). No figura entre las atracciones que anuncia la finca: no hay centro de visitantes, ni paneles, ni interior visitable. El tejado y los pisos altos se hundieron hace mucho y es monumento protegido, así que trepar por las almenas —como contaba haber hecho Andrew Lang en 1913— hoy no es una opción.
Hay dos maneras de llegar, y para esta torre la barata es la mejor. El aparcamiento de General's Bridge, en el Borders Estate, abre todo el año —la finca anuncia el horario como «Dusk til Dawn»—, cuesta 3 libras por coche y no admite pernocta; la propia finca lo señala como el sitio donde aparcar para los dos paseos que pasan por Newark: el Lady's Walk, cinco kilómetros junto al río Yarrow por senda estrecha, con repechos cortos y tramos embarrados, y el Duchess' Drive, once kilómetros de pista forestal por los cerros de Fastheugh y Newark, de dificultad moderada a exigente. La alternativa es la entrada de Grounds and Adventure Playground, que en 2026 cuesta 8 libras los adultos y 6 los niños, gratis los menores de tres años, con pase anual de 17,50 libras (adulto), 12,50 (niño) y 40 la familia de dos adultos y tres niños; los jardines y el parque infantil abren a diario del 1 de junio al 31 de agosto de 2026. La casa de Bowhill, con la colección Buccleuch, solo abre del 1 al 31 de agosto de 2026 y se reserva aparte como visita guiada.
Se admiten perros con correa corta. La finca tiene una silla de ruedas disponible bajo petición y publica una declaración de accesibilidad descargable, pero los caminos hasta Newark son toscos y el campo que hay bajo la torre es finca agrícola en uso. Las fechas de apertura cambian cada año: conviene comprobarlas antes de ir.
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