The Cloisters (Letchworth) es un lugar reputado como embrujado en Hertfordshire, GB. Su fama procede de apariciones, fenómenos inexplicables y testimonios recogidos a lo largo del tiempo.
¿Dónde está The Cloisters (Letchworth)?
Ubicación
Hertfordshire, GB
Tipo
Edificio público
Coordenadas
51.968, -0.225
Testimonios
0
Última actualización
UBICACIÓN
¿Por qué se dice que The Cloisters (Letchworth) está embrujado?
The Cloisters abrió la tarde del lunes 28 de enero de 1907 en Letchworth, la primera ciudad jardín del mundo, levantado por 20.000 libras a costa de la heredera cuáquera Annie Jane Lawrence según un diseño que, decía ella, se le había aparecido en sueños. W. H. Cowlishaw le dio una torre octogonal, torretas con escalera de caracol y una sala al aire libre en medio óvalo forrada de mármol verde sueco, donde veinte alumnos adultos dormían en camas colgadas de las bóvedas de hormigón y estudiaban «cómo el pensamiento afecta a la acción». La talla nunca se terminó; la escuela duró unos cuatro años; el edificio acabó siendo punto de encuentro teosófico y sala de conciertos en la que una mujer sorda con trompetilla juntaba a mil oyentes. El Ejército lo destrozó en la guerra, el condado rechazó la donación y en 1948 Lawrence se lo entregó a los masones, que lo siguen gestionando. Le corresponde un relato fantasmal, y solo uno: el personal de barra y cocina dice haber oído de noche la voz de una mujer que saluda, y cree que es la suya. La versión impresa más antigua que esta página puede fechar es del invierno de 1999.
The Cloisters en julio de 2005, con la torre octogonal y las torretas abiertas que alojan sus escaleras de caracol. Annie Jane Lawrence lo levantó en 1907 como escuela al aire libre; está en manos masónicas desde finales de los años cuarenta y figura en el registro de patrimonio en riesgo.
Imagen:
Jack1956 · CC BY-SA 3.0
¿Cuál es la historia de The Cloisters (Letchworth)?
The Cloisters es lo que ocurre cuando una heredera victoriana con renta propia, conciencia cuáquera y ninguna formación de arquitecta decide construir la sala que ha visto en sueños.
Annie Jane Lawrence (16 de abril de 1863 – 3 de agosto de 1953) era la tercera hija de Alfred Lawrence, que con su hermano regentaba Lawrence Brothers, herreros y fundidores, en la City de Londres. Su abuelo William Lawrence había llegado a Londres desde Cornualles en 1808 con dos guineas y un saco de herramientas de carpintero, y acabó siendo maestro del gremio de carpinteros; su hermano menor fue el político laborista Frederick Pethick-Lawrence, después barón Pethick-Lawrence, que ayudó a impulsar la legislación de las ciudades jardín. Annie trabajó en los suburbios de Londres, y de allí salió convencida de que a los pobres no les hacía falta caridad, sino aire limpio y la costumbre de pensar.
Eligió Letchworth porque era la primera ciudad jardín del mundo —trazada desde 1903 sobre el plan que Ebenezer Howard había publicado en 1898— y en 1905 arrendó tres acres al sur de Baldock Road. Encargó a William Harrison Cowlishaw (1869-1957) que levantara lo que ella había soñado, y se gastó 20.000 libras, una cifra enorme. Lo que se alzó es ladrillo gris con dibujo romboidal y guarnición de piedra de Purbeck, una torre octogonal y dos torretas abiertas con escaleras de caracol; dentro, ladrillo pintado y bóvedas de hormigón en masa. El corazón es el Cloisters Garth, una sala al aire libre en medio óvalo con una arcada de columnas de mármol verde sueco. Gifford, al redactar en 1999 la historia que el propio centro publicaba, dejó anotado que el veteado del mármol corre a propósito hacia arriba para significar crecimiento, y que las dos chimeneas son de mármol de vetas rojas para significar la llama. Una fuente modernista alimentaba un pilón alto para beber y otro más bajo para lavarse las manos, y el rebosadero salía en dos regueros por el suelo del Garth.
Abrió la tarde del lunes 28 de enero de 1907; el día anterior, domingo, se había celebrado la dedicación. El registro ilustrado de la ciudad que compiló Kenneth Johnson da la fecha y la fórmula: la señorita Lawrence dedicó su Escuela de Adultos al Aire Libre. De adultos, no de niños: veinte alumnos internos que estudiaban, según la propia divisa de la escuela, «cómo el pensamiento afecta a la acción y qué causa y produce el pensamiento», además de oficios de Arts and Crafts. De noche dormían en camas colgadas de las bóvedas alrededor del Garth abierto, con lonas tendidas entre los arcos cuando hacía mal tiempo y las chimeneas encendidas en invierno. El diccionario biográfico de arquitectos eduardianos de A. Stuart Gray lo archiva sin más como un colegio de verano.
El proyecto original no llegó a terminarse. La ficha de protección lo dice sin rodeos: la rica talla simbólica —las palomas, los murciélagos— quedó «en su mayor parte sin completar antes de que el proyecto, en su forma original, se detuviera en 1907». Los cursos residenciales de verano solo se mantuvieron hasta 1911, con el reverendo J. Bruce Wallace como director de estudios, y el edificio se convirtió en otra cosa: sede de la Alpha Union, punto de encuentro de una pequeña comunidad teosófica y, sobre todo, sala de conciertos. Lawrence, profundamente sorda y usuaria de trompetilla, lo llenó de música. Había un órgano en el vestíbulo y un sistema de tubos repartía su sonido por el edificio de modo que parecía venir de ninguna parte. Llegaron a juntarse mil oyentes; una vez contrató a la London Concert Orchestra, cuarenta músicos en paro, para tocar en el Garth. El propio Garth acabó cubriéndose con una rotonda para servir de auditorio, y el edificio pasó también una temporada como escuela preparatoria. El último concierto lo dio la Brotherhood Orchestra en 1939, el día en que estalló la guerra.
En 1940 el Ministerio de la Guerra lo requisó para el Ejército. Volvió seis años después tan maltratado que se reclamaron más de 2.500 libras de indemnización y el órgano quedó dañado sin reparación rentable; durante un tiempo la British Tabulating Machine Company lo usó de almacén. Lawrence lo ofreció gratis al condado, con una renta anual de 1.000 libras y las rentas de otras 20.000 tras su muerte, y se lo rechazaron; otras entidades también dijeron que no. Un comentario casual de su abogado, el señor T. Bainbridge, la llevó a ofrecérselo a los masones. Estos aceptaron el edificio el 22 de mayo de 1948, gastaron unas 3.500 libras en hacerlo utilizable y celebraron la primera tenida en octubre de 1951. Lawrence había ingresado en 1948 en la residencia St Catherine's y allí murió el 3 de agosto de 1953, a los noventa años. Está enterrada en All Saints, en Willian.
The Cloisters fue catalogado como Grade II* el 7 de septiembre de 1979. Hasta una enmienda menor del 26 de febrero de 2024, el expediente se titulaba «North Hertfordshire Masonic Lodge (The Cloisters)»; ahora se llama simplemente «The Cloisters». Está en el registro de patrimonio en riesgo de Historic England desde octubre de 2013.
Cronología: los hechos documentados de The Cloisters (Letchworth)
1905Annie Jane Lawrence arrienda tres acres al sur de Baldock Road, en Letchworth, la primera ciudad jardín del mundo, y encarga a W. H. Cowlishaw construir el diseño que, según ella, se le apareció en sueños.
27-28 de enero de 1907Dedicado el domingo y abierto el lunes por la tarde. El registro de la ciudad de Kenneth Johnson lo llama Escuela de Adultos al Aire Libre; el edificio, de 20.000 libras, acoge a veinte alumnos internos.
1907La ficha de protección hace constar que la talla simbólica de palomas y murciélagos quedó casi sin terminar «antes de que el proyecto, en su forma original, se detuviera» ese mismo año.
h. 1911Terminan los cursos residenciales de verano, según la historia que publica el propio centro. The Cloisters pasa a ser sede de la Alpha Union bajo el reverendo J. Bruce Wallace, punto de encuentro teosófico y, sobre todo, sala de conciertos.
1939La Brotherhood Orchestra da el último concierto, el día en que estalla la Segunda Guerra Mundial. Lawrence, profundamente sorda, había llevado durante tres décadas públicos de mil personas al edificio.
1940El Ministerio de la Guerra requisa el edificio para el Ejército. Vuelve seis años después tan dañado que se reclaman más de 2.500 libras de indemnización; el órgano queda sin reparación rentable.
22 de mayo de 1948Tras rechazar la donación el consejo del condado y otras entidades, los masones aceptan el edificio. Siguen unas 3.500 libras en obras; ese mismo año Lawrence ingresa en la residencia St Catherine's.
Octubre de 1951Se celebra la primera tenida. Se constituye la Cloisters Lodge n.º 7100 para conmemorar la donación de Lawrence. Ella muere el 3 de agosto de 1953, a los noventa años, y es enterrada en All Saints, Willian.
7 de septiembre de 1979Catalogado como Grade II* con el nombre «North Hertfordshire Masonic Lodge (The Cloisters)». Una enmienda menor del 26 de febrero de 2024 rebautiza el expediente como «The Cloisters» a secas.
Invierno de 1999/2000La aparición impresa más antigua del relato fantasmal que he podido fechar: Jack Gifford en Freemasonry Today, que cuenta que el personal de barra y cocina ha oído la voz de una mujer saludando, atribuida a Lawrence. Su propia historia del edificio, escrita aquel enero, no menciona nada semejante.
Octubre de 2013The Cloisters entra en el registro de patrimonio en riesgo de Historic England por el mal estado de las tejas. En octubre de 2022 llega una ayuda de reparación; en septiembre de 2025 se asegura la chimenea y en octubre de 2025 se recubre la cubierta de la sala Old Upper.
9 de febrero de 2021La frase fantasmal entra en la Wikipedia en inglés, añadida por el editor Jack1956 citando a Gifford. El mismo editor había metido el artículo en la categoría de «lugares presuntamente embrujados» el 17 de abril de 2014, sin texto y sin fuente. Spooky Isles repite la frase el 20 de octubre de 2022.
¿Hay una explicación racional para The Cloisters (Letchworth)?
A este edificio le corresponde exactamente un relato fantasmal, y no es el que esta página venía contando.
El relato dice que el personal de barra y de cocina, y otras personas que están en el edificio de noche, han oído la voz de una mujer que saluda en voz alta, y que se cree que es la de Annie Lawrence. La fuente que se cita es Jack Gifford, «The Cloisters, Letchworth», en Freemasonry Today, número 11 (invierno de 1999/2000), página 2. No he podido leer ese artículo, así que puedo informar del relato y de su procedencia, pero no confirmar su literalidad.
Lo que sí se puede comprobar es cómo viajó, y el rastro está insólitamente limpio. El artículo de la Wikipedia en inglés fue metido en la categoría de lugares presuntamente embrujados el 17 de abril de 2014 por el editor Jack1956, sin que hubiera en el texto una sola línea sobre fantasmas ni ninguna fuente. La frase la añadió el mismo editor el 9 de febrero de 2021, citando a Gifford. Jay Hollis la repitió después, casi palabra por palabra, en un repaso a los fantasmas de Letchworth publicado en Spooky Isles el 20 de octubre de 2022. Todas las versiones posteriores que he visto descienden de esa frase. La aparición impresa más antigua que he podido fechar es, por tanto, el artículo de Gifford: cuarenta y seis años después de morir Lawrence y noventa y dos después de abrir el edificio.
El control importa aquí, porque la versión de esta página anterior a agosto de 2026 afirmaba otras cuatro cosas: conserjes que oían cánticos y voces corales en la sala vacía, un frío repentino al cruzar el claustro, una figura con túnica gris al anochecer y masones que evitan quedarse los últimos. Busqué las cuatro. El fichero de Hertfordshire de The Paranormal Database —178 entradas, unos 84.000 caracteres, barrido dos veces— devuelve cero coincidencias de «Cloister», «Masonic», «Annie Lawrence» y «Barrington Road», mientras devuelve 56 de «ghost», 32 de «phantom», nueve de Hitchin y dos de otros lugares de Letchworth. El conjunto de webs del propio edificio —catorce páginas y unos 30.000 caracteres de texto entre el Lawrence Cloisters Trust y el sitio de bodas— da cero en ghost, haunt, apparition, séance, poltergeist, paranormal, choral y cold spot, frente a 110 de «Cloisters», 47 de «Lawrence» y 39 de «wedding». Y lo más revelador: la historia del edificio que el propio Gifford escribió en enero de 1999 para el centro masónico, unas 1.300 palabras conservadas en Internet Archive, contiene cero veces las palabras ghost, haunt, voice y apparition. Las cuatro afirmaciones no están atestiguadas en ningún sitio. Eran nuestras.
Para la única que sobrevive hay explicaciones ordinarias, y son buenísimas. La barra es el viejo Garth: la sala al aire libre en medio óvalo, con arcada y columnas de mármol, donde los alumnos dormían en camas colgadas, cubierta más tarde con una rotonda. Una sala de fábrica curva con esa forma concentra el sonido y lo devuelve desde direcciones que no coinciden con su origen. Más aún: el edificio se diseñó para que la música pareciera venir de ninguna parte. La historia que publican los propios dueños describe un órgano en el vestíbulo cuyo sonido repartía un sistema de tubos de modo que «flotaba por todo el edificio». Un sitio construido como un truco acústico es un sitio donde el sonido incorpóreo es el resultado esperado, no la anomalía. Y la propia Lawrence era profundamente sorda y usaba trompetilla: una anfitriona sorda saludando deja en un edificio un recuerdo sonoro alto.
Una última cautela honesta. Jay Hollis, que repitió el relato, escribió también que el edificio «parece que un escenógrafo de Hollywood hubiera recibido el encargo de construir la clase de casa que uno imaginaría embrujada y se hubiera venido arriba». Tiene razón, y eso es un motivo de prudencia, no de creencia. Un grupo, Haunted Hitchin, grabó allí en enero de 2018 y estrenó el resultado en el propio edificio el 25 de mayo de 2018; la promoción que se conserva solo dice que «los resultados fueron asombrosos», no nombra ningún fenómeno ni ningún testigo, así que no puede pesarse como prueba en ningún sentido.
¿Se puede visitar The Cloisters (Letchworth)?
The Cloisters no es un monumento en el que se pueda entrar sin más. Es un centro masónico en activo y una sala de eventos con licencia, en Barrington Road, Letchworth Garden City, Hertfordshire SG6 3TH (01462 678059), en manos del Lawrence Cloisters Trust, que también lo gestiona. No hay taquilla, ni horario, ni acceso libre, ni visitas de fantasmas: los propietarios no promocionan el edificio como embrujado en absoluto.
Hay dos vías honestas de entrar. La primera es el Tea & Tour: un recorrido guiado por las salas, con guía propio, que cuenta para qué se construyó el edificio, qué le hizo el Ejército y qué pasó después, rematado con un té de la tarde. Se anuncia en la web del local y se reserva a través del Trust, y es el único acceso público regular al interior. La segunda es alquilarlo o acudir a alguno de sus actos benéficos abiertos: bodas (la sala admite hasta 180 comensales), jornadas de puertas abiertas para novios, la feria de verano, la de Navidad, la noche de Burns. Las tenidas masónicas, en cambio, no son públicas.
Detalles prácticos. Hay aparcamiento propio para unos 80 coches, con acceso sin escalones desde él hasta el edificio, y aseo adaptado. La estación de tren más cercana es Letchworth Garden City. Lo que muchos visitantes piden no está disponible: la torre y la azotea, con su vista sobre Letchworth, se cerraron al público hace tiempo. La historia de Gifford explica por qué: el coste de las reparaciones de cubierta y los daños graves causados en la torre por las palomas.
Cuenta con obras. The Cloisters figura en el registro de patrimonio en riesgo de Historic England desde octubre de 2013, en origen porque las tejas en mal estado dejaban entrar el agua, y el propio Trust lo sigue describiendo así. Historic England le concedió una ayuda de reparación en octubre de 2022. En septiembre de 2025 un especialista aseguró la chimenea, que perdía ladrillos, y en octubre de 2025 se tendió una membrana impermeable sobre la cubierta de la sala Old Upper. Puede haber, por tanto, andamios o zonas cerradas sin previo aviso: conviene preguntar antes de ir.
Una cosa gratis que merece la pena: la tumba de Annie Lawrence está en el cementerio de la iglesia de All Saints, en Willian, un pueblo al borde sur de la ciudad jardín, a un paseo del edificio que ella pagó.
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