Escuela intermedia A. D. Oliver es un lugar reputado como embrujado en New York, US. Su fama procede de apariciones, fenómenos inexplicables y testimonios recogidos a lo largo del tiempo.
¿Dónde está Escuela intermedia A. D. Oliver?
Ubicación
New York, US
Tipo
Escuela / universidad
Coordenadas
43.207, -77.948
Testimonios
0
Última actualización
UBICACIÓN
¿Por qué se dice que Escuela intermedia A. D. Oliver está embrujado?
La escuela intermedia A. D. Oliver es un colegio público en activo de Brockport (Nueva York) y una de las pocas fichas de este atlas cuya historia de fantasmas se puede fechar al minuto. Abrió en 1934 como Brockport Central Rural High School, obra del arquitecto de Rochester Harwood B. Dryer a imitación deliberada del palacio Tudor del cardenal Wolsey en Hampton Court: frente de ladrillo almenado, torre, escudos de terracota, un búho de piedra sobre la puerta del auditorio y doce vidrieras con figuras de la historia de Estados Unidos que vigilan la sala desde el muro norte, una por cada promoción de 1931 a 1944. Se inscribió en el Registro Nacional de Lugares Históricos en 2011. El fantasma es más joven que esa inscripción. Su única fuente documentada es una página de avistamientos enviados por lectores en una web comercial de fantasmas: un editor de Wikipedia copió de allí dos frases en diciembre de 2023 y archivó la escuela entre los lugares encantados, y otro editor borró esas frases el 19 de agosto de 2026 por ser fuente generada por usuarios, dejando la etiqueta puesta. Lo que queda vale más que el fantasma: siete relatos anónimos de antiguos alumnos y un edificio cuyo arquitecto pidió, en verso, que se leyera justo así.
La escuela de 1934 desde el césped de Allen Street: a la derecha, el cuerpo de aulas con su torre; a la izquierda, el remate almenado del ala. La torre y el desván son justo lo que nombran los relatos de fantasmas. La plataforma elevadora apoyada contra la torre y los conos de la izquierda son obras de mantenimiento en curso: es un edificio en uso diario por niños, no una ruina abandonada. Fotografía de Jerrye y Roy Klotz, CC BY-SA 4.0.
Imagen:
Jerrye & Roy Klotz, MD · CC BY-SA 4.0
¿Cuál es la historia de Escuela intermedia A. D. Oliver?
La escuela existe porque alguien ganó un pleito.
El 17 de agosto de 1927 Brockport fue la primera comunidad del condado de Monroe —y la trigésima cuarta del estado— en constituir un distrito escolar centralizado al amparo de la nueva ley de consolidación de Nueva York: diecinueve distritos sueltos de los municipios de Sweden, Clarkson, Ogden y Parma, más Clarendon y Murray en el condado de Orleans, se fundieron en el Distrito Escolar Central n.º 1. En 1928 el consejo contrató al estudio Dryer & Dryer, de Rochester, para proyectar un instituto de secundaria y bachillerato, y a partir de ahí no pasó nada durante tres años: el distrito recién creado se convirtió en el caso de prueba ante los tribunales del estado para decidir si la ley de centralización era siquiera constitucional. Solo cuando el tribunal superior dictó sentencia quedó asegurada la aportación estatal del veinticinco por ciento del coste de la obra.
El consejo compró entonces la finca Kipp-Cooley, veinticuatro acres en la calle Allen, al borde del pueblo. La primera piedra se colocó en junio de 1933. El edificio se terminó en la primavera de 1934 por unos 400.000 dólares, honorarios de arquitecto incluidos; los actos de inauguración se celebraron el 12 de abril de 1934 y aquel otoño abrió para ochocientos alumnos de los cursos séptimo a duodécimo.
Lo que Harwood Brownell Dryer (1895-1992) levantó en aquel altozano no era una caja neutra, y él mismo lo dejó escrito ese mismo año: «Siempre hemos creído firmemente que ningún edificio escolar ha sido nunca del todo logrado, por bien que cumpliera su función puramente práctica, si al mismo tiempo no poseía algo de belleza». Tomó como modelo el frente Tudor de Hampton Court, iniciado por el cardenal Thomas Wolsey en 1514: ladrillo rojo aparejado a la flamenca con relleno en espiga, impostas de caliza de Indiana y coronaciones almenadas, un mirador de piedra de dos alturas sobre el porche de entrada y torrecillas en las esquinas. Dentro, los pasillos se cruzan en un octógono bajo un techo de escayola cuyo medallón central remata las cuatro esquinas con una cara de niño.
La decoración es un temario. Los ladrillos moldurados y las placas de terracota repartidas por las fachadas llevan perfiles y nombres —Washington, Lincoln, la Libertad— y fechas locales: Phelps y Gorham 1788, la guerra de 1812, el canal Erie 1825, Brockport 1829, Hiel Brockway y Mary Jane Holmes, vecina de Brockport y una de las novelistas más vendidas de la Norteamérica del siglo XIX. Sobre el porche del gimnasio hay tres escudos de terracota: un libro abierto, una lámpara maravillosa y uno en blanco. El blanco llevaba una cruz griega —una esvástica en su sentido antiguo de buena fortuna— y se retiró por lo que esa misma figura había pasado a significar en Alemania. Encima de la puerta del auditorio, un búho de piedra con un libro abierto ladea la cabeza para mirar a los alumnos que entran.
El auditorio tiene 580 butacas bajo un techo de vigas macizas, con cinco lámparas de vidrio y metal colgadas sobre cada uno de los dos pasillos laterales. Los talleres Pike Stained Glass Studios, de Rochester, vidriaron el muro norte con doce figuras de la historia de Estados Unidos, cada una dedicada a una promoción entre 1931 y 1944: un mohawk con tabaco y maíz, un trampero de pieles, Samuel de Champlain, el padre Isaac Jogues, Peter Stuyvesant, William Penn, sir George Calvert, Thomas Jefferson, George Washington, Daniel Boone y un marinero. En el vestíbulo, otras quince vidrieras pequeñas conmemoran con su nombre a los arquitectos, ingenieros y artesanos que levantaron el edificio.
El gimnasio se amplió en dos crujías en 1956. En 1967 abrió un instituto nuevo en el mismo recinto y este edificio pasó a ser la escuela intermedia: cursos quinto a octavo hasta 1970 y sexto a octavo desde entonces. En 1991 el distrito le puso el nombre de A. D. Oliver, su primer director general, y en 2008 colocó delante, en la rotonda de acceso, una placa que lo cuenta. La gran ampliación se terminó en 1996; va adosada por detrás y queda expresamente fuera de la protección del Registro Nacional, que el edificio de 1934 obtuvo el 10 de noviembre de 2011 por su arquitectura y por su lugar en la historia de la escuela estadounidense.
Cronología: los hechos documentados de Escuela intermedia A. D. Oliver
17 de agosto de 1927Brockport es la primera comunidad del condado de Monroe, y la trigésima cuarta del estado de Nueva York, en constituir un distrito escolar centralizado: diecinueve distritos sueltos se funden en el Distrito Escolar Central n.º 1.
1928-1931Se contrata al estudio Dryer & Dryer, de Rochester, pero el proyecto queda congelado tres años mientras el distrito sirve de caso de prueba ante los tribunales del estado sobre la constitucionalidad de la ley de centralización. La sentencia favorable asegura una subvención estatal del 25 % del coste de la obra.
Junio de 1933Se coloca la primera piedra en la finca Kipp-Cooley, veinticuatro acres comprados en la calle Allen, al borde del pueblo.
12 de abril de 1934Actos de inauguración del Brockport Central Rural High School, construido por unos 400.000 dólares. Se lee un poema escrito para la ocasión que invoca cementerios ingleses con lápidas cubiertas de musgo, claustros, grajas girando en torno a la torre al ponerse el sol y gárgolas; Harwood B. Dryer reproduce parte de él en su artículo de ese año. La escuela abre en otoño para 800 alumnos.
1956El gimnasio se amplía en dos crujías; en la planta baja, debajo, están los vestuarios de chicos y de chicas.
1967Abre un instituto nuevo en el mismo recinto y el edificio de 1934 pasa a ser la escuela intermedia: cursos quinto a octavo hasta 1970 y sexto a octavo desde entonces.
1991El distrito bautiza el edificio como A. D. Oliver Middle School en honor a su primer director general. La ampliación de 1996, a la que se suele atribuir el cambio de nombre, llega cinco años después.
h. 2008Se publica en ghostsofamerica.com el relato escolar más antiguo rastreable, firmado por «Samantha»: una niña que vive en la torre más alta y toca el violín de noche, con la salvedad de que «yo no la he visto». La página de la web ese año está rellena de texto de plantilla sobre esqueletos en granjas y figuras luminosas en ciclomotor.
10 de noviembre de 2011El edificio de 1934 se inscribe en el Registro Nacional de Lugares Históricos por el criterio C, arquitectura y educación. El expediente de 67 páginas de Robert T. Englert no emplea ni una sola vez las palabras «ghost», «haunted» o «paranormal».
h. 2013Un lector local que firma «Umbrella» responde bajo el relato de la torre que de niño subió al desván de la escuela en una visita guiada por el profesor de historia John Lodge, y que «fue interesante, pero no daba miedo».
15 de diciembre de 2023Un editor que firma Wikiuser17 añade al artículo de la Wikipedia inglesa, en una sola edición sin explicar, las dos frases que afirman que la escuela está encantada y la categoría «Reportedly haunted locations in New York (state)», citando ghostsofamerica.com. Esa categoría es la razón de que este edificio entrara en nuestro atlas.
19 de agosto de 2026A las 19:35 UTC, un editor que firma Discospinster borra las dos frases con el resumen «remove user-generated source» y deja la categoría puesta.
¿Hay una explicación racional para Escuela intermedia A. D. Oliver?
El fantasma tiene un rastro documental, y es lo bastante corto como para leerlo entero.
Hasta dos días antes de rehacerse esta ficha, el artículo de la Wikipedia inglesa sobre la escuela llevaba dos frases: «Oliver Middle School is reportedly haunted. Paranormal activity has been reported at the school» («se dice que la escuela está encantada; se ha informado de actividad paranormal en el centro»). Esas dos frases, y la categoría «Reportedly haunted locations in New York (state)» que es la razón única de que este edificio esté en nuestro atlas, las puso una sola edición del 15 de diciembre de 2023 firmada por un editor llamado Wikiuser17, sin resumen de edición, citando una sola página de ghostsofamerica.com consultada el día anterior. El 19 de agosto de 2026, a las 19:35 UTC, un editor llamado Discospinster borró las dos frases con el resumen «remove user-generated source» («retiro una fuente generada por usuarios»). La categoría se quedó. Ese mismo Wikiuser17 había hecho exactamente lo mismo con otro edificio del área de Rochester el 9 de julio de 2024, apoyándose en otra web comercial de fantasmas. Ninguna de las dos ediciones es vandalismo: Wikiuser17 edita desde 2012, sobre todo temas del oeste del estado de Nueva York y fútbol americano, y todo apunta a un vecino que anota algo que ha leído.
Conviene entonces leer lo que él leyó. Ghostsofamerica.com publica lo que los visitantes escriben en un formulario. Su sección de Brockport ocupa siete páginas y en ellas hay siete relatos de esta escuela, firmados con un nombre de pila o sin firma y fechados por la propia web entre 2005 y 2020 aproximadamente: Michaila (h. 2020), sombras que cruzan las puertas del auditorio y una de las lámparas balanceándose; Harley (h. 2018), pasos y voces en el sótano, junto a la sala de orquesta; Sara (h. 2017), una chica con ropa antigua en el vestuario; Kelsey (h. 2016), junto al aula de plástica; Billy (h. 2019); un relato hoy sin firma (h. 2005) sobre una cara de muchacha con sangre que sigue a alguien por un pasillo; y el que repite todo el mundo, el de Samantha (h. 2008): «Supposedly in the highest tower in the Oliver Middle School there is a young girl who lives there. And if you go there at night you can hear her play an eerie tune on her violin I haven't seen her myself so I cannot confirm or deny this» («Al parecer, en la torre más alta de la escuela Oliver vive una niña. Y si vas de noche puedes oírla tocar una tonada inquietante con su violín. Yo no la he visto, así que no puedo confirmarlo ni desmentirlo»). Ninguno de los siete da una fecha, un apellido ni nada que un lector pueda comprobar. El de 2005 merece una nota: la copia archivada de la propia web en 2008 lo firma «Submitted by John Prevost», y la página viva de hoy ha perdido el nombre.
El mejor escéptico del caso está dentro de la propia página. Bajo el relato de Samantha, un lector local que firma «Umbrella» respondió hacia 2013 que de niño había subido al desván de la escuela en una visita guiada por el profesor de historia John Lodge, y que aquello «fue interesante, pero no daba miedo». Umbrella se equivoca además en dos cosas que el archivo corrige —la escuela recibió el nombre de A. D. Oliver en 1991 y no después del ala de 1996, y la «Normal School» era la escuela de magisterio de la calle Utica, cuya última promoción de bachillerato salió en 1942, no este edificio—, que es exactamente el aspecto que tiene un recuerdo verdadero y no el que tiene un relato fabricado.
La web también se puede medir. La copia que Internet Archive hizo de esa misma página de Brockport en 2008 está rellena de prosa que no envió nadie: «A veces puede verse un esqueleto espantoso alojado en una granja abandonada de Brockport. Una figura humana fosforescente se ha visto repetidamente montada en un ciclomotor por una carretera sombría cercana a Brockport». Frase tras frase, construidas con la misma plantilla y desaparecidas de todas las copias posteriores. La página lleva anuncios de Google y enlaces de afiliado de Amazon a libros de fantasmas.
Frente a todo eso está el documento más completo que existe sobre este edificio: el expediente de 67 páginas del Registro Nacional que redactó Robert T. Englert en diciembre de 2010. En sus 12.246 palabras de texto, «ghost», «haunted» y «paranormal» aparecen cero veces. Como control positivo en el mismo fichero y en la misma pasada, «swastika» sale dos veces, «owl» tres y «tower» treinta y una. La Haunted History Trail oficial del estado de Nueva York recoge tres sitios del condado de Monroe y ninguno está en Brockport. Y aquí no hay taquilla: ni operador, ni visita nocturna, ni tienda; solo un colegio con niños dentro.
Hay además una explicación más sencilla que un fantasma, y la dejó escrita en verso el propio arquitecto. Parte del poema que se leyó en la inauguración, en abril de 1934, lo reprodujo Dryer en su artículo de aquel año: «¿Has buscado sus iglesias parroquiales, / con sus cementerios pequeños y callados, / sembrados de lápidas cubiertas de musgo y de liquen, / de una era antigua? / ¿Has recorrido las naves de vastas catedrales / al son solemne del órgano? / ¿Has andado sus claustros apacibles, / tan retirados en su soledad, / umbríos bajo las bóvedas, / silenciosos salvo por las grajas sobre ti, / muy arriba, alrededor de la torre, / girando en torno a la torre al ponerse el sol? [...] Entonces conoces nuestra inspiración» (traducción del original inglés). A continuación enumera lo que tomó prestado: cubiertas y hastiales, torrecillas, chimeneas y arcos, una torre robusta, y las gárgolas «y las muchas figuras grotescas».
Un chaval de once años que entra en un castillo de ladrillo almenado con torre, desván, una sala en penumbra de 580 butacas y doce figuras del siglo XVII casi de tamaño natural mirándolo desde el muro norte está leyendo el edificio exactamente como se construyó para ser leído. El fallo no es de los niños: es el edificio funcionando.
Dos cosas que esta ficha no afirma. Ninguna fuente alcanzable recoge una muerte o un accidente en la escuela, de modo que ninguno de los relatos ha podido anclarse a un suceso. Y ni la prensa local de Brockport ni la web del propio distrito escolar se pudieron descargar durante esta investigación, así que su silencio no se ofrece como prueba: lo que se ofrece es que los documentos que sí se pudieron leer no dicen nada.
¿Se puede visitar Escuela intermedia A. D. Oliver?
La escuela intermedia A. D. Oliver está en el 40 de Allen Street, Brockport, Nueva York 14420, y no es un sitio visitable. Es un colegio público en activo, de cursos sexto, séptimo y octavo, del Distrito Escolar Central de Brockport, y comparte recinto con tres escuelas de primaria —Hill, Ginther y Barclay— y con el instituto de Brockport. No hay visitas guiadas, ni jornadas de puertas abiertas de arquitectura, ni cacerías de fantasmas. Entrar exige tener asunto allí y registrarse en secretaría, y el auditorio, la torre y el desván que nombran los relatos son espacio de trabajo y de alumnado. No se vaya de noche: es un recinto escolar en uso, con menores dentro, y no hay nada que la luz del día no enseñe mejor.
Lo que sí es público merece la parada. Todo el temario que Dryer metió en los muros está por fuera y se lee desde la acera de Allen Street en diez minutos: los perfiles y las fechas locales en ladrillo moldurado, los tres escudos de terracota del porche del gimnasio —incluido el que está en blanco y llevaba la cruz griega—, el reloj de sol sobre esa misma puerta y el búho de piedra con la cabeza ladeada encima de la entrada del auditorio. La placa conmemorativa que el propio distrito escolar colocó en 2008 está en la rotonda de acceso, en 43 12,456 N, 77 56,773 O.
Y el expediente es gratis. Las 67 páginas completas del informe del Registro Nacional —con plantas, una descripción del interior estancia por estancia y fotografías en blanco y negro de las vidrieras del auditorio— se descargan de un clic del catálogo de los Archivos Nacionales de Estados Unidos. Es lo más parecido a una visita legítima que puede hacer alguien de fuera del colegio.
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