🦶 AVISTAMIENTO · EXP. Nº9045 ACTIVO

Rana de Loveland

Rana de Loveland es un críptido —una criatura cuya existencia no está confirmada por la ciencia— del que se han reportado avistamientos cerca de Loveland, Ohio, US. Este expediente reúne los relatos y el folclore que lo rodean.

¿Dónde y cuándo se ha avistado a Rana de Loveland?

Ubicación
Loveland, Ohio, US
Fecha del avistamiento
25/05/1955
Coordenadas
39.26, -84.26
Testimonios
0
Última actualización
UBICACIÓN

¿Qué es Rana de Loveland?

La Rana de Loveland es una leyenda de Ohio ligada a la localidad de Loveland, a orillas del río Little Miami, cuyo origen se remonta a un relato de 1955 de un empresario local que aseguró ver a varios humanoides bípedos de cara de rana reunidos junto a la carretera de noche, uno de ellos sosteniendo una especie de vara que despedía chispas. La leyenda resurgió con fuerza en 1972, cuando un policía describió una criatura grande, de piel correosa y aspecto de lagarto, cruzando una carretera ante los faros de su coche, y contó después a sus compañeros: "se quedó ahí quieta, mirándome fijamente"; un avistamiento que después corroboró otro agente. Con poco más de un metro de altura, piel verde grisácea rugosa y manos palmeadas, la Rana de Loveland se convirtió en un clásico del folclore criptozoológico del Medio Oeste estadounidense, citada incluso en dibujos animados y videojuegos. Quienes investigaron los avistamientos de 1972 sospechan de una iguana o un varano escapado de una casa, inusual en la región y por tanto desconcertante de noche, mientras que el relato original de 1955 se considera en general una historia difícil de verificar a la que se sumaron después los avistamientos posteriores.
Rana de Loveland — ilustración
Imagen: Ajoshi54 · CC BY-SA 4.0

¿Cuál es la historia de Rana de Loveland?

El Hombre Rana de Loveland es uno de los críptidos más queridos de Ohio, y su historia tiene dos capítulos separados por diecisiete años. El primero es de madrugada, el 25 de mayo de 1955. Un viajante de comercio contó haber visto, en el arcén de una carretera de Ohio, tres figuras pequeñas con aspecto de rana. Una de ellas, según su relato, sostenía un objeto parecido a una varita del que salían chispas. Es un relato extrañísimo, con un elemento —el aparato luminoso— que lo emparenta más con la ufología de la época que con la criptozoología. El segundo capítulo es el que le dio credibilidad, porque los testigos eran policías. En marzo de 1972, el agente Ray Shockey, del cuerpo de policía local, informó de un encuentro mientras conducía de noche junto al río Little Miami. Describió una figura bípeda y con aspecto de lagarto cruzando la carretera: alrededor de metro veinte de altura, cara de rana, pies palmeados y piel correosa. Unos quince días después, otro agente, Mark Matthews, se encontró en el mismo punto con lo que tomó por un animal muerto en la calzada. Ese segundo encuentro policial, ocurrido en el mismo lugar y a las pocas semanas, fue lo que consolidó el caso: no era un viajante contando algo raro, eran dos agentes de policía en servicio. Loveland lleva desde entonces conviviendo con su rana.

Cronología: los hechos documentados de Rana de Loveland

  1. 25 de mayo de 1955 Un viajante de comercio dice haber visto de madrugada, en un arcén de Ohio, tres figuras pequeñas con aspecto de rana, una de ellas con un objeto parecido a una varita que echaba chispas.
  2. Marzo de 1972 El agente Ray Shockey informa de una figura bípeda con aspecto de lagarto cruzando la carretera junto al río Little Miami: metro veinte, cara de rana, pies palmeados y piel correosa.
  3. Quince días después El agente Mark Matthews se encuentra en el mismo punto con lo que toma por un animal muerto. Dos policías en servicio en el mismo lugar consolidan el caso.
  4. Años después Matthews confirma que el reptil que vio era una iguana de unos noventa centímetros a la que le faltaba la cola, casi con certeza una mascota escapada, y declara públicamente que la historia es un bulo.

¿Hay una explicación racional para Rana de Loveland?

Este es uno de los pocos casos de este atlas que se puede considerar cerrado, y lo cerró uno de sus propios testigos. El agente Mark Matthews, el segundo policía implicado, confirmó que sí había visto un reptil en el mismo lugar del avistamiento del Hombre Rana. Y confirmó qué era: una iguana, casi con certeza una mascota escapada. Era grande —de unos noventa centímetros a poco más de un metro— y, detalle importante, le faltaba la cola, razón por la cual no la reconoció de inmediato como lo que era. Años después, Matthews fue todavía más explícito y declaró públicamente que la historia es un bulo. El hombre que disparó al supuesto Hombre Rana en 1972 dijo, en sus propias palabras, que lo que había allí era una iguana enferma. Esa explicación no solo resuelve su avistamiento: resuelve también el de Shockey, que ocurrió en el mismo punto quince días antes. Una iguana de un metro, sin cola, moviéndose de noche por el arcén y captada un instante por los faros de un coche patrulla, produce exactamente la descripción que dio Shockey: bípeda no, pero erguida sobre las patas traseras en el momento de huir, con cara aplanada, piel correosa y dedos largos que parecen palmeados. Es además un fenómeno perfectamente documentado en Estados Unidos: las iguanas verdes son mascotas comunes, se escapan o se abandonan con frecuencia al crecer, y aparecen regularmente en zonas donde no son nativas. Queda sin resolver el relato de 1955, con sus tres figuras y su varita chispeante. Pero conviene notar que ese relato tiene un solo testigo, no fue contemporáneo de ninguna investigación, y su elemento más llamativo pertenece de lleno al imaginario de los platillos volantes de mediados de los cincuenta.

¿Se puede visitar Rana de Loveland?

Loveland es una pequeña ciudad del condado de Hamilton, en el suroeste de Ohio, a unos treinta kilómetros al noreste de Cincinnati, y ha adoptado a su rana con un humor excelente. El escenario de los avistamientos de 1972 es la carretera junto al río Little Miami, y esa es de hecho la mejor razón para ir. El Little Miami Scenic Trail es una vía verde asfaltada de más de cien kilómetros construida sobre una antigua línea de ferrocarril, que atraviesa Loveland siguiendo el río. Es una de las mejores rutas ciclistas del Medio Oeste, y el tramo que pasa por el pueblo es exactamente el paisaje del caso: bosque de ribera, humedales y el río al lado. Ahí es donde viven las ranas de verdad, y ahí es donde alguien soltó una iguana. El centro de Loveland, junto a la vía verde, tiene alquiler de bicicletas y canoas, cafeterías y comercios que venden merchandising del Frogman sin ninguna vergüenza. Hay un festival anual dedicado a la criatura, y el pueblo lo trata con la ligereza que corresponde. Y a pocos minutos está el Loveland Castle (Château Laroche), un castillo medieval en miniatura construido a mano por un solo hombre, Harry Andrews, a lo largo de décadas. Es una de las rarezas más entrañables de Ohio y se visita. La mejor época es de abril a octubre. Y si se va en primavera al anochecer, junto al río, se oye un coro de ranas considerable, que es probablemente el origen más honesto de todo el asunto.

Fuentes consultadas

  1. Darren Naish, «Lore of the Loveland Frog — análisis zoológico del caso» — Tetrapod Zoology, 2020 académico
  2. Discovery UK, «Encountering the Loveland Frog: a cryptid tale from Ohio» — Discovery UK, 2023 web
  3. WCPO Cincinnati, «Officer who shot Loveland Frogman in 1972 says story is a hoax» — WCPO 9 News, 2016 hemeroteca
  4. The Portalist, «The strange case of the Loveland Frog, Ohio's amphibian cryptid» — The Portalist, 2022 web

Ficha revisada por V. Serrano el 28/07/2026 · Cómo verificamos el contenido

📎 Fuente: Folclore (curado)

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