El Snallygaster es un monstruo alado del folclore del oeste de Maryland, mitad ave y mitad reptil, con una envergadura descomunal, un pico largo y puntiagudo, garras como ganchos de acero y, en su primera descripción, un solo ojo en mitad de la frente.
¿Dónde y cuándo se ha avistado a Snallygaster?
Ubicación
Maryland, Estados Unidos
Fecha del avistamiento
Desconocido
Coordenadas
39.6, -77.4
Última actualización
UBICACIÓN
¿Qué es Snallygaster?
Pertenece a un paisaje concreto: el valle de Middletown, South Mountain y la sierra de Catoctin, en el condado de Frederick, y la montaña de Sugarloaf, en el límite con el condado de Montgomery. Lo lanzó el 12 de febrero de 1909 el Valley Register, un semanario de Middletown, bajo el titular «The Colored People Are in Great Danger»; la serie se conserva en papel en las bibliotecas públicas del condado de Frederick, y el 5 de marzo de 1909 ya imprimía la palabra Snallygaster. La recompensa de la Smithsonian y el plan de Theodore Roosevelt de cazarlo, que suelen contarse como la reacción nacional, forman parte del chiste de aquel primer artículo. El brote mejor documentado es el de noviembre y diciembre de 1932, cuando el Valley Register resucitó a la criatura y el Montgomery County Sentinel de Rockville narró cómicas partidas de caza en torno a Sugarloaf cuyo miedo apuntaba a los barrios negros. Una guía estatal de 1940 apuntó que el nombre podría venir del alemán schnelle Geister, espíritus veloces.
Al Snallygaster se le presenta casi siempre con el mismo párrafo. En febrero de 1909, un semanario de Middletown, en Maryland —el Valley Register— empezó a publicar avisos de un monstruo alado sobre el valle de Middletown; la historia creció semana a semana, la reprodujeron periódicos de todo el país, la Institución Smithsonian ofreció una recompensa por el cadáver y Theodore Roosevelt se planteó retrasar su safari africano para ir a cazarlo.
La serie de 1909 existe, y está en papel. El Valley Register no está en Chronicling America; sus números los guardan las bibliotecas públicas del condado de Frederick, en la Maryland Room de la biblioteca C. Burr Artz, y Jake Seboe los citó en diciembre de 2024 para Boundary Stones, de la cadena WETA. La primera pieza salió el 12 de febrero de 1909 con el titular «The Colored People Are in Great Danger. Monster Go-Devil or Winged Bovalopus in This Section of Maryland» («La gente de color corre gran peligro. Un monstruo Go-Devil o Bovalopus alado en esta parte de Maryland»). Traía un testigo que describía «alas enormes; un pico largo y puntiagudo; cuatro patas armadas con garras como ganchos de acero; un ojo en mitad de la frente», y decía que la bestia solo atacaba a la gente negra. La Smithsonian y Roosevelt están en ese primer artículo, como parte de la broma. El 19 de febrero el novelista T. C. Harbaugh la vio en Ohio, volando hacia Maryland; el 5 de marzo el titular era «Emmitsburg Saw the Great Snallygaster». Seboe señala como autores a los redactores del periódico, George C. Rhoderick y Ralph Wolfe, y a Harbaugh. La palabra, por tanto, está impresa en marzo de 1909. La hemeroteca de la Biblioteca del Congreso (Chronicling America) solo la recoge desde 1932, y antes de esa fecha no devuelve ninguna de cinco grafías (snallygaster, snalligaster, snarlygaster, snallygoster, snally gaster), según una consulta a texto completo hecha para esta ficha en 2026.
Lo que Chronicling America sí permite leer entero es el brote de finales de 1932. Y no se parece a lo que cuenta la leyenda moderna. Según Seboe, empezó en el propio Valley Register el 18 de noviembre de 1932, cuando George C. Rhoderick III, hijo del redactor de 1909, resucitó la historia con su tío Charles K. Rhoderick, como la cría del monstruo de 1909.
El 2 de diciembre de 1932, el Montgomery County Sentinel de Rockville dedicó su página ocho a un titular escrito para leerse en voz alta: «Sleeping Snallygaster Snores Serenely In Sugar Loaf Sunday; Seven Snares Set» («El Snallygaster dormido ronca plácidamente en Sugar Loaf el domingo: siete trampas colocadas»). Debajo: «El Bovalopus alado asusta a diez cazadores que lo espían en su guarida; se declara abierta la veda del monstruo y la comarca está horrorizada. Visto por última vez hace 23 años. Se alimenta de hombres de color, ya saben usted».
El texto arranca así: «Han pasado 23 años desde que el temido monstruo alado, el “Snallygaster”, apareció en la zona occidental de Maryland». Y sigue: «Con una envergadura de al menos 30 pies, extendiendo sus tentáculos como algún habitante prehistórico del Mioceno, el Snallygaster, o Bovalopus alado, ha sido visto por unos cuarenta vecinos de los condados de Washington, Frederick y el alto Montgomery en las dos últimas semanas». Veintitrés años antes de 1932 es 1909: el Sentinel cuenta desde la serie del Valley Register y da por hecho que la comarca la recuerda.
El resto del artículo es una pieza cómica. Diez hombres persiguen a la bestia sobre Dickerson «a razón de 60 millas por minuto», armados «con rifles, pistolas, escopetas y juramentos»; uno lleva un saco de «la poderosa y rarísima "baya del sueño", tenida por el señuelo más eficaz para el snallygaster». A «once minutos y once segundos después de las once de la mañana del domingo» lo encuentran roncando en una cueva de la montaña de Sugarloaf, se acobardan, olvidan las bayas y desandan el camino hasta Dickerson.
Dos semanas después, el 15 de diciembre de 1932, el Sentinel lo llevó a portada: «El Snallygaster planea sobre Rockville; un automovilista sube el muro del jardín del juzgado». Un conductor, en el cruce de Montgomery Avenue con la carretera de Frederick, «perdió los nervios hasta tal punto que subió el coche por el muro de dos pies y cruzó disparado el jardín del juzgado»; los testigos hablaron de «un pájaro grande, de seis pies largos de envergadura»; y «el experto en huellas dactilares Ted Vollten declaró ayer que estaba buscando marcas de sombra en la nieve por los alrededores de Snake's Den».
Hay algo en estos artículos que los relatos modernos se saltan sin ruido. La broma tiene una diana, y la diana son los vecinos negros de Maryland. Está ya en el titular del 12 de febrero de 1909. El subtitular del 2 de diciembre de 1932 dice que el monstruo «se alimenta de hombres de color»; los cazadores se retiran no sin antes «dar aviso a los residentes de color del pueblo»; la pieza del 15 de diciembre hace que la bestia se lance sobre «“The Run”, el barrio de color de Rockville». Según Seboe, el Sentinel siguió situando al monstruo sobre The Run durante años. Los escribían periódicos de propietarios blancos, para un público blanco, sobre el miedo de sus vecinos negros; y el Sentinel, periódico demócrata, contaba que había quien decía que el monstruo «aparece después de cada elección en la que el votante de color ha votado a un demócrata».
A partir de 1932 la criatura se convirtió en chiste recurrente de la prensa del condado. En agosto de 1933 el Sentinel contó que el Snallygaster se había peleado con el Águila Azul, emblema de la National Recovery Administration de Roosevelt, y que la derrota se oyó «con un estruendo que llegó hasta el valle de Middletown» antes de que huyera hacia Brasil; el resumen anual del propio periódico lo archivó en agosto, entre el tipo impositivo y el béisbol. En marzo de 1935, la guerra del Chaco entre Bolivia y Paraguay lo habría devuelto a casa, con el senador Huey Long llevando el asunto al Comité de Relaciones Exteriores del Senado.
También se escapó de Maryland. En julio de 1934 el Worcester Democrat de Pocomoke City informó de que Edward Lewis, de Pleasant Walk, en el norte del valle de Middletown, había matado a tiros un pájaro grande y moteado, de casi dos metros de envergadura y pico de diez centímetros, después de perder gallinas; los vecinos discutían si sería «la cría del temido Snallygaster que apareció por esta zona en noviembre de 1932». En enero de 1938 United Press usaba la palabra para un pánico en Mobile, Alabama; en septiembre de 1940, para un susto en Eastport, junto a Annápolis; en enero de 1952 un editorialista de Connecticut podía bromear con que el recién anunciado ornitóptero era «un simple intento de copiar al snallygaster, que fue famoso en Maryland hace unos veinte años», y añadía que el bicho «tenía además la costumbre de arrasar alambiques clandestinos en el norte de Maryland». En agosto de 1953, Associated Press describía el norte del condado de Cecil, sin más, como la zona «del Snallygaster» de Maryland.
Del nombre existe una explicación escrita razonablemente antigua. La guía del Federal Writers' Project Maryland: A Guide to the Old Line State (1940) sitúa a la criatura en el valle de Middletown y junto a un asentamiento negro cercano a la vieja destilería Horsey, a las afueras de Burkittsville, al pie de South Mountain, y da la etimología dos veces, las dos con cautela: «El nombre, según creen quienes han investigado la leyenda, bien pudo ser una corrupción del alemán schnellegeister, "espíritu veloz", porque esa parte del Estado se pobló densamente de familias alemanas llegadas de Pensilvania». En enero de 1945, un periódico en alemán de Cleveland, el Siebenbürgisch-Amerikanisches Volksblatt, lo repetía en el mismo modo condicional: el nombre «soll eine Verstümmelung des deutschen Wortes "Schnelle Geister" sein», es decir, se dice que es una deformación del alemán «espíritus veloces».
Cronología: los hechos documentados de Snallygaster
12 de febrero de 1909El Middletown Valley Register abre la serie con el titular «The Colored People Are in Great Danger. Monster Go-Devil or Winged Bovalopus in This Section of Maryland»; la recompensa de la Smithsonian y el safari de Roosevelt están dentro de ese primer artículo, ficticio. El 5 de marzo el titular ya es «Emmitsburg Saw the Great Snallygaster». El periódico no está en Chronicling America: sus números los guardan las bibliotecas públicas del condado de Frederick y los citó Jake Seboe en 2024.
1910 — la familia a la que perteneceWilliam T. Cox publica Fearsome Creatures of the Lumberwoods, colección impresa de cuentos exagerados de los campamentos madereros. No contiene ningún snallygaster, pero sí el snoligoster de los pantanos de Florida: misma terminación cómica y la misma premisa racial repugnante.
Noviembre de 1932El primer brote que se puede leer entero. Dos años después, el Worcester Democrat lo fecha con precisión al hablar de «el temido Snallygaster que apareció por esta zona en noviembre de 1932».
2 de diciembre de 1932El Montgomery County Sentinel de Rockville publica «El Snallygaster dormido ronca plácidamente en Sugar Loaf el domingo: siete trampas colocadas»: diez hombres armados, un señuelo de «baya del sueño», una guarida en la montaña de Sugarloaf y un subtitular que anuncia que la bestia «se alimenta de hombres de color».
15 de diciembre de 1932Portada del Sentinel: la criatura se lanza sobre «The Run», el barrio negro de Rockville, un automovilista sube el muro del juzgado y un experto policial en huellas declara que busca «marcas de sombra en la nieve» cerca de Snake's Den.
17 de agosto de 1933«El Snallygaster, derrotado por el Águila Azul, busca refugio en los pantanos de Brasil»: el monstruo pierde una pelea contra el emblema de la National Recovery Administration de Roosevelt. El resumen anual del propio Sentinel lo archiva en agosto, entre el tipo impositivo y el béisbol.
27 de julio de 1934Edward Lewis, de Pleasant Walk, en el norte del valle de Middletown, mata a tiros un pájaro grande y moteado, de casi dos metros de envergadura y pico de diez centímetros, tras perder gallinas. Los vecinos discuten si es una cría de snallygaster.
7 de marzo de 1935«La guerra del Chaco devuelve al Snallygaster a su guarida del condado de Montgomery»: el Sentinel cuenta que el conflicto entre Bolivia y Paraguay le ha alterado los nervios y que el senador Huey Long llevará el asunto al Comité de Relaciones Exteriores del Senado.
31 de enero de 1938United Press informa desde Mobile (Alabama) de que la policía desarma a vecinos negros aterrados que llevan tres semanas disparando al «monstruo de la calle Marmotte». El concejal Charles A. Baumhauer ofrece 2,50 dólares por su captura, «vivo o muerto»: la única recompensa por un snallygaster que hemos podido documentar.
1940 — el nombre en una guía estatalLa guía del Federal Writers' Project Maryland: A Guide to the Old Line State sitúa a la criatura en el valle de Middletown y junto a un asentamiento negro cercano a Burkittsville, y ofrece la etimología alemana dos veces, las dos con cautela: el nombre «bien pudo ser una corrupción del alemán schnellegeister, “espíritu veloz”».
4 de enero de 1945Un periódico en alemán de Cleveland, el Siebenbürgisch-Amerikanisches Volksblatt, cuenta a sus lectores que los vecinos de la zona de Burkittsville creen en un «Snallygaster» y que del nombre «se dice que es» (soll ... sein) una deformación del alemán Schnelle Geister, «espíritus veloces».
18 de enero de 1952Un editorial del East Hartford Gazette, en Connecticut, bromea con que el recién anunciado ornitóptero es «un simple intento de copiar al snallygaster, que fue famoso en Maryland hace unos veinte años», situando su fama en 1932 y no en 1909.
28 de agosto de 1953Un teletipo de Associated Press sobre un animal «semejante a un gorila» en el norte del condado de Cecil describe la zona, sin más, como la comarca «del Snallygaster» de Maryland. La palabra ha pasado a ser la etiqueta de una región, no la descripción de un animal.
¿Hay una explicación racional para Snallygaster?
Lo raro del Snallygaster es que el escepticismo no hay que traerlo de fuera. Las fuentes son bromas, y lo dicen.
Basta mirar lo que contienen de verdad los artículos de los años treinta: un nombre seudolatino (bovalopus, también escrito bovalapus), un cebo mágico llamado «baya del sueño», un avistamiento fechado a «once minutos y once segundos después de las once», un experto policial en huellas dactilares buscando «marcas de sombra en la nieve», un monstruo que pierde un combate contra el logotipo del New Deal y emigra a Brasil, y un regreso a casa provocado por la guerra del Chaco que habría que llevar al Senado de Estados Unidos. La comedia es el artículo. Hubo quien lo leyó así y quien no: según el relato de Jake Seboe de 2024 para Boundary Stones, de la cadena WETA, una lectora escribió en 1932 al Valley Register de Middletown que «nos parece muy graciosa», y otro lector, R. Austin Stine, protestó contra ella «tanto si pretende ser divertida como asustar a cierta clase de gente por alguna razón oculta, o cualquier otro propósito».
Los dos datos más repetidos salen del propio bulo. La recompensa de la Smithsonian y el safari de Theodore Roosevelt suelen contarse como la reacción nacional a 1909. Seboe, que trabajó con los ejemplares del Valley Register que guarda la Maryland Room de la biblioteca pública C. Burr Artz de Frederick, los encuentra los dos en la primera pieza del periódico, del 12 de febrero de 1909: la Smithsonian quería a la criatura viva y el Gobierno federal, muerta, y Roosevelt se planteó cancelar su cacería africana para ir a matarla. El mismo artículo tasa su piel en 100.000 dólares el pie cuadrado, como única sustancia capaz de pulir las «conchas punkle» de «Umbopeland», y ninguno de los dos lugares existe. Seboe califica la pieza de enteramente ficticia: ni la Smithsonian ni el Gobierno federal dijeron nunca haber perseguido a la criatura, y no hay indicio alguno de que Roosevelt la comentara. La única recompensa por un «snallygaster» que ofreció un cargo real, entre las fuentes de esta ficha, es mucho más modesta y veintinueve años posterior: el 31 de enero de 1938, en un teletipo de United Press desde Mobile (Alabama), el concejal Charles A. Baumhauer ofreció 2,50 dólares por la captura del «monstruo, vivo o muerto», en una noticia publicada mientras la policía desarmaba a vecinos negros que llevaban tres semanas disparando a las sombras de los callejones de Marmotte Street.
La afirmación de que en 1909 la historia arrasó en la prensa nacional tiene una prueba, y no la pasa. Chronicling America, la hemeroteca digital de la Biblioteca del Congreso, contiene miles de cabeceras de esa década, incluidos los diarios de Washington, a unos 75 kilómetros en línea recta de Middletown. Una consulta a texto completo hecha para esta ficha en 2026 (referencia 12) no devolvió ningún uso de la palabra, con ninguna de cinco grafías, entre 1900 y 1931; sus primeros resultados son de diciembre de 1932. El Valley Register no está en esa hemeroteca, así que la consulta no dice nada de la serie, que existe. Lo que mide es la frase habitual sobre una historia que se difundió mucho más allá de la comarca en 1909: el archivo que debería contener esa prueba no la muestra.
La etimología alemana es una creencia registrada. Nuestras dos fuentes antiguas la matizan: la guía estatal de 1940 dice que el nombre «bien pudo ser» una corrupción de schnellegeister y, en otro pasaje, que «probablemente se tomó de los colonos alemanes»; el artículo alemán de 1945 dice que «se dice que» lo es. La palabra tiene además parientes. Fearsome Creatures of the Lumberwoods, de William T. Cox (1910) —una colección impresa de cuentos exagerados de los campamentos madereros estadounidenses—, describe al snoligoster de los cipresales de Florida, un monstruo que, en el mismo registro repugnante, se deleita comiendo niños y hombres negros. Valga lo que valga la conexión con el alemán de Pensilvania, la terminación -gaster / -goster pertenecía a toda una familia cómica de bestias inventadas americanas, y el Snallygaster es claramente una de ellas.
Donde hay un animal real en el expediente, es un pájaro. El caso más limpio lo contó el Worcester Democrat en 1934 sin misterio ninguno: un granjero de Pleasant Walk al que le faltaban gallinas mató de un tiro algo de casi dos metros de envergadura, pico de diez centímetros y plumaje moteado. Ésas son las medidas de una garza grande, un buitre o un águila, todos ellos habituales en las crestas de Catoctin y South Mountain. El snallygaster llegó después, con los vecinos, que se preguntaban si el pájaro sería «la cría del temido Snallygaster».
Y hay una explicación social que las fuentes hacen imposible esquivar. El Snallygaster apuntó a la gente negra desde su primer titular: «The Colored People Are in Great Danger» («La gente de color corre gran peligro»), el 12 de febrero de 1909, sobre una criatura que solo los atacaba a ellos. El resurgir de 1932 dijo lo mismo, desde el subtitular del Sentinel, «se alimenta de hombres de color», hasta el vuelo en picado sobre «The Run», el barrio negro de Rockville, y la guía estatal de 1940 aún lo describía como «un fabuloso pájaro reptil de enorme tamaño que caza aves de corral y niños negros al caer la noche». Una historia con esa forma, impresa como entretenimiento en Maryland en 1909 y otra vez entre 1932 y 1940, tiene una diana, y leerla como una fantasía inofensiva deja la diana fuera.
De todo esto sobrevive algo pequeño pero cierto: un nombre estupendo, un paisaje y una conducta periodística bien documentada. El Snallygaster es uno de los ejemplares mejor conservados de criatura de periódico: un invento que un semanario de pueblo lanzó en febrero de 1909, que solo llegó a la prensa nacional digitalizada en 1932, y que desde entonces se cuenta como si alguien se lo hubiera creído.
¿Se puede visitar Snallygaster?
Los lugares que nombran las historias del Snallygaster están en los condados de Frederick y Montgomery, en el oeste de Maryland, y las páginas de periódico que las sostienen se leen gratis en internet.
La montaña de Sugarloaf. El Montgomery County Sentinel del 2 de diciembre de 1932 puso al monstruo dormido en una cueva «en lo alto de la montaña de Sugar Loaf». Esa montaña es propiedad privada de Stronghold, Inc., una fundación sin ánimo de lucro creada en 1946 por Gordon Strong, en 7901 Comus Road, Dickerson, Maryland 20842, teléfono (301) 874-2024. Stronghold da como horario del recinto de 8:00 hasta la puesta de sol, con la verja de entrada cerrada a las 16:00 todo el año. No se cobra entrada; esa misma página pide «una donación voluntaria de 5 dólares o más». El aparcamiento en el arcén está prohibido, y Stronghold cifra en unos 325 dólares el coste medio de la grúa. Los perros van con correa en todo momento, y el parque no tiene papeleras en ningún punto, así que la basura sale con quien la trajo. Esas condiciones seguían publicadas el 22 de septiembre de 2026. De Dickerson, al pie de la montaña, salieron los diez cazadores del 2 de diciembre de 1932.
Rockville, condado de Montgomery. El jardín del juzgado donde un automovilista subió supuestamente un muro de sesenta centímetros el 15 de diciembre de 1932 está en el centro de Rockville, a un paseo corto de la estación de metro de Rockville, en la línea roja.
El valle de Middletown, Burkittsville y South Mountain. Middletown está en la US 40 Alternate, entre Frederick y Boonsboro. Burkittsville, al pie de South Mountain, es la aldea que nombra la guía estatal de 1940. A poco más de un kilómetro al oeste se levanta el Memorial de los Corresponsales de Guerra que el cronista de la Guerra Civil George Alfred Townsend erigió para sus colegas, descrito en esa misma guía. Burkittsville es un municipio donde viven unos pocos cientos de personas.
El Catoctin Mountain Park. La sierra del Servicio de Parques Nacionales por la que se decía que volaba la bestia abre todos los días, de amanecer a anochecer. El centro de visitantes está en 6602 Foxville Road, Thurmont, Maryland 21788, abre de 9:00 a 16:30 y cierra en Año Nuevo, Acción de Gracias y Navidad. Cuando se llenan los aparcamientos del centro, el servicio de parques remite a Thurmont Vista, Hog Rock o el área de picnic de Chestnut, y añade que aparcar a lo largo de la Ruta 77 es legal siempre que el vehículo quede entero por fuera de la línea blanca. Comprobado el 22 de septiembre de 2026.
El archivo. Las páginas de periódico que sostienen esta historia son públicas y se leen a resolución completa en Chronicling America, la hemeroteca de la Biblioteca del Congreso; entre ellas, el Montgomery County Sentinel del 2 de diciembre de 1932, página 8, y el del 15 de diciembre de 1932, página 1. Una búsqueda a texto completo de la palabra en esa misma colección no devuelve nada anterior a diciembre de 1932. El Middletown Valley Register de febrero de 1909 no está digitalizado allí, y leerlo obliga al microfilm original en el condado de Frederick.
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