🦶 AVISTAMIENTO · EXP. Nº0555 ACTIVO

Jack el Saltarín

Jack el Saltarín fue el agresor embozado del pánico de Londres de 1837 y 1838, del que se decía que saltaba muros, escupía llamas azules y blancas y desgarraba a sus víctimas con garras de metal.

¿Dónde y cuándo se ha avistado a Jack el Saltarín?

Ubicación
London, Reino Unido
Fecha del avistamiento
Desconocido
Coordenadas
51.507, -0.128
Última actualización
UBICACIÓN

¿Qué es Jack el Saltarín?

Los rumores de un fantasma, un oso o un demonio que atacaba a mujeres corrieron por los pueblos al sur y al oeste de Londres desde el otoño de 1837 y llegaron a The Times en enero de 1838, cuando publicó una carta al Lord Mayor, Sir John Cowan, que culpaba a una apuesta entre hombres de alta posición. En febrero de 1838 Jane Alsop, cerca de Old Ford, y Lucy Scales, en Limehouse, describieron ataques de una figura con capa que escupía llama azul; Jane Alsop dijo que sus ojos parecían bolas de fuego rojo. Nadie fue condenado; la policía concluyó que el ataque a Alsop había sido una juerga de borrachos, y en pocas semanas aparecieron imitadores. El nombre siguió vivo en las novelas por entregas y en nuevos sustos en Aldershot en 1877 y en Liverpool en 1904, antes de acabar como coco para asustar a los niños.
Jack el Saltarín — ilustración
Imagen: Robert Prowse Jr. (1858–died circa 1934) · Public domain

¿Cuál es la historia de Jack el Saltarín?

Jack el Saltarín llegó a los periódicos de Londres en la última semana de diciembre de 1837, según el escritor Mike Dash, y se convirtió en asunto público en enero de 1838. El 9 de enero The Times publicó una carta anónima al Lord Mayor, Sir John Cowan, firmada por «un vecino de Peckham», junto con la respuesta de Cowan. Según la transcripción que da Dash en Fortean Studies (1996), la carta sostenía que «algunos individuos (de las clases más altas, según cree quien escribe) han apostado con un compañero travieso y temerario» a que no se atrevía a recorrer «muchos de los pueblos cercanos a Londres con tres disfraces: un fantasma, un oso y un demonio», y que «el cobarde villano ha logrado privar del sentido a siete damas». La opinión de Cowan, según la recogió The Times, fue que a quien escribía lo habían «aterrorizado unos ladrones» y por eso buscaba de ese modo el castigo a manos del Lord Mayor. Dash sigue el rastro de los rumores hasta Barnes, entonces un pueblo al suroeste de Londres, a principios de septiembre de 1837, donde se decía que un «fantasma, diablillo o demonio» con forma de «gran toro blanco» había atacado a varias personas, sobre todo mujeres. En los dos meses siguientes las historias llegaron a unas dos docenas de pueblos al sur y al oeste de la ciudad. The Times del 9 de enero contaba que «las criadas de Kensington, Hammersmith y Ealing contaban historias espantosas de un fantasma o demonio» del que se decía que una vez había apaleado a un herrero y le había desgarrado la carne «con garras de hierro». Dos días después el mismo periódico recogía que en Stockwell, Brixton, Camberwell y Vauxhall algunos vecinos habían muerto de miedo, cosa que Dash considera una exageración. El ataque mejor documentado ocurrió la noche del martes 20 de febrero de 1838 en Bearbinder Cottage, en Bearbinder Lane, cerca de Old Ford. Jane Alsop salió a la verja a atender a un hombre que dijo ser policía y le pidió que le llevara luz, porque «hemos atrapado a Jack el Saltarín aquí, en el camino». En su declaración ante la oficina de policía de Lambeth Street al día siguiente, publicada por The Times el 22 de febrero, contó que en cuanto le dio una vela el hombre se quitó la prenda de encima, «presentó un aspecto de lo más horrendo y espantoso» y «vomitó por la boca una cantidad de llamas azules y blancas, y sus ojos parecían bolas de fuego rojo». Le desgarró el vestido con unas garras que ella estaba segura de que eran «de alguna sustancia metálica», y luego el cuello y los brazos, hasta que una de sus hermanas logró soltarla. El 28 de febrero, hacia las ocho y media de la tarde, Lucy Scales y su hermana pasaban por Green-dragon-alley, en Limehouse, cuando una figura alta y delgada, con una capa grande, la aturdió con un fogonazo de llama azul. Se quedó ciega por un rato y «con violentas convulsiones»; el agresor «no intentó ponerles la mano encima, sino que se alejó al instante». Dash encontró una sola noticia de prensa sobre este ataque. James Lea, de la oficina de Lambeth Street, el agente que había dado con el asesino de Maria Marten en el Granero Rojo en 1827, se ocupó de los dos ataques.

Cronología: los hechos documentados de Jack el Saltarín

  1. 9 de enero de 1838 En la Mansion House, el Lord Mayor Sir John Cowan lee una carta anónima firmada por «un vecino de Peckham» que denuncia una apuesta entre hombres «de las clases más altas» para recorrer los pueblos cercanos a Londres disfrazados de fantasma, oso y demonio. Cowan sugiere que a quien escribe lo han «aterrorizado unos ladrones»; The Times publica la carta y su respuesta el 9 de enero.
  2. Enero de 1838 The Times cuenta que las criadas de Kensington, Hammersmith y Ealing narran «historias espantosas de un fantasma o demonio», y dos días después que en Stockwell, Brixton, Camberwell y Vauxhall algunos vecinos habrían muerto de miedo. Mike Dash sigue los rumores hasta Barnes a principios de septiembre de 1837.
  3. 20 de febrero de 1838 Jane Alsop declara que en casa de su padre, en Bearbinder Lane, cerca de Old Ford, un hombre que decía ser policía le pidió luz diciendo «hemos atrapado a Jack el Saltarín aquí, en el callejón», se quitó la prenda de encima, vomitó llamas azules y blancas y le desgarró el cuello y los brazos con unas garras que ella creyó «de alguna sustancia metálica».
  4. 28 de febrero de 1838 Hacia las ocho y media de la tarde, Lucy Scales, que pasaba con su hermana por Green-dragon-alley, en Limehouse, queda aturdida por un fogonazo de llama azul de una figura alta y delgada con una capa grande, ciega por un rato y «con violentas convulsiones». El agresor se aleja andando.
  5. 28 de febrero – 2 de marzo de 1838 Los magistrados de Lambeth Street interrogan a dos sospechosos del caso Alsop, un albañil llamado Payne y un carpintero llamado Millbank, sin acusación formal contra ninguno. Millbank admite que estaba muy borracho aquella noche; el magistrado jefe, el señor Hardwick, acaba diciéndole que ahora lo cree inocente, y no se juzga a nadie.
  6. 1867 La Newsagents' Publishing Company publica «Spring-Heel'd Jack: A Romance of the Nineteenth Century», que arranca diciendo que «hace ya algo más de un cuarto de siglo que los habitantes de Londres y sus suburbios vivieron en estado de terror continuo». Ahí Jack ya no es el agresor sino el vengador, que irrumpe contra un hombre que coacciona a una mujer gritando «¡Villano! ¡Villano!».
  7. 1887 La folclorista M. A. Courtney anota en The Folk-Lore Journal que un tramo de costa de Penzance «en mi infancia… se decía que era uno de los sitios frecuentados por “Jack el Saltarín”, al que yo entonces tenía un miedo mortal». Un pánico de la prensa londinense se ha convertido en coco infantil a 450 km, en Cornualles.
  8. 1908 El Chambers's Twentieth Century Dictionary lo recoge ya como nombre común: «Spring-heeled Jack, el que se supone capaz de saltar a gran altura o distancia para llevar a cabo travesuras o bromas». El demonio ha acabado siendo una acepción.
  9. 2012 Karl Bell publica «The Legend of Spring-Heeled Jack: Victorian Urban Folklore and Popular Cultures» (Boydell & Brewer), donde reconstruye el caso con relatos de folcloristas, romances de ciego, folletines, prensa, actas judiciales y material teatral entre 1837 y 1904.

¿Hay una explicación racional para Jack el Saltarín?

Nadie fue condenado nunca por las agresiones: el 28 de febrero de 1838 los magistrados de Lambeth Street interrogaron a dos sospechosos del caso Alsop, un albañil llamado Payne y un carpintero llamado Millbank, aunque a ninguno se le acusó formalmente. Un testigo dijo haberse cruzado con los dos cuando se alejaban de la casa; Millbank, que admitió estar tan borracho que apenas recordaba la noche, llevaba un sombrero blanco y una chaqueta de caza de fustán blanco, que James Lea identificó con la prenda «de hule blanco» que había descrito Jane Alsop. Jane y sus hermanas aseguraron que su agresor no estaba borracho. Al terminar la segunda jornada de vistas, el magistrado jefe, el señor Hardwick, le dijo a Millbank que ahora lo creía inocente, y Dash no encontró rastro de que se llegara a juzgar a nadie por la agresión. La policía sacó su propia conclusión: el superintendente Young, de la división K, que llevó la investigación junto con Lea, concluyó que «con el susto la joven se había equivocado mucho sobre el aspecto de su agresor» y que el asunto «no fue más que una juerga de borrachos». Lea, por su parte, se declaró «perfectamente convencido de la verdad de lo que declaró la señorita Alsop sobre la violencia que sufrió». Los rumores anteriores a febrero se deshicieron al comprobarlos. Dash cuenta que las indagaciones de periodistas locales y de la policía no dieron con ningún testigo directo; un «fantasma» resultó ser un inspector de policía en un caballo blanco, y otro una vaquilla de cara blanca. Una búsqueda en cinco periódicos locales publicados cerca de Londres, añade, salió vacía para los meses de septiembre a diciembre de 1837. Los saltos que le dieron nombre faltan en los testimonios directos. En la lectura de Dash, la familia de Jane Alsop vio huir al agresor «corriendo por los campos», y el de Lucy Scales se fue «andando». El Morning Chronicle le había atribuido «zapatos de muelles» el 10 de enero, antes de cualquiera de los dos ataques. Los imitadores aparecieron en pocas semanas, y Dash recoge a un joven llamado Daniel Granville, sorprendido en Kentish Town con una máscara que llevaba papel azul satinado en la boca «para simular el aliento de fuego de Jack», y a un tal James Painter, multado con 4 libras por sus correrías por Kilburn con una máscara barbuda y una sábana. El estudio de Karl Bell de 2012 sigue a la figura desde el rumor oral hasta la «sensación de la prensa metropolitana» y, por último, el «coco de cuento infantil para asustar a los niños», entre 1837 y 1904.

¿Se puede visitar Jack el Saltarín?

Jack el Saltarín no tiene dirección que poner en un mapa: los escenarios que nombran los relatos de 1838 están repartidos por Londres, y el punto que usa esta ficha es la coordenada convencional del centro de la ciudad, 51.5074, -0.1278. A Bow, donde vivía Jane Alsop, se llega por la estación de Bow Road —líneas District y Hammersmith & City— o por Bow Church, en el DLR. Limehouse, donde agredieron a Lucy Scales, tiene estación propia en el DLR; allí para también la línea c2c que sale de Fenchurch Street, y Clapham Common está en la línea Northern. Ninguno de los tres barrios tiene placa ni señal que recuerde el caso, y nada en esas calles conserva aspecto victoriano. La Mansion House, donde se leyó la carta el 9 de enero de 1838, está en Walbrook, EC4N 8BH. Sigue siendo la residencia oficial del Lord Mayor de la City de Londres; las bocas de metro más cercanas son Bank y Mansion House, y luego Cannon Street. Para el festival Open House admite visitas el sábado 12 y el domingo 13 de septiembre de 2026, en turnos guiados de 45 minutos a partir de las 11:00. La reserva se hace en programme.openhouse.org.uk con una cuenta gratuita del festival y se abrió a mediodía del 19 de agosto de 2026. El anuncio del festival advierte de que "due to enhanced security measures ID will be required on the day for entry and security screening will be in place". El material que sobrevive del caso es papel de periódico, y está en dos sitios. Las salas de lectura de St Pancras admiten a cualquier persona de 18 años o más con un pase gratuito; abren de 10:00 a 20:00 los lunes, de 9:30 a 20:00 de martes a jueves y de 9:30 a 17:00 los viernes y los sábados, y cierran los domingos. Por internet, el British Newspaper Archive funciona por suscripción, y su propio blog del 16 de febrero de 2026 da la colección por encima de los 100 millones de páginas; los diarios londinenses de 1838 están dentro. El London Museum Docklands ocupa el No. 1 Warehouse, West India Quay, Londres E14 4AL; la entrada es gratuita y abre todos los días de 10:00 a 17:00. Su nuevo edificio de Smithfield, EC1 9AG, abre el 28 de noviembre de 2026.

Fuentes consultadas

  1. Karl Bell, «The Legend of Spring-Heeled Jack: Victorian Urban Folklore and Popular Cultures» — Boydell & Brewer, 2012 académico
  2. Anonymous, "by the Author of 'The Confederate's Daughter'"; catalogued as Alfred Coates, «Spring-Heel'd Jack: A Romance of the Nineteenth Century (Spring-Heel'd Jack, The Terror of London)» — Newsagents' Publishing Company, London, 1867 libro
  3. M. A. Courtney, «Cornish Folk-Lore» — The Folk-Lore Journal, vol. 5, pp. 85-112, 1887 académico
  4. Thomas Davidson (ed.), «Entry: Spring-heeled Jack» — Chambers's Twentieth Century Dictionary, 1908 libro
  5. Thomas Davidson (ed.), «Chambers's Twentieth Century Dictionary, parte 4 (S–Z) — texto íntegro de la edición de 1908 con la entrada "Spring-heeled Jack"» — Project Gutenberg (transcripción de la edición de W. & R. Chambers, 1908), 1908 libro
  6. Findmypast and the British Library, «The British Newspaper Archive» — Digitised newspaper archive, 106 million pages from 2,911 titles since 1699, 2026 archivo
  7. Mike Dash, «Spring-heeled Jack: To Victorian Bugaboo from Suburban Ghost, part 1 — 'What really happened': the rumours from Barnes in September 1837, the Peckham letter and the Lord Mayor's reply (The Times, 9 January 1838), the Alsop and Scales statements, the Lambeth Street hearings and the imitators, from contemporary newspapers» — Fortean Studies, vol. 3, pp. 7–125 (author's web edition, archived by the Wayback Machine), 1996 académico
  8. Mike Dash, «Spring-heeled Jack: To Victorian Bugaboo from Suburban Ghost, part 3 — the leaps, the 'spring shoes' of the Morning Chronicle of 10 January 1838 and the claws in The Times of 9 January 1838» — Fortean Studies, vol. 3, pp. 7–125 (author's web edition, archived by the Wayback Machine), 1996 académico

Ficha revisada por V. Serrano el 29/07/2026 · Cómo verificamos el contenido

📎 Fuente: Enigma Atlas

Tu veredicto, agente: Yo también lo vi 0 Creíble 0 Dudoso 0

💬 Testimonios de campo (0)

Aún no hay testimonios. Añade el primero.

Añade tu testimonio

🔒 Entra para dejar un testimonio