Amargosa Opera House and Hotel es un lugar reputado como embrujado en Death Valley Junction, California, US. Su fama procede de apariciones, fenómenos inexplicables y testimonios recogidos a lo largo del tiempo.
¿Dónde está Amargosa Opera House and Hotel?
Ubicación
Death Valley Junction, California, US
Tipo
Teatro
Coordenadas
36.302, -116.415
Testimonios
0
Última actualización
UBICACIÓN
¿Por qué se dice que Amargosa Opera House and Hotel está embrujado?
En marzo de 1967, un pinchazo detuvo a una bailarina de gira y a su marido en un pueblo minero de bórax al borde del Valle de la Muerte. Mientras arreglaban la rueda, Marta Becket se asomó por un agujero en la puerta trasera del Corkill Hall, la vieja sala recreativa, y el Domingo de Resurrección lo alquilaron por cuarenta y cinco dólares al mes. Su primera función, el 10 de febrero de 1968, reunió a doce personas; noches después no fue nadie. Así que entre septiembre de 1968 y septiembre de 1974 pintó el público que no tenía: 266 figuras renacentistas por las paredes y una cúpula de querubines y músicos en el techo. Actuó ante ellas cuarenta y cuatro años, hasta su despedida del 12 de febrero de 2012. Murió en su casa de Death Valley Junction el 30 de enero de 2017, a los 92 años. Desde entonces, huéspedes y equipos de televisión paranormal llaman embrujado al hotel contiguo; la fundación que lo gestiona no dice nada parecido en ninguna página de su web. El único espíritu que anuncia es el que pintó Becket: una bailarina fantasmal, ella misma, girando por la columnata como un remolino de polvo.
¿Cuál es la historia de Amargosa Opera House and Hotel?
Death Valley Junction no es un pueblo que creciera. Es el plano de una empresa.
Apareció en el mapa en 1907, cuando la Pacific Coast Borax Company terminó el ferrocarril Tonopah & Tidewater. En 1916 la compañía cerró la mina Lila C, trasladó su planta de tratamiento al cruce, levantó el pueblo minero de Ryan y lo volvió a plantar dieciséis kilómetros al noroeste, y prolongó el ramal como Death Valley Railroad: veintiséis kilómetros de vía estrecha. La población saltó de golpe a unos trescientos habitantes, alojados en chabolas y tiendas de campaña.
En 1922 la empresa compró más terreno y a partir de 1923 construyó lo que sigue en pie: dieciséis edificios principales levantados de una sola tacada hasta 1925, proyectados por el arquitecto angelino Alexander Hamilton McCulloch en un colonial español despojado. Muros de carga de adobe, cubiertas planas de vigas de madera tras petos de adobe, lucernarios con estructura de acero y una tapia continua que enlaza edificios bajos alrededor de una plaza en U. Oficinas, dormitorios, casa del médico con hospital, garaje con gasolinera, andén de ferrocarril y, en el extremo noreste, una sala recreativa para bailes, oficios religiosos, cine, funerales y asambleas del pueblo. Se llamaba Corkill Hall.
El bórax no se quedó. Desde 1927 la minería de la compañía se desplazó al distrito de Kramer, cerca de Barstow, y a principios de los años treinta aquí ya no quedaba prácticamente nada. En 1932 se reformó parte del dormitorio de adobe como hotel abierto al público. En 1947 la empresa dejó de extraer mineral y desmontó la planta.
Veinte años después, en marzo de 1967, un coche con una rueda pinchada entró en la gasolinera de enfrente. Dentro iban Marta Becket —nacida Martha Beckett en Nueva York en 1924, cuerpo de baile del Radio City Music Hall, con Show Boat, A Tree Grows in Brooklyn y Wonderful Town en su hoja de Broadway— y su marido, Thomas B. Williams. Estaban de gira con el espectáculo unipersonal de ella, ballet y pantomima, con base en Nueva York y ocho o nueve meses al año en la carretera, y ya habían acordado entre ellos que querían instalarse en otra parte. Mientras arreglaban la rueda, Becket se metió por el extremo norte abandonado del complejo y se asomó a un agujero en la puerta trasera de la sala recreativa.
La alquilaron el Domingo de Resurrección, 26 de marzo de 1967, por cuarenta y cinco dólares al mes, con la condición de costear ellos cada reparación. Terminaron la gira de aquella primavera, cerraron la del verano en Death Valley Junction en agosto y en octubre decidieron dejar la carretera para siempre. Williams construyó los cuatro metros de proscenio añadido, colgó la iluminación, pintó el edificio por dentro y por fuera y rotuló a mano el nombre nuevo en el lateral exterior: Amargosa Opera House.
Becket estrenó el 10 de febrero de 1968 ante doce espectadores, en una sala de 105 butacas. Se levantaba el telón los lunes, viernes y sábados, y hubo noches en que no se vendió una sola entrada. En septiembre de 1968 empezó a pintar el público que no tenía. Terminó en septiembre de 1974 —seis años— y dejó 266 figuras españolas del siglo XVI por las paredes, un rey y una reina presidiendo el muro del fondo con una familia de toreros y dos de sus propios gatos dormidos sobre cojines de terciopelo rojo en las esquinas inferiores, y en el techo los Cuatro Vientos, hileras de querubines, siete palomas de la paz y una cúpula con dieciséis figuras tocando instrumentos antiguos.
En 1973, al ver que podían comprar la sala, Becket y Williams constituyeron una fundación sin ánimo de lucro californiana para conservarla. En 1980 esa fundación compró el pueblo entero, y fue el propio Williams quien mecanografió y firmó el expediente que llevó el Death Valley Junction Historic District al Registro Nacional. El matrimonio se rompió en 1983; su compañero de escena durante las dos décadas siguientes fue Thomas J. Willett, «Wilget», muerto en 2005. Becket seguía subiéndose a las puntas pasados los setenta y, tras una caída, rehízo el espectáculo entero en lo que llamó The Sitting Down Show, el espectáculo sentado. Se despidió del escenario el 12 de febrero de 2012, con 87 años, y dejó la propiedad en manos de un patronato. Murió en su casa de Death Valley Junction el 30 de enero de 2017, a los 92. Su autobiografía, To Dance on Sands, la había publicado Stephens Press en 2006.
Cronología: los hechos documentados de Amargosa Opera House and Hotel
1907Death Valley Junction aparece en el mapa cuando la Pacific Coast Borax Company termina el ferrocarril Tonopah & Tidewater. Nueve años después la empresa cierra la mina Lila C, traslada aquí su planta, muda el pueblo de Ryan dieciséis kilómetros al noroeste y tiende el Death Valley Railroad; la población salta a unos trescientos habitantes en chabolas y tiendas.
1923-1925La compañía del bórax levanta el complejo de adobe en U según proyecto del arquitecto angelino Alexander Hamilton McCulloch: dieciséis edificios principales de una sola tacada, entre ellos la sala recreativa llamada Corkill Hall. Desde 1927 la minería se va al distrito de Kramer; en 1932 parte del dormitorio se convierte en hotel público y en 1947 se desmonta la planta.
Marzo de 1967Marta Becket y su marido, Thomas B. Williams, paran en la gasolinera a arreglar una rueda pinchada durante una gira de conciertos. Ella se asoma a un agujero en la puerta trasera de la sala recreativa en desuso; el Domingo de Resurrección, 26 de marzo, la alquilan por cuarenta y cinco dólares al mes con la condición de costear ellos las reparaciones.
10 de febrero de 1968Primera función en la recién bautizada Amargosa Opera House, ante doce espectadores en una sala de 105 butacas. Williams había construido el proscenio, colgado la iluminación y rotulado a mano el nombre nuevo en el muro exterior. Se representaba lunes, viernes y sábados, y algunas noches no se vendió una sola entrada.
Septiembre de 1968 - septiembre de 1974Becket pinta su público permanente: 266 figuras españolas del siglo XVI en las paredes y después el techo con los Cuatro Vientos, querubines, siete palomas y una cúpula de dieciséis músicos. El expediente que redactó Williams en 1980 da ambas fechas y anota que para entonces ella había actuado 1.575 veces «ante públicos que iban de Cero al aforo, 105».
14 de mayo de 1980Williams, como presidente de Amargosa Opera House, Inc., firma la propuesta de inclusión del Death Valley Junction Historic District en el Registro Nacional, tramitada con el número de expediente 80000802. Ese mismo año la fundación —constituida por el matrimonio en 1973— compra el pueblo entero para poder conservarlo.
2002El tratamiento impreso más antiguo que puede fecharse dentro de la literatura de hoteles embrujados: California Hauntspitality, de Robert y Anne Wlodarski, incluye una entrada del Amargosa Hotel en la que se recoge que la gerente, Lori Novak, lo llamó el sitio con más espíritus en el que había estado.
26 de noviembre de 2010Ghost Adventures emite un episodio rodado en el Amargosa, montado sobre la afirmación de que allí hubo varios suicidios. Es la primera de las dos visitas de televisión paranormal que aportan casi todo el folclore que hoy se le atribuye al hotel.
12 de febrero de 2012Función de despedida de Becket, un domingo por la tarde, a los 87 años. Deja de lado el programa habitual para cantar canciones suyas, con vestido de terciopelo y bigote postizo; la sala se llena con aproximadamente tanta gente como habitantes tuvo el pueblo en su mejor momento. «Nunca había tenido un público así», les dice.
17 de mayo de 2013The Dead Files emite su episodio de Death Valley Junction y presenta a un conserje llamado Thomas Blower que supuestamente se ahorcó en el ala vieja, a una madama apodada Shotgun Kitty y a «hombres enfermos que podrían ser mineros del bórax»: el origen más probable de los pasos de trabajadores del bórax que se repiten sobre este hotel desde entonces.
30 de enero de 2017Becket muere en su casa de Death Valley Junction a los 92 años; lo confirma el ayudante del forense del condado de Inyo. Susan Sorrells, que la trató durante décadas, declara al Las Vegas Review-Journal que el espíritu que ella recuerda es la bailarina fantasmal que Becket pintó en la columnata.
14 de febrero de 2026La función del 58.º aniversario, dos pases dedicados a los murales con la Vegas City Opera y el pianista Jérémie Favreau, agota las entradas por anticipado. Las visitas guiadas siguen siendo dos al día y el hotel de dieciséis habitaciones sigue aceptando reservas por teléfono; el café del recinto lleva cerrado desde antes de 2020.
¿Hay una explicación racional para Amargosa Opera House and Hotel?
La historia de fantasmas de este sitio tiene una particularidad: los dueños del edificio no la cuentan.
En las ocho páginas de la web de la propia Amargosa Opera House —teatro, hotel, café, historia, reservas, prensa y las dos dedicadas a Becket— las palabras ghost, haunted, spirit y paranormal aparecen tres veces en total, todas en la misma página y todas como metáfora: Becket se pintaba a menudo a sí misma como un remolino de polvo, «una figura fantasmal que asciende en espiral desde ninguna parte», y «su espíritu es eterno». Como control del mismo barrido, su apellido aparece más de cuarenta veces. La única habitación del hotel que la gestión destaca es la 22, y lo hace por un mural: una bailarina sobre una bola, pintada en homenaje a Red Skelton, que se alojó allí.
Donde sí vive el folclore habitación por habitación es en la literatura de turismo embrujado y en la televisión. El tratamiento impreso más antiguo que he podido fechar es California Hauntspitality (Robert y Anne Wlodarski, Whitechapel Productions, 2002), cuya entrada sobre Death Valley Junction recoge que la gerente del hotel, Lori Novak, llamó al Amargosa «el sitio con más espíritus en el que ha estado nunca». Ghost Adventures rodó aquí un episodio emitido por primera vez el 26 de noviembre de 2010, montado sobre la afirmación de que hubo «varios suicidios». The Dead Files continuó el 17 de mayo de 2013 con un conserje llamado Thomas Blower que supuestamente se ahorcó en el ala vieja, una tabernera y madama apodada Shotgun Kitty y «hombres enfermos que podrían ser mineros del bórax». Ese último dato es el origen más probable de los trabajadores del bórax a los que se atribuyen los pasos en este hotel: la impresión de una médium ante la cámara en 2013, no un testimonio que nadie anotara.
De aquellos mineros conviene decir dos cosas sin rodeos. Los hombres que picaban el mineral vivían en Ryan, primero a diez y luego a veintiséis kilómetros; Death Valley Junction era la planta, la estación, las oficinas y los dormitorios. Y se marcharon. La minería se trasladó al distrito de Kramer a partir de 1927, la planta se desmontó en 1947 y, para cuando el hotel tuvo una recepción digna de ser rondada, el pueblo de la compañía llevaba una generación casi vacío.
La persona mejor situada para opinar dio el veredicto más justo. Susan Sorrells, dueña del vecino Shoshone y amiga de Becket durante sus décadas en el desierto, declaró al Las Vegas Review-Journal en 2017 que por allí pasaban de vez en cuando equipos de rodaje y «supuestos investigadores paranormales», pero que el espíritu que ella recuerda es el que pintó Becket: una bailarina fantasmal girando por la columnata del teatro. «Eso dejó bastante claro a todo el mundo cuáles eran sus deseos», dijo Sorrells. La única afirmación de primera mano de aquel obituario la puso Amy Noel, artista de Tecopa, y es una broma que Becket hizo sobre sí misma: «Prometió que lo encantaría, así que cuento con que ande por aquí».
¿Se puede visitar Amargosa Opera House and Hotel?
Esto es un hotel en funcionamiento, no una ruina, y está abierto. La dirección es la carretera 127 de California esquina con State Line Road, Death Valley Junction, CA 92328. La recepción, en el (760) 852-4441, atiende todos los días de 8:00 a 20:00, y las habitaciones se reservan por teléfono o correo electrónico, no por internet.
Las visitas guiadas al teatro son dos al día, a las 9:00 y a las 18:00, por 20 dólares los adultos y 10 los niños, que se pagan en recepción; los grupos se conciertan con antelación. El precio se mantuvo en 15 y 5 dólares desde 2022 hasta algún momento de 2025. Las funciones son puntuales, no de temporada, y se agotan: la función del 58.º aniversario, el 14 de febrero de 2026 —dos pases dedicados a los murales, con la Vegas City Opera y el pianista Jérémie Favreau, a 40 dólares—, colgó el cartel de agotado antes de la fecha, igual que la «gran reapertura» del 54.º aniversario del 12 de febrero de 2022. El aniversario cae siempre en torno al 10 de febrero, la fecha del estreno de Becket en 1968. El último acto anunciado en la web al cerrar esta ficha era una matinal del fin de semana del Día de la Madre, el sábado 9 de mayo de 2026.
El hotel tiene dieciséis habitaciones, con aire acondicionado en verano y calefacción en invierno, sin televisión y sin teléfono; los huéspedes comparten una despensa abierta las veinticuatro horas en el comedor pintado. Conviene comer antes de llegar: el Amargosa Café, en el mismo recinto, está cerrado —lo dice su propia página con esas palabras— y su última publicación es de 2019. En Death Valley Junction no hay gasolinera. Furnace Creek queda a unos 43 kilómetros al noroeste, Shoshone al sur, el Longstreet Inn a once kilómetros al norte cruzando la frontera de Nevada, y Las Vegas a unos 150 kilómetros al este.
Elija bien la fecha. La propia web del hotel advierte de que de junio a octubre se alcanzan de 43 a 49 °C de día y que de noche puede no bajarse de 35 °C; agosto y septiembre son temporada de monzón y el pueblo se inunda, porque el nivel freático está a unos tres metros y el cruce es el punto bajo al que baja el agua de las montañas de alrededor. De noviembre a abril se está bien. El hotel pide a los huéspedes que no dejen ropa en el suelo y que sacudan los zapatos antes de calzárselos, por los escorpiones y las arañas. El cámping de enfrente admite autocaravanas y tiendas un máximo de dos noches, sin agua ni luz, por 10 dólares, con permiso de recepción.
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