Attmore–Oliver House es un lugar reputado como embrujado en North Carolina, US. Su fama procede de apariciones, fenómenos inexplicables y testimonios recogidos a lo largo del tiempo.
¿Dónde está Attmore–Oliver House?
Ubicación
North Carolina, US
Tipo
Casa / mansión
Coordenadas
35.108, -77.042
Testimonios
0
Última actualización
UBICACIÓN
¿Por qué se dice que Attmore–Oliver House está embrujado?
La Attmore-Oliver House ocupa el solar 102 del plano de New Bern, en el lado sur de Broad Street (Carolina del Norte). Samuel Chapman, escribano del tribunal superior del condado de Craven, compró el solar en 1790 y levantó allí una casa de madera de planta y media. Lo que hoy ve el visitante es la ampliación de hacia 1834-1835, que la subió a dos plantas y media y le añadió una cuarta chimenea, hecha después de que el comerciante marítimo Isaac Taylor la comprara para su hija Mary y su marido, George Sitgreaves Attmore. Siguió en la misma línea familiar, Attmore y luego Oliver, hasta la muerte de Mary Taylor Oliver, «Miss Mary», en 1951; la New Bern Historical Society se la compró a sus sobrinos por 30.000 dólares y la conserva desde entonces. Su papel en la guerra civil no está documentado: el expediente del Registro Nacional solo dice que el material médico recuperado en una excavación de 1962 «indica un posible uso como hospital o de la U. S. Sanitary Commission». El relato del fantasma es el de Miss Mary, y el rastro impreso más antiguo que se puede fechar es un pie de foto de 1961 sobre ventanas rotas: la casa abandonada, decía, tenía «un aire de casa encantada».
Esta es la parte de atrás de la casa. La fachada de Broad Street, con su porche clásico, sus balcones de hierro fundido y las puertas de guillotina bajo las ventanas, mira al otro lado; la New Bern Historical Society llama a este porche corrido de dos alturas «el acceso que suelen ver los visitantes», y es donde se representan cada octubre los sainetes del Ghostwalk. Poco de lo que se ve aquí es tan antiguo como sugiere el relato del fantasma: la casa de Samuel Chapman, de hacia 1790, tenía planta y media y tres chimeneas, y el piso superior y la cuarta chimenea son de la ampliación de hacia 1834-1835.
Imagen:
self · CC BY-SA 3.0
¿Cuál es la historia de Attmore–Oliver House?
La casa tiene dos edades, y la de la fotografía es la más joven de las dos.
El solar 102 del plano de New Bern pasó a William Wickliffe y sus hijos en 1775, y en 1790 Elizabeth Wyckcliffe se lo vendió a Samuel Chapman. Chapman había servido en la guerra de Independencia como teniente a las órdenes de George Washington y en diciembre de 1788 fue nombrado escribano del tribunal superior del condado de Craven, cargo que ocupó hasta su muerte. Prosperó como comerciante, compró bastante suelo y llegó a primer vigilante de la logia masónica de San Juan; cuando Washington llegó a New Bern en su gira por el Sur, en 1791, Chapman formaba parte del comité ceremonial designado para «atender» al presidente. Parece que empezó a construir poco después de comprar el solar, en una ciudad de «unas 2.000 almas», y la casa estaba levantada sin duda en 1806, cuando murió y dejó a su hija Carolina «el solar número ciento dos con sus mejoras, en el lado sur de Broad Street, en New Bern, donde ahora vivo». El inventario leído en 1807 registraba el mobiliario de una casa acomodada, unos veinticinco galones de brandy y veintiuna personas esclavizadas que trabajaban su plantación a las afueras.
Lo que Chapman construyó no es el edificio que se ve hoy. La excavación de Stanley South, en 1962, recuperó su tamaño y su forma: una casa de madera de planta y media, con dos chimeneas exteriores en el extremo oeste y solo una en el este, y un cobertizo adosado por detrás. No se conserva ninguna imagen de ella.
Carolina Chapman Waring y su marido, Henry, ocuparon la casa hasta 1834, cuando se vendió a Isaac Taylor, comerciante marítimo y banquero de New Bern cuya propia casa de ladrillo en Craven Street era una de las más elegantes de la ciudad. Taylor nunca vivió en Broad Street. Compró la casa para su hija Mary, que se casó ese mismo año con George Sitgreaves Attmore, y tanto la evidencia arquitectónica como la arqueológica fechan la ampliación por entonces: la casita se subió a dos plantas y media, se le añadió una cuarta chimenea y se le puso, del lado de Broad Street, la fachada clásica —porche, balcones de hierro fundido y puertas de guillotina bajo las ventanas— que la sociedad histórica considera una de las primeras fachadas de estilo neogriego de New Bern. Attmore era hijo de Sarah «Sallie» Sitgreaves, hermana del juez John Sitgreaves, y de William Attmore, el comerciante de Filadelfia cuyo diario de un viaje de negocios a New Bern en 1787 se sigue citando por su descripción de la ciudad.
El testamento de Taylor, fechado el 4 de septiembre de 1844, surtió efecto al morir él el 4 de julio de 1846. Dejaba a Mary la casa de Broad Street y una séptima parte de las personas de su propiedad. Eran setenta y cinco, desde una criatura de once meses llamada Betty hasta Bill Foy, de sesenta y cuatro años, y tasadas desde los cincuenta dólares de Sam Lane, de cincuenta y nueve, hasta los seiscientos veinticinco de Bill Martin, de veintidós. La mayoría trabajaba en la plantación Glenburnie de Taylor. Están nombradas en la investigación que la propia sociedad histórica ha publicado sobre esta casa, y prácticamente en nada de lo que se ha escrito de ella después.
Mary Taylor Attmore murió el 29 de febrero de 1852, a los cuarenta y cinco años. Su hija mayor, Hannah, se había casado con William Hollister Oliver el 20 de abril de 1854, y cuando George S. Attmore murió el 15 de diciembre de 1859 Hannah heredó la casa. De ahí viene el segundo apellido. La escritura no sobrevivió a la guerra: un traspaso de 1885 a sus hijos anota que la anterior «se ha extraviado, sin duda por el traslado de los registros durante la guerra».
La guerra alcanzó a la familia, aunque ningún documento la sitúe dentro de la casa. New Bern cayó ante Ambrose Burnside el 14 de marzo de 1862 y siguió en manos de la Unión hasta septiembre de 1865. Todos los hermanos de Hannah se alistaron en el ejército confederado, y su marido sirvió de intendente; su lápida en el cementerio de Cedar Grove sigue diciendo «Quartermaster, C.S.A.». Isaac Taylor Attmore, que se alistó nueve días después de la secesión de Carolina del Norte, murió en Spotsylvania el 12 de mayo de 1864. Sitgreaves Attmore fue capturado al caer Fort Fisher en enero de 1865, estuvo preso en Elmira, fue canjeado y murió de diarrea crónica en Point Lookout el 22 de mayo de 1865. El hermano menor fue herido en mayo de 1864, estuvo en Appomattox y quedó en libertad bajo palabra en Greensboro. Muchas familias de New Bern pasaron la ocupación en High Point; a las tías solteras de Hannah, Phebe, Catharine y Frances Taylor, les permitieron quedarse en su casa de Craven Street tras firmar la Proclamación de Amnistía de Lincoln. Los Oliver salieron de la Reconstrucción sin perder la casa.
Hannah murió de reuma el 25 de febrero de 1881 y dejó sus bienes inmuebles a sus hijas. El censo de 1880 había encontrado once personas viviendo allí, incluida Emily Grimes, la criada de la familia. William Hollister Oliver, que por entonces vendía seguros de incendio, marítimos y de accidentes, murió el 21 de octubre de 1908 a los setenta y nueve años, y heredó su hija Mary Taylor Oliver. Nacida en 1859, «Miss Mary» vivió toda su vida en la casa y llegó a ser su única propietaria. Lo que New Bern recordaba de ella no era nada espectral: se dice que tuvo la osadía de fumarse un cigarrillo en público en la esquina de New con Middle, con gran escándalo de la ciudad. Su testamento, del 17 de octubre de 1945, dejó la casa a cinco sobrinos: los cuatro hermanos Huske, de Fayetteville, y Henry B. Constable. Ellos la vendieron a la New Bern Historical Society por 30.000 dólares, un compromiso audaz para una entidad que entonces tenía cuarenta socios y poco más de doscientos dólares en caja.
Cronología: los hechos documentados de Attmore–Oliver House
1775El solar 102 del plano de New Bern se traspasa a William Wickliffe y sus hijos, según las escrituras resumidas en el expediente del Registro Nacional.
1790Elizabeth Wyckcliffe vende el solar a Samuel Chapman, escribano del tribunal superior del condado de Craven, que poco después empieza a construir una casa de madera de planta y media.
1791Chapman, primer vigilante de la logia masónica de San Juan, forma parte del comité designado para «atender» al presidente Washington en su visita de dos días a New Bern durante la gira por el Sur.
1806, inventario leído en 1807Chapman muere y deja la casa a su hija Carolina. El inventario, leído al año siguiente, relaciona el mobiliario, unos veinticinco galones de brandy y veintiuna personas esclavizadas que trabajaban su plantación a las afueras de New Bern.
1834Carolina Chapman Waring, ya instalada en Nueva York, vende la casa al comerciante marítimo Isaac Taylor, que la compra para su hija Mary y el marido de esta, George Sitgreaves Attmore. La ampliación a dos plantas y media, con una cuarta chimenea y una fachada clásica, se fecha por entonces.
4 de julio de 1846Muere Isaac Taylor. Su testamento del 4 de septiembre de 1844 deja a Mary la casa de Broad Street y una séptima parte de las setenta y cinco personas de su propiedad, cuatro de ellas nombradas con edad y precio: Betty, once meses; Bill Foy, sesenta y cuatro años; Sam Lane, cincuenta y nueve, tasado en cincuenta dólares; Bill Martin, veintidós, en seiscientos veinticinco.
15 de diciembre de 1859Muere George Sitgreaves Attmore y hereda la casa su hija mayor, Hannah, casada desde 1854 con William Hollister Oliver. La frase del expediente según la cual «los Attmore dieron la casa y el solar a su hija» en 1860 no puede ser exacta: la madre había muerto en 1852 y el padre en 1859.
14 de marzo de 1862New Bern cae ante las tropas de la Unión al mando de Ambrose Burnside y queda ocupada hasta septiembre de 1865. El marido de Hannah servía de intendente confederado y todos sus hermanos se habían alistado; la escritura de 1860 se perdió, y un traspaso de 1885 anota que se había «extraviado, sin duda por el traslado de los registros durante la guerra».
12 de mayo de 1864Isaac Taylor Attmore, hermano de Hannah, muere en Spotsylvania. Otro hermano, Sitgreaves, moriría en Point Lookout el 22 de mayo de 1865 tras ser capturado en Fort Fisher.
21 de octubre de 1908William Hollister Oliver muere a los setenta y nueve años y hereda su hija Mary Taylor Oliver, nacida en 1859, la casa en la que había vivido toda su vida.
1951Muere «Miss Mary», la última de la familia que vivió en la casa. Su edad al morir es de noventa y uno en el estudio de 1989 y de noventa en la web de la sociedad, que además da sus fechas como 1859-1951. Su testamento del 17 de octubre de 1945 dejó la casa a cinco sobrinos.
1953La New Bern Historical Society compra la casa a los sobrinos de Miss Mary por 30.000 dólares, con cuarenta socios y poco más de doscientos dólares en caja, y empieza a restaurarla. El estudio de Hughey de 1989 fecha en 1954 la venta por los cuatro hermanos Huske.
23 de junio de 1961The New Bern Mirror publica dos fotografías de la casa con pies de foto de la sociedad. El primero es la asociación fechable más antigua de esta casa con la palabra: «FEA Y DESAMPARADA. Las ventanas rotas y un exterior deslucido daban a la abandonada Attmore-Oliver House un aire de casa encantada en 1953». Es un comentario sobre el abandono, no sobre un fantasma.
Febrero de 1962Stanley South excava el solar para el Departamento estatal de Archivos e Historia, establece el tamaño y la forma de la desaparecida casita de 1790 y recupera «mucho material médico y de otro tipo» de la época de la guerra civil. Su informe de treinta páginas figura en la bibliografía del expediente.
20 de enero de 1972La casa se inscribe en el Registro Nacional de Lugares Históricos, referencia 72000932, con un expediente preparado por John B. Wells, del Departamento estatal de Archivos e Historia, y firmado el 9 de septiembre de 1971. Es el documento que dice que se desconoce el uso del edificio durante la guerra civil.
1991La sociedad histórica celebra el primer Ghostwalk, fechado por su propia publicidad como «22.ª edición anual» en 2012 y como su «36.º año» en 2026. Los sainetes históricos se representan en el porche trasero de la Attmore-Oliver. Es cuarenta años después de la muerte de Miss Mary.
Octubre de 2007Un periódico comunitario de la zona de New Bern, al enumerar los atractivos del MUMfest de ese mes, imprime que «la histórica Attmore-Oliver House ofrece visitas nocturnas de casa encantada». Ese mismo año, Weird Carolinas de Roger Manley da la frase que Wikipedia sigue citando para la fama de la casa.
Verano de 2011Las oficinas administrativas de la sociedad vuelven a la Attmore-Oliver House, que deja de ser casa museo y pasa a ser una sede en funcionamiento con tres salas amuebladas abiertas al visitante.
¿Hay una explicación racional para Attmore–Oliver House?
Las mejores pruebas sobre este fantasma vienen de la institución que es dueña de la casa, y casi todas son silencio.
La New Bern Historical Society ha publicado dos trabajos de investigación sobre este edificio: el relato de Jim Gunn sobre los primeros treinta y cinco años de propiedad de la sociedad, en mayo de 1988, y la historia de las familias de Patricia M. Hughey, en abril de 1989. Entre los dos suman unas 3.600 palabras sobre esta casa y esta gente. En ellos las palabras ghost, ghosts, haunting, spirit, apparition, supernatural y legend aparecen cero veces, frente a treinta y cuatro apariciones de «Oliver», veintinueve de «Attmore», treinta y tres de «house» y tres de «restoration» en los mismos dos textos. La única aparición de «haunted» es una cita, y no habla de ningún fantasma. Gunn reproduce un pie de foto de The New Bern Mirror del 23 de junio de 1961, y el original dice: «FEA Y DESAMPARADA. Las ventanas rotas y un exterior deslucido daban a la abandonada Attmore-Oliver House un aire de casa encantada en 1953». El sujeto de esa frase son unos cristales rotos. (La reimpresión de Gunn se deja fuera, sin decirlo, las palabras «en 1953» que iban dentro de la frase.)
Se puede apretar más. El Mirror está digitalizado de 1958 a 1974, 798 números. Páginas que llevan a la vez «Attmore» y «ghost»: ninguna. «Attmore» y «ghosts»: ninguna. «Attmore» y «haunted»: una, y es un falso positivo, una relación de solares que menciona «Attmore's field» impresa junto a un poema con la palabra «haunting». Controles hechos el mismo día en el mismo corpus: «Attmore» con «Historical», cuarenta y tres páginas; «Attmore» con «restoration», seis; una palabra inventada, ninguna. Y hay una cautela que va en dirección contraria y conviene decir: la página de 1961 que sí imprime «haunted look» es invisible a una búsqueda de «haunted», porque su texto escaneado dice «haiinthd». Un cero de este corpus vale lo que valgan sus controles.
Lo que sí se fecha con precisión es el negocio. El Ghostwalk de la sociedad se anunciaba como su «22.ª edición anual» en 2012 y como su «36.º año» en 2026, dos afirmaciones independientes que sitúan la primera edición en 1991, cuarenta años después de la muerte de Miss Mary y treinta y ocho después de la compra de la casa. Los sainetes históricos se representan en el porche trasero de la Attmore-Oliver; en 2026 la entrada de adulto cuesta 20 dólares anticipada y 25 durante el evento. La sociedad tiene cuidado con lo que vende: «El Ghostwalk no es una casa encantada, ni algo espeluznante, ni sobrenatural, ni una visita a casas históricas». Y en el único sitio donde sí menciona al fantasma, el texto de su visita autoguiada, lo dice en pasiva y luego se calla a medias. Tras describir el escritorio portátil de Miss Mary sobre una mesa de la salita, el texto dice: «“Miss Mary” murió en 1951 a los 90 años. Y se cuenta que su fantasma sigue ocupando la casa…». Esa frase única, al final de un inventario de muebles, es toda la afirmación. Es también donde le falla la aritmética a la propia sociedad: da sus fechas como 1859-1951, que no dejan noventa años, y el artículo de 1989 dice noventa y uno.
El hospital de la guerra civil, que es la otra mitad de la fama de esta casa, se puede ver crecer. El informe de excavación de Stanley South, de febrero de 1962, registró material médico. El expediente del Registro Nacional, firmado en septiembre de 1971, lo convirtió en «se desconoce el uso de la estructura durante los años de la guerra, pero el hallazgo de mucho material médico y de otro tipo de esa época […] indica un posible uso como hospital o de la U. S. Sanitary Commission». Hughey, en 1989, citando el expediente, escribió que la casa «pudo usarse como hospital durante la ocupación porque se encontraron suministros médicos». Las páginas de turismo fantasmal, y hasta hace poco esta, lo imprimen como hecho probado y le añaden una fase confederada que no sostiene ninguna fuente. Dos de los sitios más grandes del género ofrecen en su lugar unos «poltergeists» sin nombre atribuidos a «una epidemia de viruela de hace mucho», sin fuente ninguna; uno de ellos archiva la casa en una dirección, 563 U.S. 17 Business, que no es la suya.
Dos preguntas no se han podido cerrar. La afirmación de Wikipedia de que esta es «una de las casas más embrujadas de New Bern» se apoya en una sola cita, la página 195 de Weird Carolinas de Roger Manley (2007), y el día en que se escribió esto ese libro era ilegible en todos los corpus de texto completo probados: la copia de Internet Archive respondía «Item not available» incluso a una palabra de control inexistente, HathiTrust devolvía 403 y la interfaz de Google Books devolvía 429 por cuota diaria agotada. Un libro local de fantasmas que importaría más, Ghosts on the River de Rose Goode McCullough (Raleigh: Edwards and Broughton, 1972), citado como fuente en el propio boletín de la sociedad, no aparece en ninguna biblioteca digital alcanzable. La necrológica de Miss Mary es una tercera pregunta abierta, y por un motivo medible y no por una ausencia: no hay ningún periódico de New Bern de 1951 digitalizado. El Sun Journal está disponible de 1917 a 1922 y el Mirror desde 1958, mientras el mismo archivo el mismo día devolvía 2.388 aciertos de «Attmore» y 395.313 de «New Bern». Las dos cosas se dejan abiertas en vez de cerrarlas con un cero.
¿Se puede visitar Attmore–Oliver House?
La Attmore-Oliver House es la sede de la New Bern Historical Society, en el 511 de Broad Street, New Bern (Carolina del Norte), y no es una casa museo. La mayor parte del edificio son oficinas: la administración en la planta baja, los despachos del director y del conservador en la primera y el archivo de la sociedad arriba. Hace años que no funciona como museo completo, y decirlo también es información útil.
Lo que está abierto es poco pero real: tres salas amuebladas —comedor, salón y salita, montadas como la vida en New Bern a mediados del siglo XIX—, además de una exposición de objetos de la guerra civil en la planta baja sobre la batalla de New Bern y sus consecuencias, y fotografías y mapas en el pasillo y la escalera. El escritorio portátil de Miss Mary está en la salita; en la primera planta hay una casa de muñecas que reproduce el edificio, donada en 2002 por los descendientes de Hannah Attmore Oliver Hurke. La visita es libre, en horario de oficina, de lunes a viernes de 10 a 16 h, y en verano la oficina cierra los viernes a mediodía. Conviene llamar antes al +1 252-638-8558, porque las salas se abren al ritmo de la jornada de un equipo pequeño. En la web de la sociedad hay un texto de visita autoguiada para imprimir. La sociedad no publica precio de entrada para la casa y pide que se llame; tampoco dice que sea gratuita, así que conviene no darlo por hecho.
El jardín patrimonial Attmore-Oliver ocupa una manzana entera y está abierto todos los días de sol a sol, con entradas por el 512 de Pollock Street y por la verja de la sociedad en el 511 de Broad Street. Ojo a la dirección: el expediente del Registro Nacional de 1971 y el propio artículo de la sociedad de 1989 sitúan la casa en el 513 de Broad Street.
Una advertencia práctica sobre lo que se ve. La fachada clásica, con su porche, sus balcones de hierro fundido y sus puertas de guillotina, da a Broad Street. El porche corrido de dos alturas, que es la cara de la casa en casi todas las fotografías, incluida esta, es la parte de atrás, la que la propia sociedad describe como «el acceso que suelen ver los visitantes».
Para el fantasma, la única ocasión organizada es el Ghostwalk, la campaña de recaudación de la sociedad, tres tardes de octubre: del 22 al 24 de octubre en 2026, de 18 a 21.30 h, con sainetes históricos en el porche trasero de esta casa y un puesto de repostería detrás. Participan trece emplazamientos, seis de ellos en el cementerio de Cedar Grove. La entrada de adulto cuesta 20 dólares anticipada y 25 durante el evento; 17 para socios, militares en activo y estudiantes de 13 a 23 años; 5 para niños de 3 a 12 y gratis para menores de 3. Las entradas son solo en papel y valen para las tres noches, aunque no todos los emplazamientos abren todas. La sociedad advierte con claridad que esto no es una atracción de casa encantada.
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