👻 LUGAR EMBRUJADO · EXP. Nº9475 ACTIVO

Camp Chase

Camp Chase es un lugar reputado como embrujado en Ohio, US. Su fama procede de apariciones, fenómenos inexplicables y testimonios recogidos a lo largo del tiempo.

¿Dónde está Camp Chase?

Ubicación
Ohio, US
Tipo
Cementerio
Coordenadas
39.944, -83.076
Testimonios
0
Última actualización
UBICACIÓN

¿Por qué se dice que Camp Chase está embrujado?

Camp Chase, el campo de instrucción y prisión de la Unión que estuvo al oeste de Columbus, Ohio, entre 1861 y 1865, ya no existe: encima hay casas. Queda su cementerio confederado de Sullivant Avenue, un rectángulo amurallado de lápidas de mármol bajo un arco de granito con una sola palabra grabada, AMERICANS. Su historia de fantasmas es la Dama de Gris, una mujer con velo que, según se cuenta, llora entre las tumbas y deja flores sobre ellas. La mujer existió. Se llamaba Louisiana Ransburgh Briggs, se casó con un veterano de la Unión e iba tapada porque sus vecinos de Columbus desaprobaban sus simpatías sureñas. Un periódico de Richmond contó en 1900 que se había montado una vigilancia en el cementerio y que «se descubrió la identidad de la mujer del velo»; en junio de 1917 los United Confederate Veterans la presentaron a su convención de Washington y acordaron que se la conociera como el «ángel confederado de Camp Chase». Murió en 1950, a los cien años, y está enterrada al otro lado de la ciudad. Todo lo que se dice que hace el fantasma está documentado antes en una mujer viva, y ni la historia de este cementerio publicada en 1906 ni el organismo que hoy lo administra han mencionado jamás ninguna aparición.
Camp Chase, Ohio, Estados Unidos
Vista a vuelo de pájaro de Camp Chase, de A. Ruger. Retrata el campamento, que se desmanteló al acabar la guerra y hoy está urbanizado; lo que sobrevive, y de lo que trata este expediente, es el cementerio confederado. Imagen: Ruger, A.; Ehrgott, Forbriger & Co. · Public domain

¿Cuál es la historia de Camp Chase?

Camp Chase no se construyó para presos. Cuando los voluntarios de Ohio desbordaron el Camp Jackson, improvisado en un parque de Columbus en la primavera de 1861, las autoridades abrieron un campamento mayor cuatro millas al oeste de la ciudad, en tierras de labor arrendadas junto a la National Road, y le pusieron el nombre de Salmon P. Chase, exgobernador de Ohio y secretario del Tesoro de Lincoln. Siguió siendo campo de instrucción durante toda la guerra, pero el primer prisionero llegó en junio de 1861 y en noviembre ya había allí cerca de trescientos hombres, muchos de ellos civiles del Norte acusados de ayudar a la Confederación. La rendición de Fort Donelson, el 16 de febrero de 1862, le cambió el carácter. Con quince mil prisioneros que alojar, el gobierno federal convirtió en cárceles varios campos de instrucción, y Camp Chase fue uno. Cuando los intercambios de prisioneros se detuvieron en el verano de 1863 la población pasó de dos mil; el 31 de enero de 1865 llegó a 9.423, su máximo. La viruela recorrió los barracones aquel último invierno. En julio de 1865 los presos supervivientes habían salido, el campamento se desmontó y el terreno acabó urbanizándose. Hoy es el barrio de Hilltop de Columbus y del campamento no queda nada. Lo que queda es el cementerio. Cada tumba llevaba un cabecero de madera con el nombre, la compañía, el estado y la fecha de enterramiento; el gobierno los sustituyó después por un tablón macizo con la misma inscripción y, escribió Knauss, «en pocos años todo se pudrió». Los barracones se derribaron al acabar la guerra y con aquella madera vieja se cercó el cementerio. Terminada la guerra, familiares y amigos se llevaron 126 cuerpos, y se trajeron aquí confederados enterrados en el cementerio municipal de Columbus y en Camp Dennison, cerca de Cincinnati. El 23 de abril de 1879 el gobierno federal compró la finca, descrita en la escritura como el cementerio confederado que antes ocupaba la prisión rebelde de Camp Chase. A Henry Briggs, que labraba las tierras de enfrente de la verja, se le contrató siendo gobernador Rutherford B. Hayes para mantenerlo desbrozado por veinticinco dólares al año con cargo al fondo de imprevistos del estado; cuando el gobernador Bishop cortó el pago, el cementerio volvió a las zarzas. Quien cambió aquello fue William H. Knauss, veterano de la Unión herido en la guerra, que se mudó de Nueva Jersey a Columbus en 1893 y encontró el recinto con la verja y las jambas caídas, «invadido de zarzas, matorral y malas hierbas, convertido en refugio de animales». Se puso de acuerdo con Henry Briggs para limpiarlo. En 1895 celebró un primer acto memorial pequeño: tres días antes se cayeron del cartel todos los oradores anunciados, «convencidos de que sería impopular y les perjudicaría como profesionales», así que Knauss pagó el día de su bolsillo y acudió medio centenar de personas. Lo repitió el 5 de junio de 1896 con el capitán W. B. Allbright, un exconfederado que llevaba años viviendo discretamente en Columbus sin darse a conocer como tal. En 1897 el general John B. Gordon se comprometió a que el Sur mandara flores y asistieron entre mil y mil quinientas personas. Ese año se colocó en el suelo un pedrusco de dieciséis toneladas con la inscripción «2260 soldados confederados de la guerra 1861-1865 enterrados en este recinto», y Knauss levantó encima un arco de madera pintado con una sola palabra: AMERICANS. El 7 de junio de 1902 aquel arco de madera se sustituyó por el de granito que sigue en pie, coronado por un soldado que mira al sur. En 1908 la Comisión para el Marcado de las Tumbas de los Muertos Confederados colocó las lápidas de mármol, remató el muro con una reja metálica y construyó la verja de entrada. El muro de piedra se rehízo en 1921. Y hubo una mujer. Louisiana Ransburgh Briggs, nacida en diciembre de 1849, fue enviada al norte desde la plantación de su padre en New Madrid, Misuri, cuando la guerra llegó allí en 1862; se casó con Joseph Briggs, veterano de la Unión y granjero acomodado de la misma familia que poseía las tierras de enfrente, y vivió en Briggsdale, al oeste de Columbus. Cubierta con un velo espeso, recorría las seis millas hasta el cementerio para esparcir flores sobre las tumbas abandonadas, a veces con sus dos hijos pequeños. La prensa del Sur habló de ella antes de que la campaña de Knauss hiciera respetable el cementerio: en junio de 1900 el Richmond Times contaba a sus lectores que «se montó una vigilancia en Camp Chase y se descubrió la identidad de la mujer del velo», que la señora Gay Ide, de soltera Caskey, antes de Richmond, se le había unido, y que cuando las amenazaron de cara al Decoration Day el capitán Allbright se plantó en el cementerio a protegerlas. El 5 de junio de 1917, en la vigesimoséptima reunión de los United Confederate Veterans en Washington, el general Bennett H. Young la presentó a la convención y los delegados respondieron con el grito rebelde. La resolución aprobada aquel día está impresa en las actas: en adelante, «en la historia de esta asociación», sería «honrada y conocida como el “ángel confederado de Camp Chase”». Los teletipos que difundieron la noticia usaron otro título, y es el que se quedó: «la Dama del Velo de Camp Chase». Murió el 26 de febrero de 1950, a los cien años, y está enterrada no aquí, sino en el cementerio de Green Lawn, en Columbus.

Cronología: los hechos documentados de Camp Chase

  1. Mayo-junio de 1861 Camp Chase abre cuatro millas al oeste de Columbus como campo de instrucción de Ohio, con el nombre de Salmon P. Chase. El primer prisionero llega en junio; en noviembre hay ya cerca de trescientos, muchos civiles del Norte acusados de ayudar a la Confederación.
  2. 16 de febrero de 1862 Se rinde Fort Donelson y el gobierno federal, con quince mil prisioneros que alojar, convierte Camp Chase y otros campos de instrucción en campos de prisioneros.
  3. 8-9 de septiembre de 1864 Muere el prisionero enterrado en la tumba 233. La lista de difuntos que Knauss imprimió en 1906 lo da como «Allen, B. L., Co. D, 50.º de Infantería de Tennessee, murió el 9 de septiembre del 64»; el proyecto campchase.us, sobre expedientes militares y de prisión, lo identifica como el soldado Benjamin F. Allen, muerto de neumonía el 8 de septiembre.
  4. 31 de enero de 1865 La población reclusa alcanza su máximo, 9.423. La viruela recorre los barracones; en julio salen los últimos presos y el campamento se desmonta.
  5. 23 de abril de 1879 El gobierno federal compra el cementerio, descrito en la escritura como el cementerio confederado que antes ocupaba la prisión rebelde de Camp Chase. El mantenimiento sigue siendo intermitente: a Henry Briggs, que labra enfrente de la verja, se le pagan veinticinco dólares al año bajo el gobernador Hayes, y el pago se corta más tarde.
  6. Decoration Day de 1885 Según el Richmond Times del 10 de junio de 1900, se amenazó a las dos mujeres que decoraban las tumbas y el capitán W. B. Allbright, exconfederado que vivía discretamente en Columbus, se presentó en el cementerio a protegerlas. La página digitalizada imprime el año como «1SS5»; 1885 es la lectura coherente con la secuencia que da el propio artículo.
  7. 1893 William H. Knauss, veterano de la Unión herido en la guerra y recién llegado de Nueva Jersey, encuentra el cementerio con la verja caída e «invadido de zarzas, matorral y malas hierbas», y acuerda con Henry Briggs que lo desbroce.
  8. 5 de junio de 1896 Se celebra el primer acto memorial completo, un año después de uno pequeño en 1895 del que se habían caído todos los oradores anunciados tres días antes. Participa el capitán Allbright; asisten alrededor de cien personas.
  9. 1897 El general John B. Gordon consigue que el Sur mande flores y asisten entre mil y mil quinientas personas. Se coloca un pedrusco de dieciséis toneladas con la inscripción «2260 soldados confederados de la guerra 1861-1865 enterrados en este recinto» y encima un arco de madera pintado con la palabra AMERICANS.
  10. 10 de junio de 1900 El Richmond Times publica el relato fechable más antiguo de la mujer del velo: «se montó una vigilancia en Camp Chase y se descubrió la identidad de la mujer del velo». Nombra a la señora Gay Ide, de soltera Caskey, como su acompañante, y a Henry Briggs como quien facilitó a Allbright el informe del ayudante general sobre el campamento.
  11. 7 de junio de 1902 Se descubre el arco memorial de granito, que sustituye al de madera: diecisiete pies de alto, con un soldado sobre la clave mirando al sur y una sola palabra, AMERICANS.
  12. 1906 Knauss publica The Story of Camp Chase, unas 176.700 palabras que incluyen la lista completa de enterramientos. Usa la palabra «grave» 313 veces y «ghost» ninguna.
  13. 1908 La Comisión para el Marcado de las Tumbas de los Muertos Confederados coloca las lápidas de mármol, remata el muro con reja metálica y construye la verja decorativa de entrada, la misma en la que la leyenda moderna sitúa una placa sobre el fantasma.
  14. 5 de junio de 1917 En la vigesimoséptima reunión de los United Confederate Veterans en Washington, el general Bennett H. Young presenta a Louisiana Ransburgh Briggs a la convención y los delegados responden con el grito rebelde. La resolución aprobada dispone que sea «honrada y conocida como el “ángel confederado de Camp Chase”»; los teletipos la llaman «la Dama del Velo de Camp Chase» y cuentan que llevaba diez años yendo al cementerio con un velo espeso, recorriendo seis millas con sus dos hijos pequeños.
  15. 26 de febrero de 1950 Louisiana Ransburgh Briggs muere a los cien años. La entierran en el cementerio de Green Lawn, en Columbus, no en Camp Chase; su lápida fue destrozada por vándalos en diciembre de 2016.
  16. 1973 El conjunto de Camp Chase, incluido el cementerio confederado, entra en el Registro Nacional de Lugares Históricos.
  17. 1988 The Ghosts of Ohio fecha en este año, en una recreación histórica celebrada junto al cementerio, el grupo de testimonios más conocido: mucha gente oyendo llorar a una mujer. Es la fecha concreta más antigua que se le puede poner a la versión fantasmal, y llega setenta y un años después de que la mujer real fuera nombrada en Washington.

¿Hay una explicación racional para Camp Chase?

La Dama de Gris no es un invento. Es una mujer real, con nombre, marido, domicilio y una costumbre documentada, convertida después de morir en aparición. Lo que sí se puede medir es cuándo ocurrió esa conversión y lo poco que sobrevive del relato moderno al contacto con los documentos. Lo primero que falla es el misterio mismo. La versión de hoy tiene una figura que se desvanece cuando uno se acerca; las fuentes de la época dicen lo contrario. En junio de 1900 el Richmond Times contaba, dentro de un artículo sobre la campaña memorial de Knauss, que «se montó una vigilancia en Camp Chase y se descubrió la identidad de la mujer del velo». Diecisiete años después ella estaba subida a un estrado en Washington y su nombre se pronunció en voz alta ante siete mil veteranos. El velo no era un sudario, era cobertura social: su marido era veterano de la Unión y comisionado del condado de Franklin, y las simpatías sureñas de una mujer de esa casa se topaban, según el teletipo de 1917, con vecinos «que a menudo expresaban su desaprobación». Lo segundo que falla es la antigüedad. El texto anterior de Enigma Atlas afirmaba que la historia se contaba «desde al menos principios del siglo XX». Ese periodo está inusualmente bien cubierto por la prensa estadounidense digitalizada, y Camp Chase fue noticia nacional dentro de él: en el corpus Chronicling America de la Biblioteca del Congreso, «camp chase» y «confederate cemetery» aparecen juntos en 131 páginas, «camp chase» y «memorial arch» en 69, y «knauss» y «camp chase» en 178. La expresión «lady in gray» sale en 2.755 páginas de ese mismo corpus y «lady in grey» en 4.600. Cruzadas, «camp chase» con «lady in gray» dan cero páginas, y «camp chase» con «lady in grey» dan dos, ninguna de este cementerio. Como control de la propia consulta, «camp chase» junto a una cadena sin sentido también da cero, y «camp chase» junto a «veiled lady» da doce, que es por donde apareció la noticia de 1917. El fantasma no está en la prensa del periodo que la leyenda reclama. Lo tercero es el silencio del único hombre que debería haberlo contado. The Story of Camp Chase (1906), de William H. Knauss, tiene unas 176.700 palabras y es la historia de este cementerio: «cemetery» sale 135 veces, «grave» 313, «flower» 91, «prisoner» 360 y «woman» 35. «Ghost», «haunt», «apparition», «phantom», «spectre» y «superstition» salen cero veces. La única excepción es una figura retórica del acto de 1899 —«si las almas que habitan en el eterno lugar de Dios vuelven a la tierra, dos mil formas espectrales estuvieron reverentes mientras cantaban las voces frescas de los niños»—, planteada como hipótesis y no como testimonio. Knauss nombra además a Henry Briggs siete veces y al capitán Allbright por su nombre, de modo que conocía a la familia y al reparto entero; sencillamente no tenía ningún fantasma que contar. La tumba existe y el vínculo con ella no. Knauss imprimió la lista completa de enterramientos: la entrada 233 dice «Allen, B. L., Co. D, 50.º de Infantería de Tennessee, murió el 9 de septiembre del 64». El proyecto de investigación campchase.us, trabajando sobre expedientes militares confederados y registros de prisión, lo identifica como el soldado Benjamin F. Allen, capturado herido en Missionary Ridge en noviembre de 1863 y muerto de neumonía el 8 de septiembre de 1864: un día antes que en la lista de 1906 y con otra inicial intermedia. Algunas versiones dan el número de tumba 223 en lugar de 233. Pero nada de 1900, 1906 ni 1917 ata a Louisiana Briggs a una tumba concreta: todos los relatos la describen esparciendo flores sobre todas. Tenía catorce años y vivía en Ohio cuando Allen murió. La versión de que estaba prometida con él no tiene ningún respaldo documental, y así lo reconoce incluso el blog que la repite. Las flores se explican solas. El cementerio confederado de Camp Chase es una parcela militar federal abierta todos los días de amanecer a anochecer, sin entrada y sin personal a pie de verja, y la propia normativa floral del Departamento de Asuntos de los Veteranos dice que «pueden colocarse flores naturales cortadas sobre las tumbas en cualquier época del año». No existe ningún registro de visitantes, así que «flores sin visitante registrado» describe todos los ramos que se han dejado allí. La Hilltop Historical Society, los Sons of Confederate Veterans y las United Daughters of the Confederacy celebran actos en el recinto. The Ghosts of Ohio, un grupo de investigación afín a la leyenda, anota que nunca ha encontrado flores sobre la tumba de Allen en sus propias visitas, y fecha el grupo de testimonios de llanto más conocido en una recreación histórica celebrada junto al cementerio en 1988. En cuanto a la placa: no existe. El Departamento de Asuntos de los Veteranos enumera exactamente dos monumentos en el cementerio, el pedrusco de 1897 y el arco de 1902, y el panel interpretativo que el propio departamento instaló en el sitio tiene 598 palabras en las que «cemetery» sale ocho veces, «grave» doce, «Knauss» tres y «Briggs» una, mientras que «ghost», «haunt», «lady», «gray», «grey» y «legend» no salen ni una. La verja decorativa en la que la leyenda coloca esa placa la construyó en 1908 la Comisión para el Marcado de las Tumbas de los Muertos Confederados, por seguridad. Ni el departamento ni el Servicio de Parques Nacionales, que ha publicado una unidad didáctica completa sobre este cementerio, mencionan ninguna aparición. Y a diferencia de casi todos los lugares embrujados, aquí no hay siquiera una segunda voz comercial que contradiga a la oficial: el cementerio es propiedad federal, la entrada es libre y ninguna empresa vende un tour de fantasmas del recinto. Hay un detalle que conviene conservar: el color. Todas las fuentes contemporáneas hablan de un velo, y los relatos posteriores sobre Louisiana Briggs precisan que era negro y espeso. El gris llega con el fantasma, y es un disfraz muy gastado: el propio catálogo de Enigma Atlas lleva el motivo de la dama gris o blanca en veinte de sus fichas. Lo que se le quitó no fue solo el nombre: fue el luto. Hasta la cifra del pedrusco está en discusión. Dice 2.260; la resolución de 1917 de los United Confederate Veterans dice 2.460; el Servicio de Parques Nacionales da 2.229 muertos y 2.199 tumbas; y el Departamento de Asuntos de los Veteranos afirma que «oficialmente se estiman 2.168 restos en 2.122 sepulturas», y añade, con sus propias palabras, que eso «no coincide con la inscripción del monumento del pedrusco».

¿Se puede visitar Camp Chase?

El cementerio confederado de Camp Chase está en el 2900 de Sullivant Avenue, Columbus, Ohio 43204, unas seis millas al oeste del centro, en mitad de una calle residencial del barrio de Hilltop. Es una parcela militar federal administrada por la National Cemetery Administration y gestionada desde el cementerio nacional de Dayton, teléfono 937-268-2221. La entrada es gratuita, no hay oficina ni centro de visitantes en el recinto ni terminal de consulta, y el recinto abre todos los días de amanecer a anochecer. La parcela está cerrada a nuevos enterramientos. Lo que se ve es un rectángulo amurallado de menos de una hectárea con lápidas confederadas de mármol de remate apuntado en filas numeradas, el pedrusco de 1897 con su inscripción y, encima, el arco de granito de 1902 con la palabra AMERICANS y un soldado en lo alto mirando al sur. El muro es de 1921 y la verja decorativa de entrada, de 1908. En Sullivant Avenue hay un marcador histórico de la Ohio Bicentennial Commission, el número 27-25, que cuenta la historia del campamento de la guerra; del campamento no queda nada sobre el terreno, de modo que no hay nada que visitar de la prisión, los barracones ni el hospital. El conjunto entró en el Registro Nacional de Lugares Históricos en 1973. Si quiere llevar flores, puede: la normativa del Departamento de Asuntos de los Veteranos admite flores naturales cortadas sobre las tumbas en cualquier época del año, artificiales solo entre el 10 de octubre y el 15 de abril, y una banderita estadounidense por tumba. No se puede sujetar nada a una lápida ni ponerlo encima, y el personal revisa las sepulturas el primer y el tercer miércoles de cada mes. A lo largo del año se celebran actos conmemorativos; el más conocido es el acto de junio que patrocina desde hace décadas la Hilltop Historical Society, y los Sons of Confederate Veterans y las United Daughters of the Confederacy también señalan aquí el Memorial Day. Conviene confirmar la fecha en el propio Columbus antes de viajar para uno de ellos. Dos avisos prácticos. No hay aparcamiento propio, solo la calle. Y es un camposanto vivo, de los que despiertan sentimientos fuertes en los dos bandos, así que valen las cortesías de siempre. Además, la mujer que está en el centro de la historia no está enterrada aquí: Louisiana Ransburgh Briggs reposa en el cementerio de Green Lawn, al otro lado de Columbus, donde su lápida fue destrozada por unos vándalos en diciembre de 2016.

Fuentes consultadas

  1. William H. Knauss, «The Story of Camp Chase: A History of the Prison and Its Cemetery, Together with Other Cemeteries Where Confederate Prisoners Are Buried» — Publishing House of the M.E. Church, South, Nashville, 1906 libro
  2. unsigned, «Camp Chase: the veiled woman identified and Captain Allbright's guard on Decoration Day» — The Times (Richmond, Va.), 10 June 1900, p. 17, 1900 hemeroteca
  3. United Confederate Veterans, «Proceedings of the Twenty-Seventh Annual Reunion of the United Confederate Veterans, Washington, D.C., June 4–7, 1917 (resolution on Mrs. Briggs, p. 61)» — United Confederate Veterans, 1917 informe
  4. wire report, «"The Veiled Lady of Camp Chase" presented to the Confederate reunion» — Evening Star (Washington, D.C.), 6 June 1917, p. 13, 1917 hemeroteca
  5. wire report, «General Young names Louisiana Ransburgh Briggs "The Veiled Lady of Camp Chase"» — The Washington Times, 6 June 1917, p. 2, 1917 hemeroteca
  6. wire report, «Mrs. Briggs drove six miles each Decoration Day to strew flowers on the graves» — The Montgomery Advertiser, 6 June 1917, p. 2, 1917 hemeroteca
  7. National Cemetery Administration, «Camp Chase Confederate Cemetery: hours, floral policy, historical information and monuments» — U.S. Department of Veterans Affairs, 2025 web
  8. National Cemetery Administration, «Camp Chase Confederate Cemetery interpretive sign (Civil War Sesquicentennial wayside)» — U.S. Department of Veterans Affairs, 2015 informe
  9. National Park Service, «Not to Be Forgotten: Camp Chase Confederate Cemetery (Teaching with Historic Places)» — U.S. Department of the Interior, 2020 informe
  10. Camp Chase Confederate Cemetery research project, «The soldier behind the legend of the "Lady in Grey" and The Lady Behind the Veil: the life of Louisiana Ransburgh Briggs» — campchase.us, 2021 web
  11. James A. Willis / The Ghosts of Ohio, «Camp Chase Cemetery (Ohio lore and legends)» — ghostsofohio.org, 2015 web

Ficha revisada por V. Serrano el 17/08/2026 · Cómo verificamos el contenido

Tu veredicto, agente: Yo también lo vi 0 Creíble 0 Dudoso 0

💬 Testimonios de campo (0)

Aún no hay testimonios. Añade el primero.

Añade tu testimonio

🔒 Entra para dejar un testimonio