👻 LUGAR EMBRUJADO · EXP. Nº9475 ACTIVO

Carroll A. Deering

La mañana del lunes 31 de enero de 1921, la goleta de cinco palos Carroll A. Deering apareció firmemente varada en los bajíos de Diamond Shoals, frente a Cabo Hatteras, con todo el trapo largado y deshaciéndose a jirones, sin los botes en sus pescantes y sin rastro del capitán Willis B. Wormell ni de los once hombres que, según los partes, iban con él; a ninguno se le volvió a ver.

¿Dónde está Carroll A. Deering?

Ubicación
North Carolina, Estados Unidos
Tipo
Barco
Coordenadas
35.262, -75.492
Última actualización
UBICACIÓN

¿Por qué se dice que Carroll A. Deering está embrujado?

Dos días antes, un tripulante que no era el capitán había llamado al buque faro de Cape Lookout para comunicar que la goleta había perdido las dos anclas. La mar gruesa mantuvo alejados a los salvamentistas durante días; cuando por fin subió a bordo una partida del guardacostas Seminole, el único ser vivo que encontraron fue un loro bajo cubierta. Lo que vino después es lo que hace singular este caso: cinco departamentos del Gobierno de Estados Unidos lo investigaron a la vez, bajo el mando de Lawrence Richey, ayudante de Herbert Hoover, en buena medida porque la hija del capitán, Lula Wormell, llevó ella misma las pruebas a Washington. El famoso mensaje en una botella resultó ser un fraude, confesado en agosto de 1921 por un pescador que quería una plaza en el servicio de faros.
Carroll A. Deering, North Carolina, Estados Unidos
Imagen: Public domain

¿Cuál es la historia de Carroll A. Deering?

El Carroll A. Deering era una goleta de madera de cinco palos de la flota Deering, de Portland y Bath (Maine), y apenas llevaba un año fuera del astillero cuando se perdió. Zarpó de Portland en noviembre de 1920 rumbo a Río de Janeiro, despachó de Río hacia Norfolk en diciembre y recaló en Barbados a la espera de órdenes; como no llegó ninguna que cambiara las que traía, siguió hacia el norte. La mandaba el capitán Willis B. Wormell, un patrón de Nueva Inglaterra al que el propio Gobierno de Estados Unidos describió por escrito como «experimentado como navegante y absolutamente de fiar». Lo que ocurrió después está documentado casi hora a hora, porque el Departamento de Estado lo puso por escrito y lo circuló por medio mundo. El sábado 29 de enero de 1921 la goleta pasó frente al buque faro de Cape Lookout, en Carolina del Norte, a unas cinco millas por hora. Un hombre de a bordo llamó al buque faro —no el capitán, insistió después el patrón del faro cuando le enseñaron la fotografía de Wormell— y comunicó que el Deering había perdido las dos anclas, pidiendo que se avisara a los armadores. Poco después pasó un vapor muy cerca, sin bandera alguna. El patrón del buque faro le hizo señales repetidas, con banderas y con lámpara Morse, para que llevara el recado a tierra. No respondió y se perdió en la oscuridad. El domingo 30 de enero por la tarde, los vigías de la estación de salvamento de la playa echaron su última mirada del día sobre los bajíos y no vieron nada. El lunes por la mañana el Deering estaba encallado en la arena de Diamond Shoals con todo el trapo largado y deshaciéndose a jirones, los aparejos de los botes golpeando sueltos contra el costado, y sin botes y sin gente. El temporal mantuvo a raya a los salvamentistas todo el día. Hasta primeros de febrero no pudo subir a bordo una partida del guardacostas Seminole, tras dos intentos fallidos con mar gruesa. El único ser vivo que encontraron fue un loro bajo cubierta. El guardacostas Manning concluyó que no había salvamento posible y puso rumbo a Norfolk, rastreando la costa por si aparecían el capitán y once hombres. El caso ganó entonces algo que casi ninguna historia de fantasmas tiene: un expediente federal. Cinco departamentos del Gobierno de Estados Unidos —Comercio, Estado, Marina, Justicia y Tesoro— trabajaron en él a la vez, y el ayudante especial de Herbert Hoover en Comercio, Lawrence Richey, quedó al mando. Lo que los puso en marcha no fue el folclore, sino una mujer: Lula Wormell, la hija del capitán, que llevó ella misma las pruebas a Washington y cuyo nombre ha ido desapareciendo de casi todos los relatos sobre la desaparición de su padre.

Cronología: los hechos documentados de Carroll A. Deering

  1. Noviembre de 1920 La goleta de cinco palos zarpa de Portland (Maine), integrada en la flota Deering, con rumbo a Río de Janeiro. Apenas lleva un año fuera del astillero.
  2. Diciembre de 1920 Despacha de Río de Janeiro hacia Norfolk (Virginia) y recala en Barbados a la espera de órdenes. Como no recibe ninguna que cambie sus instrucciones, sigue hacia el norte al mando del capitán Willis B. Wormell.
  3. Sábado 29 de enero de 1921 El Deering pasa frente al buque faro de Cape Lookout a unas cinco millas por hora. Un hombre que no es el capitán llama al buque faro y comunica que ha perdido las dos anclas. Poco después pasa muy cerca un vapor sin bandera que ignora las señales repetidas del buque faro.
  4. Domingo 30 y lunes 31 de enero de 1921 Las patrullas de salvamento no ven nada sobre los bajíos la tarde del domingo. El lunes por la mañana la goleta está varada en Diamond Shoals con todo el trapo largado y hecho jirones, los aparejos de los botes golpeando el costado, y sin botes y sin tripulación. El temporal mantiene a raya a los salvamentistas todo el día.
  5. Primeros de febrero de 1921 Una partida del guardacostas Seminole consigue subir a bordo tras dos intentos fallidos con mar gruesa. El único ser vivo es un loro bajo cubierta; faltan los botes salvavidas. El guardacostas Manning renuncia al salvamento y rastrea la costa en busca del capitán y once hombres.
  6. 20 de febrero de 1921 Un temporal barre la costa —48 millas por hora en Cape Henry— y desde Norfolk se informa de que la goleta, varada desde hace tres semanas, se está deshaciendo bajo la mar gruesa.
  7. 11 de abril de 1921 Se recoge cerca de Cabo Hatteras una botella con una nota que dice que el Deering ha sido capturado por un barco a petróleo «parecido a un cazasubmarinos» y su tripulación esposada. Quien dice haberla encontrado es Christopher Columbus Gray, pescador de Buxton.
  8. 21 de junio de 1921 El Departamento de Estado circula el caso a cónsules y diplomáticos estadounidenses de todo el mundo, con instrucciones de estar atentos a cualquier tripulante del Deering. Los agentes del Departamento de Justicia declaran que han interrogado a todo el que podía arrojar luz y siguen tan desconcertados como el primer día.
  9. 22 de junio de 1921 Los investigadores del Gobierno vuelven a registrar el pecio. «Lo mismo habría dado buscar a la tripulación desaparecida en un barco pintado sobre un mar pintado», escribe uno de ellos en su informe. El casco está lleno de arena y las gaviotas anidan en los baos que sostenían el reloj del barco.
  10. 10 de julio de 1921 Un despacho desde Norfolk firmado por Harry P. Moore expone la investigación de la propia Lula Wormell: llevó la nota a las casas de los tripulantes en Maine, la cotejó con una carta del maquinista Herbert Bates, hizo que unos peritos calígrafos lo confirmaran y la presentó en el Departamento de Comercio. Da seis razones para creer que la varada no fue natural, entre ellas un mazo hallado en cubierta junto al aparato de gobierno.
  11. 25 y 26 de agosto de 1921 Lawrence Richey regresa de Cabo Hatteras y la nota de la botella queda oficialmente declarada un fraude. Christopher Columbus Gray reconoce haberla escrito; los peritos calígrafos de la Marina y del Tesoro identifican su letra. Había solicitado un puesto en el servicio de faros y esperaba que un escándalo creara una vacante. Los responsables vuelven a la explicación llana: la tripulación pudo ahogarse al intentar llegar a tierra en los botes.

¿Hay una explicación racional para Carroll A. Deering?

Empecemos por la botella, porque es la pieza que todo el mundo cita. El 11 de abril de 1921 se recogió cerca de Cabo Hatteras una nota dentro de una botella. La circular del propio Departamento de Estado la transcribe así: «Deering capturado por barco de motor a petróleo parecido a un cazasubmarinos, se lo llevan todo, esposan a la tripulación, escondidos por todo el barco. Sin posibilidad de escapar. Quien lo encuentre, avise a las oficinas del Deering». Lula Wormell paseó ese papel por las casas de los tripulantes en Maine, comparó la letra con una carta escrita por el maquinista de la goleta, Herbert Bates, consiguió que tres peritos calígrafos lo confirmaran y lo presentó en el Departamento de Comercio. Fue con esa prueba con la que se pusieron a trabajar cinco departamentos. La nota era falsa. El 25 de agosto de 1921 Lawrence Richey volvió de Cabo Hatteras y anunció que el hombre que la había «encontrado», Christopher Columbus Gray, pescador de Buxton (Carolina del Norte), había reconocido que la escribió él. Los peritos calígrafos de la Marina y del Tesoro identificaron la letra como suya. El móvil era pequeño y perfectamente humano: había solicitado una plaza en el servicio de faros y esperaba que un escándalo que dejara mal al personal del faro de Cabo Hatteras y a la Guardia Costera le abriera una vacante. Cuando los agentes fueron a interrogarlo, huyó a los pantanos. La prensa de 1921 había impreso al menos tres redacciones incompatibles de la nota, una de ellas con «un gran petrolero o un submarino» que aborda el barco y pone a la tripulación «con grilletes». La famosa comida servida en la cocina merece el mismo tratamiento. La circular del Departamento de Estado afirma sin matices que «se habían retirado casi todas las provisiones, la ropa y los pertrechos del buque». Un reportaje ampliamente distribuido en junio de 1921 sostiene lo contrario: comida en las mesas de la cocina y del comedor de oficiales, y ropa en las taquillas. Los dos son de 1921, los dos son de los meses de la investigación federal y no pueden ser ciertos a la vez. Esos mismos artículos de 1921 que describen el Deering cuentan a continuación el caso del Mary Celeste, cuya partida de abordaje encontró célebremente «la mesa puesta para cenar y café caliente en la cafetera»: la comida servida en las mesas del Deering se imprime al lado de la comida más famosa del folclore de los barcos abandonados. Tampoco está firme el número de tripulantes. El despacho de Associated Press desde Norfolk del 4 de febrero de 1921 dice que el guardacostas Manning salió a buscar «al capitán y once hombres»: doce a bordo. Un reportaje distribuido desde Washington en junio de 1921 afirma que la goleta «llevaba una tripulación de once entre oficiales y marineros»: once en total. Las dos cifras salen de crónicas de 1921. La explicación aburrida estuvo disponible desde la primera semana, y el propio Gobierno acabó recurriendo a ella en agosto de 1921: la tripulación pudo sencillamente ahogarse al intentar llegar a tierra en los botes. Los botes no estaban en sus pescantes, y la goleta había perdido las dos anclas, según dijo un hombre de su propia tripulación. El Servicio de Parques Nacionales describe Diamond Shoals como «una traicionera sucesión, siempre cambiante, de bancos de arena someros y sumergidos que se adentra ocho millas en el mar desde Cabo Hatteras», y calcula los buques perdidos cerca del cabo, el «Cementerio del Atlántico», en «más de 1.000». Que la culpa fuera del tiempo es un asunto realmente discutido: Lula Wormell sostuvo que el temporal del 25 al 27 de enero ya había amainado y que los días 29 y 30 hizo buen tiempo, mientras que los salvamentistas que vigilaban el pecio no consiguieron llegar hasta él en varios días y el 20 de febrero un temporal acabó de deshacer el casco. Por último, el Triángulo de las Bermudas, una etiqueta que un autor con nombre le colgó a este naufragio mucho después. El nombre lo acuñó Vincent H. Gaddis en febrero de 1964 en la revista popular Argosy, en un artículo que definía la zona con una instrucción de dibujo —una línea de Florida a las Bermudas, otra de las Bermudas a Puerto Rico y una tercera de vuelta a Florida pasando por las Bahamas— y que contaba entre los barcos abandonados hallados «en el triángulo o cerca de él» a «la Carol Deering, que encalló en Diamond Shoals, Carolina del Norte, en 1921». Con la figura del propio Gaddis, el naufragio queda fuera: Diamond Shoals está a 35,3° N, unos 330 km al norte de la latitud de las Bermudas y unos 710 km al norte del lado que va de Miami a las Bermudas. La NOAA añade que no existe ningún mapa oficial que delimite las fronteras del triángulo y que el Consejo de Nombres Geográficos de Estados Unidos no lo reconoce como nombre oficial.

¿Se puede visitar Carroll A. Deering?

No hay pecio que visitar: Diamond Shoals queda a unas ocho millas del cabo y la goleta se deshizo donde varó. El temporal del 20 de febrero de 1921 ya la estaba desmontando tres semanas después de la varada, y en junio un investigador del Gobierno la describía llena de arena. Lo que queda es la costa que se la llevó. La Cape Hatteras National Seashore no cobra entrada, y la página de tarifas del Servicio de Parques, leída el 9 de septiembre de 2026, afirma que «The Cape Hatteras Lighthouse is currently closed for climbing and will likely not open in 2026, due to restoration efforts», con los exteriores próximos abiertos las veinticuatro horas. La tarifa de subida cuando reabra es de 8 dólares para adultos y 4 para mayores de 62 años y para menores de 12 que pasen de 42 pulgadas. El faro de Bodie Island, más al norte, sí se sube: cuesta 10 dólares para adultos y 5 con esas mismas reducciones. El Graveyard of the Atlantic Museum, en el 59200 de Museum Drive, Hatteras, NC 27943, es el museo estatal de estos naufragios. Su FAQ, leído el mismo día, da como horario de martes a sábado de 10:00 a 17:00; cierra los domingos y los lunes, además de los festivos estatales. La entrada es gratuita, con huchas de donativo en el vestíbulo. Tiene aparcamiento propio para autocaravanas y remolques, salvo pernocta; «The museum is fully accessible to those with mobility issues», hay dos sillas de ruedas por orden de llegada y la mayoría de los audiovisuales llevan subtítulos. El FAQ dice «We recommend planning to stay for at least one hour». El teléfono es el (252) 986-0720, y se permite la fotografía personal sin flash, mientras que los trípodes, los palos de selfi y el trabajo profesional requieren permiso del responsable del centro. La galería reabrió el 20 de mayo de 2024 tras una reforma iniciada a finales de 2022, y Coastal Review escribió entonces que «A first-order Fresnel lens that had once been atop the Cape Hatteras Lighthouse dominates the exhibits». Los papeles están en el Outer Banks History Center, 1 Festival Park Boulevard, Manteo, NC 27954, un archivo estatal cuya sala de consulta abre de lunes a viernes de 09:00 a 14:00. Sus normas exigen «presentation of current photo identification» y dejan fuera de las salas las bolsas y la ropa de abrigo voluminosa. Sobre los instrumentos de escritura dicen que «Pens, highlighters, and other writing instruments that create permanent marks shall not be permitted in the reading room», de modo que solo cabe el lápiz. El teléfono es el (252) 423-5240. La correspondencia federal que generó el caso está en los National Archives.

Fuentes consultadas

  1. Evening Star, «World-Wide Search Begun for Crew of Schooner Deering» — Evening Star (Washington, D.C.), 21 June 1921, p. 16 — includes the State Department circular sent to consuls worldwide, 1921 hemeroteca
  2. Associated Press (Norfolk dispatch), «Gulls Follow Ship of Ghouls Adrift in Mist» — Alexandria Gazette, 4 February 1921, p. 7, 1921 hemeroteca
  3. Associated Press (Norfolk dispatch), «Searching for Crew Schooner Deering» — Daily Kennebec Journal (Augusta, Maine), 5 February 1921, p. 1, 1921 hemeroteca
  4. Beaufort, N.C. dispatch, «Ghost Ship of Diamond Shoals Another Big Mystery of the Sea» — The Cordele Dispatch and Daily Sentinel (Georgia), 18 March 1921, p. 2, 1921 hemeroteca
  5. Washington dispatch, 25 June 1921, «Mysterious Disappearance of U.S. Ships Laid to Communists» — East St. Louis Daily Journal, 26 June 1921, p. 12, 1921 hemeroteca
  6. Harry P. Moore, «Norfolk dispatch on Lula Wormell's investigation of the Carroll A. Deering» — The Washington Times, 10 July 1921, p. 3, 1921 hemeroteca
  7. The Independent, reprinting the Washington Herald, «Gray Is Author of Bottle Note» — The Independent (Elizabeth City, N.C.), 2 September 1921, p. 1, 1921 hemeroteca
  8. Evening Star, «Report that the pirate ship story has been officially branded a hoax» — Evening Star (Washington, D.C.), 26 August 1921, p. 7, 1921 hemeroteca
  9. Associated Press (Norfolk dispatch), «Severe Storm Sweeps Coast» — The Pensacola Journal, 21 February 1921, p. 1, 1921 hemeroteca
  10. United Press (Washington), «United Press report on the Coast Guard and Commerce Department search for the Deering's crew» — The Rock Island Argus and Daily Union, 22 June 1921, p. 1, 1921 hemeroteca
  11. The Springfield Republican, «A Mystery of the Sea (editorial)» — Springfield Weekly Republican (Massachusetts), 23 June 1921, p. 6, 1921 hemeroteca
  12. National Park Service, «Shipwrecks» — Cape Hatteras National Seashore, 2026 web
  13. National Park Service, «Fees & Passes» — Cape Hatteras National Seashore, 2026 web
  14. Graveyard of the Atlantic Museum, «Frequently Asked Questions» — North Carolina Department of Natural and Cultural Resources, 2026 web
  15. State Archives of North Carolina, «Visit the Outer Banks History Center» — North Carolina Department of Natural and Cultural Resources, 2026 web
  16. National Ocean Service, «What is the Bermuda Triangle?» — NOAA, U.S. Department of Commerce, 2010 web
  17. Vincent H. Gaddis, «The Deadly Bermuda Triangle (pp. 28-29, 116-118) — the article that coined the term, defining the area by three lines and listing 'the Carol Deering that ran aground at Diamond Shoals, North Carolina, in 1921' among derelicts found 'in or near the triangle'» — Argosy, 1964 hemeroteca

Ficha revisada por V. Serrano el 11/08/2026 · Cómo verificamos el contenido

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