Ferry Plantation House es un lugar reputado como embrujado en Virginia, US. Su fama procede de apariciones, fenómenos inexplicables y testimonios recogidos a lo largo del tiempo.
¿Dónde está Ferry Plantation House?
Ubicación
Virginia, US
Tipo
Casa / mansión
Coordenadas
36.864, -76.118
Testimonios
0
Última actualización
UBICACIÓN
¿Por qué se dice que Ferry Plantation House está embrujado?
La Ferry Plantation House es una casa de ladrillo de estilo federal junto al río Lynnhaven, en Virginia Beach; pertenece al ayuntamiento y la llevan voluntarios. Se vende una y otra vez como el lugar donde sometieron a Grace Sherwood, la «Bruja de Pungo», a la prueba del agua, y no lo es. Las actas del condado de Princess Anne sitúan aquella inmersión del 10 de julio de 1706 junto a la plantación de John Harper, en lo que hoy es Witchduck Point, a unos 2,2 kilómetros al norte; lo dice también el propio museo. La casa actual no se levantó hasta hacia 1830, con los ladrillos rescatados del incendio que dos años antes destruyó la mansión de los Walke. El terreno sí es antiguo: de él salía una barca de pasaje desde 1642 y en 1730 se cedieron dos acres al condado para su tercer juzgado. Pero nada de lo que hoy sigue en pie vio 1706, y el expediente del Registro Nacional no menciona a Sherwood ni una vez. Lo verdadero es reciente: en 2006 la directora del museo, Belinda Nash, logró que el gobernador Timothy M. Kaine restituyera su buen nombre, y la carta se leyó aquí en el tricentenario. Los voluntarios dicen que quedan once espíritus. La cuenta es suya.
La casa es más joven que su fama, y el terreno es mucho más viejo que la casa.
Ferry Plantation lleva el nombre de un servicio, no de una familia. El expediente del Registro Nacional de Lugares Históricos arranca en 1642, cuando Savill Gaskin puso en marcha una barca de pasaje desde esta orilla del río Lynnhaven: uno de los primeros cruces de lo que hoy es Hampton Roads, con un embarcadero que aún se distingue desde la fachada. El expediente empieza con una barca, no con una bruja.
En 1730 Charles y Elizabeth Smyth cedieron dos acres de la finca al condado de Princess Anne para levantar su tercer juzgado, un edificio de ladrillo con cepo y picota. Los arqueólogos nunca lo han encontrado. El propio expediente reconoce que las excavaciones para localizarlo fracasaron y que se estaba practicando una dendrocronología en el ala sureste de la casa actual para comprobar si esa ala no será el juzgado mismo, absorbido por una construcción posterior. El contraalmirante Henry Walke, que visitó la casa familiar en 1826, recordaba que la mansión de hacia 1751 se había edificado tan pegada al juzgado que el edificio viejo acabó usándose como cocina; el ala coincide con el juzgado en dimensiones y volumen. Es una hipótesis bien argumentada. Todavía no es un hecho.
Anthony Walke III adquirió la propiedad en 1740 y levantó hacia 1751 una mansión de ladrillo de cierta entidad. Sufrió un incendio en 1756, se reconstruyó en 1780 y volvió a arder hacia 1828: el segundo fuego acabó con ella. La única imagen de aquella casa perdida es una acuarela pintada de memoria por el general Thomas Hoones Williamson, nacido en la plantación en 1813 y fallecido en 1888; sigue colgada en el interior.
George McIntosh y su esposa —hermana de Anthony Walke V, llamada Anna en el expediente federal y Elizabeth en la página de historia del propio museo— apartaron los ladrillos aprovechables de los escombros y con ellos construyeron hacia 1830 la casa que hoy se visita, para su hijo, el capitán Charles Fleming McIntosh. Conviene fijarse en la fecha: son 124 años después de que arrojaran a Grace Sherwood al río. Los McIntosh conservaron la finca más de sesenta años e hicieron pronto casi todas las reformas, incluida el ala noroeste de hacia 1850. La historia que publica el museo cuenta que Charles Fleming McIntosh renunció después a la marina de Estados Unidos y pasó a la Confederada; el acorazado que puso en servicio en abril de 1862, el CSS Louisiana, solo perdió a tres hombres cuando la escuadra de Farragut forzó el río aguas abajo de Nueva Orleans el 24 de abril, y su comandante fue uno de ellos.
Los Barnett compraron la casa en 1896 y vivieron en ella hasta 1942, cuando pasó a manos de C. W. Hudgins. Luego se vació. El edificio estuvo deshabitado entre 1987 y 1996 mientras la plantación desaparecía tragada por el chalé: lo que queda son 0,2867 acres —la huella de la casa, un paseo y una servidumbre de paso— rodeados de viviendas grandes construidas a finales de los ochenta. Una excavación de 1987 localizó bajo Cheswick Lane una taberna de mediados o finales del siglo XVIII, y en 1997 Chris Eckard, del capítulo Nansemond de la Sociedad Arqueológica de Virginia, abrió una cata junto al porche del río que alcanzó un suelo de ladrillo a 45 pulgadas de profundidad.
El rescate fue vecinal y sin épica. Los inversores que habían comprado la casa en 1994 descubrieron una cláusula en la escritura que impedía destinarla a vivienda privada y la traspasaron a la ciudad de Virginia Beach en junio de 1996. Aquel octubre el pleno municipal aprobó por unanimidad el plan de restauración de la recién constituida asociación Friends of Ferry Plantation House, cuya presidenta, Jo Howren, había celebrado allí mismo su banquete de boda; el ayuntamiento reservó 68.550 dólares vinculados a la venta de dos parcelas como capital semilla y añadió una ayuda de 1.000 dólares de la Virginia Beach Foundation para contratar a un arquitecto especializado. El sheriff Frank Drew cedió a su personal para la mano de obra.
La casa entró en el Registro de Monumentos de Virginia el 1 de diciembre de 2004 y en el Registro Nacional de Lugares Históricos el 20 de enero de 2005, bajo el criterio C: arquitectura. Está ahí por ser la mejor casa federal de ladrillo que se conserva en Virginia Beach. Grace Sherwood no aparece mencionada en ninguna página del expediente.
Cronología: los hechos documentados de Ferry Plantation House
1642Savill Gaskin pone en marcha una barca de pasaje desde esta orilla del río Lynnhaven. El expediente del Registro Nacional data desde ese cruce la historia de la finca, que le debe su nombre.
10 de julio de 1706Grace Sherwood es sometida a la prueba del agua en un brazo del Lynnhaven, junto a la plantación de John Harper: el lugar que hoy se llama Witchduck Point, a unos 2,2 kilómetros al norte de esta casa. Las actas del condado de Princess Anne que guarda la Biblioteca de Virginia anotan que los jueces tuvieron «cuidado de su vida para preservarla de morir ahogada». Flotó, y quedó encarcelada a la espera de un segundo juicio del que no hay rastro documental.
1730Charles y Elizabeth Smyth ceden dos acres de la finca al condado de Princess Anne para su tercer juzgado, de ladrillo, con cepo y picota. Las excavaciones nunca lo han localizado; se ha recurrido a la dendrocronología del ala sureste de la casa actual para comprobar si esa ala es el juzgado absorbido por una construcción posterior.
hacia 1751Anthony Walke III, propietario desde 1740, levanta una mansión de ladrillo de cierta entidad. El contraalmirante Henry Walke, de visita en 1826, recordaba que estaba tan pegada al juzgado que el edificio viejo acabó sirviendo de cocina.
hacia 1828La mansión de los Walke arde por segunda y última vez; ya había sufrido un incendio en 1756 y se había reconstruido en 1780. La única imagen que se conserva es una acuarela pintada de memoria por el general Thomas Hoones Williamson, nacido en la plantación en 1813.
hacia 1830George McIntosh y su esposa, hermana de Anthony Walke V, construyen la actual casa federal con los ladrillos rescatados del incendio, para su hijo, el capitán Charles Fleming McIntosh. Se levanta 124 años después de la inmersión de Grace Sherwood.
24 de abril de 1862La historia que publica el museo sostiene que Charles Fleming McIntosh dejó la marina de Estados Unidos por la Confederada y mandó el acorazado CSS Louisiana. El historial del buque recoge que perdió tres hombres cuando la escuadra de Farragut forzó el río aguas abajo de Nueva Orleans, y que uno de ellos fue su comandante.
1987La casa se queda vacía y así seguirá nueve años. Una excavación arqueológica de ese mismo año localiza bajo Cheswick Lane una taberna de mediados o finales del siglo XVIII.
junio-octubre de 1996Los inversores que habían comprado la casa en ruinas en 1994 descubren una cláusula que impide usarla como vivienda privada y la traspasan a la ciudad de Virginia Beach. En octubre el pleno respalda por unanimidad el plan de restauración de la asociación Friends of Ferry Plantation House, con 68.550 dólares de capital semilla y una ayuda de 1.000 para un arquitecto especializado. Al contar el rescate, The Virginian-Pilot escribe que allí se celebró el único juicio por brujería documentado de Virginia: la confusión con Grace Sherwood ya está impresa.
20 de enero de 2005La casa entra en el Registro Nacional de Lugares Históricos (ref. 04001545) bajo el criterio C, por su arquitectura, tras haber ingresado en el Registro de Monumentos de Virginia el 1 de diciembre de 2004. El expediente no menciona a Grace Sherwood.
10 de julio de 2006Trescientos años justos después de la inmersión, el gobernador Timothy M. Kaine restituye de manera informal el buen nombre de Grace Sherwood. La carta, conseguida por la directora del museo, Belinda Nash, tras más de veinte años dirigiéndose a tres gobernadores, la lee en la Ferry Plantation House la alcaldesa de Virginia Beach, Meyera E. Oberndorf. Ese, y no 1706, es el vínculo real de la casa con el caso.
2007Se inaugura una estatua de bronce de Sherwood, obra de Robert G. Cunningham, con romero en las manos y un mapache a los pies, en el césped del hospital del 800 de Independence Boulevard, a poco más de kilómetro y medio del lugar de la inmersión.
octubre de 2023La emisora pública WHRO publica los nombres de los once espíritus que, según los voluntarios, siguen en la casa: Charles, Isabel, Bessie, Eric, Julie, Nanny, George, Cora, Stella, Belinda y Henry. El guía Cody Green se describe como «hipersensible»; su compañera Kristen Ellis lo cita diciendo «no estamos aquí para convencer a nadie».
2024Scott O. Moore publica en la editorial de la Universidad de Virginia el primer estudio completo del caso, The Witch of Pungo. Cuenta que daba el archivo por agotado y no lo estaba, y que la mitad del interés está en cómo creció la leyenda, incluido el relato de que Sherwood navegó a Inglaterra en una cáscara de huevo para traer romero.
¿Hay una explicación racional para Ferry Plantation House?
Empecemos por la aritmética, que resuelve casi todo.
A Grace Sherwood la sumergieron el 10 de julio de 1706. La casa que se visita se construyó hacia 1830. Ni siquiera la mansión de la que salieron sus ladrillos existía antes de 1751 aproximadamente. Nada de lo que hoy se levanta en esta parcela estaba en pie cuando ataron a Sherwood y la echaron al agua, y el expediente del Registro Nacional —el relato mejor documentado que existe del lugar— no la menciona ni una vez.
Tampoco fue aquí la prueba. Las actas del condado de Princess Anne que custodia la Biblioteca de Virginia la sitúan en un brazo del Lynnhaven junto a la plantación de John Harper, con los jueces anotando que tuvieron «cuidado de su vida para preservarla de morir ahogada». Aquel terreno se llama hoy Witchduck Point y está a unos 2,2 kilómetros al norte de la puerta. Lo dice la propia asociación que gestiona la casa: su página sobre Grace Sherwood fecha la inmersión «en Witchduck Point, el 10 de julio de 1706 a las 10 de la mañana».
La confusión es antigua, es local y no la inventó el museo. En julio de 1996, al informar del rescate del edificio ruinoso, The Virginian-Pilot contó a sus lectores que allí se había celebrado el único juicio por brujería documentado de Virginia; tres meses después el mismo periódico escribió que Sherwood había estado presa en el lugar. La memoria comprime las distancias. Lo que la finca sí puede reclamar es un juzgado, pero el que consta en este suelo es el tercero del condado, cedido en 1730, una generación después de que se viera el caso de Sherwood, y la arqueología sigue sin localizarlo.
Los once espíritus son una afirmación de la casa y conviene leerlos como tal. En octubre de 2023 la emisora pública WHRO publicó los nombres tal como los dan los voluntarios que guían las visitas: Charles, Isabel, Bessie, Eric, Julie, Nanny, George, Cora, Stella, Belinda y Henry. La página de paranormal del propio museo apoya las identificaciones en psicofonías y en fotografías aportadas por equipos de caza de fantasmas de visita: una voz en una grabación se convierte en un hombre llamado Henry que se quedó en la plantación después de la emancipación; una silueta en la ventana del salón principal, en una señora McIntosh embarazada; una figura barbada en el rellano, en el general Williamson ante su caballete. Las psicofonías no tienen ningún valor probatorio reconocido: las grabadoras captan interferencias de radio, ruidos del edificio y respiración, y es quien escucha el que pone las palabras. Es la misma pareidolia auditiva que hace oír conversaciones en un ventilador encendido.
Hay que reconocer que los voluntarios no exageran. Cody Green, que guía visitas y se describe como «hipersensible» —«veo, oigo, siento y huelo todos los días», dijo a WHRO, «no le doy importancia porque llevo así toda la vida»—, es citado por su compañera Kristen Ellis diciendo lo evidente: «no estamos aquí para convencer a nadie».
Aun así, conviene nombrar el incentivo. Esta es una casa histórica de un cuarto de acre, sin patrimonio ni personal remunerado y con una factura de mantenimiento permanente, cuyas noches paranormales estaban vendidas hasta bien entrado 2026 mientras las visitas diurnas normales se hacen tres días por semana y dependen de que haya un voluntario libre. Los fantasmas pagan el yeso. Eso no convierte los relatos en mentiras, pero explica por qué una casa federal es más conocida por once espíritus que por la barca que le dio nombre.
¿Se puede visitar Ferry Plantation House?
La casa es un museo, está abierta y la llevan íntegramente voluntarios sin sueldo, y eso condiciona toda la visita.
Está en el 4136 de Cheswick Lane, Virginia Beach, Virginia 23455; el teléfono, (757) 473-5182, solo se atiende en horario de apertura. El edificio es propiedad del ayuntamiento de Virginia Beach y lo gestiona desde 1996 la asociación Friends of the Ferry Plantation House, Inc.
Hay que reservar. La instrucción del museo es tajante: todas las visitas se reservan con más de doce horas de antelación, se pueden apalabrar hasta treinta días antes a través de su página de reservas en línea y no admiten devolución; solo hay plazas sin reserva en fechas sueltas que anuncian en sus redes. El horario publicado es martes, jueves y sábado a partir de las 10:00, con la última visita a primera o media tarde según el listado que se consulte, y visitas de grupo y de autocar concertadas los lunes, miércoles y viernes. La propia casa avisa de que el horario depende de que haya guías disponibles, así que manda el calendario que aparezca al reservar. Los listados turísticos dan una entrada de unos 10 dólares general, 8 para mayores de 65 años y militares con acreditación, y gratis para menores de cinco; conviene confirmar el precio al reservar.
El programa paranormal es otro asunto. En 2026 la casa tiene publicado que todas sus noches paranormales están completas y que no acepta más reservas ni consultas, así que no hay que presentarse esperando una.
Detalles prácticos: es una casa de dos plantas y media de hacia 1830, con suelos de madera originales, una escalera que en los años treinta se hizo más empinada para meter un baño en el distribuidor y unas habitaciones pequeñas en la planta alta que hoy son oficinas y tienda. No es un edificio sin escalones. El jardín es el último cuarto de acre de la plantación, al que se llega por un paseo sinuoso desde el aparcamiento, en una calle residencial de casas modernas grandes: conviene aparcar con cabeza. Hay sitio para autocares.
Si se viene por Grace Sherwood, mejor organizar la tarde en torno a ella y no a la casa. El lugar de la inmersión es Witchduck Point, a unos dos kilómetros al norte por el Lynnhaven, y la Witchduck Road por la que se circula debe su nombre a lo que pasó en el agua, no a nada que ocurriera en este edificio. El bronce de Sherwood que hizo Robert G. Cunningham —con un cesto de romero y un mapache a los pies, por sus remedios de hierbas y su cariño a los animales— se inauguró en 2007 y está en el césped del hospital del 800 de Independence Boulevard. La iglesia episcopal de Old Donation, que da a la finca su otro nombre histórico de Old Donation Farm, queda a pocos minutos en coche.
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