Fort Adams es un lugar reputado como embrujado en Rhode Island, US. Su fama procede de apariciones, fenómenos inexplicables y testimonios recogidos a lo largo del tiempo.
¿Dónde está Fort Adams?
Ubicación
Rhode Island, US
Tipo
Fuerte / campo de batalla
Coordenadas
41.479, -71.338
Testimonios
0
Última actualización
UBICACIÓN
¿Por qué se dice que Fort Adams está embrujado?
Fort Adams vigila el paso este hacia la bahía de Narragansett desde un promontorio de Newport, y su presencia en un catálogo de lugares embrujados se puede fechar al segundo. Nada en su artículo de Wikipedia ha descrito nunca un fenómeno sobrenatural: en 282 revisiones entre 2005 y 2026, las palabras ghost, haunt, apparition, spirit, legend y folklore suman cero apariciones en el cuerpo del texto. Lo que puso al fuerte en el mapa de lo embrujado fue una línea añadida a las 00:10 UTC del 22 de agosto de 2024: una edición de 58 bytes con el resumen «Add category», obra de un editor que había creado esa misma categoría veintitrés minutos antes y que etiquetó otros catorce enclaves de Rhode Island esa noche.
Los fantasmas, eso sí, existen como negocio, y son más antiguos que la etiqueta. El Fort Adams Trust, la entidad que explota el fuerte, vende sustos de Halloween desde 2006 por lo menos e investigaciones paranormales de pago desde 2010, y fue el propio conserje quien invitó a un equipo de televisión en 2015. Esta es la historia de una fortaleza de granito proyectada para 468 cañones, de los quinientos peones irlandeses que la levantaron, de las galerías de escucha construidas para transmitir el sonido más leve y del comercio nocturno que se instaló en ellas.
Fort Adams ocupa un promontorio romo en el extremo suroeste de la isla de Aquidneck, desde donde domina el paso este hacia la bahía de Narragansett. La posición se había fortificado de forma intermitente desde época colonial —los británicos levantaron aquí un puesto de observación en 1740, y una batería de seis piezas emplazada en este mismo sitio intercambió fuego con buques de la Royal Navy en dos ocasiones en mayo de 1776—, pero el fuerte que lleva el nombre arranca el 4 de julio de 1799, cuando Estados Unidos inauguró una obra compacta de ladrillo proyectada por el mayor Louis de Tousard, del Cuerpo de Ingenieros, dentro del llamado Primer Sistema de defensa costera. Se le puso el nombre del presidente en ejercicio, John Adams. Su primer oficial al mando fue el capitán John Henry, célebre después por las cartas interceptadas que contribuyeron a empujar al país a la guerra de 1812. Al terminar esa guerra el fuerte de Tousard estaba en ruina, y el incendio de Washington había dejado a la vista lo endeble que era en realidad la defensa costera estadounidense.
En 1816 el gobierno constituyó una junta de oficiales presidida por Simon Bernard, ingeniero militar francés que había servido a Napoleón, para rediseñar el sistema entero. La junta de Bernard consideró la bahía de Narragansett uno de los dos únicos fondeaderos aptos para reunión naval entre el cabo Cod y el cabo Hatteras, y le dio a Rhode Island un fuerte a la medida de esa importancia. Las obras empezaron en 1824 y siguieron a intervalos irregulares hasta 1857, con un coste superior a los tres millones de dólares. La obra terminada se proyectó para montar 468 cañones tras un perímetro de 1.739 yardas medido en los cordones, con escarpas y muros de patio de granito de Maine, bóvedas de ladrillo y muros estructurales de esquisto. El teniente coronel Joseph Gilbert Totten dirigió la construcción entre 1825 y 1838 y aprovechó aquellos años a pie de obra para escribir «Hydraulic and Common Mortars»; más tarde sería jefe de Ingenieros del Ejército.
Quienes de verdad colocaron el granito son la parte de la historia que la fama del fuerte tiende a tragarse. El maestro cantero fue Alexander MacGregor, escocés; la cuadrilla llegó a unos quinientos inmigrantes irlandeses, y fueron el primer grupo estable de católicos irlandeses asentado en Rhode Island. Levantaron su barrio en el Fifth Ward de Newport, a unos minutos de la puerta, y su número fue lo que llevó al obispo Benedict Joseph Fenwick a enviar al recién ordenado padre Robert Woodley a fundar una parroquia: el 8 de abril de 1828 Woodley compró una antigua escuela en Barney Street, germen de lo que sería St Mary's, la parroquia católica más antigua del estado. Muchos de aquella primera generación reposan bajo la veintena larga de lápidas que se conservan en el cementerio de Barney Street.
El fuerte nuevo se guarneció por primera vez en agosto de 1841 y nunca disparó en combate. Sirvió en la guerra civil como centro de concentración e instrucción y, brevemente, como sede en tiempo de guerra de la Academia Naval. El Congreso dejó de financiar la defensa portuaria en 1875 y la fábrica de mampostería empezó a pudrirse; la junta Endicott de 1885 reconstruyó la defensa costera estadounidense en torno a los cañones y no a los muros, y en Fort Adams las nuevas baterías de hormigón se emplazaron a lo largo de la bahía, al sur del viejo fuerte, en lugar de dentro de él. Durante la Segunda Guerra Mundial el puesto fue el centro de mando de las defensas de la bahía de Narragansett y de la bocana de Long Island Sound, con una guarnición reducida a unos quinientos hombres en agosto de 1945. El Ejército entregó el fuerte a la Armada en 1953. El abandono, el clima y el vandalismo hicieron el resto: el expediente del Registro Nacional de 1970 advertía con todas las letras de que, sin dinero y sin atención, Fort Adams sería «otro trágico caso de “demasiado tarde”». El estado se quedó con la obra principal a mediados de los sesenta para convertirla en parque estatal, el fuerte fue declarado National Historic Landmark el 8 de diciembre de 1976, el Fort Adams Trust se constituyó en 1994 y empezó las visitas guiadas en 1995, y desde 1981 la explanada y los prados acogen los festivales de folk y de jazz de Newport.
Cronología: los hechos documentados de Fort Adams
4 de julio de 1799Se inaugura el primer Fort Adams, obra de ladrillo del Primer Sistema proyectada por el mayor Louis de Tousard, con el nombre del presidente en ejercicio. El capitán John Henry toma el mando.
1824Empiezan las obras del fuerte actual según el proyecto de Simon Bernard. Joseph Totten dirige los trabajos desde 1825; el maestro cantero es Alexander MacGregor y la cuadrilla llega a unos quinientos inmigrantes irlandeses.
8 de abril de 1828El padre Robert Woodley compra una antigua escuela en Barney Street para los obreros católicos irlandeses del fuerte: el origen de St Mary's, la parroquia católica más antigua de Rhode Island.
1857Las obras terminan tras treinta y tres años y más de tres millones de dólares. El fuerte se proyecta para 468 cañones; su defensa en guerra habría exigido 2.400 hombres, aunque en paz bastó una guarnición de 200.
1953El Ejército entrega Fort Adams a la Armada tras más de un siglo de servicio de guarnición. Se imponen el abandono, el clima y el vandalismo.
8 de diciembre de 1976Fort Adams es declarado National Historic Landmark. El expediente, de 4.808 palabras, describe con detalle las galerías de escucha de las contraminas y no contiene ninguna referencia a un fenómeno sobrenatural.
Octubre de 2006La edición más antigua de Fortress of Nightmares que he podido fechar: la propia web del Fort Adams Trust anuncia la atracción de Halloween a doce dólares por persona, con toda la recaudación destinada a la restauración.
2010El Trust se asocia con R.I.S.E.U.P. Paranormal para sumar las «Fortress Ghost Hunts» —anunciadas en el calendario del Trust como «una investigación paranormal legítima»— al laberinto Tunnels of Terror. Diez dólares cada una, quince las dos.
2012El Trust extiende el formato más allá de Halloween: cacerías de fantasmas de verano de tres horas el cuarto viernes de cada mes de mayo a septiembre, cuarenta entradas por noche, guiadas por el Rhode Island Paranormal Research Group.
14 de octubre de 2015Syfy emite «Fortress of Phantoms», el episodio de Ghost Hunters rodado en el fuerte. La investigación la pidió el conserje del fuerte, Rob McCormack, que llevaba años al frente de la atracción de Halloween del Trust.
22 de agosto de 2024, 00:10 UTCUna edición de 58 bytes cuyo resumen dice solo «Add category» etiqueta el artículo de Wikipedia como lugar presuntamente embrujado. Es el primer y único contenido paranormal en 282 revisiones, y es la razón de que esta ficha exista.
2025El Trust sigue vendiendo el fantasma: «A Spirited Evening», una investigación en grupo a oscuras dirigida por personal del Trust e investigadores voluntarios, a cuarenta dólares por veinticinco plazas.
¿Hay una explicación racional para Fort Adams?
Fort Adams está en este atlas por una sola línea de texto, y esa línea se puede fechar al segundo.
Entre la creación del artículo en septiembre de 2005 y julio de 2026, la entrada de Fort Adams en la Wikipedia inglesa acumuló 282 revisiones. En el cuerpo de todas y cada una de ellas, las palabras ghost, haunt, apparition, poltergeist, spectre, phantom, paranormal, supernatural, spirit, legend y folklore suman cero apariciones: medido sobre el wikitexto completo de las 282 revisiones, descontadas las líneas de categoría, y controlado en el mismo barrido con la palabra «fort», que sale 155 veces solo en el texto actual. Lo único paranormal del artículo es una etiqueta de categoría, «[[Category:Reportedly haunted locations in Rhode Island]]», añadida a las 00:10:37 UTC del 22 de agosto de 2024 en una edición de 58 bytes cuyo resumen entero dice «Add category». El editor, Nayyn, no es un anónimo de paso —cuenta registrada desde 2021, unas quince mil ediciones—, pero la etiqueta no lleva fuente, y nunca la ha llevado. Nayyn había creado la propia página de la categoría veintitrés minutos antes y la aplicó a quince artículos de Rhode Island en una sesión de treinta y cuatro minutos; Fort Adams fue el décimo.
Ahí es donde la fama no está. El expediente institucional calla igual, y calla largo: el expediente del Registro Nacional de 1970 (2.096 palabras) y el de National Historic Landmark de 1976 (4.808 palabras) no contienen ni ghost, ni haunt, ni spirit, ni legend, con controles en los mismos ficheros de 35 y 91 apariciones de «fort»; la propia página de historia del Fort Adams Trust archivada en enero de 2001 tiene 8.984 palabras con el mismo cero, frente a 200 apariciones de «fort» y 22 de «Totten»; y la página de historia completa del Trust archivada en junio de 2025 tiene 9.037 palabras con el mismo cero.
Donde sí está la fama es en la taquilla, y es bastante más antigua que la etiqueta de Wikipedia. La web del propio Trust anunciaba ya en octubre de 2006 una atracción de Halloween llamada Fortress of Nightmares, a doce dólares por persona, con toda la recaudación destinada a la restauración. Su calendario de 2009 es explícito sobre el género: el visitante oiría «relatos inquietantes, extraños y macabros» de boca de «los propios “espíritus” residentes» —actores, entrecomillados en el texto del propio Trust— y la atracción estaba, decía, «basada en las leyendas y el folclore que rodean a Fort Adams». En 2010 el formato se partió en dos. El Trust se asoció con un grupo externo, R.I.S.E.U.P. Paranormal, para explotar el laberinto Tunnels of Terror junto a las «Fortress Ghost Hunts», descritas en el calendario del Trust como «una investigación paranormal legítima»: diez dólares el laberinto, diez la caza de fantasmas, quince las dos. En 2011 el socio pasó a ser el Rhode Island Paranormal Research Group; en 2012 el Trust vendía cacerías de fantasmas de verano de tres horas el cuarto viernes de cada mes de mayo a septiembre, con un tope de cuarenta entradas por noche. En septiembre de 2015 el diario digital de Newport What's Up Newp anunció que el fuerte saldría en el programa Ghost Hunters de Syfy el 14 de octubre; el resumen del episodio publicado por la propia Syfy identifica a quien pidió la investigación como el conserje del fuerte, Rob McCormack, el mismo Rob McCormack cuya dirección de correo figuraba como contacto de voluntarios de Fortress of Nightmares en el calendario del Trust desde 2009 por lo menos. El programa no se ha interrumpido: en 2025 el Trust vende «A Spirited Evening», una investigación en grupo a oscuras dirigida por personal del Trust e investigadores voluntarios, a cuarenta dólares por veinticinco plazas, y otra vez con la recaudación destinada a la conservación.
El asunto subterráneo merece nota aparte, porque es el único hecho físico que hay detrás de los relatos y apunta justo en contra de ellos. Los pasadizos que los visitantes describen como opresivos no se construyeron como pasadizos: son contraminas. El expediente de 1976 describe galerías de escucha excavadas hacia el campo por el suroeste, de dos pies y medio de ancho por cuatro y cuarto de alto, con aberturas selladas provisionalmente cada veinte pies, abiertas con el fin expreso de que un defensor pudiera oír al enemigo cavando. Son, dicho de otro modo, un aparato de escucha del siglo XIX hecho de piedra. Un corredor diseñado para volver audible a distancia un sonido débil hace eso sin distinguir, también con los pasos del grupo que va delante.
Y el Trust, que vende las cacerías de fantasmas, está además por escrito desmintiendo las otras leyendas subterráneas del fuerte. Preguntado en su propio FAQ de visitantes por si el fuerte tiene veinticinco millas de túneles, responde «Not likely» y sitúa la cifra real entre media milla y una milla. Preguntado por si hay un túnel bajo el paso este hasta Fort Wetherill, en Jamestown, responde que «no se ha encontrado ninguna prueba que sostenga la teoría de un túnel a Jamestown; es un rumor que lleva más de sesenta años circulando», y lo atribuye a una galería submarina de cable de comunicaciones. Dos voces de la misma organización, y la escéptica es la que está en las páginas de historia.
Por último, los sucesos sobre los que se montó el episodio de televisión —un soldado apaleado hasta morir tras una discusión y un soldado que disparó a su mujer y después a sí mismo— hay que tratarlos con cuidado, porque los materiales del propio programa no coinciden. Las sinopsis publicadas los fechan en 1879 y 1908 y dan por muerta a la mujer; el resumen del episodio de la propia Syfy los sitúa en «el siglo XIX» y «los años veinte» y dice que ella sobrevivió. No he podido verificar ninguno de los dos casos en una fuente contemporánea y, mientras nadie lo haga, son una afirmación sobre el fuerte, no un hecho del fuerte.
¿Se puede visitar Fort Adams?
Fort Adams está abierto, se llega barato y se visita con una facilidad poco común para una fortificación de su tamaño. Se encuentra dentro del Fort Adams State Park, en el extremo norte de la península, con el centro de visitantes y la taquilla en el 80 de Fort Adams Drive, Newport, RI 02840, y el edificio del Trust y el museo en el número 90. El parque abre de amanecer a anochecer y tiene aparcamiento gratuito de sobra justo delante de la puerta principal; hay un pantalán de cortesía junto al centro de visitantes para recoger y dejar gente, y los amarres los gestiona Sail Newport.
El fuerte que hay dentro del parque lo explota el Fort Adams Trust, una entidad sin ánimo de lucro, en colaboración con el estado. Las entradas se venden en el centro de visitantes de abril a octubre y dentro del museo, en la planta baja del edificio del Trust, de noviembre a marzo. Conviene saber dos cosas antes de elegir entrada. La primera, que el horario cambia con la estación, que en enero el fuerte no ofrece visitas y que las guiadas se suspenden por completo durante los fines de semana del festival de folk y del de jazz, a finales de julio y principios de agosto. La segunda, y es la que pilla a todo el mundo: la visita libre no incluye los túneles subterráneos. Los alojamientos de oficiales del muro este, las casamatas del muro sur, las obras exteriores, el muro oeste y las galerías de escucha subterráneas solo se pisan con guía. Las visitas guiadas suponen cerca de una milla de caminata, casi toda al aire libre, y duran unos setenta y cinco minutos, o hasta noventa en los recorridos temáticos; la visita libre le lleva a la mayoría unos cuarenta y cinco minutos.
El pase Gold de los parques nacionales no sirve aquí: Fort Adams es National Historic Landmark, pero no forma parte del sistema de parques nacionales, aunque en taquilla sellan el pasaporte. Se admiten perros con correa en los dos tipos de visita, con la advertencia razonable de que las escaleras del mirador y los túneles estrechos no son plato de gusto para ellos. Hay un puesto de café y bocadillos en el centro de visitantes, el parque funciona con la norma de llevarse la basura de vuelta, y el Fort Adams Bay Walk, un paseo de 2,25 millas alrededor del recinto, está abierto todo el año y es gratuito.
El programa paranormal es un producto aparte, con entrada propia, y se agota: la investigación en grupo del Trust, «A Spirited Evening», se celebra en unos pocos viernes por la tarde entre julio y octubre, a cuarenta dólares por veinticinco plazas, y se pide llegar antes de las 20:00 y vestirse para una noche parcialmente al aire libre. Aviso: cuando se escribe esto, la web del Trust bloquea el acceso automatizado, así que conviene confirmar precios y fechas en la propia web o por teléfono antes de viajar.
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