El lago Drummond es una lámina de agua somera y color té en el corazón del Gran Pantano Sombrío, y su fantasma tiene fecha de imprenta.
¿Dónde está Lago Drummond?
Ubicación
Virginia, Estados Unidos
Tipo
Bosque / naturaleza
Coordenadas
36.602, -76.47
Última actualización
UBICACIÓN
¿Por qué se dice que Lago Drummond está embrujado?
En 1806 el poeta irlandés Thomas Moore publicó «A Ballad. The Lake of the Dismal Swamp», con el subtítulo «Written at Norfolk, in Virginia»: un joven enloquece al morir su prometida y se convence de que ella se ha marchado al pantano. «They made her a grave, too cold and damp / For a soul so warm and true», empieza el poema; le hicieron una tumba demasiado fría y húmeda para un alma tan cálida y sincera, y es ella quien rema de noche una canoa blanca a la luz de las luciérnagas. Moore atribuyó la historia a un relato anónimo que le contaron, y su propia nota al pie sitúa el pantano a diez o doce millas de Norfolk: nada de lo que imprimió dice que llegara a ver el lago. La historia documentada del pantano es más extraordinaria que su fantasma: durante generaciones escondió comunidades cimarronas de personas huidas de la esclavitud, un pasado que está recuperando la arqueología, no el folclore.
El lago del centro del Gran Pantano Sombrío lleva tanto tiempo siendo propiedad de la imaginación que su historia documentada se ha ido perdiendo. Es una lástima, porque la historia documentada es mucho mejor.
La tradición colonial atribuye el hallazgo a William Drummond, primer gobernador de los asentamientos de Albemarle, en lo que después sería Carolina del Norte, que según se cuenta dio con el lago cazando en 1663. Fue capturado y ejecutado por orden del gobernador William Berkeley en las represalias que siguieron a la rebelión de Bacon de 1676, y el agua se quedó con su nombre. En 1728 William Byrd II trazó la línea divisoria entre Virginia y Carolina del Norte bordeando el pantano y le puso el adjetivo que ha quedado. Byrd no entró: según recoge Encyclopedia Virginia, mandó a sus ayudantes y se quejó de que «there was no Intelligence of this Terra Incognita to be got», de esta tierra ignota no había información que obtener.
Después llegaron los hombres del drenaje. En 1763 la Asamblea General de Virginia concedió 40.000 acres a la Dismal Swamp Land Company, una empresa montada por George Washington y su hermano John Augustine Washington con la idea de desecar la marisma para arrozales y madera. La compañía compró cincuenta y cuatro personas esclavizadas, que cavaron las zanjas, arrastraron los troncos y vivieron en barracones en el límite occidental del pantano. Dos de aquellos cortes, la Washington Ditch y la Jericho Ditch, siguen ahí y hoy son los principales senderos del refugio. Desde 1793 se abrió el canal del Dismal Swamp, veintidós millas entre Deep Creek (Virginia) y South Mills (Carolina del Norte), otra vez con mano de obra esclavizada; Encyclopedia Virginia fecha su terminación en 1804 y anota que, entre el calor, los mosquitos y la maraña de raíces, la obra avanzaba unos nueve metros al día.
En medio de todo esto apareció un turista con cuaderno. El poeta irlandés Thomas Moore pasó parte de su viaje americano de catorce meses en Norfolk, y de allí salió «A Ballad. The Lake of the Dismal Swamp», impresa en la página 38 de Epistles, Odes, and Other Poems (Londres: James Carpenter, 1806) con el subtítulo «Written at Norfolk, in Virginia». Moore la abre con una nota en prosa atribuida solo a «Anon.»: cuentan de un joven que perdió la razón al morir la muchacha a la que amaba y que, tras desaparecer de pronto, nunca volvió a saberse de él; como en sus delirios repetía que ella se había ido al Dismal Swamp, se supone que se internó en aquel páramo y murió de hambre o se perdió en alguna de sus ciénagas. La primera estrofa es la que todo el mundo cita: «They made her a grave, too cold and damp / For a soul so warm and true; / And she's gone to the Lake of the Dismal Swamp, / Where, all night long, by a fire-fly lamp, / She paddles her white canoe». Le hicieron una tumba demasiado fría y húmeda para un alma tan cálida y sincera, y ella se marchó al lago, donde rema toda la noche su canoa blanca a la luz de las luciérnagas. En la estrofa rema ella. Su enamorado se labra una barca de corteza de abedul, sigue una «meteor spark» sobre el agua y la barca no regresa.
Las zanjas cortaron en los dos sentidos. La misma espesura que resistía al drenaje escondía a las personas que aquellas compañías tenían por propiedad. Desde finales del siglo XVII hubo fugitivos que se internaron en el pantano y, hacia la década de 1840, señala Encyclopedia Virginia, el lugar «was widely known as a place of marronage and resistance to slavery»: era conocido como territorio cimarrón y de resistencia a la esclavitud. Unos pasaban de camino al norte; otros se quedaron generaciones enteras, en comunidades instaladas sobre las islas secas del interior. El Servicio de Pesca y Vida Silvestre de Estados Unidos, que gestiona hoy el pantano, recoge la estimación de los historiadores de unas 50.000 personas afroamericanas autoemancipadas —además de negros libres, indígenas y europeos marginales— a lo largo de todo el periodo. Aquellas comunidades se vaciaron durante la guerra civil: tras la toma de Norfolk por las tropas de la Unión en mayo de 1862, muchos cimarrones salieron hacia Fort Monroe.
Los asentamientos cimarrones son un yacimiento arqueológico. Daniel O. Sayers, de la American University, dirigió cinco años de campañas de excavación con alumnado en una gran isla interior y publicó los resultados en A Desolate Place for a Defiant People (University Press of Florida, 2014). Entrevistado por la revista Humanities en 2015, Sayers describió un mundo que «thousands of African-American Maroons, Indigenous Americans, and enslaved African-American laborers» construyeron para sí mismos «between 1607 and 1860»: miles de cimarrones afroamericanos, indígenas y trabajadores esclavizados que cultivaban campos comunales y se fabricaban muebles, instrumentos y recipientes con madera y plantas del pantano. También recordó cuánto se ha perdido: el pantano actual es apenas una décima parte de su extensión del siglo XVIII, arrasada por la explotación maderera y los canales del XIX.
El refugio actual nace en 1973, cuando la Union Camp Corporation donó 49.097 acres a The Nature Conservancy, que los traspasó al gobierno federal. El Congreso creó el Great Dismal Swamp National Wildlife Refuge al año siguiente. Hoy protege unos 113.000 acres, y el lago Drummond está justo en el medio.
Cronología: los hechos documentados de Lago Drummond
1663La tradición colonial sostiene que William Drummond, primer gobernador de los asentamientos de Albemarle, dio con el lago mientras cazaba. Después fue capturado y ejecutado por orden del gobernador Berkeley tras la rebelión de Bacon, pero el agua conservó su nombre.
1728William Byrd II traza la línea divisoria entre Virginia y Carolina del Norte bordeando el pantano y le da su adjetivo. Él no entra: manda a sus ayudantes y se queja de que de aquella tierra ignota no había información que obtener.
1763La Asamblea General de Virginia concede 40.000 acres a la Dismal Swamp Land Company, montada por George Washington y su hermano John Augustine. La compañía compra cincuenta y cuatro personas esclavizadas para cavar las zanjas de drenaje y sacar madera; la Washington Ditch y la Jericho Ditch sobreviven hoy como senderos del refugio.
Desde 1793Comienzan las obras del canal del Dismal Swamp, veintidós millas entre Deep Creek (Virginia) y South Mills (Carolina del Norte), excavado por trabajadores negros esclavizados y libres que avanzaban unos nueve metros al día. Encyclopedia Virginia fecha su terminación en 1804.
1806Thomas Moore publica «A Ballad. The Lake of the Dismal Swamp» en Epistles, Odes, and Other Poems (Londres: James Carpenter), página 38, con el subtítulo «Written at Norfolk, in Virginia». Atribuye la historia a un relato anónimo y añade una nota al pie que sitúa el pantano «a diez o doce millas de Norfolk». Nada de lo que imprime dice que viera el lago.
Hacia 1840El pantano «era conocido como territorio cimarrón y de resistencia a la esclavitud», en palabras de Encyclopedia Virginia: desde finales del siglo XVII entraban en él personas huidas, unas de paso hacia el norte y otras instaladas durante generaciones en las islas secas del interior.
Mayo de 1862Las tropas de la Unión toman Norfolk y muchos cimarrones del pantano salen del interior hacia la seguridad de Fort Monroe. De las comunidades interiores no queda nada después de la década de 1860.
1973La Union Camp Corporation dona 49.097 acres de pantano a The Nature Conservancy, que traspasa los terrenos al gobierno federal.
1974El Congreso crea el Great Dismal Swamp National Wildlife Refuge, hoy unos 113.000 acres de humedal boscoso y el mayor resto intacto de un pantano que llegó a cubrir más de un millón de acres.
2015El arqueólogo Daniel O. Sayers, de la American University, cuenta a la revista Humanities cinco años de campañas en una gran isla interior: miles de cimarrones, indígenas y trabajadores esclavizados levantaron su propio mundo social y económico en el pantano «entre 1607 y 1860». No se han hallado restos humanos.
¿Hay una explicación racional para Lago Drummond?
Casi todo lo que se cuenta del fantasma del lago Drummond se remonta a una sola página impresa, y esa página sigue ahí para comprobarla.
La dama del lago tiene autor con nombre y fecha: es la protagonista de una balada publicada en Londres en 1806, y el propio Moore explica de dónde la sacó. Su nota preliminar atribuye la historia a un relato anónimo que le contaron —«They tell of a young man…», cuentan de un joven— y su nota al pie describe el escenario desde fuera: «The Great Dismal Swamp is ten or twelve miles distant from Norfolk, and the Lake in the middle of it (about seven miles long) is called Drummond's Pond», es decir, el pantano queda a diez o doce millas de Norfolk y el lago del centro, de unas siete millas de largo, se llama estanque de Drummond. El subtítulo sitúa la escritura en Norfolk. Nada de lo que Moore imprimió dice que llegara al lago. Sus cartas a su madre desde Norfolk, del 7 y el 28 de noviembre y el 2 de diciembre de 1803, que lord John Russell publicó en 1853, tampoco lo mencionan: una búsqueda de texto completo en ese volumen, hecha el 25 de septiembre de 2026, no devuelve ninguna aparición de «swamp» ni de «Drummond», frente a quince de «Norfolk». La afirmación tan repetida de que visitó el lago en 1803 y escribió allí el poema no está en el libro de 1806, ni en esas cartas, ni en la edición académica del poema en Representative Poetry Online (Universidad de Toronto), tomada de la edición de 1806.
Dos detalles que suelen acompañar al relato contradicen el poema. La muchacha no muere ahogada: el poema la entierra, «They made her a grave». Y en el poema quien rema a la luz de las luciérnagas es la muchacha muerta; su enamorado sigue «the meteor spark», la chispa del meteoro, y «the boat return'd no more», la barca no volvió. La canoa blanca aparece por primera vez en las estrofas de Moore. La nota en prosa que él atribuye a «Anon.» trae a un joven que perdió la razón, a una muchacha que se ha ido «al Dismal Swamp» y una muerte de hambre o en las ciénagas, y ninguna canoa, ningún lago y ninguna luz. La cierva blanca pertenece, además, a otra leyenda distinta del litoral de Virginia y Carolina.
Hasta las luces son del poema. Moore las nombra: luciérnagas y «a meteor bright / Quick over its surface played», un resplandor que corre veloz por la superficie. Las luciérnagas enjambran sobre el pantano en verano, y las luces errantes sobre turberas profundas son el escenario clásico de los fuegos fatuos.
Queda el origen del lago, que es donde suele fallar la letra pequeña. Se repite que la ciencia no sabe explicar cómo se formó el lago Drummond y se ofrece el impacto de un meteorito como una de las opciones vivas. Eso está desfasado. Virginia Places, la web de geografía de Charlie Grymes, afirma que la causa extraterrestre «se ha refutado»: la estratigrafía bajo cada Carolina bay «está intacta», cuando un impacto la habría fracturado, y en la zona escasean los fragmentos de meteorito. Lo que queda en discusión son dos mecanismos: una Carolina bay modelada por el viento y ahondada después por el fuego, o una cubeta excavada directamente por un incendio de turba que ardió hasta la capa de arcilla impermeable. La fecha de ese incendio no coincide entre las fuentes. Virginia Places sitúa un incendio provocado por un rayo «quizá hace 6.000 años»; Encyclopedia Virginia dice que el lago «se formó probablemente hace cuatro milenios por un incendio de turba», y da esos mismos 4.000 años para la tradición oral de la Nación India Nansemond, en la que un gran pájaro de fuego creó el lago.
¿Se puede visitar Lago Drummond?
El lago Drummond está dentro del Great Dismal Swamp National Wildlife Refuge. El Servicio de Pesca y Vida Silvestre de Estados Unidos atribuye al refugio cerca de 113.000 acres (unas 45.700 hectáreas) y lo presenta como el mayor resto intacto de un pantano que llegó a cubrir más de un millón de acres del sureste de Virginia y el noreste de Carolina del Norte. La sede del refugio está en el 3100 de Desert Road, Suffolk, Virginia 23434-8973, teléfono (757) 986-3705. El 24 de septiembre de 2026 su página indicaba que el horario del centro de visitantes dependía «de la disponibilidad de personal» y pedía llamar antes de cualquier visita.
El refugio tiene más de 40 millas (64 km) de senderos y pasarelas, abiertos de amanecer a anochecer, con cuatro entradas: Portsmouth Ditch, Jericho Lane, Washington Ditch y Railroad Ditch. El camino hasta el agua es la Lake Drummond Wildlife Drive, que sale del acceso de Railroad Ditch, en el 3120 de Desert Road. Es una pista de grava de seis millas (9,7 km) solo de ida, con tres pasarelas por el camino y, al final, una rampa para botes con aparcamiento junto al lago. Del 1 de abril al 30 de septiembre abre de 7:00 a 19:00, y del 1 de octubre al 31 de marzo de 7:30 a 17:00; la barrera electrónica de entrada se cierra una hora antes. Es la única zona del refugio que exige permiso para vehículos. La tasa es de 5 dólares en efectivo por vehículo, que se pagan en la sede o en un punto de autopago a media milla de la entrada, y no la pagan quienes tengan un Duck Stamp o un pase America the Beautiful; el refugio vende además su propio pase anual por 25 dólares. La otra entrada es por agua, por la Feeder Ditch desde el canal del Dismal Swamp, un acceso que gestiona el Cuerpo de Ingenieros del Ejército. En terrenos del refugio está prohibido acampar, pero el Cuerpo de Ingenieros mantiene cerca del lago un área recreativa rústica, abierta las 24 horas, a la que solo se llega en barca desde la Feeder Ditch.
En el propio lago Drummond se admiten embarcaciones de hasta 25 caballos, porque «las zanjas no se mantienen para la navegación». Las páginas del refugio no coinciden en la profundidad: la de navegación da una media de 3 pies (0,9 m) y la de pesca, una media de 4 a 6 pies (1,2 a 1,8 m) y una superficie de unos 3.100 acres (1.250 hectáreas). Se puede pescar todo el año en horas de luz, según la normativa de Virginia, en el lago y en la Feeder Ditch; las especies que cita son el lucio cadena, el crappie, el pez sol y el siluro. En zonas señaladas se caza ciervo de cola blanca, oso negro, pavo salvaje, coyote y ardilla gris los jueves, viernes y sábados, del 1 de octubre al primer sábado de enero, con permiso de caza del refugio. Entre su fauna, el refugio menciona una de las mayores poblaciones de oso negro de la costa este.
El relato que el refugio hace de su propia historia cuenta que en 1763 George Washington y otros inversores fundaron la Dismal Swamp Company, que abrió zanjas de drenaje y caminos con trabajadores esclavizados. Explica también que desde finales del siglo XVII hasta la guerra de Secesión hubo personas huidas de la esclavitud que levantaron asentamientos en islas del interior del pantano. El refugio figura como lugar de la National Underground Railroad Network to Freedom.
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