👻 LUGAR EMBRUJADO · EXP. Nº9478 ACTIVO

Jardines y Plantación Magnolia

Jardines y Plantación Magnolia es un lugar reputado como embrujado en South Carolina, US. Su fama procede de apariciones, fenómenos inexplicables y testimonios recogidos a lo largo del tiempo.

¿Dónde está Jardines y Plantación Magnolia?

Ubicación
South Carolina, US
Tipo
Casa / mansión
Coordenadas
32.877, -80.084
Testimonios
0
Última actualización
UBICACIÓN

¿Por qué se dice que Jardines y Plantación Magnolia está embrujado?

Magnolia es una plantación de arroz junto al río Ashley que sobrevivió convirtiéndose en jardín. Su riqueza vino del arroz Carolina Gold cultivado por personas esclavizadas, cuyos diques siguen dando forma al jardín del pantano y cuyos descendientes barrían los senderos para los turistas que llegaban en vapor desde hacia 1871. En el recinto quedan cuatro cabañas de campo restauradas, habitadas sin interrupción desde la esclavitud hasta finales del siglo XX, y la finca ha documentado los nombres de 537 personas esclavizadas. El relato fantasmal es mucho más pequeño y más reciente de lo que se cuenta: la única investigación televisada, un episodio de Syfy de 2012, se propuso contactar con un pariente Drayton muerto de un disparo en una cacería a comienzos del siglo XIX, y el único fantasma que llegó a afirmar la vieja web de la propia finca fue el de su difunto propietario, cuyas cenizas se depositaron dentro de un roble en 2002. Un barrido de la web entera encuentra fantasmas en una página de más de ochocientas. Inscrita en el Registro Nacional en 1972; no es National Historic Landmark.
Jardines y Plantación Magnolia, South Carolina, Estados Unidos
Imagen: Kellie Thorne of NSBO · Public domain

¿Cuál es la historia de Jardines y Plantación Magnolia?

Magnolia no es un jardín con una plantación al lado. Es una plantación de arroz que sobrevivió convirtiéndose en jardín, y casi todo lo que el visitante admira allí lo cavaron, terraplenaron, plantaron y barrieron personas que estaban en régimen de propiedad. La tierra entró en la familia por matrimonio. La propia finca cuenta que a finales del siglo XVII Stephen Fox adquirió una parcela de 400 acres junto al río Ashley y se la pasó a su yerno, Thomas Drayton; su web fecha la fundación en 1679. Cuando Thomas Drayton II murió en 1716, su viuda, Ann Fox Drayton, se quedó con cuatro hijos y una propiedad de 402 acres. El mayorazgo apuntaba al hijo mayor, que tenía ocho años. Tomó ella el mando, compró 260 acres más a John Cattell y gestionó otras cuatro plantaciones de algo más de 3.000 acres. En el relato que Magnolia publica hoy, ese patrimonio se mide por lo que contenía: alrededor de 100 personas esclavizadas, 1.400 cabezas de ganado y 112 caballos. El dinero venía del arroz Carolina Gold, y el arroz venía de un saber y de un trabajo arrancados a África Occidental. Los diques, los terraplenes y las compuertas que dieron forma a los campos del río los levantaron trabajadores esclavizados; el Audubon Swamp Garden que hoy se recorre por pasarelas es aquel arrozal, vuelto salvaje. La nómina de nombres más antigua que publica la propia plantación es de 1820, y sobrevive con el oficio pegado al nombre: el capataz Dick; los carpinteros Robert, Joe, Jim y Abraham; los sirvientes de la casa George, Daniel, Sam, London y Kent; y Grace, Rose, Tinah, Hannah, Harriot, Holly, Binah y Bofa. Esa misma página afirma que a lo largo del siglo XIX vivieron y trabajaron en Magnolia una media de unas cuarenta y cinco personas esclavizadas. La finca sostiene ahora haber recuperado 537 nombres en total, entre ellos los de las mujeres Affee, Sikee, Rose, Belinda, Nanny y Dinah. Los jardines célebres son un proyecto decimonónico. Thomas Drayton murió en 1825 sin hijo varón y legó la finca a los hijos de su hija, Thomas y John Grimké, con la condición de que adoptaran el apellido Drayton. La historia archivada de la propia Magnolia cuenta lo que pasó después: al hermano mayor le alcanzó un disparo mientras cabalgaba por la avenida de robles durante una cacería de ciervos, y murió en la escalinata de la casa. Heredó John Grimké Drayton, clérigo episcopaliano y sobrino de las abolicionistas Sarah y Angelina Grimké. El expediente federal fecha en 1843 sus plantaciones de Camellia japonica importada y en 1848 las de Azalea indica, y explica que, tras enfermar de tuberculosis, volcó todo su esfuerzo en el paisajismo. El texto actual de Magnolia es rotundo sobre quién hizo el trabajo: «Drayton tenía la visión, pero fueron los esclavizados quienes la llevaron a cabo». El puente blanco largo, fotografiado en 1883 para un folleto de recuerdo, lo construyeron en la década de 1840 trabajadores esclavizados. La Guerra Civil acabó con la economía arrocera y con la casa. Charleston se rindió el 18 de febrero de 1865; Drayton pasó buena parte de la guerra en Flat Rock, Carolina del Norte. Qué quemó la segunda casa señorial está genuinamente discutido, y el testimonio más interesante lo publicó la propia finca: una carta que le escribió su madre en octubre de 1865 y que dice: «No creo que los negros permitan que ningún blanco vuelva a quedarse ahí. Se cree que tu casa la quemaron tus propios negros, además de otros». Las obras de referencia habituales atribuyen el incendio a tropas de la Unión. Arruinado, Drayton vendió todo menos 390 acres, arrendó terreno para minería de fosfatos, bajó en barcazas una casa prerrevolucionaria desde Summerville y la montó sobre la planta baja calcinada. Y entonces abrió el jardín y cobró entrada. Los vapores subían visitantes por el Ashley y —este es el detalle que importa— quienes los guiaban eran las personas que allí habían estado esclavizadas. Adam Bennett fue el primer superintendente de jardines; su hijo John, nacido en Magnolia a finales de la década de 1870, compartió el puesto hasta la muerte de su padre en 1910 y lo ocupó hasta la suya en 1926. Una mujer registrada solo como «Aunt Phoebe», de la que se cree que estuvo esclavizada en Magnolia y que se quedó tras la emancipación, aparece barriendo un sendero en una fotografía que le hizo William Henry Jackson en 1900. Julia Drayton Hastie (1848-1920), la única mujer que poseyó Magnolia en solitario, heredó a la muerte de su padre en 1891 y duplicó la casita de cuatro habitaciones hasta convertirla en la casa con torre y galería que se ve hoy. Las cabañas son la razón de ser de esta ficha. Cuatro de las cinco estructuras de campo que sobreviven son de hacia 1850 y la quinta de hacia 1900, y estuvieron habitadas de forma continua desde la esclavitud, pasando por la emancipación, hasta finales del siglo XX. En marzo de 2006 Magnolia anunció su restauración en una rueda de prensa con el alcalde de Charleston, Joseph P. Riley, el director gerente Taylor Drayton Nelson y el jefe de proyecto Craig Hadley: cada cabaña se interpretaría en una fecha distinta —cabaña de esclavos de 1850, casa de libertos de 1870, casas de jardineros de 1900 y 1930, y la casa de la familia Leach en 1969—. En 2009 siguió una prospección arqueológica de fases I y II que recuperó más de 400 fragmentos de colonoware —la cerámica basta que fabricaban a mano los alfareros esclavizados siguiendo formas de África Occidental— y una fusayola de colonoware, hallazgo que según la finca solo tiene un paralelo, en Stono Ferry (isla de Johns) a comienzos de los setenta. En 2010 Joseph McGill, entonces guía de Magnolia, durmió en una de las cabañas y puso en marcha lo que sería el Slave Dwelling Project; volvió después como coordinador de historia y cultura de Magnolia y presentó allí mismo, el 6 de junio de 2023, su libro Sleeping with the Ancestors, escrito con el periodista de Charleston Herb Frazier.

Cronología: los hechos documentados de Jardines y Plantación Magnolia

  1. 1679 La finca fecha en este año su propia fundación, en un terreno que según su web adquirió Stephen Fox junto al río Ashley y pasó a su yerno Thomas Drayton. El expediente federal de 1972 describe la parcela como residencia ancestral de los Drayton «durante más de diez generaciones»; su web archivada decía once; un relato enciclopédico posterior dice quince. El recuento de generaciones es una cifra de marketing, no un dato documentado.
  2. 1716 Muere Thomas Drayton II. Su viuda, Ann Fox Drayton, con cuatro hijos y un heredero de ocho años, toma el mando de la propiedad de 402 acres, compra 260 acres más a John Cattell y gestiona otras cuatro plantaciones. El propio relato de Magnolia contabiliza en ese patrimonio unas 100 personas esclavizadas junto a 1.400 reses y 112 caballos.
  3. 1820 La nómina de personas esclavizadas más antigua que publica la finca es de este año y conserva los oficios: el capataz Dick; los carpinteros Robert, Joe, Jim y Abraham; los sirvientes de casa George, Daniel, Sam, London y Kent; y Grace, Rose, Tinah, Hannah, Harriot, Holly, Binah y Bofa. Esa misma página afirma que en Magnolia vivió una media de unas cuarenta y cinco personas esclavizadas a lo largo del siglo XIX.
  4. 1836 (año discutido) Thomas Grimké Drayton recibe un disparo mientras cabalga por la avenida de robles durante una cacería de ciervos y muere en la escalinata de la casa señorial, según la historia archivada de la propia finca; hereda su hermano menor, John. La página archivada no da año y dice que John tenía 22 años, lo que no cuadra con la fecha habitual de 1836, cuando habría tenido 20. Esta es la muerte a la que apuntó la investigación televisiva de 2012.
  5. 1843 y 1848 El expediente federal fecha en 1843 las plantaciones de Camellia japonica importada de John Grimké Drayton y en 1848 las de Azalea indica, y explica que tras enfermar de tuberculosis volcó todo su esfuerzo en el paisajismo por consejo médico. El texto actual de Magnolia afirma sin rodeos que la visión era suya y el trabajo, de las personas esclavizadas.
  6. Febrero-octubre de 1865 Charleston se rinde el 18 de febrero y la segunda casa señorial arde. Quién la quemó está en disputa: la finca publicó una carta que le escribió su madre a Drayton en octubre de 1865 diciendo «Se cree que tu casa la quemaron tus propios negros, además de otros», mientras que las obras de referencia habituales atribuyen el incendio a tropas de la Unión. El propio Drayton pasó buena parte de la guerra en Flat Rock, Carolina del Norte.
  7. 1870, 1871 o 1872 Magnolia abre sus jardines al público de pago, que llega en vapor y es guiado por personas a las que la familia había tenido esclavizadas hasta hacía poco. La institución da tres fechas distintas: su web archivada decía 1870, su web actual dice 1871 y su propio expediente federal de 1972 habla de promoción «desde 1872».
  8. 1891 Muere John Grimké Drayton y hereda Julia Drayton Hastie (1848-1920), la única mujer que poseyó Magnolia en solitario. Duplica la casita de cuatro habitaciones hasta la casa victoriana que hoy fotografía el visitante; las grandes columnas se añadieron solo en 1995.
  9. 1900 William Henry Jackson fotografía a seis miembros del personal de jardines en Magnolia Walk. Solo uno tiene nombre: «Aunt Phoebe», de la que se cree que estuvo esclavizada en Magnolia y que se quedó como mujer libre tras la guerra, barriendo los senderos cada mañana antes de que llegaran los visitantes. La identidad de cuatro de los seis sigue sin conocerse.
  10. 1926 Muere John Bennett siendo superintendente de jardines. Había nacido en Magnolia a finales de la década de 1870, hijo de Adam Bennett, el primer superintendente, y compartió el puesto con su padre hasta la muerte de Adam en 1910. Entre los dos dirigieron los jardines durante cerca de medio siglo.
  11. 11 de diciembre de 1972 «Magnolia Gardens» se inscribe en el Registro Nacional de Lugares Históricos (referencia 72001198). La propuesta, redactada por Elias B. Bull con Bernard Kearse, declara que «incluye siete cabañas de esclavos de madera, el panteón Drayton y la casa señorial», y a continuación justifica la inscripción por agricultura, comercio, conservación, arquitectura del paisaje y horticultura, y admite que se buscaba para frenar una posible ampliación de la carretera 61 y para eximir a los jardines del nuevo impuesto estatal sobre entradas. No es National Historic Landmark.
  12. Diciembre de 2002 Muere el propietario J. Drayton Hastie Sr. A petición suya, sus cenizas se depositan dentro del tronco de un roble que se dice plantado hacia 1680, en lugar de en el panteón familiar. La web de la propia finca escribió entonces que el árbol «se convirtió en el hogar de uno de los fantasmas más nuevos de Magnolia»: la única afirmación fantasmal de todo el sitio anterior a 2013, y se refiere al dueño. Su página de historia data la muerte en 2003.
  13. Marzo de 2006 En una rueda de prensa sobre el terreno de las cabañas, el alcalde de Charleston, Joseph P. Riley, el director gerente Taylor Drayton Nelson y el jefe de proyecto Craig Hadley anuncian la restauración de cinco edificios, cada uno interpretado en una fecha distinta: cabaña de esclavos de 1850, casa de libertos de 1870, casas de jardineros de 1900 y 1930, y casa de la familia Leach en 1969. Las cabañas habían estado habitadas sin interrupción desde la esclavitud hasta finales del siglo XX.
  14. 2009 Una prospección arqueológica de fases I y II en los campos que rodean las cabañas y bajo ellas recupera más de 400 fragmentos de colonoware y una rara fusayola de colonoware hecha a mano. Ese mismo año Tanya L. Shields hace la visita de Magnolia que analizará en Souls en 2017 como caso de nostalgia de plantación y de «borrado y contención del horror del lugar».
  15. 2010 Joseph McGill, entonces guía de Magnolia, duerme en una de las cabañas restauradas y pone en marcha el Slave Dwelling Project. Volverá después como coordinador de historia y cultura de la finca; su libro con Herb Frazier, Sleeping with the Ancestors, se presenta en esas mismas cabañas el 6 de junio de 2023.
  16. 10 de octubre de 2012 Syfy emite el episodio 818 de Ghost Hunters, «Paranormal Politics», a las 21:00 de un miércoles. Su segunda mitad se rueda en Magnolia, con el propósito declarado de contactar con el pariente muerto en el accidente de caza. Esta emisión es la aparición pública fechable más antigua de un relato fantasmal ligado a las cabañas de la finca, y nace de un equipo de televisión, no de una tradición local.
  17. 19 de septiembre de 2023 Magnolia publica «October in the Lowcountry», la única página de toda su web que menciona fantasmas. Resume el episodio de 2012 y a continuación cambia de tema hacia Lavinia Fisher y las visitas de fantasmas del centro de Charleston. En la propia Magnolia no hay visita de fantasmas, ni visita nocturna, ni producto de Halloween.

¿Hay una explicación racional para Jardines y Plantación Magnolia?

El relato fantasmal de Magnolia es pequeño, reciente, rastreable, y no es el que suele contarse. Detrás hay exactamente un hecho televisivo. El miércoles 10 de octubre de 2012 Syfy emitió el episodio 818 de Ghost Hunters, «Paranormal Politics»; la segunda mitad se rodó en Magnolia. La premisa, según la ficha de programación de la cadena, era que los propietarios de una plantación de Charleston querían contactar con un pariente muerto en un accidente en la finca a comienzos del siglo XIX; es decir, el hermano Drayton al que alcanzó un disparo en la avenida de robles durante una cacería. El blog de la propia Magnolia resumió el episodio once años después diciendo que los investigadores tuvieron «varios encuentros paranormales en la Casa Magnolia y en las cabañas», con música, la voz de una niña, una tos, una especie de gruñido y una grabación que parecía decir «¿Qué estás haciendo?». Esa entrada, publicada el 19 de septiembre de 2023, es el relato que la plantación hace del programa, no una confirmación independiente de él. Y la idea de que los fantasmas de Magnolia son los de las personas esclavizadas no tiene fuente alguna. Ni la premisa emitida ni el resumen de la propia finca atribuyen una sola aparición a una persona esclavizada con nombre; las cabañas aparecen en la historia únicamente porque un equipo de televisión metió aparatos dentro. Importa porque el patrón contrario es la norma en la región. Tales from the Haunted South, de Tiya Miles (University of North Carolina Press, 2015), parte de la constatación de que las visitas de fantasmas del Sur se apoyan de forma rutinaria en «historias de espectros negros esclavizados», apropiándose de la historia afroamericana y deformándola con fines comerciales mientras la realidad de la esclavitud queda fuera del itinerario. Los casos que estudia Miles son Savannah, el Barrio Francés y una plantación de Luisiana, no Magnolia; pero su marco es la razón por la que un relato fantasmal de plantación merece comprobarse antes de repetirse. La prueba más simple es si Magnolia vende fantasmas. No los vende. Un barrido de su web actual completa —876 páginas descargadas a partir de su propio sitemap, unos 147 MB— devuelve la palabra «ghost» en dos páginas (una única entrada de blog y su índice de etiqueta), «haunted», «apparition» y «paranormal» en esa misma entrada, «supernatural» en ninguna y la expresión «slave street» en ninguna. Los controles positivos del mismo barrido: «camellia» en 72 páginas, «azalea» en 44, «enslaved» en 35, «cabin» en 35, «Drayton» en 37 y «From Slavery to Freedom» en 11. No hay visita nocturna, ni caza de fantasmas, ni producto de Halloween. Un negocio que quisiera la fama de embrujado no la escondería en una sola entrada estacional de 2023. La versión archivada del sitio es aún más reveladora. En 174 páginas recuperadas de capturas anteriores a 2013, la palabra «ghost» aparece exactamente en una: la del roble Drayton, y el fantasma es el del dueño. «Si crees en fantasmas, este es sin duda el fantasma del recién fallecido propietario de Magnolia, J. Drayton Hastie, Sr.», decía la página, y explicaba que Hastie había pedido ser incinerado y depositado dentro del tronco del roble para que el árbol se cerrara sobre él, de modo que «el hermoso roble de Thomas Drayton se convirtió en el hogar de uno de los fantasmas más nuevos de Magnolia». La finca no logró mantener sus propias fechas: la página del roble dice que murió en diciembre de 2002 y su página de historia dice que «falleció en 2003». Sea lo que sea el folclore fantasmal de Magnolia, es una historia que la familia contó sobre sí misma. Lo que el sitio hacía en esos mismos años es la crítica de verdad, y no necesita fantasma alguno. La historia archivada describía a John Grimké Drayton volviendo del seminario con «su aprensiva esposa, que albergaba un miedo irracional a los esclavos»: el registro de la nostalgia de plantación, en palabras de la propia propiedad, hoy suprimido. Tanya L. Shields hizo la visita de Magnolia en 2009 y la analizó en Souls en 2017: sostiene que el turismo de plantación funcionaba allí sobre la nostalgia por la plantación decimonónica y la Causa Perdida, y que «el borrado y la contención del horror del lugar» son en sí mismos un producto del que lucran los operadores. Comparar las páginas de 2007 con las de 2026 muestra un cambio de registro real y documentado, y también que ese cambio llegó después de la crítica, no antes. Una última cautela sobre el estatus, porque a Magnolia es fácil concederle de más. Está inscrita en el Registro Nacional de Lugares Históricos, con el nombre «Magnolia Gardens», desde el 11 de diciembre de 1972 (referencia 72001198), y es propiedad contribuyente del Ashley River Historic District. No es National Historic Landmark; sus vecinas Drayton Hall y Middleton Place sí lo son. El expediente de 1972 declara que la propuesta «incluye siete cabañas de esclavos de madera, el panteón Drayton y la casa señorial», y a continuación justifica la inscripción por agricultura, comercio, conservación, arquitectura del paisaje y horticultura, sin un solo epígrafe para quienes vivieron en esas siete cabañas, y admitiendo con toda franqueza que se buscaba la inscripción para frenar una posible ampliación de la carretera 61 y para que los jardines quedaran exentos del recién aprobado impuesto estatal sobre entradas. La palabra «fantasma» tampoco está en ese expediente.

¿Se puede visitar Jardines y Plantación Magnolia?

Magnolia Plantation and Gardens es una atracción turística privada y de pago, en el 3550 de Ashley River Road (carretera 61), Charleston, Carolina del Sur 29414; teléfono (843) 571-1266, [email protected]. Abre los siete días de la semana de 9:00 a 16:00 y solo cierra en Acción de Gracias, Navidad y Año Nuevo. La última entrada se vende una hora antes del cierre y se pide al público abandonar la finca a las 17:00. El aparcamiento es gratuito; no hay lanzadera, así que conviene reservar taxi o VTC de antemano si no se va en coche. Las entradas se venden por internet a través de la web de venta propia de la finca, distinta de la web principal; los precios no están publicados en la web principal, así que hay que consultarlos antes de viajar. La entrada da acceso a más de 200 acres de terreno, seis millas de senderos para caminar y pedalear, los jardines históricos, el Audubon Swamp Garden, el Wildlife Center y las cabañas históricas. Las visitas guiadas no se reservan por internet. Todas —incluida la de «From Slavery to Freedom»— se sacan el mismo día en el Welcome Center, según disponibilidad, meteorología y aforo, y las plazas son limitadas en la temporada alta de primavera. La visita a la Casa Magnolia y la de «From Slavery to Freedom» están incluidas en la entrada y duran 45 minutos cada una; la de la casa exige una edad mínima de 7 años, la de la esclavitud no tiene mínimo. El tren de la naturaleza (45 minutos) y la barca de fauna, estacional (30 minutos), se pagan aparte y solo se venden allí. La visita «From Slavery to Freedom» es la razón para llegar pronto y no tarde. Sitúa Magnolia dentro de la historia de la esclavitud en Charleston y del comercio interno de esclavos antes de pasar a la vida en una plantación arrocera del Lowcountry, y después deja que cada visitante recorra a solas las cabañas restauradas. El fin de semana de Juneteenth, en junio, la visita se sustituye por una programación ampliada con el Slave Dwelling Project, que ha incluido pernoctaciones en las cabañas. La accesibilidad es parcial y la finca lo dice sin rodeos. Hay aparcamiento y aseos accesibles, y son practicables los jardines y senderos, la tienda, el Wildlife Center, la cafetería y el tren de la naturaleza; la visita a la casa obliga a subir escalones y no admite sillas de ruedas ni escúteres. Muchos senderos del jardín son de tierra y grava, e irregulares. No se alquilan sillas ni escúteres allí. Se admiten perros atados (correa de dos metros como máximo) en 66 acres de terreno, pero no en las visitas; los perros de asistencia no pueden entrar en el Wildlife Center ni en el interior de las cabañas, aunque sí rodearlas. Notas prácticas: se puede entrar comida y bebida sin alcohol, y hay mesas de picnic; el Peacock Café y la tienda venden comida, cerveza y vino; se puede dejar equipaje pequeño en el Welcome Center; el repelente de insectos es muy recomendable porque la finca es zona húmeda; conviene reservar de tres a cuatro horas. Magnolia celebra además bodas, fiestas y sesiones de fotos en ese mismo recinto, algo que conviene saber de antemano dado lo que ese recinto es.

Fuentes consultadas

  1. Elias B. Bull; Bernard Kearse, «Magnolia Gardens — National Register of Historic Places Inventory–Nomination Form (ref. 72001198)» — National Park Service / S.C. Department of Archives and History, 1972 informe
  2. Magnolia Plantation & Gardens, «History — the Magnolia story» — magnoliaplantation.com, 2026 web
  3. Magnolia Plantation & Gardens, «October in the Lowcountry» — Magnolia Blog, 2023 web
  4. Magnolia Plantation & Gardens, «The Civil War Period, 1860–1865 (archived official website)» — Internet Archive Wayback Machine, capture of 12 October 2007, 2007 archivo
  5. Magnolia Plantation & Gardens, «The Drayton Oak (archived official website)» — Internet Archive Wayback Machine, capture of 12 October 2007, 2007 archivo
  6. Magnolia Plantation & Gardens, «Antebellum Magnolia, 1784–1859 (archived official website)» — Internet Archive Wayback Machine, capture of 12 October 2007, 2007 archivo
  7. Magnolia Plantation & Gardens, «Slavery at Magnolia Plantation, 1676–1865 (archived official website)» — Internet Archive Wayback Machine, capture of 12 October 2007, 2007 archivo
  8. Magnolia Plantation & Gardens, «Reconstruction and Early Tourism, 1866–1900 (archived official website)» — Internet Archive Wayback Machine, capture of 12 October 2007, 2007 archivo
  9. Magnolia Plantation & Gardens, «From Slavery to Freedom — cabin restoration project (archived official website)» — Internet Archive Wayback Machine, capture of 29 June 2008, 2008 archivo
  10. Tanya L. Shields, «Magnolia Longing: The Plantation Tour as Palimpsest» — Souls: A Critical Journal of Black Politics, Culture and Society, 19(1), 6–23, 2017 académico
  11. Tiya Miles, «Tales from the Haunted South: Dark Tourism and Memories of Slavery from the Civil War Era» — University of North Carolina Press, 2015 libro
  12. Herb Frazier; Joseph McGill, «Sleeping with the Ancestors: How I Followed the Footprints of Slavery» — Hachette Books (ISBN 9780306829666), 2023 libro
  13. Magnolia Plantation & Gardens, «Black History Month at Magnolia: Honoring those Who Created and Maintained the Gardens» — Magnolia Blog, 2024 web
  14. George McDaniel, «Women Shaped This Place» — Magnolia Blog, 2025 web
  15. The Futon Critic, «Ghost Hunters — episode listings (#818 "Paranormal Politics", Syfy, 10 October 2012)» — thefutoncritic.com, 2012 web

Ficha revisada por V. Serrano el 12/08/2026 · Cómo verificamos el contenido

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