Oficina Central de Correos de Manila es un lugar reputado como embrujado en Metro Manila, PH. Su fama procede de apariciones, fenómenos inexplicables y testimonios recogidos a lo largo del tiempo.
¿Dónde está Oficina Central de Correos de Manila?
Ubicación
Metro Manila, PH
Tipo
Edificio público
Coordenadas
14.596, 120.979
Testimonios
0
Última actualización
UBICACIÓN
¿Por qué se dice que Oficina Central de Correos de Manila está embrujado?
La Oficina Central de Correos de Manila lleva cerrada y vacía desde el 21 de mayo de 2023, cuando un incendio iniciado entre baterías de coche en un almacén del sótano ardió más de treinta horas y vació el edificio por dentro, del sótano a la quinta planta. Hasta esa noche era una oficina de correos en activo, y los relatos fantasmales que arrastra los contaron quienes trabajaban allí. El 31 de octubre de 2021 el programa Kapuso Mo, Jessica Soho, de la GMA, grabó a seis empleados —entre ellos Wilfred Hingalia, guardia con treinta y cinco años de servicio, y Don Escalona, veintiuno en la sección de paquetería— describiendo soldados que desfilaban por un pasillo, cadenas arrastrándose por la escalera y susurros que no entendían porque eran en japonés. La premisa bélica de esos testimonios está documentada, cosa rara en un edificio embrujado: la historia oficial del Ejército estadounidense recoge que la guarnición japonesa de Correos tenía orden de resistir hasta la muerte y fue aniquilada en el sótano grande y oscuro el 23 de febrero de 1945. Pero por lo que caminaba el personal era el edificio reconstruido en 1946, y desde 2023 ya no camina nadie.
El edificio en 2012, once años antes del incendio del 21 de mayo de 2023 que lo dejó cerrado.
Imagen:
SeamanWell · CC BY-SA 3.0
¿Cuál es la historia de Oficina Central de Correos de Manila?
El edificio en el que se ambientan los relatos fantasmales no es, en rigor, el edificio que se proyectó, y tampoco es el que libró la Batalla de Manila. Las dos cosas están documentadas y las dos cambian la lectura de los testimonios.
Correos debe su emplazamiento al Plan Burnham de Manila, que lo situó en la orilla sur del Pasig para que el correo pudiera moverse por el río. El proyecto se atribuye a Juan M. Arellano, Tomás Mapúa y al arquitecto consultor estadounidense Ralph Doane: tres nombres, no el único que suele sobrevivir a las reescrituras. A Arellano se le cita solo una y otra vez; en 1931 era arquitecto consultor de la Oficina de Obras Públicas, la que levantó el edificio.
Conviene detallar las fechas de construcción, porque casi todas las fuentes las dan mal. Las memorias anuales del gobernador general, publicadas cada año en Washington, siguen la obra de principio a fin. La de 1929 es explícita: «The construction of the foundation was begun on August 2, 1920, and finished on January 9, 1922. Further construction work was suspended for lack of funds. On February, 1928, however, it was resumed, and at the end of the year the construction was approximately 56 per cent completed» (la cimentación se empezó el 2 de agosto de 1920 y se terminó el 9 de enero de 1922; las obras se suspendieron por falta de fondos y se reanudaron en febrero de 1928, con un 56 % ejecutado a fin de año). La memoria de 1927 explica el paréntesis: la terminación del edificio se sacó a concurso el 28 de noviembre de 1927, pero el contrato no pudo adjudicarse hasta 1928, con una consignación de 2.500.000 pesos. A finales de 1930 Obras Públicas lo daba al 98 %. La memoria de 1931 lo incluye por fin entre los edificios terminados ese año, con un coste de 2.314.200,78 pesos, y el gobernador general escribió: «The new post office at Manila was opened during the year. It is an imposing building well located and well equipped». Ese mismo año la Oficina de Correos contrató personal adicional para su mantenimiento.
Es decir: Correos abrió en 1931. El 1926 que figura en el marcador histórico, en la propia cronología de la Corporación Postal de Filipinas y en toda la prensa no lo sostiene la documentación de la época; tampoco lo sostiene el «febrero de 1928» que da la ficha de la Wikipedia inglesa, que es el mes en que se reanudaron las obras, no en el que acabaron.
Sobre el combate hay una fuente insólitamente buena. «Triumph in the Philippines», de Robert Ross Smith, la historia oficial del Ejército estadounidense sobre la campaña, le dedica un pasaje. Los japoneses convirtieron la mole de hormigón armado de cinco plantas en un punto fuerte que cerraba el acceso nororiental a Intramuros, con el que estaba unido por trincheras y túneles. Atrincheraron salas y pasillos, protegieron a sus ametralladoras tras parapetos «seven feet high and ten sandbags thick» (más de dos metros de alto y diez sacos terreros de espesor), tendieron alambre de espino por el interior y subieron una pieza de 105 mm a la segunda planta. El edificio era «practically impervious» al fuego directo de artillería y carros. La guarnición apenas recibió refuerzos y estaba, en palabras de Smith, «manifestly under orders to hold out to the death». Tras tres días de bombardeo del XIV Cuerpo y de la artillería de la 37.ª División, hombres del 1.er Batallón del 145.º de Infantería entraron por una ventana del segundo piso la mañana del 22 de febrero de 1945; los japoneses supervivientes se replegaron al «large, dark basement», el sótano grande y oscuro, donde la resistencia organizada terminó el día 23. Smith no da cifra de bajas japonesas en Correos, aunque sí la da del Ayuntamiento contiguo: 206 cuerpos.
La documentación oficial fecha la reconstrucción en 1946. En 1994 se colocó un marcador histórico; la Comisión Histórica Nacional de Filipinas inscribe el edificio y la Liwasang Bonifacio como Monumento Histórico Nacional de nivel I por la Resolución n.º 01, s. 2012; el Museo Nacional lo declaró Bien Cultural Importante en noviembre de 2018.
La noche del 21 de mayo de 2023 se declaró un incendio en la parte sur del sótano, en el almacén Mega Manila, donde se guardaban pinturas, disolventes y baterías de coche junto a material de oficina. Ardió más de treinta horas y vació el edificio por dentro.
Cronología: los hechos documentados de Oficina Central de Correos de Manila
2 de agosto de 1920 – 9 de enero de 1922Se ejecuta la cimentación de la nueva oficina de correos de Manila y las obras se detienen por falta de fondos; la memoria de 1929 del gobernador general da las dos fechas con día exacto.
28 de noviembre de 1927La terminación del edificio sale a concurso con una consignación de 2.500.000 pesos, pero el contrato no puede adjudicarse hasta el año siguiente.
Febrero de 1928Se reanudan las obras tras seis años de parón. Es el mes que obras de referencia posteriores, entre ellas la ficha de la Wikipedia inglesa, convirtieron por error en la fecha de terminación.
Finales de 1930Obras Públicas da la oficina de correos de Manila al 98 % y «prácticamente terminada al cierre del año».
1931«La nueva oficina de correos de Manila se abrió durante el año», informa el gobernador general, que la incluye entre los edificios terminados con un coste final de 2.314.200,78 pesos: cinco años después del 1926 que figura en el marcador histórico.
22-23 de febrero de 1945Tras tres días de bombardeo artillero estadounidense, el 1.er Batallón del 145.º de Infantería entra por una ventana del segundo piso; los defensores japoneses supervivientes se repliegan al sótano, donde la resistencia organizada termina el día 23.
1946El edificio arrasado se reconstruye conservando la mayor parte del proyecto original. Es este interior, y no el de Arellano, el que aparece en los relatos fantasmales posteriores.
Noviembre de 2018El Museo Nacional de Filipinas declara el edificio Bien Cultural Importante; ya era Monumento Histórico Nacional, con marcador colocado en 1994.
31 de octubre de 2021El magacín de la GMA «Kapuso Mo, Jessica Soho» emite un reportaje de Halloween sobre el edificio. Seis empleados hablan ante la cámara: el guardia Wilfred Hingalia (35 años de servicio), que describe soldados desfilando tras una mujer de blanco y desapareciendo cuando se santigua; Don Escalona (21 años, paquetería); Junaisah F. Sharief; Marie Macaraeg; la supervisora Marivel Magpantay (38 años), y un guardia identificado solo como Larry. Esa emisión es el origen de casi todos los relatos posteriores.
26 de octubre de 2022Las palabras «haunt», «ghost» y «paranormal» aparecen por primera vez en el artículo de la Wikipedia inglesa, catorce años después de su creación y uno después de la emisión.
21-23 de mayo de 2023El fuego se declara poco antes de medianoche en el almacén del sótano y no se da por extinguido hasta las 6.33 de la mañana del día 23. Quince personas resultan heridas, los daños se cifran en unos 300 millones de pesos y se pierde la colección filatélica del servicio postal.
6 de junio de 2023La Oficina de Protección contra Incendios declara el fuego accidental —la autodescarga súbita de una batería de coche almacenada junto a pinturas y disolventes— y cierra el caso. El director general de Correos, Luis Carlos, dice que la corporación se centrará «principalmente en la recuperación y rehabilitación del icónico edificio».
15 de octubre de 2025La Corporación Postal de Filipinas y el Ministerio de Obras Públicas y Carreteras firman el acuerdo por el que la restauración debe empezar en enero de 2026, en tres fases y comenzando por la fachada y el vestíbulo principal.
¿Hay una explicación racional para Oficina Central de Correos de Manila?
Casi todo lo que se ha publicado en inglés sobre fantasmas en la Oficina Central de Correos de Manila sale del mismo sitio: un programa de Halloween. El 31 de octubre de 2021 el magacín de la GMA «Kapuso Mo, Jessica Soho» dedicó un reportaje al edificio, y esa misma noche la web de la cadena publicó el artículo que lo acompañaba. Todas las reescrituras posteriores, incluida la versión anterior de esta ficha, se remontan ahí. Eso no convierte los testimonios en falsos —los seis empleados están identificados con nombre y apellidos, salen en cámara y varios llevaban décadas en la casa—, pero sí significa que el corpus es una noche de trabajo de un equipo de televisión, no una acumulación de relatos independientes.
Fechar el relato, y no solo los hechos, resulta ilustrativo. El artículo de la Wikipedia inglesa sobre el edificio se creó el 26 de noviembre de 2008. Leídas sus 276 revisiones, las palabras «haunt», «ghost» y «paranormal» aparecen por primera vez el 26 de octubre de 2022: un año después de la emisión y, otra vez, en la semana de Halloween. Ninguna de las 86 revisiones escritas entre 2008 y esa fecha las menciona; como control, 275 de las 276 revisiones contienen la palabra «Manila». Dijeran lo que dijeran los empleados entre ellos, el edificio no era un lugar embrujado en el registro público antes de 2021.
Dos detalles de nuestra propia versión anterior estaban mal y conviene decirlo. Don Escalona, el empleado de paquetería, no habló de frío: durante la entrevista de KMJS dijo «umiinit» —se me está calentando— del hombro derecho, de la oreja y de la nuca, y dijo que le costaba respirar. La propia traducción al inglés de la GMA se deja fuera el calor. Tampoco lo situó a la hora del cierre: le ocurrió mientras lo grababan. Ahí el mecanismo evidente es la sugestión, y no hace falta un experto que lo firme: a un hombre se le pide, ante una cámara, de noche y en un edificio que él ya cree ocupado, que describa lo que siente.
Donde estos testimonios son más sólidos de lo habitual es en su premisa histórica. El historiador Gerard Lico, entrevistado en el mismo reportaje, solo se atrevió a decir que era «posible» que murieran allí muchos soldados japoneses. La historia oficial del Ejército estadounidense va más lejos que él: la guarnición tenía orden de resistir hasta el final y fue aniquilada en el sótano el 23 de febrero de 1945. En ese punto el folclore acierta y la cautela del historiador se quedó corta.
Enfrente está el hecho material. Tres días de artillería del XIV Cuerpo, después el combate sala por sala y después la reconstrucción de 1946 hacen que los pasillos atrincherados y los parapetos de sacos terreros tras los que murieron aquellos soldados ya no existan. Los empleados que hacían turno de noche desde los años ochenta caminaban por un interior de posguerra. Y desde mayo de 2023 no caminan por él en absoluto: la estructura interior de madera ardió desde el sótano hasta la tercera planta. Quien ofrezca hoy una visita fantasmal en presente de la Oficina Central de Correos de Manila está describiendo un edificio en el que nadie ha podido entrar en tres años.
¿Se puede visitar Oficina Central de Correos de Manila?
La Oficina Central de Correos de Manila está cerrada. Lo está desde el incendio del 21 de mayo de 2023 y no hay acceso público al interior: no es un sitio visitable, y ninguna visita fantasmal, se anuncie como se anuncie, entra dentro.
El edificio se levanta en la Liwasang Bonifacio, Magallanes Drive, Ermita, Manila, en el extremo sur del puente Jones. Lo que sí se puede hacer es mirarlo: la plaza de delante es un espacio público, la vista desde el puente Jones sobre el río es la clásica y la fachada —ennegrecida, con la columnata jónica intacta— se ve desde la calle a cualquier hora. Eso es toda la visita a día de hoy.
Los servicios postales se mudaron tras el incendio. La Corporación Postal de Filipinas trasladó sus operaciones centrales al Foreign Surface Mail Distribution Center, en Port Area (Manila), y el correo comercial de empresas al Central Mail Exchange Center de Pasay, junto al aeropuerto. Quien necesite una oficina de correos operativa en Manila debe ir a esas direcciones, no a esta.
La restauración ha sido lenta y muy anunciada. En diciembre de 2023 se firmó un convenio con el Instituto Filipino de Arquitectos; a principios de 2024 el Ministerio de Turismo liberó 15 millones de pesos para trabajos previos; en noviembre de 2024 se anunció un proyecto de 1.500 millones. El acuerdo operativo es el que la Corporación Postal firmó con el Ministerio de Obras Públicas y Carreteras el 15 de octubre de 2025: las obras debían empezar en enero de 2026 en tres fases, la primera sobre la fachada y el vestíbulo principal, con la Comisión Histórica Nacional supervisando la parte patrimonial. El director general de Correos, Maximo Sta. Maria III, ha dicho que el edificio restaurado albergará el primer museo postal del país en el vestíbulo y un centro de innovación en una de las plantas.
Conviene tomarse cualquier fecha de reapertura como un objetivo y no como un hecho: el final de la primera fase se ha dado ya como primer trimestre de 2026, para hacerlo coincidir con la cumbre de la ASEAN que acoge Filipinas, y también como mediados de 2026. Antes de viajar expresamente por el edificio, conviene consultar los avisos de la propia Corporación Postal; el barrio, en cambio, se recorre solo: el Teatro Metropolitano de Manila y el Ayuntamiento quedan a unos minutos a pie.
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