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Ayuntamiento de Manila (Ermita)

Ayuntamiento de Manila (Ermita) es un lugar reputado como embrujado en Metro Manila, PH. Su fama procede de apariciones, fenómenos inexplicables y testimonios recogidos a lo largo del tiempo.

¿Dónde está Ayuntamiento de Manila (Ermita)?

Ubicación
Metro Manila, PH
Tipo
Edificio público
Coordenadas
14.59, 120.982
Testimonios
0
Última actualización
UBICACIÓN

¿Por qué se dice que Ayuntamiento de Manila (Ermita) está embrujado?

El Ayuntamiento de Manila no es una ruina ni una atracción: es la sede en activo del gobierno municipal, donde despachan el alcalde y el pleno y donde miles de personas tramitan papeles o van a trabajar cada día laborable. Sus historias de fantasmas son reales en el sentido de que están documentadas, y se pueden fechar. Las versiones impresas más antiguas que ha podido fijar nadie son dos artículos filipinos publicados el mismo día de octubre de 2013: espíritus en los pasillos a partir de las seis de la tarde, un hombre que se habría ahorcado en la torre del reloj y un edificio que, visto desde arriba, parece un ataúd. Esa última afirmación se puede comprobar. La planta es en efecto un trapecio afilado de unos 200 metros de largo, y tiene una explicación documentada que nada tiene que ver con féretros: el solar mismo es trapezoidal, resto del trazado urbano que Daniel Burnham proyectó para el barrio. Y debajo de todo ello no hay folclore. En febrero de 1945 este edificio fue un punto fuerte japonés tomado habitación por habitación, y la batalla que lo rodeó mató civiles en una cifra que la placa conmemorativa de Intramuros sigue situando por encima de los cien mil.
Ayuntamiento de Manila (Ermita), Metro Manila, Filipinas
Imagen: patrickroque01 · CC BY-SA 4.0

¿Cuál es la historia de Ayuntamiento de Manila (Ermita)?

El solar es anterior al edificio, y explica casi todo lo que después se ha querido leer en su silueta. El Ayuntamiento de Manila se levanta sobre una cuña de terreno al este de Intramuros que quedó del centro cívico que Daniel H. Burnham esbozó para Manila en la primera década del siglo XX. De aquel plan solo se construyó una parte —el edificio legislativo, el de Hacienda y el de Agricultura, hoy los tres sedes del Museo Nacional— y el ayuntamiento se encajó en la manzana que quedaba entre ellos. Esa manzana es un trapecio, y el edificio se limita a rellenarla. El primer ayuntamiento de la etapa estadounidense en este solar era de madera. La propia página patrimonial del gobierno de la ciudad lo fecha en 1904, bajo el alcalde Arsenio Cruz Herrera; ocupaba alrededor de un tercio del terreno que cubre el edificio actual y, tras tres décadas de uso, el ingeniero municipal Santiago Artiaga recomendó reforzar el suelo debilitado bajo la sala de sesiones y evitar aglomeraciones en los pasillos. Se derribó. El sustituto lo dibujó primero Juan M. Arellano en clave art déco. Arellano abandonó el encargo y lo recogió Antonio Manalac Toledo, de la Oficina de Obras Públicas, que rehízo el proyecto en clave neoclásica; es el mismo arquitecto al que se atribuyen los vecinos edificios de Hacienda y el Legislativo. Toledo le dio un cerramiento de ventanas idénticas por los cuatro costados, unas doscientas dependencias en cerca de 8.400 metros cuadrados y una torre del reloj rematada por una cúpula, que es lo que todo el mundo fotografía. La página municipal fecha la inauguración el 19 de agosto de 1941, presidida por Eulogio Rodríguez: el sexagésimo tercer cumpleaños del presidente Manuel L. Quezon. Menos de cuatro meses después, Filipinas estaba en guerra. Lo que vino a continuación está documentado con un detalle poco habitual, porque lo escribió el Ejército de Estados Unidos. En Triumph in the Philippines, la historia oficial de la campaña, Robert Ross Smith describe el ayuntamiento como uno de los puntos fuertes japoneses que cerraban el paso hacia Intramuros. Los morteros del 129.º de Infantería ya habían incendiado el edificio de hormigón —entonces de cuatro plantas— sin desalojar a su guarnición, que Smith cifra en unos 200 hombres el 20 de febrero de 1945. Ese día, cañones autopropulsados de 105 mm y un solo obús de 155 mm abrieron un boquete en el muro este; una sección del 145.º de Infantería cruzó el descampado, entró y fue expulsada de inmediato. El día 21 entró la compañía I entera, tras derribar los muros exteriores del ala este, y tampoco pudo sostenerse. La mañana del 22, carros, cazacarros y obuses pulverizaron el ala este a quemarropa mientras los morteros batían la cubierta. La compañía I volvió a entrar hacia las nueve y peleó habitación por habitación con subfusiles, bazucas, cargas de demolición y lanzallamas; hacia las tres de la tarde la resistencia estaba vencida. Una veintena de hombres aguantó en una sala de la planta baja, rechazó la invitación a rendirse y murió cuando se abrieron agujeros en el techo y se metieron por ellos los lanzallamas. El regimiento sacó 206 cadáveres japoneses del edificio. Después despejó los escombros del ala oeste y montó ametralladoras en las ventanas: el ayuntamiento se convirtió en plataforma de tiro para el asalto a Intramuros que empezó al día siguiente. Los muertos de dentro eran soldados. Los de fuera, no. Smith cierra su relato de la batalla anotando que «se calcula que 100.000 civiles filipinos perdieron la vida» en ella. La placa de hierro fundido del monumento Memorare - Manila 1945, en Intramuros, colocada por el Instituto Histórico Nacional en 1995, es más rotunda: conmemora a «los más de 100.000 civiles indefensos que murieron durante la batalla por la liberación de Manila entre el 3 de febrero y el 3 de marzo de 1945» y los atribuye tanto a «actos atroces perpetrados por las Fuerzas Imperiales Japonesas» como a «el intenso bombardeo artillero de las fuerzas estadounidenses». Las dos cifras son estimaciones y pertenecen a quien las publicó: nadie los contó. En los propios jardines del ayuntamiento, en la plaza Freedom Triangle, hay otra placa, instalada en virtud de la resolución n.º 2 de 1994 del Instituto Histórico Nacional. Recoge la entrada en Manila de la columna volante de la 1.ª División de Caballería al final del 3 de febrero de 1945, la liberación de los internados aliados en Santo Tomás y Bilibid y el aniquilamiento de las fuerzas japonesas de Intramuros el 24 de febrero. No menciona ni una vez a los civiles filipinos muertos. Quien lea solo esa placa no sabrá que existieron. El edificio se reconstruyó a partir de 1946 con ayuda del ejército estadounidense y del Ejército de la Mancomunidad Filipina y con fondos de la Ley de Rehabilitación de Filipinas, y no exactamente según los planos de Toledo: se añadió un ático sobre una parte del inmueble y se abrieron ventanas nuevas donde habían quedado los impactos. En 1964 la ciudad encargó a Carlos «Botong» Francisco pintar la historia del país; el resultado, los diez paneles de Filipino Struggles Through History, se instaló en 1968 en la sala que después se llamó Bulwagang Gat Antonio Villegas, fue declarado Tesoro Cultural Nacional en 1996, se retiró en 2013 por los daños de una avería de fontanería y en febrero de 2018 pasó al Museo Nacional de Bellas Artes. En su sitio cuelga una reproducción impresa. El propio edificio fue declarado Bien Cultural Importante por el Museo Nacional el 27 de junio de 2019, y la placa de esa declaración la descubrieron el 18 de septiembre de 2023 la alcaldesa Honey Lacuna y el director general del museo, Jeremy Barns.

Cronología: los hechos documentados de Ayuntamiento de Manila (Ermita)

  1. 1904 La página patrimonial del propio gobierno municipal fecha en 1904 el primer ayuntamiento de la etapa estadounidense en este solar: un edificio de madera levantado bajo el alcalde Arsenio Cruz Herrera que ocupaba alrededor de un tercio de la superficie actual. Se derribó en los años treinta, tras décadas de quejas por el suelo debilitado de la sala de sesiones.
  2. 19 de agosto de 1941 Según la página patrimonial de la ciudad de Manila, el edificio actual se inauguró el 19 de agosto de 1941 con Eulogio Rodríguez presidiendo el acto: el sexagésimo tercer cumpleaños del presidente Manuel L. Quezon. Antonio Manalac Toledo había heredado el encargo de Juan M. Arellano y sustituido el proyecto art déco de este por uno neoclásico.
  3. 20-22 de febrero de 1945 La historia oficial del Ejército de EE. UU. escrita por Robert Ross Smith registra el ayuntamiento como punto fuerte japonés defendido por unos 200 hombres el 20 de febrero. Tras dos intentos fallidos, la compañía I del 145.º de Infantería volvió a entrar hacia las 9:00 del día 22 y limpió el edificio habitación por habitación con lanzallamas y cargas de demolición; los últimos defensores murieron en una sala de la planta baja. El regimiento retiró 206 cadáveres japoneses y convirtió el ala oeste en plataforma de ametralladoras para el asalto a Intramuros.
  4. 3 de febrero - 3 de marzo de 1945 La placa del Instituto Histórico Nacional en el monumento Memorare - Manila 1945 conmemora a «los más de 100.000 civiles indefensos que murieron durante la batalla por la liberación de Manila» en esas cuatro semanas, y los atribuye tanto a actos de las Fuerzas Imperiales Japonesas como a la artillería estadounidense. La historia oficial de Smith habla de «unos 100.000». Las dos son estimaciones.
  5. 1946 La reconstrucción arrancó con ayuda del ejército estadounidense y del Ejército de la Mancomunidad Filipina y con fondos de la Ley de Rehabilitación de Filipinas. El edificio rehecho no siguió exactamente los planos de Toledo: se añadió un ático sobre parte del inmueble y se abrieron ventanas nuevas donde había impactos de proyectil.
  6. 1968 Los diez paneles de Filipino Struggles Through History, de Carlos «Botong» Francisco, encargados por la ciudad en 1964, se instalaron en la sala que después se llamó Bulwagang Gat Antonio Villegas. Fueron declarados Tesoro Cultural Nacional en 1996, se retiraron en 2013 por daños de agua y pasaron al Museo Nacional de Bellas Artes en febrero de 2018; en su lugar cuelga una reproducción impresa.
  7. 29 de octubre de 2013 Las apariciones impresas fechables más antiguas del relato fantasmal: el mismo día, The Philippine Star (AJ Bolando) escribió que «visto desde arriba, todo el ayuntamiento tiene forma de ataúd» y recogió lo del hombre que se habría ahorcado en la torre, mientras Rappler (Carol Ramoran) hablaba de «un ataúd con una cruz» y de pasos nocturnos. El Star ilustró la afirmación con una imagen acreditada a Google Maps.
  8. 28 de octubre de 2016 CNN Filipinas repitió la afirmación y añadió la lectura contraria que la acompaña desde entonces: el edificio «parece un ataúd gigante (hay quien dice que la forma recuerda al escudo de los templarios)».
  9. 28 de octubre de 2018 GMA News contó la investigación de Ed Caluag para el especial de Halloween «Kapuso Mo, Jessica Soho: Gabi ng Lagim»: una varilla de zahorí, una vela leída como permiso y una sesión de espiritismo con la auxiliar administrativa Rhodora Garcia de médium. El mismo reportaje cita a empleadas con nombre y apellidos, entre ellas la limpiadora Lorena Selmar, y al historiador de la arquitectura Gerard Lico explicando que el solar quedó trapezoidal como consecuencia de la planificación urbana.
  10. 27 de junio de 2019 El Museo Nacional de Filipinas declaró el Ayuntamiento de Manila Bien Cultural Importante. La placa no se descubrió hasta el 18 de septiembre de 2023, a cargo de la alcaldesa Honey Lacuna y del director general del museo, Jeremy Barns. Es un Bien Cultural Importante, no un Monumento Histórico Nacional.
  11. 25 de octubre de 2022 El Museo de la Torre del Reloj de Manila abrió al público con la alcaldesa Honey Lacuna, cuatro meses después de que Isko Moreno lo inaugurara el 29 de junio. Antes de la restauración de 2020, el interior de la torre era un almacén que Moreno llamó en público el «Mini-Smokey Mountain» del ayuntamiento.

¿Hay una explicación racional para Ayuntamiento de Manila (Ermita)?

Conviene fechar el relato antes que el edificio. Las versiones impresas más antiguas de las leyendas del Ayuntamiento de Manila que he podido fechar son dos artículos filipinos publicados el mismo día, el 29 de octubre de 2013: «5 'creepiest, scariest' places in Metro Manila», de AJ Bolando, en The Philippine Star, y «Ghost hunting in the PH? Here are 7 places», de Carol Ramoran, en Rappler. Bolando trae el lote completo: «visto desde arriba, todo el ayuntamiento tiene forma de ataúd», espíritus a partir de las seis de la tarde, un hombre que se ahorcó en la torre del reloj y empleados a los que se aconseja marcharse pronto. Ramoran habla de «un ataúd con una cruz» y de pasos nocturnos. Son setenta y dos años después de la inauguración. No prueba que nadie lo contase antes, pero ahí empieza el rastro de papel, y la forma del rastro importa: The Philippine Star ilustró su ataúd con una imagen acreditada como «foto de Google Maps». El ataúd es una lectura por satélite, y las vistas por satélite no fueron cosa corriente hasta la década de 2000. La silueta, en cambio, es real. Medida sobre el contorno del edificio en OpenStreetMap, la planta tiene unos 200 metros de norte a sur y nunca más de 90 de este a oeste: estrecha en el extremo de la torre, más ancha a un tercio del recorrido y afilada hacia el sur. Que eso sea un ataúd depende de lo que uno traiga puesto: CNN Filipinas, al repetir la afirmación en 2016, anotó que «hay quien dice que la forma recuerda al escudo de los templarios». El mismo polígono, dos lecturas. Lo que sí está documentado es la causa. El solar es trapezoidal por el trazado urbano que lo rodea, y el historiador de la arquitectura Gerard Lico dijo justo eso —que el trapecio del solar es consecuencia de aquella planificación— en el mismo programa de GMA de 2018 del que salió el reportaje fantasmal más conocido del edificio. Ningún documento vincula la planta con intención funeraria alguna, y Toledo ni siquiera eligió el punto de partida del encargo: lo heredó de Juan Arellano. Un detalle que hay que corregir: la silueta no es, como sostenía antes esta ficha, producto de la reconstrucción de posguerra. Es el proyecto de Toledo de los años treinta sobre una manzana preexistente; lo que cambió la reconstrucción fue el ático y algunas ventanas. Conviene desarmar también el «expertos en lo paranormal lo confirmaron», porque fue un reportaje de televisión. El 28 de octubre de 2018 GMA News contó la visita de Ed Caluag al ayuntamiento para «Kapuso Mo, Jessica Soho: Gabi ng Lagim». Caluag trabajó con una varilla de zahorí, encendió una vela, interpretó su parpadeo como permiso para comunicarse y celebró después una sesión de espiritismo usando de médium a una auxiliar administrativa del edificio, Rhodora Garcia. Una varilla de zahorí amplifica los movimientos inconscientes de la mano de quien la sostiene, y por eso apunta adonde su portador medio espera que apunte; la llama de una vela se mueve sola en una torre ventilada; y una sesión de espiritismo produce relato, no medición. Ese mismo reportaje trae algo más aprovechable: empleadas que dan la cara y cuentan lo que vivieron, entre ellas la limpiadora Lorena Selmar. Eso son testimonios, y como testimonios merecen quedar registrados. Dos hechos prosaicos explican mucho. El primero es que la torre del reloj —el supuesto epicentro— era un trastero. Antes de la restauración de 2020 acumulaba tanto desecho que el alcalde Isko Moreno la llamó en público el «Mini-Smokey Mountain» del ayuntamiento, por el vertedero de Manila; solo después se convirtió en galería, cafetería y museo. Un espacio cerrado, oscuro y en desuso en lo alto de un edificio donde trabajan miles de personas es una fábrica eficiente de historias. El segundo es la regla de las seis de la tarde, que es el aspecto que tiene el cierre de una oficina pública cuando se recuenta: las dependencias se vacían, un caserón de mampostería de los años cuarenta con pasillos larguísimos se queda en silencio y los últimos en salir son limpiadoras y vigilantes. Del ahorcado de la torre no he encontrado nombre, ni fecha, ni una sola noticia o diligencia policial de la época: solo el artículo de 2013 y lo que deriva de él. Y la conclusión honesta no es que aquí no pasara nada. En febrero de 1945 sacaron doscientos seis cadáveres de estas salas, y alrededor una ciudad perdió civiles en una cifra que las placas siguen situando por encima de los cien mil. Lo que no está documentado es que ninguno de ellos haya vuelto.

¿Se puede visitar Ayuntamiento de Manila (Ermita)?

Esto no es una ruina, ni un museo, ni una atracción: es la sede en activo del gobierno municipal de Manila. Dentro están el despacho de la alcaldía y el salón de plenos, y también las oficinas donde los vecinos tramitan sus papeles; miles de personas trabajan allí cada día laborable. Conviene comportarse en consecuencia. Dirección: Manila City Hall, avenida Padre Burgos con calle Antonio Villegas, Ermita, Manila. Las oficinas siguen el horario habitual de la administración filipina de lunes a viernes y cierran fines de semana y festivos; el acceso a las plantas de oficinas es para quien tenga gestiones que hacer, con control de seguridad, y los pasillos no son sitio para deambular buscando ambiente. La estación de tren más cercana es Central Terminal, de la línea LRT-1, en la calle Antonio Villegas, a unos 350 metros. La única parte pensada para visitantes es la torre del reloj. Restaurada a partir de 2020 —fachada repintada de blanco y cubierta dorada—, su interior, que era un almacén, se convirtió en galería, cafetería y Museo de la Torre del Reloj de Manila, con montajes que incluyen recreaciones tridimensionales de la Batalla de Manila y una vista de 360 grados sobre Lawton, Intramuros y la bahía. La inauguró el 29 de junio de 2022 el alcalde Isko Moreno y se abrió formalmente al público el 25 de octubre de 2022 con la alcaldesa Honey Lacuna. No he podido verificar en ninguna fuente publicada el horario ni el precio vigentes a 12 de agosto de 2026, así que conviene consultarlo con el Departamento de Turismo, Cultura y Artes de Manila antes de hacer el viaje. Al aire libre y gratis a cualquier hora: la plaza Freedom Triangle, en los jardines, donde está la placa de la Batalla de Manila de 1945. Dos cosas que la gente viene a buscar ya no están aquí. Los paneles de Filipino Struggles Through History, de Botong Francisco, salieron en 2013 y cuelgan desde febrero de 2018 en el Museo Nacional de Bellas Artes, a unos minutos a pie por la calle Padre Burgos; lo que queda en la Bulwagang Gat Antonio Villegas es una reproducción impresa. Y el monumento Memorare - Manila 1945 a los civiles muertos, con la placa citada más arriba, está a algo más de un kilómetro, en la Plazuela de Santa Isabel de Intramuros. Un aviso sobre el nombre. En español, «Ayuntamiento de Manila» suele designar otro edificio: las Casas Consistoriales de época española, dentro de Intramuros, destruidas en 1945, reconstruidas y hoy sede de la Oficina del Tesoro. Esta ficha trata del edificio de 1941 en Ermita.

Fuentes consultadas

  1. Robert Ross Smith, «Triumph in the Philippines (United States Army in World War II: The War in the Pacific), ch. 15-16» — Office of the Chief of Military History, Department of the Army, 1963 libro
  2. National Historical Institute, «Memorare - Manila 1945: cast-iron historical marker, Plazuela de Santa Isabel, Intramuros (transcribed from a photograph of the marker)» — Physical marker, Intramuros, Manila, 1995 archivo
  3. National Historical Institute, «Battle of Manila historical marker, Freedom Triangle Plaza, Manila City Hall, installed pursuant to Board Resolution No. 2, s. 1994 (transcribed from a photograph of the marker)» — Physical marker, Manila City Hall grounds, 1995 archivo
  4. City Government of Manila, «Historical Landmarks: Manila City Hall (official city website, archived 16 November 2016)» — manila.gov.ph, 2016 web
  5. AJ Bolando, «5 'creepiest, scariest' places in Metro Manila» — The Philippine Star, 2013 hemeroteca
  6. Carol Ramoran, «Ghost hunting in the PH? Here are 7 places» — Rappler, 2013 hemeroteca
  7. CNN Philippines staff, «I see dead people: 10 haunted places around Metro Manila» — CNN Philippines, 2016 hemeroteca
  8. GMA News Online, «Paranormal expert Ed Caluag investigates Manila City Hall's strange occurrences» — GMA News Online, 2018 hemeroteca
  9. Ghio Ong, «Marker unveiled declaring Manila city hall 'important cultural property'» — The Philippine Star, 2023 hemeroteca
  10. Jhon Dave Cusipag, «Calling all museum lovers: Manila's iconic clock tower is now the capital's newest tourist attraction» — PhilSTAR L!fe, 2022 hemeroteca
  11. Wikipedia contributors, «Manila City Hall (article and full revision history, consulted 12 August 2026)» — English Wikipedia, 2026 web
  12. Wikipedia contributors, «Filipino Struggles Through History» — English Wikipedia, 2026 web
  13. Wikipedia contributors, «List of reportedly haunted locations in the Philippines (article and revision history, consulted 12 August 2026)» — English Wikipedia, 2026 web

Ficha revisada por V. Serrano el 12/08/2026 · Cómo verificamos el contenido

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