👻 LUGAR EMBRUJADO · EXP. Nº9475 ACTIVO

Murphys Hotel

Murphys Hotel es un lugar reputado como embrujado en Murphys, California, US. Su fama procede de apariciones, fenómenos inexplicables y testimonios recogidos a lo largo del tiempo.

¿Dónde está Murphys Hotel?

Ubicación
Murphys, California, US
Tipo
Hotel / posada
Coordenadas
38.137, -120.467
Testimonios
0
Última actualización
UBICACIÓN

¿Por qué se dice que Murphys Hotel está embrujado?

El Murphys Hotel abrió en el verano de 1856 como Sperry & Perry Hotel, levantado para alojar a los viajeros que subían a las secuoyas gigantes de Calaveras. Ardió con el pueblo entero en 1859 y reabrió la primavera siguiente con los muros enteramente de piedra: ese es el edificio que hoy está en Main Street, Hito Histórico de California n.º 267 —inscrito en 1937 con su nombre antiguo, Mitchler Hotel— e incluido en el Registro Nacional de Lugares Históricos desde 1971. Su fama descansa en un registro de huéspedes, expuesto en copia en el vestíbulo, cuyo original custodia el museo del condado de Calaveras. El expediente del Registro Nacional de 1971 transcribe con fecha las firmas célebres, y una de ellas no puede ser cierta: sitúa a Mark Twain en 1877, un año que él pasó entre Hartford, las Bermudas, Elmira y Boston. Su invierno documentado en Calaveras fue el de 1864-65, a unos pocos kilómetros de aquí, en Vallecito y Angels Camp. La web del propio hotel tuvo una página de fantasmas en 2013 con una camarera, un buscador de oro y un niño; las portadas archivadas del sitio entre 1998 y 2012 no mencionan fantasma alguno.
Murphys Hotel, Murphys, California, Estados Unidos
El Murphys Hotel en Main Street, fotografiado el 31 de octubre de 2007, antes del cambio de gestión de 2012 y de la reforma de 2014. Las placas de bronce junto a la puerta recogen el Hito Histórico de California n.º 267. Imagen: Chris Krylov · CC BY 3.0

¿Cuál es la historia de Murphys Hotel?

Murphys es un campamento de la fiebre del oro en las estribaciones de Sierra Nevada, en el condado de Calaveras, que encontró un segundo negocio cuando se agotó el oro de aluvión: el turismo. Monte arriba había un bosque de secuoyas gigantes y, a mediados de la década de 1850, la carretera que pasaba por Murphys era el camino para llegar hasta ellas. El expediente del Registro Nacional de Lugares Históricos, redactado en 1971, resume en una línea la razón de ser del edificio: era parada de diligencias y «el hotel se construyó para atender ese tráfico tras el descubrimiento de los árboles». James L. Sperry y John Perry lo abrieron en el verano de 1856 con el nombre de Sperry & Perry Hotel. Era, según ese mismo expediente, un edificio «considerado a prueba de incendios»: la parte delantera era de piedra, con puertas de hierro y contraventanas de hierro en las dos plantas, y esas puertas lo separaban de un comedor de madera situado en la parte trasera. No era a prueba de incendios. Murphys ardió en 1859 y el hotel ardió con el pueblo. Las obras del edificio nuevo empezaron de inmediato y estuvo listo para abrir la primavera siguiente; esta vez, anota el expediente, «los muros nuevos eran enteramente de piedra». Ese es el edificio que sigue en pie, y se ganó su fama después y no antes: en el incendio de 1874 los muros de piedra lo salvaron, y de lo que el expediente llama una «tremenda explosión e incendio» en 1893 salió con poco más que las puertas y contraventanas de hierro alabeadas. Conviene retener esa secuencia, porque la página de historia del propio hotel cuenta hoy 1859 de otra manera. Allí el fuego solo «dañó» el hotel, que quedó protegido por su fábrica de piedra y sus contraventanas de hierro y fue «restaurado y reabierto en 1860». La piedra que demostrablemente salvó la casa en 1874 y en 1893 se ha desplazado sin ruido hasta 1859, el año en que, según el expediente, aún había un comedor de madera que perder y una fachada que rehacer. La cadena de propietarios que recoge el expediente es insólitamente completa. James Sperry vendió a Henry Atwood en 1881; Atwood revendió a Harvey Blood ese mismo año; Blood vendió a G. P. Mitchler en septiembre de 1882. Pasó a llamarse Mitchler Hotel, y ese sigue siendo el nombre con el que el estado de California lo inscribió como Hito Histórico n.º 267 el 3 de septiembre de 1937, un detalle que despista a quien busque «Murphys Hotel» en el registro estatal. La familia Mitchler lo llevó unos años, estuvo cerrado una temporada y lo compraron el señor y la señora R. S. McKimmins, que lo conservaron hasta 1963 y le pusieron el nombre de Murphys Hotel en 1945. En 1963 lo compraron a escote treinta y cinco socios del Ale and Quail Club, antiguos alumnos del College of the Pacific, y todavía lo regentaban cuando John P. Lemue, de la sociedad histórica del condado de Calaveras, firmó el expediente el 20 de abril de 1971. El hotel entró en el Registro Nacional el 23 de noviembre de ese año. Dorian Faught lo adquirió en 2003. En noviembre de 2012 vendió los negocios pero se quedó el inmueble: «No vendo la propiedad; lo que vendo es el bar, el restaurante y el alojamiento», declaró al Calaveras Enterprise. Los compradores fueron tres treintañeros —Kevin Clerico, Joel Lacitignola y Brian Goss— y su plan declarado era no cambiar gran cosa. «Lo que funciona no se toca», dijo Goss. Algún cambio llegó igualmente: la propia página de habitaciones del hotel anota que una de las históricas «fue reformada en el programa de televisión Hotel Hell». Y en 2020 se paró. Brian Goss contó a KQED el 8 de mayo de 2020 que el confinamiento de California había conseguido lo que no lograron los incendios: «Que yo sepa, no ha estado nunca completamente cerrado y sin operar en 164 años». En la misma entrevista explicó por qué el fuego había fracasado: «Nos han pasado por aquí un par de incendios grandes y no cerramos: teníamos el bar abierto a la luz de las velas y cocinábamos en la barbacoa». El hotel reabrió y hoy funciona. Y el objeto que sostiene su fama no es la piedra ni las contraventanas. Es un libro: el registro de huéspedes, cuyo original custodia el museo del condado de Calaveras en San Andreas, con copias de las firmas célebres expuestas en el vestíbulo.

Cronología: los hechos documentados de Murphys Hotel

  1. Verano de 1856 James L. Sperry y John Perry abren el Sperry & Perry Hotel en Murphys, levantado como parada de diligencias para el tráfico que sube al bosque de secuoyas gigantes. La fachada es de piedra, con puertas y contraventanas de hierro en las dos plantas, y se la describe como un edificio a prueba de incendios; detrás hay un comedor de madera.
  2. 1859 Un incendio arrasa Murphys y el hotel arde con el pueblo, pese a su fama de incombustible. Las obras del edificio de reemplazo empiezan de inmediato y abre la primavera siguiente con los muros enteramente de piedra: el edificio que sigue en pie. La página de historia actual del hotel dice en cambio que el fuego de 1859 solo lo dañó y que la piedra y las contraventanas de hierro lo protegieron.
  3. Septiembre de 1882 Tras vender James Sperry a Henry Atwood y Atwood a Harvey Blood, los dos en 1881, el hotel pasa a G. P. Mitchler y se convierte en el Mitchler Hotel. La familia McKimmins le pone el nombre de Murphys Hotel en 1945.
  4. 1874 y 1893 El hotel reconstruido sobrevive a dos desastres más. En el incendio de 1874 lo salvan los muros de piedra, y de una tremenda explosión con incendio en 1893 sale con las puertas y contraventanas de hierro alabeadas. Son estos episodios los que le ganaron la fama de incombustible que el edificio de 1856 solo se había atribuido.
  5. 3 de septiembre de 1937 California inscribe el edificio como Hito Histórico n.º 267 con el nombre de Mitchler Hotel, que sigue siendo la denominación oficial en el registro estatal y no la que figura en el rótulo.
  6. 1963 Treinta y cinco socios del Ale and Quail Club, antiguos alumnos del College of the Pacific, compran el hotel a escote tras una temporada en que había estado cerrado, y todavía lo regentan ocho años después.
  7. 20 de abril de 1971 John P. Lemue, de la sociedad histórica del condado de Calaveras, firma el expediente del Registro Nacional, que transcribe con fecha las entradas célebres del registro de huéspedes: Mark Twain 1877, Horatio Alger 1877, Henry Ward Beecher 1877, John Bidwell y esposa 1877, John Jacob Astor 1878, John Hittell 1867, y Lipton, Grant y C. E. Bolton (Black Bart) en 1880. El hotel queda inscrito el 23 de noviembre.
  8. 30 de octubre y 2 de noviembre de 2012 Lanee Lee publica en Fathom un relato de primera mano en el que cita a la recepcionista Deanna Broglio sobre Eleanor como fantasma principal del hotel; tres días después el Calaveras Enterprise informa de que Dorian Faught ha vendido el bar, el restaurante y el alojamiento, pero no el edificio, a Kevin Clerico, Joel Lacitignola y Brian Goss.
  9. 16 de enero de 2013 Primera captura archivada de la página Hauntings del propio hotel, que nombra tres espíritus —Eleonor, el Buscador de oro y el Niño—, cita investigaciones paranormales de 2008 y 2009 y afirma que los relatos vienen del siglo XIX sin aportar ninguna fuente decimonónica. La página da 404 en septiembre de 2014. Las capturas anteriores de la portada del sitio, de 1998 a 2012, no mencionan fantasmas en absoluto.
  10. 8 de mayo de 2020 KQED informa de que el hotel ha cerrado por completo por primera vez en su historia a causa del confinamiento por la COVID-19 en California. El propietario, Brian Goss, dice que no había cerrado en 164 años y recuerda haber mantenido el bar abierto a la luz de las velas durante incendios forestales anteriores. El hotel reabrió después y hoy funciona.

¿Hay una explicación racional para Murphys Hotel?

La prueba que ofrece este hotel es un libro, y el libro existe. Lo que no está documentado son las fechas escritas junto a los nombres. Las guías de viaje llevan décadas describiendo el registro expuesto aquí. Un barrido de texto completo sobre libros escaneados que cruza el nombre del hotel con «register» y Twain devuelve unos 274 volúmenes; entre ellos la guía de la Mother Lode de Charles Moore («los famosos del viejo registro del hotel, entre ellos Mark Twain, U. S. Grant y Horatio Alger»), dos ediciones de la guía de Barbara Braasch («examinando el viejo registro se encuentran nombres de viajeros del pasado: Mark Twain, U. S. Grant, Henry Ward…»), los pueblos fantasma del norte de California de Philip Varney y los hoteles pequeños de California de Bill Gleeson («nombres como Grant, Black Bart y Mark Twain»). Fíjese en lo que no aparece en ninguno de esos fragmentos: un año. Los años salen de un único sitio. El expediente de 1971, firmado por John P. Lemue, de la sociedad histórica del condado de Calaveras, transcribe con fecha las entradas célebres: «Mark Twain - 1877, Horatio Alger - 1877, Thomas J. Lipton, U. S. Grant y C. E. Bolton (Black Bart) - 1880, John Jacob Astor - 1878, Henry Ward Beecher - 1877, Josh Billings, Bona [Lipscomb] (uno de los ayudantes de Napoleón) y E. S. y M. A. Rothchild - 1880, John Hittell - 1867 y John Bidwell y esposa - 1877». El 1877 de Mark Twain no encaja. La biografía autorizada que Albert Bigelow Paine publicó en 1912 cubre ese año sin huecos: Ah Sin se estrenó en el National Theater de Washington el 7 de mayo de 1877 y Clemens no pudo asistir por una bronquitis; el 16 de mayo embarcó hacia las Bermudas en lo que su cuaderno llamó «el primer viaje de placer de verdad» de su vida; pasó el verano en Quarry Farm, en Elmira; el 17 de diciembre pronunció el discurso del cumpleaños de Whittier en el Hotel Brunswick de Boston. California no aparece por ninguna parte. Su estancia documentada en el condado de Calaveras es doce años anterior y ocurrió a unos pocos kilómetros de aquí: con Jim Gillis cruzó al condado después de la Navidad de 1864 y vio un arco iris lunar en Vallecito la noche de Año Nuevo; ya avanzado enero se fueron a buscar bolsadas de oro cerca de Angel's Camp, donde su cuaderno anota «27 de enero. La misma comida de siempre, el mismo tiempo de siempre», y donde escuchó a Ben Coon contar la historia de la rana saltarina en la taberna del pueblo. El libro de Paine ocupa tres megabytes de texto; buscar «Murphy» en su totalidad devuelve dos apariciones, una de un empleado neoyorquino del gobernador Nye y otra en el pie de una fotografía. Los términos de control del mismo barrido —Angel's Camp y Calaveras— devuelven los pasajes citados. Twain estuvo semanas en la puerta de al lado en 1865. Aquí, en 1877, no estuvo. La lista también se ha movido. Si se pone la transcripción de 1971 al lado del listado actual de habitaciones, han desaparecido siete de los nombres documentados —Alger, Beecher, Josh Billings, Bidwell, Hittell, Rothschild y, llamativamente, Black Bart, el único que citan todas las guías— y han llegado seis que no figuran en la lista de 1971: William Randolph Hearst, Susan B. Anthony, J. P. Morgan, «Samuel Pillsbury», John Wayne y «John Crocker». La casilla de 1867 conservó el año y cambió de inquilino: John Hittell en el expediente, Pillsbury en la puerta. Dos de las incorporaciones se desmienten solas. La habitación 18 está fechada en 1973, que no es año de registro de la fiebre del oro por mucho que se estire. La habitación 9 fecha a Thomas Lipton en 1880 y acto seguido lo explica por su negocio de té y por el lema «directamente del jardín de té a la tetera», es decir, el comercio de té que levantó en la década de 1890 y no en 1880. La 10 fecha a John Jacob Astor IV en 1878 y lo explica por el Waldorf-Astoria, levantado quince años después. Los textos de las habitaciones también degradan a Grant: sitúan su presidencia entre 1868 y 1876, cuando tomó posesión en 1869 y la dejó en 1877. La historia de fantasmas es más joven que todo esto, y su llegada se puede fechar en la propia web del hotel. Las capturas archivadas de la portada de diciembre de 1998, marzo de 2000, febrero de 2005, junio de 2008, junio de 2012 y junio de 2016 no contienen ni una sola aparición de ghost, haunted, spirit o paranormal. El control del mismo barrido es el propio texto del sitio, que llegó íntegro en las seis: todas nombran las secuoyas de Calaveras Big Trees y las más antiguas traen la apertura del Sperry & Perry en 1856. La primera página de fantasmas del archivo es hauntings.html, capturada entre el 16 de enero y el 27 de noviembre de 2013 y que ya daba 404 en septiembre de 2014. Nombraba tres espíritus: Eleonor, una camarera de piso que se enamoró de un aventurero que no volvió; el Buscador de oro, que «se cayó» —las comillas son del hotel— desde el balcón principal y al que se ve encorvado sobre la barra del saloon; y el Niño, supuestamente el más activo, al que se atribuyen objetos que se mueven y el pomo de la oficina que gira solo. Afirmaba además que «desde el siglo XIX, huéspedes y personal han contado historias de encuentros paranormales en el edificio histórico del hotel», sin aportar nada del siglo XIX que lo sostenga. Las investigaciones que sí citaba son recientes: California Haunts en 2008 y la American Paranormal Research Association en 2009. Lo que sobrevive hoy en la web es una frase, presente al menos desde junio de 2018: la habitación 9 «tiene fama de ser la más activa paranormalmente del hotel». El relato de primera mano más completo es el de Lanee Lee, publicado por Fathom el 30 de octubre de 2012, que cita con nombre y apellidos a una recepcionista, Deanna Broglio: «Eleanor es nuestro fantasma principal, pero huéspedes y personal han contado que oyen reír a niños y que ven a un fantasma caballero». En letra impresa, ese caballero adquiere lo que la página del hotel nunca le dio: un nombre, John, y un oficio, antiguo gerente. En cuanto al mecanismo, el propio hotel ha publicado la explicación mundana. Las habitaciones históricas no tienen televisión ni teléfono, varias comparten baño en el pasillo y la versión de 2018 de esa misma página advertía de que «pueden ser ruidosas, porque están encima de nuestro animado saloon». En la mesilla de cada una hay un cuaderno, puesto allí, según el hotel, «para que huéspedes y personal anoten cualquier suceso que ocurra en su presencia». Un cuaderno que solo recoge las noches en que algo pareció raro acaba llenándose. Las noches en que no pasó nada no las escribe nadie.

¿Se puede visitar Murphys Hotel?

El hotel está abierto y admite reservas. Se encuentra en el 457 de Main Street, esquina con Algiers, en Murphys, California 95247; la recepción atiende en el +1 209 728-3444 y las reservas en el 1-800-532-7684 o en [email protected]. En la planta baja hay restaurante y saloon. El alojamiento tiene dos categorías y la diferencia importa. Las nueve habitaciones históricas, de la 9 a la 19, están en el edificio de piedra de 1860, amuebladas con antigüedades de época, sin televisión y sin teléfono, aunque se les ha instalado aire acondicionado. Cinco tienen baño propio; cuatro comparten los del pasillo. El café se sirve en el vestíbulo a las siete de la mañana. Las tarifas que publica el hotel al cerrar esta ficha van de 100-199 dólares en las habitaciones 11 y 18 hasta 160-275 en las mayores, con la 12 (la de Grant, con estufa de carbón del siglo XIX y sillón de barbero) entre 135 y 230 dólares, y la 9 entre 120 y 225, más barata porque tiene inodoro pero no ducha propia. La habitación Mark Twain, la 19, tiene dos camas de matrimonio pequeñas y baño privado. Quien quiera televisión, ascensor o una noche tranquila garantizada, que reserve en las habitaciones modernas del anexo: esa misma página advertía en 2018 de que las históricas están encima de un saloon con ambiente. No hace falta dormir allí para ver lo que merece la pena. Las copias de las firmas famosas del registro cuelgan en el vestíbulo, al que se entra sin más; el registro original lo custodia el museo del condado de Calaveras, en San Andreas, y es allí, no en el hotel, adonde hay que ir para ver el documento. Fuera, en el muro de piedra de la fachada, junto a la puerta, están las placas de bronce de las dos declaraciones: el Hito Histórico de California n.º 267, inscrito en 1937 con el nombre antiguo de Mitchler Hotel, y la inclusión en el Registro Nacional del 23 de noviembre de 1971. Cada habitación histórica tiene en la mesilla un cuaderno para que los huéspedes anoten cualquier cosa rara. Conviene leer las entradas anteriores antes de escribir la propia, y tener presente que se está leyendo una colección sin denominador. El propio pueblo de Murphys es el motivo por el que va casi todo el mundo: una Main Street que se recorre a pie, con salas de cata y galerías. El parque estatal de Calaveras Big Trees, el bosque de secuoyas que puso aquí el hotel, queda al noreste por la carretera estatal 4; las cuevas de Mercer y Moaning también están cerca. Conviene confirmar horarios con el hotel antes de ir, sobre todo los del restaurante y el saloon, que cierran antes que la recepción.

Fuentes consultadas

  1. John P. Lemue, Calaveras County Historical Society, «National Register of Historic Places Inventory – Nomination Form: Murphys Hotel (ref. 71000134)» — United States Department of the Interior, National Park Service, 1971 informe
  2. California Office of Historic Preservation, «Mitchler Hotel — California Historical Landmark No. 267, 457 Main at Algiers St, Murphys, Calaveras County» — California Historical Resources, listed resources register, 1937 archivo
  3. Albert Bigelow Paine, «Mark Twain: A Biography» — Harper & Brothers, 1912 libro
  4. The Murphys Historic Hotel, «History» — Official hotel website, 2026 web
  5. The Murphys Historic Hotel, «Hauntings (archived hotel website)» — Internet Archive Wayback Machine, capture of 16 January 2013, 2013 archivo
  6. Lanee Lee, «I Slept with Mark Twain's Ghost» — Fathom, 2012 hemeroteca
  7. Will McCarthy, «In Murphys, an Iconic Gold Rush Hotel Lies Silent For the First Time in 164 Years» — KQED, 2020 hemeroteca
  8. Joel Metzger, «Murphys Hotel business to be sold to three entrepreneurs» — Calaveras Enterprise, 2012 hemeroteca
  9. The Murphys Historic Hotel, «The Historic Rooms (rooms 9–19), with guest attributions and rates» — Official hotel website, 2026 web
  10. The Murphys Historic Hotel, «Rooms 9–19: The Historic Rooms (archived hotel website)» — Internet Archive Wayback Machine, capture of 24 June 2018, 2018 archivo
  11. Internet Archive / Open Library, «Full-text search of scanned books for "Murphys Hotel" and its guest register» — Open Library search inside, 2026 archivo

Ficha revisada por V. Serrano el 13/08/2026 · Cómo verificamos el contenido

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