Norwich State Hospital es un lugar reputado como embrujado en Connecticut, US. Su fama procede de apariciones, fenómenos inexplicables y testimonios recogidos a lo largo del tiempo.
¿Dónde está Norwich State Hospital?
Ubicación
Connecticut, US
Tipo
Hospital / manicomio
Coordenadas
41.489, -72.073
Testimonios
0
Última actualización
UBICACIÓN
¿Por qué se dice que Norwich State Hospital está embrujado?
El Norwich State Hospital abrió en octubre de 1904 en la orilla de Preston del río Thames, con 95 pacientes y un solo edificio, y cerró en octubre de 1996 enviando a los últimos internos justo al hospital que se había construido para descongestionar. Entre medias llegó a más de treinta edificios sobre unos 900 acres, unidos por túneles de hormigón, y superó los 3.000 internos a finales de los años cincuenta. Su historia documentada es más dura que sus fantasmas: el expediente del Registro Nacional de Lugares Históricos, redactado en 1987, anota que entre las operaciones practicadas con frecuencia en el edificio Lippitt había esterilizaciones y lobotomías, y una comisión estatal contó en 1939 a 2.904 pacientes en un hospital dimensionado para 2.450, con un médico por cada 200 de ellos. El recinto abandonado se convirtió en un icono de la exploración urbana y fue investigado por televisión en 2010, pero hoy casi no queda nada: la demolición empezó en 2011 y en 2023 solo seguían en pie cinco de sus cincuenta y seis edificios. El terreno está vallado, vigilado y cerrado al público.
El edificio de administración de 1908 visto desde la Ruta 12 el 22 de abril de 2011, semanas después del inicio de la demolición: es el único de los 56 edificios del recinto que se ha decidido conservar. Foto: CLK Hatcher, CC BY-SA 2.0.
Imagen:
CLK Hatcher · CC BY-SA 2.0
¿Cuál es la historia de Norwich State Hospital?
El Norwich State Hospital fue el segundo manicomio que levantó el estado de Connecticut, y existe porque el primero estaba lleno. El expediente del Registro Nacional lo dice sin rodeos: el hospital «nació directamente de la necesidad percibida de aliviar la saturación» del Connecticut Valley Hospital de Middletown. El estado compró el terreno en 1903, en la orilla de Preston del río Thames, enfrente de lo que hoy es Mohegan Sun, y abrió en octubre de 1904 con 95 pacientes y un solo edificio. En la puerta ponía Norwich State Hospital for the Insane, y al primer superintendente, el doctor Henry M. Pollock, aquel nombre le molestaba: el expediente anota que prefería el menos peyorativo «Norwich State Hospital». La palabra desapareció del rótulo en 1926 y en 1961 la institución pasó a llamarse simplemente Norwich Hospital.
El plano es una discusión sobre psiquiatría construida en ladrillo. Cudworth & Woodworth, el estudio de Norwich, asesorado por el doctor N. Emmons Paine, de Massachusetts, y por H. G. Noble, del Connecticut Valley Hospital, resolvió un compromiso entre los dos modelos que competían entonces: el edificio único e inmenso de Thomas Kirkbride y la preferencia más moderna por pabellones pequeños y separados. Norwich tuvo pabellones separados dispuestos en anillos concéntricos alrededor del edificio de administración y unidos a él por una red de túneles de hormigón, hechos para las conducciones y usados también para trasladar pacientes de un pabellón a otro. No había muro perimetral, ruptura deliberada con la práctica del siglo XIX, y los redactores del expediente subrayan que «se minimizaron los barrotes y otros signos de contención». A los internos se los repartía por sexo y por diagnóstico en edificios gemelos: Gallup y Mitchell para los tranquilos, Earle y Butler para las personas con epilepsia, Kirkbride y Ray para los ancianos. Los hombres considerados violentos iban a Stribling; los declarados no culpables por razón de enajenación, a Salmon.
Hay un edificio que conviene nombrar en voz alta. Lippitt, inaugurado en 1920, era un hospital psicopático levantado apenas ocho años después del primero del país, el del Boston State, con radiodiagnóstico, hidroterapia y quirófano. El formulario federal, redactado en marzo de 1987 por Bruce Clouette y Matthew Roth, resume lo que se hacía allí en una frase seca: «Entre las operaciones practicadas con frecuencia había esterilizaciones y lobotomías». Eso no es un rumor pegado a un edificio abandonado: es lo que el Registro Nacional de Lugares Históricos escribe sobre lo que el estado de Connecticut hacía en aquel quirófano.
La población pasó de 95 internos en 1904 a 998 en 1913, superó los 2.400 en 1930 y rebasó los 3.000 a finales de los cincuenta, repartidos en más de treinta edificios sobre unos 900 acres (365 hectáreas). El expediente es igual de franco sobre la distancia entre el diseño y la realidad: los fines curativos fueron «más un ideal que una práctica real», porque «a lo largo de toda su historia la financiación insuficiente lastró el hospital, con el resultado de masificación, falta de personal y escasa aplicación de terapias curativas».
En junio de 1939 la asamblea legislativa de Connecticut creó la Comisión para el Tratamiento y el Cuidado de las Personas Afectadas por Discapacidades Físicas o Mentales, presidida por el doctor Creighton Barker, después de que el senador estatal Joseph B. Downes denunciara en el pleno que las condiciones de Norwich «apestaban hasta el cielo». Norwich fue la primera institución investigada. Julianne Mangin, que leyó el informe y la réplica del patronato en la Biblioteca del Estado de Connecticut, resume los hallazgos: 2.904 pacientes en un hospital dimensionado para 2.450; un médico por cada 200 internos donde la Asociación Americana de Psiquiatría pedía uno por cada 150; solo dos de los catorce médicos con la especialidad acreditada; y unas historias clínicas «inadecuadas», con intervalos entre reconocimientos físicos «demasiado largos y a menudo indefinidos». El patronato contestó que había pedido una y otra vez a la asamblea más médicos, enfermeras, celadores y trabajadores sociales y que se lo habían negado siempre, y aportó una carta del Servicio de Salud Pública federal según la cual, de los 171 hospitales psiquiátricos estatales del país, cinco cumplían el estándar de médicos.
La guerra vació las salas de personal, y el superintendente William A. Bryan las llenó con los dos colectivos que nadie más contaba. Desde 1942 se puso a trabajar a pacientes seleccionados como «celadores pacientes». Entre marzo de 1943 y agosto de 1946 el recinto alojó la Unidad número 68 del Civilian Public Service, gestionada por el Brethren Service Committee: objetores de conciencia, la mayoría empleados como celadores. La Brethren Historical Library and Archives conserva dos fotografías tomadas en Norwich el 23 de mayo de 1945 en las que el mayor Havens inyecta a Dean C. Hoefle y a G. Fred Trombley material portador del agente de la mononucleosis infecciosa. En este campus sí hubo experimentos médicos: los sufrieron voluntarios, y están fotografiados, fechados y con nombre.
Luego la desinstitucionalización lo vació de pacientes. A principios de los setenta solo quedaban en uso siete de los edificios originales; una ley de revisión de casos y la amenaza de huelga sacaron al hospital de muchos más en 1979; en 1994 quedaban 649 camas. Cerró en octubre de 1996 y los últimos internos fueron trasladados al Connecticut Valley Hospital de Middletown, el hospital que Norwich se había construido para descongestionar noventa y dos años antes.
Cronología: los hechos documentados de Norwich State Hospital
1903Connecticut compra terrenos junto al río Thames, en Preston, para un segundo manicomio estatal destinado a descongestionar el Connecticut Valley Hospital de Middletown.
Octubre de 1904Abre el Norwich State Hospital for the Insane con 95 pacientes y un solo edificio. Su primer superintendente, el doctor Henry M. Pollock, rechaza ese nombre y prefiere el menos peyorativo «Norwich State Hospital».
1920Se inaugura el edificio Lippitt como hospital psicopático, con radiodiagnóstico, hidroterapia y quirófano. El formulario federal anota que «entre las operaciones practicadas con frecuencia había esterilizaciones y lobotomías».
Junio de 1939El senador estatal Joseph B. Downes denuncia en la asamblea de Connecticut que las condiciones de Norwich «apestan hasta el cielo». La asamblea crea la comisión presidida por el doctor Creighton Barker y Norwich es la primera institución investigada.
15 de agosto – 15 de noviembre de 1939El estudio de la Comisión Barker sobre Norwich cuenta 2.904 pacientes en un hospital dimensionado para 2.450, un médico por cada 200 internos, solo dos de catorce médicos acreditados e historias clínicas que califica de «inadecuadas». El patronato responde que la asamblea le había denegado todas las peticiones de personal.
Marzo de 1943 – agosto de 1946Funciona en Norwich la Unidad número 68 del Civilian Public Service, gestionada por el Brethren Service Committee. La mayoría de los objetores de conciencia destinados allí trabajan como celadores, cubriendo plazas que el hospital no lograba llenar.
23 de mayo de 1945Dos fotografías conservadas en la Brethren Historical Library and Archives registran al mayor Havens inyectando a los objetores de conciencia Dean C. Hoefle y G. Fred Trombley material portador del agente de la mononucleosis infecciosa en la unidad de Norwich.
22 de enero de 1988El distrito del Norwich Hospital ingresa en el Registro Nacional de Lugares Históricos: 40 edificios y dos estructuras que contribuyen a su valor —la red de túneles y el trazado viario— sobre unos 70 acres.
2009Preston compra al estado unos 390 acres del hospital cerrado por un dólar y asume a cambio la descontaminación del terreno. La demolición empieza dos años después.
5 de mayo de 2010La cadena Syfy emite desde Norwich el final de la sexta temporada de Ghost Hunters. Según el resumen de la propia cadena, el equipo describe sombras, gemidos, un ruido de arrastre y una puerta que se abre en los edificios de investigación, Earle, administración y Salmon y en los túneles, y concluye que el sitio está embrujado.
1 de marzo de 2018La Tribu Mohegan enciende un fuego ceremonial en el terreno ya despejado. La jefa Lynn «Many Hearts» Malerba sahúma con salvia a la treintena de asistentes; Julianne Mangin recorre los cuatro puntos del círculo diciendo el nombre de las cuatro parientes suyas que fueron pacientes allí.
Junio de 2023El diario The Day informa de que se han derribado todos los edificios del recinto salvo cinco de los 56. Se conserva el de administración de 1908; Gallup, Mitchell, Ray y el edificio de refrigeración quedan en pie como carcasas descontaminadas.
5 de julio de 2025Varios parques de bomberos acuden a un incendio en los antiguos terrenos del hospital, en Preston, y se corta parte de la Ruta 12. No hay heridos y la causa queda bajo investigación.
¿Hay una explicación racional para Norwich State Hospital?
Norwich no tiene taquilla y nunca la ha tenido, y eso obliga a leer su fama de otra manera. El terreno es del municipio de Preston y está en proceso de traspaso a la Tribu Mohegan; no hay tienda, ni visita nocturna, ni nadie vendiendo el relato en la puerta. Lo que construyó la fama fueron la fotografía de allanamiento y la televisión.
La parte televisada se puede fechar. Dos episodios de la primera temporada del Celebrity Paranormal Project de la VH1 se rodaron aquí rebautizando el lugar como «Warson Asylum for the Criminally Insane», un nombre inventado que ya mide por sí solo cómo se fabricó la reputación. El equipo de Ghost Hunters, de la cadena Syfy, investigó para el final de su sexta temporada, emitido el 5 de mayo de 2010: según el resumen de la propia cadena trabajaron en el edificio de investigación, en el Earle, en el de administración, en los túneles y en Salmon, y describieron sombras en movimiento, gemidos y lloriqueos, un ruido de arrastre y una puerta que se abrió, antes de concluir que el sitio estaba embrujado. Esa es toda la prueba televisada.
Varios detalles que circulan sobre Norwich no sobreviven al contacto con las fuentes. No hay ninguna voz infantil grabada ni ninguna planta de psiquiatría infantil: la palabra «niños» aparece exactamente una vez en la historia edificatoria del hospital, para la guardería de hijos de empleados que se acondicionó en la capilla en 1996 y nunca llegó a abrir, y en 1939 una cuarta parte de los ingresos eran personas de sesenta años o más. Nadie documenta huellas de manos ni arañazos en el edificio Seymour: Seymour era una enfermería de 1939 destinada después a cuidados geriátricos intensivos, y los redactores del expediente federal lo dejaron fuera del distrito histórico a propósito porque la cara que daba al campus antiguo eran muelles de carga. Y los túneles donde se sitúan las zonas de frío repentino eran túneles de servicio que ya no existen: la constructora que limpió el terreno enumera «los sistemas de túneles subterráneos de conexión» entre lo que retiró.
El contrapeso honesto es que la historia documentada de Norwich es peor que la inventada, y además tiene nombres. Esterilizaciones y lobotomías en Lippitt, anotadas por el gobierno federal. Un médico por cada 200 pacientes en 1939. Un hospital que puso a trabajar de celadores a sus propios internos porque no podía contratar a nadie. Julianne Mangin, cuya bisabuela, su abuela y dos tías fueron pacientes aquí, consiguió sus historiales y publicó lo que encontró: su bisabuela y una tía abuela murieron en el recinto, y su abuela, una vez dada de alta, acabó empleada en las salas. Sobre Norwich circulan además listas de atrocidades sin fuente —palizas, hambre, enfermos metidos en hielo— que se repiten sin un solo documento detrás, mientras que los hallazgos reales de la Comisión Barker, que están en papel en la Biblioteca del Estado de Connecticut, no los cita casi nadie.
¿Se puede visitar Norwich State Hospital?
No se puede visitar. La finca de 393 acres (159 hectáreas) a caballo entre Norwich y Preston está cerrada, vallada y vigilada por una empresa de seguridad privada contratada por el municipio de Preston; a quien entra se lo expulsa y puede ser detenido. Al equipo de Damned Connecticut, que entró en coche y se puso a hacer fotos en abril de 2010, se le plantaron dos guardias al lado en cinco minutos.
Además, cada vez queda menos donde colarse. La demolición empezó en 2011 y, según el diario The Day, en junio de 2023 se habían derribado todos los edificios salvo cinco de los 56; la constructora cifra su propio trabajo en cerca de 1,4 millones de pies cuadrados de edificación retirada, más la red de túneles de conexión y más de 200.000 yardas cúbicas de tierra contaminada y limpia. Sigue en pie el edificio de administración de 1908 —sellado y protegido de la intemperie, con una subvención estatal de conservación y como única construcción que la Tribu Mohegan ha dicho que mantendrá—, además de las carcasas descontaminadas de los edificios Gallup, Mitchell y Ray y del edificio de refrigeración, reservado como zona de acopio para las obras. El sitio no está tranquilo: varios parques de bomberos acudieron a un incendio allí la mañana del sábado 5 de julio de 2025 y hubo que cortar parte de la Ruta 12.
El traspaso del terreno de Preston a la Tribu Mohegan, acordado en mayo de 2016 para el complejo de usos mixtos Preston Riverwalk, seguía sin cerrarse en la última información que hemos podido confirmar, y el calendario se ha retrasado varias veces. Conviene comprobarlo antes de viajar.
Lo que sí se puede hacer legalmente: el edificio de administración se ve desde la Ruta 12 y desde el aparcamiento disuasorio contiguo; la fotografía de esta ficha se tomó desde la Ruta 12, mirando al sur, el 22 de abril de 2011, la misma primavera en que arrancó la demolición. Y si lo que se busca es el lugar y no su silueta, el expediente del Registro Nacional de 1987 está entero en internet y describe uno por uno los edificios que hubo, y Julianne Mangin ha publicado los historiales de su familia escritos desde dentro.
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