Prospect Place es un lugar reputado como embrujado en Ohio, US. Su fama procede de apariciones, fenómenos inexplicables y testimonios recogidos a lo largo del tiempo.
¿Dónde está Prospect Place?
Ubicación
Ohio, US
Tipo
Casa / mansión
Coordenadas
40.135, -82.013
Testimonios
0
Última actualización
UBICACIÓN
¿Por qué se dice que Prospect Place está embrujado?
Prospect Place es una mansión de ladrillo de veintinueve habitaciones en Trinway, Ohio, construida en 1856 por el abolicionista George Willison Adams, cuya familia había dejado el condado de Fauquier, en Virginia, en 1808, después de liberar a las personas que tenía esclavizadas. Es esa rareza: una casa embrujada cuyo propietario discute el relato que vende. El G. W. Adams Educational Center cobra 45 dólares por sus cacerías públicas de fantasmas y a la vez dedica sus páginas de historia a desmontar las leyendas: declara que la restauración no ha encontrado ningún túnel del Ferrocarril Subterráneo bajo la casa, y uno de sus patronos se recorrió los microfilmes del Penal de Ohio para demostrar que George Blackburn, el albañil al que se culpa del incendio de la primera mansión en 1855, no murió bajo el hacha de un granjero sino de una dolencia cardiaca en prisión, en 1896. El folclore es más concreto que sus resúmenes —una niña conservada en hielo en el sótano durante un invierno, un criado en la escalera, una mujer negra entrevista en las salas del sótano— y además tiene fecha: en mayo de 2002 la finca ya vendía veladas de caza de fantasmas en su propia web.
Prospect Place en julio de 2011, antes del relevo del patronato de 2017: los pórticos ornamentados ya no están y unas escaleras de madera provisionales sirven a las dos puertas. El mirador acristalado del tejado es el observatorio donde, según el relato de 1948, se preparaba la comida de las fiestas de la casa; no la cisterna del agua, que estaba en la segunda planta. Foto: Wdzinc, CC BY-SA 3.0.
Imagen:
Wdzinc · CC BY-SA 3.0
¿Cuál es la historia de Prospect Place?
La casa existe porque un plantador de Virginia decidió que no podía tener esclavos.
George Beal Adams poseía más de quinientos acres en los condados de Fauquier y Loudoun, en Virginia. Según el relato que sus descendientes dieron al cronista del condado J. Hope Sutor, liberó a las personas que tenía esclavizadas, vendió la plantación y llevó a su familia a Ohio en 1808; se instalaron en Madison Township, condado de Muskingum, cerca de Dresden, en un estado cuya constitución de 1803 prohibía la esclavitud de plano. Su hijo menor, George Willison Adams (1799-1879), tenía ocho o nueve años al llegar.
Hacia 1828 George Willison y su hermano Edward levantaron un gran molino harinero junto al recién trazado canal de Ohio y Erie, en el caserío que acabó llamándose Adams Mills. Después vino un segundo molino cerca de Dresden. Los hermanos tenían almacenes, un astillero fluvial y una tonelería, y bajaban su propia harina por el Ohio y el Misisipi hasta Nueva Orleans. Adams ocupó un escaño en la Asamblea General de Ohio, cedió el paso de dos compañías ferroviarias por sus tierras y llegó a director de ambas, y cuando sus socios se echaron atrás con el puente colgante sobre el Muskingum en Dresden lo construyó de su bolsillo, con su sobrino George Copeland de ingeniero, para vendérselo luego a los comisionados del condado por un tercio de lo que le había costado.
El abolicionismo está documentado; la estación del Ferrocarril Subterráneo es tradición. La semblanza de Adams que Sutor imprimió en 1905 arranca con la decisión del padre de liberar a sus esclavos y elogia su apoyo a la Unión, pero no menciona ni una vez el Ferrocarril Subterráneo, y eso que en ese mismo volumen sí presenta a otros dos vecinos del condado como conductor y como dueño de una estación. El relato de la estación viene de la familia y, desde 2003, de la entidad sin ánimo de lucro que posee la casa: que la operación empezó en el molino en la década de 1840, que los barqueros de Adams traían gente desde Nueva Orleans bajo las cubiertas, y que al acercarse la guerra los hermanos trasladaron el trabajo del molino a la casa nueva para no poner en peligro el negocio. La historia que publica la entidad añade un nombre que conviene retener: Nelson T. Gant, nacido esclavo en el condado de Loudoun, liberado en 1845, que compró la libertad de su mujer, hizo fortuna con la fruta y el carbón en Zanesville y ejerció allí de conductor. El centro dice que pudo ser visitante habitual de Prospect Place; no afirma haberlo probado.
La primera Prospect Place ardió. La mansión estaba casi terminada cuando se quemó, el 5 de abril de 1855 según la investigación que la entidad publicó a finales de la década de 2010. Se reconstruyó idéntica, sobre los mismos cimientos, y la familia la fechó por una inscripción que apareció en la trasera de una chimenea de mármol al recolocarlas: «¡Hurra por Buchanan!», la campaña de 1856. Adams la llenó de artefactos: agua corriente alimentada por una cisterna de cobre situada en la segunda planta, dos estufas de carbón con depósitos de cobre presurizados que daban agua fría y caliente, un pozo de refrigeración bajo el suelo, conductos que metían el aire fresco del sótano en las habitaciones en verano, tabiques interiores de ladrillo macizo y cinco centímetros de mortero entre la primera y la segunda planta como cortafuegos.
Adams murió en casa el 31 de agosto de 1879. La casa pasó a su hija mayor, Anna, y a su marido, William E. Cox, que puso un suelo nuevo en el vestíbulo y sustituyó la cubierta de cobre por otra de pizarra en 1886; la fecha quedó escrita en la propia pizarra. Poco después Cox salió hacia Zanesville por negocios un viernes 15 de noviembre y no volvió; una conocida de Dresden dijo haberlo visto en una calle de San Francisco, y una genealogista de la familia concluyó más tarde que probablemente murió en el terremoto y el incendio de 1906. Su hijo George Cox, ingeniero de las presas de la Tennessee Valley Authority, gastó buena parte de su vida y de su dinero buscando a su padre. Vendió la casa en 1969 a la Cox Gravel Company, que explotó como gravera lo que quedaba de la finca; la mansión se abrió a visitas en 1976, por el bicentenario, y volvió a cerrarse, saqueada por ladrones y vándalos, hasta que en 1988 se ordenó su demolición. El fabricante de cestas Dave Longaberger la compró, le puso tejado y ahí se quedó. En septiembre de 2001 se vendió a George Jeffrey Adams, sin parentesco con el constructor; el G. W. Adams Educational Center obtuvo la condición de entidad benéfica en diciembre de 2005 y tomó posesión en 2006. En la primavera de 2017 entró un patronato nuevo y se encontró chimeneas caídas, hiedra comiéndose el mortero de la cochera, más de cuarenta gatos asilvestrados y un pleito de exención fiscal con el condado de Muskingum camino del Tribunal Supremo de Ohio.
Cronología: los hechos documentados de Prospect Place
1808La familia Adams llega al condado de Muskingum desde el de Fauquier, en Virginia. La historia del condado de J. Hope Sutor cuenta que George Beal Adams liberó a las personas que tenía esclavizadas y vendió la plantación antes de marcharse, por creer que todos los hombres nacen libres e iguales.
5 de abril de 1855Arde la primera mansión, casi terminada. La leyenda local culpó a una anciana indígena conocida como «Old Satan»; la versión que cuajó culpó al albañil George Blackburn, del que se dijo que la prendió para generarse más trabajo.
1856La casa se reconstruye idéntica sobre los mismos cimientos. La familia la fechó por una inscripción hallada en la trasera de una chimenea de mármol al recolocarlas: «¡Hurra por Buchanan!», la campaña presidencial de aquel año.
31 de agosto de 1879George Willison Adams muere en Prospect Place a los setenta y nueve años. La semblanza que Sutor le dedica, impresa en 1905, elogia su abolicionismo y su apoyo a la Unión y no menciona ni una vez el Ferrocarril Subterráneo, pese a que en ese mismo volumen sí presenta a otros dos vecinos del condado como conductor y como dueño de una estación.
1886William E. Cox, casado con Anna, la hija mayor de Adams, pone un suelo nuevo en el vestíbulo y sustituye la cubierta de cobre de treinta años por otra de pizarra. El año quedó escrito en la pizarra. Cox salió más tarde hacia Zanesville un viernes 15 de noviembre y no se le volvió a ver en casa.
15 de abril de 1896George Blackburn muere de una dolencia cardiaca en el Penal de Ohio, según los microfilmes que cita Johnathon Robson, patrono de la propia entidad, y no bajo el hacha de un granjero como cuenta la leyenda tomada de un artículo de 1967 del Coshocton Tribune. Nunca fue acusado del incendio de Prospect Place.
29 de agosto de 1948Norris F. Schneider dedica 2.711 palabras del Zanesville Times Signal a la casa, con el nieto del constructor, George W. Cox, como informante. Las palabras fantasma, embrujado, espíritu, aparición y espectro salen cero veces; leyenda sale tres y Satan dos.
10 de mayo de 1979Prospect Place ingresa en el Registro Nacional de Lugares Históricos con la referencia 79001913. La ficha del registro da a George Blackburn como arquitecto y enumera cuatro campos de relevancia: comercio, transporte, política y gobierno, y arquitectura. El texto de la propuesta no está digitalizado.
19 de enero de 2002Monica Reed, de TrueNorth Paranormal, deja constancia de la primera visita de su equipo. Sus notas dicen que una integrante se paró a seis metros del granero y afirmó que allí habían ahorcado a alguien, y que los demás tuvieron la misma impresión. Nada en la nota remite a un documento.
23 de mayo de 2002La captura archivada más antigua de la web de la finca ya vende veladas de «ghost search» a 50 dólares por cabeza, rebajadas a 35 aquel julio, y publica voces grabadas en el sótano. El negocio de los fantasmas es un año más antiguo que la entidad que hoy gestiona la casa.
2 de abril de 2008El canal Sci Fi emite la visita de Ghost Hunters a Prospect Place con el título «Ghostly Bounty Hunter»: la historia del granero, seis años después de anotarse por primera vez como impresión psíquica. Ghost Adventures llegó el 1 de enero de 2010 y Ghost Brothers el 26 de abril de 2016.
Primavera de 2017Un patronato nuevo se hace cargo de una finca en decadencia y empieza a publicar correcciones a sus propias leyendas. Sus páginas de actividades fechan además la única afirmación paranormal que hace en voz propia: desde la limpieza, los pasos en habitaciones vacías «se han vuelto habituales».
¿Hay una explicación racional para Prospect Place?
Prospect Place es un caso raro: el negocio que vende las cacerías de fantasmas es también el mejor escéptico disponible.
Empecemos por el túnel, porque es lo que más se escribe sobre la casa y la propia entidad lo desmiente por escrito. «Aunque el mito popular de la zona sostiene que había un túnel subterráneo en el sótano de Prospect Place —dice su página de historia—, la realidad es que el proyecto de restauración todavía no ha encontrado ninguno». Ofrece un candidato prosaico, el pozo de refrigeración bajo el suelo, que según ella puede confundirse con un túnel y quizá sirviera de salida de emergencia, y recuerda al lector que en «Ferrocarril Subterráneo» lo subterráneo es la clandestinidad, no un agujero.
El silencio se puede medir. El relato antiguo más extenso de la casa es el reportaje de Norris F. Schneider en el Zanesville Times Signal del 29 de agosto de 1948, escrito con el nieto del constructor como informante: 2.711 palabras en las que fantasma, embrujado, espíritu, aparición y espectro salen cero veces, mientras que leyenda sale tres, Satan dos, Blackburn dos e incendio cuatro. Las once páginas de historia de la web actual de la finca —10.961 palabras— dan igualmente cero en fantasma, embrujado y aparición, con leyenda en ocho y Ferrocarril Subterráneo en cinco. Y es el mismo dominio que vende las cacerías.
La fama, además, tiene fecha. El 23 de mayo de 2002 la web de la finca ya anunciaba veladas de «ghost search» a 50 dólares por persona, rebajadas a 35 aquel julio; la investigadora que las dirigía, Monica Reed, de TrueNorth Paranormal, publicaba allí sus propias notas de campo. La del 19 de enero de 2002 cuenta que una integrante de su equipo se detuvo a seis metros del granero y dijo que allí habían ahorcado a alguien, y que los demás tuvieron la misma impresión. Seis años después el canal Sci Fi emitió su visita de Ghost Hunters con el título «Ghostly Bounty Hunter» (2 de abril de 2008), a la que siguieron Ghost Adventures el 1 de enero de 2010 y Ghost Brothers el 26 de abril de 2016. El ahorcado del granero es una impresión psíquica de 2002 convertida en título de televisión.
Conviene fijarse en lo que contiene de verdad el folclore local, porque es más concreto que los resúmenes que circulan de él. La página de fantasmas de la propia finca, tal como quedó archivada en 2019, indexaba seis historias con nombre: el granero y su cazarrecompensas, Constance, Anna Adams-Cox, William Cox, el criado de la escalera y el refugiado del sótano. El relato más antiguo, el de la página de 2002, es el de una niña que murió un invierno de la década de 1860 o 1870, cuando la tierra estaba demasiado helada para enterrarla, cuyo cuerpo se conservó en hielo en el sótano hasta la primavera y a la que su madre visitaba a diario; y de él la web decía sin rodeos que «no tenemos historia sólida que respalde este relato». Los recopiladores del folclore fantasmal de Ohio añaden a una mujer negra con una herida en la cabeza, vista un instante en las salas del sótano y asociada a las personas que la casa habría acogido. Ninguna de estas figuras es una dama de blanco: en cuatro corpus independientes de material fantasmal sobre Prospect Place —las páginas oficiales de 2002 y 2019, la crónica de una investigadora y la web actual entera, unas 20.900 palabras— las expresiones «lady in white», «white lady» y «woman in white» salen cero veces, con «ghost» apareciendo 16, 19, 18 y 49 veces respectivamente como control.
El dinero no se esconde. Las cacerías públicas van de las siete de la tarde a las dos de la madrugada, cuestan 45 dólares y se limitan a veinte plazas; las visitas con linterna, 30. La entidad declara que la recaudación va a la conservación, y su lista de preguntas frecuentes responde a la pregunta directa —«¿está embrujada la mansión de Prospect Place?»— con un «invitamos a nuestros visitantes a formarse su propia opinión». La única afirmación paranormal que los patronos hacen en voz propia es fechada y modesta: desde que empezó la limpieza en 2017, escriben, los pasos en habitaciones y pasillos vacíos «se han vuelto habituales».
Una última cautela sobre la mitad histórica, que es donde el lector baja la guardia. Los propios patronos han rectificado un trozo: su nota de investigación sobre George Blackburn, el albañil al que se culpa del incendio de 1855, rastrea la versión canónica —que se fugó del penal y murió bajo el hacha de un granjero— hasta un artículo de 1967 del Coshocton Tribune, y expone que los microfilmes del Penal de Ohio lo dan muerto de una dolencia cardiaca dentro de la prisión el 15 de abril de 1896, sin haber sido acusado nunca del incendio. Y las afirmaciones se acumulan también en el otro sentido: la frase muy repetida de que Adams donó dinero a la American Colonization Society en 1856 cita la página 31 del volumen 32 de The African Repository, y esa página —las cuentas de Ohio, con los donantes de Adams' Mills, Dresden y Muskingum— registra a un Benjamin Adams por cincuenta centavos y a un Washington Adams por cinco dólares. En todo el volumen, 243.352 palabras, la palabra Willison no aparece ni una vez, con «colonization» apareciendo 262 veces como control.
¿Se puede visitar Prospect Place?
Prospect Place está en el 12150 de Main Street, Trinway, Ohio 43842 —también se da como 12150 County Road 706—, a ochocientos metros al norte de Dresden y a unos dieciocho kilómetros al norte de Zanesville por la antigua Ruta 60. La propia finca publica sus coordenadas como N40.13466 W82.01325 y añade un consejo local: evitar la carretera estatal 666 de Ohio.
Las visitas diurnas son gratuitas. La mansión y los jardines abren todos los sábados y domingos de 12 a 16 h durante la temporada, de marzo a noviembre, sin reserva ni entrada; se recorre a ritmo propio y suele haber personal para explicar la casa y la familia Adams. Hay aparcamiento en la finca, se entra por la verja principal y dentro hay tienda.
El programa nocturno es de pago y es la principal fuente de ingresos del recinto. Las cacerías públicas de fantasmas cuestan 45 dólares por persona, se limitan a veinte plazas prepagadas y son solo para mayores de 18 años: las verjas abren a las 18 h, la visita guiada empieza a las 19, no se admite a nadie después de las 19.30 y la noche termina a las 2 de la madrugada. Las visitas con linterna cuestan 30 dólares y admiten a mayores de 13 acompañados de un adulto. También se ofrecen cacerías privadas y visitas con farol sin contenido paranormal. Están prohibidos los tableros ouija, los sahumerios, los instrumentos de provocación, el alcohol, las drogas y las armas, y también la reventa de entradas.
Avisos prácticos. La mansión no es accesible según la norma estadounidense de accesibilidad y, según declara la propia entidad, no puede llegar a serlo: escalones de piedra en la entrada pública, una escalera empinada y de caracol hacia las plantas altas y un sótano con peldaños exteriores irregulares y suelo de arena, prácticamente inaccesible. Los actos nocturnos no son recomendables para personas con movilidad reducida. El edificio tiene calefacción central pero no aire acondicionado, y en las noches de primavera y otoño hace frío: conviene ir abrigado. El agua del grifo es de pozo y no es potable; en las cacerías reparten agua embotellada. Hay cámaras de seguridad en casi todo el interior. Contacto: [email protected], (740) 202-1909.
💬 Testimonios de campo (0)
Aún no hay testimonios. Añade el primero.
Añade tu testimonio
🔒 Entra para dejar un testimonio