A una milla de Newport y accesible solo en barco, esta isla de 18 acres en la bahía de Narragansett reúne un fuerte inacabado, un faro reencendido y un fantasma con nombre pero sin testigos.
¿Dónde está Rose Island?
Ubicación
Rhode Island, Estados Unidos
Tipo
Isla
Coordenadas
41.496, -71.341
Última actualización
UBICACIÓN
¿Por qué se dice que Rose Island está embrujado?
Fort Hamilton lo proyectó en 1798 el ingeniero francés Anne Louis de Tousard, con bastiones circulares en torre que se adelantaban una década a cualquier cosa comparable en América, y nunca se terminó, ni se artilló, ni se guarneció; su cuartel a prueba de bombas sirvió después de hospital de cuarentena durante el cólera y almacenó explosivos para la estación de torpedos de Newport durante las dos guerras mundiales. El faro se levantó sobre uno de esos bastiones en 1869 y se encendió en enero de 1870. Su farero más duradero, Charles S. Curtis, ocupó el puesto de 1887 a 1918 y vivió allí con su mujer, Christina. Él es la figura que nombran los relatos de fantasmas: pasos que bajan la escalera de la torre y se detienen en la cocina, igual que hacía en vida. Lo que esos relatos no aportan nunca es un testigo. Ni la fundación que salvó el edificio ni el Trust que hoy lo gestiona han mencionado jamás un fantasma por escrito, y la versión más antigua que puede fecharse con seguridad es un episodio de televisión emitido en 2010.
Antes de ser Rose Island fue Conockonoquit, nombre narragansett que suele traducirse como «el lugar de la punta larga». Las escrituras coloniales llevan la isla pronto a manos inglesas: una venta del 7 de febrero de 1659 de Caleb Carr y John Cranston a Benedict Arnold, y otra del 1 de mayo de 1675 del sachem narragansett Conanicus II a Peleg Sanford, futuro gobernador de la colonia, que la traspasó a Carr aquel octubre.
De dónde sale el nombre inglés no lo ha documentado nadie. La explicación que se repite en todas partes —que con marea baja la isla dibuja una rosa, y la punta larga sería el tallo— la dan incluso quienes la cuentan como una atribución, no como un hecho, y no lleva pegada ninguna fuente antigua. Los rosales que ve hoy un visitante de verano no prueban nada: la rosa multiflora que cubre la isla es una invasora que entró después de que los militares se marcharan, en los años cuarenta. Lo que sí merece la pena notar es que el nombre narragansett ya describía el mismo accidente que la leyenda de la rosa llama tallo.
El verdadero asunto de la isla es la defensa. Antes del 8 de agosto de 1778 los británicos levantaron una pequeña batería en la orilla oeste. Tras la llegada de la flota francesa, los ingenieros de Rochambeau la sustituyeron en 1780 por un gran fuerte irregular de tierra, artillado —según cuenta el Trust— con cuarenta cañones. Aquellos terraplenes fueron el cimiento del fuerte que da nombre al distrito histórico.
Fort Hamilton lo proyectó el mayor Anne Louis de Tousard (1749-1817), oficial de artillería francés reclutado para la Revolución americana por Benjamin Franklin y Silas Deane, que sirvió a las órdenes de Lafayette y escribió después el American Artillerists' Companion por sugerencia de George Washington. Contratado para levantar la segunda fase del Primer Sistema de defensas costeras de la bahía de Narragansett, dio a Rose Island dos bastiones circulares en torre: una idea que el expediente del Registro Nacional califica de «la ingeniería francesa más avanzada de su tiempo», una década por delante de los fuertes-castillo norteamericanos comparables.
Nunca se terminó. Las obras se pararon hacia 1801, al enfriarse la crisis con Francia. El fuerte estaba diseñado para al menos setenta cañones y jamás se artilló, ni se guarneció, ni llegó a ser operativo; solo el cuartel a prueba de bombas —un edificio de 64 metros con nueve salas de bóveda de arista, pensado para 300 hombres— quedó prácticamente acabado, y aun a ese le faltó la cubierta de tepe. Un informe de 1811 encontró dos pabellones de oficiales de madera y ningún polvorín. Guillaume Tell Poussin levantó el plano de la ruina en 1819.
El cuartel tuvo otros usos. La isla sirvió de estación de cuarentena durante un brote de cólera en la década de 1820 —la propia web antigua de la fundación lo fechaba en 1820— y, según el Trust, para la fiebre amarilla en la de 1850. Desde 1883 fue polvorín de la Armada, y durante las dos guerras mundiales sus muros de ladrillo de sesenta centímetros almacenaron explosivos y armaron cabezas de torpedo para la Estación de Torpedos de Goat Island. Una alambrada rodeaba la orilla y los centinelas patrullaban a todas horas. Los militares se fueron a finales de los años cuarenta.
El faro se coló entre el fuerte y las guerras. Construido en 1869 sobre el bastión suroeste relleno, por un coste declarado de 7.500 dólares, y encendido el 20 de enero de 1870, es un edificio de madera con tejado de mansarda, torre octogonal y lente Fresnel de sexto orden. Su primer farero, George C. Williams, era veterano de la guerra de Secesión. Charles S. Curtis fue quien más tiempo ocupó el puesto, de 1887 a 1918, y vivió allí con su mujer, Christina; se ganó dos medallas de salvamento acudiendo a una lancha varada en las rocas en agosto de 1906, a un pescador volcado aquel octubre y a una motora averiada que se iba mar adentro en 1914. El nieto de ambos, Wanton Chase, vivió en la isla entre 1913 y 1918, de los cinco a los diez años.
El puente Newport Pell dejó la luz de sobra y se apagó en 1970. Los vándalos destriparon el edificio; la lente Fresnel acabó rota y, según se cuenta en Newport, arrojada a la bahía. El Gobierno federal ofreció el sitio a otras agencias, al estado, a la ciudad e incluso a la Universidad de Rhode Island. No lo quiso nadie. En septiembre de 1983, cuatro empresarios locales compraron el grueso de la isla por 27.500 dólares y propusieron un puerto deportivo de 850 amarres con apartamentos, que habría exigido dragar unos 115.000 metros cúbicos de fondo de bahía.
Lo que la salvó fue un grupo de vecinos, Citizens to Protect Rose Island, que en 1984 se convirtió en la Rose Island Lighthouse Foundation con Charlotte Johnson, Betsy deLeiris y Curtis Bunting al frente. A principios de octubre de 1985 el faro y la media hectárea que lo rodea se escrituraron a nombre de la ciudad de Newport a coste cero, y el ayuntamiento delegó la gestión en la fundación. Ese mismo año un hombre entró en la primera oficina de la entidad —la casa de Johnson— ofreciéndose a ayudar. Era Wanton Chase, que tenía 77 años. El museo se rehízo en buena medida con sus recuerdos y hoy está amueblado tal como estaba el edificio entre 1910 y 1918, hasta la cocina de carbón y leña.
La restauración llevó ocho años y unos 1,2 millones de dólares. El Día Nacional del Faro, el 7 de agosto de 1993, la luz volvió a encenderse como ayuda privada a la navegación autorizada por los Guardacostas. En 1999 la fundación compró a los propietarios privados las 16,5 acres restantes por 629.750 dólares, sobre todo con una subvención del Departamento de Medio Ambiente de Rhode Island, a cambio de una servidumbre de conservación que prohíbe para siempre urbanizar; ese suelo es hoy la Rose Island Wildlife Refuge. El faro entró en el Registro Nacional en 1987 y la isla entera lo siguió como Fort Hamilton Historic District en 2001. La entidad que la gestiona se llama ahora Rose Island Lighthouse & Fort Hamilton Trust.
Cronología: los hechos documentados de Rose Island
1 de mayo de 1675El sachem narragansett Conanicus II vende terreno en la isla, conocida por los narragansett como Conockonoquit, a Peleg Sanford, futuro gobernador de la colonia; Sanford se lo traspasa a Caleb Carr en octubre. Una escritura anterior, del 7 de febrero de 1659, recoge la venta de Carr y John Cranston a Benedict Arnold.
1780Las fuerzas francesas de Rochambeau sustituyen una batería británica anterior por un gran fuerte irregular de tierra. Su muro cortina norte se conserva y es un elemento protegido del distrito histórico.
1798-1801El mayor Anne Louis de Tousard construye Fort Hamilton para la segunda fase del Primer Sistema de defensas costeras. Proyectado para al menos setenta cañones, nunca se terminó, ni se artilló, ni se guarneció; las obras pararon hacia 1801 al remitir la crisis con Francia.
1819Guillaume Tell Poussin levanta el plano del fuerte inacabado. Su dibujo, conservado en los Archivos Nacionales, es el testimonio más completo de hasta dónde llegaron realmente las obras.
Década de 1820El cuartel a prueba de bombas se usa como hospital de cuarentena durante un brote de cólera asiático. La web antigua de la fundación lo fechaba en 1820; el expediente del Registro Nacional, en la década de 1820, y una crónica de 2025 sobre la investigación en curso, en la de 1830.
20 de enero de 1870El faro, levantado el año anterior sobre el bastión suroeste relleno por un coste declarado de 7.500 dólares, se enciende por primera vez. Su primer farero es George C. Williams, veterano de la guerra de Secesión.
Desde 1883Rose Island es declarada polvorín de la Armada. Durante las dos guerras mundiales su cuartel almacena explosivos y arma cabezas de torpedo para la Estación de Torpedos de Goat Island, tras una alambrada y con centinelas las veinticuatro horas.
1887-1918Charles S. Curtis ejerce de farero, el periodo más largo en la historia de la estación, y vive en la isla con su mujer, Christina. Gana dos medallas de salvamento; el nieto de ambos, Wanton Chase, vive allí entre 1913 y 1918.
1970La luz se apaga: el puente Claiborne Pell de Newport la ha dejado de sobra. El edificio vacío es desvalijado por los vándalos y su lente Fresnel de sexto orden acaba destrozada.
Septiembre de 1983Cuatro empresarios locales compran el grueso de la isla por 27.500 dólares y proponen un puerto deportivo de 850 amarres con apartamentos, un proyecto que habría exigido dragar unos 115.000 metros cúbicos de la bahía de Narragansett.
Octubre de 1985El faro y la media hectárea que lo rodea se escrituran a nombre de la ciudad de Newport a coste cero, y el ayuntamiento delega la gestión en la Rose Island Lighthouse Foundation, creada el año anterior. Ese mismo año Wanton Chase, con 77 años, entra en la oficina de la fundación ofreciéndose a ayudar; el museo se reconstruye con sus recuerdos.
7 de agosto de 1993Tras ocho años y unos 1,2 millones de dólares, la luz vuelve a encenderse el Día Nacional del Faro como ayuda privada a la navegación autorizada por los Guardacostas y mantenida por la fundación, no por el Gobierno federal.
1999La fundación compra a los propietarios privados las 16,5 acres restantes por 629.750 dólares, sobre todo con una subvención del Departamento de Medio Ambiente de Rhode Island, a cambio de una servidumbre de conservación que prohíbe urbanizar. Ese suelo pasa a ser la Rose Island Wildlife Refuge.
22 de septiembre de 2010Ghost Hunters emite «Signals from the Past», rodado en la isla. Es la versión más antigua de la leyenda con difusión amplia que puede fecharse con seguridad, y el origen de la fotografía tan reproducida de un reflejo en el cristal de un cuadro. Kindred Spirits volvió al asunto en 2020.
¿Hay una explicación racional para Rose Island?
El fantasma de Rose Island tiene nombre y apellido y ni un solo testigo con nombre, y esa asimetría es toda la historia.
El fantasma es Charles S. Curtis. Los relatos dicen que al terminar su guardia bajaba de la linterna y se paraba en la cocina, y que desde su muerte visitantes y personal oyen repetirse esos pasos. Todas las versiones de esa frase son impersonales. «Los testigos dicen», «cuidadores y huéspedes han oído», «muchos informes sugieren»: en las páginas de lugares embrujados, en los blogs regionales de faros y en un episodio de pódcast dedicado a la isla, nadie que afirme haber vivido algo aparece nunca con nombre, con fecha ni citado directamente.
Quienes han gestionado el sitio tampoco han contado esa historia. Para esta ficha se barrió la web de la propia fundación tal como la conserva Internet Archive: 309 páginas archivadas entre 1999 y 2010, alrededor de 1,66 millones de caracteres. Fantasma: ninguna aparición. Embrujado, aparecido, espectro, aparición, paranormal, sobrenatural, sesión de espiritismo, vidente: ninguna. Como control en ese mismo barrido, «lighthouse» sale 1.771 veces, «Rose Island» 1.217, «Newport» 675, «keeper» 573, «foundation» 418 y «restoration» 105. La web actual se comporta igual: 28 páginas, unos 819.000 caracteres, cero para ese vocabulario frente a 244 de «Rose Island», 207 de «lighthouse», 121 de «Fort Hamilton» y 383 de «overnight». Quien vende noches con fantasma no se deja la palabra fuera dos veces en veintisiete años.
La literatura fantasmal falla además una comprobación aritmética que ella misma se pone. Varias páginas afirman que Curtis «estuvo en servicio 31 años, de 1887 a 1908». Ese intervalo son 21 años. El registro del propio Trust da de 1887 a 1918, que sí son 31: se conservó la cifra y se corrompió la fecha final, y de ahí se copió sin más.
Hay una lectura más sencilla de los pasos, y no obliga a suponer que nadie mienta. El museo de Rose Island no es un caserón antiguo cualquiera: está reconstruido a propósito tal como se veía entre 1910 y 1918, y se reconstruyó con los recuerdos de infancia de un hombre concreto, Wanton Chase, que vivió allí con sus abuelos Charles y Christina Curtis. Los huéspedes duermen en habitaciones que llevan el nombre de Chase y el de Curtis Bunting. La rutina nocturna que se supone que repite el fantasma —bajar la escalera de la torre, entrar en la cocina— es justo el detalle doméstico que el museo existe para escenificar. El visitante llega con el guion ya aprendido, a un edificio de madera sobre un bastión expuesto a una milla de la costa, y pasa allí la noche sin personal en la isla.
Dos investigaciones televisivas le dieron alcance al relato, y las dos se pueden fechar. Ghost Hunters rodó allí «Signals from the Past», emitido el 22 de septiembre de 2010, y el asunto volvió en Kindred Spirits, cuyo episodio «Keeper of the Light», de la cuarta temporada, se emitió en 2020. La fotografía que más se cita —un reflejo en el cristal de un cuadro, atribuido a Curtis— llega al público por aquel primer programa.
Algunas afirmaciones asociadas a la isla piden todavía más cautela. La cuarentena es real, pero su fecha baila según la fuente: la web antigua de la fundación decía 1820, el expediente del Registro Nacional habla de la década de 1820, el Trust añade fiebre amarilla en la de 1850 y una crónica periodística de 2025 sobre la investigación en curso dice que fue en la de 1830. Las dos fosas comunes sin señalizar, y el huracán de 1938 que supuestamente desenterró cuerpos con ropa de la guerra de Secesión, solo aparecen en la literatura fantasmal. No están en el expediente del Registro Nacional, que lo redactó gente de la propia fundación, describe la isla recurso por recurso y recoge los resultados de las prospecciones arqueológicas de 1984-85 sin consignar ningún enterramiento.
¿Se puede visitar Rose Island?
Rose Island está en la bahía de Narragansett, a una milla de la costa de Newport según la cifra que dan sus gestores, y solo se alcanza por agua; la chincheta (41,4964; -71,3411) está en la propia isla. El Rose Island Lighthouse & Fort Hamilton Trust, cuya web se consultó para todo lo que sigue el 23 de septiembre de 2026, enumera las maneras de cruzar. El visitante de día llega en el ferry Jamestown-Newport, que opera del 16 de mayo al 12 de octubre de 2026 y vende la entrada a la isla junto con el billete. Los kayaks y las neumáticas pueden vararse en la playa contigua al muelle, donde no se permite fondear ni amarrar, y quienes se alojan viajan en el barco del Trust, el Rose.
Las preguntas frecuentes del Trust dan como horario público todos los días del 16 de mayo al 12 de octubre, de 10:00 a 16:00, con guías en la isla durante ese tiempo; su página de excursiones da el mismo horario a diario de abril a octubre. La entrada cuesta 12 dólares para adultos, 8 para menores de 12 años y 10 para militares en activo y veteranos, y los socios no pagan.
Los 17,42 acres (7 ha) del norte de la isla, todo lo que queda más allá del faro, forman el Rose Island Wildlife Refuge, que la Rose Island Lighthouse Foundation compró en 1999 y que está sujeto a una servidumbre de conservación a favor del Departamento de Gestión Ambiental de Rhode Island. Del 1 de marzo al 15 de agosto, en la época de cría, la reserva se cierra y los visitantes se limitan al entorno del faro, a las playas contiguas y al cuartel de Fort Hamilton; a partir del 15 de agosto se abren la reserva y el perímetro de la isla. Entre las aves que anidan, el Trust cita la garceta grande, la garceta nívea, la garcilla bueyera, el martinete, el morito, la garceta azul y el ostrero americano.
Para la temporada de 2026 la página de alojamiento ofrece cuatro opciones. La Lighthouse Museum Suite, en la planta baja, admite hasta cuatro personas, con una cocina pequeña y un aseo, y sus zonas comunes están abiertas al público de 10:00 a 16:00. El Keeper's Apartment, en el piso de arriba, es el más amplio, con cocina completa y baño con ducha. La Foghorn Room, para dos adultos, tiene estufa de leña y una escalera empinada, y como la habitación del cuartel de Fort Hamilton carece de electricidad y tiene el baño y la ducha fuera. El Rose tarda unos doce minutos, sale hacia la isla a las 12:00 y vuelve a Newport a las 10:00 del día siguiente. La estancia mínima es de dos noches, las reservas de una noche se abren con 60 días de antelación, y los socios tienen un 15 % de descuento.
La isla está fuera de la red y se alimenta sobre todo de energía solar; no tiene wifi, y el Trust describe la cobertura móvil como fiable en general. El agua es de lluvia, se guarda en cisternas y se filtra para lavar, pero no es potable; la mayoría de los visitantes usa letrinas, con una norma de cisterna que el Trust llama su «Tinkle Tally System». En la isla no se sirven comidas. Una pequeña tienda que funciona por el sistema de la confianza vende algo de picar, y la basura se la lleva cada visitante con la política de carry in, carry out del Trust. Desde las 16:00 no queda personal en la isla, y en ella tiene que haber siempre al menos dos personas. El Trust recomienda calzado cerrado para el terreno irregular y una linterna o frontal para la última hora del día. La isla pasó a ser polvorín de la Armada en 1883, y la página del Trust sobre Fort Hamilton recoge que sirvió de almacén y de instalación de armado de cabezas de torpedo hasta el final de la Segunda Guerra Mundial; además del cuartel a prueba de bombas, de 210 pies (64 m) de largo, se conservan bastiones del siglo XVIII, emplazamientos de artillería, polvorines y una estación de llenado de TNT en el lado sureste.
El programa «Keeper for a Week», con el que la Rose Island Lighthouse Foundation dejaba a voluntarios de pago ocuparse del faro tras su reencendido en 1993, está documentado en la web de la fundación archivada entre 1999 y 2010. No figura entre los cuatro alojamientos de la página del Trust del 23 de septiembre de 2026.
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