👻 LUGAR EMBRUJADO · EXP. Nº9475 ACTIVO

Hotel Skirvin Hilton

Hotel Skirvin Hilton es un lugar reputado como embrujado en Oklahoma, US. Su fama procede de apariciones, fenómenos inexplicables y testimonios recogidos a lo largo del tiempo.

¿Dónde está Hotel Skirvin Hilton?

Ubicación
Oklahoma, US
Tipo
Hotel / posada
Coordenadas
35.469, -97.514
Testimonios
0
Última actualización
UBICACIÓN

¿Por qué se dice que Hotel Skirvin Hilton está embrujado?

El Skirvin abrió en 1911 como el gran hotel de Oklahoma City y lo sigue siendo, en el número 1 de Park Avenue. Su fantasma es una camarera llamada Effie a la que, según el relato, dejó embarazada el dueño, W. B. Skirvin, que la encerró en una habitación de la décima planta y que acabó saltando por la ventana con su bebé. No se ha encontrado ni un registro de ella. El expediente de 1979 del Registro Nacional de Lugares Históricos —redactado por una periodista del Daily Oklahoman con el archivo de recortes de su propio diario— no menciona fantasma, suicidio ni camarera alguna, y la web del hotel despacha hoy el asunto con una sola frase: «Circulan rumores de actividad paranormal, aunque no se ha encontrado ninguna prueba.» La historiadora Marilyn A. Hudson, que entrevistó a antiguos empleados, demostró que la trama es idéntica a la que se cuenta del Goldfield Hotel de Nevada y que la única Effie documentada en el barrio fue la dueña de un burdel asesinada en 1904, siete años antes de que el hotel existiera. Lo que hizo nacional la leyenda fue el baloncesto: en enero de 2010 los visitantes New York Knicks y Chicago Bulls —no los Thunder locales— culparon al fantasma de una mala noche.
Hotel Skirvin Hilton, Oklahoma, Estados Unidos
El Skirvin iluminado el 26 de agosto de 2009, dos años después de reabrir como Hilton tras casi veinte de edificio vacío. El hotel que W. B. Skirvin construyó de verdad en 1911 tenía diez plantas; los pisos de encima llegaron con las ampliaciones posteriores. Esa décima planta es la que nombraron los jugadores visitantes en enero de 2010: el remate del edificio original, no un número al azar. Imagen: rutlo · CC BY 2.0

¿Cuál es la historia de Hotel Skirvin Hilton?

William Balser Skirvin llegó a Oklahoma City en 1906 con el dinero que había hecho con tierras y petróleo en Texas, y entre 1910 y 1911 levantó el hotel que llevaría su apellido en la esquina de Broadway con la calle Primera, hoy Park Avenue. El expediente que en 1979 lo inscribió en el Registro Nacional de Lugares Históricos cifra la obra en 1,8 millones de dólares y lo llama el edificio más caro de Oklahoma City en su momento. El arquitecto fue Solomon Andrew Layton, el gran arquitecto de la ciudad en los primeros años del estado, que siguió firmando las ampliaciones del Skirvin hasta su muerte en 1943. La forma del edificio importa para la leyenda, así que conviene fijarla. El Skirvin se construyó como dos cuerpos de diez plantas cada uno, con 250 habitaciones según el expediente. Las ampliaciones posteriores añadieron un tercer cuerpo y subieron los tres a catorce plantas y a más de 450 habitaciones. La cornisa original todavía se lee en la fachada: a la altura de la décima planta corre una imposta de piedra caliza y, por encima, las plantas once y doce llevan pilastras corintias y un entablamento pesado que en 1911 no existían. La décima planta de la leyenda es el último piso del hotel que Skirvin construyó de verdad. Lo gobernaba, en palabras del expediente, «como un barón feudal». Tenía pozo propio, central eléctrica propia, gasoducto privado y lavandería propia, y hasta se ocupaba de su propia basura. Estaba enfrente de la estación del Rock Island y a unas manzanas de las del Santa Fe y el Frisco, y por eso los petroleros lo convirtieron en su cuartel general: Robert Galbreath, William Skelly y Walter Ramsey, entre otros. Una ampliación de 1921 abrió un jardín veneciano de verano en la azotea y trajo a Ted Weems, Jimmie Joy, Jan Garber y los Seven Aces; una reforma de 1929 añadió una cafetería revestida de mármol negro de Bélgica que se comió casi media planta baja. En 1936 Skirvin levantó un segundo hotel al otro lado de Broadway, el Skirvin Tower, y horadó túneles bajo la calle para unirlos; esos túneles acabaron integrados en la red subterránea que Oklahoma City excavó en 1974-75. Los hijos de Skirvin se criaron en el hotel. La mayor, Pearl, dio allí su primera fiesta y llegó a ser Perle Mesta, la anfitriona de Washington a la que Harry Truman nombró en 1949 ministra plenipotenciaria de Estados Unidos en Luxemburgo. Tras la muerte del fundador en 1944 el hotel se vendió y empezó a caer. A finales de 1970 estaba en manos de un administrador judicial, y una reforma de ocho millones de dólares en 1973-74 arrancó las columnas jónicas de la acera de Broadway. La propia cronología oficial del hotel atribuye a una sentada dirigida en 1958 por la maestra y activista de los derechos civiles Clara Luper el haber forzado la integración racial del Skirvin: un episodio ocurrido en esta dirección y bastante mejor documentado que Effie. La huida a las afueras y la crisis del petróleo remataron la faena: el Skirvin cerró en 1988 y el propio hotel llama a las dos décadas siguientes «la era de las palomas». Hizo falta una ciudad entera para reabrirlo. Oklahoma City creó en 1999 un Skirvin Solutions Committee y después compró el edificio con fondos federales de desarrollo comunitario del HUD, lo que metió el proyecto bajo la sección 106 de la ley federal de patrimonio y obligó al ayuntamiento a firmar un convenio con la oficina estatal de conservación. Se eligió como promotora a Skirvin Partners LLC, en la que participaba el grupo Hilton. La rehabilitación colocó 900 ventanas nuevas, mantuvo los pasillos originales, salvó 29 bustos de Baco tallados a mano y dorados a la hoja, el pavimento del vestíbulo de 1911 y el alicatado art déco del Park Avenue Grill, y retiró el estuco moderno que tapaba las dos primeras plantas. El Consejo Asesor federal de Conservación Histórica cifra la operación en 56,3 millones de dólares y el abandono en diecinueve años. El Skirvin Hilton reabrió en 2007 y generó unos 230 empleos fijos. En 2025 sus propietarios desde diciembre de 2022 —un grupo inversor local junto con la Nación Chickasaw— terminaron otra reforma de 22 millones sobre las 225 habitaciones.

Cronología: los hechos documentados de Hotel Skirvin Hilton

  1. 1904 Effie Fisher, dueña de un burdel de la calle Segunda Oeste de Oklahoma City, muere a manos de su marido. La historiadora Marilyn A. Hudson, buscando una Effie documentada detrás de la leyenda del Skirvin, encontró a esta mujer y a ninguna camarera: murió siete años antes de que el hotel abriera y en otro edificio.
  2. 1910-1911 William Balser Skirvin levanta su hotel en Broadway con la calle Primera, con proyecto de Solomon Andrew Layton y un coste de 1,8 millones de dólares: el edificio más caro de Oklahoma City en su momento. Abre con dos cuerpos de diez plantas y 250 habitaciones, de modo que la décima planta de la leyenda es el último piso del hotel original.
  3. 1921-1929 Las ampliaciones sucesivas llevan el Skirvin a tres cuerpos de catorce plantas y más de 450 habitaciones. La obra de 1921 abre un jardín veneciano de verano en la azotea; la reforma de 1929 añade una cafetería revestida de mármol negro de Bélgica que ocupa casi media planta baja.
  4. 1944 Muere W. B. Skirvin y el hotel se vende. Su hija mayor, Pearl, que había dado su primera fiesta en el edificio, iba camino de ser Perle Mesta, la anfitriona de Washington a la que Harry Truman nombró en 1949 ministra plenipotenciaria en Luxemburgo. A finales de 1970 el Skirvin está en manos de un administrador judicial.
  5. 10 de octubre de 1979 El Skirvin entra en el Registro Nacional de Lugares Históricos con el número 79002010, sobre un expediente redactado por Mary Jo Nelson, del Daily Oklahoman, a partir del archivo de recortes de su propio periódico, los registros del condado y las memorias de Perle Mesta. El documento no dice nada de un fantasma, un suicidio, una camarera ni nadie llamado Effie.
  6. 1988 El Skirvin cierra. La renovación urbana había demolido cientos de edificios del centro y la crisis del petróleo remató la faena; el inmueble pasa diecinueve años vacío, un periodo que la propia cronología del hotel llama hoy «la era de las palomas».
  7. 2007 El Skirvin Hilton reabre tras una rehabilitación de 56,3 millones de dólares financiada con créditos fiscales federales y estatales, New Markets Tax Credits, una subvención del HUD, fondos municipales de renovación urbana y capital privado, y tramitada por la sección 106 mediante un convenio entre Oklahoma City y la oficina estatal de conservación. Sobreviven 900 ventanas nuevas, los pasillos originales y 29 bustos dorados de Baco; se crean unos 230 empleos fijos.
  8. Mayo de 2008 Marilyn A. Hudson, bibliotecaria e historiadora de Oklahoma, publica su teoría sobre el fantasma de Effie tras entrevistar a antiguos empleados del hotel viejo: las muertes de los hoteles demolidos del centro migraron al Skirvin, que seguía en pie, y la trama de la amante encerrada es la misma que se cuenta del Goldfield Hotel de Nevada. Reedita el texto en noviembre de 2014.
  9. 11 de enero de 2010 Los New York Knicks —el equipo visitante, no los Thunder locales— pierden 106-88 en Oklahoma City tras una noche en el Skirvin y culpan al hotel. Eddy Curry declaró al New York Daily News: «Dicen que pasó en la décima planta, y yo soy el único que se aloja en la décima planta. Por eso me pasé casi toda la noche en la habitación de Nate Robinson. Yo desde luego creo que hay fantasmas en ese hotel.»
  10. 27 de enero de 2010 Dos semanas después los Chicago Bulls, también visitantes, cuentan lo mismo a Nick Friedell, de ESPN. El novato Taj Gibson: «En un momento dado, sobre las 00:15, la puerta del baño se cerró de golpe. No sé qué fue, pero se cerró de golpe del todo.» Derrick Rose, que había pedido compartir habitación con James Johnson: «Si lo dice todo el mundo en la ciudad, tiene que ser verdad.»
  11. 2025 Los propietarios desde diciembre de 2022 —un grupo de inversores de Oklahoma City junto con la Nación Chickasaw— terminan una reforma de nueve meses y 22 millones de dólares sobre las 225 habitaciones y las zonas comunes. La página de historia del propio hotel sigue despachando a su fantasma en una sola frase: «Circulan rumores de actividad paranormal, aunque no se ha encontrado ninguna prueba.»

¿Hay una explicación racional para Hotel Skirvin Hilton?

El expediente de 1979 que llevó al Skirvin al Registro Nacional lo redactó Mary Jo Nelson, periodista del Daily Oklahoman, y las fuentes que declaró fueron los archivos de recortes del propio Daily Oklahoman y del Oklahoma City Times, los registros del condado de Oklahoma y las memorias de Perle Mesta. Son varias páginas sobre el promotor, el arquitecto, los huéspedes, las ampliaciones y las cuentas. No contiene las palabras fantasma, encantado, suicidio, camarera, amante ni Effie. La hemeroteca de un periódico, repasada por la periodista de ese mismo periódico, no dio ningún fantasma en 1979. El hotel tampoco lo vende. En su página de historia oficial, hoy, lo único que hay sobre el asunto es una frase metida en el bloque de 2007: «Circulan rumores de actividad paranormal, aunque no se ha encontrado ninguna prueba.» Como control del mismo barrido de esa página, la palabra Skirvin sale diecinueve veces; fantasma, encantado y Effie salen cero veces, y paranormal solo en esa frase. La versión de la web archivada el 17 de diciembre de 2017 ni siquiera menciona el tema: catorce apariciones de Skirvin y ninguna de fantasma, encantado, paranormal o Effie. La ficha de Historic Hotels of America, asociación a la que el hotel pertenece desde 2008, también calla. Un hotel que quisiera ese negocio tendría visita nocturna y habitación embrujada. Este no tiene ninguna de las dos. El trabajo más útil que se ha hecho sobre Effie es el de Marilyn A. Hudson, bibliotecaria e historiadora de Oklahoma, en un artículo que publicó en mayo de 2008 y reeditó en 2014. Hudson entrevistó a personas que habían trabajado en el hotel antiguo y se fue a buscar las muertes. Encontró pocas en el Skirvin y muchas en los hoteles del centro que ya no existen —el Grand, el Lee y otros—, más el suicidio de un gerente del Skirvin en 1911 que se investigó como sospechoso, un obrero que se mató en una caída y el recuento corriente de huéspedes que se quitaban la vida con veneno o con pistola, «como pasaba en todos los hoteles de la ciudad». Lo más parecido a una Effie documentada que localizó no es ninguna camarera: una Effie Fisher, dueña de un burdel de la calle Segunda Oeste, asesinada por su marido en 1904, siete años antes de que el hotel existiera. La tesis de Hudson es que las muertes de los hoteles desaparecidos migraron al que seguía en pie, «el Skirvin, más gótico e imponente», porque, en su formulación, cuando un sitio «parece embrujado» la gente espera que lo esté. También se fijó en la forma del relato. El Goldfield Hotel de Nevada tiene su «Elizabeth»: una mujer pobre a la que dejó embarazada un hombre casado y que o se mató, o fue encerrada, o fue asesinada. Jerome, en Arizona, tiene una Julia; Cripple Creek, en Colorado, una Maggie. Hudson llama a la versión del Skirvin «más leyenda urbana que relato real» y añade una objeción práctica y seca: un hombre rico y casado en 1911, con una empleada embarazada, tenía salidas más baratas que una habitación cerrada con llave. Las versiones tampoco concuerdan entre sí, que es lo que hace el folclore y no hacen los hechos. La historia se sitúa en los años 1900, en los veinte y en los treinta; la mujer salta, la empujan o la dejan enloquecer; al bebé lo tiran por la ventana o muere en el cuarto. Las versiones impresas más antiguas que se pueden fechar son recientes —el Weird Oklahoma de Wesley Treat, de 2011, entre ellas—, y las páginas de turismo embrujado le han puesto además un número de habitación, la 1015, que ninguna fuente anterior a 2010 sostiene y que el hotel no confirma. Eddy Curry, en 2010, dijo solamente «la décima planta». Lo que hizo nacional el relato no fue el trabajo de archivo sino el baloncesto, y la crónica deportiva exige el mismo cuidado que el folclore: la frase que más se cita de Jared Jeffries, de los Knicks, circula en dos redacciones incompatibles, así que aquí no se reproduce.

¿Se puede visitar Hotel Skirvin Hilton?

El Skirvin es un hotel en funcionamiento, ni una ruina ni un museo. La dirección es 1 Park Avenue, Oklahoma City, Oklahoma 73102, en la esquina de Park Avenue con Broadway, en pleno centro; opera hoy como Skirvin, a Hilton Hotel, y tiene 225 habitaciones repartidas en catorce plantas. Se reserva por los canales de Hilton como cualquier otro Hilton, y las tarifas se mueven a diario: cualquier cifra que encuentre citada por internet, incluida esta página, dese por caducada. No hace falta alojarse para ver lo que merece la pena. El vestíbulo, con el pavimento de 1911 restaurado, los accesos de madera en arco y los bustos dorados de Baco, es un espacio de paso; el Park Avenue Grill y el Red Piano Lounge admiten a quien no es huésped. Esa es la manera honrada de ver el interior y cuesta lo que un café. No hay visita de fantasmas, ni paquete de habitación embrujada, ni placa dedicada a Effie: el hotel no explota esta historia y pedir en recepción la décima planta no es un servicio que ofrezca. Las 225 habitaciones se renovaron en una obra de nueve meses y 22 millones de dólares terminada en 2025, y el inventario incluye habitaciones accesibles para movilidad y audición y duchas a ras de suelo. El Paycom Center, cancha de los Oklahoma City Thunder, queda a un paseo corto, y esa es justamente la razón de que los equipos visitantes de la NBA se alojen en el Skirvin y de que la historia del fantasma se vuelva a contar cada invierno. Bricktown, el parque Scissortail y el Memorial Nacional de Oklahoma City están todos a pie, y el tranvía urbano para cerca.

Fuentes consultadas

  1. Mary Jo Nelson, «National Register of Historic Places Inventory–Nomination Form: Skirvin Hotel (ref. 79002010)» — United States Department of the Interior, National Park Service, 1979 archivo
  2. Advisory Council on Historic Preservation, «Success Story: Rehabilitating the Architectural Heart of the City Showcases Partnerships — Oklahoma City, Oklahoma» — Advisory Council on Historic Preservation, 2008 informe
  3. Lori Matta-Rhode, «New York Knicks Boo-Hooing Over Haunted Hotel (reproducing the New York Daily News quotes of Eddy Curry and Jared Jeffries)» — Bleacher Report, 2010 web
  4. Nick Friedell, «Chicago Bulls rookie Taj Gibson got a scare at the haunted Skirvin Hotel in Oklahoma City» — ESPN Chicago, 2010 hemeroteca
  5. Marilyn A. Hudson, «Skirvin Hotel, the "Effie" Ghost, and a Theory» — Oklahoma Paranormal News (May 2008), reissued on Mystorical, 4 November 2014, 2008 web
  6. Skirvin, a Hilton Hotel, «A Living Legacy Since 1911 — Skirvin History» — skirvinhilton.com, 2026 web
  7. Wesley Treat, «Weird Oklahoma: Your Travel Guide to Oklahoma's Local Legends and Best Kept Secrets» — Sterling, 2011 libro

Ficha revisada por V. Serrano el 13/08/2026 · Cómo verificamos el contenido

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