Puente de Stuckey es un lugar reputado como embrujado en Mississippi, US. Su fama procede de apariciones, fenómenos inexplicables y testimonios recogidos a lo largo del tiempo.
¿Dónde está Puente de Stuckey?
Ubicación
Mississippi, US
Tipo
Carretera / puente
Coordenadas
32.256, -88.855
Testimonios
0
Última actualización
UBICACIÓN
¿Por qué se dice que Puente de Stuckey está embrujado?
El puente de Stuckey salva el río Chunky por una pista comarcal de grava al sur de Meridian, en Misisipi, y viene con relato incluido: un salteador decimonónico apellidado Stuckey que robaba y mataba viajeros desde una posada junto al agua hasta que una turba lo colgó del puente que hoy lleva su nombre. La historia tiene un problema que cualquiera puede comprobar en una tarde. El puente se levantó en 1901 y lo fabricó la Virginia Bridge & Iron Company, de Roanoke (Virginia): la fecha procede del inventario de puentes del Departamento de Carreteras del estado y el constructor se leyó en la placa atornillada a la estructura, y ambos datos quedaron anotados en la ficha de campo que levantó Misisipi. De ese puente no colgó nadie a nadie en 1850. La versión más difundida va más lejos y hace de Stuckey un miembro de la banda de los Dalton, que cabalgaron por Kansas y Oklahoma a principios de la década de 1890 y fueron aniquilados en Coffeyville en 1892. El expediente patrimonial del lugar —Hito de Misisipi desde 1984, Registro Nacional desde 1988— describe una celosía rural poco común y ningún forajido. Es un sitio estupendo y un ejemplo limpio de leyenda que sobrevive a sus propias fechas.
El puente de Stuckey lleva una pista comarcal de grava sobre el río Chunky, en el sur del condado de Lauderdale (Misisipi), unas seis millas al sur de Meehan y a un rato de coche al suroeste de Meridian. Es una celosía metálica de paso inferior con uniones de pasador, con tramo de acceso de madera y tablero también de madera: unos sesenta metros de longitud total, un vano principal de unos treinta y tres y una calzada de poco más de tres metros y medio, apoyada sobre cajones metálicos rellenos de hormigón hincados en el lecho del río.
La administración del estado lo fecha con precisión. Cuando el Departamento de Archivos e Historia de Misisipi levantó la ficha del puente, el arqueólogo histórico que la rellenó, Jack D. Elliott Jr., anotó una fecha de construcción de 1901 y un constructor, la Virginia Bridge & Iron Company de Roanoke (Virginia). Anotó además de dónde salía cada dato: el constructor, leído en la placa atornillada al propio puente; la fecha, tomada del inventario de puentes que mantenía el Departamento de Carreteras del estado. Ninguno de los dos es una estimación. Son las dos clases de prueba más corrientes y más fiables que puede llevar encima un puente.
La fecha tampoco es una rareza. Elliott recorrió los puentes históricos de Misisipi de forma intermitente entre enero y octubre de 1986, partiendo del inventario informatizado de Carreteras y visitando, describiendo, dibujando y fotografiando cada estructura candidata. La propuesta temática que salió de aquel trabajo tabuló 182 vanos y enunció el patrón sin rodeos: el puente más antiguo del inventario databa de 1895 y, antes de la década de 1890, apenas se construyeron celosías metálicas en Misisipi fuera de unos pocos cruces de ríos importantes, como los de Aberdeen y Columbus sobre el Tombigbee. Los cursos menores como el Chunky, escribió Elliott, se habían salvado hasta entonces «en su mayoría por vados o mediante puentes de madera». El puente de Stuckey pertenece de lleno a la oleada de celosías de acero prefabricadas y vendidas por catálogo que los representantes de las fábricas colocaron a los gobiernos de condado después de 1890.
La protección llegó por fases. En noviembre de 1982, cuando todavía no existía inventario patrimonial alguno, el Comité de Permisos del Patronato del MDAH declaró «Hito Arqueológico Estatal» a todos los puentes de la lista de Carreteras, al amparo de la Ley de Antigüedades del estado de 1970: una medida de contención para impedir que los condados derribaran puentes antes de que nadie supiera cuáles importaban. El de Stuckey fue declarado Hito de Misisipi el 4 de agosto de 1984 con el número 075-MER-5804-NR-ML, se inscribió en el registro de la propiedad del condado el 29 de octubre de 1987 y entró en el Registro Nacional de Lugares Históricos el 16 de noviembre de 1988 con la referencia 88002415, dentro de la propuesta temática «Puentes históricos de Misisipi». Se inscribió por el criterio C, ingeniería y transporte. En todo ese expediente no hay ni un ahorcamiento, ni un forajido, ni una posada, ni un fantasma.
Hasta la descripción técnica se ha corregido desde entonces. Elliott escribió «celosía de paso inferior tipo Stearns (?)», con interrogante incluido, añadió que el puente «no encaja en ningún tipo conocido», apuntó la influencia de los diseños de Fink y de Stearns y lo calificó de ejemplar único en el estado. En agosto de 2011 el historiador de puentes Nathan Holth, a partir de una fotografía de alta resolución, sostuvo que se trataba de una celosía Pratt corriente a la que se habían añadido después montantes y vigas de piso, soldados en lugar de empernados; una visita de campo de James Baughn en febrero de 2015 lo confirmó. La identidad de la estructura se ha rectificado dos veces gracias a gente que fue a mirarla. La leyenda que lleva encima no se ha rectificado ni una.
Esa leyenda se conoce sobre todo a través de Alan Brown, folclorista de la Universidad de West Alabama que ha publicado recopilaciones de relatos fantasmales del Sur con la University Press of Mississippi. Su texto «Hanging at Stuckey's Bridge», incluido en la antología Weird Encounters de 2010, arranca llamándolo el puente de hierro más antiguo del condado de Lauderdale y despliega después el relato: un forajido apellidado Stuckey, «miembro de la banda de los Dalton», que regentaba una posada a la orilla del río; dieciocho personas ahorcadas del puente a lo largo del siglo XIX; el propio Stuckey capturado, juzgado y colgado allí a principios de la década de 1850. Brown presenta los avistamientos como lo que son, testimonios: el fantasma del «viejo Stuckey» caminando por la ribera en noches de luna, un farol junto al agua, un chapoteo pesado. Y, hay que reconocérselo, deja constancia del problema en el mismo pasaje: otras fuentes, escribe, sostienen que el puente se construyó en 1901 para sustituir a otro de madera más antiguo.
Cronología: los hechos documentados de Puente de Stuckey
Octubre de 1892La banda de los Dalton es aniquilada al intentar asaltar dos bancos a la vez en Coffeyville (Kansas). Toda su trayectoria transcurrió en Kansas, el Territorio de Oklahoma, el Territorio Indio y California a principios de la década de 1890: cuarenta años después del ahorcamiento que cuenta la leyenda y a media geografía del río Chunky.
1901La Virginia Bridge & Iron Company, de Roanoke (Virginia), levanta el puente. La ficha de campo del estado anota la fecha a partir del inventario de puentes del Departamento de Carreteras de Misisipi y el constructor a partir de la placa de la propia estructura.
Noviembre de 1982El Comité de Permisos del Patronato del MDAH declara «Hito Arqueológico Estatal» a todos los puentes del inventario de Carreteras, al amparo de la Ley de Antigüedades de Misisipi de 1970, para que los condados no puedan derribarlos antes de valorar su interés.
4 de agosto de 1984El puente de Stuckey es declarado Hito de Misisipi con el número 075-MER-5804-NR-ML, descrito en el registro simplemente como «sobre el río Chunky, 6 millas al sur de Meehan». La declaración se inscribe en el registro de la propiedad del condado el 29 de octubre de 1987.
Enero-octubre de 1986Jack D. Elliott Jr., arqueólogo histórico del MDAH, realiza el inventario estatal de puentes históricos visitando y dibujando cada estructura. Su tabulación abarca 182 vanos; el más antiguo data de 1895 y concluye que antes de 1890 los cursos menores de Misisipi se salvaban «en su mayoría por vados o mediante puentes de madera».
16 de noviembre de 1988El puente entra en el Registro Nacional de Lugares Históricos con la referencia 88002415, dentro de la propuesta temática «Puentes históricos de Misisipi», por el criterio C de ingeniería y transporte. El expediente no menciona forajido alguno, ni ahorcamiento, ni fantasma.
30 de octubre de 2004El folclorista Alan Brown aparca en el puente a las once de la noche acompañado, según sus propias palabras, «esperando a que apareciera Stuckey». Publicaría después el relato como pieza central de su texto sobre el lugar.
2010El texto de Brown «Hanging at Stuckey's Bridge» aparece en la antología Weird Encounters. Ofrece la versión publicada más completa —un forajido Stuckey de la banda de los Dalton, una posada en la orilla, dieciocho ahorcados a lo largo del siglo XIX y el propio Stuckey colgado a principios de 1850— y señala en el mismo pasaje que otras fuentes fechan el puente en 1901.
24 de agosto de 2011El puente se cierra físicamente y se barrica; el cambio se registra al día siguiente. Dieciocho meses antes, un visitante había filmado una camioneta de 1955 cruzando el tablero.
18 de febrero de 2015Una visita de campo de James Baughn confirma la identificación que Nathan Holth había defendido a partir de fotografías en 2011: el puente se construyó como una celosía Pratt de paso inferior corriente y se modificó después añadiéndole subpaneles, y no es el tipo «Stearns (?)» que Elliott había anotado con reservas.
Septiembre de 2017Los datos de inspección califican la estructura cerrada como «mala» en conjunto, con el tablero «malo» (4 sobre 9), la subestructura «grave» (3 sobre 9) y un índice de suficiencia de 11,7 sobre 100.
¿Hay una explicación racional para Puente de Stuckey?
La leyenda no supera una prueba que no requiere cazar fantasma alguno: el puente es más joven que el ahorcamiento.
Ninguna turba colgó a nadie del puente de Stuckey a principios de la década de 1850, porque el puente de Stuckey se levantó en 1901. Esa fecha no es la conjetura de un escéptico: está en la ficha de campo del propio estado, tomada del inventario de puentes del Departamento de Carreteras de Misisipi, y el nombre del constructor se leyó en la placa de la estructura. La fotografía que hace casi todo el que se acerca lo confirma de un vistazo: perfiles de acero laminado oxidados, uniones de pasador, una celosía prefabricada de catálogo de las que los condados de Misisipi compraron después de 1890, apoyada en cajones metálicos y precedida de un tramo de madera.
La banda tampoco resiste la comprobación. Los Dalton pertenecen a los primeros años de la década de 1890 y a Kansas, el Territorio de Oklahoma, el Territorio Indio y California; fueron aniquilados en el asalto simultáneo a dos bancos de Coffeyville (Kansas) en octubre de 1892. Un hombre de los Dalton ahorcado en el centro-este de Misisipi a principios de 1850 tendría que haber muerto cuarenta años antes de que su banda existiera y a media geografía de distancia de donde cabalgó. El apellido Dalton funciona aquí como una marca prestada: la etiqueta de un forajido célebre pegada a un relato local para darle peso, que es una de las cosas que con más frecuencia le pasan al folclore regional.
El rescate habitual consiste en trasladar el ahorcamiento a un puente de madera anterior. Tampoco funciona. La afirmación de que en 1847 se firmó aquí un contrato de obra y de que hacia 1850 hubo un puente circula por todas partes, pero la nota al pie que la acompaña conduce a una ficha de geocaching, no a los archivos del condado de Lauderdale que invoca. Y el inventario estatal encontró justo el patrón contrario: antes de 1890, los cursos menores de Misisipi se salvaban «en su mayoría por vados o mediante puentes de madera», estructuras perecederas que rara vez conservaban un nombre medio siglo, y mucho menos una leyenda.
Queda Stuckey. Ningún John Stuckey aparece en el expediente patrimonial: ni en la ficha de campo, ni en la propuesta temática, ni en el registro de Hitos de Misisipi. Los puentes rurales de esta zona suelen llevar el apellido del propietario de la finca vecina o el nombre del camino que sostienen —este está en la Stuckey Bridge Road—, y un apellido familiar es la explicación más aburrida y más probable de las disponibles. Conviene medir hasta dónde estira uno ese silencio: no hemos podido consultar la prensa decimonónica de Misisipi, y preferimos decirlo antes que vender un archivo sin revisar como prueba de una negación. Pero dieciocho ahorcamientos en un mismo puente comarcal, de haber ocurrido, habrían dejado partes forenses, actas judiciales y columnas de periódico, y en más de un siglo nadie que cuente la historia ha enseñado ni una sola de esas páginas.
Lo que queda es un sitio real haciendo lo que hacen los sitios oscuros. Un paso estrecho y sin alumbrado en un pinar cerrado; una celosía oxidada cuya silueta contra el cielo claro se lee como un cuerpo colgado; un río que devuelve chapoteos de tortugas y ramas caídas; faros que se abren paso entre los árboles. Añádase la expectativa, que hace casi todo el trabajo. La célebre noche de Alan Brown en el puente empezó con él aparcado allí a las once de la noche del 30 de octubre de 2004, esperando a que apareciera Stuckey.
Una nota final sobre lo que hemos dejado fuera. Las webs de fantasmas acostumbran a incorporar muertes, accidentes y ahogamientos reales del lugar como si fueran pruebas de la leyenda. Enigma Atlas no hace eso. Una muerte en un cruce de río es la pérdida de una familia, no un giro argumental, y engancharla a un forajido decimonónico que no dejó rastro en ningún registro es exactamente el mecanismo por el que una tragedia acaba convertida en atracción turística.
¿Se puede visitar Puente de Stuckey?
El puente de Stuckey está cerrado. Se barricó el 24 de agosto de 2011 y así sigue. No cuente con cruzarlo: los últimos datos de inspección registrados, de septiembre de 2017, califican el estado general de la estructura como «malo», el tablero como «malo» (4 sobre 9) y la subestructura como «grave» (3 sobre 9), con un índice de suficiencia de 11,7 sobre 100. Ya en los años ochenta Elliott había anotado que su conservación no pasaba de «regular». Circula un vídeo de una camioneta cruzándolo en febrero de 2010, dieciocho meses antes de que llegaran las vallas; eso no es un precedente, es el motivo de las vallas.
El puente está donde la Stuckey Bridge Road se encuentra con el río Chunky, unas seis millas al sur de Meehan, en el condado de Lauderdale, y a unos veinte kilómetros al suroeste de Meridian, en torno a 32,2558° N y 88,8552° O. El acceso es una pista comarcal sin asfaltar entre pinares: sin alumbrado, estrecha y sin un sitio evidente donde dar la vuelta con el coche. No hay aparcamiento, ni panel interpretativo, ni aseos, ni luz, ni personal.
La estructura pertenece al condado de Lauderdale y es Hito de Misisipi, lo que significa que la ley estatal obliga a que el Departamento de Archivos e Historia autorice cualquier alteración o retirada. Las pintadas, las tablas del tablero levantadas y el metal cortado como recuerdo no son gamberradas aquí: son daños a una estructura legalmente protegida, y las barandillas de madera de casi todas las fotografías ya llevan las marcas.
Enigma Atlas no va a decirle que venga de noche. El consejo honesto es el contrario: véalo de día, desde el camino, desde fuera de la barrera, y no pise el tablero. El terreno a ambos lados del río no es uniformemente público, así que conviene no salirse de la pista; la propia antología folclórica que recoge la leyenda advierte de que no todos los lugares que describe pueden visitarse y de que el visitante se expone a una denuncia por allanamiento. El Chunky es un curso pequeño de lecho de grava cuya flora vascular catalogó en 2007 el botánico Lucas C. Majure, que trata el puente como uno de los hitos del corredor fluvial. A plena luz del día es un sitio francamente bonito, que es bastante más de lo que merece la leyenda.
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