👻 LUGAR EMBRUJADO · EXP. Nº9478 ACTIVO

Summerwind

Summerwind es un lugar reputado como embrujado en Wisconsin, US. Su fama procede de apariciones, fenómenos inexplicables y testimonios recogidos a lo largo del tiempo.

¿Dónde está Summerwind?

Ubicación
Wisconsin, US
Tipo
Casa / mansión
Coordenadas
46.204, -89.426
Testimonios
0
Última actualización
UBICACIÓN

¿Por qué se dice que Summerwind está embrujado?

Summerwind no fue una casa embrujada famosa hasta que un libro la convirtió en eso. La mansión se alzaba a orillas del lago West Bay, en el condado de Vilas (Wisconsin), donde el industrial de Chicago Robert Patterson Lamont compró el terreno en 1916 y mandó reconstruir un pabellón de pesca de madera como residencia de verano; Lamont sería después secretario de Comercio de Herbert Hoover, entre 1929 y 1932. Los relatos fantasmales llegaron medio siglo más tarde, y llegaron de un solo hombre. Raymond Bober era guía turístico, suegro de la familia que ocupó la casa a principios de los años setenta, y pretendía reabrirla como restaurante con alojamiento. En 1979, firmando como Wolfgang von Bober, publicó The Carver Effect, donde sostenía que la casa estaba embrujada por el explorador dieciochesco Jonathan Carver, que buscaba una escritura de tierras sellada en los cimientos. El nombre Summerwind procede de ese libro; los vecinos siempre la habían llamado la mansión de Lamont. Un rayo incendió la casa vacía en junio de 1988. Quedan chimeneas y porches de piedra, en finca privada, cerrados al público.

¿Cuál es la historia de Summerwind?

El West Bay Lake es un lago pequeño y de interior, a caballo entre Wisconsin y Michigan, en el extremo norte del condado de Vilas. A principios del siglo XX su orilla era el tipo de sitio al que los ricos de Chicago iban a pescar. En una de aquellas parcelas había un pabellón de madera. En 1916 lo compró Robert Patterson Lamont, industrial de Chicago, que lo hizo reconstruir como casa de verano. Michael Norman, el más cuidadoso de los autores que han repasado el caso, anota que la mansión se levantó en 1916 y que «según se dice, se construyó sobre el emplazamiento de un antiguo campamento de pesca»; Beth Scott y el propio Norman localizaron a un vecino que decía haber ayudado a echar los cimientos aquel mismo año. Lamont no era un personaje menor, y sobre él el registro documental es insólitamente limpio. El 2 de marzo de 1929 la agencia Associated Press informaba desde Washington de que Herbert Hoover había completado su gabinete: «Secretario de Comercio: ROBERT P. LAMONT, de Illinois». El mismo despacho lo describía como «ingeniero civil, industrial y capitalista», nacido en Detroit el 1 de diciembre de 1867, titulado en ingeniería civil por la Universidad de Michigan, consejero de Armour, International Harvester y Montgomery Ward, entre otras, y subrayaba que «nunca había ocupado un cargo público». Fue secretario de Comercio, un puesto de gabinete de pleno derecho, hasta agosto de 1932. Nunca fue subsecretario, y su inicial intermedia era P, no W. Después de Lamont la casa cambió de manos varias veces y pasó largas temporadas vacía. A principios de los años setenta se instalaron en ella Arnold y Ginger Hinshaw con seis hijos, y de esa estancia se fechan todos los relatos fantasmales del lugar. Pero los relatos no salieron de los Hinshaw. Salieron del padre de Ginger. Raymond Bober era guía turístico y tenía un plan para la casa: comprarla y abrir allí un restaurante con alojamiento. Norman recoge su anuncio de que adquiriría Summerwind para «abrir un restaurante con su mujer»; Joanne Austin escribe que Bober «creía que aquella vieja casa señorial sería un hotel-restaurante perfecto». En 1979, firmando con el seudónimo Wolfgang von Bober, publicó The Carver Effect: A Paranormal Experience (Harrisburg, Pensilvania: Stackpole Books, 187 páginas). En el libro afirmaba estar en contacto con el espíritu de Jonathan Carver, explorador inglés del siglo XVIII, que —según resume el libro Hugh Bishop— «rondaba Summerwind porque andaba buscando» una escritura de un enorme territorio indio, sellada, decía Bober, en los cimientos de la casa. La caja nunca apareció. Lo demás es amplificación. Un reportaje fotográfico de la revista Life, en noviembre de 1980, incluyó Summerwind entre nueve casas embrujadas estadounidenses. Las antologías fantasmales regionales lo recogieron. El propio nombre «Summerwind» —los vecinos siempre la habían llamado la mansión de Lamont— procede del libro de Bober. En junio de 1988 un rayo alcanzó la casa vacía durante una tormenta y el edificio ardió. Más tarde unos empresarios compraron la ruina por 20.000 dólares con la idea de abrir una casa rural embrujada; todos acabaron retirándose, y uno de ellos, Roger «Skip» Pfohl, le dijo al columnista Bill Wundram en 1995 que su vida había sido «una pesadilla desde que compré una participación en ese sitio».

Cronología: los hechos documentados de Summerwind

  1. 1 de mayo de 1767 Jonathan Carver asiste al gran consejo de las bandas dakota en la Gran Cueva, en el Misisipi por debajo de las cataratas de San Antonio. En su propio relato es «instalado o adoptado como jefe de sus bandas» y reproduce el discurso que pronunció ese día. Nunca menciona haber recibido tierra alguna.
  2. 1778 Carver publica en Londres Travels Through the Interior Parts of North America. Alcanzará treinta ediciones o más; él muere en la ciudad, en la miseria, en 1780. La única cesión de tierras que se comenta en el libro es una patente de 1629 en Nueva Inglaterra.
  3. Enero de 1825 Tras cuatro décadas de promoción por parte del reverendo Samuel Peters y de otros reclamantes rivales, el comité de reclamaciones privadas de tierras de la Cámara de Representantes emite su informe sobre la cesión de Carver y, en palabras de Milo Quaife, liquida «para siempre cualquier posibilidad de que el gobierno validara reclamación alguna basada en ella».
  4. 1916 Robert Patterson Lamont, industrial de Chicago, compra el terreno a orillas del West Bay Lake y hace reconstruir un pabellón de pesca de madera como residencia de verano. Los vecinos la llaman la mansión de Lamont.
  5. 2 de marzo de 1929 La Associated Press informa de que Hoover ha completado su gabinete con el «secretario de Comercio: ROBERT P. LAMONT, de Illinois», descrito como «ingeniero civil, industrial y capitalista» que «nunca había ocupado un cargo público». Ocupará el puesto hasta agosto de 1932.
  6. Principios de los años setenta Arnold y Ginger Hinshaw se instalan con seis hijos en la casa, vacía desde hacía tiempo. Todos los relatos fantasmales asociados a la propiedad se fechan en su breve estancia, pero ninguno lo publican ellos.
  7. 1979 Raymond Bober —guía turístico, padre de Ginger Hinshaw y hombre que pretendía abrir en la casa un restaurante con alojamiento— publica The Carver Effect bajo el seudónimo Wolfgang von Bober. Afirma estar en contacto con el espíritu de Jonathan Carver, que busca una escritura sellada en los cimientos. El nombre «Summerwind» procede de este libro.
  8. Noviembre de 1980 Un reportaje fotográfico de la revista Life incluye Summerwind entre nueve casas embrujadas estadounidenses y lleva la versión de Bober a un público nacional. Las antologías fantasmales regionales van detrás.
  9. Junio de 1988 Un rayo alcanza la casa vacía durante una tormenta y el edificio arde. Llevaba años abandonado.
  10. Octubre de 1995 Bill Wundram, del Quad-City Times, encuentra unas «ruinas de piedra devastadas» con los muros y la chimenea todavía en pie. Los empresarios que compraron el terreno por 20.000 dólares para abrir una casa rural embrujada se han retirado todos. El banquero local Jerry Olk le dice: «En la cabeza de todo el mundo por aquí, sigue siendo un sitio embrujado».
  11. Octubre de 2007 Jerry Olk, del Headwaters State Bank, cuenta al Quad-City Times que lo único que queda son «sobre todo unas chimeneas altas de piedra y los porches de piedra». El agente inmobiliario Brett Miller añade que los vecinos consideran las ruinas una molestia «porque los cazafantasmas se meten por el bosque hasta allí».

¿Hay una explicación racional para Summerwind?

Summerwind no es un caso difícil. Es uno de los ejemplos más nítidos que existen de casa embrujada con partida de nacimiento. Todos los elementos de la leyenda —el nombre, el fantasma, la escritura escondida, el explorador— aparecen por primera vez en un único libro, publicado en 1979 por un hombre con un interés comercial directo en que la casa se hiciera famosa. Los vecinos la llamaban la mansión de Lamont; Bober la llamó Summerwind. Marv Balousek recoge que los lugareños nunca creyeron que estuviera embrujada y que les disgustó verla convertida en atracción turística. Ryan Jacobson anota que los miembros de la familia pasaban las noches en Summerwind «en una autocaravana, en lugar de dormir dentro», costumbre difícil de conciliar con una casa cuya fama estaba difundiendo esa misma familia. El material sobre Carver se desmorona en cuanto se acude al propio Carver. Bober situó allí al fantasma del explorador por una supuesta escritura de unas diez mil millas cuadradas de tierra dakota, firmada en un paraje llamado la Gran Cueva. Esa cesión es un episodio histórico real y bien documentado, y quedó desmontada mucho antes de que la casa existiera. Milo Quaife, en la Mississippi Valley Historical Review de 1920, reconstruyó el asunto entero: la escritura fechada en la «Gran Cueva, 1 de mayo de 1767»; las décadas de promoción a cargo del reverendo Samuel Peters y de otros reclamantes rivales; los inversores de Filadelfia que comprendieron que «era evidente para todos que alguien había cometido un fraude»; y por fin el informe del comité de reclamaciones privadas de tierras de la Cámara de Representantes, en enero de 1825, que liquidaba «para siempre cualquier posibilidad de que el gobierno validara reclamación alguna basada en ella». Quaife, que se inclinaba a creer que alguna transacción sí se produjo, fue tajante sobre su valor: el reconocimiento británico «nunca se obtuvo y, en consecuencia, la escritura nunca fue válida». Y el libro del propio Carver zanja el resto. Travels Through the Interior Parts of North America (Londres, 1778) describe el gran consejo de la Gran Cueva y reproduce el discurso que Carver pronunció allí, fechado «el primer día de mayo de 1767», exactamente la fecha de la escritura. Cuenta que fue «instalado o adoptado como jefe de sus bandas». No dice absolutamente nada sobre que le entregaran tierras. La única cesión que se comenta en todo el libro es la patente de 1629 de la Plymouth Company sobre la provincia de Laconia, en Nueva Inglaterra. Quaife también reparó en ese silencio y se preguntó por qué Carver iba a «guardar silencio al respecto». La geografía tampoco encaja. La Gran Cueva estaba en el Misisipi, unas treinta millas por debajo de las cataratas de San Antonio, en la actual San Pablo (Minnesota), a más de 350 km del West Bay Lake. El territorio de la escritura, según la lectura de Quaife, «comprendía la mayor parte del cuarto noroccidental del actual estado de Wisconsin». Summerwind se alzaba en el extremo nororiental, en la raya de Michigan. No hay versión de la cesión de Carver que llegue hasta allí. Conviene descartar otras dos afirmaciones menores. Algunas versiones sostienen que el edificio empezó siendo una estación de guardacostas; nada en las fuentes consultadas aquí lo respalda, y el West Bay Lake es un lago pequeño y de interior, lejos de cualquier agua navegable que justificara semejante puesto. Y las afirmaciones sobre la salud mental de los Hinshaw, muy repetidas por internet, se refieren a personas privadas identificables y proceden de la literatura fantasmal y del libro de Bober, no de ningún registro médico ni público. Esta ficha no las reproduce. Lo que queda es bastante real: una buena casa junto a un lago que se fue quedando vacía, una familia que vivió allí poco tiempo a principios de los setenta y un pariente que le vio negocio.

¿Se puede visitar Summerwind?

Summerwind no se puede visitar. No es cuestión de horarios: las ruinas están en una finca privada junto al West Bay Lake, en el término de Land O' Lakes, condado de Vilas (Wisconsin), y están cerradas al público. No hay aparcamiento, ni sendero, ni entrada, ni propietario que ofrezca visitas. Lo que queda es poca cosa. En 2007, Jerry Olk, del Headwaters State Bank de Land O' Lakes, describía el sitio al Quad-City Times: «Lo que queda de Summerwind sigue ahí: sobre todo unas chimeneas altas de piedra y los porches de piedra que quedaron cuando aquello ardió hace una docena de años. No se ha hecho nada desde la última vez que estuvo usted aquí. Es un sitio precioso que no quiere nadie». El aviso conviene darlo sin rodeos, porque aquí el allanamiento no es una hipótesis: es un problema documentado y recurrente. El agente inmobiliario de Land O' Lakes Brett Miller declaraba al mismo periódico en 2007: «Las ruinas siguen igual. Los vecinos las ven como una molestia, porque los cazafantasmas se meten por el bosque hasta allí». Acercarse a mirar es entrar en la propiedad de alguien y molestar a quien vive allí todo el año; y lo que queda en pie —mampostería quemada y sin mantenimiento desde 1988— tampoco es seguro para andar trepando. Hay una forma mejor de visitar esta historia, y además sale gratis. Travels Through the Interior Parts of North America (1778), de Jonathan Carver, es de dominio público y se lee libremente en Internet Archive, incluido su propio relato del consejo de la Gran Cueva del 1 de mayo de 1767. El artículo de Milo Quaife de 1920 sobre la cesión de Carver también está allí, gratis. Entre los dos está todo aquello de lo que la leyenda dice tratar, y bastante más que la leyenda se calla.

Fuentes consultadas

  1. Jonathan Carver, «Travels Through the Interior Parts of North America, in the Years 1766, 1767, and 1768» — J. Walter & S. Crowder, London, 1778 libro
  2. Milo M. Quaife, «Jonathan Carver and the Carver Grant» — The Mississippi Valley Historical Review, vol. VII, n.º 1, pp. 3-25, 1920 académico
  3. Associated Press, «Engineer Capitalist Gets Commerce Post (Associated Press)» — The Daily Alaska Empire (Juneau), 2 March 1929, p. 1, 1929 hemeroteca
  4. Wolfgang von Bober (Raymond Bober), «The Carver Effect: A Paranormal Experience» — Stackpole Books, Harrisburg, Pennsylvania, 187 pp., 1979 libro
  5. Bill Wundram, «Summerwind: More ghostly than ever» — Quad-City Times, 29 October 1995, 1995 hemeroteca
  6. Bill Wundram, «Haunted house keeps visitors wondering» — Quad-City Times, 28 October 2007, 2007 hemeroteca
  7. Michael Norman, «Haunted Wisconsin» — Trails Books, Black Earth, Wisconsin, 2001 libro
  8. Beth Scott y Michael Norman, «Haunted Heartland» — Stanton & Lee, Madison, Wisconsin, 1985 libro
  9. Marv Balousek, «101 Wisconsin Unsolved Mysteries» — Badger Books, Wisconsin, pp. 17-19, 2000 libro
  10. Joanne Austin, «Weird Hauntings: True Tales of Ghostly Places» — Sterling Publishing, Nueva York, 2006 libro
  11. Ryan Jacobson, «Ghostly Tales of Wisconsin» — Adventure Publications, Minnesota, 2009 libro

Ficha revisada por V. Serrano el 11/08/2026 · Cómo verificamos el contenido

Tu veredicto, agente: Yo también lo vi 0 Creíble 0 Dudoso 0

💬 Testimonios de campo (0)

Aún no hay testimonios. Añade el primero.

Añade tu testimonio

🔒 Entra para dejar un testimonio