👻 LUGAR EMBRUJADO · EXP. Nº9477 ACTIVO

The Mount (Lenox, Massachusetts)

The Mount (Lenox, Massachusetts) es un lugar reputado como embrujado en Massachusetts, US. Su fama procede de apariciones, fenómenos inexplicables y testimonios recogidos a lo largo del tiempo.

¿Dónde está The Mount (Lenox, Massachusetts)?

Ubicación
Massachusetts, US
Tipo
Casa / mansión
Coordenadas
42.331, -73.282
Testimonios
0
Última actualización
UBICACIÓN

¿Por qué se dice que The Mount (Lenox, Massachusetts) está embrujado?

Edith Wharton no ensayó sus teorías de diseño en The Mount: ya las había publicado. «The Decoration of Houses», escrito con el arquitecto bostoniano Ogden Codman Jr., salió en 1897, cinco años antes de que se terminara la casa de Lenox en el otoño de 1902; la finca es el libro aplicado a tamaño real, no el laboratorio del que salió. Wharton la diseñó junto a Codman, el arquitecto Francis L. V. Hoppin, el constructor R. W. Curry y su sobrina, la paisajista Beatrix Farrand. La arrendó en 1909, la vendió en 1911 y culpó de ello a la salud quebrada de su marido, no al divorcio, que llegó en 1913. En sus memorias la llamó «mi primer hogar de verdad». Después fue dormitorio de un internado femenino y sede de la compañía teatral Shakespeare & Company, cuyos miembros relataron apariciones, pasos y voces. Es National Historic Landmark desde 1971 —protegida por la novelista que trabajó allí, no por su arquitectura— y vende visitas nocturnas de fantasmas desde 2009, el año siguiente a rozar la ejecución hipotecaria.
The Mount (Lenox, Massachusetts), Massachusetts, Estados Unidos
The Mount vista desde el pie de la terraza en junio de 2015. Edith Wharton mandó construir la casa entre 1901 y 1902, aplicando los principios de diseño que ella y Ogden Codman Jr. ya habían publicado en «The Decoration of Houses» cuatro años antes, en 1897. Imagen: Gigglewater · CC BY-SA 4.0

¿Cuál es la historia de The Mount (Lenox, Massachusetts)?

La historia que suele contarse de The Mount tiene el orden de los hechos invertido, y el orden correcto es más interesante. «The Decoration of Houses» lo publicó Charles Scribner's Sons en 1897: la edición de Scribner conserva en portada la línea «Copyright, 1897» y la autoría «By Edith Wharton and Ogden Codman Jr.». Wharton lo escribió en Land's End, la fea casa de madera sobre los acantilados de Newport que ella y Teddy Wharton habían comprado años antes. En «A Backward Glance» cuenta cómo empezó: ella y Codman, «un joven y brillante arquitecto de Boston» contratado para redecorar Land's End, descubrieron que compartían el rechazo al abigarramiento victoriano y, «viendo que teníamos las mismas ideas, derivamos, apenas sé cómo, hacia la ocurrencia de meterlas en un libro». Macmillan rechazó el manuscrito de plano: el arquitecto al que se lo enseñaron, recordaba ella, «lo recibió con carcajadas de burla». Scribner's lo aceptó, imprimió una tirada corta y tentativa, y se agotó de inmediato. The Mount vino después. Según la ficha constructiva que publica la propia finca, la casa se levantó entre julio de 1901 y el otoño de 1902 sobre 113 acres comprados a Georgiana Sargent por 40.600 dólares; la casa principal costó 57.619 dólares, la caballeriza 20.354 y la casa de guarda 5.356. La casa, por tanto, no es el laboratorio del que salió el libro: es el libro aplicado, cuatro años más tarde, a tamaño real, por una autora que para entonces tenía un manual de éxito al que estar a la altura. Y no la construyó sola. La finca atribuye el diseño de la casa a la propia Wharton, pero nombra a dos arquitectos —Ogden Codman Jr. y Francis L. V. Hoppin, de Hoppin & Koen—, al constructor R. W. Curry y a una segunda paisajista, Beatrix Farrand, sobrina de Wharton y una de las mejores diseñadoras de jardines de Estados Unidos. La casa principal se inspiró en Belton House, en Lincolnshire. Parte de ese borrado es responsabilidad de la propia Wharton: el apellido Hoppin no aparece ni una sola vez en «A Backward Glance», un texto en el que Codman sale diez veces, Lenox ocho y la palabra «architect», treinta y dos. Hasta el nombre es prestado. Wharton explica que la casa recibió «el nombre de la finca de mi bisabuelo, the Mount»: una propiedad de Long Island llamada originalmente Mount Buonaparte, que su bisabuelo republicano rebautizó indignado cuando su héroe se quitó la u del apellido y se hizo Emperador. Lo que ella escribió sobre el lugar es la única frase entrecomillada que sobrevive intacta a la verificación. En la página 125 de la primera edición de 1934: «The Mount was my first real home, and though it is nearly twenty years since I last saw it (for I was too happy there ever to want to revisit it as a stranger) its blessed influence still lives in me» («The Mount fue mi primer hogar de verdad, y aunque hace casi veinte años que no lo veo —porque fui demasiado feliz allí para querer volver alguna vez como una extraña—, su bendita influencia sigue viva en mí»). Ella misma dio su motivo para marcharse, y no fue el divorcio: allí habría acabado sus días, escribió, «de no haber hecho un grave cambio en la salud de mi marido demasiado pesada la carga de la propiedad». Los Wharton arrendaron The Mount a Albert R. Shattuck en 1909 y se la vendieron en 1911; el divorcio llegó dos años más tarde, en 1913. El expediente federal que convirtió The Mount en National Historic Landmark se equivocó en esto: fecha la venta en 1913 y reconoce por escrito que «no se sabe quién compró la propiedad». Ese expediente merece leerse por lo que es. Redactado el 17 de junio de 1971 por dos historiadores del National Park Service, Edmund Preston y Christopher Redburn, se archivó bajo el tema «Literatura, teatro, música» y su declaración de relevancia habla exclusivamente de Wharton novelista. No menciona ni una vez «The Decoration of Houses», no nombra a Codman, ni a Hoppin, ni a Farrand, y describe los interiores con la prosa plana de un perito. El edificio se protegió porque en él trabajó una gran escritora, no porque ella lo diseñara. Para entonces la casa hacía mucho que había dejado de ser un hogar. Aileen M. Farrell la compró en 1942 por 18.000 dólares para su Foxhollow School for Girls y usó el edificio principal como dormitorios hasta que la escuela cerró en 1976; en el expediente de 1971 la propietaria que consta es la directora del internado, la señora Thomas Mumford. Shakespeare & Company compró la propiedad en 1978 y tuvo allí su sede hasta 2001, cuando el edificio estaba ya en mal estado. Edith Wharton Restoration se constituyó en 1980 y hoy posee la casa y 49,5 acres. La restauración estuvo a punto de arruinarla: en 2008 la entidad arrastraba 8,5 millones de dólares en préstamos y llegó al borde de la ejecución hipotecaria, y no saldó la deuda hasta septiembre de 2015.

Cronología: los hechos documentados de The Mount (Lenox, Massachusetts)

  1. 1897 Scribner's publica «The Decoration of Houses», de Edith Wharton y Ogden Codman Jr., escrito en Land's End (Newport) y rechazado antes por Macmillan. Aparece cinco años antes de que exista The Mount.
  2. Julio de 1901 Empiezan las obras sobre 113 acres sobre el lago Laurel comprados a Georgiana Sargent por 40.600 dólares. La finca atribuye el diseño de la casa a Wharton y la arquitectura a Ogden Codman Jr. y Francis L. V. Hoppin, con el constructor R. W. Curry y la paisajista Beatrix Farrand, sobrina de Wharton.
  3. Otoño de 1902 Se termina la casa, inspirada en Belton House (Lincolnshire) y bautizada por Mount Buonaparte, la finca de su bisabuelo en Long Island, rebautizada «The Mount» cuando Napoleón se coronó Emperador.
  4. 1909 Los Wharton arriendan The Mount a Albert R. Shattuck. Wharton escribiría después que allí habría muerto de no haber hecho un grave cambio en la salud de su marido demasiado pesada la carga de la propiedad.
  5. 1911 Shattuck compra la finca. Ese mismo año se publica «Ethan Frome», ambientada en un paisaje muy parecido a las colinas de Lenox. El divorcio llega en 1913, dos años después de la venta y no como causa de ella.
  6. 1942 Aileen M. Farrell compra la casa por 18.000 dólares para su Foxhollow School for Girls y convierte el cuerpo principal en dormitorios. La escuela cierra en 1976.
  7. 17 de junio de 1971 Los historiadores del NPS Edmund Preston y Christopher Redburn firman el expediente que hace de The Mount un National Historic Landmark, bajo el tema «Literatura, teatro, música». No menciona «The Decoration of Houses», no nombra a ninguno de los arquitectos, fecha mal la venta en 1913 y afirma que «no se sabe quién compró la propiedad». La propietaria que consta es la directora de Foxhollow, la señora Thomas Mumford.
  8. 1978 Shakespeare & Company compra la propiedad y tiene su sede en la mansión hasta 2001, viviendo y ensayando en un edificio cuya fábrica se degrada sin parar. Edith Wharton Restoration se constituye en 1980.
  9. Principios de los ochenta Kevin Coleman, director de educación de Shakespeare & Company, fecharía después el primer encuentro de la compañía en la visita de una vidente inglesa que retrocedió al salir de un despacho de la tercera planta diciendo: «Que no entre nadie en esta habitación». Allí, según él, había vivido una criada.
  10. 2001 Durante un montaje de «El sueño de una noche de verano», según relata Jeremy Goodwin, la directora de prensa Elizabeth Aspenlieder vio entre bastidores «a un caballero anticuado plantado allí, de esmoquin y con un reloj de bolsillo, mirándola». Es el relato más detallado que consta, y llega a la imprenta de segunda mano, ocho años después.
  11. 2008 Edith Wharton Restoration acumula 8,5 millones de dólares de deuda tras la restauración de casa y jardines y la compra de la biblioteca de Wharton a un coleccionista británico, y llega al borde de la ejecución hipotecaria. Susan Wissler pasa de subdirectora a directora ejecutiva.
  12. 17 de marzo de 2009 El Berkshire Eagle informa de la investigación de «Ghost Hunters» (SyFy) y de los tours de fantasmas previstos para ese mismo año. Se cita a la directora ejecutiva, Susan Wissler: «Esto es, lo confieso, terreno nuevo para nosotros. Pero lo vemos como una oportunidad de diversificar hacia un público más joven».
  13. Septiembre de 2015 Una campaña dirigida por la presidenta del patronato, Lila Berle, recauda unos 3,3 millones de dólares y salda la deuda por completo, ahorrando 215.000 dólares anuales de principal e intereses. Para entonces los tours de fantasmas llevan seis temporadas.
  14. Temporada de 2026 El museo anuncia tours de fantasmas de julio al 31 de octubre —no solo en octubre— a 30-35 dólares para adultos, y describe el fenómeno en su propia web como «trucos de la imaginación en una casa antigua habitada en su día por una hábil escritora de historias de fantasmas…».

¿Hay una explicación racional para The Mount (Lenox, Massachusetts)?

El escéptico más útil en este caso es la institución que vende la visita nocturna. La propia página de los tours de The Mount abre llamando al fenómeno «trucos de la imaginación en una casa antigua habitada en su día por una hábil escritora de historias de fantasmas…», enumera «suelos que crujen, puertas que golpean, pasos que se apagan en pasillos vacíos» y a continuación invita al visitante a «decidir por sí mismo». Sus guías, dice la página, comparten «relatos de encuentros inquietantes reportados a lo largo de los años»: reportados, no acreditados. Un museo que quisiera que le creyeras no lo redactaría así. La cronología comercial está documentada y encaja sin holgura. Edith Wharton Restoration acumulaba 8,5 millones de dólares de deuda y se enfrentaba a una ejecución hipotecaria en 2008. La serie «Ghost Hunters», de SyFy, grabó en la finca y el episodio se emitió en la primavera de 2009. Los tours de fantasmas se anunciaron para ese mismo año, y la directora ejecutiva, Susan Wissler, declaró al Berkshire Eagle el 17 de marzo de 2009: «Esto es, lo confieso, terreno nuevo para nosotros. Pero lo vemos como una oportunidad de diversificar hacia un público más joven». Es una declaración de motivos insólitamente franca, hecha con nombre y apellidos por quien manda. La deuda se saldó en septiembre de 2015. El embrujo y la caja crecieron juntos, y el museo nunca ha fingido lo contrario. Las puertas tienen respuesta mecánica, y sale del libro de la propia Wharton. «The Decoration of Houses» fija dos reglas que sus autores incorporaron después a esta casa: «En circunstancias normales, las puertas deben mantenerse siempre cerradas» y «Las puertas deben abrir siempre hacia dentro de la habitación. Eso facilita la entrada y da la impresión hospitalaria de que todo se le pone fácil a quien llega». Una casa de 1.565 metros cuadrados con todas las puertas colgadas para abrir hacia dentro, con un hueco de escalera alto, un ala de servicio, un hueco de ascensor y una terraza de ventanales a la francesa a lo largo de la fachada este, es una casa diseñada para generar diferencias de presión. Basta abrir una ventana del lado del jardín para que arriba se muevan solas las puertas que abren hacia dentro. El elemento más citado del embrujo es una consecuencia directa de su diseño. Los testimonios con nombre merecen leerse despacio, porque casi todos son de segunda mano. Kevin Coleman, de Shakespeare & Company, dijo al Eagle en 2009: «He oído a unas cuantas personas que han visto a Edith Wharton allí leyendo»; está informando de terceros. El relato más detallado, el de «un caballero anticuado plantado allí, de esmoquin y con un reloj de bolsillo», lo transmitió Jeremy Goodwin sobre una compañera, Elizabeth Aspenlieder, durante un montaje de «El sueño de una noche de verano» en 2001. Los testigos eran profesionales del teatro trabajando de noche en un edificio deteriorado en el que además vivían: Shakespeare & Company ocupó la mansión de 1978 a 2001, justo el periodo en que más se degradó la fábrica. La recurrente «mujer de ojos hundidos» vista en la ventana de un baño no lleva nombre ni fecha en ninguno de los relatos rastreados aquí. Hay un detalle que circula sobre esta casa y que no parece tener fuente alguna. A fecha de agosto de 2026 no he localizado ningún relato publicado que atribuya nada de The Mount a un perro: ni ladridos fantasmales, ni uñas sobre un suelo. La palabra no aparece en la crónica del Berkshire Eagle de 2009, ni en la página de tours del museo, ni en su página de la finca, ni en el reportaje de Berkshire Style, en corpus donde «ghost» devuelve 16, 3 y 8 apariciones y «footstep» devuelve 1, 6 y 1. Un único agregador reciente menciona «suaves ladridos junto a las tumbas» del cementerio de mascotas. El cariño de Wharton por sus perros es real y está documentado —seis están enterrados en una ladera visible desde su biblioteca—, y eso es justo lo que hace la invención lo bastante verosímil como para propagarse. Un embrujo deducido de un dato biográfico no es un embrujo. Y queda la predisposición. Wharton escribió historias de fantasmas toda su vida; «Tales of Men and Ghosts» apareció en 1910, cuando todavía era dueña de esta casa. El visitante llega al hogar de una escritora profesional de cuentos de fantasmas, de noche, habiendo pagado por la experiencia, y el edificio responde.

¿Se puede visitar The Mount (Lenox, Massachusetts)?

The Mount está en el 2 de Plunkett Street, esquina con la Route 7, en Lenox, Massachusetts 01240 (413-551-5111). Queda a unas dos horas de Boston y a dos y media de Nueva York. El aparcamiento es gratuito: la explanada principal está a unos cuatrocientos metros de la mansión y hay plazas accesibles justo delante de la casa para vehículos con tarjeta. En la taquilla se puede pedir un carrito de golf entre el aparcamiento y los edificios. Los terrenos y los jardines son gratuitos y están abiertos todo el año, de amanecer a anochecer. La mansión no: abre a diario de mayo a octubre, normalmente de 10:00 a 17:00; solo los fines de semana en noviembre y diciembre, de 10:00 a 15:00; y cierra por completo de enero a abril. El museo advierte de que a veces cierra antes por eventos privados, sobre todo los sábados: conviene llamar antes de coger el coche. La entrada cuesta 22 dólares para adultos, 20 para mayores de 65, 13 para estudiantes con carné, 10 para docentes y militares con acreditación, y es gratuita hasta los 18 años; incluye la visita a la mansión, guiada o libre, y todas las exposiciones del recinto. La Terrace Café y la librería se pueden visitar sin pagar entrada. Los tours de fantasmas no son cosa solo de octubre, diga lo que diga internet: tal como se anuncian para la temporada de 2026 van de julio al 31 de octubre, duran unas dos horas, suponen algo menos de un kilómetro a pie, exigen reserva y cuestan de 30 a 35 dólares para adultos y 25 para edades de 12 a 18 años. El museo avisa de que la visita contiene contenido adulto y no la recomienda a menores de 12; hay una versión infantil, más suave, en tardes seleccionadas de septiembre y octubre a las 18:00, para edades de 6 a 12, a 15 dólares por persona y unos 75 minutos. La accesibilidad está resuelta con una solvencia poco común para una casa de 1902. Las tres plantas públicas de la mansión se alcanzan con un ascensor moderno instalado en el ala histórica de servicio, más una plataforma elevadora en la tercera planta. Hay sillas de ruedas manuales de interior gratuitas por orden de llegada y una silla todoterreno GRIT Freedom Chair reservable para jardines y terrenos. Los aseos accesibles y sin distinción de género están en la caballeriza y en las plantas primera y segunda de la mansión. Se admiten perros de asistencia ADA en visitas y programas, siempre atados. La finca combina praderas onduladas, laderas, arbolado, caminos pavimentados, senderos de grava y césped segado, así que conviene preguntar al personal qué ruta conviene a cada dispositivo: no todos los caminos valen para todas las ruedas.

Fuentes consultadas

  1. Edith Wharton, «A Backward Glance» — Charles Scribner's Sons, 1934 libro
  2. Edith Wharton and Ogden Codman Jr., «The Decoration of Houses» — Charles Scribner's Sons, 1897 libro
  3. Edmund Preston and Christopher Redburn, «"The Mount" (Edith Wharton Estate) — National Register of Historic Places Inventory–Nomination Form, ref. 71000900» — National Park Service, Office of Archeology and Historic Preservation, 1971 informe
  4. David Pepose, «The Mount's haunted halls» — The Berkshire Eagle, 2009 hemeroteca
  5. Clarence Fanto, «The Mount, once on brink of foreclosure, clears all debts» — The Berkshire Eagle, 2015 hemeroteca
  6. Edith Wharton Restoration, «The Estate — Facts About the Original Estate» — The Mount, 2026 web
  7. Edith Wharton Restoration, «Ghost Tours» — The Mount, 2026 web
  8. Edith Wharton Restoration, «Hours & Admission, Directions & Parking, Accessibility» — The Mount, 2026 web
  9. National Park Service, «The Mount» — NPS.gov, 2026 web
  10. Rachel Louchen, «Ghosts at the Mount» — Berkshire Style, 2015 web
  11. American Aristocracy, «The Mount — ownership and transaction history» — americanaristocracy.com, 2026 web

Ficha revisada por V. Serrano el 14/08/2026 · Cómo verificamos el contenido

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