Hospital Jefferson Davis es un lugar reputado como embrujado en Houston, Texas, US. Su fama procede de apariciones, fenómenos inexplicables y testimonios recogidos a lo largo del tiempo.
¿Dónde está Hospital Jefferson Davis?
Ubicación
Houston, Texas, US
Tipo
Hospital / manicomio
Coordenadas
29.769, -95.369
Testimonios
0
Última actualización
UBICACIÓN
¿Por qué se dice que Hospital Jefferson Davis está embrujado?
El edificio del 1101 de Elder Street fue hospital durante trece años. Houston y el condado de Harris lo abrieron en 1925 sobre cinco acres que servían de cementerio municipal desde 1840, y en 1937 un Jefferson Davis Hospital mayor, en Allen Parkway, asumió su trabajo. Aquel segundo edificio cerró en 1989 y se demolió en 1999, y sus fechas se le pegan una y otra vez a este. Las tumbas se quedaron donde estaban. Como no hubo retirada generalizada, el sótano se levantó por encima del nivel del suelo, y la prospección arqueológica hecha para convertirlo en los Elder Street Artist Lofts entre 2004 y 2005 encontró sesenta y cuatro tumbas desconocidas sin exhumar ninguna. El hospital estaba segregado de fábrica: los planos originales sitúan las salas para pacientes negros en ese sótano elevado, junto a un corredor doble, y los arquitectos de la rehabilitación marcaron con una franja en el suelo la línea del tabique desaparecido. Los muertos que hay debajo son vecinos documentados de Houston: pobres de solemnidad, víctimas de epidemias, esclavos liberados y veteranos confederados.
Houston compró cinco acres al norte de Buffalo Bayou a un fideicomiso de los hermanos Allen por 750 dólares, y la escritura del Houston City Cemetery se recibió el 25 de mayo de 1840. El expediente del Registro Nacional describe el terreno como «the only active city cemetery from c.1840 to c.1870», el único cementerio municipal activo entre 1840 y 1870 aproximadamente. Brian Wallstin, trabajando con los libros del ayuntamiento para el Houston Press en 2000, enumeró sus cuatro divisiones: una fosa común para «criminals, persons of infamous character, such as [those who] commit suicide, and [those] killed ... from a wound received in a duel» —criminales, gente de mala fama, suicidas y muertos en duelo—; el sector común para quienes no tenían otra provisión; un sector para los negros, que por entonces solían ser esclavos; y parcelas vendidas a familias. El cólera de 1866 y la fiebre amarilla de 1867 lo llenaron más, y tras la Guerra Civil, según el expediente, los soldados confederados que volvían, los esclavos liberados y las tropas federales de ocupación «were often buried together in the city cemetery without regard to class, social status, or race»: enterrados juntos, sin distinción de clase, condición ni raza. En 1879 el terreno se cerró a nuevos enterramientos. El sepulturero municipal R. F. Pannell informó en 1880 de que los cementerios de la ciudad estaban «so filled that there is not room in any of them for the burial of paupers without disturbing some graves», tan llenos que ya no cabía un pobre sin remover alguna tumba.
En 1904 la ciudad intentó revocar la calificación de cementerio para vender el suelo a la industria, y el pleno aprobó una resolución para parcelarlo y trazar calles. El alcalde A. L. Jackson la vetó bajo la presión de las Hijas de la Confederación y de la sección del First Ward del Houston Civic Club. El asunto volvió en los años veinte, y el 5 de febrero de 1923, durante el primer mandato del alcalde Oscar Holcombe, la ciudad aprobó la Ordenanza n.º 749, que creaba una junta gestora para un hospital público municipal y del condado destinado a pacientes de beneficencia; el expediente resume lo que vino después en una línea: «Despite citizen protests, plans were approved to construct the hospital on the southeastern corner of the five-acre cemetery», pese a las protestas vecinales. Una sección local de los Sons of the Confederacy, que cuidaba una parte del cementerio, acudió a los tribunales. Mark Denton, arqueólogo de la Comisión Histórica de Texas, contó a Wallstin que los responsables municipales leyeron la sentencia como un permiso para construir siempre que se evitara la zona donde se creía que yacían los soldados confederados. «So they went ahead and developed the property without regard to anyone else's bodies or graves», dijo Denton: siguieron adelante sin miramientos por los cuerpos ni las tumbas de nadie más. El pleno aceptó dar al edificio el nombre del presidente de la Confederación, y en la inauguración se descubrió una placa de bronce con el texto «In loving memory of our Confederate soldiers, whose sacred dust lies buried in the shadow of this building». Bruce C. Webb, en la revista Cite en 2006, atribuye esas mismas palabras a una inscripción en la primera piedra.
El arquitecto municipal W. A. Dowdy proyectó un edificio neoclásico de tres plantas sobre un sótano elevado, y lo levantó la Russell Brown Company de Houston con un contrato que el boletín de la Texas General Contractors Association cifra en 182.000 dólares, dentro de un coste total de unos 400.000. Los planos de Dowdy se dibujaron para 150 pacientes; el expediente y el informe municipal de protección hablan de una capacidad de 240 camas. Las tres fechas que circulan para la apertura salen todas de documentos: el informe municipal fecha la inauguración el 2 de diciembre de 1924, el expediente dice «Jefferson Davis Hospital opened on March 15, 1925» y el Handbook of Texas da el 6 de abril de 1925. Asistieron representantes de los capítulos Jefferson Davis y Robert E. Lee de las Hijas Unidas de la Confederación. El motivo de que el sótano quede por encima del suelo está en la placa estatal fundida en 2008 y todavía puesta en la puerta: «As there was no widespread removal of graves from the site, the building's basement was erected above ground», como no hubo retirada generalizada de tumbas, el sótano se levantó sobre el nivel del terreno.
El expediente no se anda con rodeos sobre quién usaba ese sótano: «The hospital was segregated and it is know from the original drawings that the raised basement level offered services to African American patients. Also on this level is a double or segregated corridor». El hospital estaba segregado y los planos originales sitúan la atención a los pacientes negros en el sótano elevado, con un corredor doble. Webb leyó los mismos planos y anotó lo que la rehabilitación hizo con ellos: «on the ground floor a partition divided the corridor into separate wards and clinics for blacks and whites, an historical fact that the present-day architects noted by replacing the partition with a stripe on the floor». Los arquitectos sustituyeron el tabique que separaba salas y consultas por blancos y negros por una franja marcada en el suelo. Los planos rotulan además dos salas de la segunda planta como pabellones de dementes, uno de hombres y otro de mujeres.
El edificio funcionó como hospital durante trece años. El informe municipal de protección cifra el crecimiento de la población de Houston entre 1920 y 1930 en un 111,4 por ciento, hasta 292.352 habitantes, y en Buffalo Drive, hoy Allen Parkway, se levantó un Jefferson Davis Hospital mayor, de Alfred C. Finn y Joseph Finger. Wallstin fecha el relevo: «On January 1, 1938, its mission was transferred to a new hospital, also called Jefferson Davis, on Allen Parkway». El edificio de Elder Street albergó luego, según la lista de la placa, «a psychiatric hospital, juvenile detention ward, food stamp distribution center and records storage facility» —hospital psiquiátrico, sala de detención de menores, centro de reparto de cupones de alimentos y almacén de expedientes—, y Wallstin añade una casa de convalecencia, una clínica de enfermedades venéreas y un centro de desintoxicación. El segundo Jefferson Davis Hospital cerró en 1989 y se demolió en 1999; la Reserva Federal construyó en su solar.
Elder Street quedó vacío a finales de los ochenta, aunque el daño al cementerio venía de mucho antes. En 1986, una zanja para una conducción de agua de una ampliación de 10 millones de dólares del taller de bomberos contiguo cortó al menos treinta tumbas. Se apostaron guardias armados cuando se supo que los obreros se habían llevado huesos y dientes de recuerdo, y se llamó a Kenneth Brown, del departamento de antropología de la Universidad de Houston, que identificó parte de los restos como de soldados confederados y acusó a los obreros de llevarse «ghoulie souvenirs». Avenue Community Development Corporation y Artspace Projects Inc., de Mineápolis, compraron la propiedad al condado de Harris, y Prewitt and Associates, de Austin, abrió zanjas en quince zonas del recinto antes de construir. Webb da la cifra: «All in all the archeological investigation resulted in the discovery of 64 previously unknown graves beneath and around the building», sesenta y cuatro tumbas desconocidas bajo el edificio y a su alrededor, y añade que, según los consultores de arqueología, una planificación cuidadosa permitió hacer la obra sin exhumar ni trasladar ninguna. Los lofts abrieron en octubre de 2005 con treinta y cuatro viviendas-taller y acogieron a artistas y músicos desplazados de Nueva Orleans por el huracán Katrina.
Cronología: los hechos documentados de Hospital Jefferson Davis
25 de mayo de 1840Houston recibe la escritura de cinco acres al norte de Buffalo Bayou de un fideicomiso de los hermanos Allen, y los primeros enterramientos del Houston City Cemetery se hacen ese mismo año. Brian Wallstin da un precio de 750 dólares.
1879El viejo cementerio se cierra a nuevos enterramientos, después de que la ciudad comprara en 1875 seis acres junto al Glenwood Cemetery y pidiera que cesaran las inhumaciones. El sepulturero municipal R. F. Pannell informa al año siguiente de que ya no cabe un pobre sin remover una tumba.
1904El pleno municipal aprueba una resolución para parcelar el cementerio y trazar calles con fines industriales. El alcalde A. L. Jackson la veta bajo la presión de las Hijas de la Confederación y de la sección del First Ward del Houston Civic Club.
5 de febrero de 1923La ciudad aprueba la Ordenanza n.º 749, que crea una junta gestora para un hospital público municipal y del condado destinado a pacientes de beneficencia. El expediente anota que los planes sobre el solar del cementerio se aprobaron pese a las protestas vecinales, y el arquitecto municipal W. A. Dowdy presenta ese año sus planos a la junta del hospital.
15 de marzo de 1925El Jefferson Davis Hospital abre, según el expediente del Registro Nacional. El informe municipal fecha la inauguración el 2 de diciembre de 1924 y el Handbook of Texas da el 6 de abril de 1925 para la apertura. Asisten representantes de las Hijas Unidas de la Confederación, que habían pedido ese nombre.
1937Un hospital nuevo en Buffalo Drive, hoy Allen Parkway, toma el nombre de Jefferson Davis Hospital, y el edificio de Elder Street deja de ser hospital general tras trece años. Wallstin fecha el traspaso de sus funciones el 1 de enero de 1938.
1968La ciudad pavimenta otra parte del cementerio al construir un taller de mantenimiento para camiones de bomberos y ambulancias. Wallstin anota que no hubo protesta pública.
1986Una zanja para una conducción de agua en una ampliación de 10 millones de dólares del taller descubre al menos treinta tumbas. Se apostan guardias armados al saberse que los obreros se habían llevado huesos y dientes, y Kenneth Brown, de la Universidad de Houston, identifica parte de los restos como de soldados confederados y acusa a los operarios de llevarse recuerdos macabros.
1995La Comisión Histórica de Texas declara todo el cementerio State Archeological Landmark. El expediente precisa que la figura cubre el yacimiento y los objetos asociados al cementerio, y no las construcciones del siglo XX que hay encima.
18 de octubre de 2001El Houston Press publica el relato de Robert Hernandez sobre los sucesos extraños en la oficina de libertad vigilada contigua al hospital, y el anuncio del REI Ghost Conference del 20 de octubre en el Spaghetti Warehouse, a 10 dólares o 13 con comida. El artículo advierte de que este edificio no es el hospital de Allen Parkway volado en 1999.
2004Prewitt and Associates, de Austin, abre zanjas en quince zonas del recinto antes de la conversión. La investigación halla sesenta y cuatro tumbas desconocidas bajo el edificio y a su alrededor, las excavaciones se abortan allí donde aparecen tumbas sin señalizar, y los consultores informan de que la obra se hizo sin exhumar ni trasladar ninguna.
10 de agosto de 2005El edificio se inscribe en el Registro Nacional de Lugares Históricos con la referencia 05000859, y los Elder Street Artist Lofts abren en octubre con treinta y cuatro viviendas-taller, un proyecto de 6,3 millones de dólares de Avenue Community Development Corporation y Artspace con W.O. Neuhaus and Associates como arquitectos.
13 de junio de 2013La Comisión Arqueológica e Histórica de Houston examina el expediente 13PL115 y recomienda la declaración de Protected Landmark para el hospital y su central eléctrica, que el pleno municipal concede ese noviembre. El edificio ya era City of Houston Landmark desde 2002 y Recorded Texas Historic Landmark desde 2008.
25 de abril de 2017Los comisionados del condado de Harris fijan para el 22 de mayo una audiencia pública sobre la demolición del pabellón de enfermeras del hospital, en el 1225 de Elder Street, tras un temporal de enero que hundió buena parte de la cubierta. El ingeniero del condado John Blount recomienda demolerlo; el historiador de la arquitectura Stephen Fox llama al conjunto el ejemplo más antiguo de asistencia sanitaria que sigue en pie en Houston.
¿Hay una explicación racional para Hospital Jefferson Davis?
La mitad de la fama sobrenatural está pegada al edificio equivocado. El Houston Press ya lo avisó en 2001, entre paréntesis: el Jefferson Davis Hospital original, «not to be confused with the later Davis hospital on Allen Parkway that was imploded in 1999», que no se confunda con el posterior de Allen Parkway, volado en 1999. La Wikipedia inglesa sigue abriendo con la frase «Jefferson Davis Hospital operated from 1924 to 1989», que son las fechas del edificio de Allen Parkway, mientras su propio cuerpo dice que «the similarity between the two facilities, Jefferson Davis Hospital and Jefferson Davis on Allen Parkway, has been the source of confusion for many commentators, resulting in false rumors that Jefferson Davis Hospital was once a mental asylum»: el parecido entre los dos ha generado el rumor falso de que este edificio fue un manicomio.
Donde se vende la atmósfera, los documentos adelgazan. Ghost City Tours, que opera visitas de pago en Houston, encabeza su ficha con «Built on the Bones of the Forgotten Dead» y llama al inmueble «The stunning Art Deco structure»; el expediente del Registro Nacional, la placa estatal y el informe municipal lo clasifican como neoclásico o Classical Revival. Esa misma página afirma que «Electroshock therapy, hydrotherapy, and lobotomies were all performed at Jefferson Davis Hospital» en un periodo que sitúa «from 1924 to 1938». El uso psiquiátrico de este edificio está documentado para los años posteriores a 1937, en la lista de inquilinos tardíos de la placa. La página cifra además los enterramientos trasladados en «about 200 bodies» y la población del cementerio en «an estimated 3,000 to 10,000 bodies»; ninguna de las dos cifras aparece en el expediente, en la placa, en el informe municipal ni en el resumen arqueológico que publicó Webb.
La afirmación que sí tiene fecha de nacimiento es la más antigua. Dylan Otto Krider imprimió en 2001 que el terreno linda con unas «black earth graves» quizá dejadas por una colonia inglesa del siglo XVII. Webb localizó cinco años después su origen y su destino: Kenneth Brown, en 1986, había apuntado la posibilidad de que algunas tumbas procedieran de un asentamiento inglés del siglo XVII, y Webb deja escrito que esa hipótesis nunca se investigó a fondo ni se sostuvo.
Los fenómenos se contaron en el edificio de al lado. Robert Hernandez entró en el grupo Residual Energy Investigations después de trabajar en la oficina de libertad vigilada contigua al hospital, y lo que Krider imprimió pasaba allí: «noises in the attic, a woman spotted in the supposedly vacant upper stories that used to be a nurses' dormitory, and people entering the ladies' restroom never to be seen again», ruidos en el desván, una mujer vista en las plantas altas supuestamente vacías que fueron dormitorio de enfermeras y gente que entra en el baño de señoras y no vuelve a salir, más unos perros policía que se negaron a entrar cuando alguien accionó una alarma de incendios. Esa oficina era el pabellón de enfermeras del propio hospital, en el 1225 de Elder Street, y el condado de Harris propuso demolerlo en 2017.
La capa comercial se puede fechar por los dos extremos. Webb escribió en 2006 que «until recently, the old Jefferson Davis Hospital was a featured stop on the High Spirit Ghost Tour of Houston», que hasta hacía poco el viejo hospital era parada destacada de esa ruta de fantasmas. Cinco años antes, el Houston Press anunciaba el REI Ghost Conference del sábado 20 de octubre de 2001 en el Spaghetti Warehouse, 901 Commerce Street, a «$10, $13 for lunch», con un autobús «High Spirits» de plazas limitadas y coste aparte.
Los organismos que guardan los papeles no dicen nada de fantasmas. En las treinta páginas del expediente del Registro Nacional la palabra ghost sale una vez, y es un tecnicismo de arquitectura para los huecos de puerta que «will remain as ghosts where they cannot be reused»; spirit sale otra vez, en «the spirit of commerce brought by the Allen Brothers». Cemetery aparece treinta y siete veces en ese mismo fichero y grave cinco. El informe de protección municipal de 2013 tiene cemetery diez veces y cero apariciones de ghost, haunt, spirit, apparition o paranormal. El horror documentado del sitio está en esos papeles: un cementerio de pobres, atravesado en 1968 para un taller de camiones de bomberos y otra vez en 1986 por operarios que llenaban cubos.
¿Se puede visitar Hospital Jefferson Davis?
La dirección es 1101 Elder Street, Houston, Texas 77007. El edificio son los Elder Street Artist Lofts, treinta y cuatro viviendas-taller que alquila Avenue, la entidad sin ánimo de lucro antes llamada Avenue Community Development Corporation, en el teléfono 713-985-4030. Es vivienda privada, sin museo, sin taquilla y sin acceso interior para el público. El pasillo de la planta baja funciona como galería de los residentes y el resto del edificio es su casa.
El exterior sí se puede mirar desde Elder Street, y el expediente del Registro Nacional describe la fachada tal como sigue estando: «A grand staircase rises above the basement level to a large entry portico», una escalinata que sube desde el nivel del sótano hasta un gran pórtico de entrada. El nombre del hospital sigue tallado en el friso. La placa de la Comisión Histórica de Texas está en la entrada; la ficha del Atlas para la placa número 15523 da su estado como «In Situ», su ubicación como «Elder Street Artist Lofts» y su condición de propiedad privada como «No», de modo que el texto se puede leer desde la parte pública.
El expediente es gratuito y completo, y no está donde casi todo el mundo lo busca. NPGallery sirve la referencia 05000859 del Registro Nacional como un PDF de 22.151 bytes cuya única frase dice «The PDF file for this National Register record has not yet been digitized»: ese registro aún no se ha digitalizado. El Atlas de la Comisión Histórica de Texas sirve esa misma referencia como el expediente entero de treinta páginas, con planos y fotografías, en atlas.thc.texas.gov/NR/pdfs/05000859/05000859.pdf. El informe de protección municipal de 2013 está en la web del ayuntamiento, y el relato de la arqueología que escribió Bruce C. Webb está en el número 68 de Cite.
El suelo está regulado: la Comisión Histórica de Texas declaró el cementerio State Archeological Landmark en 1995, y el expediente explica qué significa eso para quien excave: los propietarios y la ciudad de Houston «work closely with the Texas Historical Commission to ensure that graves discovered in the course of work on the site (either demolition or new construction) are recorded and the remains are re-interred according to local and state regulations», es decir, toda tumba que aparezca se registra y se vuelve a enterrar según la normativa local y estatal.
Dos de las piezas que sobreviven llevan caminos distintos. La central eléctrica de 1929, detrás del hospital, iba a convertirse en espacio comunitario para los vecinos. El pabellón de enfermeras del 1225 de Elder Street perdió buena parte de la cubierta por viento y lluvia en enero de 2017, y el Departamento del Interior escribió el 13 de abril que el «building suffered a substantial collapse recently», que había sufrido un derrumbe importante; el ingeniero del condado John Blount recomendó demolerlo y explicó al Houston Chronicle: «We were having people break in, and I'm afraid if they break in, it might fall down on them», entraba gente y temía que se les cayera encima. Los comisionados fijaron una audiencia pública para el 22 de mayo de 2017.
El antiguo dominio de los residentes, elderstreetartists.com, hoy devuelve una página de aparcamiento de Bluehost. Los alquileres se gestionan en elderstreetartistlofts.com y en la oficina de Avenue. Todas las direcciones web de esta ficha se consultaron el 7 de septiembre de 2026.
💬 Testimonios de campo (0)
Aún no hay testimonios. Añade el primero.
Añade tu testimonio
🔒 Entra para dejar un testimonio