👻 LUGAR EMBRUJADO · EXP. Nº9478 ACTIVO

Omni Shoreham Hotel

Omni Shoreham Hotel es un lugar reputado como embrujado en Washington, D.C., US. Su fama procede de apariciones, fenómenos inexplicables y testimonios recogidos a lo largo del tiempo.

¿Dónde está Omni Shoreham Hotel?

Ubicación
Washington, D.C., US
Tipo
Hotel / posada
Coordenadas
38.923, -77.054
Testimonios
0
Última actualización
UBICACIÓN

¿Por qué se dice que Omni Shoreham Hotel está embrujado?

El Omni Shoreham abrió el 30 de octubre de 1930 al borde de Rock Creek Park, levantado por el promotor Harry M. Bralove con proyecto de Joseph H. Abel, y forma parte del Washington de las tomas de posesión desde el baile inaugural de Franklin D. Roosevelt en 1933. Su historia de fantasmas es la de un apartamento de la octava planta, que el hotel vende en una sola línea de su propia página de historia: «Our Ghost Suite, #870, is said to be haunted by two ghosts; former Executive Housekeeper & a young girl». La versión más antigua que se puede fechar cuenta otra cosa. En el Washington Post del 3 de abril de 1997, escrito mientras el hotel preparaba la suite para venderla a 2.000 dólares la noche, la habitación es la 800G, la gobernanta muerta se llama Julia Benson y murió en los años cincuenta, y los dueños son «una familia chilena adinerada». Los Doherty eran de Ohio y Nueva York. Grace Doherty murió en 1949 al frente de la fundación familiar, y su hija Helen murió en Dinamarca en 1964.
Omni Shoreham Hotel, Washington, D.C., Estados Unidos
Imagen: Jürgen Matern · CC BY-SA 3.0

¿Cuál es la historia de Omni Shoreham Hotel?

Las once acres entre Woodley Road y la calle 28, al borde de Rock Creek Park, iban a ser bloques de apartamentos. Harry M. Bralove, el promotor de Washington al que le encargaron levantarlos, recorrió el solar y cambió el encargo. La historia institucional del propio hotel —Omni Shoreham Hotel: A Brief History, firmada por Judy Colbert y servida en PDF desde la web del hotel hasta que el fichero murió hacia 2013— lo resume en una frase: «He envisioned a hotel that would combine transient and residential living» (imaginó un hotel que combinara la estancia de paso con la residencial). Bralove contrató al arquitecto washingtoniano Joseph H. Abel, que metió detalle renacentista y art déco en el mismo alzado y pidió estructura ignífuga, agua helada corriente y ascensores rápidos Westbrook. En el sótano instaló una fábrica de muebles que Colbert describe como «the only one in a hotel in the country» —la única en un hotel del país— y que fabricó el mobiliario de las zonas nobles. La obra empezó en 1929 y costó cuatro millones de dólares. Las tarifas de apertura iban «from $5 for a single and $8 for a double room to $12 for parlor and bedroom suites» de hasta 2.600 pies cuadrados, con cocina y chimenea de leña. El Shoreham abrió el 30 de octubre de 1930, y la inauguración fue un desastre del que el hotel lleva noventa años sacando partido. Sarah Booth Conroy la reconstruyó para el Washington Post en el sexagésimo aniversario, con el relato del propio músico: el hotel había acordado pagar 9.000 dólares a Rudy Vallée y sus Connecticut Yankees; el avión que salió de Newark se metió en una tormenta —«This was my third or fourth time in a plane and I wasn't too shaky about it», contó Vallée, «until we suddenly felt ourselves in the grip of a terrific thunderstorm»— y tuvo que tomar tierra en Camden (Nueva Jersey). Llegaron a Bolling Field a las 3:15 de la madrugada, cuando de las cinco mil entradas vendidas quedaba en el salón un millar de personas, y tocaron de 4:15 a 4:30 antes de coger un tren de vuelta a Nueva York para un ensayo a las ocho. El 4 de marzo de 1933 se celebró aquí el primer baile inaugural de Franklin D. Roosevelt, con una rampa y un ascensor instalados para un presidente que usaba silla de ruedas. Lo que viene después es afirmación del hotel y así conviene leerlo: «For the next seventy years, whenever there was an Inaugural Ball, it was held at the Shoreham». El edificio abrió en plena Depresión, y la historia de Colbert es franca sobre lo que costó. Bralove «did, indeed, have some financial problems. He asked Henry Doherty to become a minority shareholder in the hotel», y Doherty se instaló con su casa en un apartamento de la octava planta, con alfombras persas y una vajilla «Napoleon Bonaparte china». El mismo párrafo presenta a la mujer de la que trata la historia de fantasmas: «They adopted a daughter named Helen and the hotel's executive housekeeper, Juliette Brown, lived with them and took care of the family». Henry Latham Doherty (1870-1939) era un financiero de servicios públicos nacido en Ohio que dirigía sus empresas desde Nueva York. La entrada de Bobby D. Weaver en la Encyclopedia of Oklahoma History and Culture recoge que dejó la escuela a los doce años para entrar en la Columbus Gas Company, que a los veinte era su ingeniero jefe y que en 1910 fundó Cities Service, la sociedad que acabaría siendo Citgo; que «By the mid-1930s Doherty became almost an invalid due to an arthritic condition, but he continued to operate his empire from a specially equipped bed»; y que «Henry Latham Doherty died in Philadelphia, Pennsylvania, on December 26, 1939, and was buried at Woodlawn Cemetery in New York». Su viuda, Grace Pauline Rardin Doherty (1885-1949), creó la Henry L. and Grace Doherty Charitable Foundation; el Centre College, uno de sus beneficiarios, anota que «remained the president of the foundation until her death in 1949». La hija, Helen Lee Eames Doherty, nacida en Hamburgo el 15 de octubre de 1908, se casó dos veces y murió como Helen Lee Doherty Lassen el 29 de julio de 1964 en Holme-Olstrup, en el municipio danés de Næstved; está enterrada en el panteón familiar de Woodlawn. Una fundación danesa domiciliada en la administración de la finca de Herlufsholm, en Næstved, sigue llevando su nombre de casada: The Helen Lee Doherty Lassen Fund, CVR 11636276. El hotel cambió de manos varias veces. El resumen de Conroy en 1990, con sus grafías: «In 1973, the hotel was bought by the Mats Company and acquired the new last name of American. In 1980, William Zeckendorf bought the hotel and it became the Shoreham, 'a Dunfy Hotel.' In 1985, Dunfy merged with Omni and Omni became the Shoreham's first name». En 1993, según contó Judith Evans en el Washington Post, «two banks that were owed $23 million put the hotel in receivership»; en diciembre de 1994 lo compró Omni Hotels y arrancó una reforma de 60 millones de dólares sobre un hotel que entonces tenía 771 habitaciones. De esa reforma salió el relato impreso más antiguo que he podido fechar: el artículo de Evans del 3 de abril de 1997, «Above Rock Creek Park, Fixing Up an Old Haunt». Casi ningún detalle coincide con la versión de hoy. La habitación es la 800G, una suite de 4.000 pies cuadrados en la última planta que llevaba vacía «For 37 years», es decir desde 1960 aproximadamente. La gobernanta muerta tiene otro nombre y otra década: «Hotel employees trace the origin of tales of the Omni Shoreham's haunted suite to sometime soon after the death of Julia Benson, the housekeeper of the hotel's owner, Henry Doherty, in the 1950s». Los dueños son «a wealthy Chilean family»; de Doherty se dice que «returned to Chile» y que siguió pagando «$85 a month to rent the suite until the 1960s». A la habitación se le atribuyen dos muertes más: «Doherty's sole heir, his 40-year-old adopted daughter, Helen, died of natural causes in the same suite» y «Doherty's wife, whose name is unknown, also had died in the suite». El artículo dice además, sin rodeos, por qué contaba el hotel la historia. El director general, Jose Campo, sobre los años de suite cerrada: «What a total waste of space and potential revenue». Sobre el plan: «We're going to make it a real presidential suite {$2,000 per night}, but keep the atmosphere of the historic part of it». El 18 de octubre de 2006, fecha en que Internet Archive capturó el PDF de Colbert, el relato ya tenía la forma actual: la gobernanta es Juliette Brown, que «wasn't feeling well one early morning and died of natural causes as she was calling for help»; «Some time later, Helen also died of an undetermined cause»; la familia se marchó en 1973; y «Now fully redesigned and restored, the area is named, appropriately, the Ghost Suite». Eric Nuzum durmió allí para el Washingtonian del 1 de noviembre de 2007 y repitió la versión de las tres muertes. NBC4 Washington grabó en la suite en octubre de 2011 con empleados dando la cara —el ingeniero jefe Steven Polli, el director de seguridad Ralphaello McKeython, la limpiadora Dollie Robinson y el operario de mantenimiento Art Perry— y con la directora comercial del hotel, Handan Bas-Bailey, poniendo el relato de origen. En 2007 el hotel entró como miembro de pleno derecho en Historic Hotels of America. Desde al menos el 3 de agosto de 2014, su página de historia despacha el asunto en una línea, idéntica en la captura del 10 de agosto de 2025: «Our Ghost Suite, #870, is said to be haunted by two ghosts; former Executive Housekeeper & a young girl».

Cronología: los hechos documentados de Omni Shoreham Hotel

  1. 1929 Bralove empieza la obra en Woodley Park con proyecto de Joseph H. Abel, fábrica de muebles en el sótano y un coste final de cuatro millones de dólares.
  2. 30 de octubre de 1930 Abre el Shoreham. Una tormenta retiene el avión de Rudy Vallée; la orquesta llega a Bolling Field a las 3:15 y toca de 4:15 a 4:30 para el millar de invitados que aguantaba.
  3. 4 de marzo de 1933 Se celebra en el hotel el primer baile inaugural de Franklin D. Roosevelt, para el que se instalan una rampa y un ascensor.
  4. 26 de diciembre de 1939 Henry Latham Doherty muere en Filadelfia y es enterrado en el cementerio de Woodlawn, en Nueva York.
  5. 1949 Muere Grace Pauline Rardin Doherty, que presidía la Henry L. and Grace Doherty Charitable Foundation desde la muerte de su marido.
  6. 29 de julio de 1964 Helen Lee Doherty Lassen muere a los 55 años en Holme-Olstrup, municipio danés de Næstved, y es enterrada en el panteón familiar de Woodlawn.
  7. 1973 El hotel se vende y pasa a llamarse Shoreham Americana. La historia oficial del hotel fecha en este año la marcha de los Doherty de la suite de la octava planta.
  8. 18 de marzo de 1990 Sarah Booth Conroy cubre el sexagésimo aniversario del hotel para el Washington Post. En las 2.381 palabras del artículo que conserva Internet Archive, cortadas a mitad de frase, no aparecen las palabras ghost, haunted, Doherty ni 870.
  9. 1993 Dos bancos a los que se debían 23 millones de dólares meten el hotel en concurso.
  10. Diciembre de 1994 Omni Hotels compra el edificio y arranca una reforma de 60 millones de dólares en un hotel que entonces tiene 771 habitaciones.
  11. 3 de abril de 1997 Sale en el Washington Post el relato impreso más antiguo que se puede fechar, mientras el hotel prepara la suite para venderla a 2.000 dólares la noche. Numera la habitación 800G, llama Julia Benson a la gobernanta muerta, fecha su muerte en los años cincuenta y describe a los dueños como una familia chilena adinerada.
  12. 18 de octubre de 2006 Internet Archive captura el PDF de historia del propio hotel, donde la gobernanta ya es Juliette Brown y la habitación se llama Ghost Suite.
  13. 1 de noviembre de 2007 Eric Nuzum publica en el Washingtonian sus dos noches en la suite: cinco crujidos entre la 1:45 y las 2:50, y nada a las cuatro.
  14. 21 de octubre de 2011 NBC4 Washington graba en la suite con empleados que dan su nombre, y la directora comercial del hotel, con cinco meses en el puesto, aporta el relato de origen de los Doherty.
  15. 3 de agosto de 2014 Primera captura de la línea de la web del hotel sobre la Ghost Suite, idéntica en la captura del 10 de agosto de 2025.

¿Hay una explicación racional para Omni Shoreham Hotel?

La versión de esta historia que se puede fechar más atrás es la que menos coincide con todas las demás. Entre el artículo del Washington Post de abril de 1997 y la historia oficial del hotel de 2006 cambiaron cuatro datos que sostienen el relato entero. La habitación pasó de 800G a 870. La gobernanta pasó de Julia Benson a Juliette Brown. Su muerte se movió de los años cincuenta a unos meses después de la llegada de la familia, hacia 1931. Y los dueños pasaron de ser «a wealthy Chilean family» a ser el Doherty de Cities Service, nacido en Ohio. Un relato cuyo nombre central y cuya fecha central viajan tanto en nueve años se está reescribiendo, más que recordando. Dos de las tres muertes de la versión de 1997 encajan mal con el registro público. El artículo llama a la mujer del propietario «whose name is unknown»: se llamaba Grace Pauline Rardin Doherty, sobrevivió a su marido diez años y el Centre College anota que «remained the president of the foundation until her death in 1949». La hija de la que allí se dice que murió «of natural causes in the same suite» a los cuarenta murió a los cincuenta y cinco en Dinamarca, el 29 de julio de 1964, y una fundación danesa domiciliada en Næstved sigue llevando su apellido de casada. El Washingtonian de 2007 mantuvo la cuenta —«three people died unexpectedly in the suite»— y la Wikipedia inglesa afirma hoy lo contrario, que Helen «did not die in the suite», citando para ello las dos fuentes que dicen que sí. De la gobernanta no he encontrado rastro fuera del hotel y de los medios que lo repiten. Una búsqueda en Find a Grave de cualquier Juliet\* Brown en el Distrito de Columbia devuelve dos fichas, las dos de personas fallecidas en el siglo XXI; el mismo corpus devuelve cinco fichas de Henry\* Doherty muertos en 1939, o sea que el corpus responde. Los dos archivos de texto completo que podrían zanjarlo estaban inaccesibles el 7 de septiembre de 2026: Chronicling America, que guarda el Evening Star digitalizado, sirvió un desafío de Cloudflare de 5.853 bytes en lugar de cada página pedida, y la API de Google Books devolvió un 429 por cuota agotada. Esa comprobación queda abierta, no cerrada. Las explicaciones ordinarias están dentro de las propias fuentes. Evans recorrió la suite sellada en 1997 y describió un trastero —«broken chairs, worn-out sofas, faded framed paintings and broken-down air conditioners»— con suelos que «creak underfoot and are missing planks here and there», dos plantas de habitaciones vacías encima de habitaciones ocupadas. La lista de ruidos que el propio Nuzum oyó antes de los crujidos incluye «the click of the thermostat, screams and giggles drifting up from the swimming pool below, water running through the building's plumbing». Los dos empleados con más años de casa dieron los veredictos más secos, y los dos están en el artículo de 1997. Fred Ricker, capataz de carpintería, cuarenta y ocho años en el hotel, contó que el personal la llamaba «the ghost suite. But I never have heard anything coming out of there. It's just that somebody's imagination has taken over». Campo explicó el portazo que denunciaron unos directivos como «a draft that came through and shut the door», y añadió: «I live here and I've never heard anything». Nuzum, que reservó la habitación justo para probar la hora que señala la leyenda, escribió: «Four o'clock came and—nothing». El incentivo comercial está documentado, no deducido. El reportaje de 1997 se escribió mientras se preparaba la suite para venderla a 2.000 dólares la noche, y su despiece son leyendas de fantasmas que Historic Hotels of America —una asociación del sector— había pedido a sus hoteles asociados. En 2011, quien le dio a NBC4 el relato de los Doherty fue la directora comercial, «who's only worked at the Omni Shoreham for about five months» según el propio artículo. Y la página que Historic Hotels of America dedica a la historia de este hotel, consultada el 7 de septiembre de 2026, no menciona la suite: «ghost», «haunted» y «870» salen cero veces, y su único «Doherty» es Denny Doherty, el de The Mamas & the Papas, que cantó allí por primera vez en 1964.

¿Se puede visitar Omni Shoreham Hotel?

El hotel está abierto y funcionando. Su propia página de historia, capturada el 10 de agosto de 2025, da la dirección 2500 Calvert Street NW, Washington, D.C. 20008 y el teléfono (202) 234-0700. La historia de Colbert lo sitúa «just one block to the Woodley Park Metro station» —Woodley Park-Zoo/Adams Morgan, línea roja—, «two blocks from the Washington Zoo, minutes from Georgetown, and less than two miles north of the White House». La fotografía de esta ficha muestra la fachada sur, la que da a los jardines y a Rock Creek Park. La suite 870 es la única habitación que un huésped no puede reservar sin más. Nuzum encontró en 2007 «a simple plaque on the front door identifying it as the ghost suite» y la describió como «the only room in the hotel that the public can't reserve»; NBC4 escribió en 2011 que «can only be booked if the hotel is sold out», o pidiendo una mejora al llegar. El plan de venderla a 2.000 dólares la noche, anunciado en 1997, se abandonó: en 2007 se guardaba para dignatarios y mejoras de categoría. El hotel no vende nada más sobre el asunto. En su página de historia, en la captura del 10 de agosto de 2025, las palabras «Halloween» y «walking route» salen cero veces, y todo el tratamiento del fantasma es esa única línea sobre la Ghost Suite. El resto es un hotel urbano normal: salones, restaurantes y jardines abiertos a quien no se aloja, y el camino del parque por detrás del edificio. El expediente se lee gratis. El artículo de Judith Evans del 3 de abril de 1997 y el de Sarah Booth Conroy del 18 de marzo de 1990 están en el archivo en línea del Washington Post, y los dos se conservan además en Internet Archive; el reportaje de Nuzum en el Washingtonian del 1 de noviembre de 2007 sigue en la web de la revista; y la historia del hotel escrita por Judy Colbert, que el Omni Shoreham dejó de servir hacia 2013, solo sobrevive en la captura de Internet Archive del 18 de octubre de 2006.

Fuentes consultadas

  1. Judy Colbert, «Omni Shoreham Hotel: A Brief History» — Omni Shoreham Hotel (PDF institucional, capturado por Internet Archive), 2006 informe
  2. Judith Evans, «Above Rock Creek Park, Fixing Up an Old Haunt» — The Washington Post (leído en la captura de Internet Archive), 1997 hemeroteca
  3. Sarah Booth Conroy, «If These Hotel Rooms Could Talk...» — The Washington Post (leído en la captura de Internet Archive), 1990 hemeroteca
  4. Eric Nuzum, «I Ain't Afraid of No Ghost» — Washingtonian, 2007 hemeroteca
  5. Elizabeth Garbitelli, «The Omni Shoreham's Haunted History» — NBC4 Washington, 2011 hemeroteca
  6. Bobby D. Weaver, «Doherty, Henry Latham» — The Encyclopedia of Oklahoma History and Culture, Oklahoma Historical Society, 2010 académico
  7. Centre College Special Collections, «Grace Doherty Library» — CentreCyclopedia, 2026 web
  8. Omni Shoreham Hotel, «Washington, D.C. Hotel History (página oficial del hotel, captura del 10-VIII-2025)» — omnihotels.com, vía Internet Archive, 2025 web
  9. Find a Grave, «Helen Lee Doherty Lassen (1908-1964), memorial 197531592» — Find a Grave (contenido aportado por usuarios), 2026 web
  10. Creditsafe, «The Helen Lee Doherty Lassen Fund, CVR 11636276 (Næstved, Dinamarca)» — Registro mercantil danés vía Creditsafe, 2026 web
  11. Historic Hotels of America, «History of Omni Shoreham Hotel Washington D.C.» — National Trust for Historic Preservation, 2026 web

Ficha revisada por V. Serrano el 07/09/2026 · Cómo verificamos el contenido

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