El Palace abrió en Broadway con la calle 47 el 24 de marzo de 1913, construido para el empresario de vodevil Martin Beck con proyecto de Kirchhoff & Rose, y enseguida fue el escenario que todo artista de variedades quería: haber actuado en el Palace equivalía a haber triunfado.
¿Dónde está Palace Theatre (Nueva York)?
Ubicación
New York, Estados Unidos
Tipo
Teatro
Coordenadas
40.759, -73.985
Última actualización
UBICACIÓN
¿Por qué se dice que Palace Theatre (Nueva York) está embrujado?
Su relato fantasmal es de aquella época y casi siempre se cuenta mal. El 27 de agosto de 1935, ante 800 espectadores, el acróbata Louis Borsalino, del número The Four Casting Pearls, falló una recogida y cayó dieciocho pies hasta el escenario; The New York Times lo contó al día siguiente bajo el titular «Un acróbata se precipita al escenario del Palace; herido grave». Desde finales de los sesenta se dice que los tramoyistas vieron una figura vestida de blanco balanceándose sobre el escenario antes de desvanecerse con un grito, historia que hoy mantiene viva el Ghostlight Tour de Broadway Up Close Walking Tours. El detalle que suele caerse es el que importa: Borsalino sobrevivió y murió 28 años después en Pensilvania. Al edificio le fue peor. En 2022 la sala protegida fue elevada 31 pies, unos nueve metros y medio, para construir comercios debajo, y el Palace reabrió en 2024 tres plantas por encima de donde empezó.
¿Cuál es la historia de Palace Theatre (Nueva York)?
El Palace se levantó para zanjar una disputa sobre quién mandaba en el vodevil, y acabó sobreviviendo al vodevil, a sus arquitectos y a dos edificios distintos construidos a su alrededor.
Lo mandó construir en 1912-13 el empresario de la Costa Oeste Martin Beck, en el 1564-1566 de Broadway, esquina con la calle 47, con proyecto del estudio de Milwaukee Kirchhoff & Rose. El trazado era una ele: un bloque de oficinas de once plantas asomado a Broadway, con el vestíbulo de entrada y las oficinas de contratación que gobernaban el negocio del vodevil, y detrás la sala de ladrillo, alargada hacia el este por la calle 47. Aquella forma incómoda no era un capricho: las ordenanzas municipales de la época prohibían construir encima de un patio de butacas, así que teatro y oficinas tuvieron que ir uno al lado del otro.
Abrió el 24 de marzo de 1913, y esa misma mañana The New York Times anunciaba que la nueva sala tenía 1.800 localidades y funcionaría con «una política calcada de la de los music halls ingleses». Al principio fue un fracaso: entrada máxima de dos dólares, números demasiado largos, competencia feroz del vecino Victoria y críticas que elogiaban el edificio y despachaban el programa. El informe de la Comisión de Preservación de Monumentos de Nueva York sitúa el giro con precisión: Sarah Bernhardt pisó el escenario el 5 de mayo de 1913 y desde aquella noche el Palace fue el teatro que todo artista de variedades quería. Beck lo construyó, pero quien lo explotaba era su rival E. F. Albee, del circuito Keith-Albee, y lo hacía a su manera: dos funciones diarias, programas equilibrados de nueve números, espectáculo familiar y una lista de palabras prohibidas colgada entre bastidores en la que figuraban infierno, diablo, cucaracha y escupir.
Quien actuó allí explica por qué la expresión sigue viva. Jack Benny, Bob Hope, Sophie Tucker, Eddie Cantor, los hermanos Marx, W. C. Fields, Houdini, Mae West, Will Rogers, Bill Robinson. Helen Keller y Anne Sullivan hicieron dos semanas en 1920. Odiva, la Ninfa Samoana Buceadora, ejecutaba «proezas de gracia» en un tanque lleno de leones marinos.
La competencia que acabó con su reinado vino de los grandes cines: el Paramount, de 3.500 butacas, abrió cuatro manzanas más al sur en 1926, y el Roxy, todavía mayor, al año siguiente. El 7 de julio de 1932 el Palace capituló con un programa mixto de cine y vodevil; la fórmula cambió al menos ocho veces más hasta que, en octubre de 1935, el teatro se instaló en catorce años seguidos de largometrajes. El vodevil solo volvió a ráfagas nostálgicas. El 16 de octubre de 1951, tras una reforma de dos semanas, el nuevo formato «A Night With…» se estrenó con Judy Garland: diecinueve semanas que batieron el récord de la sala y el primer «dos por día» del Palace en casi dieciocho años.
La Nederlander Organization compró el teatro en 1965 y gastó medio millón de dólares en devolverlo a la escena legítima. El diseñador Ralph Alswang arrancó el plástico y el contrachapado de los años de cine, encontró en el sótano un alijo de arañas de cristal, amplió el foso para treinta músicos y —detalle que importará más adelante— alargó y niveló el escenario inclinado del vodevil. Sweet Charity se estrenó en enero de 1966 y aguantó 608 funciones.
El 14 de julio de 1987 la Comisión de Preservación declaró protegido el Palace: solo el interior, expediente LP-1367. La protección del exterior fue denegada, y esa distinción decidió el futuro del edificio: el teatro cerró a finales de 1987 tras la última función de La Cage aux Folles, se demolió el bloque de oficinas salvo el vestíbulo y se construyó un hotel Embassy Suites de cuarenta y tres plantas alrededor de la sala protegida, que reabrió en 1991.
Y entonces volvió a pasar, a una escala que nadie había intentado. Desde 2018 el Palace quedó a oscuras por la remodelación TSX Broadway, de 2.500 millones de dólares, y en enero de 2022 la sala protegida entera fue elevada unos treinta pies por gatos hidráulicos para excavar locales comerciales debajo.
Cronología: los hechos documentados de Palace Theatre (Nueva York)
24 de marzo de 1913El Palace abre en Broadway con la calle 47. Esa mañana The New York Times informa de que la sala tiene 1.800 localidades y seguirá «una política calcada de la de los music halls ingleses».
5 de mayo de 1913Sarah Bernhardt actúa en el escenario del Palace. El informe de declaración de la Comisión de Preservación fecha en esa noche el inicio de los veinte años en que el Palace fue la primera sala de variedades del mundo.
7 de julio de 1932Vencido por el Paramount y el Roxy, el Palace abandona el vodevil puro por un programa mixto de cine y variedades. La fórmula cambiará al menos ocho veces más hasta que en octubre de 1935 el teatro se instale en catorce años de largometrajes.
27 de agosto de 1935Louis Borsalino, de 31 años, del número acrobático The Four Casting Pearls, falla un lanzamiento ante 800 espectadores y cae dieciocho pies hasta el escenario. The New York Times lo cuenta a la mañana siguiente en la página 13 bajo el titular «Un acróbata se precipita al escenario del Palace; herido grave». Resulta herido, no muerto.
16 de octubre de 1951Tras una reforma de dos semanas, el Palace estrena su formato «A Night With…» con Judy Garland. Sus diecinueve semanas, récord de la sala, son el primer «dos por día» de vodevil del teatro en casi dieciocho años.
1963Louis Borsalino muere en Pensilvania veintiocho años después de su caída, según el relato que Broadway Up Close Walking Tours facilitó a NY1 en 2017.
1965-66Los Nederlander compran el Palace y gastan medio millón de dólares en él. El diseñador Ralph Alswang arranca los paneles de la época del cine, amplía el foso para treinta músicos y alarga y nivela el escenario inclinado del vodevil, el suelo sobre el que había caído Borsalino. Sweet Charity se estrena en enero de 1966 y hace 608 funciones.
Finales de los años sesentaSegún se cuenta, los tramoyistas empiezan a describir una figura vestida de blanco que se balancea sobre el escenario, desaparece y deja tras de sí un grito. El relato, que difunde Broadway Up Close Walking Tours, sitúa los primeros avistamientos más de treinta años después del accidente; se reclaman otros en los setenta y los ochenta y luego cesan.
14 de julio de 1987La Comisión de Preservación de Monumentos declara el Palace monumento de interior, expediente LP-1367, que cubre la sala, el escenario y los dos anfiteatros. Se deniega la protección del exterior: esa es la decisión que permite demoler y reconstruir dos veces el edificio circundante en los treinta y cinco años siguientes.
7 de enero de 2022Empieza la elevación. Treinta y cuatro postes de elevación fabricados a medida, híbridos de puntal y gato hidráulico de Urban Foundation/Engineering, con un colchón de hormigón de metro y medio bajo el teatro, comienzan a subir la sala protegida entera unos treinta pies, a razón de seis milímetros por hora. Robert Israel, de L&L, cifró el peso en unos cinco millones de libras; los ingenieros a pie de obra dijeron al Observer que rondaba las 7.080 toneladas.
Marzo de 2022Engineering News-Record informa de que el teatro ha alcanzado los diecisiete pies y de que la elevación se ha detenido mientras los montadores instalan debajo la estructura definitiva. Eric McGovern, de la constructora Pavarini McGovern, cuenta a la revista que el mayor obstáculo fue el arranque: «despegar el teatro de los cimientos sobre los que ha estado 100 años».
2024El Palace reabre tras seis años a oscuras, tres plantas por encima de donde pasó sus primeros 109 años, con la residencia Ben Platt: Live at the Palace a la venta en la taquilla de Nederlander.
¿Hay una explicación racional para Palace Theatre (Nueva York)?
Quienes cuentan por oficio el relato fantasmal del Palace reconocen también que su protagonista sobrevivió.
La versión canónica es la que publicó la cadena NY1 en octubre de 2017, en un reportaje sobre el Ghostlight Tour que dirige Tim Dolan, dueño de Broadway Up Close Walking Tours. Según ese texto, el acróbata Louis Bossalina, del número Four Casting Pearls, salió despedido de las manos de su compañero, falló la recogida y cayó dieciocho pies (unos 5,5 metros) al escenario ante una sala a medio llenar de 800 espectadores. A continuación el mismo texto añade: «Por suerte sobrevivió al accidente y, tras toda una vida actuando, murió 28 años después en Pensilvania». El registro de la época coincide con ese desenlace: The New York Times informó del accidente a la mañana siguiente bajo el titular «Un acróbata se precipita al escenario del Palace; herido grave», y nombraba a Louis Borsalino, de 31 años, arrojado dieciocho pies tras fallar un lanzamiento. El fantasma más famoso de Broadway es un hombre que murió fuera del edificio, veintiocho años después.
Los detalles cambian además de una versión a otra. El Times escribió Borsalino, mientras que la ruta turística y los relatos que beben de ella escriben Bossalina. La ruta habla de un compañero colgado por las piernas de un trapecio, y el Times describía un lanzamiento entre torres fijas, con los acróbatas arrojados de una a otra. El hospital, la fractura de pelvis y la hemorragia interna son detalles de la versión de la ruta.
La objeción más seria es el hueco temporal: la caída fue el 27 de agosto de 1935, y los primeros avistamientos que recoge la ruta son de finales de los años sesenta, más de treinta años más tarde y a los pocos años de que los Nederlander reabrieran el Palace como teatro de texto en 1966. El mismo relato sitúa algunos avistamientos más en los setenta y los ochenta, tras los cuales, dice, «Bossalina desapareció para siempre».
El marco físico del relato también ha cambiado varias veces desde 1935. Ralph Alswang alargó y niveló el escenario inclinado del vodevil en 1965-66. Después de 1987 se demolió el bloque de oficinas que había delante de la sala, salvo el vestíbulo, y se levantó sobre el teatro una torre de hotel que a su vez empezó a desmontarse a finales de 2018. Antes de la elevación de 2022 se instaló la estructura principal de un escenario nuevo, que arriostró la sala mientras subía, y Engineering News-Record situó la posición final del teatro 31 pies más arriba que antes, unos 9,4 metros por encima del suelo sobre el que cayó Borsalino.
El Palace era famoso además por cómo transportaba el sonido. El informe de declaración de la Comisión de Preservación de Monumentos cita al crítico Robert Sylvester, unos cuarenta años después de la inauguración, recordando que desde el fondo de la sala oía «cada susurro con la misma claridad que si estuviera en la primera fila». El sonido recorre los mismos caminos en los dos sentidos, así que una sala que lleva un susurro del escenario a la última pared lleva también hasta el escenario un ruido nacido al fondo del patio de butacas o entre bastidores.
¿Se puede visitar Palace Theatre (Nueva York)?
El Palace es un teatro de Broadway en activo, y la forma de entrar es una entrada para la función que esté en cartel. Lo que sigue sale de la página del explotador en Broadway Direct tal como la guardó Internet Archive el 31 de agosto de 2026; ese día anunciaba The Lost Boys. El teatro es uno de los nueve que la Nederlander Organization tiene en Broadway y lo posee a medias con el productor Stewart F. Lane. El explotador da como dirección el 160 de West 47th Street, Nueva York, NY 10036. El aforo que declara es de 1.648 localidades. La entrada pasó de Broadway a la calle 47 con la obra que, desde enero de 2022, subió la sala unos 30 pies (9 metros) dentro de la torre TSX Broadway; la declaración del interior como monumento por la Landmarks Preservation Commission en 1987, con el número LP-1367, sitúa el edificio en el 1564-1566 de Broadway. El teléfono de taquilla es el 212-730-8200, y la taquilla abre de lunes a sábado de 10:00 a 20:00 y los domingos de 12:00 a 18:00.
Para llegar en metro el explotador indica las líneas C o E hasta 50th Street, las N, Q, R, W, 1, 2, 3 o 7 hasta Times Square y las A, C o E hasta Port Authority; el aparcamiento se reserva por adelantado mediante SpotHero. Sus normas establecen que no hay código de vestimenta y que toda persona que entra necesita entrada sea cual sea su edad; no se admite a menores de cinco años, y las entradas no se devuelven ni se cambian. Se revisan los bolsos y se rechaza el equipaje, igual que cualquier bolsa de más de 20 por 14 por 9 pulgadas (unos 51 por 36 por 23 centímetros), y la lista de objetos prohibidos incluye armas, comida y bebida de fuera, cámaras profesionales grandes, linternas y punteros láser.
La página de accesibilidad sitúa las plazas para silla de ruedas en el patio de butacas, el fondo del entresuelo y el anfiteatro, y se venden como una plaza con hasta tres acompañantes por pedido. Enumera butaca por butaca, en los tres niveles, los asientos de pasillo con reposabrazos abatible para hacer la transferencia, y agrupa en las filas C a H del patio las localidades para personas con baja visión o pérdida auditiva. Hay aseos sin barreras en las plantas dos a seis y un ascensor que comunica todos los niveles. Los cascos de amplificación de sonido son gratuitos rellenando un formulario con los datos de contacto, que el teatro dice borrar al devolverse el aparato. El personal recibe en el vestíbulo a los espectadores con discapacidad para acompañarlos a su sitio y se admiten perros guía y de asistencia.
La historia de fantasmas se cuenta en la calle. Un reportaje de NY1 de 2017 sobre el Ghostlight Tour de Broadway Up Close Walking Tours, escrito con material facilitado por la propia empresa, incluía el Palace. El 24 de septiembre de 2026 la página del recorrido anunciaba salidas los miércoles y los sábados a las 11:00 desde delante del 1411 de Broadway, justo al sur de la calle 40, a 43 dólares por adulto, sin nombrar los teatros del itinerario.
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