📜 LEYENDA · EXP. Nº3657 ACTIVO

Okiku y los nueve platos

Okiku y los nueve platos es una leyenda de Hyōgo, JP —un relato popular transmitido de generación en generación—. Este expediente reúne su origen, su significado y cómo se ha contado.

¿De dónde viene la leyenda de Okiku y los nueve platos?

Ubicación
Hyōgo, JP
Tipo de leyenda
Historia de fantasmas
Coordenadas
34.839, 134.694
Testimonios
0
Última actualización
UBICACIÓN

¿Cuál es la leyenda de Okiku y los nueve platos?

Dos niveles por debajo de la torre del castillo de Himeji hay un pozo viejo que se enseña a los visitantes como el pozo de Okiku, donde habrían arrojado a una sirvienta acusada de perder uno de diez platos de familia y del que su fantasma salía cada noche a contarlos. Como relato es de una solidez difícil de superar: es una de las grandes historias de fantasmas de Japón y la ciudad conserva un santuario suyo donde todavía se ofrecen platos con deseos escritos. Lo que no resiste el contacto con las fuentes es la versión única y ordenada. Hay dos ramas rivales, y no son variantes la una de la otra. La de Harima es la más antigua sobre el papel: su texto más viejo conocido, fechado en 1577, tiene cinco copas de concha, una protagonista llamada Hanano y ningún pozo. La de Edo la escribió en 1758 un autor con nombre que trasladó el asunto a Banchō, fechó el plato roto en 1653, explicó que a la casa se la llamaba sarayashiki por ser un solar vacío y no por ningún plato, y cerró el relato haciendo que un monje gritara «diez» para que el fantasma descansara. Hasta el pozo se llamaba otra cosa hasta hace un siglo.
Okiku y los nueve platos, Hyōgo, Japón
Okiku en el Sarayashiki, de la serie Nuevas formas de treinta y seis fantasmas (Shinkei Sanjūrokkaisen) de Tsukioka Yoshitoshi, 1890. La descripción del fichero en Wikimedia Commons repite el mismo fundido que arrastraba esta ficha, y da a Aoyama Tessan por su asesino. Imagen: Tsukioka Yoshitoshi (月岡芳年) · Public domain

¿Cuál es la historia de Okiku y los nueve platos?

El pozo de Okiku está en el recinto de Kami-yamazato del castillo de Himeji, dos niveles por debajo de la torre del homenaje, y es el ancla de una historia de fantasmas que Japón cuenta en dos versiones incompatibles. Las dos ramas tienen villanos distintos, objetos distintos, ciudades distintas y finales distintos. El texto más antiguo. La forma escrita más vieja que se conoce del Sarayashiki de Harima es un relato del Chikusō Yawa, una colección cuyo colofón da el nombre de Nagara Chikusō y la fecha Tenshō 5 (1577). El Museo Histórico de la Prefectura de Hyōgo, que mantiene la versión de referencia de la leyenda para la prefectura, señala que, si ese colofón es auténtico, este es el libro más antiguo que la recoge, y que la opinión reciente se apoya en él para dar la rama de Harima por anterior a la de Edo. Su trama se aparta del relato moderno en casi todo. La escena es el Muromachi tardío, cuando los Yamana gobernaban Harima como gobernadores militares. La casa es la de Odagaki Shumenosuke, vasallo de los Yamana asentado en Aoyama, y la protagonista se llama Hanano. Los objetos son un juego de cinco copas de concha de oreja de mar recibidas del señor Yamana. El villano es un samurái joven, Kasadera Shin'emon, que la desea, esconde una copa, la tortura y la mata. La cuelgan de un pino que desde entonces se llamó «el pino de los ahorcados», y en el relato no hay pozo. El museo dice sin rodeos que cuándo se sumaron a esta trama el nombre de Okiku y los diez platos «no está claro por ahora». El registro local de Harima, y su compilador ya dudaba. El Banshū Zoku Koshō Shūkō, del anticuario de Himeji Miki Michinori, se conserva dentro del Banyō Manpō Chiebukuro, la gran miscelánea de Harima reunida por Amakawa Tomochika e impresa en 1918. Trae dos entradas de Sarayashiki seguidas. En la primera, los platos son diez, loza importada recibida como regalo; «Kiku» es la concubina de un samurái; un hombre de poca monta que entra y sale de la casa le manda una carta de amor y, al no obtener respuesta, provoca que se rompa un plato; quien oye el estropicio es el amo, que la agarra del moño, la pisotea, la tortura con la cuerda y la ahoga en un pozo. El pozo está en Kiri-no-baba, en la ciudad baja. Desde esa noche la voz cuenta «uno, dos…» y llora al llegar al décimo, y a ella la veneran en Jūnisho. La segunda entrada añade que el suceso es «reciente, posterior a la era Keichō», es decir, posterior a 1615. Y Miki agrega de su puño una nota que ningún narrador posterior repite: la casa, dice, llegó a Himeji por un traslado de dominio, «no parece ser cosa de Himeji», se ignora el año, «en Himeji se señalan muchos sitios como la mansión» y todo es «solo lo que se oye contar». El teatro, y después el recitador. El decimoquinto día del séptimo mes de Kanpō 1 (1741), según el Jōruri Gedai Nenkan leído por Fujisawa Morihiko, el teatro de marionetas Toyotakeza de Naniwa estrenó Banshū Sarayashiki, jōruri en tres actos de Tamenaga Tarōbei y Asada Icchō. Injertó la leyenda de los platos en la disputa sucesoria de los Hosokawa, aportó el nombre que todo el mundo usa hoy para el villano —Aoyama Tessan— y ya sitúa el santuario de Okiku en Jūnisho-jinja. Diecisiete años después, en Hōreki 8 (1758), el recitador de kōdan de Edo Baba Bunkō firmó el prefacio del Sarayashiki Bengiroku y trasladó el asunto entero a Banchō, en Edo. El prefacio trae la fórmula célebre: «contando ocho, nueve — falta uno: la crónica de Kiku». Su amo es Aoyama Shuzen, los platos son diez piezas de Nankín y la rotura tiene fecha exacta: el segundo día del primer mes de Jōō 2 (1653). Shuzen le corta el dedo corazón de la mano derecha para que a sus diez dedos también les falte uno; ella muere, y el pozo se ilumina y cuenta. Entonces el monje Ryōyo le contesta. Cuando la voz llega a «ocho, nueve», él grita «diez»; el fantasma responde «¡qué alegría!» y descansa, y Bunkō explica que le faltaba un plato y un dedo y que la palabra la completó por los dos. Bunkō explica además el nombre. Antes de Okiku, antes de los platos, su solar de Banchō era una parcela de 2.500 tsubo en Ushigome sin edificar, «y como era terreno baldío se la llamaba sarayashiki» — 更屋舗, «mansión del solar pelado». Su ocupante anterior fue Tenjuin, es decir Senhime, y dos mujeres, Hanai Iki y Takeo, ya habían sido asesinadas y arrojadas a su pozo; de noche salían de él llamas azules y nadie quería la parcela. Bunkō cierra el episodio de Okiku señalando él mismo el juego de palabras: la casa primero «recibió el nombre de sara-yashiki» por ser un solar vacío y solo más tarde, tras caer otra mujer en el mismo pozo, «se hizo un nombre para los siglos venideros como sara-yashiki» — mansión de los platos; el homófono llegó después. Fujisawa Morihiko llegó por su cuenta a la misma conclusión en 1918, a partir de sara-chi, tierra pelada. Cuál es el canon moderno de verdad. La historia de Himeji alcanzó su forma novelesca completa en el tardío Banshū Sarayashiki Jitsuroku, resumido en la Himejijō-shi (1952) y recontado desde ahí por el museo de la prefectura: Kodera Norimoto, el traidor Aoyama Tessan, el envenenamiento en la fiesta de los cerezos de Zuiganji y el esbirro Chōnotsubo Danshirō — y es Danshirō quien desea a Okiku, esconde el plato y la mata. La rama de Edo, mientras tanto, se reescribió dos veces para la escena moderna: el Shin Sarayashiki Tsuki no Amagasa de Kawatake Mokuami (teatro Ichimuraza, mayo de 1883), que sobrevive con el apodo de Sakanaya Sōgorō, y el Banchō Sarayashiki en un acto de Okamoto Kidō (teatro Hongōza, febrero de 1916), la versión que hoy imagina la mayoría de los japoneses. En Kidō el amo es Aoyama Harima, Okiku rompe el plato ella misma para medir si la quiere, él la perdona, se entera de que fue adrede y la mata por haber dudado de él. En la obra no aparecen ni Himeji ni Tessan. Cuál de las dos ramas fue primero ya se discutía en época Edo: el Unkin Zuihitsu, citado por Fujisawa, recoge un manuscrito antiguo que sostenía que fue la historia de Banchō la que se reescribió como historia de Banshū, justo al revés de lo que se piensa hoy. En 1934 la propia oficina que gestionaba el castillo ya imprimía «55. El pozo de Okiku» en su guía, con la leyenda fechada en Eishō 2 (1505). El repaso de Itō Atsushi de 2002 cuenta cuarenta y ocho lugares de Japón, de Iwate a Kagoshima, que conservan un Sarayashiki propio.

Cronología: los hechos documentados de Okiku y los nueve platos

  1. Eishō 2 (1505) La fecha que la leyenda se da a sí misma en su forma de Himeji más desarrollada: la fiesta de los cerezos envenenada de Aoyama Tessan contra Kodera Norimoto. Es una fecha dentro de un relato, no un documento — la guía del castillo de 1934 la imprime como 28 de marzo de Eishō 2.
  2. Tenshō 5 (1577) Fecha del colofón del Chikusō Yawa, atribuido a Nagara Chikusō. Según el Museo Histórico de la Prefectura de Hyōgo contiene la forma más antigua conocida del relato: cinco copas de concha, una protagonista llamada Hanano, el joven samurái Kasadera Shin'emon, un pino — y ni pozo, ni Okiku, ni diez platos.
  3. Después de Keichō (posterior a 1615) El anticuario de Himeji Miki Michinori registra el Sarayashiki como algo «reciente, posterior a la era Keichō», y añade que no parece ser cosa de Himeji y que es solo lo que se oye contar. Eso es un siglo más tarde que la fecha que la leyenda se atribuye.
  4. 2.º día del 1.er mes de Jōō 2 (1653) La fecha exacta que da Baba Bunkō para la rotura del plato en la versión de Edo: Kiku deja caer una de las diez piezas de Nankín de Aoyama Shuzen. Shuzen le corta entonces el dedo corazón de la mano derecha para que a sus diez dedos también les falte uno.
  5. 15 de julio de Kanpō 1 (1741) El teatro de marionetas Toyotakeza de Naniwa estrena Banshū Sarayashiki, jōruri en tres actos de Tamenaga Tarōbei y Asada Icchō. Bautiza al villano Aoyama Tessan, injerta el relato en la disputa sucesoria de los Hosokawa y ya sitúa el santuario de Okiku en Jūnisho-jinja.
  6. Hōreki 8 (1758) Baba Bunkō, recitador de kōdan en Edo, firma el prefacio del Sarayashiki Bengiroku y traslada el relato a Banchō, en Edo. Registra además que al solar se le llamaba sarayashiki, «mansión del solar pelado», por ser terreno baldío: los platos llegaron al nombre después. En su final el monje Ryōyo contesta al fantasma «diez» y este queda en paz.
  7. Hōreki 12 (1762) El Harima Kagami registra el «pino de las lluvias» de Senba y dice que lo plantó un samurái del dominio de Himeji en la era Genna (1615-24). No menciona a Okiku: la maravilla existía antes de que la leyenda se la anexionara.
  8. Kansei 7 (1795) Aparecen crisálidas de mariposa en cantidad por la ciudad baja de Himeji y los vecinos las celebran como okiku-mushi, Okiku volviendo en su aniversario. El episodio queda registrado, y desmentido en el acto, en la guía de Harima de 1804.
  9. Bunka 1 (1804) El Harima Meisho Junran Zue, la guía ilustrada de Harima, imprime los dos desmentidos a la vez: el relato del Sarayashiki «solo pervive en boca de mujeres y niños… y desde luego tiene pinta de invención», y el okiku-mushi es «una necedad mayúscula» — una crisálida, abundante en cualquier parte, de la que nadie debe dejarse engañar.
  10. Mayo de 1883 Se estrena en el Ichimuraza de Tokio el Shin Sarayashiki Tsuki no Amagasa de Kawatake Mokuami, con Onoe Kikugorō V. Sobrevive en el repertorio con el apodo de Sakanaya Sōgorō — no fue el marco Sarayashiki lo que lo mantuvo vivo.
  11. 1898 El entomólogo Matsumura Shōnen usa el okiku-mushi en su Nihon Konchūgaku como ilustración de manual de lo que es una crisálida: eso que en el seto se ata a sí mismo con hilo de seda, escribe, es un insecto dormido.
  12. Febrero de 1916 Se estrena en el Hongōza de Tokio el Banchō Sarayashiki en un acto de Okamoto Kidō, con Ichikawa Sadanji II como Aoyama Harima e Ichikawa Shōchō II como Okiku. Okiku rompe el plato ella misma para medir su amor; no hay Himeji, no hay Tessan y en escena no hay fantasma.
  13. 1934 La Oficina de Gestión del Castillo de Himeji imprime «el pozo de Okiku» como punto 55 de su guía, con la leyenda en el 56. El museo de la prefectura fecha el cambio de nombre del pozo —Tsurube-tori-ido en los documentos de Edo— hacia el comienzo de la era Taishō, cuando el castillo se abrió al público.
  14. 1989 Himeji adopta la Byasa alcinous como mariposa municipal en el centenario del ayuntamiento y cita tres razones: el emblema de mariposa en las tejas del castillo, el hecho de que el okiku-mushi es la crisálida de esta especie y que sus orugas comen aristoloquia y no cultivos.
  15. 2002 El Nihon no Sarayashiki Densetsu de Itō Atsushi cartografía cuarenta y ocho lugares de Japón, de Iwate a Kagoshima, que conservan un Sarayashiki propio. El de Himeji no es el único, y puede no ser el primero.
  16. 1 de marzo de 2026 Entra en vigor la nueva tarifa doble de Himeji: 2.500 ¥ para adultos no residentes, 1.000 ¥ para residentes en la ciudad, gratis para los menores de 18. El pozo de Okiku está dentro de la zona de pago.

¿Hay una explicación racional para Okiku y los nueve platos?

El mejor escéptico es la guía que puso la leyenda en el mapa. El Harima Meisho Junran Zue, la guía ilustrada de Harima de 1804, es el libro que convirtió el relato en asunto turístico — y, citado por Fujisawa Morihiko en 1918, lo desmonta: la historia del Sarayashiki «solo pervive en boca de mujeres y niños, sin nada puesto por escrito; las versiones escritas que aparecen de vez en cuando se parecen a una mala ocurrencia de teatro y desde luego tienen pinta de invención». La guía que registra la maravilla local es la misma guía que la llama inventada. La ciudad baja del relato aún no estaba construida. El Museo Histórico de la Prefectura de Hyōgo pone la objeción más limpia que existe, y es topográfica. El Banshū Sarayashiki Jitsuroku sitúa la tortura en la mansión de Danshirō, junto a la puerta de Kurumamon, cuelga a Okiku de un pino entre el foso medio y el río Senba y coloca la casa de Aoyama Tessan en el barrio de Kiri-no-baba. Kurumamon y Kiri-no-baba son topónimos de la ciudad baja que construyó Ikeda Terumasa a principios del periodo Edo: no existían en las décadas Sengoku que el relato se atribuye. La conclusión del museo está impresa en su propia página: la historia se disfruta mejor «como gesaku de época Edo, sin confundirla con los hechos». El nombre vino antes que los platos, y lo dice el hombre que escribió el texto fundacional. Baba Bunkō escribe la mansión de Edo como 更屋舗 —sarayashiki, «mansión del solar pelado»— y explica que una parcela de 2.500 tsubo sin edificar «se llamaba sarayashiki porque era terreno baldío». Solo al final del episodio de Okiku señala el juego de palabras: el sitio ya se había ganado el nombre por ser un solar vacío y, después de que una segunda mujer cayera al mismo pozo, «se hizo un nombre para los siglos venideros» como sarayashiki, mansión de los platos. Además pone allí una aparición anterior, la de dos mujeres asesinadas por la casa de Senhime, con llamas azules sobre el pozo antes de que Okiku existiera. Fujisawa Morihiko llegó a la misma etimología por su cuenta en 1918. Una historia de fantasmas que necesita explicar dos veces su propio nombre es una historia construida sobre una palabra. Al pozo lo rebautizaron hace poco más de un siglo. La web oficial del castillo, del propio ayuntamiento de Himeji, describe el pozo como aquel al que «se dice que» arrojaron a Okiku y añade que «originalmente se llamaba pozo de Tsurube-tori». El museo de la prefectura fecha el cambio: en los documentos de época Edo el pozo es el Tsurube-tori-ido, y se considera que el nombre «pozo de Okiku» se impuso hacia comienzos de la era Taishō, cuando el castillo se abrió al público. En 1934 la guía de la propia oficina gestora ya lo imprimía como punto 55. El nombre que el visitante lee junto al pozo tiene alrededor de un siglo; la leyenda se fecha a sí misma en 1505. El pino era famoso antes de ser de Okiku. La leyenda termina con el «pino de las lluvias», que se secaba cada temporada de lluvias por compasión. El museo de la prefectura cuenta que hasta mediados del periodo Edo hubo de verdad un pino así fuera de la puerta de Kurumamon, entre el foso medio y el río Senba, y que el Harima Kagami de 1762 dice que lo plantó un samurái del dominio de Himeji en la era Genna (1615-24); el Harima Kagami lo presenta como pura curiosidad natural y no menciona a Okiku. Las notas de Miki Michinori en la miscelánea de Harima conservan incluso al plantador: un jefe de infantería de unos diecisiete koku, de apellido Suzuki, que lo puso allí durante unas obras en Senba. La maravilla local existía antes, y el relato se la anexionó. La cuenta no coincide consigo misma. En el texto de Edo de 1758 el fantasma se detiene en nueve y lamenta el que falta; en la entrada de Harima que recoge Miki Michinori llega al décimo y llora allí; en el Chikusō Yawa hay cinco copas y ningún fantasma contando. Un suceso recordado no cambia de aritmética al cruzar de provincia. Un efecto de escena, sí. Tres provincias dicen haberlo inventado. Fujisawa reunió a los rivales. Una tradición lo remonta entero a Aizu y a Katō Yoshiaki, que al saber que un criado había roto uno de sus diez platos de Nankín rompió él mismo los nueve restantes para que nadie pudiera ser señalado. Otra, en el Sekisui Kanwa, lo sitúa en Kōzuke, con veinte platos y un mozo de arroz que destroza los diecinueve supervivientes para salvar a la criada. Las dos son historias sobre un amo que impide la tragedia, que es justo lo que el relato del Sarayashiki invierte. El insecto existe, y es más antiguo que su fantasma. Himeji tiene de verdad un «bicho de Okiku»: la crisálida de la mariposa Byasa alcinous, que cuelga atada con seda y se parece de forma inquietante a una mujer menuda maniatada a la espalda. En Kansei 7 (1795) aparecieron en cantidad por la ciudad baja de Himeji y se celebraron como Okiku volviendo en su aniversario. El desmentido no es moderno: la misma guía de 1804 responde que aquello es «una necedad mayúscula», que la cosa es la crisálida en que se convierte una oruga antes de hacerse mariposa, igual que el gusano de seda, que es «cosa abundante en cualquier parte» y que de ningún modo hay que dejarse engañar. Yamazaki Yoshinari, citado por Miyatake Gaikotsu, escribió que los naturalistas lo identificaban con el ikujo —el insecto «mujer ahorcada» del Erya chino— y que su aparición sobre cierto árbol funerario era «pura casualidad». Aquella tumba no era la de Okiku: en Ōmi la misma crisálida sostiene una leyenda rival, el Jōgen-mushi, llamada así por un bandido decapitado atado a un caqui, y en Iwami hay una tercera. Un insecto, tres fantasmas, tres provincias. Akatsuki Kanenari, que consiguió un ejemplar y lo examinó, lo midió en algo más de un sun y dos bu y concluyó que llamarlo extraño era razonable, pero que era la forma que toma antes de volverse mariposa. Matsumura Shōnen usó el okiku-mushi en 1898 como definición de manual de lo que es una crisálida. Miyatake, en 1914, apuntó que el parecido que la gente veía era con Okiku tal como la atan en el teatro. Himeji adoptó la mariposa como emblema municipal en 1989 y citó el okiku-mushi entre sus tres razones. En el texto fundacional, el conteo termina. En el texto de Edo de 1758 el conteo se acaba: el monje Ryōyo grita «diez» y el fantasma queda liberado. La versión de rakugo, que se sigue representando como «Los platos de Okiku», convierte esa misma escena en un chiste. Las versiones en que el fantasma cuenta para siempre se detienen antes de la última escena de Bunkō. Lo que las fuentes dejan abierto. Miki Michinori, el anticuario de Himeji que puso por escrito el relato local, lo dejó sin año, dijo que la casa había llegado a Himeji por un traslado de dominio y que «no parece ser cosa de Himeji», y llamó a todo aquello «solo lo que se oye contar». El museo de la prefectura, por su parte, escribe que el momento en que el nombre de Okiku y los diez platos se sumaron a la trama más antigua del Chikusō Yawa «por ahora no está claro». El texto más antiguo de la cadena llama Hanano a la mujer.

¿Se puede visitar Okiku y los nueve platos?

El pozo de Okiku, castillo de Himeji. El pozo está dentro de la zona de pago del castillo. El Museo Histórico de la Prefectura de Hyōgo lo sitúa en el recinto de Kami-yamazato, dos niveles por debajo de la torre principal, y apunta que los documentos de la era Edo lo llaman pozo de Tsurube-tori; el museo cree que el nombre de pozo de Okiku empezó a usarse a comienzos de la era Taishō, cuando el castillo se abrió al público. La página oficial del castillo sobre los itinerarios, actualizada el 12 de junio de 2026, incluye una ruta del pozo de Okiku entre sus recorridos cortos, junto a la ruta directa a la torre y la del Nishi-no-maru. Oficina, horario y precios. La Oficina de Gestión del Castillo de Himeji está en Honmachi 68, Himeji 670-0012, en el lado norte de la explanada de Sannomaru, teléfono 079-285-1146. Las páginas municipales, consultadas el 24 de septiembre de 2026, dan un horario de 9:00 a 17:00 con cierre de puertas a las 16:00, y marcan como días de cierre el 29 y el 30 de diciembre. Desde el 1 de marzo de 2026 la entrada cuesta 2.500 ¥ a los mayores de 18 años que viven fuera de Himeji y 1.000 ¥ a los vecinos de la ciudad, que acreditan su domicilio con la tarjeta My Number (la tarjeta de notificación queda excluida), el carné de conducir u otro documento oficial con foto, nombre y dirección. Los grupos de 30 personas o más pagan 2.000 ¥ y 800 ¥ respectivamente. Los menores de 18 años entran gratis, y el ayuntamiento lo justifica como una manera de acercar el castillo a los jóvenes. La entrada combinada con el jardín Kōkoen cuesta 2.600 ¥ y el abono anual 5.000 ¥, y la venta digital tiene canales distintos para vecinos y forasteros. Las mismas páginas prohíben volar drones sobre el castillo. El santuario de Okiku. A Okiku se la venera en el Okiku-jinja, un pequeño santuario dentro del recinto del Jūnisho-jinja, en Jūnishomae-chō 120, Himeji 670-0911. La página de la oficina de turismo de la ciudad lo sitúa a unos diez minutos a pie de las estaciones JR y Sanyō de Himeji y recoge que antiguamente se veneraba allí a Okiku como Mikiku Daimyōjin. El museo de la prefectura cita un cartel del recinto según el cual la gente de la hostelería escribe deseos en platos y los ofrenda. El museo cita además el Son'ō Yawashū, obra del samurái del dominio de Himeji Fukumoto Yūji a finales de la era Edo, que dice que el santuario se había instituido hacía poco; como el teatro de marionetas Banshū Sarayashiki, representado en Osaka desde 1741, ya coloca a Okiku en el recinto de Jūnisho, el museo concluye que el santuario se remonta por lo menos a esa fecha. Los otros lugares. La leyenda pone la residencia del villano Aoyama Tetsuzan en Kiri-no-baba, que el museo sitúa detrás del actual instituto Himeji Higashi y del Centro Médico Nacional de Himeji, con la advertencia de que ese topónimo pertenece a la ciudad castillo trazada después de Ikeda Terumasa, mucho más tarde que la época del relato. El Rokushin Tanpitsu, compilado por vasallos de los señores Sakai hacia 1800, situaba una «tumba de Okiku» en la casa de Obata Kurōemon, en el barrio de Gokenyashiki; el museo dice que hoy esa tumba no se puede confirmar. En el resto de Hyōgo menciona una tumba de Okiku en Kuchinagatani, en Sayō, con un pozo en las ruinas del castillo de Rikan que se alzan detrás, y el emplazamiento de un pozo en el templo Jinshōin de Daimotsu, en Amagasaki. La versión de Amagasaki transcurre en la era Genroku, y el museo sugiere que nació del apellido que compartían los señores Aoyama de Amagasaki y el villano de Himeji. El repaso de Itō Atsushi, de 2002, recoge 48 lugares Sarayashiki entre Iwate y Kagoshima. Banchō. El Banchō Sarayashiki de Okamoto Kidō, en el texto de Aozora Bunko, empieza en la escalinata del santuario de Sannō, en Kōjimachi; su trama pertenece a la rama de Edo de la leyenda, ambientada en la capital del shogunato. El bicho de Okiku. Himeji adoptó Byasa alcinous, la jakō-ageha, como mariposa de la ciudad en 1989, año del centenario municipal. El consejo de enlace que la promueve da tres motivos, entre ellos el emblema de mariposa de Ikeda Terumasa que llevan las tejas del castillo y la creencia de que el Okiku-mushi, la encarnación de Okiku, es la crisálida de esta mariposa. El museo de la prefectura añade que antiguamente esas crisálidas se vendían en los puestos de las ferias de verano de Himeji y de otros lugares.

Fuentes consultadas

  1. 三木通識 (Miki Michinori); ed. 天川友親 (Amakawa Tomochika), «播州続古所拾考 (Banshū Zoku Koshō Shūkō), las dos entradas «皿屋敷»» — 播陽万宝智恵袋 校訂・名跡之部, 播磨史談会, pp. 32-34, 1918 libro
  2. 馬場文耕 (Baba Bunkō); ed. 河竹繁俊, «皿屋舗辨疑録 (Sarayashiki Bengiroku, 1758)» — 近世実録全書 第1巻, 早稲田大学出版部, 1929 libro
  3. 兵庫県立歴史博物館 (Museo Histórico de la Prefectura de Hyōgo), «播州皿屋敷 姫路のお菊井戸 / 紀行文『播州皿屋敷』を訪ねて» — ひょうご伝説紀行 — 妖怪・自然の世界, 2020 informe
  4. 岡本綺堂 (Okamoto Kidō), «番町皿屋敷 (Banchō Sarayashiki) — versión en prosa de la serie 綺堂読物, no el texto de la obra en un acto de 1916» — 怪奇・伝奇時代小説選集13, 春陽堂書店 / 青空文庫, 2000 libro
  5. 史蹟姫路城管理事務所 (Oficina de Gestión del Castillo de Himeji), «姫路城案内, §55「お菊井戸」y §56「播州皿屋敷の伝説」» — 史蹟姫路城管理事務所, pp. 28-29, 1934 libro
  6. 藤沢衛彦 (Fujisawa Morihiko), «日本伝説叢書 播磨の巻 —「皿屋敷お菊怪談」y「お菊蟲」, con citas de 播磨名所巡覧図会, 雲錦随筆, 積翠閑話 y 浄瑠璃外題年鑑» — 日本伝説叢書刊行会, pp. 76-87, 1918 libro
  7. 松村松年 (Matsumura Shōnen), «日本昆虫学 (Nihon Konchūgaku)» — 裳華房, 1898 libro
  8. 宮武外骨 (Miyatake Gaikotsu), «人面類似集 —「常元蟲・お菊蟲」, que cita 山崎美成『三養雑記』y 『塩尻』» — 半狂堂, 1931 libro
  9. 小学館, «播州皿屋敷 — entradas de デジタル大辞泉 y 精選版 日本国語大辞典» — コトバンク, 2024 web
  10. 渡邊昭五 y otros, «皿屋敷 / 番町皿屋敷 / 新皿屋敷月雨暈 — 日本大百科全書 (ニッポニカ)» — 小学館 / コトバンク, 2024 web
  11. ジャコウアゲハが飛び交う街姫路連絡協議会, «ジャコウアゲハとは — 姫路市の市蝶制定 (平成元年) y sus tres razones» — jakouageha-himeji.jp, 2024 web
  12. 伊藤篤 (Itō Atsushi), «日本の皿屋敷伝説» — 海鳥社, 235 pp., ISBN 4-87415-402-6, 2002 libro
  13. 姫路市 姫路城管理事務所, «城の楽しみ方 — お菊井戸:「もとは釣瓶取井戸と呼ばれていました」» — 姫路城公式サイト, 2026 web
  14. 姫路市 観光経済局, «3月1日以降の姫路城縦覧料等について» — 姫路城公式サイト, 2026 web
  15. 姫路市観光コンベンションビューロー, «十二所神社・お菊神社» — 姫路観光ナビ ひめのみち, 2026 web

Ficha revisada por V. Serrano el 16/08/2026 · Cómo verificamos el contenido

📎 Fuente: Enigma Atlas

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